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06 Teoría de La Sociedad Del Riesgo - Ulrich Beck

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iUier Sa s tesa CIENCIAS, SOCIALES Tos consecuencias perversas de ia modernidad A. Giddens, Z. Bauman, N. Luhmann, U. Beck LAS CONSECUENCIAS PERVERSAS DE LA MODERNIDAD Modernidad, contingencia y riesgo Josetxo Beriain (Comp.) Traduccion de Celso Sanchez Capdequi Revision técnica de Josetxo Beriain =a 306 Cé5co Ej.2 LAS CONSECUENCIAS perversas de la modemidad: Modernidad, contingencia y riesgo / Josetxo Beriain, comp. ; traduccién de Celso Sanchez Capdequi. — Barcelona : Anthropos, 1996 283 p.: 20cm. — (Autores, Textos y Temas. Ciencias Sociales ; 12) ISBN 84-7658-166-0 1. Riesgo (Sociologia) 2. Sociedad del riesgo 3. “Modernidad” - Aspectos sociales 1. Beriain, Josetxo, comp. IL. Siinchez Capdequi, Celso, tr. IIL. Coleccién 316.324 PONTIFiCtA UniveRaiDAD sa: VERIAWA | wisuiortea cewemaL | SELEC ION ¥ rerittim ms i sure See ee Primera edicion: 1996 © de a presente edicién: Josetxo Beriain, 1996 © de la presente edicion: Editorial Anthropos, 1996 _ Edita: Editorial Anthropos ISBN: 84-7658-466-0 Depésito legal: B. 41.937-1996 Disefto, realizacién y coordinacién: Plural, Servicios Editoriales (Narifio, S.L.), Rubi. Tel. y fax (93) 697 22 96 Impresidn: Edim, S.C.C.L. Badajoz, 147. Barcelona Impreso en Espafia - Printed in Spain Todos los derechos reservados. Esta publicacién no puede ser reproducida, ni en todo ni ‘en parte, ni registrada en, o transmitida por, un sistema de recuperacién de informacién, en inguna forma ni por ningtin medio, sea meciinico, fotoquimico, electriaico, magnético, electrodptico, por fotocopia, o cualquier otro, sin el permiso previo por escrito de a editorial. et CAPITULO 6 TEORIA DE LA SOCIEDAD DEL RIESGO! Ulrich Beck Quien concibe la modernizacién como un proceso auténo- mo de innovacién debe tener en cuenta su deterioro cuyo re- verso es el surgimiento de la sociedad del riesgo. Este concep- to designa una fase de desarrollo de la sociedad modema en la que a través de la dindamica de cambio la produccién de ries- gos politicos, ecolégicos e individuales escapa, cada vez en mayor proporcién, a las instituciones de control y proteccién de la mentada sociedad industrial. A este respecto, es pertinente diferenciar dos fases: una pri- mera, en la que las consecuencias y autoamenazas se producen sistematicamente, sin embargo, no son ptblicamente tematiza- das y se convierten en el nticleo del conflicto politico; aqui do- mina Ja autocomprensién de Ja sociedad industrial, que «egiti- ma» y potencia al mismo tiempo la produccién de peligros de- pendientes de la decisién y que son entendidos como restos de riesgo («sociedad portadora de restos de riesgo»). A esto corres- ponde la aceptacién de la dominabilidad total, ya que sdlo bajo este presupuesto son tolerables los restos de riesgo. 1. Extraido de U. Beck, Die Erfindung des Politischen, Frankfurt, Subrkamp, 1993, pp. 35-56. (W. del T.) La bibliograiia correspondiente a este capitulo se halla al final del capitulo 7. 201 Una situacién muy distinta se origina cuando los peligros de la sociedad industrial dominan los debates y conflictos pii- blicos, politicos y privados. Se constata que las instituciones de esta sociedad se convierten en focos de produccién y legit!ina- cién de peligros incontrolables sobre la base de unas rigidas relaciones de propiedad y de poder. La sociedad industrial se contempla y se critica como sociedad del riesgo. Por una par- te, la sociedad decide y acttia segtin el modelo de la vieja so- ciedad industrial, por otro lado las organizaciones de interés, el sistema de derecho, la politica conviven con debates y con- flictos, que se derivan de la dindmica de la sociedad industrial. Diferenciacién de reflexién y reflexividad de la modernidad Con Ja mirada puesta en estos dos estadios, se puede presen- tar el concepto de «modernizacién reflexiva». Esta, entendida tanto empirica como analfticamente, alude no tanto a la refle- xién (como el adjetivo «reflexivo» parece sugerir) sino a la auto- conjrontacion: ¢l transito de la época industrial a la del riesgo se realiza anoénima e imperceptiblemente en el curso de la moder- nizacién auténoma conforme al modelo de efectos colaterales la- tentes. Se puede decir directamente: las constelaciones de la so- ciedad del riesgo se producen a causa del dominio de los su- puestos de la sociedad industrial (consenso sobre el progreso, la abstraccién de los efectos y peligros ecoldgicos, la optimizacién) sobre el pensamiento y la accién de los hombres e instituciones. La sociedad del riesgo no es una opcidn elegida o rechazada en la, lid polftica. Surge en el autodespliegue de los procesos de modernizacién que son ajenos a las consecuencias y peligros que a su paso desencadenan. Estos procesos de modernizacién generan de manera latente peligros, que cuestionan, denuncian y transforman los fundamentos de la sociedad industrial. Esta forma de autoconfrontacién de las consecuencias de la modernizacién con sus fundamentos es claramente diferen- ciable de la autorreflexién de la cultura moderna en tanto in- cremento del saber y de cientifizacién. Catalogamos de reflexi-. vidad —diferenci4ndose y oponiéndose al concepto de refle- 202 xién— al transito reflexivo de la sociedad industrial a la socie- dad del riesgo; por «modernizacién reflexiva» se entiende la autoconfrontacion con los efectos de la sociedad del riesgo, efectos que no pueden ser mensurados y asimilados por los pardmetros institucionalizados de la sociedad industrial? El hecho de que esta constelacién pueda convertirse, en un se- gundo estadio, en objeto de reflexién (ptiblica, politica y cienti- fica) no debe ocultar los «mecanismos» no reflexivos y reflexi- vos del transito: precisamente a través de la abstraccién de la sociedad del riesgo, esta surge y se realiza.> Con la sociedad del riesgo los conflictos de distribucién de los bienes sociales (ingresos, puestos de trabajo, seguridad so- cial), que explicitan la contradiccién fundamental de la socie- dad, es decir, la interclasista, son superpuestos por los conflic- tos de distribucién de los «daiios» colectivamente producidos. Estos son tematizables en términos de conflictos de atribucién. ¢Como pueden distribuirse, evitarse, prevenirse y legitimarse los riesgos consubstanciales a la produccién de bienes —a la alta tecnologia atomica y quimica, a la investigacién genética, a la amenaza medioambiental, a las operaciones militares de alto nivel, y a la progresiva depauperizacién de la humanidad provocada por la sociedad industrial occidental? Ciertamente Ia denominacién sociedad del riesgo trata de dar forma conceptual a esta relacién de lo reflexivo y refle- xion. La forma conceptual de sociedad del riesgo designa des- de un punto de vista teérico-social y de diagnéstico cultural un estadio de la modernidad, en el que, con el desarrollo de la sociedad industrial hasta nuestros dias, las amenazas provoca- 2. Beck'(1988), pp. 115 y ss. 3. El ejemplo nids impresionante es el deterioro ecolégico en el antiguo bloque del Este, deterioro consolidado con Ja negacién y demonizacién de la cuestién ecolé- ica. La idea de que la temstica medioambiental es un problema suntuoso, que desa- parece en la situacién de crisis econémica, precisamente facilita la prolongacién y perdurabilidad de los dafios y de la vigencia de las cuestiones ecolégicas. Pensar que en Europa, despues de la superacién de la antitesis este-oeste, hay urgencias mas apremiantes —construccion de carreteras y de amenazantes industrias quimicas—, es puro cinismo, ya que as{ se minimizan los desperfectos y deterioros, Jos cuales también se producen con la intensificacién del crecimiento econémico. Para la com- pleja relacién de la situacién de amenaza y su conscienciacién social, véase Beck (1988), pp. 75-108; Volker von Prittwitz (1990) habla en este contexto de la «paradoja de catdstrofes», pp. 13-30; también Roqueplo (1986). 203 ee das ocupan un lugar predominante. De esta manera, s2 plan- tea la autolimitacién de este desarrollo y se propone el cometi- do de tematizar los estndares alcanzados (en responsabilidad, seguridad, controi, limitacién, jimitacion de perjuicios y distri- bucién de los efectos nocivos) en clave de peligros potenciales, Estos se verifican, no sdlo por la percepcién a ras de tierra y por una meditacién de mas altura teérica, sino también a tra- vés del diagnéstico cientifico. Las sociedades modernas se con- frontan con los fundamentos y limites de su propio modelo al mismo tiempo que no modifican sus estructuras, no reflexio- nan sobre sus efectos y privilegian una politica continuista desde el punto de vista industrial. El concepto de sociedad del riesgo se plantea en este traba- jo con el fin de traer a colacidn tres Ambitos referenciales de este cambio de sistema y de época: El primero refiere a la relacién de Ja moderna sociedad in- dustrial con los recursos de la naturaleza y de la cultura, sobre los cuales se constituye como tal sociedad, pero cuyos cimien- tos se consumen y se disuelven en el transcurso de su desen- volvimiento triunfante. El segundo alude a la relacién de la sociedad con jos pro- blemas y peligros provocados por su surgimiento, los cuales desbordan los fundamentos de las representaciones sociales respecto a la seguridad, de modo que una vez conscienciados, pueden afectar a la rafz sobre la que se sustenta el orden so- cial de la modernidad hasta nuestros dias. Esto no es valido para todos los universos simbdlicos de la sociedad —econo- mia, derecho, ciencia— pero adquiere especial relevancia como problema en el ambito de la accién y decisién politica. El tercero apunta al deterioro, descomposicién y desencan- tamiento de los magmas de sentido colectivo y de determina- dos grupos (por ejemplo, fe en el progreso, conciencia de cla- se) pertenecientes a la cultura de la sociedad industrial (gru- Pos que con sus formas de vida e ideas sobre la seguridad han respaldado hasta el siglo xx las democracias occidentales ylas sociedades centradas en lo econémico). De ahora en adelante todos los esfuerzos de definicién se concentran en la figura del individuo. A esto refiere el concepto de «proceso de individuali- 204 cacién. Ahora bien, la diferencia de tales esfuerzos respecto a los de G. Simmel, E. Durkheim y M. Weber, que acufiaron este concepto a principios de este siglo y lo examinaron al irasluz de distintos estadios historicos, es la siguiente: hoy los hombres no son «liberados» de las permanentes certezas reli- gioso-trascendentales ert el seno del mundo de la sociedad in- dustrial, sino fuera, en la turbulencias de la sociedad mundial del riesgo. Los hombres deben entender su vida, desde ahora en adelante, como estando sometida a los mas variados tipos de riesgo, los cuales tienen un alcance personal y global.4 Al mismo tiempo, esta liberacién se logra —al menos en los estados del bienestar mas desarrollados de Occidente— bajo las condiciones del estado social, es decir, sobre el trasfondo del crecimiento econémico expansivo, de las elevadas exigencias de movilidad del mercado de trabajo y de la juridizacién constante de las relaciones laborales. Mientras tanto, al individuo en cuan- to tal, estas mismas condiciones le convierten en portador de derechos (y deberes). Oportunidades, peligros, ambivalencias biogrificas, que en el pasado se podfan ocultar en el grupo fami- liar, en Ja comunidad local, en las ya deterioradas clases y gru- pos sociales, deben percibirse, interpretarse y elaborarse paulati- namente por el individuo en sf mismo. Estas «libertades de alto riesgo»? trascienden a los individuos, en el sentido de que, con motivo de la elevada compiejidad de la sociedad moderna, no pueden encontrar razon de la inevitabilidad de las decisiones, ni considerarse responsables de sus posibles consecuencias.

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