CORRELACIÓN
Pero la división del derecho en objetivo y subjetivo no es radical, no implica “una
escisión en el reino de lo jurídico”.v
Es sólo una forma de ver, desde dos ángulos
distintos, una misma estructura normativa. Por eso Aftalión y García Olano hablan del
derecho “desde los puntos de vista objetivos y subjetivos”,vi y otros autores, como
Korkounov, se refieren al derecho en el sentido subjetivo y en el sentido objetivo, o al
punto de vista objetivo y al punto de vista subjetivo en el [Link]
Ahora bien, uno y otro concepto son correlativo: No se puede concebir una
norma jurídica (derecho objetivo) que no conceda facultades (derecho subjetivo), ni una
facultad jurídica que no sea concedida por una norma de la misma índole. El derecho
subjetivo viene a ser un permiso otorgado por la norma (posibilidad de hacer o de omitir
algo lícitamente), y el derecho objetivo viene a ser esta norma que [Link]
Pero el hecho de ambos conceptos sean correlativos no quiere decir que pueda
confundirse. Existe entre ellos una relación –dice Gurvitch, usando una imagensemejante a la que existe
entre las superficies convexa y cóncava de un cono hueco:
La convexa determina a la cóncava, pero no se confunde con é[Link]
Podríamos imaginar que el derecho objetivo y el subjetivo son dos caras de una
misma moneda que sería el derecho en general: una no puede existir sin la otra, pero
no se identifican.
En el primer caso del derecho objetivo es ese conjunto de normas (leyes, costumbres, resoluciones
judiciales y preceptos doctrinarios). ... En el segundo. El derecho subjetivo consiste en las facultades que
tienen las personas para actuar en la vida jurídica
Hasta ahora nos hemos estado ocupando, preferentemente, del derecho que
llamaremos estatal por tener su origen en el estado. Pero en virtud de que, según frase
de Kant: “todavía busca los juristas una definición de su concepto del derecho” (palabra
que no han perdido aún su valor dice Del Vecchio),i
los mismos se han visto en la
necesidad de emplear distintas acepciones del vocablo derechopara desarrollar y
sistematizar la disciplina jurídica. Entre estas acepciones encontramos las de derecho
objetivo y derecho subjetivo, derecho vigente y derecho positivo, y la de derecho
natural. En este capítulo hablaremos de las primeras.
Se ha definido el derecho objetivo como conjunto de normas imperativoatributivas,ii o como “la norma
bilateral que regula la conducta”.iii
Este carácter imperativo-atributivo, o de bilateralidad de las normas que
constituyen el derecho objetivo, es uno de los que las distinguen de las normas morales
y de las de trato social o convenalismos sociales.
Dicha característica consiste en que las normas jurídicas no sólo imponen
obligaciones sino también conceden facultades. Frente al sujeto obligado, encontramos
a otro sujeto facultado para exigir a aquel el cumplimiento de su obligación. Y a la
facultad de exigir el cumplimiento de una obligación, se le da precisamente el nombre
de derecho subjetivo.
De modo que el derecho subjetivo es la facultad o autorización concedida a una
persona por la norma jurídica (derecho objetivo), para exigir de otra prestación.
Derecho objetivo y derecho subjetivo, según Korkounov, son dos lados distintos
del derecho, el cual comprende, a la vez, normas (lado objetivo) y relaciones (lado
subjetivo).
A las relaciones jurídicas, sigue diciendo Korkounov, se las llama derecho
subjetivo, porque el derecho y la obligación entre las que se establecen, son
atribuciones del sujeto; no puede existir sin éste. Los derechos deben ser ejercidos
necesariamente por alguien, y las obligaciones deben ser impuestas por necesidad
sobre alguien.
Por el contrario, continúa Korkounov, las normas jurídicas no requieren la
presencia del sujeto, no se adaptan a un sujeto determinado, sino que tiene un carácter
abstracto y general. Es por este motivo que reciben la denominación de derecho
objetivo.
4. Lucha
“Tu deber es luchar por el derecho; pero el día que encuentres en conflicto el derecho con la justicia,
lucha por la justicia.”
El luchar es nuestro deber cotidiano, luchar es la labor que él abogado tiene como defensor de las leyes
que en una forma indirecta es la base de las ideas que debe de profanar un abogado en sus enseñanzas
como litigante en alguna rama del derecho y en sus diversas formas al referirse al deber ser de las
normas que rigen a la sociedad como un ente jurídico.
Por lo que el autor nos recita, la lucha por la justicia la lucha por descubrir la verdad y sobre todo
utilizando de manera correcta las leyes que nos rigen y nos hacen como personas en un ente jurídico.
En el primer caso del derecho objetivo es ese conjunto de normas (leyes, costumbres, resoluciones
judiciales y preceptos doctrinarios). ... En el segundo. El derecho subjetivo consiste en las facultades que
tienen las personas para actuar en la vida jurídica.
¿Que se entiende por derecho objetivo y subjetivo?
Tenemos entonces que el derecho objetivo es la norma o el conjunto de normas, y el derecho subjetivo
es la facultad que se tiene para exigir el cumplimiento de la norma.
1. El derecho subjetivo: naturaleza y contenido
El concepto de derecho subjetivo tiene una gran importancia para la ciencia del Derecho, ya que faculta
al sujeto para poner en marcha la acción procesal y la reclamación en juicio de sus pretensiones
jurídicas. Además, también desempeña un papel relevante en el ámbito del Derecho público, tanto en el
Derecho penal como en el Derecho administrativo y, sobre todo, en el Derecho constitucional, pues los
denominados derechos humanos o fundamentales son derechos subjetivos.
La contraposición entre Derecho objetivo y derecho subjetivo obliga a establecer un concepto
diferenciado de derecho subjetivo como facultad o poder que las normas jurídicas atribuyen a los sujetos
de derecho. No obstante, este concepto debe ser contrastado con las diferentes teorías acerca de la
naturaleza y alcance del derecho subjetivo.
En primer lugar, la teoría de la voluntad, defendida por los juristas alemanes del siglo XIX Savigny,
Windscheid y Puchta, parte del supuesto filosófico kantiano de la autonomía de la voluntad y se
acomoda a los presupuestos del capitalismo liberal, en el que prevalece la iniciativa individual y el
mercado libre. Postula que el derecho subjetivo consiste en el hecho psicológico de la voluntad del
sujeto, que las normas del Derecho positivo han de reconocer y garantizar. Esta teoría ha sido criticada
porque otorga al hecho psíquico de la voluntad carta de naturaleza jurídica, lo que es difícilmente
justificable y porque es notorio que a veces existen efectivamente derechos subjetivos sin que el sujeto
preste su consentimiento.
En segundo lugar, la teoría del interés, defendida por el jurista alemán R. von Ihering, considera que el
derecho subjetivo es un interés protegido por el Derecho, partiendo de una concepción del Derecho
entendido como regulación de intereses en conflicto. También recibió numerosas críticas, porque el
interés no es un hecho jurídico, sino psíquico y además puede haber derechos subjetivos sin la presencia
de un interés.
En tercer lugar, hay que hacer referencia a las teorías negadoras de la existencia del derecho subjetivo,
entre las que destacan la teoría normativista de Kelsen, la teoría de Duguit y la teoría del realismo
jurídico. Kelsen considera que tanto la teoría de la voluntad como la teoría del interés piensan que existe
un derecho subjetivo previo al Derecho objetivo, lo que supone retornar a la teoría iusnaturalista que
defiende el dualismo entre Derecho objetivo y derecho subjetivo y que debe ser eliminado, ya que el
derecho subjetivo no constituye más que un aspecto del Derecho objetivo que toma la forma de un
deber cuando la norma sanciona a un sujeto o bien la de un derecho subjetivo cuando se pone a
disposición de un sujeto.
En este último caso, las normas colocan al sujeto en la posición de poder crear Derecho, por lo que para
Kelsen el derecho subjetivo no es más que una técnica de creación del Derecho (aunque sólo estará
presente en algunos ordenamientos jurídicos, por lo que no puede ser considerada como una categoría
del Derecho en general).
Esta teoría elimina el dualismo Derecho objetivo-derecho subjetivo y, por el contrario, afirma el carácter
primario del deber jurídico. Para Kelsen el derecho subjetivo se subsume en el Derecho objetivo, ya que
se puede trasladar los enunciados de derecho subjetivo en enunciados normativos. No es posible, en
definitiva, la formulación de un concepto general de derecho subjetivo, pero, en tanto que admite su
presencia (aunque sólo sea como una manifestación del Derecho objetivo) no niega radicalmente su
existencia, si bien se limita a considerarlo un aspecto de la norma de Derecho objetivo.
El jurista francés Duguit, cuya teoría del Derecho de corte sociológico toma la solidaridad social como
fundamento de lo jurídico, niega la existencia del derecho subjetivo, porque lo considera un concepto
individualista propio exclusivamente de los sistemas liberales. Para él las normas jurídicas no confieren
derechos subjetivos a los individuos, sino que determinan cuáles son las funciones sociales que le
corresponden a cada miembro del grupo social.
La teoría del realismo jurídico que se desarrolló tanto en Norteamérica como en los países escandinavos
en dos vertientes o escuelas distintas defiende una teoría jurídica de signo empirista, que explica el
Derecho desde los que considera hechos jurídicos. Para el realismo jurídico americano, la conducta de
los Tribunales es la que constituye los hechos jurídicos y los derechos subjetivos, en la medida en que
derivan de las normas jurídicas, que son las que atribuyen facultades, no tienen relación con los hechos y
tienen una naturaleza puramente metafísica, por lo que no pueden ser tomados en consideración en el
marco de la ciencia jurídica, que es una ciencia empírista y sólo debe tener en cuenta los hechos
jurídicos. Para el realismo jurídico escandinavo, los derechos subjetivos son sólo un producto de la
imaginación y se apoyan en la creencia de que existen unas facultades, potestades o inmunidades que
no tienen correlato en la realidad. Los derechos subjetivos no tienen existencia real, pues son sólo una
construcción de la ciencia jurídica que permite explicar el Derecho vigente, aunque cumplen la función
de crear el sentimiento de poseer unas facultades que motivan las conductas jurídicas.
1.1 Definición de derecho subjetivo
Después de examinar las teorías sobre la naturaleza del derecho subjetivo podemos llegar a definirlo
como el “poder o facultad atribuido por la norma potestativa o autoritativa al sujeto, que le permite
realizar determinados actos o exigir a otros sujetos una conducta de hacer o no hacer algo, o bien de
abstención y no impedimento”.
1.2 Contenido de derecho subjetivo
De esa definición se puede extraer los elementos que determinan su contenido: hay un elemento
externo (la norma de la que procede) y dos elementos internos (el ejercicio del derecho y la pretensión,
que faculta al sujeto para exigir a otros determinada conducta). El ejercicio del derecho es la finalidad
básica de todo derecho subjetivo y por medio de él el sujeto puede usar o no su derecho, aunque el
ejercicio del derecho no debe confundirse con la condición de renunciable o no del mismo. La pretensión
se concreta en la facultad del titular de un derecho subjetivo para exigir a otro determinada conducta.