Fisio Renal 2010
Fisio Renal 2010
INTRODUCCIÓN
El 70% de nuestro organismo es agua y a pesar de esta proporción “constante” en condiciones
normales son muchos los mecanismos que intervienen en su regulación, entre éstos el sistema renal,
que posee una gran área de filtrado (glomérulo) con el fin regular la cantidad de algunos solventes y
solutos. Las variaciones diarias en la cantidad y composición de los alimentos y líquidos, requieren la
excreción de estos productos y de sus metabolitos en cantidades precisas que se equilibren con las
ingeridas. Los riñones actúan principalmente para mantener el volumen y la composición del medio
extracelular, pero el continuo intercambio de agua y de solutos a través de las membranas celulares,
permite que también contribuyan indirectamente a la regulación y tonicidad del líquido intracelular.
Los sistemas renal y urinario están constituidos por un grupo complejo de órganos que en conjunto se
encargan de filtrar los productos residuales de la sangre y de fabricar, almacenar y eliminar la orina.
Estos órganos son esenciales para la homeostasis, ya que mantienen el equilibrio hídrico, el equilibrio
acidobásico y la presión arterial. Los órganos fundamentales del sistema nefrourinario son los dos
riñones y la vejiga urinaria. Durante el proceso de filtración de los productos residuales de la sangre,
los riñones pueden exponerse a concentraciones elevadas de sustancias tóxicas endógenas y
exógenas. De este modo, algunas células renales están expuestas a concentraciones mil veces
superiores a las sanguíneas. Los problemas que causan daños en los riñones pueden ser prerrenales
(afectan al aporte sanguíneo a los riñones), renales (afectan al propio riñón) o postrenales (afectan a
cualquier punto de la ruta que sigue la orina desde el riñón hasta la salida de la uretra). Los
problemas postrenales suelen ser de tipo
obstructivo; un punto de obstrucción muy
frecuente es la próstata, que se encuentra entre
la vejiga y la uretra. Cualquier trastorno
preexistente de la próstata, la vejiga o los
uréteres, en particular las infecciones, las
obstrucciones o los cuerpos extraños (como los
cálculos), puede comprometer la función renal y
aumentar la sensibilidad a los defectos
adquiridos o genéticos.
glucosaminoglucanos, unos azúcares especializados, proporcionan una carga aniónica negativa que
inhibe, por fuerzas electrostáticas, la filtración de las moléculas con carga negativa. El estrato
tricelular de la membrana basal glomerular presenta numerosos podocitos que aumentan la superficie
de absorción y forman los poros por los que pasa el filtrado. La lesión de la membrana basal
especializada o del endotelio capilar puede permitir el paso a la orina de albúmina (un tipo de
proteína) en grandes cantidades. La presencia en la orina de un exceso de albúmina o de otras
microproteínas es un indicador de lesión glomerular o tubular.
La angiotensina I es un decapéptido que resulta de la acción de la enzima proteolítica
renina sobre la prohormona angiotensinógeno, que se origina en el hígado. La enzima convertora de
angiotensina, que se encuentra sobretodo en tejido pulmonar, elimina el dipéptido terminal C (His-
Leu) de la angiotensina I y da lugar al octapéptido angiotensina II, que es la especie activa más
importante. Por último, a través de la acción de las aminopeptidasas se forma la angiotensina III de
siete aminoácidos.
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El intersticio renal es el espacio que existe entre las nefronas, y es mayor en la zona medular
central que en la corteza exterior. En el intersticio hay células intersticiales muy próximas a los vasos
medulares y a las células tubulares. Con el envejecimiento pueden proliferar las células intersticiales
de la corteza, con la formación de fibrosis y cicatrices. Las células intersticiales contienen gotitas de
lípidos y pueden participar en el control de la presión arterial mediante la liberación de factores de
relajación o constricción vasculares. Las alteraciones crónicas del intersticio pueden afectar al
glomérulo y los túbulos, y a la inversa. Por consiguiente, en las nefropatías terminales cuesta a veces
definir con exactitud los mecanismos histopatológicos de la insuficiencia renal.
APARATO URINARIO
El aparato urinario normal está compuesto por dos riñones, dos uréteres, una vejiga y una uretra. El
tracto urinario es esencialmente igual en el hombre que en la mujer, excepto por lo que se refiere a la
uretra. La función del aparato urinario es la de mantener el balance de fluidos y electrólitos, mediante
la excreción de agua y varios productos de desecho. Un cierto número de sustancias son
conservadas en el organismo por su reabsorción en el riñón. Otras son excretadas y el producto final,
la orina, es liberada hacia el sistema colector correspondiente.
NEFRONA
Los riñones son órganos pares que se encuentran en el espacio retroperitoneal contra la
pared abdominal posterior. Aunque su peso es de sólo 300 gramos (alrededor de 0.5% del peso
corporal), reciben 20 a 25% del gasto cardiaco total.
La nefrona, compuesta de un glomérulo a través del cual se filtra el líquido desde la sangre
(filtración glomerular) y un tubo largo, en el que el líquido filtrado (reabsorción y secreción tubular) es
convertido en orina, en su camino hacia la pelvis renal.
La sangre entra en el glomérulo a través de la arteriola aferente y sale por la eferente.
El glomérulo que mide 200micromm, es una red de hasta 50 capilares paralelos que se ramifican y
anastomosan, recubiertos por células epiteliales y encerrados en la cápsula de Bowman. La presión
de la sangre en el glomérulo determina que el líquido se filtre hacia la cápsula de Bowman, pasando
después al túbulo proximal (ultrafiltrado), que se sitúa en la
corteza renal junto a los glomérulos.
Desde el túbulo proximal, el líquido pasa al asa de Henle, que penetra profundamente en el riñón.
Cada rama tiene a su vez una parte descendente y otra ascendente. La pared de la rama
descendente y de la parte inferior de la ascendente es muy delgada y se le llama porción fina del asa
de Henle.
A medida que la rama ascendente se dirige a la corteza, su pared se vuelve gruesa y se le llama
porción ascendente del asa de Henle.
Tras pasar por esta estructura el líquido entra en el túbulo distal, el cual, como el proximal, se
encuentre en la corteza renal. Aquí en la corteza se unen varios túbulos dístales (hasta 8), para
formar el túbulo colector cortical (túbulo colector), cuyo extremo se aleja hacia la corteza y penetra en
la médula, convirtiéndose en el túbulo colector medular (tubo colector).
Los túbulos colectores se van uniendo para formar unidades cada vez más grandes que penetran
hacia la médula, en paralelo con las asas de Henle. Los más grandes drenan en la pelvis renal a
través de las puntas de las papilas renales. Estas son proyecciones cónicas de la médula que
protruyen en los cálices renales, que son a su vez prolongaciones de la pelvis renal.
En cada riñón hay aproximadamente 250 túbulos colectores grandes, transportando cada uno de
ellos la orina de unas 4000 nefronas.
A medida que el FG fluye por los túbulos, hasta un 99% de agua y cantidades variables de solutos se
reabsorben habitualmente hacia el sistema vascular, secretándose algunas sustancias desde el
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propio sistema vascular hacia la luz tubular. El agua restante y las sustancias disueltas en ella
constituyen la orina.
TÚBULOS
Esta estructura tubular se halla constituida por una lámina basal recubierta en su interior por una sola
capa de células cuya forma, tamaño y características varían a lo largo de su trayecto. El túbulo se
compone de varios segmentos: proximal, asa de Henle y distal. El túbulo proximal nace en el polo
urinario y tiene una primera porción tortuosa situada íntegramente en la región cortical (túbulo
contorneado proximal) seguida de una segunda porción recta que desciende hacia la región medular
(rama gruesa descendente). Las células del epitelio tubular proximal son cuboides y se caracterizan
por las abundantes microvellosidades de la membrana celular en contacto con la luz tubular, lo que
confiere a este segmento una gran superficie para el transporte de sustancias capaces de ser
reabsorbidas. El asa de Henle está constituida por una rama delgada descendente y una rama
delgada ascendente, ambas provistas de un epitelio aplanado. Las nefronas superficiales tienen un
asa de Henle de corto recorrido, mientras que en las nefronas yuxtamedulares dicha asa es larga y
profundiza en la médula casi hasta alcanzar la papila renal. Esta disposición particular reviste un
importante papel en el mecanismo multiplicador a contracorriente. El túbulo distal se compone a su
vez de tres porciones: una ascendente (rama gruesa ascendente), la mácula densa y una porción
tortuosa situada íntegramente en la región cortical (túbulo contorneado distal). Esta última drena su
contenido en el denominado tubo colector, estructura tubular que recoge la orina procedente de
varias nefronas y desemboca en la papila renal. El tubo colector, cuyo epitelio se compone de dos
tipos de células (células claras y células oscuras o intercalares), desempeña un papel decisivo en los
mecanismos de concentración y dilución de la orina.
Túbulos colectores
1.- Túbulos colectores corticales: presentan dos
tipos de células cuboideas: células principales y
células intercalares o intercaladas. Las células
principales tienen núcleos ovales en posición
central unas cuantas pequeñas mitocondrias y
escasas microvellosidades cortas, sus membranas
basales ponen en manifiesto varios repliegues. Las
células intercaladas tienen varias vesículas
apicales, micropliegues sobre su plasmalema apical
y abundancia de mitocondrias; sus núcleos son
redondos de localización central.
2.- Túbulos colectores medulares: la región e este
túbulo que se encuentra en la zona externa de la
medula presenta células principales e intercaladas,
pero la región dentro de la zona interna de la
medula tiene solo células principales.
3.- Túbulos colectores papilares: presentan
solamente células principales cilíndricas altas.
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INERVACIÓN RENAL
Los nervios renales entran a los riñones junto con las arterias. Estos contienen principalmente fibras
postganglionares simpáticas eferentes y menos aferentes y colinérgicas del vago.
Las fibras simpáticas están distribuidas en las arteriolas eferentes y aferentes, en las túbulos
proximal y distal y en las células yuxtaglomerulares. También existe una inervación
noradrenérgica en la porción gruesa ascendente del asa de Henle.
VASOS LINFÁTICOS
Los riñones tienen un abundante drenaje linfático que drenan a través de los conductos torácicos a la
circulación venosa, en el tórax.
CÁPSULA
La cápsula renal es delgada pero resistente. Si hay edema renal, la cápsula limita la inflamación y la
presión tisular (presión renal intersticial) aumenta. Este proceso disminuye el FG y prolonga la anuria
en la insuficiencia renal aguda.
La presión desciende de 1-3mmHg al pasar por el glomérulo, descendiendo más al pasar por las
arteriolas eferentes, hasta alcanzar los capilares peritubulares, en donde la presión es de 8mmHg.
Determinaciones de Creatinina
1.- Creatinina en orina de 24 horas, 2.- Creatinina sérica
• Depuración de creatinina (Estimación)
(Hombres) Clcr = (140-Edad) Peso ideal (Kg) 72 x Creatinina sérica.
(Mujeres) Clcr = Clcr Hombre x 0.85.
Valores normales de creatinina:
• Creatinina sérica: 0.5-1.4 mg/dL.
• Creatinina en orina de 24 horas: 1000-2000 mg/24 horas
• Depuración de creatinina: 85-125 mL/min (hombres); 75-115 mL/min (mujeres)
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Depuración de Creatinina
Donde:
DCr= depuración de creatinina
CrU= creatina urinaria (mg%)
VUM= volumen urinario minuto
CrP= creatinina plasmática (mg%)
SC= superficie corporal (m2)
En los seres humanos alrededor del 80% del flujo sanguíneo renal (FSR) se destina a la corteza, lo
que equivale a 400-500ml/100gr/min. Es necesario un flujo sanguíneo cortical elevado para que se
produzcan las funciones reguladora y excretora propias de esta zona.
La sustancia medular externa recibe alrededor del 15% del FSR total; a diferencia de la medular
interna que tiene una irrigación relativamente escasa comprendiendo sólo el 1-3% del mismo. Para
que el riñón pueda concentrar la orina debe existir un aumento progresivo de la hipertonicidad en la
médula; en ésta la osmolalidad varía entre 300mOsm/kg en la unión corticomedular, y 1200mOsm/kg
al final de la sustancia medular interna.
CONTRACCIÓN RELAJACIÓN
Leucotrieno C y D
Histamina
AVP: ArgininaVasopresina
(Hormona antidiurética exógena)
ARF: Acute Renal Failure
GFR: Glomerular Filtration Rate
Actúa sobre el músculo liso vascular provocando una vasoconstricción (via IP3) y por ello un
aumento de la resistencia vascular periférica (RVP).
Funciona como neurotransmisor. Las concentraciones de vasopresina son mucho más pequeñas
que las de los péptidos convencionales, pero con efectos muy potentes. Posee efectos sobre las
neuronas de los núcleos paraventriculares y supraópticos que sintetizan y segregan hormonas, y
se conoce desde hace tiempo la existencia de fibras colaterales que controlan estas neuronas
mediante retroalimentación negativa. La vasopresina inhibe las descargas del núcleo supraóptico
y paraventricular.
Cuando se administra la vasopresina intracerebralmente se altera la presión sanguínea y actúa
como agente antipirético y analgésico.
Ha sido implicada en la formación de memoria, incluyendo reflejos retrasados, imágenes,
memoria a corto y largo plazo, aunque el mecanismo todavía no ha sido aclarado. Estos hallazgos
resultan controvertidos.
El consumo de alcohol hace que esta hormona se
inhiba y no se produzca la reabsorción del agua.
Esta agua es desechada por la orina, razón por la
cual se acude tanto al servicio cuando se bebe
alcohol.
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La filtración glomerular produce cerca de 180 litros de líquido glomerular cada día. La filtración no
requiere gasto de energía metabólica, sino que se debe a un equilibrio entre la fuerza hidrostática y
oncótica. La membrana glomerular tiene poros de carga negativa que permiten el paso de agua y
iones de carga negativa menores de unos 40 (peso molecular menor de 15000). Las sustancias
entre 40 y 80 (peso molecular aproximado de 40 000) pasan de manera ordinaria, si tienen carga
neutra. Las sustancias mayores de 80 no se filtran. El índice de filtración glomerular normal es de
125 ml por minuto.
La función tubular reduce los 180 litros de líquido filtrado por día hasta cerca de un litro diario de
líquido excretado; altera su composición por medio de transporte activo y pasivo. El transporte es
pasivo cuando se debe a fuerzas físicas, como gradientes eléctricos o de concentración. Cuando el
mecanismo de transporte se realiza en contra de gradientes electroquímicos o de concentración, se
requiere de energía metabólica y el proceso se denomina transporte activo.
Las sustancias pueden reabsorberse o secretarse a través de los túbulos; ambos procesos pueden
ser activos o pasivos. También, es posible que las sustancias se muevan en ambas direcciones por
medio de transporte tanto activo como pasivo. La dirección del tránsito de las sustancias que se
reabsorben es del túbulo al intersticio y a la sangre; las sustancias que se excretan tienen un tránsito
inverso. La secreción es la principal vía de eliminación para fármacos y toxinas, específicamente
cuando están unidos a proteínas plasmáticas.
Para el momento en que el líquido tubular llega al túbulo contorneado distal, su volumen sólo
se aproxima al 15% del líquido filtrado original y es hipertónico en relación con el intersticio. Las
células del túbulo contorneado distal y de los túbulos colectores responden a los estímulos
hormonales; cuando la hormona antidiurética (ADH) se eleva, el agua sale de los túbulos y regresa a
la circulación. Lo que permanece es un líquido rico en urea. Para el momento en que el líquido tubular
llegó al punto medio del túbulo contorneado proximal, éste ya se encuentra de nuevo en la zona
cortical; la diferencia osmótica entre el túbulo y el intersticio cortical es pequeña. El transporte activo
de sodio y el movimiento pasivo del agua continúan y sólo dejan de 5 a 8% del líquido del filtrado
original dentro de los túbulos. Al entrar a los túbulos colectores que responden a la ADH y descender
de nuevo hacia el tejido medular, el agua pasa al intersticio hipertónico. El líquido tubular que entra
por último a la pelvis renal
representa sólo cerca de 0.5%
del líquido filtrado original.
Bajo estrés leve a moderado, el flujo sanguíneo renal disminuye un poco, pero las arteriolas aferentes
se constriñen, lo que conserva el índice de filtración glomerular. Durante periodos de tensión intensa
(hemorragia, hipoxia, sepsis, procedimientos quirúrgicos mayores) disminuyen tanto el flujo
sanguíneo renal como el índice de filtración glomerular como consecuencia de la hiperactividad del
simpático. Este fenómeno también se observa cuando se administran concentraciones altas de
adrenalina o noradrenalina.
Procesos renales básicos que determinan la composición de la orina. La tasa de excreción urinaria de una sustancia es
igual a su tasa de filtración menos su tasa de reabsorción más su tasa de secreción desde la sangre de los capilares
peritubulares al interior de los túbulos
El eje renina-angiotensina-aldosterona también tiene efecto sobre el flujo sanguíneo renal. La
renina, una enzima proteolítica que se forma en la mácula densa del aparato yuxtaglomerular, actúa
sobre el angiotensinógeno en la circulación para formar angiotensina I. Las enzimas en el pulmón y
en el plasma transforman a ésta en angiotensina II, un potente agente presor y vasoconstrictor renal
(en especial de la arteriola eferente), además de que es un factor liberador de aldosterona. Los
estímulos para la liberación de renina incluyen el contenido tubular de sodio, niveles de
catecolaminas, actividad simpática y tono arteriolar aferente. Durante los períodos de estrés, las
concentraciones de angiotensina se elevan y contribuyen (junto con el estímulo simpático y nivel de
catecolaminas) a disminuir el flujo sanguíneo renal.
También se encuentran prostaglandinas dentro del riñón. Las prostaglandinas son mediadores
intrínsecos del flujo sanguíneo y producen vasodilatación.
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La sangre fluye hacia la médula a través de los vasos rectos, los cuales son continuación de
las arteriolas eferentes glomerulares yuxtamedulares. Los haces de vasos rectos no descienden a la
profundidad de la médula y la porción interna de ésta sólo recibe de 1 a 3% del flujo sanguíneo renal.
La disposición en asa de los vasos rectos funciona como un intercambiador de contracorriente. El
agua sale de la rama descendente y entra a la rama ascendente más hipertónica, lo que constituye
una derivación de la médula interna. Los solutos medulares viajan en dirección contraria, salen de la
rama ascendente hipertónica y entran a la parte descendente de menor tonicidad. De esta forma, se
mantiene un gradiente osmótico; la punta de la papila renal tiene una osmolalidad de 1 200
miliosmoles por kilogramo.
FUNCIÓN DE LA NEFRONA
Estas funciones se llevan a cabo en diferentes zonas del riñón. Las dos primeras, es
decir, la excretora y reguladora del medio interno, se consiguen con la formación y eliminación de una
orina de composición adecuada a la situación y necesidades del organismo. Tras formarse en el
glomérulo un ultrafiltrado del plasma, el túbulo se encarga, en sus diferentes porciones, de modificar
la composición de dicho ultrafiltrado hasta formar
orina de composición definitiva, que se elimina a
través de la vía excretora al exterior.
MECANISMOS DE DEPURACIÓN:
1. Filtra una gran proporción de plasma a partir de la
sangre que fluye por los glomérulos, ± 1/5 parte de la
misma, determinando el paso de un ultrafiltrado
hacia el sistema tubular.
2. A medida que el filtrado fluye a través de los
túbulos, las sustancias de desecho permanecen en
la luz tubular mientras que el resto, especialmente el
agua y muchos electrólitos, son reabsorbidos de
nuevo hacia el plasma a nivel de los capilares
peritubulares.
3. Secreción tubular: directamente desde el plasma
hacia el espacio tubular, directamente a través de las
células epiteliales tubulares.
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Comparada con la barrera de cualquier capilar, esta barrera combina una alta permeabilidad hídrica
con una baja permeabilidad a proteínas plasmáticas.
La barrera para las macromoléculas es selectiva respecto a
tamaño y carga (proteínas polianiónicas).
La eliminación experimental de la carga negativa implica
aparición de proteinuria.
Por otra parte, la densa red de la membrana basal glomerular opone una barrera esférica a moléculas
de cierto tamaño:
- Moléculas de radio efectivo <18Å pasan libremente y
moléculas >40Å no se pueden filtrar.
La barrera final es el diafragma de membrana. Las moléculas que llegan a ese nivel son atrapadas
por los podocitos (fagocitosis). Las que son atrapadas a nivel subendotelial o intramembrana
aparentemente son fagocitadas por células mesangiales.
Los riñones reciben aproximadamente el 25% del gasto cardiaco, es decir, 1200ml/min de sangre. En
un adulto normal, con hematócrito de 45%, eso determina un flujo plasmático renal (FPR) de
alrededor de 660ml/min. Con este flujo plasmático renal, se produce normalmente 125ml/min de
filtrado glomerular (o Velocidad de Filtración Glomerular, VFG). Así, en el ser humano, la Fracción de
Filtración (VFG/FPR) es de aproximadamente 0.19, variable que es diferente para cada especie
mamífera.
En cada glomérulo, en cada instante de tiempo, se está produciendo una suma algebraica de fuerzas
positivas (que promueven la ultrafiltración) y fuerzas opuestas.
In glomerular capillaries
Net pressure = BHP + BCOP - BCHP - BOP
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BCOP = Bowman's capsule hydrostatic pressure substitutes for IFHP, BCHP = Bowman's capsule
hydrostatic pressure substitutes for IFHP)
Las fuerzas hidrostáticas y coloidosmóticas son las que gobiernan la tasa de reabsorción que se
produce a través de los capilares peritubulares, igual que estas fuerzas físicas son las que contro-
lan la filtración en los capilares glomerulares. Los cambios de la reabsorción capilar peritubular pue-
den, a su vez, influir en la presión hidrostática y coloidosmótica del intersticio renal y, en último
término, en la reabsorción de agua y solutos desde los túbulos renales.
La fuerza de reabsorción neta es la suma de las fuerzas hidrostática y coloidosmótica que favorecen o
se oponen a la reabsorción a través de los capilares peritubulares. Estas fuerzas son:
1) Presión hidrostática que existe en los capilares peritubulares (presión hidrostática peritubular
[PJ) que se opone a la reabsorción;
2) Presión hidrostática que existe en el intersticio renal (P^) fuera de los capilares, que favorece la
reabsorción;
3) Presión coloidosmótica de las proteínas plasmáticas de los capilares peritubulares (nc), que
favorece la reabsorción, y
4) Presión coloidosmótica de las proteínas del intersticio renal (%), que se opone a la reabsorción.
Se presentan en la figura anexa los valores normales aproximados de las fuerzas que favorecen y
se oponen a la reabsorción tubular. Como la presión capilar peritubular es normalmente de unos
13mmHg y la presión hidrostática del líquido intersticial renal es, por término medio, de 6mmHg, hay un
gradiente positivo de presión hidrostática entre los capilares peritubulares y el líquido intersticial de
unos 7mmHg que se opone a la reabsorción de líquido. Esto está más que contrarrestado por las
fuerzas coloidosmóticas que favorecen la reabsorción. Es decir, la presión coloidosmótica del plasma
que favorece la reabsorción es de unos 32mmHg y la presión coloidosmótica del intersticio, que se
opone a la reabsorción, es de 15mmHg, dando lugar a una fuerza coloidosmótica final de unos
17mmHg que favorece la reabsorción. Por tanto, restando las fuerzas hidrostáticas netas que se
oponen a la reabsorción (7mmHg) de las fuerzas coloidosmóticas netas que favorecen la reabsorción
(17mmHg), se obtiene una fuerza de reabsorción neta de unos 10mmHg. Éste es un valor alto,
análogo al que se encuentra en los capilares glomerulares, pero en la dirección opuesta.
El otro factor que contribuye a aumentar la reabsorción de líquido en los capilares peritubulares es un
coeficiente de filtración (Kf) grande debido a la alta conductividad hidráulica y la gran área superficial
de los capilares. Como la tasa de reabsorción es, normalmente, de unos 124ml/min y la presiónde
reabsorción neta es de 10mmHg, el Kf es, normalmente, de alrededor de 12.4ml/min/mmHg.
Este efecto queda amortiguado en cierto grado por los mecanismos de autorregulación que mantienen
relativamente constante el flujo sanguíneo renal y también unas presiones hidrostáticas relativa
mente constantes en los vasos sanguíneos renales. El aumento de la resistencia de las arteriolas
aferentes o de las eferentes disminuye la presión hidrostática de los capilares peritubulares y tiende
a incrementar la tasa de reab sorción. Aunque la constricción de las arteriolas eferentes aumenta la
presión hidrostática de los capilares glomerulares, desciende en cambio la presión hidrostática de los
capilares peritubulares.
El segundo factor determinante que tiene importancia en la reabsorción de los capilares peritubulares
es la presión coloidosmótica del plasma que circula por esos capilares; al aumentar la presión
coloidosmótica, se incrementa la reabsorción capilar peritubular. La presión coloidosmótica de los
capilares peritubulares está determinada por: 1) la presión coloidosmótica del plasma en la circulación
general; al aumentar la concentración de las proteínas plasmáticas de la sangre de todo el orga-
nismo, hay tendencia a la elevación de la presión coloidosmótica en los capilares peritubulares, lo
que aumenta la reabsorción, y 2) la fracción de filtración; a mayor fracción de filtración, mayor es la
cantidad de plasma que se filtra a través del glo mérulo y, por consiguiente más se concentran las
proteínas plasmáticas que quedan por detrás. Por tanto, el aumento de la fracción de filtración tam-
bién tiende a incrementar la tasa de reabsorción en los capilares peritubulares. Como la fracción de
filtración se define por el cociente TFG/flujo plasmático renal, la fracción de filtración puede elevarse
como consecuencia de un aumento de la TFG o una disminución del flujo plasmático renal. Algunos
agentes vasoconstrictores renales, como la angiotensina II, reducen el flujo plasmático renal y
aumentan la fracción de filtración.
Resumen de las fuerzas hidrostáticas y coloidosmóticas que determinan la reabsorción de líquido por los
capilares peritubulares. Los números son los valores que se calcula que existen en el ser humano. La presión
de reabsorción neta es normalmente de unos 10 mm Hg, y hace que el líquido y los solutos se reabsorban en
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los capilares peritubulares al ser transportados por las células del túbulo renal. ATP = trifosfato de adenosina; Pc =
presión hidrostática en los capilares peritubulares; Psi = presión hidrostática del líquido intersticial; nc = presión
coloidosmótica en los capilares peritubulares; 7Psi = presión coloidosmótica del líquido intersticial.
I. El primero es uno de los más importantes sistemas de regulación está dado por el mecanismo
miogénico, sustrato fisiológico de la autorregulación renal al flujo.
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II. El segundo mecanismo local de regulación está dado por el feedback túbulo-glomerular,
mecanismo que conecta la actividad tubular distal y el grado de vasoconstricción o vasodilatación de
la arteríola afrente. El aumento de la concentración de Cloruro (posiblemente también de sodio) en el
túbulo distal genera una señal que produce vasoconstricción arteriolar aferente. La reducción de la
concentración de cloruro genera una señal en sentido opuesto.
III. El tercer gran grupo de mecanismos de regulación está dado por sistemas neuroendo-
crinos múltiples, que determinan distintas respuestas a nivel de arteríolas (aferente y eferente) y
mesangio (con mayor o menor contracción). Aunque el detalle de cada una de estas acciones
neuroendocrinas escapa a esta revisión, en general se puede decir que los sistemas vasodilatadores
(prostaglandinas, bradiquininas), tienden a producir un aumento del flujo plasmático renal,
vasodilatación arteriolar y aumento de la permeabilidad hidráulica. Los sistemas vasoconstrictores
(como Angiotensina II y ADH) tienden a producir un aumento de presión hidrostática capilar,
reducción de la permeabilidad hidráulica y vasoconstricción arteriolar.
APARATO YUXTAGLOMERULAR
Mácula densa: Las células. epiteliales del túbulo distal próximas a las arteriolas son más densas que
el resto de las células tubulares. Aparato. de Golgi, organelo secretor intracelular.
Céulas yuxtaglomerulares: Las células musculares lisas de ambas arteriolas están hinchadas y
contienen granulaciones oscuras en los puntos donde entran en contacto con la mácula densa.
Sus gránulos están constituidos principalmente por renina. Señales de retroalimentación a las
arteriolas aferentes y eferentes.
FG Reabsorción de Na+ y Cl- en la porción ascd. del asa de Henle, la iones en la mácula
densa, con el fin de dilatar la arteriola aferente.
1) Cuando el FG, la iones Na+ y Cl- también .
2) Esta de la iónica determina una dilatación de la arteriola aferente..
3) Esta dilatación el flujo sang. glomerular, además la presión dentro del glomérulo.
4) El de la presión glomerular, junto c/el del flujo sang. a ese nivel, determina que la FG sea
normal.
MECANISMO VASOCONSTRICTOR DE LA ARTERIOLA EFERENTE (salida)
Si las iones Na+ y Cl- son muy bajas en la mácula densa liberación de renina (cels.
yuxtaglomerulares) la formación de angiotensina Contracción de la arteriola eferente.
1) Si la FG es muy hay un en la reabsorción de Na+ y Cl- en la rama ascd. del asa de Henle, la
iónica en la mácula densa.
2) Esta iónica hace que las cels. yuxtaglomerulares liberen renina desde sus gránulos.
3) La renina favorece la angiotensina I angiotensina II contrae la arteriola eferente, la presión
hidrostática intraglomerular FG restablecido.
Estos mecanismos hacen que la FG varie muy poco con
oscilaciones de la T/A de 75 a 160mmHg
______________________________________
ORINA DILUIDA
El proceso de absorción de la orina, consiste en la absorción de solutos en los segmentos distales del
sistema tubular, sin reabsorción concomitante de agua., Ocurre solo en ausencia de ADH.
ORINA CONCENTRADA
La ADH determina que los túbulos colectores de la zona medular interna se hagan muy permeables al
agua.
1) Hay un transporte activo de iones hacia el intersticio a partir de la porción ascendente del
asa de Henle.
2) Transporte activo de iones desde los túbulos colectores hacia el intersticio.
3) Difusión pasiva de grandes cantidades de urea desde los túbulos colectores hacia el
intersticio.
La osmolaridad del plasma normal es de 300mOsm/lt., ésta puede alcanzar hasta los 1200 en una
orina.
En ausencia de ADH, las estructuras vesiculosas se separan de la membrana luminal en 10-15 min. y
vuelven a su situación intracitoplasmática. Los túbulos se hacen de nuevo impermeables al agua.
- Alivio temporal de la sed, de 3min. a 1hr post-ingesta, para que el agua ingerida se absorba y sea
distribuida.
- Umbral para beber: Cuando la de solutos osmótica-mente activos, pej. Si el Na+ 2mEq/l o la
osmolaridad aprox. 4mOsm/l, por de los valores normales, se pone en marcha el mecanismo de
la sed.
EXCRECIÓN DE Na+:
El FG de 24hrs. contiene 2600mEq. de Na+, la ingesta media es de solo 150mEq.
En la nefrona se reabsorbe aprox. el 92% del Na+ filtrado: el 65 se reabsorbe en el túbulo proximal
(transporte activo sale sodio y agua y entra cloro) y el 27% en la porción gruesa del asa de Henle
(dejando solo el 8% sin reabsorber 30-40mEq/l).
EXCRECIÓN DE UREA
Se producen al día de 25-30gr. de urea (metabolitos tóxicos). normal 26mg/dl IRC 800mg/dl.
Factores que determinan la eliminación de urea:
1) plasmática de urea.
2) Índice de filtrado glomerular (Elimina del 40-60% de la urea filtrada).
EXCRECIÓN DE K+
Se filtran al día 800mEq. La cantidad ingerida es de 100mEq. Se debe mantener un balance normal
de K+, sólo 1/8 de la carga filtrada debe ser eliminada.
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Reabsorción: Túbulos proximales (65%) y porción ascendente gruesa del asa de Henle (27%),
acoplada al transporte de Na+. Solo el 8% son excretados, 65mEq de los 100 ingeridos.
Control de la K+:
1) El efecto directo de la K+ en el líq. extracelular.
2) El efecto estimulador de la secreción de K+ inducido por la aldosterona.
CONCENTRACION DE CALCIO
2.4mEq/l, por efecto de la parathormona en la resorción ósea.
Si Ca++ en el líq. extracelular, se estimulan las glándulas paratiroides, la resorción ósea,
liberando grandes cantidades de Ca++ hacia el líq. extracelular la calcemia. También la
secreción de parathormona inhibiendo la resorción ósea.
El agua difunde desde una zona de [ de solutos] a otra que tiene una [ de solutos]
Presión osmótica:
Es la magnitud exacta de presión que se necesita para impedir la ósmosis. La ósmosis de las
moléculas de agua a través de una membrana selectivamente permeable puede contrarrestarse
aplicando una presión en dirección opuesta a la de la ósmosis.
Cuanto mayor es la presión osmótica de una solución, menor es la [ ] de agua, pero mayor es la [ ] de
solutos en esa solución.
ORINA DILUIDA: Cuando existe un exceso de agua en el organismo y la osmolaridad del plasma está
disminuida, el riñón puede excretar orina con una osmolaridad de tan solo 50mOsm/L.
ORINA CONCENTRADA: Cuando existe un déficit de agua y está elevada la osmolaridad del líquido
extracelular, el riñón puede excretar orina con una [1200 a 1400mOsm/L], por medio de una
excreción continua de solutos.
La hormona antidiurética controla la [urinaria]:
Osmolaridad de líq. corporales (solutos de líquidos corporales alcanzan grandes [ ]), el lóbulo
posterior de la hipófisis secreta más ADH permeabilidad de los túbulos distales y de los túbulos
colectores al agua reabsorción de grandes cantidades de agua y el volumen de orina.
Ejemplo: La capacidad del riñón humano para concentrar la orina no excede de 1200mOsm/L.
Si bebemos 1 litro de agua de mar que tiene una [2400mOsm/L], requeririamos producir 2 litros de
orina para excretar o liberar los 2400mOsm de solutos ingeridos. Esto daría lugar a una pérdida neta
de 1 litro de líquido por cada litro de agua de mar ingerida, llegando a la deshidratación.
Requisitos para la excreción de una [orina]: Niveles elevados de ADH y médula renal
hiperosmótica:
Requisitos para formar una orina concentrada:
1) Nivel elevado de ADH que incremente la permeabilidad de los túbulos distales y colectores al agua,
permitiendo que estos segmentos tubulares reabsorban agua.
2) Una osmolaridad elevada del líquido intersticial medular renal, que proporcione el gradiente
osmótico necesario para la reabsorción de agua que tiene lugar en presencia de concentraciones
elevadas de ADH.
El intersticio medular renal que rodea a los túbulos colectores es en condiciones normales
muy hiperosmótico, de modo que cuando los niveles de ADH están elevados, el agua atraviesa por
ósmosis la membrana tubular hacia el intersticio renal, desde allí pasa a la sangre por medio de los
vasos rectos.
**La capacidad de [ ] de la orina está limitada por los niveles de ADH y por el grado de
hiperosmolaridad de la médula renal y depende del mecanismo de contracorriente.
Objetivo: concentrar la orina y evitar pérdida excesiva de agua. Se basa en las diferencias de
permeabilidad de las ramas del asa de Henle.
A. La esencia de este mecanismo es crear un lavado salino en la médula para permitir el control final
de la reabsorción del agua para que la orina pase a los túbulos colectores.
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B. La impermeabilidad al agua por el extremo delgado ascendente y el túbulo recto distal, pero con
libre circulación del movimiento del Na+ mantiene el gradiente osmótico de la papila a la zona
yuxtaglomerular.
C. El flujo sanguíneo en los vasos rectos origina la formación de un multiplicador contra-corriente, que
debido a la difusión lenta de iones en los vasos sanguíneos da lugar a aumento del gradiente
osmótico y el aguas seguirá el gradiente osmótico y será reabsorbida.
A. La esencia de éste es crear un lavado salino en la médula para permitir el control final de la
reabsorción del agua para que la orina pase a los túbulos colectores.
B. La impermeabilidad al agua por el extremo delgado ascendente y el túbulo recto distal, pero con
libre circulación del movimiento del Na+ mantiene el gradiente osmótico de la papila a la zona
yuxtaglomerular.
C. El flujo sanguíneo en los vasos rectos origina la formación de un multiplicador contra-corriente, que
debido a la difusión lenta de iones en los vasos sanguíneos da lugar a aumento del gradiente
osmótico y el aguas seguirá el gradiente osmótico y será reabsorbida.
En los vertebrados, las funciones complejas que actúan en la regulación de la composición química
de los fluidos corporales son llevadas a cabo principalmente por el riñón. Cuando el filtrado efectúa su
largo viaje a través del nefrón, las células del túbulo renal reabsorben selectivamente moléculas del
filtrado y secretan otras moléculas en él. La glucosa, los aminoácidos, la mayoría de los iones y una
gran cantidad de agua son devueltos a la sangre a través de los capilares peritubulares. El exceso de
agua y los productos de desecho, incluida aproximadamente la mitad de la urea presente en el filtrado
original, son excretados del cuerpo como orina. Así, la formación de orina involucra la filtración, la
secreción, la reabsorción y la excreción.
El filtrado que entra en el túbulo contorneado proximal es isotónico con respecto al plasma
sanguíneo. Los iones sodio son bombeados desde el túbulo hacia afuera, y los iones cloruro los
siguen pasivamente. Así, el filtrado permanece isotónico porque el agua también se mueve hacia
afuera por ósmosis.
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Cuando el filtrado desciende por el asa de Henle se va concentrando a medida que el agua se mueve
por ósmosis hacia la zona circundante de alta concentración de solutos. Esta alta concentración se
genera por la acción de las células de la pared de la rama ascendente gruesa del asa de Henle, que
bombean hacia el intersticio iones sodio y cloruro, y por la difusión de la urea hacia afuera de la
porción inferior del conducto colector -fenómeno que se intensifica en presencia de la hormona
antidiurética (ADH)-. Dado que la pared de la rama ascendente del asa es impermeable al agua, el
filtrado se vuelve cada vez menos concentrado a medida que el cloruro de sodio es bombeado hacia
afuera. En el momento en que alcanza el túbulo contorneado distal, es hipotónico con respecto al
plasma sanguíneo y permanece hipotónico a lo largo de todo el túbulo distal. Luego el filtrado
desciende por el conducto colector, atravesando una vez más la zona de alta concentración de
soluto.
Desde este punto en adelante, la concentración de la orina depende de la presencia de ADH. Si no
hay ADH presente, la pared del conducto colector no es permeable al agua, no se elimina agua
adicional y se excreta una orina menos concentrada. Si hay ADH presente, las células del conducto
colector son permeables al agua, que se mueve por ósmosis hacia el fluido que lo rodea, como se
muestra en el diagrama. En este caso, una orina concentrada (hipertónica) desciende a lo largo del
conducto hacia la pelvis renal, el uréter, la vejiga y finalmente hacia afuera, por la uretra. La
concentración de 1.200 miliosmoles se produce en una concentración de ADH máxima.
La conservación de agua en los mamíferos es posible por la capacidad de excretar una orina que es
hipertónica en relación con la sangre. El asa de Henle es la porción del nefrón de los mamíferos que
hace posible esto.
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La urea contribuye a la hiperosmolaridad del intersticio medular renal y a una orina concentrada:
La urea contribuye en torno a un 40% de la osmolaridad (500mOsm/L) del intersticio medular renal
cuando el riñón elabora una orina concentrada al máximo.
La urea se reabsorbe en el túbulo de forma pasiva.
Cuando existe un déficit de agua y las [ADH] en sangre están aumentadas, se reabsorben
pasivamente grandes cantidades de urea desde los túbulos colectores medulares hacia el intersticio.
Una persona normal excreta de un 40 a un 60% de la carga de urea filtrada y está determinada por:
1) [Urea] en plasma, y
2) Tasa de filtración glomerular.
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Se debe perder más del 10% de sangre para que entre en acción la ADH a través de los reflejos
cardiopulmonares. La regulación día a día de la secreción de ADH durante la deshidratación simple
se realiza fundamentalmente a través de cambios de la osmolaridad plasmática.
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CONTROL DE LA SED
AUMENTO DESCENSO
osmolaridad osmolaridad
volumen sanguíneo volumen sanguíneo
presión sanguínea presión sanguínea
angiotensina II angiotensina II
Sequedad de boca Distensión gástrica
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Para mantener la vida, la persona debe excretar a largo plazo una cantidad de Na+ casi
idéntica a la que ingiere, restableciéndose en pocos días el equilibrio hidrosmótico.
Cuando la función intrarrrenal se agota, se ponen en marcha otros sistemas, como las
variaciones de la T/A o de las hormonas circulantes o las alteraciones de la actividad del SNA.
El índice de filtración glomerular (IFG) suele ser de unos 180L/día, y el de reabsorción tubular (RT) de
178.5L/día, de forma tal que la cantidad de orina sea de 1.5L/día.
Incluso cuando existen alteraciones del IFC o de la RT, hay diversos mecanismos de amortiguación
que reducen al mínimo posible los cambios de la excreción de orina.
Si un riñón sufre una intensa vasodilatación IFG (vasodilatación farmacológica, fiebre, etc).
liberación Na+Cl- en los túbulos, que a su vez, inducirá al menos dos tipos de compensación
intrarrenal:
1] reabsorción tubular de Na+Cl- adicional filtrado (equilibrio glomerulotubular).
2] Retracción sobre la mácula densa, mediante el cual el de la liberación de Na+Cl- en los túbulos
distales causa una constricción de las arteriolas aferentes que devuelve el IFG a la normalidad.
TODOS los mecanismos de retroacción controlan la excreción renal de Na+ y agua mediante
alteraciones del IFG o de la reabsorción tubular.
Diuresis de presión: Efecto que ejerce el de la T/A sobre el del volumen urinario.
Natriuresis de presión: de la excreción de Na+ dependiente del ascenso de la T/A.
Los ascensos bruscos de la T/A en 30 a 50mmHg hacen que la excreción urinaria de Na+ se eleve
al doble o hasta el triple, independientemente de los cambios de actividad del SNS, angiotensina
II, aldosterona o ADH.
En los ascensos crónicos de la T/A, la eficacia de la natriuresis de presión aumenta mucho, ya qe
también inhibe la formación del SRAA, impidiendo así la reabsorción tubular de Na+ e
incrementando la natriuresis.
En resumen: Siempre que la función renal sea normal y que el mecanismo de diuresis de presión
actúe de manera eficaz, los grandes cambios en la ingesta de sales y agua pueden compensarse
sólo con variaciones leves del volumen sanguíneo, del extracelular, del GC y de la T/A.
El volumen sanguíneo permanece muy constante pese a las variaciones de la ingesta diaria de
líquidos:
Un cambio pequeño en el volumen sanguíneo importante en el GC cambio notable en la T/A
produce un gran cambio en la excreción urinaria.
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ANGIOTENSINA II:
Es uno de los controladores más potentes en la excreción de Na+, actuando como un potente
amplificador del mecanismo de la natriuresis de presión en el mantenimiento de una T/A y volumen
de líquidos orgánicos estable.
Ingesta de Na+ en la dieta [Ang II] circulante la reabsorción tubular de Na+ y agua
excreción de ambos.
Ingesta de Na+ en la dieta [Ang II] circulante la reabsorción tubular de Na+ y agua
retención de ambos, oponiéndose a la de la T/A.
Cuando la ingesta de Na+ , la de la T/A debe ser mucho mayor para que aumente la excreción
de Na+ y pueda mantenerse su equilibrio.
Ej: En una persona sana un en 10 veces la ingesta de Na+ produce un ascenso de tan solo unos
pocos mmHg en la T/A, mientras en personas que no pueden inhibir la producción de Ang II como
respuesta al exceso de Na+, esta misma ingesta producirá un de la T/A de hasta 50mmHg (es la
base del tratamiento con IECA en pacientes hipertensos).
ALDOSTERONA: También ayuda al efecto de natriuresis de presión en el equilibrio del Na+ cuando
se producen variaciones en la ingesta de sal.
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La aldosterona favorece la retención de Na+, sobre todo en los túbulos colectores corticales.
Este en la reabsorción de Na+ se asocia también a una retención mayor de agua y a la secreción
de K+.
--------------------------------------
1) Aumento del volumen sanguíneo y del volumen del líquido extracelular causado por
enfermedades circulatorias: "ICC". El volumen sanguíneo puede aumentar de un 15 a un 20% y el
extracelular hasta un 200%.
La ICC el GC y la T/A activa diversos mecanismos de retención de sodio, en especial el
SRAA y el SNS.
La T/A por sí misma, estimula la retención renal de agua y sodio, por lo que los riñones retienen
volumen en su intento de restablecer los valores normales de T/A y del GC.
Estos depende obviamente, del grado de descompensación hemodinámica. Una ICC ligera
mejorará con un pequeño incremento en el volumen circulatorio por la ley de Frank-Starling. Sin
embargo una ICC grave empeorará, ya que pequeños cambios en el retorno venoso y
consecuentemente en las presiones de llenado, conllevarán a un detrimento de la función cardiaca
(T/A y GC).
2) Aumento del volumen cardiaco debido al incremento de la capacidad circulatoria: Toda
situación que provoque un aumento de la capacidad vascular, traerá consigo un aumento del volumen
sanguíneo con el fin de ocupar este espacio adicional.
Un en la capacidad vascular reduce inicialmente las presiones de llenado circulatorias, con el
consiguiente descenso del GC y de la T/A. El mecanismo compensatorio por excelencia es el de
retener líquidos.
Ej: Venas varicosas y el embarazo, en el que el de la capacidad vascular del útero, de la placenta y
de otros órganos que se desarrollan en el cuerpo de la mujer gestante conlleva un del volumen
sanguíneo que oscila entre el 15 al 25%.
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Estos cuadros suelen iniciarse con la salida de líquido y de proteínas hacia el intersticio, lo que
tiende a reducir el volumen sanguíneo. En estos casos, la respuesta de los riñones es similar a la que
se produce después de una hemorragia. Es decir, los riñones retienen sal y agua para intentar
restablecer el volumen sanguíneo normal.
Síndrome Nefrótico. Pérdida de proteínas plasmáticas por la orina y retención renal de sodio.
Se llegan a perder hasta 50 gr. de proteínas (proteinuria - por un de la permeabilidad del
glomérulo), haciendo que la [plasmática] caiga a menos de la 1/3 parte de su valor normal, a
consecuencia de la caída de la presión coloidosmótica; ello hace que los capilar de todo el organismo
filtren grandes cantidades de líquido hacia los distintos tejidos formación de edema y del
volumen plasmático.
Los riñones continúan reteniendo sodio y agua hasta que el volumen plasmático alcanza un valor
casi normal lo que traduce que las proteínas plasmáticas se diluyan aún más, lo que resulta
en una salida aun mayor de líquido hacia los tejidos causando un tremedo edema. El Tx. incluye la
reposición de las proteínas plasmáticas ($ albúmina humana $).
Cirrosis hepática: Disminución de la síntesis de proteínas plasmáticas en el hígado y retención de
sodio por los riñones.
Es similar a la del síndrome nefrótico, salvo por el hecho de que las proteínas plasmáticas se
destruyen en el hígado, con la consecuente incapacidad de sintetizar la suficiente cantidad de
proteínas. Produciendo también una obstrucción al flujo sanguíneo por la fibrosis, esto la presión
capilar en el lecho portal y contribuye a la salida del líquido y proteínas hacia la cavidad peritoneal,
dando lugar a la ascitis. La función de los riñones es la retención de sodio y agua.
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Alrededor del 65% del potasio filtrado se reabsorbe en el túbulo proximal y otro 25 a 30% en el asa
de Henle, particularmente en la porción gruesa ascendente, donde es cotransportado de forma activa
junto al sodio y al cloro.
Las células de la porción final de los túbulos distales y de los colectores corticales que
secretan K+ reciben el nombre de células principales, y constituyen alrededor del 90% de las células
epiteliales de dichas regiones.
El control de la secreción de K+ por estas células es determinado por:
1] La actividad de la bomba ATPasa Na+-K+. Que extrae el Na+ de las céls. Principales hacia el
intersticio al mismo tiempo que introduce K+ hacia su interior.
2] El gradiente electroquímico para la secreción de K+ hacia la luz tubular a partir de la sangre.
3] La permeabilidad de la membrana luminal al K+.
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En la rama ascendente del asa de Henle el 20-25% se reabsorbe junto con el cloruro (resorción
hipertónica).
Es el túbulo distal donde interviene la influencia principal de la aldosterona (junto con el asa de
Henle). El Na+ es resorbido, intercambiado por ion H+ o por K+, según las necesidad corporales.
El ion H+ establece competencia con el K+ para el intercambio con Na+, de manera que si hay acidosis
o hipoK+ se intercambia más ion H+ por Na+, mientra que si hay alcalosis o hiperK+ se intercambia
más ion de K+ por Na+.
Aunque una Na+ puede actuar directamente sobre la corteza suprarrenal para estimular la
secreción de aldosterona, el estímulo primario para la secreción de aldosterona proviene de la
hipovolemia. SRAA . La angiotensina II estímula la corteza suprarrenal para liberar aldosterona.
Esta estimula la resorción tubular distal del Na+, intercambiado por el K+ y por iones H+. La
hipernatremia resultante sólo es momentánea, porque estímula los osmorreceptores del núcleo
supraóptico para que se libere ADH, y ésta actúa sobre el túbulo distal y los túbulos colectores para
conservar agua.
Un volumen causará supresión de ADH y aldosterona seguido esto de una pérdida de
agua y Na+ por la orina.
Además de la aldosterona, otros factores, como la T/A, la resistencia vascular renal y los
cambios de composición plasmática, pueden influir en la resorción de Na+.
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ÁCIDO: Molécula o ion que, en solución, puede donar o liberar protones (H+).
BASE: Molécula o ion que, en solución, puede combinarse con un protones (H+), para eliminarlo de la
solución (Bicarbonato HCO-3 H2CO3 Ac. Carbónico).
La hemoglobina, los hematíes y las proteínas funcionan como bases porque algunos de sus
aminoácidos funcionan como aniones capaces de ligar iones H+.
Ácidos fuertes: Gran tendencia a disociarse, liberando gran cantidad de hidrogeniones, en solución.
Base fuerte: Reacciona rápidamente con los iones H+, eliminándolos de la solución.
La mayor parte de los ácidos y bases involucrados en la regulación ácido-básico son débiles (ácido
carbónico y bicarbonato).
SISTEMAS TAMPÓN
Es una solución que contiene dos o más compuestos químicos, capaces de prevenir cambios
importantes de la H+niones cuando se añade un ácido o una base a una solución.
I] BICARBONATO: Es el más importante (pero no poderoso) del organismo, porque sus dos
componentes fundamentales pueden ser estrechamente regulados; el anhídrido carbónico, por los
pulmones, y el bicarbonato, por los riñones.
II] FOSFATO: Su en el líq. extracelular es 12 veces menor que la del bicarbonato, siendo su poder
tampón menor. El resultado es el fosfato monosódico (ácido débil) y en una base débil (agua y fosfato
disódico).
III] PROTEINAS: Es el más abundante y poderoso del organismo (proteínas celulares y plasmáticas).
Amplia facilidad para la difusión a través de la membrana celular.
______
En la práctica clínica se producen con cierta frecuencia alteraciones del equilibrio ácido-básico
como consecuencia de un gran número de patologías. En la actualidad, el laboratorio dispone de
analizadores de gases sanguíneos totalmente automatizados y disponibles de forma permanente
para detectar y monitorizar estos trastornos.
EL ION HIDRÓGENO
El cuerpo humano produce ácido de forma continua. Cada día, un individuo adulto normal
produce aproximadamente 20.000nmol de ácido volátil (ácido carbónico) y unos 80nmol de ácido no
volátil. La mayor parte de ácido volátil se produce en forma de CO2 durante la respiración celular y
reacciona con agua para formar ácido carbónico y bicarbonato. El ácido no volátil se origina
principalmente a partir de la transformación metabólica de las proteínas contenidas en los alimentos,
sobre todo a partir de los aminoácidos metionina y cisteína. Otros ácidos provienen del metabolismo
de los hidratos de carbono y las grasas, de las nucleoproteínas (ácido úrico) y de los compuestos
fosforados inorgánicos:
A medida que so producen los iones hidrógeno (H+) son neutralizados por sistemas de tampón
circulantes, que los preparan para su excreción final del organismo. La capacidad tamponadora total
de los diferentes sistemas que son capaces de realizar esta función es aproximadamente de
15nmol/kg. de peso corporal. La producción normal de ácido no volátil agotaría esa capacidad
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tamponadora en pocos días, pero ello no es así porque los riñones excretan iones H+, restableciendo
los depósitos de bicarbonato. De esta forma, el ion H+, como otros iones, está sometido a un estricto
control que logra mantener su concentración en los líquidos extracelulares dentro de unos limites que
oscilan entre 35 y 46nmol/L.
Esta concentración es muy baja en comparación con otros iones. Por ejemplo, en el plasma
representa aproximadamente una concentración 300.000 veces menor que la del ion sodio. La
importancia de mantener este valor dentro de unos límites tan estrechos es evidente si consideramos
la influencia que tienen los iones H+. sobre muchos de los procesos metabólicos (por ejemplo, sobre
la actividad de las enzimas.
En el organismo se produce continuamente H+ pero no OH- ; ésta es una de las razones más
importantes del hecho de que la acidosis sea mucho más frecuente que la alcalosis.
Resumen:
Se puedo definir como ácido toda sustancia capaz de transferir iones H+ - protones - a una base,
mientras que base será toda aquella sustancia capaz de aceptar esos protones. Cuando un ácido
libera un protón se convierte en una base conjugada, y a la inversa, cuando una base acepta un
protón se convierte en un ácido conjugado. Hay que tener presente la existencia de sustancias
capaces de comportarse como ácido o como base, según el entorno químico en el que se
encuentran.
Ejemplos:
En la acidosis metabólica el riñón no elimina el exceso de iones hidrógeno y no recupera una
cantidad suficiente de bicarbonato. Un nivel disminuido de bicarbonato en presencia de una pCO2
normal produce unta disminución de la relación entro el bicarbonato y el ácido carbónico (menos de
20:1), por lo que ocasiona una reducción del pH. Algunas causas de esta alteración son la cetosis
diabética, la intoxicación ácida (por ejemplo, el ácido acetilsalicilico) y la acidosis láctica por
sobrecarga muscular. En todas estas situaciones el organismo tiende a reponer la relación normal de
20:1 entre el bicarbonato y el ácido carbónico. A este proceso lo conocemos como compensación. En
la acidosis metabólica los pulmones tienden a compensar eliminando cantidades mayores de CO2,
hiperventilando. Al reducir la pCO2, como el bicarbonato está bajo por la alteración primaria, se tiende
a restablecer la relación 20:1 entre el bicarbonato y el ácido carbónico y, en consecuencia, el pH se
desplaza hacia la normalidad. Fisiológicamente, la compensación nunca es completa.
La acidosis respiratoria se caracteriza por la incapacidad de los pulmones para eliminar todo el CO2
producido por el organismo, por lo que la pCO2 aumenta y la existencia de un nivel normal de
bicarbonato produce una disminución en la relación bicarbonato / ácido carbónico. Algunas causas de
esta alteración son la enfermedad broncopulmonar, intoxicación por barbitúricos, respiración asistida
mal estimada y asfixia. La compensación, en este caso, se producirá porque el riñón eliminará una
mayor cantidad de H+ causando, de este modo, un incremento del bicarbonato.
La alcalosis respiratoria se caracteriza por una eliminación excesiva de CO2 a través de los
pulmones. De nuevo, la reducción de la pCO2 con niveles normales de bicarbonato aumenta la
relación entre bases y ácidos, por lo que se eleva el pH. Las causas más frecuentes de este trastorno
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son los estados de ansiedad, fiebre alta, anoxia e intoxicación por ciertos fármacos. En este caso, la
compensación la establecen los riñones, reduciendo la producción de bicarbonato.
REGULACION RESPIRATORIA
ACIDOSIS METABÓLICA:
1] Incapacidad del riñón para eliminar los ácidos metabólicos que se forman normalmente en el
organismo.
2] Producción de cantidades excesivas de ácidos metabólicos por el organismo
3] Introducción de ácidos metabólicos por vía EV.
4] Aporte excesivo de ácidos metabólicos por absorción a través del tubo digestivo.
5] Pérdida de bases por el organismo. (diarrea, vómitos, deshidratación, uremia, diabetes mellitus).
ALCALOSIS METABÓLICA:
1] Administración de diuréticos (pérdida de hidrogeniones por el intercambio del Na+ - H+.
2] Ingesta excesiva de medicamentos alcalinos.
3] Pérdida de iones cloruro. (pérdida excesiva de ácido clorhídrico. Ej: vómito).
4] Exceso de aldosterona: La reabsorción de Na+ aumenta, produciéndose de forma secundaria un
incremento de la secreción de hidrogeniones.
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Ácidos y bases
De acuerdo con Brönsted, un ácido es una sustancia con la capacidad para donar iones de H+ y una
base es un compuesto con la capacidad para aceptar o captar iones de H+.
¿Que es el pH?
El pH de una solución se define, de acuerdo a los conceptos de Sorensen, como el logaritmo inverso
de la concentración de hidrogeniones:
pH = log [H+]
Acidosis Metabólica
La acidosis metabólica es un trastorno clínico caracterizado por un descenso en el pH arterial y en la
concentración de HC03 acompañado por una hiperventilación compensadora que se traduce en caída
de la pC02; esta acidosis metabólica se produce de dos maneras: por la adición de ácido o por la
pérdida de HC03.
La respuesta del cuerpo a un aumento de la concentración de H+ arterial involucra cuatro procesos:
amortiguación extracelular, amortiguación intracelular, amortiguacion respiratoria y la excreción renal
de la carga de H+. Cada uno de estos mecanismos se analizará por separado.
· Amortiguacion extracelular
El HC03 es el amortiguador más importante del líquido extracelular y posee una gran capacidad para
evitar cambios bruscos en el pH de la sangre arterial.
· Amortiguación intracelular
El H+ también penetra a las células para combinarse con los amortiguadores celulares,
particularmente proteínas, fosfatos y hemoglobinatos: a este fenómeno que equilibra a todos los
amortiguadores del cuerpo se le conoce como principio isohídrico o efecto del ión común.
Etiología
En el cuadro inferior se resumen las causas de acidosis metabólica, que se distribuyen en dos
grupos: brecha aniónica normal y brecha aniónica elevada. En los pacientes con brecha aniónica
normal, la reducción del HC03 sérico se asocia siempre a hipercloremia. El diagnóstico diferencial de
acidosis hiperclorémica plantea tres posibilidades: pérdida de HCO3 de los líquidos corporales,
insuficiencia tubular renal y carga aguda de H+ (HCl o alguno de sus precursores). Por el contrario,
cuando la concentración de aniones no medibles se encuentra elevada, la posibilidad diagnóstica cae
dentro de dos grupos: sobreproducción de ácidos orgánicos e insuficiencia renal. Habitualmente, la
elaboración de una historia clínica cuidadosa, seguida de la medición en suero de creatinina, glucosa,
cuerpos cetónicos y lactato, es suficiente para establecer un diagnóstico preciso.
Sintomatología
La acidosis metabólica afecta habitualmente a tres esferas del organismo: la cardiaca, la neurológica
y la ósea.
La acidosis, sobre todo si el pH se encuentra entre 7.1 y 7.15, predispone a la aparición de arritmias
ventriculares potencialmente fatales y puede reducir tanto la contractilidad cardiaca como la
respuesta inotrópica a catecolaminas.
Se debe evitar la perpetuación de la acidosis láctica inducida por choque, ya que su
corrección es crítica para que se recupere adecuadamente la perfusión tisular. Los síntomas
neurológicos oscilan de letargia a coma y parecen depender más de la caída del pH del
líquido cefalorraquideo, que del pH arterial. En general, estas anormalidades neurológicas
son más prominentes en la acidosis respiratoria que en la acidosis metabólica. En otras
ocasiones, los trastornos neurológicos ocurren a consecuencia de la hiperosmolaridad por
elevación de la glucemia más que por un descenso en el pH arterial. La mayoría de las
acidosis metabólicas son agudas; sin embargo, la insuficiencia renal y la acidosis tubular
renal pueden asociarse con acidosis crónica; en estas condiciones, parte de la amortiguación
del H+ retenido se lleva a cabo con el carbonato proveniente del hueso. Cuando esta
alteración ocurre en niños, retarda el crecimiento y produce raquitismo; en los adultos, da
lugar a osteítis fibrosa quística y osteomalacia. En pacientes con ATR, la sola corrección de la
acidosis permite la cicatrización del hueso y un crecimiento normal.
Tratamiento
La administración de soluciones alcalinas es la manera más directa de corregir un desequilibrio ácido
del organismo. El compuesto más usado es el NaHCO3, aun cuando también se han utilizado lactato
de sodio, carbonato de sodio, citrato de sodio y el dicloroacetato(DCA); ninguno ofrece ventajas sobre
el NaHCO3. El empleo de NaHCO3 en la acidosis láctica ha sido motivo de gran controversia. Los que
proponen este tratamiento argumentan que este compuesto eleva el pH arterial, la perfusión tisular (al
revertir la vasodilatación y mejorar la contractilidad cardiaca inducidas por la acidemia) y reduce el
riesgo de arritmias. Sin embargo, puede provocar sobrecarga de volumen, hipernatremia y alcalosis
de rebote, así como exacerbación de la acidosis intracelular por generación excesiva de CO2. Es
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decir, el efecto del NaHCO3 es pasajero y acentúa la acidosis intracelular. El empleo de carbonato de
sodio y de dicloroacetato tampoco han sido muy exitosos en el manejo de la acidosis láctica en el
humano y la muerte habitualmente ocurre por hipoperfusión tisular más que por acidosis.
El objetivo inicial de la terapéutica es llevar el nivel del pH por arriba de 7.2, nivel al cual las
posibilidades de arritmias son menores y tanto la contractilidad miocárdica como su respuesta a
catecolaminas, mejora substancialmente. En presencia de insuficiencia cardiaca la administración de
soluciones alcalinas, para corregir la acidosis, puede ser muy riesgosa; en estos casos, es necesario
utilizar la hemodiálisis o de la diálisis peritoneal.
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(Pcg = presión hidrostática capilar glomerular; Peb = Presión espacio de Bowman; ncg = Presión
coloidosmótica capilar glomerular)
El flujo plasmático renal (FPR) no aparece explícitamente en las fórmulas que regulan la
filtración glomerular, su acción es evidente, ya que influye de manera decisiva en los cambios de la
presión coloidosmótica a lo largo de los capilares. Por lo tanto el volumen de la filtración glomerular
depende de los flujos sanguíneo y plasmático renales. Pero a pesar de ello el FPR y la FG se
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mantienen constantes gracias a los mecanismos de autorregulación para los valores de presión
arterial media situados entre 80 y 180mmHg. Por debajo de 80mmHg. el FPR y la FG disminuyen en
forma proporcional, por debajo de 50mmHg no hay filtración glomerular.
La filtración glomerular puede ser modificada por la acción de numerosas sustancias
vasoactivas. La angiotensina II ocasiona una disminución de la FG asociada a un descenso del flujo
plasmático renal por vasoconstricción. La noradrenalina también otro vasoconstrictor que provoca
disminución del FPR, su efecto sobre la FG es menos significativa. Las prostaglandinas (PGE1) y
otros vasodilatadores renales (acetilcolina, bradicinina) ocasionan un incremento del FPR, pero su
influencia sobre la FG es poco importante.
En el hombre el filtrado glomerular es alrededor de 120ml/min. La FG disminuye por los
siguientes motivos a) disminución de la presión hidrostática intracapilar (hipotensión). b) el aumento
de la presión coloidosmótica del plasma (deshidratación), c) aumento de la presión en el espacio de
Bowman (obstrucción urinaria) d) disminución del flujo sanguíneo renal (insuficiencia cardiaca), e)
disminución del coeficiente de ultrafiltración (enfermedad renal intrínseca).
2.1.-TUBULO PROXIMAL.
En el túbulo contorneado proximal se realiza la regulación del equilibrio ácido-base, a este
nivel se reabsorbe casi en su totalidad el bicarbonato, tomando en cuenta que en 24 horas de filtran
aproximadamente 5.000 mEq y se eliminan solamente 1-2 mEq, en realidad no se trata de un proceso
de reabsorción, ya que los iones de bicarbonato del fluido tubular, no atraviesan la barrera celular, por
el contrario el bicarbonato se comporta como un ión no reabsorbible, aquí juega un papel importante
la anhidrasa carbónica, en este mecanismo de "pseudoreaborción" en las células tubulares, por su
acción catalizadora acelera la formación de ácido carbónico a partir del anhídrido carbónico y agua.
En el túbulo proximal se reabsorbe aproximadamente al rededor del 50 al 60% del filtrado
glomerular, el sodio y el agua son reabsorbidos en proporciones isosmóticas, en vista de ello la
osmolalidad del líquido tubular se mantiene semejante a la del plasma durante todo su recorrido.
La reabsorción a nivel del túbulo proximal se realiza en forma obligatoria como consecuencia
de las modificaciones de las fuerzas de Starling que la filtración glomerular determina en los capilares
peritubulares. Ello condiciona una recuperación de un volumen importante de líquido filtrado y
contribuye fundamentalmente a mantener el líquido del espacio extracelular. En los capilares
peritubulares se presenta una disminución de la presión hidrostática versus una presión
coloidosmótica aumentada, como consecuencia del filtrado glomerular libre de proteínas.
3.3.-TUBULO DISTAL.
En el túbulo distal se produce la reabsorción del sodio y cloro, que no ha sido reabsorbido en
el túbulo proximal, ello representa aproximadamente el 9% del sodio filtrado. La reabsorción es de
tipo activa, mediada por la acción de la bomba de Na+K+ -ATPasa. La reabsorción del cloro es de tipo
pasiva, favorecida por la gradiente de potencial eléctrico.
La secreción de H+ en el túbulo distal es activa, condicionada por la presencia de una bomba
en la membrana celular, la excreción del H+ está potenciada por la aldosterona. Referente a la
secreción del potasio es de tipo pasivo y se halla regulado por el elevado contenido intracelular de K+
tener un interés histórico, debido a que tiene una serie de limitaciones, la cantidad de urea producida
diariamente varía considerablemente, de acuerdo a la ingesta proteica, el catabolismo y finalmente la
conversión hepática. Así, mismo las variaciones en la depuración ureica se hallan no sólo
determinadas por la cantidad filtrada por los glomérulos, sino también por el flujo urinario, cuando
éste se halla reducido como sucede en la oliguria, puede reabsorberse entre un 80 a 90% de urea
filtrada, en tanto, cuando existen flujos elevados, la reabsorción puede descender al 30 o 40%.