ROCAS IGNEAS
Las rocas ígneas, o magmáticas, son las que resultan de la solidificación de
material rocoso fundido, los magmas. Éstos se forman por la fusión de rocas en la base de
la corteza terrestre, o en el manto, y tienden a ascender hacia zonas más superficiales de la
corteza, al tener una densidad menor que las rocas donde se emplazan.
La clasificación genética de las rocas ígneas se fundamenta en la interpretación de las
condiciones en las que se desarrolló el proceso de enfriamiento y cristalización del
magma: las que cristalizan en el interior de la corteza se denominan intrusivas; si lo hacen
en cámaras magmáticas las rocas resultantes se denominan plutónicas y forman los
batolitos, mientras que si se sitúan en conductos tabulares, formando diques, se denominan
hipoabisales. Cuando los magmas alcanzan la superficie de la Tierra y se enfrían y
cristalizan en condiciones subaéreas o subacuáticas, las rocas que resultan se denominan
extrusivas o volcánicas.
Las rocas ígneas están constituidas por minerales del grupo de los silicatos. Las rocas
plutónicas están formadas por cristales de tamaño regular, generalmente identificables a
simple vista, es decir, tienen textura granular; ésta es indicativa del enfriamiento lento de
los magmas, lo que da tiempo a los cristales minerales para crecer. Las rocas volcánicas y
las hipoabisales suelen tener cristales relativamente grandes y aislados, que se destacan en
una masa de cristales de medida muy pequeña, la matriz; esta textura, denominada
porfídica o microgranular, es indicativa de un enfriamiento muy rápido.
Las clasificaciones de las rocas ígneas se basan en la composición mineralógica, la
composición química, el tipo de yacimiento y la textura. Uno de los criterios de
clasificación más sencillos es “el grado de acidez”, basado en la cantidad de cuarzo
(SiO2): de mayor a menor proporción de cuarzo se clasifican como ácidas o intermedias, y
básicas o ultrabásicas cuando no tienen cuarzo. La clasificación mineralógica más
utilizada se basa en las proporciones de cuarzo, minerales del grupo de los feldespatos
(plagioclasa y feldespato potásico) y feldespatoides, y también en el tipo de roca ígnea.
Esta clasificación es muy útil para las rocas plutónicas, puesto que los minerales se
identifican fácilmente a simple vista, pero para las rocas volcánicas, debido a su pequeño
tamaño de grano, son necesarios los análisis geoquímicos.
Roca ígnea
tipo de roca
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Las rocas ígneas (del latín ignis, "fuego") o magmáticas son aquellas que se forman
cuando el magma (roca fundida) se enfría y se solidifica. Si el enfriamiento se
produce lentamente bajo la superficie, se forman rocas con cristales grandes
denominadas rocas plutónicas o intrusivas, mientras que si el enfriamiento se produce
rápidamente sobre la superficie, por ejemplo, tras una erupción volcánica, se forman
rocas con cristales indistinguibles a simple vista conocidas como rocas volcánicas,
efusivas o extrusivas. La mayor parte de los 700 tipos de rocas ígneas que se han
descrito se han formado bajo la superficie de la corteza terrestre. Ejemplos de rocas
ígneas son la andesita, la diorita, el granito, la riolita, el pórfido, el gabro, y
el basalto.
Rocas volcánicas en Norteamérica.
Rocas plutónicas en Norteamérica.
Diorita.
Gabro.
Importancia geológicaEditar
Las rocas ígneas componen, aproximadamente, el 95% de la parte superior de la
corteza terrestre, pero quedan ocultas por una capa relativamente fina pero extensa
de rocas sedimentarias y metamórficas.
Las rocas ígneas son geológicamente importantes porque:
• Sus minerales, y química global dan información sobre la composición del manto
terrestre, del cual procede el magma que origina las rocas ígneas, y de la
temperatura y condiciones de presión reinantes cuando se formó la roca, o de la roca
preexistente que se fundió;
• Sus edades absolutas pueden obtenerse por varios sistemas de datado radiométrico, y
así puede ser comparadas con estratos geológicos adyacentes, permitiendo una
secuencia de tiempo de los eventos;
• Sus características corresponden usualmente con características de un ambiente
tectónico específico, permitiendo reconstituciones eventos tectónicos (ver tectónica
de placas);
• En algunas circunstancias especiales, contienen importantes depósitos minerales,
como tungsteno, estaño y uranio, comúnmente asociados
a granitos, cromo y platino, comúnmente asociados a gabros.
Rocas ígneas según su origenEditar
Algunos lugares de emplazamiento de las rocas ígneas:
* Plutónicas: cámara magmática, plutón (A), diques (B, D), lacolitos (C), sills (E)
* Volcánicas: edificios volcánicos (F)
Según cómo y dónde se enfría el magma se distinguen dos grandes tipos de rocas
ígneas, las plutónicas o intrusivas y las volcánicas o extrusivas.[1]
Rocas plutónicas o intrusivasEditar
Artículo principal: Roca plutónica
Granito, la roca plutónica más común.
Las rocas plutónicas o intrusivas se forman a partir de magma solidificado en
grandes masas en el interior de la corteza terrestre. El magma, rodeado de rocas
preexistentes (conocidas como rocas caja), se enfría lentamente, lo que permite que
los minerales formen cristales grandes, visibles a simple vista, por lo que son rocas de
«grano grueso». Tal es el caso del granito o el pórfido.
Las intrusiones magmáticas a partir de las cuales se forman las rocas plutónicas se
denominan plutones, como por ejemplo los batolitos, los lacolitos, los sills y
los diques.
Las rocas plutónicas solo son visibles cuando la corteza asciende y la erosión elimina
las rocas que cubren la intrusión. Cuando la masa de rocas queda expuesta se
denomina afloramiento. El corazón de las principales cordilleras está formado por
rocas plutónicas que cuando afloran, pueden recubrir enormes áreas de la superficie
terrestre.
Rocas volcánicas o extrusivasEditar
Artículo principal: Roca volcánica
Basalto (roca volcánica); las líneas claras muestran la dirección del flujo de lava.
Las rocas volcánicas o extrusivas se forman por la solidificación del magma (lava) en
la superficie de la corteza terrestre, usualmente tras una erupción volcánica. Dado
que el enfriamiento es mucho más rápido que en el caso de las rocas intrusivas, los
iones de los minerales no pueden organizarse en cristales grandes, por lo que las
rocas volcánicas son de grano fino (cristales invisibles a ojo desnudo), como
el basalto, o completamente amorfas (una textura similar al vidrio), como
la obsidiana. En muchas rocas volcánicas se pueden observar los huecos dejados por
las burbujas de gas que escapan durante la solidificación del magma.
El volumen de rocas extrusivas arrojadas por los volcanes anualmente depende del
tipo de actividad tectónica:[2]
• Bordes divergentes: 73 %, como las dorsales oceánicas, Islandia y el Rift de África
Oriental.
• Bordes convergentes (zonas de subducción): 15
, como la cordillera de los Andes o los arcos insulares del Pacífico.
• Puntos calientes (vulcanismo intraplaca): 12 %, como Hawái.
Clasificación: textura y composiciónEditar
Muestras de diferentes rocas ígneas.
Obsidiana (textura vítrea).
Riolita (textura afanítica).
Brecha volcánica (textura piroclástica).
La clasificación de los muchos tipos diferentes de rocas ígneas, puede proveernos de
importante información, sobre las condiciones bajo las cuales se formaron. Dos
importantes variables, usadas para la clasificación de rocas ígneas, son el tamaño de
partícula, que depende de su historia de enfriamiento, y la composición mineral de la
roca. Feldespatos, cuarzo, feldespatoides, olivinas, piroxenos, anfíboles y micasson
minerales importantes que forman parte de casi todas las rocas ígneas, y son básicos
en la clasificación de estas rocas. Los otros minerales presentes, se denominan
minerales accesorios. Son muy raras las rocas ígneas con otros minerales esenciales.
Las rocas ígneas se clasifican de acuerdo con su origen, textura, mineralogía,
composición química y la geometría del cuerpo ígneo.
TexturaEditar
Artículo principal: Textura (petrología)
La textura de una roca ígnea se usa para describir el aspecto general de la misma en
función del tamaño, forma y ordenamiento de los cristales que la componen. En un
esquema simplificado se pueden distinguir hasta seis texturas ígneas:[3]
• Textura vítrea. Las rocas con textura vítrea se originan durante algunas erupciones
volcánicas en las que la roca fundida es expulsada hacia la atmósfera donde se enfría
rápidamente; ello que ocasiona que los iones dejen de fluir y queden desordenados
antes de que puedan unirse en una estructura cristalina ordenada. La obsidiana es un
vidrio natural común producido de este modo.
• Textura afanítica o de grano fino. Se origina cuando el enfriamiento del magma es
relativamente rápido por lo que los cristales que se forman son de tamaño
microscópico y es imposible distinguir a simple vista los minerales que componen la
roca. Es un ejemplo la riolita.
• Textura fanerítica o de grano grueso. Se origina cuando grandes masas de magma se
solidifican lentamente a bastante profundidad, lo que da tiempo a la formación de
cristales grandes de los diferentes minerales. Las rocas faneríticas, como
el granitoestán formadas por una masa de cristales intercrecidos aproximadamente
del mismo tamaño y lo suficientemente grandes como para que los minerales
individuales puedan identificarse sin la ayuda del microscopio.
• Textura porfídica. Son rocas con cristales grandes (llamados fenocristales) incrustados
en una matriz (llamada pasta) de cristales más pequeños. Se forman debido a la
diferente temperatura de cristalización de los minerales que componen la roca, con lo
que es posible que algunos cristales se hagan bastante grandes mientras que otros
estén empezando a formarse. Una roca con esta textura se conoce como porfiroide.
• Textura pegmatítica. Las pegmatitasson rocas ígneas de grano especialmente grueso,
formadas por cristales interconectados de más de un centímetro de diámetro. La
mayoría se hallan en los márgenes de las rocas plutónicas ya que se forman en las
últimas etapas de la cristalización, cuando el magma contiene un porcentaje
inusualmente elevado de agua y de otros volátiles como el cloro, el flúor y el azufre.
• Textura piroclástica. Algunas rocas ígneas se forman por la consolidación de fragmentos
de roca (cenizas, lapilli, gotas fundidas, bloques angulares arrancados del edificio
volcánico, etc.) emitidos durante erupciones volcánicas. No están formadas por
cristales y su aspecto recuerda al de las rocas sedimentarias. La toba volcánica es un
ejemplo de este tipo de roca.
Las rocas plutónicas acostumbran a tener texturas faneríticas, porfídicas y
pegmatíticas, mientras que las rocas volcánicas son de textura vítrea, afanítica o
piroclástica.
Composición químicaEditar
Aproximación a la mineralogía de las rocas ígneas en función de su contenido en sílice.
Andesita.
Peridotita con crisotilo.
Las rocas ígneas están compuestas fundamentalmente por silicatos (SiO44-); estos
dos elementos, más los
iones aluminio, calcio, sodio, potasio, magnesio y hierro constituyen
aproximadamente el 98 % en peso de los magmas. Cuando estos se enfrían y
solidifican, dichos elementos se combinan para formar dos grandes grupos de
silicatos:[3]
• Silicatos oscuros o ferromagnésicos. Son minerales ricos en hierro y en magnesio y bajo
contenido en sílice. Por ejemplo, el olivino, el anfíbol y el piroxeno.
• Silicatos claros. Son minerales con mayores cantidades de potasio, sodio y calcio que de
hierro y magnesio, y más ricos en sílice que los oscuros. El cuarzo, la moscovita y
los feldespatospertenecen a este grupo.
Las rocas ígneas pueden clasificarse, en función de la proporción de silicatos claros y
oscuros, como sigue:
• Rocas félsicas o de composición granítica. Son rocas ricas en sílice (un 70 %), en las que
predomina el cuarzoy el feldespato, como por ejemplo el granito y la riolita. Son, en
general, de colores claros, y tienen baja densidad. Además de cuarzo y feldespato
poseen normalmente un 10 % de silicatos oscuros, usualmente biotita y anfíbol. Las
rocas félsicas son los constituyentes principales de la corteza continental.
• Rocas andesíticas o de composición intermedia. Son las rocas comprendidas entre las
rocas félsicas y máficas. Reciben su nombre por la andesita, las más común de las
rocas intermedias. Contienen al menos del 25 % de silicatos oscuros,
principalmente anfíbol, piroxeno y biotita más plagioclasa. Estas rocas están
asociadas en general a la actividad volcánica de los márgenes continentales (bordes
convergentes).
• Rocas máficas o de composición basáltica. Son rocas que tienen grandes cantidades de
silicatos oscuros (ferromagnésicos) y plagioclasa rica en calcio. Son, normalmente,
más oscuras y densas que las félsicas. Los basaltos son las rocas máficas más
abundantes ya que constituyen la corteza oceánica.
• Rocas ultramáficas. Roca con más de 90 % de silicatos oscuros. Por ejemplo,
la peridotita. Aunque son raras en la superficie de la Tierra, se cree que las peridotitas
son el constituyente principal del manto superior.
La siguiente tabla es una subdivisión simple de rocas ígneas, de acuerdo con su
composición y origen:
Composición
Origen Félsicas Andesíticas Máficas Ultramáficas
Intrusivo Granito Diorita Gabro Peridotita
Extrusivo Riolita Andesita Basalto Komatita
Clasificación química, también se extiende para diferenciar rocas, que son
químicamente similares, de acuerdo al diagrama TAS, por ejemplo:
• Ultrapotásicas; rocas conteniendo concentración molar K2O/Na2O > 3.
• Peralcalinas; rocas conteniendo concentración molar (K2O + Na2O)/ Al2O3 > 1.
• Peraluminosas; rocas conteniendo concentración molar (K2O + Na2O)/ Al2O3 < 1.
Composición mineralógicaEditar
Diagrama QAPF para la clasificación de las rocas plutónicas.
Artículo principal: Diagrama QAPF
El diagrama QAPF es un doble diagrama triangular utilizado para clasificar rocas
ígneas según su composición mineralógica. El acrónimo QAPF, corresponde a
"cuarzo (en inglés: Quartz), feldespato alcalino (en inglés: Alkali
feldspar), Plagioclasa, Feldespatoide", que son los grupos minerales usados para la
clasificación en el diagrama QAPF. Los porcentajes de Q, A, P y F están
normalizados (recalculados para que su suma sea 100%).
Origen del magmaEditar
El magma se origina de la fusión parcialde rocas preexistentes dentro de la corteza
terrestre y el manto superior a profundidades que pueden superar los 250 km.[3]
La corteza de tierra alcanza un promedio de cerca de 35 kilómetros de grueso bajo
los continentes, pero alcanza solo unos 7-10 kilómetros debajo de los océanos. La
corteza continental está compuesta primariamente de rocas sedimentarias que
descansan sobre una base cristalina formada de una gran variedad de rocas
metamórficas e ígneas, incluyendo granulita y granito. La corteza oceánica está
compuesta principalmente por basalto, y gabro. Ambas cortezas, continental y
oceánica, descansan sobre la peridotita del manto.
Las rocas pueden derretirse en respuesta a una disminución en la presión, a un
cambio en la composición (como una adición de agua) o a un aumento
en temperatura. Otros mecanismos, como la fusión por el impacto de un meteorito son
mucho menos importantes hoy, durante el crecimiento de la Tierra los innumerables
impactos llevaron a la fusión de varios cientos de los kilómetros más externos de
nuestra Tierra temprana, cuando fue probablemente un océano del magma. Se ha
propuesto que impactos de grandes meteoritos en los últimos cientos millones de años
como un mecanismo responsable del amplio magmatismo basáltico de varias
grandes provincias ígneas.
TemperaturaEditar
El aumento de temperatura es el factor típico que conduce a la fusión de las rocas y a
la formación del magma. Puede ocurrir cuando un cuerpo ígneocaliente asciende
e intruye en la cortezacuyas rocas se funden. Esto suele ocurrir en los límites
convergentes de las placas tectónicas como por ejemplo la colisión de la India con
la placa euroasiática.[4]
Se cree que el granito y la riolita son rocas ígneas que se forman por fusión de la
corteza continental debido al aumento de la temperatura. El aumento de la
temperatura también puede contribuir a la fusión de la litósfera que se hunde en
una zona de subducción.
DescompresiónEditar
La fusión por descompresión ocurre debido a una disminución de la presión.[5] La
temperatura de fusión de la mayoría de las rocas se incrementa, en ausencia de agua,
con el aumento de la presión, y ésta aumenta con la profundidad. Así, una roca
profunda muy caliente puede seguir en estado sólido debido a la enorme presión de
confinamiento a la que está sometida; si la roca asciende y su presión de
confinamiento disminuye más rápidamente que su temperatura (las rocas son malas
conductoras del calor), se fundirá. Este proceso de fusión, en el movimiento
ascendente del manto sólido mediante corrientes de convección, es crítico en la
dinámica de la Tierra. La fusión por descompresión crea nueva corteza oceánica en
las dorsales oceánicas, origina plumas de manto que han dado lugar a cadenas de
islas como Hawái. La fusión por descompresión es la explicación más
común inundaciones basálticas (trapp) y las mesetas oceánicas, dos tipos de grandes
provincias ígneas.
Efectos del agua y el dióxido de carbonoEditar
Otro factor importante que afecta a la temperatura de fusión de las rocas es su
contenido en agua y otras sustancias volátiles, que hacen que la roca se funda a
temperaturas inferiores a una presión dada. Por ejemplo, en una profundidad de unos
100 kilómetros, la peridotita comienza a fundirse cerca de los 800 °C, en presencia de
agua, pero en su ausencia funde a unos 1500 °C.[6] En las zonas de subducción,
conforme una placa oceánica se hunde, el aumento de temperatura y presión expulsan
el agua de las rocas de la corteza subducida lo que causa la fusión del manto
suprayacente, originándose magmas basálticos y andesíticos. Estos magmas y otros
derivados de ellos fueron los que edificaron los arcos de islas volcánicas en todo
el Cinturón de Fuego del Pacífico.
La adición de dióxido de carbono (CO2) es una causa mucho menos importante en la
formación de magmas, aunque algunos de ellos se cree que se forman en regiones del
manto donde predomina el CO2 sobre el agua. A una profundidad de 70 km el dióxido
de carbono hace descender el punto de fusión de la peridotita en 200 °C; a mayores
profundidades, el efecto puede ser superior; se calcula que a 200 km se reduce entre
450 °C y 600 °C. Los magmas que originan rocas como la nefelinita, la carbonatita y
la kimberlita, puede que se generen por el influjo de dióxido de carbono en el manto a
profundidades mayores de 70 kilómetros.[7]