La clase de 4.
º C y el perdón
Al comenzar el curso, los alumnos de 4.º C acordaron cumplir esta norma: «Debemos perdonar a todos».
Así lo hicieron y la convivencia en clase fue buena. Hasta que un día, Andrés tropezó y le tiró la mochila a Julia,
pero no le pidió perdón y siguió andando. —¿Por qué no me ayudas a recoger la mochila? —le dijo Julia. —
Porque te la he tirado sin querer —respondió Andrés. Julia se enfadó con Andrés y dijo que nunca le perdonaría.
Como muchos compañeros estaban de acuerdo con Julia, la clase acordó cambiar la norma así: «Si un niño o una
niña se enfada con razón, no tiene por qué perdonar si no quiere». Pasó el tiempo y la buena convivencia que
existía en 4.º C se rompió. Entonces, la profesora organizó una fiesta para unir a la clase. Pero fueron muy pocos
alumnos.
Al día siguiente, la profesora preguntó por qué no habían ido.
—Yo no fui porque iba Rosa, a la que no he perdonado que me escondiera el cuaderno —dijo Rubén.
—Yo tampoco fui porque no perdono a Julián que se olvidara de invitarme a su cumpleaños —contó Virginia. Y
así, sucesivamente, todos contaron que no habían ido poralgún compañero al que no habían perdonado.
—Ya veis las consecuencias de no perdonar a todos: la convivencia se estropea —dijo la profesora a la clase—.
Por eso, debéis sobrellevaros mutuamente y perdonaros cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha
perdonado: haced vosotros lo mismo. Por ello, debéis volver a cumplir la primera norma.
La clase estuvo de acuerdo y entre todos hicieron un gran cartel que decía: «Hay que perdonar a todos, sin
excepciones».
Comento la lectura y reflexiono
1 ¿Qué ocurrió cuando la clase cambió la norma sobre el Perdón?
2 ¿Qué te enseña esta historia?
3 Describe qué sucede en los dibujos.
4 ¿Por qué es importante perdonar a los demás?
5 ¿Qué puedes contar sobre el perdón de Dios?
¿Recuerdas la parábola del Hijo Pródigo? Lc. 15, 11-32
Con esta parábola Jesús nos demuestra cómo es nuestro PadreDios con nosotros. ¿Sabías que…? La palabra “pródigo” quiere decir “alguien que malgasta o desperdicia sus bienes”.
Relaciona la columna de la izquierda y la derecha para formar frases:
El hijo quería su
Trabajó cuidando
El quería comer
Su padre le hizo una
cerdos.
herencia.
fiesta.
lo que comían los criados.
Ordena cronológicamente numerando las acciones del hijo pródigo.
__ Queda en la miseria. __ Malgasta su fortuna. __ Celebra su llegada.
__ Vuelve arrepentido. __ Pide su herencia al padre. __ Se va de la casa.
De las siguientes frases, haz un círculo en la palabra correcta y tacha la incorrecta.
1) Un hombre tenía DOS/TRES hijos.
2) El hijo MENOR/MAYOR pidió la herencia a su padre.
3) El hijo AHORRÓ/DESPILFARRÓ toda su fortuna.
4) ARREPENTIDO/ENFADADO, pensó en volver a su casa.
5) Su padre se ALEGRÓ/ENFADÓ de ver que regresaba.
6) Su hermano MAYOR/MENOR estaba muy enfadado.
7) El hijo estaba ESCONDIDO/PERDIDO pero lo encontraron.
Parábola del padre que recobra a su hijo
11 Contó Jesús esta otra parábola: “Un hombre tenía dos hijos. 12 El más joven le dijo: ‘Padre, dame la parte de la herencia que me corresponde.’ Y el padre repartió los bienes entre ellos. j 13 Pocos días
después, el hijo menor vendió su partek y se marchó lejos, a otro país, donde todo lo derrochó viviendo de manera desenfrenada. 14 Cuando ya no le quedaba nada, vino sobre aquella tierra una época de
hambre terrible y él comenzó a pasar necesidad. 15 Fue a pedirle trabajo a uno del lugar, que le mandó a sus campos a cuidar cerdos. 16 Y él
deseaba llenar el estómago de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie se las daba. l 17 Al fin se puso a pensar: ‘¡Cuántos trabajadores en
la casa de mi padre tienen comida de sobra, mientras que aquí yo me muero de hambre! 18 Volveré a la casa de mi padre y le diré: Padre, he
pecado contra Dios y contra ti, 19 y ya no merezco llamarme tu hijo: trátame como a uno de tus trabajadores.’ 20 Así que se puso en camino y
regresó a casa de su padre.
“Todavía estaba lejos, cuando su padre le vio; y sintiendo compasión de él corrió a su encuentro y le recibió con abrazos y besos. 21 El hijo le
dijo: ‘Padre, he pecado contra Dios y contra ti, y ya no merezco llamarme tu hijo.’ 22 Pero el padre ordenó a sus criados: ‘Sacad en seguida las
mejores ropas y vestidlo; ponedle también un anillo en el dedo y sandalias en los pies.m 23 Traed el becerro cebado y matadlo. ¡Vamos a
comer y a hacer fiesta, 24 porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a vivir; se había perdido y le hemos encontrado!’ Y comenzaron,
pues, a hacer fiesta.
25 “Entre tanto, el hijo mayorn se hallaba en el campo. Al regresar, llegando ya cerca de la casa, oyó la música y el baile. 26 Llamó a uno de los
criados y le preguntó qué pasaba, 27 y el criado le contestó: ‘Tu hermano ha vuelto, y tu padre ha mandado matar el becerro cebado, porque ha
venido sano y salvo.’ 28 Tanto irritó esto al hermano mayor, que no quería entrar; así que su padre tuvo que salir a rogarle que lo hiciese. 29 Él
respondió a su padre: ‘Tú sabes cuántos años te he servido, sin desobedecerte nunca, y jamás me has dado ni siquiera un cabrito para hacer
fiesta con mis amigos. 30 En cambio, llega ahora este hijo tuyo, que ha malgastado tu dinero con prostitutas, y matas para él el becerro
cebado.’
31 “El padre le contestó: ‘Hijo, tú siempre estás conmigo y todo lo mío es tuyo. 32 Pero ahora debemos hacer fiesta y alegrarnos, porque tu hermano, que estaba muerto, ha vuelto a vivir; se había perdido y
lo hemos encontrado.’ ”ñ