INSTITUTO MEXICANO DE
PSICOONCOLOGÍA
Plantel Tlalpan
“Resiliencia: el dolor es inevitable, el
sufrimiento es opcional. Boris Cyrulnik”
DOCENTE: ANA MARIA SÁNCHEZ
TANATOLOGIA FORENSE
ALUMNO: EDGAR AVILA LOPEZ
Ciudad de México 2020
INTRODUCCIÓN
Partiendo de que la palabra resiliencia nos refiere, que es la capacidad de
sobreponerse a momentos críticos, a los cuales nos adaptamos luego de
experimentar alguna situación inusual e inesperada. Esto indica volver a la
normalidad, esto va desde lo cultural, social y para los niños tanto en su núcleo
familiar también como en la escuela.
La precariedad social es frecuente en los matrimonios, ya que estos padres
no están disponibles para el niño, así mismo en que afecta esto, afecta a que el
niño sea o no resiliente en un futuro, claro que esto es de suma importancia,
identificar que el entorno social no afecte al niño directamente para que este
mismo desarrolle cierta seguridad en él, lo cual no afecte en su desempeño
escolar y su personalidad.
Los niños crean un vinculo de apego con la familia, el autoconocimiento les
brinda el saber que hacer y que no hacer en casa, ante la adversidad el niño sabrá
cómo gestionar su comportamiento ante una dificultad, podemos decir que el
vínculo entre el niño y la familia es el generador del vínculo de seguridad en ellos.
DESARROLLO
El desarrollo de una personalidad resiliente en niños nos da la pauta para
generar un óptimo desarrollo emocional y social, esto con la finalidad de lograr la
adaptación al entorno de manera saludable. Los niños aprenden a resolver
problemas con facilidad esto nos brinda una excelente autoestima, hablando de
cultura en algunas partes del mundo como Finlandia, los ralentizan esto a su vez
genera confianza y los niños con confianza juegan a jugar aprender.
Para el desarrollo de la resiliencia será luchar contra uno mismo, encontrar
en las redes de apoyo, sentir la seguridad y luego poder hablar y reflexionar
acerca de la problemática no solo en la niñez si no a lo largo del desarrollo de
vida.
La importancia de dejar de lado el sufrimiento, adversidades y todo lo que
esto conlleva, ya que la funcionalidad de nuestro cerebro esta positivamente sano
en la desgracia, diferenciar la dificultad ya que esto no es un trauma y el
sufrimiento forma parte de la condición humana. Es mejor no estar solo y tener
una red de apoyo afectivo.
Cuando se pone en práctica la resiliencia, se logran destacar las fortalezas
tanto en niños como en la condición humana, desde mi punto de vista, es
comprender y darles un sentido a las oportunidades de una situación negativa
para seguir adelante en el plan de vida.
CONCLUSIÓN
El desarrollo de la resiliencia es esencial para determinar la confianza del
niño, brindarle esta seguridad desde su aprendizaje cognitivo, su optimismo,
autoestima, para crear y desarrollar la capacidad de superación ante las
adversidades de la vida, las cuales no se acabarán, pero si podrán afrontarlas de
mejor manera sin ser prisioneros de la desgracia.
Por deducir en palabras, esta cualidad se origina a lo largo de la vida y si se
fortalece en la niñez, tendremos un adulto que demuestre si sabe o no hacer
frente a una situación de presión, superarla e integrar el aprendizaje a su vida
diaria.