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Monarquías Absolutas: Definición y Ejemplos

Este documento define y describe las monarquías absolutas. Explica que en estas monarquías, el monarca concentra todo el poder de forma vitalicia y hereditaria, sin división de poderes. Da como ejemplos de monarquías absolutas bien gestionadas al Imperio de Alejandro Magno y mal gestionadas al Papa Juan XII y al rey Juan I de Inglaterra.

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Monarquías Absolutas: Definición y Ejemplos

Este documento define y describe las monarquías absolutas. Explica que en estas monarquías, el monarca concentra todo el poder de forma vitalicia y hereditaria, sin división de poderes. Da como ejemplos de monarquías absolutas bien gestionadas al Imperio de Alejandro Magno y mal gestionadas al Papa Juan XII y al rey Juan I de Inglaterra.

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Ensayo

LAS MONARQUÍAS ABSOLUTAS


¿QUÉ ES?
Es una organización de estado de jefatura y representación supremas son ejercidas por una
persona que, a título de rey, ha recibido el poder por vía hereditaria y puede transmitirlo del
mismo modo en el futuro. Este es un estado de gobierno que se caracteriza por estar en
manos de una sola persona o individuo conocido como monarca o rey. Existen diferentes
tipos de requisitos para que un gobernante pueda ser considerado un monarca, algunos de
estas son:
El poder debe ejercerse de manera estrictamente unipersonal, o sea, por una sola persona y
sin vicarios o intermediarios (aunque en distintas ocasionas las monarquías pueden
atravesar regímenes especiales.
El cargo del rey debe ser vitalicio, es decir este puesto debe ser ejercido hasta la muerte.
El poder debe ser hereditario, o sea, debe transmitirse por sangre, de padres a hijos, y en
caso de no haberlos, a los familiares más próximos según la línea familiar. En algunos casos
puede darse una elección, pero siempre a partir de un pequeño grupo que administra el
poder.
Es decir que los monarcas son gobernantes vitalicios cuyo poder suele ser más o menos
absoluto. Antiguamente, los reyes se pensaban designados por Dios mismo para gobernar, o
en ocasiones se pensaba que eran ellos mismos dioses (como los faraones del Antiguo
Egipto), y por ende su voluntad era sagrada.
Existen diferentes tipos de monarquías como la parlamentaria, constitucional o hibrida, pero
en este trabajo nos enfocaremos principalmente en la monarquía absoluta.
La definición consiste que el poder está en su totalidad en manos del monarca, sin que exista
ningún tipo de división de poderes o demás personas aconsejando al rey. Este ejerce su
voluntad de manera indiscutible (su voluntad es la ley), a menudo vinculada con aspectos
divinos o religiosos.

FUNCIONAMIENTO
En la monarquía absoluta el monarca es la máxima representación de la nación y el monarca
concentra el poder de forma absoluta, ya que no existe una división de poderes. Por esta
razón, el monarca se encargaba de dictar leyes y decretos (atribución legislativa), y de juzgar
y condenar (atribución judicial). Negando espacio para otras instituciones independientes o
para la división de poderes (legislativo, ejecutivo y judicial). Al ser el monarca la máxima
autoridad, están supeditadas el resto de las instituciones, que ha accedido al cargo a través
de la herencia, es decir, al fallecer el padre asume el cargo el primogénito, o sea, el hijo más
grande. El monarca posee el cargo hasta que lo otorgue a otra persona o hasta que fallezca.
El rey tiene como función la autoridad para nuevas leyes y decretos, el rey también se
encarga de juzgar y establecer nuevos impuestos, también tiene como función dirigir a su
pueblo y estar a cargo de tener el control sobre todo el ejército.

BASES HISTÓRICAS
Monarquías absolutas con buena gestión:
Es una de las figuras más destacadas de la historia antigua. Uno de los señores de la guerra
más destacados de la historia fue el conquistador de casi la mitad del mundo conocido en
ese momento. Alejandro nació en 356 a. C. En Pera, Macedonia, nadie podía predecir que
antes de su muerte, a la edad de 33 años conquistaría la región más rica del mundo. En poco
más de 10 años, el joven Alejandro no solo creó uno de los imperios más grandes del mundo
antiguo, sino que también creó muchos imperios. También trató claramente de consolidar la
alianza de los territorios ocupados a través de la alianza matrimonial entre griegos y persas,
la inclusión de soldados persas en su ejército y la unidad de las dos culturas bajo el mismo
idioma, moneda y comercio.
El mundo donde nació Alejandro el Grande es completamente diferente del mundo que dejó
atrás. Grecia está formada por cientos de ciudades-estado. El más grande e importante es
Atenas, que también incluye una democracia bastante desarrollada. En el este, el rey persa
gobernaba un reino que incluía Persia, Asia Menor, Egipto, Bhaktien (Afganistán) y partes del
norte de la India. En ese momento, el Imperio Persa intervino diligentemente en las luchas
políticas entre las ciudades y estados griegos.
Desafortunadamente, debido a razones desconocidas en la actualidad (envenenamiento,
fiebre del Nilo o malaria), Alejandro Magno murió un mes antes de cumplir 33 años, pero no
se nombró heredero, lo que derivó en una guerra de sucesión entre sus generales, que
finalmente se disolvió El Imperio Macedonio terminó su dedicación aquí.
Sin embargo, la figura y el legado de Alejandro Magno continuó después de su muerte,
inspirando a grandes conquistadores y estrategas militares, desde Escipión o César hasta el
propio Napoleón Bonaparte.
Monarquías absolutas con mala gestión:
Como cualquier sistema de gobierno, destacan los que fueron excepcionales y los que
fueron excepcionalmente un desastre. Comenzando de una forma bastante polémica con el
caso del Papa Juan XII (954-964), quién fue todo lo contrario a lo que es ser una figura
religiosa de la iglesia católica: Fue elegido Papa a la edad de 18 años, y heredó un conflicto
por el control de Italia entre el papado y el rey italiano Berengario de Friuli. Contó con el
apoyo del poderoso emperador alemán Otto I, quien juró defender su título de Papa, pero el
mismo Juan estaba demasiado ocupado con una vida de fiestas sexuales de borrachos en el
Palacio de Letrán, como para preocuparse demasiado por esos asuntos. Se recuperó de su
resaca lo suficiente como para aceptar el juramento de lealtad eterna de Otto y para
traicionarlo poco después uniéndose a su enemigo Berengario.
Comprensiblemente molesto, Otto hizo que Juan fuera derrocado y acusado, entre
otras cosas, de simonía (corrupción clerical), asesinato, perjurio e incesto. Fue reemplazado
con un nuevo papa, León VIII. Sin embargo, Juan reapareció e hizo que los partidarios de
León fueran castigados sin piedad. Estalló una guerra a gran escala entre Juan y Otto, hasta
que Juan murió inesperadamente, en la cama con la esposa de otro hombre, o por lo menos
esos decían los rumores.
Continuando así, con el rey Juan I de Inglaterra, el hijo más joven y favorito de Enrique
II, pero no se le había dado ninguna tierra y fue apodado burlonamente como John Lackland
o Juan "Sintierra". Intentó tomarse el poder sin éxito mientras su hermano Ricardo I estaba
en una cruzada. No obstante, cuando su hermano murió en 1199 fue proclamado rey.
Inmediatamente ordenó que mataran a su sobrino Arturo, por temor a que le quitara el trono,
y se embarcó en una guerra desastrosa con el rey Felipe II de Francia, en la que perdió a
toda Normandía.
Ese singular acto de incompetencia privó a los barones de una parte importante de su
base de poder, y los alienó aún más con demandas arbitrarias de dinero. Exasperados, lo
obligaron a aceptar la Carta Magna; pero, tan pronto como le puso su sello, se retractó y
sumió al país en una vorágine de guerra e invasión francesa.

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