John Locke
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John Locke
Retrato por Godfrey Kneller (1697).
Información personal
Nacimiento 29 de agosto de 1632
Wrington, Reino Unido
Fallecimiento 28 de octubre de 1704 (72 años)
distrito de Epping Forest, Reino Unido
Nacionalidad Inglesa
Religión Anglicanismo
Partido
Whig
político
Familia
Padres John Locke
Agnes Keene
Educación
Westminster School (desde 1647)
Educado en
Christ Church College (1652-1675)
Información profesional
Ocupación Filósofo, médico
Años activo Filosofía del siglo XVII
Empleador Universidad de Oxford
Anthony Ashley Cooper, 1st Earl of
Shaftesbury
Caleb Banks
Movimiento empirismo
Obras notables Carta sobre la tolerancia, Dos tratados sobre el
gobierno civil, Ensayo sobre el entendimiento
humano, Algunos pensamientos sobre la
educación y La conducta del entendimiento
Miembro de Royal Society (desde 1668)
Distinciones Miembro de la Royal Society
Firma
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John Locke FRS (Wrington, Somerset, 29 de agosto de 1632-Essex, 28 de octubre de 1704)
fue un filósofo y médico inglés, considerado como uno de los más influyentes pensadores
del empirismo inglés y conocido como el «Padre del Liberalismo Clásico».123 Fue uno de los
primeros empiristasbritánicos. Influido por las ideas de Francis Bacon, realizó una importante
contribución a la teoría del contrato social. Su trabajo afectó en gran medida el desarrollo de
la epistemología y la filosofía política. Sus escritos influyeron en Voltaire y Rousseau,
pensadores de la Ilustración francesa, así como los revolucionarios estadounidenses. Sus
contribuciones al republicanismo clásico y la teoría liberal se reflejan en la Declaración de
Independencia de los Estados Unidos y la Declaración de Derechos de 1689.4
La teoría de la mente de Locke es frecuentemente citada como el origen de las concepciones
modernas de la identidad y del yo, que figuran prominentemente en las obras de filósofos
posteriores como Hume, Rousseau y Kant. Locke fue el primero en definir el yo como una
continuidad de la conciencia. Postuló que, al nacer, la mente era una pizarra o tabula rasa en
blanco. Al contrario de la cartesiana —basada en conceptos preexistentes—, sostuvo que
nacemos sin ideas innatas, y que, en cambio, el conocimiento solamente se determina por
la experiencia derivada de la percepción sensorial.5
Índice
1Biografía
2Bases del pensamiento de John Locke
3Ensayo sobre el entendimiento humano
4Pensamiento Político
5Pedagogía
o 5.1La educación nobiliaria
o 5.2Características del gentilhombre
o 5.3Educación intelectual
o 5.4Educación física
o 5.5Educación moral
o 5.6Respecto de las clases bajas
o 5.7Papel del maestro
6Epitafio
7Obras
o 7.1No publicados o manuscritos póstumos
8Ediciones
9Referencias
10Bibliografía
11Enlaces externos
Biografía[editar]
La cabaña donde Locke nació.
Retrato de John Locke por Godfrey Kneller, en el National Portrait Gallery.
Nació el 29 de agosto de 1632, en una pequeña cabaña con techo de paja cerca de la iglesia
en Wrington(Somerset), a unos doce kilómetros de Brístol. Fue bautizado el mismo día. El
padre de Locke, también llamado John, era un abogado rural y empleado de los Juzgados de
Paz en Chew Magna,6 quien se había desempeñado como capitán de caballería de las
fuerzas parlamentarias durante la primera parte de la guerra civil inglesa. Su madre se
llamaba Agnes Keene. Ambos padres eran puritanos. Poco después del nacimiento de Locke,
la familia se trasladó a la zona mercantil de Pensford, a unos siete kilómetros al sur de Brístol,
donde creció en una casa estilo Tudor rural en Belluton.
En 1647, Locke fue enviado a la prestigiosa Westminster School en Londres, bajo el patrocinio
de Alexander Popham, un miembro del Parlamento y exjefe de su padre. Después de
completar sus estudios allí, fue admitido en la Christ Church (Oxford). El decano del colegio en
ese momento era John Owen, vicerrector de la universidad. Aunque un estudiante capaz,
Locke se irritó por el plan de estudios de pregrado de la época. Encontró obras de los filósofos
modernos, como René Descartes, más interesantes que el material clásico enseñado en la
universidad. Mediante su amigo Richard Lower, a quien conocía desde la Westminster School,
se introdujo a la medicina y la filosofía experimental que se aplicaba en otras universidades y
en la Royal Society, de la que finalmente se convirtió en un miembro.
Se le otorgó su licenciatura en 1656 y una maestría en 1658. Obtuvo un título de medicina en
1674, porque estudió profundamente la medicina durante su estancia en Oxford y trabajó con
varios científicos y pensadores notables como Robert Boyle, Thomas Willis, Robert Hooke y
Richard Lower. En 1666, conoció a lord Anthony Ashley Cooper, primer conde de Shaftesbury,
que había llegado a Oxford en busca de tratamiento médico para una infección del hígado.
Cooper estaba impresionado con Locke y lo convenció para convertirse en parte de su
comitiva.
Locke había tratado de buscar una carrera estable y en 1667 se trasladó a la casa de lord
Ashley en Exeter House, en Londres, para servir como su médico personal. En Londres,
reanudó sus estudios de medicina bajo la tutela de Thomas Sydenham. Sydenham tuvo un
efecto importante en el pensamiento filosófico natural de Locke —un efecto que se haría
evidente en el Ensayo sobre el entendimiento humano—.
El conocimiento médico de Locke fue puesto a prueba cuando la infección del hígado de
Shaftesbury se convirtió en un peligro potencialmente mortal. Coordinó un consejo de varios
médicos y fue probablemente fundamental para convencer a Shaftesbury a que se sometiera
a una operación (que también era una amenaza a su vida) para extraer el quiste. Shaftesbury
sobrevivió y se recuperó, atribuyendo a Locke haberle salvado la vida.
En 1671 tuvo lugar una reunión en la casa de Shaftesbury, que fue descrita en la «Epístola al
lector» del Ensayo sobre el entendimiento humano, que inspiró el Ensayo.[cita requerida] Dos
borradores existentes de este período todavía sobreviven. También durante ese tiempo, Locke
se desempeñó como secretario de la Junta de Comercio y Plantaciones y secretario titular de
los Lores de Carolina, en donde ayudó a dar forma a sus ideas sobre el comercio y la
economía internacionales.
Shaftesbury, como uno de los fundadores del movimiento whig, ejerció una gran influencia en
las ideas políticas de Locke. Este se involucró en política cuando Shaftesbury se convirtió
en lord canciller en 1672. Tras la pérdida del favor popular sufrida por Shaftesbury en 1675,
Locke pasó algún tiempo viajando por toda Francia como tutor y asistente médico de Caleb
Banks.7 Regresó a Inglaterra en 1679, cuando la fortuna política de Shaftesbury experimentó
un breve cambio positivo. Alrededor de ese momento, muy probablemente en el apogeo de
Shaftesbury, Locke compuso la mayor parte de los Dos tratados sobre el gobierno civil. Si bien
se pensaba que Locke escribió los Tratados para defender la Revolución Gloriosa de 1688,
estudios recientes han demostrado que la obra fue escrita antes de esa fecha. 8 Actualmente
se considera al trabajo como un argumento más general contra la monarquía absoluta (en
particular, expuesto por Robert Filmer y Thomas Hobbes) y para alcanzar el consentimiento
individual como la base de la legitimidad política. Aunque se asoció con influyentes whigs,
ahora se considera que sus ideas acerca de los derechos naturales y el gobierno son bastante
revolucionarias para ese período en la historia inglesa.
Huyó a los Países Bajos en 1683, ya que sobre él caía una fuerte sospecha por haber
participado en la complot de Rye House, aunque hay poca evidencia para sugerir que
estuviera directamente involucrado en la trama. La filósofa y novelista Rebecca Newberger
Goldstein sostiene que durante sus cinco años en Holanda, Locke eligió a sus amigos «entre
los mismos miembros de librepensadores de grupos protestantes disidentes como el pequeño
círculo de confidentes leales a Spinoza. [Baruch Spinoza había muerto en 1677.] Casi con
certeza, Locke se reunió con varios hombres en Ámsterdam que hablaron sobre las ideas de
los judíos renegados quienes... insistían en identificarse por medio de su religión como la
única razón». Aunque ella dijo que «fuertes tendencias empiristas de Locke» le habrían
«inclinado a leer una obra de grandiosa metafísica como la Ética de Spinoza, que entre otros
aspectos era un profundo exposición de las ideas de Spinoza, y muy especialmente como un
meditado argumento para bien de los racionalistas sobre tolerancia política y religiosa y la
necesidad de la separación de Iglesia y Estado». 9
En los Países Bajos, tuvo tiempo para regresar a la escritura e invirtió mucho en volver a
trabajar el Ensayo y componer la Carta sobre la tolerancia. No volvió a casa hasta después de
la Revolución Gloriosa, y acompañó a la esposa de Guillermo de Orange en su regreso a
Inglaterra en 1688. La mayor parte de las publicaciones de Locke fue redactada después su
regreso del exilio —su Ensayo sobre el entendimiento humano antes mencionado, los Dos
tratados sobre el gobierno civil y la Carta sobre la tolerancia son impresos en rápida sucesión
—.
Residencia Otes, donde John Locke pasó los últimos catorce años de su vida.
La señora Masham, amiga íntima de Locke, lo invitó a la casa de campo de los Masham
en Essex. Aunque su estancia allí estuvo marcada por una salud variable a raíz de sus
ataques de asma, se convirtió en un héroe intelectual de los whigs. Durante este período,
discutió temas con figuras como John Dryden e Isaac Newton.
Murió el 28 de octubre de 1704, y fue enterrado en el cementerio de la localidad de High
Laver,10 al este de Harlow (Essex), donde había vivido en la casa de sir Francis Masham
desde 1691. Locke nunca se casó ni tuvo hijos.
Los eventos que ocurrieron durante la vida de Locke incluyen la Restauración inglesa, la gran
peste y el Gran Incendio de Londres. No llegó a presenciar el Acta de Unión de 1707, aunque
se mantuvieron los tronos de Inglaterra y Escocia en unión personal durante toda su vida.
La monarquía constitucional y una democracia parlamentaria estaban desde su infancia
durante la época de Locke.
Bases del pensamiento de John Locke[editar]
Este artículo o sección necesita referencias que aparezcan en una publicación acreditada.
Este aviso fue puesto el 12 de septiembre de 2013.
Su epistemología (teoría del conocimiento) no cree en la existencia del innatismo y
el determinismo, considerando el conocimiento de origen sensorial, por lo que rechaza la idea
absoluta en favor de la probabilística matemática. Para Locke, el conocimiento solamente
alcanza a las relaciones entre los hechos, al cómo, no al por qué. Por otra parte cree percibir
una armonía global, apoyado en creencias y supuestos evidentes por sí mismos, por lo que
sus pensamientos también contienen elementos propios del racionalismo y el mecanicismo.
Cree en un Dios creador cercano a la concepción calvinista del gran relojero, basando su
argumentación en nuestra propia existencia y en la imposibilidad de que la nada pueda
producir el ser. Es decir, un Dios tal como lo describe el pensador racionalista,
René Descartes, en el Discurso del método, en la tercera parte del mismo. De la esencia
divina solamente pueden ser conocidos los accidentes y sus designios solamente pueden ser
advertidos a través de las leyes naturales.
Trata la religión como un asunto privado e individual, que afecta solamente a la relación del
hombre con Dios, no a las relaciones humanas.[cita requerida] En virtud de esta privatización el
hombre se libera de su dependencia de las imposiciones eclesiásticas y sustrae la legitimidad
confesional a la autoridad política,[cita requerida] puesto que considera que no hay base bíblica para
un estado cristiano.
Considera la ley natural un decreto divino que impone la armonía global a través de una
disposición mental (reverencia, temor de Dios, afecto filial natural, amor al prójimo),
concretada en acciones prohibidas (robar, matar y en definitiva toda violación de libertad
ajena), que obligan en favor de la convivencia.
Ensayo sobre el entendimiento humano[editar]
Artículo principal: Ensayo sobre el entendimiento humano
John Locke acabó su redacción en 1666, pero no fue publicada hasta 1690, año en que vio la
luz bajo el título original inglés de An Essay Concerning Human Understanding.
En este tratado, Locke planteó los fundamentos del conocimiento humano y advirtió su
intención de realizar una «obra moralmente útil». Concebida en la época de los grandes
descubrimientos científicos (especialmente palpables en los trabajos de Christiaan
Huygens, Isaac Newton), Locke pensaba que la filosofía tenía que participar en estos
importantes avances, eliminando, por ejemplo, todas las invenciones y los conceptos inútiles
acumulados durante los siglos anteriores. Según él, las analogías y las relaciones entre los
contenidos del conocimiento, son los elementos que permiten la elaboración de instrumentos
críticos capaces de eliminar los conocimientos erróneos. Debido a su
característico empirismo analítico, se opuso a las concepciones puramente mecanicistas y
sistemáticas cartesianas y, pese a ser cuestionado por Gottfried Wilhelm Leibniz, su influencia
sobre los filósofos de la Ilustración fue considerable.
En el primer libro del Ensayo, Locke insistía en la necesidad de prescindir de
consideraciones a priori y, en oposición a René Descartes, afirmaba que no existen
conocimientos innatos y que sólo debe ser tenida en cuenta la experiencia.
En el segundo libro, propuso que la sensación (o ideas de la sensación, las
«impresiones hechas en nuestros sentidos por los objetos exteriores») y la reflexión (o
ideas de la reflexión, «reflexión del espíritu sobre sus propias operaciones a partir de
ideas de sensación»), se fundamentan en la experiencia y en las ideas simples creadas
por medio de la percepción inmediata derivada de las excitaciones que provienen de los
objetos.
Los individuos tienen la capacidad de representar los objetos, así como una voluntad libre
para determinarlos. La razón presenta las ideas simples en tres grupos: conjunción,
abstracción y combinación.
La mente, además, tiene la capacidad de asociar y combinar estas ideas simples,
produciendo así las ideas complejas que pueden ser: de sustancia (cosas individuales que
existen), de modo (las que no existen en sí mismo sino en una sustancia) y de relaciones
(que describen asociaciones de ideas).
En el tercer libro se interesaba por las relaciones entre el lenguaje y el pensamiento,
en la formación intersubjetiva del conocimiento. Las palabras remiten a ideas generales
que son evidenciadas por sustracciones sucesivas de sus particularidades
circunstanciales. Distinguía entre las esencias nominales (que son complejas, y
establecidas para servir a la selección y clasificación de las ideas) y las esencias reales
(para uso de la metafísica, inaccesibles a la razón, la cual no puede tener acceso a su
conocimiento).
En el cuarto libro trataba de averiguar lo que se establece a partir del acuerdo o
desacuerdo entre dos ideas, ya fuera por intuición, por demostración racional o por
conocimiento sensible. La confrontación práctica permite despejar la duda. No son
conexiones entre las ideas nacidas de cualidades sensibles lo que percibimos. De hecho,
el conocimiento humano se basa en las definiciones que da a las cosas llamadas
«reales». El saber humano es, pues, limitado. Sólo el conocimiento proporcionado por los
sentidos puede indicar lo que de realidad hay en los objetos del mundo. La verdad es
cuestión sólo de palabras, mientras que la realidad interesa a los sentidos. A falta de algo
mejor, para paliar la limitación de las posibilidades cognoscitivas de la realidad se puede
intentar utilizar en un discurso la noción de cosas «probables». Para Locke, Dios es el
resultado de una inferencia y las enseñanzas resultantes de la fe deben estar de acuerdo
con la razón. Ateísmo y escepticismo están pues muy presentes en John Locke, como en
la mayor parte de los empiristas ingleses.
En resumen la principal idea que subyace en el Ensayo es que únicamente la sensación
permite la comprensión de la realidad y que la verdad pertenece sólo al discurso.
Pensamiento Político[editar]
Según sus ideas el Estado tiene como misión principal proteger esos derechos, así como las
libertades individuales de los ciudadanos. También sostiene que el gobierno debe estar
constituido por un rey y un parlamento. El parlamento es donde se expresa la soberanía
popular y donde se hacen las leyes que deben cumplir tanto el rey como el pueblo.
Anticipándose a Montesquieu, a quien Locke influyó, describe la separación del poder
legislativo y el ejecutivo. La autoridad del Estado se sostiene en los principios de soberanía
popular y legalidad. El poder no es absoluto sino que ha de respetar los derechos humanos.
Al Estado le confiere funciones de decisión en controversias entre los individuos, en el
contexto de la pluralidad y la tolerancia, puesto que se dan diversidad de opiniones e intereses
entre los hombres, fruto de las distintas vías individuales de búsqueda de la felicidad, por lo
que el desacuerdo y los conflictos son inevitables.
Postula que los hombres viven en el estado de naturaleza en una situación de paz y
sometidos a leyes naturales que surgen de la razón (el derecho a ejercer justicia por mano
propia y la limitación de la propiedad privada por medio de elementos en su mayoría
perecederos). Los hombres salen de él tras haberse generado una situación de injusticia,
tanto en el castigo como en el resarcimiento por el crimen cometido, que desemboca en un
ciclo infinito de injusticias posteriores. Y que este proceso de creación de la sociedad civil y/o
política se da por medio de un contrato social destinado a proteger la propiedad privada y la
vida de los individuos.
Por fines pedagógicos este se divide en dos partes:
- Contrato de unión: Unidad de las partes para conformar una sociedad → Creación de la
sociedad civil.
- Contrato de sujeción: Ligamento de los hombres a determinada construcción política →
Creación de la sociedad política.
Esta sociedad política tiene como deber garantizar la justicia imparcial para no volver de
nuevo a una situación de conflicto. Si no garantiza ni la propiedad privada, ni la vida, el
contrato de sujeción se rompe y se forma otra organización política.
Pedagogía[editar]
La educación nobiliaria[editar]
Todo su pensamiento pedagógico se preocupa por dictar ciertas normas para plasmar la
personalidad que se quiere implantar en el alumno, y obviamente en este caso, se trata de
hacer que los muchachos se vayan formando hasta llegar a ser caballeros nobles.
Con todo esto, la educación que plantea toma un sentido estrictamente disciplinario y así, las
bases de su didáctica son el ejercicio y, obviamente, la disciplina; la disciplina es el camino
para desarrollar en la mente humana, la costumbre de reflexionar y razonar, y así determinar
el espíritu de quien se está educando, para que las costumbres caractericen también su
personalidad en el futuro, como se explica en el párrafo anterior.
El propósito de la educación disciplinaria es tener bien claro la personalidad a la que se quiere
llegar, la cual se explica en el siguiente apartado; significa también «formar la persona capaz
de pensar y querer libremente, tender a mejorarla a fin de que sea útil para sí y para la
sociedad».11
Para él, la Pedagogía es un doloroso y fatigoso procedimiento con el que se eliminan las
malas costumbres y se potencian y desarrollan las mejores disposiciones.
El método de su instrucción es el intuitivo, lo que se refiere a que el conocimiento deriva de los
sentidos, por lo que los muchachos deben descubrir el saber, guiándose con ayuda de la
experiencia; aprenden tocando viendo y admirando todo lo que les rodea. Además se «debe
seguir paso a paso el desarrollo del niño».12
Características del gentil hombre[editar]
A través de su disciplina, John Locke quiere formar un gentilhombre moderno, sano y robusto
y que cumpla con las siguientes características:13
Sabe desempeñar bien su oficio.
Está en condiciones de ocupar un cargo de responsabilidad social.
Tiene sentido del honor, por lo que es respetado por los demás.
Ha aprendido más por los viajes que realiza y por la experiencia directa con las cosas,
que por los libros.
Ha formado un criterio personal, con el cual es capaz de juzgar las cosas.
Posee un saber sólido y útil para la vida.
Posee la virtud de saber dominar sus sentimientos y supeditarlos a la razón, antes de
actuar de acuerdo a ellos.
Educación intelectual [editar]
Lo primero que debía considerarse para hacer posible ésta formación es que, había que
elegirse aquello que realmente fuera útil para la educación; para él, lo “útil para la formación
intelectual del hombre es todo aquello que lo acostumbra a examinar los argumentos
favorables o contrarios a una opinión dada, de modo que pueda asumir ante ello una actitud
personal.14
Educar dentro del campo intelectual, significa enseñar a razonar.
Así que, partiendo de ésta idea, decía que la brevedad de la vida no permite darse el lujo de
perder el tiempo en un programa de estudio que tenga sólo valor estético, y no práctico, pues
la instrucción humanista y formal, donde la enseñanza se enfoca principalmente en que los
educandos aprendan griego y latín, sólo le servirá a aquellos que quieran formarse como
‘sabios’ profesionales, pero su lengua materna, el niño la aprenderá porque reconocerá que es
útil y no es necesario que alguien tenga que inculcársela y hacer que la aprenda.
Lo que verdaderamente es útil para su formación y que de verdad tiene un valor formativo
para la inteligencia, es la enseñanza de la matemática y la lógica, porque éstas disciplinas
potencian las facultades intelectuales y las habilitan para que se pueda aprender mejor.
De entre las disciplinas importantes para él, destacan la geografía, pues amplía la visión del
caballero; la historia, porque estimula la imaginación y nos enseña también cómo el presente
se encuentra determinado por el pasado.
Educación física[editar]
El propósito de la educación física, es seguir la evolución del niño y hacer que siga, también,
una gradual disciplina. Asimismo, no sólo tiene una finalidad higiénica o estética (como lo era
para los humanistas), sino más bien ayuda a formar el carácter y una buena moralidad.
Plantea que el cuerpo debe ser sujetado a las rígidas normas del endurecimiento, tal como lo
hacían los espartanos, para que así, el hombre en un futuro, pueda soportar la intemperie y su
resistencia física le ayude a soportar las enfermedades o los sufrimientos.
Más que practicar gimnasia o deporte, aconseja practicar natación y equitación, debido a que
son actividades útiles para cualquier circunstancia.
Por esto, era importante estudiar anatomía, pues así se es más consciente de las
capacidades y funciones físicas que tenemos.
Educación moral[editar]
En cuanto a la educación moral, es necesaria mucha más disciplina.
El fin de ésta educación es alcanzar la virtud, la cual, para él, consiste en que debe
aprenderse a querer siempre y solamente aquello que es bueno ante la razón y por lo tanto,
es bueno no acostumbrar al hombre, desde niño, a darle todo lo que desee.
Para explicar mejor ésta idea, Locke nos dice que «Quien de joven no ha sido acostumbrado
por la fuerza a subordinar la propia voluntad a la razón de los demás, difícilmente aceptará
someterse a la razón propia cuando esté en edad de hacer uso de ella». 12
Consideraba también, que los instintos debían dominarse con una disciplina que preparara al
hombre, para que solamente hiciera aquellas cosas que no ofendieran ni la dignidad, ni la
excelencia de una criatura razonable.
Para éste tipo de educación recomendaba la lectura de Séneca y de Marco Aurelio.
De forma no menos importante, pero que no le da tanta importancia, es importante para él,
que se conozcan las Bellas Artes, y en especial, que al caballero puede gustarle la pintura,
pero no la poesía.
Respecto de las clases bajas[editar]
Evidentemente, «su mayor preocupación era hacia las clases altas y tenía muy poca fe en la
capacidad del hombre común».15
Las consideraciones que tiene respecto a la educación de las clases bajas son, que los hijos
de los pobres debían ser apartados de sus padres para educarlos en escuelas donde se les
enseñara algún oficio, desde los tres hasta los catorce años. Los oficios que se les enseñarán
serán sencillos.
Recalca aquí también, la importancia de la disciplina, ya que gracias a ella se evitará que los
niños de clase baja se conviertan en delincuentes.
Inculcarles virtudes también es importante, principalmente el ahorro y el amor al trabajo.
Su educación moral se formará de acuerdo a los preceptos de la biblia.
Como se ve, «Locke no era partidario de la instrucción académica para los pobres, en su
lugar, recomendaba el aprendizaje de un oficio, que decía empezar temprano por la mañana y
terminar tarde por la noche».16
Papel del maestro[editar]
La habilidad del profesor residía en obtener y mantener la atención del alumno, para inclinarlo
a seguir las normas y debía también respetar su natural desarrollo, apoyándose en el amor
propio y en el sentido de honor que se supone, el muchacho debía haber ya desarrollado.
Epitafio[editar]
Original en latín:
SISTE, VIAT0R, Hic juxta situs est Joannes Locke. Si qualis fuerit rogas, mediocritate sua contentum se
vixesse respondet. Literis innutritus eousque profecit, ut veritati unice litaret. Hoc ex scriptis illius disce;
quæ, quod de eo reliquum est majori fide tibe exhibebunt, quam epitaphii suspecta elogia. Virtutes si
quas habuit, minores sane quam sibi laudi, tibi in exemplum proponeret. Vitia una sepeliantur. Morum
exemplum si quæras, in evangelio habes; vitiorum utinam nusquam: mortalitatis, certe, quod prosit, hic
et ubique.
Natum Anno Dom. 1632 Aug. 29º
Mortuum Anno Dom. 1704 Oct. 28º
Memorat hac tabula - brevi et ipse interitura.
Traducido del latín:
Detente, viajero. Aquí yace John Locke. Si te preguntas qué clase de hombre era, él mismo te diría que
alguien contento con su medianía. Alguien que, aunque no fue tan lejos en las ciencias, sólo buscó la
verdad. Esto lo sabrás por sus escritos. De lo que él deja, ellos te informarán más fielmente que los
sospechosos elogios de los epitafios. Virtudes, si las tuvo, no tanto como para alabarlo ni para que lo
pongas de ejemplo. Vicios, algunos con los que fue enterrado. Si buscas un ejemplo que seguir, en los
Evangelios lo encuentras; si uno de vicio, ojalá en ninguna parte; si uno de que la mortalidad te sea de
provecho, aquí y por doquier.
Que nació el 29 de agosto del año de Nuestro Señor de 1632,
y que falleció el 28 de octubre del año de Nuestro Señor de 1704,
este epitafio, el cual también perecerá pronto, es un registro.