La
ORACIÓN
Eficaz
“L A O R A C I O N E F I C A Z”
Copyright © 2012 por Joel Perdomo
¡IMPORTANTE!
ESTE LIBRO ES UNA OFRENDA A DIOS Y LOS
DERECHOS DE AUTOR HAN SIDO CEDIDOS A
LA IGLESIA DE CRISTO EN LA TIERRA.
“LA ORACIÓN EFICAZ”
POR TANTO:
• PUEDE SER COMPARTIDO GRATUITAMENTE
POR CUALQUIER MEDIO POSIBLE.
• PUEDE SER IMPRESO – SIN FINES DE LUCRO.
• PUEDE SER TRADUCIDO A CUALQUIER
IDIOMA – SIN ALTERAR SU CONTENIDO
ORIGINAL.
• ES UN REGALO DEL HNO. JOEL PERDOMO A
LA AMADA IGLESIA DE CRISTO. DANDO POR
GRACIA, LO QUE POR GRACIA HA RECIBIDO.
¡DIOS TE BENDIGA!
JOEL PERDOMO
DEDICATORIA
Dedico este libro a todos los hermanos en la fe esparcidos por
todo el mundo que han descubierto que la oración, a la par de
una vida de obediencia a la Biblia, es la clave para ganar grandes
victorias en Cristo.
2
… Reciba respuesta a su oración.
Les insto a que cada día se haga oración sin cesar por la
amada Iglesia de Cristo y por los ministros que predican el
Evangelio a fin de que las almas se conviertan a Dios.
Quiero dedicar este libro de manera especial a mi querida
madre, la Pastora Marina Paz, una intercesora, de quien aprendí
que las victorias más grandes del cristiano se ganan de rodillas
ante Dios.
“… y orando, el cielo se abrió”
(Lucas 3: 21b)
3
“LA ORACIÓN EFICAZ”
CONTENIDO
Introducción…………………………………………………………
…………………7
4
… Reciba respuesta a su oración.
Capítulo 1 – La oración
I. LA ORACION COMO MEDIO DE COMUNICACIÓN
DIVINO…………….…11
a. Significado bíblico de la oración
b. Dios escucha… Pero también habla
c. Dios es una persona… Conozca su carácter y voluntad
d. La comunión íntima de Dios… Es con sus hijos
e. Dios escucha y contesta las oraciones de sus hijos
Capítulo 2 – La Biblia y el Espíritu Santo en la oración
I. LA ARMONÍA DEL ESÍPRITU SANTO Y LA
BIBLIA…………………………21
a. La obediencia a la Biblia y la guía del Espíritu Santo
b. El Espíritu Santo dirige al cristiano en su vida personal
c. El Espíritu Santo guía al cristiano en el ministerio
Capítulo 3 – La oración y la obediencia a Dios
I. LA OBEDIENCIA ES MÁS IMPORTANTE QUE LOS
SACRIFICIOS………27
a. La obediencia a la Biblia en la relación con Dios
b. La obediencia a Dios garantiza la victoria en la oración
c. El tiempo de espera durante la oración
d. Sujetando los sentimientos a la voluntad de Dios
e. La voluntad de Dios y la voluntad humana
Capítulo 4 – La oración eficaz
5
“LA ORACIÓN EFICAZ”
I. CLAVES PARA LA ORACIÓN
EFICAZ…………………………………..…….37
a. ¿Cómo hacer una oración eficaz?
b. ¿Qué le motiva a orar?
c. Orando conforme a la voluntad de Dios
d. La persistencia es clave para obtener respuesta a la oración
e. Guiados por el Espíritu Santo en la oración
Capítulo 5 – La oración desata el poder de Dios
I. LA ORACIÓN LIBRA DE LA
TENTACIÓN……………………………………..47
a. Preparando el terreno de la oración
b. Velando… Antes que llegue la tentación
c. Orando… Para no entrar en tentación
Capítulo 6 – La oración y la fe
I. SIN FE ES IMPOSIBLE AGRADAR A
DIOS…………………………………..51
a. Dios demanda creer… Antes de recibir
b. Solo por medio de la fe es posible agradar a Dios
Capítulo 7 – Diferentes tipos de oración
I. ORANDO DE ACUERDO A LAS PROMESAS
DIVINAS…………………….57
a. La oración por sanidad divina y salvación
b. La oración por necesidades específicas
c. Oración por matrimonio
6
… Reciba respuesta a su oración.
d. La oración con señales
e. La oración de intercesión
Capítulo 8 – La oración modelo
I. SIETE CLAVES DE LA ORACIÓN DE
JESÚS……………………………..…71
1. Acérquese a Dios en calidad de hijo
2. De gracias a Dios en todo
3. Anhele el reino de Dios
4. Anhele hacer la voluntad de Dios en la tierra
5. Permita que su Padre amoroso, supla sus necesidades diarias
6. Debe perdonar de la misma manera que Dios le ha
perdonado
7. Usted debe reconocer el poder absoluto de Dios sobre
Satanás
Capítulo 9 – la oración y el ayuno
I. ORIGEN DEL AYUNO
BÍBLICO………………………………………….……..83
a. ¿Qué es el ayuno?
b. Origen y propósitos del ayuno bíblico
c. El ayuno en el Nuevo Testamento
d. Dios condena la hipocresía humana, no el ayuno
7
“LA ORACIÓN EFICAZ”
Conclusión……………………………………………………………
………………89
ANEXOS………………………………………………………………
……………...93
INTRODUCCIÓN
• La importancia de aprender a orar
No es un misterio que la oración haya sido el pilar que ha
sostenido a los más renombrados ministerios de la historia
bíblica y cristiana en general. Pero, usualmente, resaltan mas los
logros y el alcance de estos ministerios, obviando que un
denominador común de su éxito ha estribado en su profunda
comunión con Dios por medio de la oración.
Los libros más inspiradores de oración que se puedan leer
son los que relatan experiencias de oraciones contestadas. Pero, a
veces la atención se centra en los resultados de las oraciones,
obviando la clave detrás de la oración contestada. De manera
que, el lector se queda con un testimonio de oración, pero no
aprende a orar correctamente, siendo este el desafío de cada
cristiano.
Este libro no pretende enseñar a orar per se, pues se deduce
que todo cristiano ora. El propósito es enseñar a orar eficazmente
a fin de obtener respuestas evidentes a las oraciones. Esto es
posible, porque Dios que hizo la boca tiene voz para responder
(Sal. 94:9) y desea que sus hijos le pidan (Mt. 7:7-11). Para ser
efectivos en la oración es más importante saber cómo orar, que
simplemente orar.
Este libro enfatiza el conocimiento del carácter divino
revelado en la Biblia como la base de la oración eficaz. Toda
8
… Reciba respuesta a su oración.
oración debe girar alrededor del conocimiento de Dios revelado
en la Biblia. No puede existir comunicación eficaz con alguien a
quien no se conoce. Es preciso saber: ¿Cómo es Dios? ¿Cuál es
su voluntad? ¿Cómo escuchar su voz?
Conociendo el carácter y la voluntad de Dios se puede
entender mejor los propósitos divinos para ser efectivos en la
oración. El conocimiento de Dios no emana de la oración sola;
deriva de la revelación bíblica y la guía del Espíritu Santo en la
vida diaria. Cornelio fue un hombre de oración, pero esto no le
bastó para comunicarse bien con Dios, fue preciso que Dios
enviara a Pedro a su hogar a fin explicarle la revelación del
Evangelio (Hch. 10).
Imagínese a un hijo que no conoce personalmente a su padre
y sólo se comunica con él por otros medios. Aunque este padre
ame a su hijo y quizás le regale todo lo que le pida, ¿Usted cree
que este hijo dejaría todo a cambio de conocer a su padre?
Pienso que sí.
Con los hijos de Dios suele suceder lo mismo, a veces se
tiene una comunicación a distancia con Dios, porque se
desconoce Su carácter y voluntad revelados en la Biblia. Este
desconocimiento es el primer obstáculo para entender los planes
divinos y conduce a pedir incorrectamente en la oración,
consecuentemente las respuestas no llegan.
____________________________________________________
“Para ser efectivos en la oración es más importante
saber cómo orar, que simplemente orar”.
• La importancia de orar eficazmente
La oración es el vínculo más íntimo de comunión entre Dios y
sus hijos. Por tal razón, es imprescindible comunicarse bien con
9
“LA ORACIÓN EFICAZ”
el Creador a fin de mantener una relación eficaz que produzca
respuestas a las oraciones.
Debido a que cada oración es específica y las circunstancias
pueden cambiar el tipo de oración, existe la necesidad de
aprender a orar correctamente en cada ocasión para obtener los
resultados esperados. Pedir mal es una de las causas por las que
muchas oraciones no reciben respuestas divinas favorables (St.
4:3).
Uno de los grandes escollos de la oración es encontrar la
fórmula para que las oraciones sean eficaces, pues el simple
hecho de que las oraciones emanen de un corazón sincero o estén
dirigidas a hacer el bien, no garantiza que serán contestadas. Hay
oraciones bien intencionadas que no reciben respuesta, porque
no están de acuerdo con la voluntad divina. Esa oración no será
eficaz.
No basta orar motivado por emociones y afectos legítimos.
Ni las lágrimas manipularán a Dios para obrar a nuestro favor si
la petición no se ajusta a su voluntad revelada en la Biblia y a su
propósito específico para cada persona. Para obtener respuestas
divinas, no basta con simplemente orar, hay que aprender a orar
correctamente a base de la voluntad divina revelada en la Biblia
y luego bajo la guía del Espíritu Santo en la vida personal.
• El Espíritu y la Palabra en la oración
Para hacer oraciones eficaces el adorador debe tener pleno
conocimiento de la voluntad divina revelada en la Biblia y luego
debe conocer el plan específico de Dios para su vida. Estas
verdades deben ser bien comprendidas antes de orar, pues son la
base para recibir respuestas favorables de Dios.
10
… Reciba respuesta a su oración.
La Biblia, es el único fundamento de la fe cristiana y sobre
esa base el Espíritu Santo guiará al cristiano a pedir
correctamente y con sabiduría durante la oración.
El Espíritu Santo y la Biblia nunca obran separados, siempre
están en perfecta armonía con relación a la voluntad de Dios para
sus hijos. Dios no responderá oraciones que consciente o
inconscientemente no se ajusten a su voluntad revelada en la
Biblia.
Una vez que se conoce y se vive de acuerdo a la voluntad de
Dios revelada en la Biblia, el Espíritu Santo cuida que el
cristiano pida primero de acuerdo a la Biblia, para luego guiarle
a orar conforme al plan que Dios ha diseñado para su vida
personal. Si el cristiano no obedece la Biblia, el Espíritu Santo
no le guiará en su vida diaria y estará propenso a la confusión.
Capítulo – 1 –
LA ORACIÓN
I. LA ORACIÓN COMO MEDIO DE COMUNICACIÓN
DIVINO
a. Significado bíblico de la oración
En los idiomas originales de la Biblia se usan diferentes palabras
con la connotación de oración. Orar generalmente significa
buscar, pedir, rogar, clamar, suplicar e invocar al Dios de la
Biblia1. En su significado bíblico, la oración tiene implícita la
1
Kittel, Gerhard. Gerhard Friedrich. Geoffrey W. Bromiley.
Diccionario Teológico Del Nuevo Testamento, pág. 276, 281.
(Grand Rapids, Libros Desafió, 2002).
11
“LA ORACIÓN EFICAZ”
necesidad o carencia del ser humano, que le conducen a recurrir
a la ayuda de su Creador.
Dios, por su parte, como un Padre amoroso, desea que sus
hijos dependan totalmente de Él y le pidan con confianza. Jesús
enseñó a orar a sus discípulos con la confianza natural y
espontánea con la que un hijo se dirige a su Padre:
“Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los
cielos” (Mt. 6:9).
Dios quiere que sus hijos le pidan confiados en sus promesas de
bendición:
“Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis;
llamad, y se os abrirá. 10 Porque todo aquel que pide,
recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá”
(Lc. 11:9-10).
Dios tiene recursos inagotables para suplir todas las necesidades
de sus hijos. La Biblia promete:
“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus
riquezas en gloria en Cristo Jesús’’ (Fil. 4:19).
Es la voluntad de Dios que sus amados hijos tengan suplidas sus
necesidades diarias. No obstante, es a través de la obediencia que
se logran las bendiciones divinas. Eso tampoco evita que Dios
pruebe la fe de sus hijos por algún tiempo, si su voluntad así lo
determina.
La oración, al ser un medio de comunicación entre Dios y el
ser humano, implícitamente se convierte en un vínculo de
comunión espiritual entre Dios y sus hijos que va más allá de
hacer peticiones. Por medio de la oración los hijos de Dios se
relacionan con su Creador y le rinde adoración. La oración le
permite gozar de comunión a los hijos de Dios, siendo esta la
parte más importante de la oración.
12
… Reciba respuesta a su oración.
b. Dios escucha… Pero también habla
Durante la oración existe una comunicación entre dos personas
(Dios y el ser humano). Para que esta comunicación sea efectiva
debe haber un lenguaje mutuo, un código inteligible y una buena
relación basada en un conocimiento previo.
Usted debió primero aprender un lenguaje, antes de
comunicarse bien con las demás personas; pero como lo
aprendió de niño, quizá no esté tan consciente de este hecho,
hasta que se encuentra con alguien que no habla su mismo
idioma. Aun cuando se hable el mismo idioma, nadie va por la
calle hablando con todas las personas que encuentra a su paso.
Para que haya una comunicación efectiva debe existir un
conocimiento mutuo.
Lo mismo sucede con Dios, Él está interesado en que los
seres humanos conozcan su carácter y voluntad revelados en la
Biblia, que es el fundamento para mantener una relación
efectiva.
En la oración como medio de comunicación entre Dios y el
ser humano, existe un emisor (el que habla), y un receptor
(quien escucha). Estas dos funciones de emisor y receptor se
intercambian durante una conversación normal. Se convierte en
emisor quien habla y en receptor quien escucha.
Usualmente, durante la oración no se establece una
comunicación normal y efectiva entre Dios y el ser humano. Más
bien suele ser un monólogo, porque el adorador habla, pero no
escucha a Dios.
¿Cómo se siente usted cuando una persona manipula una
conversación y no le permite hablar? Piense en esto y compare
como se sentirá Dios, cuando usted se presenta delante de Él, a
recitar una lista interminable de peticiones, sin tomar en cuenta
lo que Dios tiene que decir al respecto.
13
“LA ORACIÓN EFICAZ”
Al orar no solo hay que pedir, hay que pedir bien. Para tener una
relación efectiva con Dios que produzca respuestas, se debe
aprender a escuchar y obedecer su voz; no solo a hablar.
c. Dios es una persona… Conozca su carácter y voluntad
La soberanía de Dios como creador le permite establecer los
parámetros para relacionarse con sus criaturas. Dios tiene su
propio carácter y voluntad revelados en la Biblia al que todo ser
humano debe ajustarse para gozar de una buena relación con su
Creador. Dios no cambia, es inmutable y no obrará fuera de los
parámetros de su carácter revelado en la Biblia.
Uno de los propósitos más sublimes de la Biblia es revelar el
carácter de Dios a la humanidad. Si al leer la Biblia solo queda
una información de un relato y no se logra entender como es
Dios, se habrá perdido la parte más importante de la revelación
bíblica.
Quizá esto le parezca algo tedioso y hasta trivial, pero
oraciones bien intencionadas no reciben respuestas favorables
por el desconocimiento del carácter y la voluntad divina
revelados en la Biblia, que es la base de una comunión efectiva
con Dios.
Dios puede obrar milagrosamente en medio de las
dificultades humanas y transformarlas para bien de los que le
aman, si se aprende a orar eficazmente, pero el primer escollo a
soslayar es conocer el carácter de Dios revelado en la Biblia,
para orar de acuerdo a su voluntad.
No se puede tener una buena relación con Dios a base del
conocimiento de una sola característica divina. Usualmente, los
cristianos y el mundo en general saben que Dios es por
antonomasia amor y por eso creen que Dios debe contestar un sí
a todas sus peticiones, ignorando que Dios tiene otras
características que no se pueden obviar durante la oración. Dios
14
… Reciba respuesta a su oración.
es sabio, omnisciente, conoce el futuro tan claramente como si
fuera el presente y sabe lo que conviene y lo que no (Job 42:1-2).
Pero, también es justo e inmutable, no obrará por encima de su
revelación especial (la Biblia).
____________________________________________________
“Debido al desconocimiento del carácter y la
voluntad de Dios revelados en la Biblia se cometen
grandes errores al orar y muchas oraciones bien
intencionadas no obtienen respuestas favorables”.
____________________________________________________
d. La comunión íntima de Dios… Es con sus hijos
Nadie podrá relacionarse bien con el Dios de la Biblia, si no
conoce al Dios de la Biblia. Una de las características de Dios
que mas resalta en la Biblia es el amor (1 Jn. 4:8). Dios es amor,
ama todo lo bueno y a quienes practican el bien, pero, también
ama igualmente al pecador con amor perdonador, dándole
oportunidad de creer en Él y proveyéndole los medios para que
se arrepienta de sus pecados a fin de salvarle.
La gran diferencia que existe entre los pecadores no
arrepentidos y los hijos de Dios, es que Dios ama al pecador,
pero rechaza su pecado, porque es contrario a Su carácter. En
cambio, Dios ama el bien y a los que lo practican porque está de
acuerdo a su voluntad. El pecador debe primero arrepentirse de
sus pecados para gozar de comunión con Dios y participar de los
derechos de un hijo de Dios.
Quienes obedecen a Dios gozan de comunión con Él porque
son hijos, no solo por ser creación de Dios. Todos los seres
humanos son creados por Dios, pero solo los que le obedecen
gozan de los derechos de un hijo de Dios (Jn. 1:12-13). La
comunión con Dios hace la diferencia entre quienes se
15
“LA ORACIÓN EFICAZ”
arrepienten de sus pecados y los pecadores no arrepentidos. La
Biblia señala:
“La comunión íntima de Jehová es con los que le temen”
(Sal. 25: 14a).
La palabra “comunión” en este verso se traduce de la palabra
hebrea “secreto” y significa una relación íntima, confidencial y
efectiva entre el ser humano y Dios2.
Esta comunión de amigos que había sido rota a causa del
pecado, fue restablecida por medio de la sangre redentora de
Cristo, concediéndole derechos de hijos ante el Padre celestial, a
quienes se arrepienten de sus pecados y viven de acuerdo a Su
Palabra (S. Jn. 1: 12).
Dios demanda obediencia del ser humano para gozar de
comunión íntima. Al señalar que Dios escucha a los que le
temen, se refiere a un temor reverente que deviene en obediencia
a la Biblia. La comunión con Dios está sujeta a la obediencia de
la Biblia. Este es el lazo más sensible por el que se puede romper
la comunión con Dios. La obediencia a la Biblia es la base de
una relación eficaz con Dios.
Es los días de su carne, la comunión intima de Cristo con el
Padre se reflejó por medio de su obediencia. Por eso el Padre
escuchaba sus peticiones (Hb. 5:7-8). Jesús como Hijo fue
ejemplo de obediencia a los cristianos (Fil. 2:5-8).
El pecado separa al ser humano de Dios:
“Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno
es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ése oye” (Jn.
9:31).
Este verso muestra que Dios no tiene comunión íntima con el
pecador y aunque lo ama, no tiene los derechos, ni privilegios de
un hijo, hasta que decide obedecer la voluntad de Dios revelada
en la Biblia.
2
Comentario Bíblico Mundo Hispano, tomo 8, p. 131
16
… Reciba respuesta a su oración.
El pecado rompe el vínculo de comunión entre Dios y la
humanidad. Cualquier vestigio de desobediencia a la Biblia
puede ser un gran obstáculo para obtener respuesta a la oración.
La Biblia señala que “Dios no oye a pecadores”. En este caso, se
refiere a que no tiene comunión con el pecador. El pecador puede
clamar para arrepentirse de sus pecados y con seguridad Dios
oirá su oración, incluso puede rogar por misericordia y Dios le
puede ayudar, pero no podrá gozar de comunión y de los
derechos de un hijo de Dios3 mientras permanezca en pecado. De
nada serviría temporalmente recibir favores divinos en esta
tierra, si al final no se goza de comunión con Dios eternamente.
El verso señala: “Pero si alguno es temeroso de Dios…”
Otro aspecto a resaltar de la comunión con Dios es la integridad
del cristiano. Temeroso de Dios no se refiere al miedo, sino a un
temor reverente. Es una persona que voluntariamente se somete a
la voluntad de Dios revelada en la Biblia, porque le ama. “Y
hace su voluntad…” La persona que anhela comunión íntima
con Dios debe primero obedecer Su voluntad revelada en la
Biblia. No basta creerse hijo de Dios; hay que conocer y
obedecer la voluntad de Dios revelada en la Biblia.
“A ese oye…” El resultado de la obediencia a la voluntad
divina es la comunión entre Dios y sus hijos. Dios escucha la
oración de los que hacen Su voluntad revelada en la Biblia. El
Salmo 34:17 señala que: “Claman los justos, y Jehová oye, y los
libra de todas sus angustias”.
3
Todos los seres humanos son creación de Dios, pero no
todos son hijos de Dios. Son hijos, los que han nacido de nuevo
por el Espíritu, porque creen en Jesucristo como Salvador y se
separan del pecado (Jn. 1:12).
17
“LA ORACIÓN EFICAZ”
e. Dios escucha y contesta las oraciones de sus hijos
Una de las frustraciones más comunes de muchos cristianos
durante la oración es que piden a Dios, pero no reciben aparentes
respuestas. No obstante, Dios siempre contesta las oraciones de
sus hijos, pero no siempre entendemos sus respuestas.
Dios responde la oración con: Sí, No o Espera. Dios
responde sí, cuando la oración está de acuerdo a su voluntad y lo
hace a su tiempo; dice no cuando la petición no está de acuerdo a
su voluntad; y dice espera cuando no es el tiempo correcto para
conceder la petición.
Surge la pregunta: ¿Está usted apercibido y atento para
escuchar la voz de Dios en respuesta a sus oraciones? ¿Quizá
haya aprendido a hablarle a Dios, pero no a escucharle? La
oración no es un monólogo lanzado al aire. Si en verdad usted
cree que Dios escucha su oración, debe tener fe para creer que
Dios habla y responderá su oración de acuerdo a Su voluntad.
La comunicación con Dios debe fluir en dos vías, hablar a
Dios y escuchar a Dios. Hay cristianos muy devotos en sus
oraciones que han aprendido a hablar y no a escuchar la
respuesta de Dios y la mayoría de sus oraciones quedan sin una
aparente respuesta.
Un ejemplo clásico en la Biblia es el del rey Saúl, quien
después de haber sido elegido por Dios como rey de Israel, no
escuchó atentamente la voz de Dios y fue destituido de su
reinado por desobediente:
“Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los
holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las
palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que
los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los
carneros. Porque como pecado de adivinación es la
18
… Reciba respuesta a su oración.
rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por
cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha
desechado para que no seas rey” (1 S.15: 22-23).
Saúl tenía la promesa del primer reinado en Israel, pero fue
destituido por no prestar atención a la voz de Dios. La rebelión
de Saúl contra la palabra de Dios y la obstinación en hacer su
propia voluntad, fueron comparados por Dios con pecados
abominables, como la adivinación y la idolatría. Se puede
escuchar y conocer la voz de Dios, pero no obedecerla. El
conocimiento de Dios es determinante para hacer Su voluntad,
pero es imperativo obedecer.
Más importante que pedir a Dios en oración, es conocer su
carácter y voluntad, para pedir lo que realmente conviene. Allí
radica el valor y la diferencia entre una oración normal y una
oración eficaz.
“Más importante que pedir a Dios en oración, es conocer
su carácter y voluntad, para pedir lo que realmente
conviene”.
Capítulo – 2 –
LA BIBLIA Y EL ESPÍRITU SANTO
EN LA ORACIÓN
I. LA ARMONÍA DEL ESPÍRITU SANTO Y LA BIBLIA
a. La obediencia a la Biblia y la guía del Espíritu Santo
La Biblia y el Espíritu Santo están en armonía en cuanto al
conocimiento de la voluntad divina. El Espíritu Santo inspiró la
Biblia (2 P. 1:21) y obedecerla implica seguir en esencia la
dirección del Espíritu Santo. Nadie puede reclamar que sigue la
19
“LA ORACIÓN EFICAZ”
dirección del Espíritu Santo, si fielmente no se dedica a conocer
y a obedecer la voluntad divina revelada a la humanidad en la
Santa Biblia.
No existe ninguna supuesta revelación humana, espiritual,
angelical o divina que muestre la voluntad de Dios para la
humanidad, aparte de la Biblia. El Espíritu Santo solo puede
confirmarla. El Espíritu Santo y la Biblia operan en perfecto
acuerdo en los propósitos divinos, son como las dos alas de un
ave, que si le faltase una de ellas le sería imposible volar.
Cuando el cristiano llena su mente de conocimiento y no
pone por obra la palabra de Dios se torna vacío y estéril. Por otro
lado, si el cristiano solo cultiva su vida devocional de oración y
ayuno y no se ajusta al carácter divino revelado en la Biblia por
medio de un estudio previo, fracasará en su deseo de agradar a
Dios. De allí que existan cristianos muy devotos en buscar a
Dios, pero, por desconocimiento y falta de obediencia a la Biblia
les conduce a vivir una vida cristiana derrotada, como advierte la
Escritura (Os. 4:6).
Una vida cristiana victoriosa estará ligada primero a la
obediencia de la Biblia y como consecuencia el Espíritu Santo
dirigirá la vida personal sobre la base de la Biblia.
El Espíritu Santo ayuda al cristiano a comprender la
voluntad de Dios revelada en la Biblia, la confirma y jamás la
contradice. Nadie que hable por el Espíritu de Dios podría
contradecir la Biblia.
Si el cristiano no vive en obediencia a la Biblia el espíritu
Santo no le puede guiar a hacer oraciones eficaces.
____________________________________________________
20
… Reciba respuesta a su oración.
“El Espíritu Santo y la Biblia operan en perfecto acuerdo
en los propósitos divinos, son como las dos alas de un ave,
que si le faltase una de ellas le sería imposible volar”.
__________________________________________________
b. El Espíritu Santo dirige al cristiano en su vida personal
La Biblia como Palabra revelada de Dios es el medio indiscutible
para conocer la voluntad de Dios para humanidad. Es la
autoridad insustituible de su perfecta voluntad. Sobre esa base,
es necesaria la guía del Espíritu Santo en asuntos individuales;
no salvíficos, como: ministerio, vida personal, laboral y otras
decisiones diarias que influyen en la relación con Dios.
La Biblia no muestra cómo, cuándo o dónde, Juan Pérez
debe servir en su llamado ministerial. Acerca de esta guía
específica del Espíritu Santo4 para la vida de cada creyente, Jesús
dijo:
“Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a
toda verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino
que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas
que habrán de venir” (Jn.16: 13).
Jesús habló que el Espíritu Santo guiaría al cristiano a toda
verdad y justicia, sobre la base de la Biblia. Dios dirige a sus
hijos de manera personal a través del Espíritu Santo en
4
Al hacer referencia a la guía del Espíritu Santo, no se
pretende hacer separación entre el Espíritu Santo y la Biblia
(única fuente de autoridad para le fe cristiana). Toda palabra que
proceda del Espíritu Santo no contradice la Biblia, en ninguno de
sus postulados.
21
“LA ORACIÓN EFICAZ”
situaciones o decisiones específicas de la vida, pero siempre de
acuerdo a su voluntad revelada en la Biblia.
La Biblia señala:
“Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra
debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo
sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros
con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones
sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la
voluntad de Dios intercede por los santos” (Ro. 8:26-27).
El Espíritu Santo ayuda al cristiano a ser efectivo en la oración,
porque intercede conforme a la voluntad de Dios y le guía a orar
conforme a esa voluntad divina.
c. El Espíritu Santo guía al cristiano en el ministerio
El apóstol Pedro necesitó dirección específica de Dios para
predicarle el Evangelio entre los gentiles:
”Y mientras Pedro pensaba en la visión, le dijo el Espíritu:
He aquí tres hombres te buscan. Levántate, pues y
desciende y no dudes de ir con ellos, porque yo los he
enviado” (Hch. 10: 19-20).
En esta circunstancia específica Pedro necesitaba dirección del
Espíritu Santo. De acuerdo a la tradición judía, Pedro no podía
contaminarse acercándose a un gentil; pero, el Espíritu Santo le
mostró que la Gracia de Jesucristo no hace acepción de personas
entre judíos o gentiles (Gá. 3:8).
Pedro necesitó guía espiritual para entrar a casa de Cornelio, a
causa de las costumbres judías de purificación. Pedro pudo
estorbar la extensión del Evangelio a los gentiles, si el Espíritu
Santo no le hubiese guiado en esta situación especial. Pablo,
también fue separado para hacer su obra entre los gentiles y
22
… Reciba respuesta a su oración.
antes de enviarlo, Dios se lo confirmó por medio del Espíritu
Santo:
“Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu
Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra que
los he llamado” (Hch. 13:2).
Pablo fue confirmado en su ministerio a los gentiles hablándole
el Espíritu Santo por medio de los profetas de la Iglesia que
estaban allí reunidos (13:1).
Pedro asegura que la manifestación del Espíritu Santo
trasciende tiempo y espacio, es para los cristianos de todas las
épocas (Hch. 2: 39). La promesa es tanto para los que estaban
presentes el día de pentecostés y para todos los que Dios llame.
No establece un límite de tiempo, lugar o raza. Es para los
cristianos de todas las épocas y tiene vigencia para toda la era de
la Iglesia.
____________________________________________________
“Dios dirige a sus hijos de manera personal a través del
Espíritu Santo en situaciones o decisiones específicas de la
vida, pero siempre de acuerdo a su voluntad revelada en
la Biblia”.
23
“LA ORACIÓN EFICAZ”
Capítulo – 3 –
LA ORACIÓN Y LA OBEDIENCIA A DIOS
I. LA OBEDIENCIA ES MAS IMPORTANTE
QUE LOS SACRIFICIOS
a. La obediencia a la Biblia en la relación con Dios
La obediencia a la Biblia constituye la base de toda la relación
con Dios. Nada se mueve en el reino de Dios sin la obediencia de
sus hijos. La obediencia mueve la mano poderosa de Dios a
obrar en respuesta a las oraciones.
Hay cristianos que son muy fervorosos en sus oraciones,
ayunos y vigilias; pero con una constante tendencia a
24
… Reciba respuesta a su oración.
desobedecer a Dios y eso les impide recibir respuestas eficaces a
sus oraciones. Los cristianos obedientes recibirán respuestas
certeras a sus oraciones.
Usualmente se tiende a juzgar la espiritualidad de un
cristiano por su vida de oración y ayuno. Si bien, estas pueden
ser características de una vida santa, todo eso debe ser el
resultado de la obediencia a la voluntad de Dios revelada en la
Biblia. Lastimosamente, la oración y el ayuno, por sí mismos, no
son siempre sinónimos de llevar una vida obediente a Dios y su
Palabra.
No basta con orar y ayunar a Dios, hay que obedecerle. Se
supone que quien ora anhele hacer la voluntad divina. La
oración, sin obediencia a la Palabra de Dios, es infructuosa, no
será eficaz en producir respuestas, aunque sean oraciones bien
intencionadas.
b. La obediencia a Dios garantiza la victoria en la oración
Cuando el profeta Elías enfrentó a los baales, demostró ser un
verdadero adorador que conocía la voluntad divina y actuaba en
obediencia. El conocía a Dios, había oído su voz y sin titubeos
asumió el reto de demostrar al pueblo quien era el verdadero
Dios de Israel.
Lo que le esperaba a Elías en una situación como ésta, si no
hubiese actuado en obediencia a Dios, era una muerte inminente
y una vergüenza pública. Pero Elías estaba ubicado en la
perspectiva correcta cuando retó a los baales:
“Cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto, se acercó
el profeta Elías y dijo: Jehová Dios de Abraham, Isaac y de
Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que
yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas
25
“LA ORACIÓN EFICAZ”
estas cosas. Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que
conozca este pueblo que tú, oh Jehová, eres el Dios, y que
tú vuelves a ti el corazón de ellos” (1 R. 18: 36-37).
“Sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel...” Elías sentía
un fuerte celo por Dios y con su acción buscaba glorificar Su
nombre a fin de que Israel volviera su corazón a Él. Pero sus
buenas intenciones no le hubiesen bastado para que Dios le
respondiera si su petición no hubiese estado en armonía con el
plan divino.
“Y que yo soy tu siervo...” Elías sé autodenominó siervo,
dando a entender que su posición como profeta fue de sumisión
y obediencia a la voz divina.
Elías no buscaba intereses mezquinos en su acción, solo
obedecía la voz de su Señor. El corazón humano es engañoso (Jr.
17:9) y es difícil discernir aun las propias intenciones. Conocer
las verdaderas razones que motivan a orar es un factor crucial
para hacer una oración eficaz.
“Y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas...”
Elías estaba seguro que Dios le respondería su petición, porque
él hizo todo en obediencia a un mandato divino.
La obediencia fue la clave por la que Elías recibió respuesta
a su oración. Después de vivir en obediencia a la Biblia, lo que
garantiza la respuesta a las oraciones es pedir de acuerdo a Su
voluntad específica para cada situación.
c. El tiempo de espera durante la oración
Uno de los grandes secretos para obtener respuesta a la oración
consiste en esperar con paciencia. El salmista convencido de esa
experiencia expresa:
“Guarda silencio ante Jehová, y espera en Él” (Sal. 37: 7a).
La actitud de espera es imprescindible para recibir respuesta a las
oraciones e implica paciencia aun en las situaciones que no se
26
… Reciba respuesta a su oración.
entienden. En ocasiones este silencio puede ser literal, a veces es
necesario mantenerse callado ante la presencia del Señor durante
la oración para poder entender su sabio consejo. Hay un tiempo
de espera para cada petición. La Biblia señala:
“No te apresures a irte de su presencia, ni en cosa mala
persistas; porque él hará todo lo que quiere” (Ec. 8:3).
Quizá a causa de no ver una respuesta pronta llegue la
desesperación. Al advertir que no se persista en cosa mala,
sugiere que la desesperación puede conducir al fracaso. Hay
quien peque por desesperación y no necesariamente porque
desea pecar. Para ver resultados en la oración hay que aprender a
esperar en Dios y no desmayar.
____________________________________________________
“Para ver resultados en la oración hay que aprender a
esperar en Dios y no desmayar”
____________________________________________________
d. Sujetando los sentimientos a la voluntad de Dios
Los sentimientos son parte intrínseca del ser humano y nadie
puede separarse de ellos, pero se puede aprender a controlarlos
con la ayuda del Espíritu Santo. Dios le ha concedido dominio
propio al cristiano:
“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de
poder, de amor y dominio propio” (2 Ti. 1:7).
Según el diccionario Strong, “dominio propio” procede de la
combinación de “seguro” (gr. sos) y “la mente” (gr. phren).
Implica, un pensar seguro, buen juicio, pensamientos
disciplinados, capacidad de entender y hacer decisiones
correctas.
27
“LA ORACIÓN EFICAZ”
Estas acciones incluyen autocontrol y disciplina. Dios ha
capacitado al creyente, dentro de su nueva naturaleza5, para
tomar decisiones que no estén fundadas en impulsos puramente
emocionales.
El cristiano puede tomar decisiones que le conduzcan a la
obediencia de la voluntad de Dios, aun cuando los sentimientos
no estén en total acuerdo en obedecer. Obedecer es una decisión,
no una emoción.
El cristiano debe aprender a orar bajo la dirección del
Espíritu Santo y estar dispuesto a obedecer a Dios, aunque eso
implique negarse a sí mismo. A veces se debe hacer un esfuerzo
para obedecer a Dios en lo que no nos agrada. Cultivar el
dominio propio en la vida cristiana es determinante para hacer la
voluntad divina.
La negación a nuestros propios deseos y la aceptación del plan
divino es un requisito exigido por Jesús a sus seguidores, en la
medida que Dios lo demande a cada cual:
“Si alguno quiere venir en pos de mí niéguese asimismo
tome su cruz y sígame” (Mt. 16: 24).
El nuevo nacimiento ubica al creyente en posición de obediencia
ante Dios, esta se aprende en el andar de la vida cristiana (Hb.
5:8). Dios no obliga al ser humano a obedecer. Por tanto,
obedecer es una decisión personal.
Pablo experimentó a partir de su primer encuentro con Jesús
el llamado a la obediencia de la voz de Dios. Pablo era un
celoso de su religión y hacia grandes sacrificios para agradar a
Dios a su manera. Pero fueron esas acciones carnales las que
5
El cristiano goza de la experiencia espiritual de un nuevo
nacimiento (2 Co. 5:7; 2 P. 1:4; Jn. 3:1-6).
28
… Reciba respuesta a su oración.
irónicamente le llevaron a pelear contra el Dios al que suponía
servir:
“Y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo,
Saulo, ¿por qué me persigues? El dijo: ¿Quién eres, Señor?
Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te
es dar coces contra el aguijón. El temblando y temeroso,
dijo: Señor, ¿Qué quieres que yo haga? Y el señor le dijo:
Levántate y ve a la ciudad y se te dirá lo que debes hacer
(Hch. 9: 4-6).
Lo primero que Pablo dijo al escuchar la voz de Jesús, fue:
“¿Qué quieres que haga?” Pablo renunció a sus propios planes
y demostró una disposición inmediata para obedecer a Dios. La
gran labor de Pablo en el reino de Dios comenzó con la
disposición de obedecer a Dios.
Si a los sentimientos personales no se les aplica el dominio
propio pueden ser un gran obstáculo de la oración eficaz y una
falsa premisa de que Dios debe responder toda oración. Conocer
la diferencia y armonizar los deseos personales con la voluntad
divina constituye uno de los retos más grandes para la oración
eficaz.
No se trata de mantener un espíritu estoico a fin de eliminar
los sentimientos propios del ser humano, sino de canalizarlos
para obedecer la voluntad divina. La obediencia a Dios es un
ejercicio individual, no es labor de Dios. Él solo provee los
medios y su ayuda a los que se disponen a obedecerle
voluntariamente.
Como olvidar la motivación bien intencionada del apóstol
Pedro para que Jesús no fuese a la cruz (Mt. 16:22-23), sin
entender que sus buenos sentimientos eran utilizados por Satanás
29
“LA ORACIÓN EFICAZ”
para detener a Jesús de cumplir su propósito eterno de salvar a la
humanidad.
La mayoría de las oraciones no contestadas de los cristianos
están basadas en motivaciones erradas, por no tomar en cuenta la
voluntad de Dios, siendo lo que más conviene, pues Él conoce el
futuro.
“Conocer la diferencia y armonizar los deseos personales
con la voluntad divina constituye uno de los retos más
grandes para la oración eficaz”.
____________________________________________________
e. La voluntad de Dios y la voluntad humana
Algunas personas enseñan una voluntad perfecta y una
permisiva de Dios. Pero Dios solo tiene una voluntad y permite
que el ser humano elija entre el bien y el mal. Dios respeta el
libre albedrío y una mala decisión no es una voluntad
“permisiva” de Dios, es una elección propia.
El hecho de que Dios le permita al ser humano elegir su
propio camino, no implica que esa sea una voluntad divina
“condicionada”. Dios eligió el bien como el camino a seguir,
pero cada cual escoge. No obstante, Dios le da nuevas
oportunidades al ser humano de volverse a Él. Su amor es
infinito.
Eso fue lo ocurrido a Balaam cuando quiso maldecir al
pueblo de Israel (Nm. 22). Dios le dijo que no fuera, pero
Balaam oró nuevamente para preguntar lo mismo y Dios le
respondió que fuera, no porque Dios cambió de opinión o por
que fuese su “voluntad permisiva”, era para darle la lección de
su vida a Balaam. Por eso le advirtió: “levántate y vete con
ellos; pero harás lo que yo te diga”.
30
… Reciba respuesta a su oración.
Dios no cambió su decisión. Balaam no pudo maldecir a Israel,
más bien Dios cambió la intención de maldición por bendición
(Dt. 23:4-5).
La Biblia señala que “la ira de Dios se encendió’’ cuando
Balaam iba de camino, porque Dios conocía la avaricia que
había en su corazón. Dios le habló por medio de su asna para que
reflexionara y reconociera su error. Pero Balaam se obstinó en
hacer su propia voluntad. Finalmente se apartó de Dios para
seguir la adivinación, condición en la que murió (Js. 13:22).
Dios quiere el bien de la humanidad. Pero le permite elegir a
cada cual su propio destino, a expensas de las consecuencias. Lo
que Dios puede permitir cuando alguien desobedece es una
lección para que reconozca su error y voluntariamente se vuelva
de su mal camino. Dios puede convertir los fracasos en grandes
victorias, si el ser humano se torna a Él en humillación.
f. Guiados por el Espíritu Santo en la oración
Una vez que el cristiano camina en obediencia a Dios y a su
Palabra, debe aprender también a ser guiado por el Espíritu de
Dios en su vida de oración. Implica que el cristiano comienza a
orar en obediencia, pero luego que desarrolla su comunión con
Dios, el mismo Espíritu le guirá acerca del tiempo que debe
permanecer en oración. Eso implica orar cuando Dios lo
demande.
Dios no espera por nadie. El cristiano debe aprender
tempranamente que cuando Dios le pida que ore debe hacerlo en
ese momento, no después. Obviamente, a veces se debe buscar el
lugar correcto.
Orar es un deber cristiano, pero cuando el cristiano
desarrolla su vida de oración y comunión con Dios llega el
31
“LA ORACIÓN EFICAZ”
momento en que aprende a escuchar la voz del Espíritu Santo
que le guia durante la oración. Esta voz puede ser audible en el
espíritu, pero también puede ser que Dios ponga el deseo, pues la
Biblia dice que Dios pone el querer y el hacer por su buena
voluntad (Fil. 2:13).
Jesús practicó una vida guiada por el Espíritu Santo en la
oración. La Biblia muestra que constantemente se retiraba de
entre las multitud para orar a solas:
23
Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y
cuando llegó la noche, estaba allí solo (Mt. 14:23).
Esa vida de oración en el Espíritu de Jesús motivó a sus
discípulos a pedrile que les enseñara a orar, pues ellos solo
conocían la oración del judaísmo:
1
Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando
terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor,
enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus
discípulos (Lc. 11:1).
Capítulo – 4 –
LA ORACIÓN EFICAZ
I. CLAVES PARA LA ORACIÓN EFICAZ
a. Cómo hacer una oración eficaz
No todas las oraciones obtienen la respuesta esperada en la vida
del cristiano. No obstante, a que Dios escucha todas las
oraciones, algunas están mal dirigidas. Pero, el apóstol Santiago
señala que el justo puede hacer oraciones eficaces:
“La oración eficaz del justo puede mucho” (Stg. 5:16b).
32
… Reciba respuesta a su oración.
La palabra eficaz, implica que la oración es hecha de forma
efectiva porque el justo goza de comunión íntima con Dios
porque obedece la Biblia y posee un conocimiento de la voluntad
divina que le guía a orar correctamente.
La oración eficaz descrita por Santiago, es hecha por un
justo, que no solo implica haber sido santificado, sino
permanecer en santidad. Es vivir en obediencia a la voluntad de
Dios revelada en la Biblia.
La palabra justo (gr. δίκαιο) se usa en la Biblia para referirse
a personas que denotan una conducta recta, ante Dios y los
hombres. Dios responde oraciones de adoradores reales que
piden de acuerdo a su voluntad.
La oración eficaz une la voluntad de Dios con los anhelos sanos
y necesidades reales de sus hijos.
La oración no se debe usar como un rito para lamentar
calamidades, como si solo fuera un vestido de luto del alma para
manifestar dolor. La oración eficaz descrita por Santiago, es la
de un adorador que conoce el carácter divino y su voluntad. Esto
le conduce a orar eficazmente, por eso Dios responde su oración.
La Biblia condena la repetición monótona de oraciones sin
sentido (Mt. 6:7). No se debe olvidar que la oración es una
conversación entre el cristiano y un Dios vivo.
La oración eficaz, la hace el justo con el conocimiento
previo de la palabra de Dios y su voluntad específica para su
vida. Esa oración lleva en sí poder para atar y desatar por medio
del poder del nombre de Jesús (Mt. 16:19).
____________________________________________________
“La oración eficaz une la voluntad de Dios con los
anhelos sanos y las necesidades reales de sus hijos”.
33
“LA ORACIÓN EFICAZ”
“Dios responde oraciones de adoradores reales que piden
de acuerdo a su voluntad”.
____________________________________________________
b. ¿Qué le motiva a orar?
William Mcbirnie dijo:
“Cuando oremos para pedir lluvia, deberíamos tener listos
los paraguas”.
No se debiera dudar que Dios está interesado en responder todas
las oraciones de sus hijos, lo que impide la respuesta es el
desconocimiento de la voluntad de Dios que conduce a orar
incorrectamente.
Dios como un Padre amoroso quiere que sus hijos amados le
pidan con confianza (Mt. 7:7). Pero, ¿Por qué en la práctica
muchas oraciones de los cristianos no son contestadas? Quizá
existan diversas razones.
El apóstol Santiago señala que algunas personas no reciben
respuestas porque piden mal:
“Pedís y no recibís porque pedís mal, para gastar en
vuestros deleites” (Stg. 4:3).
Lo que se debiera rescatar del consejo de Santiago, es la
intención detrás de cada oración. ¿Qué le motiva a pedir? El
propósito de toda oración debe siempre estar de acuerdo a la
voluntad de Dios y no fundada solo en buenas intenciones o
ambiciones personales.
Es determinante pedir correctamente a Dios, para que la
oración sea escuchada. Santiago es claro en señalar que muchos
creyentes no reciben respuesta porque piden mal, “no recibís
porque pedís mal”. Dios siempre escucha la oración; pero
34
… Reciba respuesta a su oración.
algunas no reciben respuestas favorables porque tienen
motivaciones ajenas a la voluntad divina.
Si se ora con motivaciones egoístas no se recibirá respuestas
favorables de parte de Dios. Aunque parezca lógico. No porque
Dios no quiera, sino porque según su designio sabio, eso no
conviene o no es el tiempo correcto.
c. Orando conforme a la voluntad de Dios
Para que las promesas de Dios sean efectivas deben entenderse a
la luz de todo el contexto bíblico. Jesús dijo:
”Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de
acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que
pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos”
(Mt. 18:19).
Indudablemente, esta promesa divina asegura una respuesta a la
oración del cristiano; pero, hay otros pasajes bíblicos que se
deben considerar.
La primera parte de esta promesa advierte que los
peticionarios deben estar primero de acuerdo en su propósito
antes de orar. Antes de dirigirse a Dios en oración ambos han
considerado que dicha petición está de acuerdo con el plan de
Dios para sus vidas.
No implica que se cuestione la capacidad de Dios para obrar
ante lo imposible, eso es indudable y está garantizado. Lo que
puede impedir una respuesta efectiva no es Dios; pero, el
peticionario debe asegurarse de que su oración esté de acuerdo
primeramente con la Palabra de Dios y luego con el plan de Dios
para su vida.
La confianza de que la oración será contestada, estriba en hacerla
conforme a la voluntad divina:
35
“LA ORACIÓN EFICAZ”
”Y esta es la confianza que tenemos en Él, que si pedimos
alguna cosa conforme a Su voluntad, Él nos oye” (1 Jn.
5:14).
La verdad ineludible de que Dios es Todopoderoso para
responder todas las oraciones, no niega el hecho de que estas
deben estar fundadas primero en la Biblia y luego en los
propósitos de Dios para la vida de cada cristiano. La
Catherine Marshall dijo lo siguiente:
“La razón de toda oración es hallar la voluntad de Dios y
convertir esa voluntad en nuestra oración”.
Después obedecer la Biblia, se debe orar para conocer la
voluntad de Dios en la vida personal para luego orar sobre esa
base. Aquí no se trata de conocer la voluntad de Dios revelada en
la Biblia, ni de las oraciones generales que hacen las iglesias por
las almas perdidas, etc.; sino, de la dirección divina para tomar
decisiones en la vida personal.
Hay una anécdota aleccionadora acerca de un campesino,
quien le pidió incesablemente a Dios durante un tiempo que le
regalara una bicicleta, pero no obtenía respuesta. El campesino
se entristeció mucho con Dios porque no le concedía su petición,
al tiempo que notaba como a otros cristianos, Dios les contestaba
sus oraciones.
Dios le habló al hombre diciéndole que Él había escuchado
su oración desde el principio, pero que debido a que el lugar
donde vivía era muy montañoso Dios no le había concedido su
petición, pues durante largos trayectos tenía que cargar la
bicicleta en sus hombros y Dios le quería evitar esa fatiga. El
hombre convino por consejo divino en pedirle mejor un caballo y
Dios se lo concedió.
Eso sucede continuamente. Dios escucha todas las oraciones,
pero Él sabe lo que conviene y por eso la importancia de orar
36
… Reciba respuesta a su oración.
primero para que Dios guíe al cristiano a lo que es más
conveniente para su vida.
Se puede tener toda la fe del mundo para creer que Dios puede
hacer cualquier cosa, pero si esa fe no se canaliza para que
funcione en armonía con la voluntad divina, la oración será
estéril.
____________________________________________________
“Se puede tener toda la fe del mundo para creer que Dios
puede hacer cualquier cosa, pero si esa fe no se canaliza
para que funcione en armonía con la voluntad de Dios, la
oración será estéril”.
____________________________________________________
d. La persistencia es clave para obtener respuesta a la
oración
La persistencia durante la oración es clave para obtener
respuestas divinas. Se debe ser persistente en las peticiones
fundadas en la voluntad divina, no en los caprichos personales.
Dios concede peticiones, no complace caprichos. No se debe
confundir la persistencia con necedad. Una petición necia se basa
en deseos personales, sin considerar la voluntad divina y no será
contestada.
La persistencia en la oración significa constancia en el
propósito y la meta que se persigue, esperando que Dios
responda de acuerdo a su voluntad. Una petición puede tomar
días, meses y años en ser contestada. Dependerá más del
propósito de Dios para cada individuo que de la misma
necesidad. Lo que es prioridad para los seres humanos no
siempre lo será para Dios (Is. 55:8-9).
Jesús enseñó la necesidad de persistencia que debe tener el
cristiano en la oración. En uno de los casos, un hombre está
37
“LA ORACIÓN EFICAZ”
acostado con su familia y a causa de la insistencia de un amigo
se levanta de noche para ayudarlo:
“Les dijo también: ¿Quién de vosotros que tenga un amigo,
va a él a medianoche y le dice: Amigo, préstame tres panes,
porque un amigo mío ha venido a mí de viaje, y no tengo
que ponerle delante; y aquel respondiendo desde adentro le
dice: No molestes; la puerta ya está cerrada, y mis niños
están conmigo en cama; no puedo levantarme, y dártelos?
Os digo que, aunque no se levante a dárselos por ser su
amigo, sin embargo, por su importunidad se levantará y le
dará todo lo que necesita” (Lc. 11:5-8).
Quizás este hombre estaba descansando después de un día de
arduo trabajo, había asegurado bien su puerta y también dormía
junto a sus hijos y esposa, una costumbre normal de esa época y
seguramente no los quería despertar. Pero a causa de la
insistencia de su amigo se levantó y le concedió lo que le pedía.
Jesús usó ejemplos de bondad de seres humanos para
mostrar que si siendo malos, pueden conmoverse a hacer el bien,
¿Cómo no lo hará Dios, si su amor es perfecto? Dios quiere que
el cristiano persista en la oración:
“Y yo os digo: pedid, y se os dará; buscad y hallareis;
llamad y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y
el que busca, halla; y al que llama se le abrirá” (Lc. 11:9).
“Pedid, y se os dará…” Hay ocasiones en que por necesidad el
ser humano debe humillarse a pedir favores o ayuda de otros. A
veces se puede llegar a ser inoportuno ante los demás, como en
el caso relatado anteriormente.
Dios en cambio, no se molestará. Él motiva a que sus hijos le
pidan porque tienen derechos ante su Padre celestial. Si el ser
humano es capaz de humillarse ante otro, porque no aceptar la
invitación de pedir al Padre celestial. La respuesta está
garantizada, “el que pide recibe”.
38
… Reciba respuesta a su oración.
“Buscad y hallareis…” Cuando se busca algo que se
necesita o se ha extraviado, debe haber movilización. Si alguien
busca empleo debe presentarse al lugar donde solicitan
empleados. La fe es activa y Dios quiere que sus hijos le
busquen a Él con la promesa de que siempre encontrarán
respuesta a sus necesidades.
“Llamad y se os abrirá…” Jesús utilizó el ejemplo de
alguien que toca a la puerta con necesidad para ser atendido. A
veces las puertas que se tocan en busca de ayuda se cierran.
Pero, el hijo de Dios tiene entrada libre al trono del Padre por
medio de Cristo y Él desea que se acerquen con toda confianza
en oración (Hb. 4:14-16), para abrir las puertas de los cielos en
bendiciones a su favor.
Dios quiere que sus hijos sean persistentes en la oración. La
Biblia señala: “Orad sin cesar“ (1 Ts. 5:17). Eso no implica
necedad, sino perseverancia en la fe. Jesús ilustró el caso de una
mujer viuda que, a causa de su insistente reclamo de justicia, un
juez malo le concedió lo que pedía:
“También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad
de orar siempre, y no desmayar, diciendo: Había en una
ciudad un juez, que ni temía a Dios, no respetaba a
hombre. Había también en aquella ciudad una viuda, la
cual venía a él, diciendo: Hazme justicia de mi adversario.
Y él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo
dentro de sí; aunque no temo a Dios, no tengo respeto a
hombre, sin embargo, por que esta viuda me es moleta, le
haré justicia, no sea que viniendo de continuo me agote la
paciencia.
¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos que
claman a El día y noche? ¿Se tardará en responderles? Os
digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el hijo
del Hombre, ¿hallara fe en la tierra?” (Lc. 18:1-8).
39
“LA ORACIÓN EFICAZ”
Con el ejemplo de esta viuda ante el juez malo, el Señor quiere
demostrar su gran bondad. Si este hombre siendo malo, hizo
justicia a causa de la insistencia de la viuda ¿Cómo no hará
justicia el Padre amoroso a sus hijos? Pero, hay una advertencia
a tener fe, ya que el ser humano espera que Dios le responda a su
manera, pero Dios tiene un tiempo y una manera para obrar.
____________________________________________________
“Dios concede peticiones, no complace caprichos”.
“Lo que es prioridad para los seres humanos, no siempre
lo será para Dios” (Is. 55:8-9).
“Dios quiere que sus hijos sean persistentes en la oración.
La Biblia señala: “orad sin cesar“ (1 Ts. 5:17).
____________________________________________________
Capítulo – 5 –
LA ORACIÓN DESATA EL PODER DE DIOS
40
… Reciba respuesta a su oración.
I. LA ORACIÓN LIBRA DE LA TENTACIÓN
a. Preparando el terreno de la oración
Frecuentemente los relatos de los evangelios mencionan que
Jesús se retiraba a solas para orar al Padre (Mt. 14:23; Mr. 6:46;
Lc. 6:12). Dos elementos a tomar en cuenta de la vida de oración
de Jesús es que tenía un lugar y un tiempo especial separados
para comunicarse con el Padre.
El cristiano, aunque vive en comunión permanente con el
Señor, en circunstancias normales es importante que separe un
tiempo y un lugar específico para orar. Jesús practicó y enseñó
esta verdad:
“Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la
puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve
en lo secreto te recompensará en público” (Mt. 6:6).
Es obvio que el retirarse del bullicio y de los afanes diarios, le
brindará menos distracciones, más espacio y capacidad de
concentración al cristiano durante la oración. Hay que recordar
que la mente es un campo de constantes batallas espirituales en
el cristiano.
A veces pasará cierto tiempo mientras la mente se desembaraza
de los afanes de la vida diaria, para comenzar la oración. Para
disfrutar el tiempo de oración es preciso tener la mente liberada
de toda preocupación y dar cabida a la alabanza y la comunión
con el Espíritu Santo.
Según el modelo de oración enseñado por Cristo, es preciso
llegar a la presencia del Padre en una actitud de alabanza y
adoración. No olvide que la oración no es solamente hablar a
Dios, hay que aprender a escuchar a Dios. Esta es la parte más
importante de la oración y la menos desarrollada por el creyente.
Es importante durante la oración crear un ambiente de
41
“LA ORACIÓN EFICAZ”
meditación en Dios y confesar de las promesas divinas escritas
en Su Palabra.
b. Velando… Antes que llegue la tentación
“Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu
está dispuesto, pero la carne es débil” (Mt. 26:41).
Velar y orar son acciones esenciales en la vida del cristiano.
Velar (gr. γρηγορε τε) significa estar despierto. Jesús usó esta
palabra en su sentido literal cuando les pidió a sus discípulos que
velaran juntamente con Él, mientras estaba angustiado en el
huerto de Getsemaní. Pero velar no siempre implica estar
despierto físicamente o desvelarse. En su uso más general
implica estar atento.
Jesús también usó este significado con relación a la espera
de su segunda venida (Mr. 13:32-37). Velar implica tener los
sentidos atentos a la palabra de Dios, a fin de estar apercibidos
para la venida de Cristo.
Jesús pidió a sus discípulos que velaran y oraran antes de su
arresto para que no cayeran en tentación. La frase “Velar y
orar” está unida e implica que ese tiempo de vela debe estar
acompañado de oración. Hay cristianos que oran mucho, pero
descuidan otras áreas de su vida. Otros velan, pero no oran.
Jesús les pidió a sus discípulos que velaran y oraran para
prepararse ante la prueba que se aproximaba. Los discípulos no
entendieron la agonía de Cristo en aquel momento. Ellos se
durmieron y la advertencia del maestro se cumplió, uno de sus
discípulos inmediatamente sacó la espada e hirió a un soldado
que arrestaba a Jesús (v. 51).
Velar y orar es una advertencia para que el cristiano esté
espiritualmente despierto, antes que la prueba llegue y esté
preparado para el inminente retorno de Jesús.
42
… Reciba respuesta a su oración.
Muchos se pueden dormir espiritualmente. El espíritu del ser
humano anhela estar en comunión con Dios, pero la carne con
sus apetitos se opone a tal deseo… “el espíritu está dispuesto,
pero la carne es débil”.
La práctica de la oración no es un acto emotivo, no se puede
pretender orar cuando se siente deseo, requiere disciplina. El
espíritu debe sobreponerse a los deseos carnales.
c. Orando… Para no entrar en tentación
Jesús vivió en comunión con el Padre por medio de la oración.
Los discípulos fueron tan impactados por su vida de oración, que
le pidieron que les enseñara a orar (Lc. 11).
Jesús en su modelo de oración enseñó a orar para no entraran en
tentación:
“Y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal”
(Mt. 6: 13a).
La palabra tentación (gr. Πειρασμόν) significa originalmente
prueba y es la misma palabra utilizada en Santiago 1:2 y
traducida como prueba. En ese sentido se debe entender la
palabra tentación en este verso. Dios no tienta a nadie; pero
puede probar la fe de sus hijos.
Se debe orar antes a Dios, quien tiene toda potestad sobre el
mal, para que libre al cristiano de caer en tentación en el
momento de la prueba. Es en oración que se vencen los
obstáculos de la vida cristiana y no en el momento de la prueba.
Cristo mismo oró fervientemente para prepararse, antes de ser
entregado para ser crucificado.
Satanás trató de tentar a Jesús con muchas ofertas antes de
comenzar su ministerio, pero Jesús estaba preparado en
comunión con el Padre, antes que la tentación llegara:
43
“LA ORACIÓN EFICAZ”
”Entonces fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser
tentado por el diablo. Y después de haber ayunado por
cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre”(Mt. 4:1-2).
Jesús estaba velando y orando antes de la prueba y dio ejemplo
de cómo enfrentar la tentación (velando y orando).
Capítulo – 6 –
LA ORACIÓN Y LA FE
I. “SIN FE ES IMPOSIBLE AGRADAR A DIOS”
Hay principios de fe revelados en las Escrituras que sirven de
guía para orar eficazmente. Toda oración se debe hacer a base de
las promesas de Dios escritas en la Biblia, la fuente de fe que
inspira al cristiano. El cristiano puede orar por todas sus
necesidades, pero sus peticiones no pueden contradecir la Biblia.
a. Dios demanda creer… Antes de recibir
La fe bíblica es la certeza de lo que se pide, antes de verlo
realizado. Por la palabra de Dios fueran hechas todas las cosas,
antes que existieran. Dios demanda fe en su Palabra de parte del
ser humano para ver su poder manifestado. Nadie puede esperar
que recibirá respuesta de Dios a sus oraciones, sin hacer una
declaración certera de fe de lo que sucederá, antes de verlo
realizado. Santiago señala:
“Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es
semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el
viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien
tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor” (Stg. 1: 6-7).
44
… Reciba respuesta a su oración.
Una vez que se declara hecho lo que se pide se debe mantener la
fe, pues las peticiones tienen un tiempo de espera para ser
respondidas y la duda puede acechar en el camino hacia la
victoria.
Jesús enseñó este tipo de fe. Él demandaba creer, antes de
ver resultados. Cuando el centurión rogó a Jesús por la sanidad
su criado enfermo, Él le respondió:
“Entonces Jesús dijo al centurión: ve, y como creíste, te sea
hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora’’
(Mt. 8:13).
Las palabras de Jesús, como creíste te sea hecho, implica que el
centurión vería exactamente lo que había esperado antes de
pedir. El no vería más de lo que había creído.
En el caso de los ciegos que querían ser sanados, Jesús les
preguntó:
“Y llegado a la casa, vinieron a él los ciegos; y Jesús les
dijo: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dijeron: Sí,
Señor. Entonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a
vuestra fe os sea hecho” (Mt. 9: 28-29).
Jesús primero les preguntó a los ciegos si creían que Él podía
hacer e milagro. Ellos declararon con su boca que sí. Jesús
respondió: “Conforme a vuestra fe os sea hecho”. En otras
palabras, si la fe que es real al toque de mi mano recibirán el
milagro. Pero, si no es real no pasará nada.
La confesión de fe no es una repetición monótona; es una fe viva
en el poder y las promesas divinas.
Dios primero demanda creer antes de recibir, pero también
provee la fe que se necesita por medio de sus promesas, solo
basta creerlas.
45
“LA ORACIÓN EFICAZ”
b. Solo por medio de la fe es posible agradar a Dios
La fe bíblica difiere de cualquier interpretación de fe secular,
porque está fundada en el Dios de la Biblia. La fe bíblica, está
fundamentada en Dios mismo como el dador de esa fe, siendo
esta una de sus características:
“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de
lo que no se ve. Por la fe entendemos haber sido constituido
el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve
fue hecho de lo que no se veía. Pero sin fe es imposible
agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a
Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le
buscan” (Hb. 11:1, 3, 6).
No se puede agradar a Dios si no es por medio de la fe. La falta
de fe es el obstáculo más grande que el ser humano puede tener
para que Dios conteste sus peticiones. Sin embargo, Dios está
interesado en impartir fe a los que la piden. Santiago exhorta a
los cristianos a orar con fe:
“Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es
semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el
viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien
tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor” (Stg. 1: 6-7).
La duda hace inoperante la mano de Dios. Hay algunos versos
bíblicos que explican la fe para orar eficazmente:
“Y todo lo que pidieres en oración, creyendo, lo recibiréis”
(Mt. 21:22).
Cuando se interpreta un verso de la Biblia se debe considerar
todo lo que el contexto bíblico abarca acerca de ese tema. En
este verso, Jesús no menciona que todo lo que se pida debe de
estar de acuerdo a su voluntad, pero esta verdad se encuentra en
otros contextos bíblicos.
46
… Reciba respuesta a su oración.
La Biblia enseña que pidamos cualquier cosa con fe y la
recibiremos. Pero también advierte que pidamos conforme a la
voluntad de Dios.
Jesús, aun conociendo su destino en la tierra, le pidió al
Padre que, si era posible, le evitara ir la cruz6.
“Padre mío si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea
como yo quiero sino como tú” (Mt.26:39).
Jesús le pidió al Padre que si fuera posible lo librara del
trago amargo de la cruz, pero al final declaró: hágase tu
voluntad y no la mía. Sin fe Dios no puede obrar, pero la fe
tampoco obliga a que Dios actúe en contra de su voluntad.
Jesús debió tomar el trago amargo de la cruz, no porque
quería, sino por amor a la humanidad y en obediencia al Padre.
Esto muestra que la obediencia es más importante que nuestro
nivel de fe.
La prueba más grande de nuestra fe se evidencia por medio
de la obediencia. Esto se explica en la primera carta de Juan:
“Y esta es la confianza que tenemos en Él, que si pedimos
alguna cosa conforme a su voluntad, Él nos oye” (1 Jn.
5:14).
Según este verso, la seguridad de que las oraciones de los
hijos de Dios serán contestadas estriba en orar conforme a la
voluntad de Dios. Esa es la garantía de que Dios responderá la
oración, por eso la importancia de orar conforme al propósito de
Dios.
6
Jesús quería salvar la humanidad a cualquier precio, pero
sabiendo que para el Padre nada es imposible le pidió que si era
posible evitara el horrendo sacrificio de la cruz, proveyendo otro
medio. Pero al final sentenció: Que se haga tu voluntad.
47
“LA ORACIÓN EFICAZ”
La respuesta a la oración no se obtiene por la repetición
monótona de lo que queremos, sino por la confesión de lo que
Dios quiere para el cristiano.
Hay quienes usan versos como: “Todo lugar que pisare la
planta de vuestro pie será vuestro” (Dt. 11:24) y creen que el
verso por sí mismo les da autoridad de hacer lo mismo, sin haber
recibido personalmente la orden divina de hacerlo.
Esta promesa fue dada a Israel. No significa que alguien
puede pararse en cualquier lugar y declarar que es suyo. Al
menos que Dios se lo haya dicho personalmente, eso es un robo.
Pero si alguien está orando por alguna tierra y el Señor le dice
que se pare en ella y la declare suya, entonces la declaración de
fe sería efectiva.
La palabra de Dios quiere transmitirle fe al cristiano por
medio de sus relatos para que la use de acuerdo a su necesidad y
circunstancias sujetas a la voluntad divina, no para imitar los
milagros escritos realizados por otros.
____________________________________________________
“La respuesta a la oración no se obtiene por la repetición
monótona de lo que queremos, sino por la confesión de lo
que Dios quiere para el cristiano”.
____________________________________________________
48
… Reciba respuesta a su oración.
Capítulo – 7 –
DIFERENTES TIPOS DE ORACIÓN
I. ORANDO DE ACUERDO
A LAS PROMESAS DIVINAS
Existen diferentes tipos de oración: intercesión, sanidad,
salvación, fortaleza, liberación, provisión, milagros, etc. Para
cada necesidad Dios ha proveído promesas en su Palabra. A
continuación, se exponen algunas oraciones relevantes.
a. La oración por sanidad divina y salvación
Existen innumerables promesas de sanidad divina para los hijos
de Dios en la Biblia. En el Antiguo Testamento Dios le dio la
promesa a Israel de que Él, sería su médico:
“Y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e
hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus
mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna
enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti;
porque yo soy Jehová tu sanador“ (Éx. 15:26).
Jesús le delegó autoridad a la Iglesia para ministrar sanidad a los
enfermos en Su nombre:
“Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre
echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa
49
“LA ORACIÓN EFICAZ”
mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán
sus manos, y sanarán” (Mr. 16: 17-18)7.
El apóstol Santiago confirma la autoridad que Cristo le delegó a
la Iglesia para ministrar sanidad a los enfermos:
“¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los
ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite
en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al
enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido
pecados, le serán perdonados’’ (Stg. 5:14-15).
Los ancianos aquí mencionados se refieren a autoridades de la
Iglesia primitiva que tenían a su cargo el ministerio de visita a
los enfermos, eran cristianos capacitados para ministrar la
oración de sanidad. En todo caso, Santiago no duda que se deba
orar por la sanidad de los enfermos.
El aceite era un símbolo usado por los primeros cristianos y no
una fórmula mágica para sanar. Lo importante no es el aceite,
sino la autoridad delegada “en el nombre del Señor”, pues toda
sanidad tiene el propósito de glorificar a Cristo y confirmarle
como el Hijo de Dios (Hch. 3:16).
Dios desea sanar a todos los enfermos, pero la prioridad
divina es la salvación del alma. El cuerpo perece, pero el alma es
eterna. Es más importante morir con el Señor, si es su voluntad,
que vivir toda una vida saludable y perder el alma eternamente
(Mr. 8:36).
7
Quienes no creen en las manifestaciones del poder de Dios
en el periodo actual de la Iglesia podrían usar el argumento de
que los versos del 9 al 20 de Marcos 16, no aparecen en
algunos de los manuscritos originales, pero no señalan que
aparecen en otros. Independientemente de ese hecho, las
verdades expresadas en estos versos en nada contradicen las
enseñanzas bíblicas del resto de los evangelios; al contrario, las
confirman (Mt. 10:8; Mr. 3:15). El libro de los hechos de los
apóstoles narra los milagros del poder que Jesús le delegó a la
Iglesia después de su ascenso al cielo.
50
… Reciba respuesta a su oración.
Aunque esta verdad parezca dura desde nuestra percepción
humana, desde la perspectiva divina es la correcta. El cristiano
debe primero interesarse en el alma y luego por la sanidad del
cuerpo que es perecedero.
No se pueden perder de perspectiva las prioridades eternas
durante la oración. Dios tiene lindas promesas de sanidad en su
Palabra, pero más importante es que las personas libren sus
almas de la condenación eterna.
Hay quien ora con corazón sincero para que Dios sane a sus
seres queridos, pero a veces no sucede, porque los planes de
Dios son diferentes. Incluso, hay quienes se resienten con Dios
cuando no contesta sus peticiones de oración, porque sus afectos
emocionales les impiden ver la prioridad de lo eterno (el alma),
ante lo temporal (el cuerpo).
Antes de orar por la sanidad física de una persona,
pregúntele si ha recibido a Cristo como su Salvador. Recuerde
que las promesas de sanidad son para los que creen. No implica
que no se deba orar por la sanidad de un inconverso, pues Dios
puede usar la sanidad para que crean en Jesús como Salvador,
pero toda sanidad tiene el propósito de glorificar a Cristo y
conducir al pecador al conocimiento de Él. Si eso no se
consigue, Dios no es glorificado.
Cuando un pecador busca solamente la sanidad física, pero
no le interesa creer en Jesús como su salvador, la oración será
estéril y no habrá garantía de sanidad.
Por encima de la sanidad física, está la salvación de las
almas de las personas. Eso es lo que se debe procurar.
En una ocasión Jesús sanó a diez leprosos y el reclamó que solo
uno regresó a darle gloria (Lc. 17:17-19). A este Jesús le dijo: Tu
fe te ha salvado. Los demás recibieron sanidad, pero no
salvación. A otros que sanó les advirtió que la sanidad física no
51
“LA ORACIÓN EFICAZ”
les serviría de nada, si continuaban en sus pecados, incluso les
vendría cosas peores (S Jn. 5:14).
b. La oración por necesidades específicas
Cuando la vida de oración se torna intensa en la vida del
cristiano, la comunión con Dios llega a ser tan íntima que el
mismo Espíritu dirige al cristiano a orar por asuntos específicas
que talvez, ni el mismo conoce los detalles, pero el Espíritu
Santo le permite percibir tal necesidad.
Hay ciertas situaciones y decisiones que son muy
importantes en la vida del cristiano en las que se necesita
dirección del Espíritu Santo para actuar. Si se ora conforme a la
voluntad de Dios, las peticiones serán contestadas.
En cierta ocasión, Pablo oró a Dios a causa de una batalla
espiritual que estaba librando:
“Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase
desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un
mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me
enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres veces he
rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate
mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.
Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis
debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo”
(2 Co. 12:7-9).
No es tan importante saber cuál era el aguijón de Pablo, la Biblia
no lo dice y Dios lo dejo así para que esa experiencia se pudiera
aplicar a los cristianos de manera general.
El propósito de la Palabra de Dios es aplicar sus enseñanzas
a la vida práctica del cristiano.
52
… Reciba respuesta a su oración.
Con relación a la oración, lo importante es notar la seguridad
que Pablo tenía al orar. Pablo sostenía una batalla espiritual
contra fuerzas satánicas por lo que oró a Dios para librar su
lucha. Pablo resalta que oró tres veces a Dios para que le quitara
el aguijón, pero al parecer no recibía respuesta favorable. Es
posible que las primeras dos veces Pablo no haya tenido
respuesta y por eso insistió en seguir orando. Aquí se nota la
persistencia de Pablo como un principio de la oración eficaz.
Pablo resalta que ha orado tres veces a Dios por su situación;
dando a entender que orar tres veces por una misma cosa era
bastante para él, ya que sabía que Dios siempre le escuchaba.
Aparentemente, Dios se queda en silencio ante algunas
peticiones del creyente, pero es debido a que no podemos
percibir su respuesta. En el caso de Pablo, Dios quería que a
través de esa batalla espiritual se mantuviera humilde en su
presencia, debido a la gran revelación y poder del Evangelio que
le había sido dado. Eso no implica que Pablo se conformaba a
dicho aguijón; sino que debía resistirlo en el nombre de Jesús.
Pablo encontró respuesta a su necesidad, pero no la solución
inmediata que él esperaba. Dios le había proveído las armas
espirituales para vencer en su lucha (Ef. 6:10-18).
Si bien, este caso específico se refiere al trato de Dios con
Pablo para que no se gloriara, es aleccionador para todos los
cristianos a fin de aprender a no rendirse ante el mal, ni
53
“LA ORACIÓN EFICAZ”
conformarse al pecado8, pues aun las debilidades Dios las utiliza
para que aprendamos a depender de Él.
El cristiano debe aprender a conocer y aceptar las respuestas
divinas. En ciertos casos Dios permite que el cristiano luche
conscientemente contra las adversidades de la vida para
aumentar su fe, en vez de quitarle los obstáculos del camino.
c. Oración por matrimonio
Desde la perspectiva bíblica, Dios creó a Adán y Eva para que se
amaran. La Biblia señala que ninguno puso reparo, cuando vio al
otro. Se sintieron atraídos porque Dios sabía lo que ambos
anhelaban.
No hay que pensar, que orar a Dios por una pareja significa
que no se deba buscar o que uno no es parte de una elección, eso
puede confundir y causar temor.
Cuando se le da la oportunidad a Dios para que dirija al
cristiano a la persona que será su pareja, no implica que Dios la
enviará del cielo; sino que Dios dirigirá al cristiano a encontrar
la persona que le conviene y será compatible con sus metas y
anhelos. Desde luego, cuando esa persona aparezca en el camino
se podrá comprobar si es compatible o no, usando la razón. Aun
así, Dios respetará la decisión de cada cual; Él no obliga a hacer
su voluntad.
8
La Biblia señala que Dios no permitirá que el cristiano sea
tentado más de lo que pueda soportar (1 Co. 10:13). Una de las
grandes interrogantes que se hacía Job es porqué Dios prueba
al ser humano (Job 10). El rey David también era consciente de
que Dios prueba el corazón humano (Sal. 7:9). Y es que Dios lo
sabe todo, pero desea que el ser humano le sirva
voluntariamente.
54
… Reciba respuesta a su oración.
En la Biblia (Gn. 24) se encuentra el ejemplo de Isaac que ilustra
la oración por dirección de Dios para elegir la pareja ideal. Se
puede resumir de la siguiente manera:
Abraham tomó la iniciativa de buscar esposa para su hijo
Isaac.
- Dios como Padre, también se preocupa por las necesidades de
sus hijos.
Abraham cuidó que la esposa de Isaac fuera de su misma
parentela, para evitar las costumbres paganas de los cananitas
que Dios les había prohibido.
- El cristiano también debe buscar una pareja cristiana (2 Co.
6:14).
El criado de Abraham puso algunas señales para identificar a
la futura pareja de Isaac. Dios honró su fe y deseo de agradarle.
- El cristiano también debe orar para que Dios le guíe a encontrar
la persona que le conviene.
Dios, como Padre, conoce el futuro de cada ser humano y
sabe lo que le conviene a cada uno de sus hijos. Se debe tener fe
para creer y esperar que Dios guíe hacia la persona que conviene.
Esta decisión no debe ser coaccionada por otras personas o
guiarse solamente por profecías, sueños, etc. Escuchar consejos
sanos de personas maduras ayudará mucho, pero la decisión final
para elegir una pareja la debe tomar cada individuo de acuerdo a
sus anhelos y la voluntad de Dios para su vida. Dios no fallará en
guiar, si se confía totalmente en Él.
Un aspectos importante a considerar en la oración por la
pareja, es definir las metas como cristiano. Algunos quieren
servir a Dios a tiempo completo en el ministerio. Otros quieren
dedicarse a sus profesiones; si no están de acuerdo en sus metas
pueden tener conflictos en el futuro.
55
“LA ORACIÓN EFICAZ”
Lo importante es creerle a Dios e involucrarlo en toda
decisión. Dios no fallará en responder, si se confía hasta el final.
El relato de la vida de Isaac se escribió con el fin de servir de
ejemplo a los hijos de Dios.
d. La oración con señales
En la Biblia hay muchos casos de personas que pidieron señales
para confirmar si sus acciones o planes eran agradables a Dios.
Este tipo de oración está al alcance de todos los creyentes, pero
para ser efectiva en gran medida dependerá de la fe de cada cual.
Esta oración no se debe hacer por incredulidad, sino para
confirmar la voluntad divina a fin de obedecerla. Asegúrese
primero que usted cree lo que está pidiendo. No le pida señales a
Dios que usted mismo no será capaz de creer. Recuerde que mas
alla de las palabras, Dios conoce el corazón del ser humano.
El criado de Abraham oró a Dios para que se cumplieran algunas
señales específicas para reconocer a la futura esposa de Isaac. El
pidió que la doncella a quien él le pidiera agua, también le
ofreciera agua para sus camellos (Gn. 24:14). Es de suponer que
nadie creerá que solo por pedir un vaso de agua esté en la
voluntad de Dios.
Usualmente este tipo de oración se hace cuando se ha pasado
por un proceso de tiempo de fiel espera en Dios, no es una
oración apresurada. En este caso, Abraham había orado y
actuado en obediencia a Dios para buscar esposa para su hijo.
Isaac, por su parte, había esperado fielmente hasta una edad
madura para casarse.
En el caso de Gedeón (Jue. 6:1-40), pidió señales cuando fue
llamado por Dios para salvar a Israel de sus enemigos y Dios se
las cumplió. La misma salutación del ángel denota que Gedeón
56
… Reciba respuesta a su oración.
era un varón esforzado y valiente, así que sus peticiones no
estaban impulsadas por la cobardía o la incredulidad, sino para
aceptar el reto.
Aunque Gedeón, era atrevido y valiente quería seguridad de
que Dios estaba con él, ya que involucraba su propia vida y la de
todo el pueblo de Israel en dicha guerra. Gedeón, había mostrado
valentía al creer que Dios derrotaría por su medio a sus
enemigos, pero quería estar seguro de su misión y llamado.
Dios sabía que Gedeón actuaría al confirmarle su llamado
por eso contestó sus peticiones y señales. Gedeón pidió que un
vellón de lana a la intemperie amaneciera mojado mientras lo
demás, estuviera seco, y Dios se las cumplió. Luego pidió que el
vellón amaneciera seco y lo demás mojado y Dios contestó su
petición a fin de confirmarle que su misión era dirigida por Dios.
Recuerde que este solo es un tipo de oración, es algo muy
personal y no es una regla general de oración. Aun cuando crea
que Dios le ha cumplido una señal demandada, no se ciegue con
dicha respuesta. Tampoco fuerce las circunstancias para que se
cumplan porque le pueden conducir a la frustración.
Dios tiene múltiples formas de llevar a cabo sus planes y
cumplir sus promesas, su sabiduría excede todo raciocinio (Is.
55:8-11). Solo tiene que creer que Él hará Su voluntad en su
vida, independientemente de las circunstancias que le rodeen. No
se aferre a nada, solamente a Dios. A veces el tiempo y las
circunstancias se encargan de aclarar el plan divino a aquellos
que confían.
e. La oración de intercesión
La oración intercesora es una de las oraciones más profundas que
el cristiano pueda hacer (Ef. 6:18). Cuando el cristiano es guiado
57
“LA ORACIÓN EFICAZ”
por el Espíritu de Dios para interceder por una persona,
comunidad, nación o necesidad específica, no puede esperar.
Cuando el cristiano desarrolla una vida de comunión íntima
con Dios en oración, el Espíritu Santo le hace sensible a las
necesidades de la humanidad. Dios comunica a su corazón
porque debe interceder y la necesidad de otros se torna tan real
que se puede llegar a percibir por el Espíritu de Dios el dolor de
los demás. A veces se puede llorar en oración por la persona, sin
saber exactamente por la situación por la que esté atravesando.
Un ejemplo clásico de intercesión en la Biblia es la oración
que Abraham hizo por su sobrino Lot. Cuando Dios iba a
destruir las ciudades de Sodoma y Gomorra decidió
comunicárselo a su amigo Abraham:
“Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a
hacer, 18 habiendo de ser Abraham una nación grande y
fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones
de la tierra?” (Gn. 18:17-18).
Debido a la comunión que Abraham mantenía con Dios llegó a
ser considerado un amigo de Dios (Stg. 2:23).
Dios, sabiendo que en la ciudad de Sodoma vivía el sobrino
de Abraham (Lot), se lo comunicó para que intercediera por él.
Dios tenía el plan de salvar a Lot, pues Él hace diferencia entre
el justo y el pecador. Abraham intercedió ante Dios por su
sobrino, quien fue un hombre justo, y Dios le libró del juicio de
los pecadores (2 P. 2: 7-8).
Todos los cristianos pueden orar, pero el que intercede
desarrolla una comunión de profunda intimidad con Dios (Sal.
25:14) que le permite ubicarse en la brecha para clamar por las
necesidades de otros. En ocasiones, el mismo Espíritu intercede
ante Dios por medio de sus labios (Ro. 8: 26-27). El intercesor
tiene su corazón siempre delante de Dios y por su conocimiento
58
… Reciba respuesta a su oración.
del carácter y la voluntad divina es sensible a su voz. Dios
comunica y revela sus planes futuros a quienes viven en
comunión íntima con Él (Am. 3:7).
Dios le reveló a Abraham lo que haría con Sodoma y
Gomorra (Gn. 18:17-18). Dios le mostró en oración a Ananías lo
que haría por medio de Pablo (Hch. 9:10-19). Dios le reveló a
Simeón por el Espíritu que no moriría hasta que viese el
nacimiento del Mesías (Lc. 2:25-26).
Los hombres de Dios en la Biblia se caracterizaron por ser
intercesores ante de Dios a favor de la humanidad. Daniel hizo
oraciones de intercesión que fueron escuchadas inmediatamente
por Dios (Dn. 9:23, 10:12). Oró por la liberación de Israel en el
exilio conforme a la voluntad de Dios que le había sido revelada
al profeta Jeremías (Dn. 9:20-23). La clave de que sus peticiones
fuesen contestadas inmediatamente es porque estaban en total
armonía con la voluntad de Dios.
Las oraciones y peticiones de un verdadero intercesor son
motivadas por el Espíritu Santo, no por sentimientos personales.
Están llenas de amor a Dios y al prójimo y carecen de
ambiciones particulares.
El Centurión intercedió ante Jesús por su criado enfermo y fue
sanado (Mt. 8:5).
ACERCA DEL INTERCESOR
• El intercesor conoce el carácter y la voluntad de Dios.
• Su nivel de intimidad le lleva a una amistad con Dios.
• El intercesor es sensible a la voz de Dios.
• El intercesor siempre tiene su corazón delante de Dios.
• Dios revela a los intercesores lo que hará, antes que suceda.
59
“LA ORACIÓN EFICAZ”
• El Espíritu Santo le guía a hacer oraciones intercesoras por
situaciones aún desconocidas a la capacidad humana.
• Dios interviene en lo natural para contestar de forma
sobrenatural, las peticiones de un intercesor.
La Biblia señala:
“La oración eficaz del justo puede mucho. Elías era
hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró
fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la
tierra por tres años y seis meses. Y otra vez oró, y el cielo
dio lluvia, y la tierra produjo su fruto” (Stg. 5:16-18).
Capítulo – 8 –
LA ORACIÓN MODELO
____________________________________________________
I. PREPARE EL AMBIENTE DE LA ORACIÓN EN
ADORACIÓN Y ACCIÓN DE GRACIAS A DIOS
a. De gracias a Dios en todo
Antes de entra r en los detalles acerca de la oración modelo, es
importante aprender el ejercicio de la acción de gracias, antes y
después de cada oración.
Le damos gracias a Dios, antes de pedir, porque tenemos la
confianza de que Él nos oye y que sus promesas son fieles y
verdaderas. Y damos gracias después de orar porque sabemos
60
… Reciba respuesta a su oración.
que Él responderá conforme a su misericordia y a su voluntad
perfecta.
El cristiano debe llegar a la presencia de Dios en un espíritu
de gratitud y adoración, siendo que Él lo sabe todo y es
todopoderoso. Usualmente un hijo no llega ante su padre
directamente a pedirle algo; sino que lo abraza, le da besos y a
veces le hace una larga historia, antes de demandar su petición.
Finalmente, el padre amoroso cede la petición de la manera que
más le conviene a su hijo.
A sí mismo, primero se debe exaltar a Dios y darle gracias, antes
de pedir cualquier cosa. Cuando se da gracias y se alaba a Dios
se declara, anticipadamente, la victoria de las peticiones.
Al dar gracias y bendecir a Dios, antes de pedirle, usted
declara que Dios es bueno y que sus oraciones son escuchadas.
Se debe dar gracias a Dios en todo (1 Ts. 5:18), no en un espíritu
estoico; sino porque aun lo malo Dios lo tornará para bien (Ro.
8:28).
Cuando alguien da gracias a Dios en circunstancias difíciles,
no es que agradece por el problema; sino por lo que Dios hará a
través de esa circunstancia difícil.
b. Dios torna todo para bien de los que le aman
Dios tornará todo para bien de los que le aman, aun la adversidad
y los problemas que no entendamos se convertirán en grandes
victorias en las manos del Señor, si tenemos paciencia y le
damos oportunidad de que obre conforme a su voluntad y que
nos enseñe la profundidad de sus pensamientos y lo insondable
de sus caminos.
Forme una atmósfera de adoración y alabanza cuando llegue
a la presencia de Dios, si es posible cántale, antes de presentar
61
“LA ORACIÓN EFICAZ”
sus peticiones. No hay que esperar recibir algo, para saber que
Dios es bueno y que siempre escucha las oraciones de sus
amados hijos. La acción de Gracias declara una victoria
anticipada. Jesús dijo:
“Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis;
llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe;
y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué
padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una
piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una
serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión?
Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a
vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el
Espíritu Santo a los que se lo pidan?” (Lc. 11:9-13).
62
… Reciba respuesta a su oración.
63
“LA ORACIÓN EFICAZ”
II. SIETE CLAVES DE LA ORACIÓN DE JESÚS
Jesús practicó una vida de profunda oración durante su
ministerio terrenal. Su ejemplo tuvo tal impacto en sus discípulos
que en cierta ocasión uno de ellos se sintió inspirado a aprender a
orar y le pidió que le enseñara (Lc. 11:1). Sin duda, los
discípulos de Cristo conocían las oraciones que habían aprendido
dentro del judaísmo, pero se impresionaron porque Jesús oraba
diferente. La oración de Jesús no era una repetición monótona de
un credo de fe. Jesús desarrolló una relación de comunión íntima
con su Padre y fue parte de su estilo de vida diaria. La oración
modelo que Cristo le enseñó a sus discípulos se puede repetir,
pero no implica que deba practicarse como una repetición
monótona; sino que contiene implícitamente principios que
deben ser considerados durante la oración:
“Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los
cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase
tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El
pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos
nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a
nuestros deudores. Y no nos dejes caer en tentación, mas
líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la
gloria, por todos los siglos. Amén” (Mt. 6: 9-13).
a) ACÉRQUESE A DIOS EN CALIDAD DE HIJO:
• Una relación de confianza con Dios
“Padre nuestro que estás en los cielos…”
64
… Reciba respuesta a su oración.
En la oración que Jesús enseñó a sus discípulos, a priori, ubica al
cristiano en posición de hijo, para demostrar que el cristiano
puede pedir con confianza ante su Padre celestial. Tal como lo
pudiera hacer cualquier hijo ante un padre terrenal. Jesús, como
hijo llamó al Padre, papito (Abba, Mr. 14:36), un título que
denota el nivel de confianza que tenía con su Padre celestial.
Esto contrastaba con la oración judía en la que se tenía un
miedo morboso a pronunciar el nombre de Dios (Yahweh). Jesús
invita a acercarse con toda confianza al trono del Padre. Tal
comunión de los hijos de Dios con su Padre amado solo es
posible por medio la sangre de Jesús:
“Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el
lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino
nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de
su carne, y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de
Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena
certidumbre de fe…” (Hb. 10: 19, 22a).
Dios nos ve a través de la sangre redentora de su Hijo. El
cristiano debe aprender a despojarse de todo ropaje de justicia
propia y aceptar por la fe su nueva condición de hijo de Dios que
le permite gozar de comunión íntima con su Padre. Dios tiene la
capacidad de olvidar el pecado y vernos como hijos amados
cuando aceptamos a Jesús:
“Añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados y
transgresiones” (Hb. 10: 17).
Piense como un hijo le pediría a su padre terrenal y trate de hacer
lo mismo cuando ore a su Padre celestial. Recuerde siempre
pedir en el nombre de Jesús, en esta oración no se menciona
porque Jesús estaba aun en la tierra, pero ahora está sentado a la
diestra del Padre e intercede por la IgIesia (Hb. 7:25). Él enseñó
65
“LA ORACIÓN EFICAZ”
que pediríamos en su nombre: “Todo lo que pidiereis al Padre
en mi nombre, lo haré” (Jn. 14: 13a).
2) ACERQUESE A DIOS EN REVERENCIA
• Santifique Su santo nombre
“Santificado sea tu nombre…”
Dios reclama que su nombre debe ser tratado con respeto y
reverencia. Israel respetaba el nombre de Dios, tanto que ni se
atrevían a pronunciarlo, pero no temían a Dios, solo tenían
miedo de su nombre. El nombre de Dios es muy santo y se debe
santificar, no solo con buenas palabras, también con acciones
justas que honren Su santo nombre.
Dios quiere que sus hijos honren Su santo nombre. A
menudo los padres piden a los descendientes que no manchen
sus nombres o apellidos con malas acciones. Si los seres
humanos sienten celo por sus nombres, como Dios no estará
celoso de que sus hijos santifiquen su nombre a través de buenas
acciones y palabras. Los hijos representan el nombre de sus
padres. Ellos deciden si será honrado u ofendido.
El cristiano debe llegar a la presencia de Dios en un espíritu
reverente. Reconociendo su soberanía. Esto va acompañado de
una buena conducta con la cual honra el nombre de su padre en
todo lugar y en todo tiempo. La santidad es parte del carácter
divino. Todo lo que el hijo de Dios hace o dice debe santificar el
santo nombre de Dios. El nombre de Dios solo puede ser
66
… Reciba respuesta a su oración.
santificado a través de la vida de santidad en que vivan sus hijos
(Éx. 19:6).
3) ANHELE EL REINO DE DIOS EN SU VIDA:
• Sométase a su autoridad
“Venga tu reino…”
Una de las necesidades más imperantes que existe en el mundo
es que se establezca el reino de Dios en la tierra. Adán perdió el
poder del reino que Dios le asignó en el huerto del Edén a la
humanidad al obedecer a Satanás. Ahora el reino de Dios se ha
acercado nuevamente a la tierra a través de Jesús (el nuevo Adán,
1 Co. 15:45-47); pero se debe orar para que se establezca en su
totalidad, pues ahora esta manifestado solo en parte (Hb. 2:8).
Esto produce paz y consuelo al corazón, al saber que existe
esperanza para los hijos de Dios, en medio de un mundo
confuso. El ser humano no puede gobernarse a sí mismo, por eso
fracasa. El cristiano debe orar y anhelar un gobierno bajo la
dirección de Dios (teocrático) que le pondrá fin al caos
producido por el pecado, y que traerá paz y justicia perdurable a
la humanidad (Dn. 9:24).
La Biblia señala que Jesús gobernará literalmente en la tierra
(Ap. 20:4). Toda la creación espera con ansias la restauración de
todas las cosas y el restablecimiento del gobierno total de Dios
sobre la tierra (Ro. 8:19-25).
67
“LA ORACIÓN EFICAZ”
4) ANHELE HACER LA VOLUNTAD DE DIOS:
• Obedezca a la voluntad de Dios
“Hágase tu voluntad, como en el cielo,
así también en la tierra…”
En el cielo se hace la voluntad perfecta de Dios. Él desea que esa
misma voluntad sea hecha en la tierra, pues cuando los seres
creados por Dios obedecen su voluntad, pueden disfrutar de
todas sus bendiciones.
Dios quiere que sus hijos oren para que Su voluntad sea
hecha en la tierra. Todo cristiano debe practicar desde ahora a
caminar bajo la voluntad de Dios revelada en la Biblia, porque su
voluntad será hecha por la eternidad.
La obediencia del ser humano a su Creador es uno de los
anhelos más grandes en el cielo y la base de toda relación con
Dios. Cuando el ser humano hace la voluntad de Dios tiene paz
en su corazón. La paz en el mundo solo será posible cuando todo
esté sujeto a la voluntad de Dios. El cristiano debe aprender a
caminar en obediencia a Dios. La Biblia enseña que Jesús por lo
que padeció aprendió la obediencia (Hb. 5:8).
5) PERMITA QUE SU PADRE AMOROSO SUPLA
SUS NECESIDADES DIARIAS:
68
… Reciba respuesta a su oración.
• Dependa totalmente de Dios
“El pan nuestro de cada día dánoslo hoy…”
La palabra pan aquí no es literal, se refiere más bien a los
alimentos diarios. Dios quiere que sus hijos dependan totalmente
de Él y que confíen por completo en su provisión diaria y no en
lo que se poseen. Por eso pide que se ore diariamente por los
alimentos.
Dios hacía caer mana del cielo todos los días sobre el pueblo
de Israel, mientras estaban en el desierto y nadie podía guardarlo
para el siguiente día, porque se pudría (Éx. 16:20). Dios quería
que dependieran totalmente de Él.
A Dios le interesa que sus hijos confíen en su provisión diaria.
La dependencia de Dios es buena, pues acerca más a Él y aleja
de todo sentido de autosuficiencia, que conduce a la soberbia y a
veces hasta a la negación de Dios (Pr. 30: 8-9). Aunque sus
graneros estén llenos, dependa siempre de Dios. No ponga su
confianza en las cosas materiales que son perecederas (Mt. 6:19-
21).
6) DEBES PERDONAR, COMO DIOS TE PERDONÓ
• Perdone a su prójimo antes de orar
69
“LA ORACIÓN EFICAZ”
“Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros
perdonamos a nuestros deudores…”
Dios perdona todos los pecados de sus hijos y de la misma
manera les compromete a perdonar a su prójimo. El perdón no es
una opción, es un mandato divino y un deber cristiano ineludible
por la gracia recibida.
La Biblia enseña que si alguien tiene problemas con su
hermano debe perdonar primero, antes de presentarse en su
presencia como adorador (Mt. 5:23-23), de otra manera, su
oración no será escuchada:
“Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra
alguno, para que también vuestro Padre que está en los
cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. Porque si
vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en
los cielos os perdonará vuestras ofensas” (Mt. 11:25-26).
Jesús enseñó que, si siete veces al día tu hermano peca contra ti y
se arrepiente, debes perdonarlo (Lc. 17:4). El apóstol Juan
compara a quien aborrece a su hermano con un asesino (1 Jn.
3:15). La falta de perdón es uno de los grandes obstáculos en la
oración. Una buena relación con Dios debe ir acompañada de
una buena relación con el prójimo. Nadie puede estar bien con
Dios y mal con el prójimo (1 Jn. 4:21). La biblia señala que el
amor al prójimo es el cumplimiento de la ley:
“No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros;
porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley. Porque:
No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso
testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento,
en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti
mismo. El amor no hace mal al prójimo; así que el
cumplimiento de la ley es el amor (Ro. 13: 8-10).
70
… Reciba respuesta a su oración.
Dios es amor por naturaleza y no puede tener comunión con
alguien que no ama, ni perdona a su prójimo. El perdón es la
máxima expresión del amor.
Dios no recibe adoración, ni responde la oración de un
corazón rencoroso (1 P. 3:7). El mandato divino es: Yo te
perdoné… Tú debes perdonar. Es un mandato, no es opcional.
7) RECONOZCA EL PODER ABSOLUTO DE DIOS
SOBRE SATANÁS:
• La oración eficaz libra del mal
“Y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal;
porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria,
por todos los siglos. Amén…”
Es claro en la Biblia que Dios no tienta a nadie, ni puede ser
tentado por el mal (Stg. 1:13b). Este verso motiva a orar para que
la tentación se aleje del cristiano, con el conocimiento pleno de
que Dios tiene poder sobre toda fuerza del mal y que nada le
puede dañar (Lc. 10:19).
Muchos cristianos viven llenos de temor a causa de las
asechanzas del enemigo, pero no se debe temer porque Él guarda
a sus hijos de todo peligro. Dios les ha dado autoridad a sus hijos
sobre toda fuerza del mal (Lc. 10:19).
El verso anterior señala que Dios es el dueño de todo poder y
autoridad. Dios quiere ser el refugio de sus hijos en medio de las
adversidades de la vida. Dios quiere que usted viva libre de todo
temor del mal y que con esa confianza descanse en sus brazos
amorosos. Usted le debe respeto a su prójimo y a las autoridades,
71
“LA ORACIÓN EFICAZ”
pero solo le debe un temor reverente a Dios. No ha Satanás, ni a
nadie más.
Capítulo – 9 –
LA ORACIÓN Y EL AYUNO
I. ORÍGEN DEL AYUNO BÍBLICO
a. ¿Qué es el ayuno?
La palabra ayuno (gr. νηστεία) está formada del prefijo negativo
“ne” y la palabra “esthio”, que significa comer. Como sugiere su
etimología, el ayuno bíblico es la abstinencia voluntaria de
comida, no comer por un período de tiempo separado para la
oración, la meditación en Dios y la lectura bíblica.
También se puede practicar el ayuno en circunstancias
especiales en que no se pueda contar con el tiempo necesario
para dedicarse a la oración y meditación en la lectura de la
Biblia. Dios está más interesado en la intención del corazón del
adorador, que en el propio sacrificio humano. El ayuno cuenta,
aunque no se tenga el tiempo para meditar, si procede de un
corazón sincero.
Un ayuno diario completo sería de 6am a 6pm. A medida
que el cristiano aprende a ayunar, el Espíritu Santo lo guiará
acerca de los diás que debe ayunar. Ese ayuno es el que el
cristiano debe perseguir, el ayuno guiado por Espíritu Santo.
Pero, es preciso comenzar a ayunar y a medida que pase el
tiempo aprenderemos a ayunar dirigidos por Dios. Jesús fue
guiado por el Espíritu Santo a ayunar durante cuerenta días.
72
… Reciba respuesta a su oración.
Algunos cristianos acostumbran tomar pequeños sorbos de
agua durante los períodos de ayunos largos, otros prefieren
hacerlo a secas. Lo importante es entender que el ayuno persigue
profundizar en la búsqueda de Dios, no es para destruir el
cuerpo, que es templo del Espíritu Santo.
Este período de ayuno sirve para intensificar la oración y se
hace con propósitos específicos. En la Biblia se encuentran casos
de ayunos largos, hasta de 40 días continuos. Jesús ayunó 40
días, antes de comenzar su ministerio terrenal (Lc. 4:2). Moisés
ayunó 40 días, antes de ver la gloria del Señor (Dt. 9:9). Según
sugieren las Escrituras Elías también ayunó 40 días, antes de ver
la gloria del Señor (1 R. 19:8).
Es importante comprender que el ayuno por sí mismo no
puede hacer nada, si el cristiano no vive una vida de obediencia a
Dios y a su Palabra. Quien ayuna debe hacerlo en una vida
agradable ante de Dios (Is. 58:1-12).
b. Origen y propósitos del ayuno bíblico
Los judíos tenían días oficiales de ayuno ordenados por Dios
en la Ley, como el día de expiación (Lv. 16:29-31; Hch. 27:9).
Pero el origen del ayuno bíblico no se remite solamente a la Ley,
Moisés ayunó cuarenta días, antes de que la Ley le fuera dada
(Dt. 9:9). Eso implica que el ayuno no fue una ordenanza
solamente de la Ley.
El ayuno también se hace como símbolo de humillación ante
de Dios, para intensificar la oración, la comunión, pedir
misericordia, justicia, en gratitud o peticiones especiales. Moisés
lo hizo como preparación antes de su encuentro con Dios para
pedir misericordia por Israel ante la advertencia divina de
destruir a los pecadores del pueblo (Dt. 9:6-29).
David ayunó siete días para que Dios tuviese misericordia de
su vida a causa de su pecado de adulterio (2 S. 12:16-18). En una
73
“LA ORACIÓN EFICAZ”
ocasión el rey Josafat, temeroso de Dios, decretó un ayuno en el
pueblo de Judá para pedir misericordia a Dios, a causa de sus
enemigos, y fue librado milagrosamente (2 Cr. 20).
La reina Esther propuso tres días de ayuno a Dios,
juntamente con el pueblo judío en la dispersión, para que Dios
les hiciera justicia ante la amenaza de muerte de sus enemigos y
hallar gracia ante el rey de aquella nación y Dios les libró (Ester
4:3).
La ciudad impía de Nínive se humilló en ayuno y oración
ante Dios, a causa del juicio que el profeta Jonás advirtió que
Dios enviaría sobre ellos, a causa de su pecado. Ellos se
arrepintieron y Dios les perdonó (Jonás 3).
c. El ayuno en el Nuevo Testamento
Jesús mismo, ayunó cuarenta días antes de comenzar su
ministerio. Si Jesús practicó el ayuno para estar en comunión con
el Padre, nadie puede ser más grande que Jesús para no ayunar.
Jesús advirtió que cuando Él no estuviera presente en la tierra
sus discípulos debían ayunar (Lc. 5:35). En el NT existe
abundante referencia al ayuno y fue una práctica de la gente
piadosa, como el caso de la profetisa Ana (Lc. 2:37). En los
tiempos de Cristo los discípulos de Juan el bautista y los
seguidores de los fariseos acostumbraban ayunar (Mt. 9:14-17).
La Iglesia primitiva practicó el ayuno como Jesús señaló que
lo harían después de su partida (Hch. 14:23). El apóstol Pablo,
ayunó al Señor para ser fortalecido en su ministerio (2 Co. 6:5,
11:27).
La oración y el ayuno puede ser un período separado por el
cristiano para clamar a Dios por poder y autoridad sobre toda
fuerza del mal. En una ocasión los discípulos de Jesús no
74
… Reciba respuesta a su oración.
pudieron echar fuera el demonio de un joven y cuando ellos le
preguntaron a Jesús porque no pudieron hacerlo, Él les
respondió:
“Este género con nada puede salir, sino con oración y
ayuno” (Mr. 9:29b).
Según las enseñanzas de Jesús, la oración acompañada del ayuno
desata el poder de Dios en beneficio del creyente que clama a
Dios.
Jesús fue un gran ejemplo de esa vida de oración y ayuno.
Aparte del ayuno, la Biblia señala que Jesús vivió una vida de
profunda oración, para eso se levantaba muy temprano y se
apartaba a lugares solos para orar al Padre (Mr. 1:35; Lc. 5:16).
d. Dios condena la hipocresía humana, no el ayuno
Como todas las enseñanzas bíblicas, el ayuno ha recibido
severas críticas. En parte se tiende a condenar la justicia propia,
pero el ayuno por sí mismo no hace a nadie más justo delante de
Dios. El ayuno debe ser el resultado de una vida justa.
En el libro de Isaías el Señor condenó la actitud hipócrita del
pueblo judío, ya que ayunaban para aparentar una piedad que no
mostraban con sus actos, pues estaban atestados de toda
injusticia:
‘’He aquí que en el día de vuestro ayuno buscáis vuestro
propio gusto, y oprimís a todos vuestros trabajadores. He
aquí que para contiendas y debates ayunáis y para herir
con el puño inicuamente; no ayunéis como hoy para que
vuestra voz sea oída en lo alto’’ (Is. 58:3b-4).
Se debe señalar que Dios condenó la hipocresía de los
judíos, no el ayuno. Al señalar ‘’no ayunéis como hoy’’ implica
que el Señor les invita a ayunar correctamente para que su
oración fuera contestada. Dios no tiene nada en contra del ayuno;
sino contra la hipocresía.
75
“LA ORACIÓN EFICAZ”
Jesús también condenó la hipocresía, pero no el ayuno:
“Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas;
porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los
hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su
recompensa” (Mt. 6:16).
Jesús condenó la actitud de quienes ayunan para aparentar una
falsa piedad. Pero no condena el ayuno, pues comienza su
exhortación señalando ‘’cuando ayunéis’’ partiendo de la
premisa de que sus discípulos deben ayunar, pero deben evitar la
hipocresía.
Jesús enseñó el verdadero ayuno:
“Pero tu cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro,
para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre
que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te
recompensará en público” (Mt. 6:17).
Al señalar, “cuando ayunes’’, Jesús estaba enseñando a sus
discípulos que debían ayunar; pero de manera correcta y sin
hipocresía. Dios condena la hipocresía, no el ayuno que ofrece
un adorador sincero.
CONCLUSIÓN
La oración debe ser el vínculo más hermoso de comunión entre
Dios y sus hijos. Por eso, es determinante aprender a orar
eficazmente. Guiados conforme a la voluntad de Dios revelada
en la Biblia y dirigidos por el Espíritu Santo.
76
… Reciba respuesta a su oración.
Ninguna oración puede recibir respuesta divina, si no se hace
conforme a la voluntad de Dios (revelada en la Biblia) y de
acuerdo a su plan específico para cada persona.
Si se aplican los principios bíblicos que Dios ha revelado en
su Palabra, la oración será más efectiva y las abundantes
bendiciones de la misericordia de Dios se harán notorias en la
vida del cristiano.
Dios está interesado en que sus hijos oren por sus
necesidades y las ajenas; pero el mayor interés de Dios es que
usted le pida bien para que pueda recibir respuestas a sus
oraciones. La Biblia señala:
“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras
peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con
acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo
entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros
pensamientos en Cristo Jesús” (Fil. 4:6-7).
Hay cosas importantes que resaltar del consejo del apóstol Pablo
es estos versos:
El cristiano no debe cargar su vida de preocupaciones que le
llevarán al afán y la ansiedad, por tratar de solucionar lo que
escapa a sus posibilidades humanas: “Por nada estéis
afanosos…”.
El consejo de Pablo es que el cristiano debe llevar sus
peticiones delante del Padre por medio de la oración: “Sino
sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda
oración y ruego….”.
Por la seguridad y fidelidad de las promesas divinas, una vez
que se hayan depositado todas las peticiones delante de Dios
en oración, el cristiano debe dar gracias como un acto de fe y
convicción de que Dios ha escuchado la oración y, por tanto,
Él contestará conforme a su voluntad: “Con acción de
gracias’’.
77
“LA ORACIÓN EFICAZ”
Después de orar, no se pueden tomar de nuevo las
preocupaciones. Pablo señala que, como resultado de la
confianza en las promesas de divinas, la paz de Dios
guardará el corazón y la mente del cristiano (v. 7).
Pablo invita al cristiano a orar sin cesar y dar gracias anticipadas
a Dios por sus respuestas:
“Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en
todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros
en Cristo Jesús” (1 Ts. 5:16-18).
Los problemas y necesidades diarias pueden hacer que el gozo
del cristiano sea opacado. Pablo da por sentado que el gozo es
parte de la vida cristiana. No son las circunstancias las que
determinan la felicidad del cristiano; sino la confianza en el Dios
Todopoderoso.
Cuando Pablo señala: “Dad gracias en todo, porque esta es la
voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús” se refiere a
dar gracias a Dios en cualquier circunstancia, porque toda obra
para bien de los que le aman (Ro. 8:28).
La voluntad de Dios es que sus hijos oren y den gracias,
porque Él tornará la dificultad en una victoria segura. Dar
gracias en todo, no se refiere a que sea la voluntad de Dios que
el cristiano permanezca en una crisis continua y de gracias a
Dios por el tormento.
No significa que el cristiano de gracias por el problema per
se. Lo que Pablo quiere decir es que se debe dar gracias a Dios
en medio de la dificultad, anticipando que Él dará la salida (1
Co. 10:13). Eso es fe.
“Porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en
Cristo Jesús”. No se debe confundir que sea la voluntad de Dios
que el cristiano viva fracasado y que se deba dar gracias a Dios
por las tribulaciones. La acción de gracias sugerida por Pablo no
78
… Reciba respuesta a su oración.
es por el problema, sino porque Dios dará una solución al
problema. Jesús dijo:
“Y Yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis;
llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe;
y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá” (L. 11:9-
10).
El Señor dio garantía que todo cristiano que pida con fe se le
dará. El que busca, hallará; y el que toca las puertas de los cielos,
se le abrirán. No hay certeza más grande de que el Padre está
interesado en que sus hijos le pidan como las mismas palabras de
Cristo. Atrévete a orar eficazmente.
79
“LA ORACIÓN EFICAZ”
ANEXO I
RESUMEN DE LA ORACIÓN EFICAZ
• Ore de acuerdo a las promesas de la BIBLIA:
La Biblia señala que, si oramos conforme a la voluntad
de Dios, obtendremos respuesta:
“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos
alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye” (1 Jn.
5:14).
• JESUS, es la puerta de acceso al PADRE:
El Padre le dio toda potestad a Jesús en el cielo, en la
tierra y debajo de la tierra:
“Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me
es dada en el cielo y en la tierra” (Mt. 28:18). Vide., (Ef. 1;
Fil. 2:9-11; Ap. 2:27).
80
… Reciba respuesta a su oración.
• Ore al PADRE, en el nombre de JESUS:
Jesús enseñó a pedir en su nombre al Padre:
“Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré,
para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo
pidiereis en mi nombre, yo lo haré” (Jn. 14:13-14).
• Ore con FE:
Sin fe es imposible agradar a Dios” (Hb. 11:6). Quien
duda no recibirá respuesta (Stg. 1:6-7). Jesús dijo:
“Tened fe en Dios” (Mr. 11:22).
• Deje que el ESPÍRITU SANTO le guie en la oración:
El Espíritu Santo ayuda al cristiano a pedir conforme a la
voluntad de Dios:
“Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra
debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo
sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros
con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los
81
“LA ORACIÓN EFICAZ”
corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque
conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos”
(Ro. 8:26).
• Espere con paciencia la respuesta de DIOS:
DIOS tiene un tiempo para contestar la oración:
“La esperanza que se demora es tormento del corazón;
pero árbol de vida es el deseo cumplido” (Pr. 13:12).
• Confíe y dele gracias a DIOS antes de ver respuestas:
Lleve todas sus peticiones ante el Padre, a ÉL le agrada
bendecir y responder las oraciones de sus hijos:
“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras
peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con
acción de gracias” (Fil. 4: 6).
• Deléitese en Dios, mientras espera su respuesta:
La alabanza y la gratitud anticipan la victoria:
82
… Reciba respuesta a su oración.
“Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las
peticiones de tu corazón” (Sal. 37:4).
ANEXO II
CITAS DE ORACIÓN
“Antes de orar para pedir un cambio en las
circunstancias, debe orar por un cambio en su carácter”.
John Lavender
“Orar...es anhelar;
pero anhelar lo que Dios quiere que anhelemos”.
Francois Fénelon
83
“LA ORACIÓN EFICAZ”
“La oración no es una forma fácil de conseguir lo que
queremos, sino la única forma de convertirnos en lo que
Dios quiere que seamos”.
Studdert Kennedy
“Escuchar la voz de Dios es el secreto de la seguridad
de que ÉL va a contestar la mía”.
Andrew Murray
“La lección más encantadora de cuantas he
aprendido en la escuela de Dios, es la de dejar que ÉL
decida por mí”.
Dwight L. Moody
“La razón de toda oración es hallar la voluntad de Dios y
convertir esa voluntad en nuestra oración”.
Catherine Marshall
“Cuando oremos para pedir lluvia,
deberíamos tener listos los paraguas”.
William Mcbirnie
Dios concede peticiones; no complace caprichos.
Joel Perdomo
No son los más santos quienes dedican mucho tiempo a la
oración; sino los que reconocen su necesidad de Dios.
Joel Perdomo
Solo con ojos espirituales podemos ver a Dios,
por eso cerramos los naturales al orar.
Joel Perdomo
84
… Reciba respuesta a su oración.
Para Dios nada es imposible, pero El no concede
peticiones contrarias a su voluntad.
Joel Perdomo
La oración está latente en el corazón de los que aman a Dios.
Joel Perdomo
ANEXO III
CITAS BÍBLICAS PARA LA ORACIÓN EFICAZ
• ORACIÓN
“Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas
grandes y ocultas que tú no conoces” (Jr. 33:3).
“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os
abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca,
halla; y al que llama, se le abrirá” (Mt. 7:7-8).
“Claman los justos, y Jehová oye, y los libra de todas sus
angustias” (Sal. 34:17).
• FE
“Porque nada hay imposible para Dios” (Lc. 1:37).
“¿Hay para Dios alguna cosa difícil?” (Gn. 18: 14a).
85
“LA ORACIÓN EFICAZ”
“Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es
posible” (Mr. 9:23).
“Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las
peticiones de tu corazón” (Sal. 37:4).
• PROTECCIÓN
“No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres
tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por
los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te
quemarás, ni la llama arderá en ti“ (Is. 43: 1a-2).
“Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás
toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la
herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí
vendrá, dijo Jehová” (Is. 54:17).
“No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad
lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la
venganza, yo pagaré, dice el Señor’’ (Ro.12:19).
“El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen,
y los defiende” (Sal. 34:7).
• PODER
86
… Reciba respuesta a su oración.
“Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre
echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa
mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán
sus manos, y sanarán” (Mr. 16:17-18).
“He aquí os doy potestad de hollar serpientes y
escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os
dañará” (Lc. 10:19).
• SANIDAD
“Porque yo soy Jehová tú sanador” (Ex. 15:26b).
“Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió
nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por
herido de Dios y abatido. Mas Él herido fue por nuestras
rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de
nuestra paz fue sobre Él, y por su llaga fuimos nosotros
curados” (Is. 53:4-5).
“¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los
ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite
en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al
enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido
pecados, le serán perdonados” (Stg. 5:14-15).
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“LA ORACIÓN EFICAZ”
• AUTORIDAD ESPIRITUAL
“No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha
dicho Jehová de los ejércitos” (Zc. 4:6b).
“Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis
tranquilos” (Ex. 14:14).
“Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino
poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas” (2 Co.
10:4).
• BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO
“Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de
vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los
pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque
para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para
todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro
Dios llamare” (Hch. 2:38-39).
“Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla;
y al que llama, se le abrirá. Pues si vosotros, siendo malos,
sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más
vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se
lo pidan?” (Lc. 11:11, 13).
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… Reciba respuesta a su oración.
• PROVISIÓN DIVINA
“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus
riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Fil. 4:19).
“Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo
desamparado, ni su descendencia que mendigue pan” (Sal.
37:25).
“Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los
ejércitos” (Hg. 2-8).
LIBROS CRISTIANOS ESCRITOS POR
JOEL PERDOMO
1. NO HAY MALDICIÓN PARA LOS CRISTIANOS
2. EL DIEZMO DESDE ABRAHAM A CRISTO
3. LA PROFECIA COMO MINISTERIO DE LA IGLESIA
4. LA ORACIÓN EFICAZ
5. LA LEY Y LA GRACIA
6. EL LLAMADO AL MINISTERIO
7. LOS MINISTERIOS DE LA IGLESIA
8. ADORADODES EN ESPÍRITU Y EN VERDAD
9. FE SIN LÍMITES
10. SIN SANTIDAD, NADIE VERÁ AL SEÑOR
11. VIDA Y MINISTERIO (autobiografía).
12. LA IGLESIA E ISRAEL COMO SEÑALES DEL FIN
13. LA AUTORIDAD – El Desafío Cristiano
14. HUMILLACIÓN Y EXALTACIÓN DEL CRISTIANO
15. RESPUESTAS A PREGUNTAS DIFÍCILES DE LA
BIBLIA
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“LA ORACIÓN EFICAZ”
16. TEMAS INTERESANTES DE LA BIBLIA
17. JESÚS, NOMBRE SOBRE TODO NOMBRE
18. EL ESPÍRITU SANTO EN LA IGLESIA
(Búsquelos en internet).
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