Novela corta
La novela corta es un tipo de narración de menor extensión que la novela, pero mayor que el cuento.
La novela corta está compuesta por los mismos elementos que la novela, sin embargo, y debido a la
particularidad de su extensión, los personajes, la trama, los escenarios y las descripciones son breves y
menos desarrolladas.
Como ejemplos de novela corta se pueden mencionar El coronel no tiene quien le escriba (1957), de
Gabriel García Márquez, Cuentos de navidad (1843), de Charles Dickens, La metamorfosis (1915), de
Franz Kafka, entre otros.
Novela epistolar
Es un tipo de novela narrada en tercera persona y contada a través de cartas, diarios o demás
documentos de carácter personal, por lo que también tiene una tendencia de redacción similar a la
novela autobiográfica debido a la participación del narrador en el relato.
Se caracteriza por tener un carácter íntimo, verdadero, presentar una situación conflictiva y ser parte de
la evolución de la novela a lo largo del siglo VXIII.
Como ejemplo se pueden mencionar Julia, o la nueva Eloísa (1761), de Jean-Jacques Rousseau, Drácula
(1887), de Bram Stoker, Pobres Gentes (1844-1846), de Fiodor M. Dostoievski.
Novela autobiográfica
La novela autobiográfica se caracteriza por exponer información de la vida del autor. En este sentido, el
autor de la obra narra diversos momentos de su vida, generalmente, los que han dejado huella como
logros, fracasos, enfermedades, pérdidas, historias de amor, entre otros, y los da a conocer a público.
La novela autobiográfica se caracteriza por ser una obra que nace de la introspección del autor. Algunos
ejemplos son Confesiones (397-398), de Agustín de Hipona, Vivir para contarla (2002) de Gabriel García
Márquez, Memorias de una joven formal (1958), de Virginia Wolf.
Novela satírica
La novela satírica, como su nombre lo indica, se caracteriza por el uso de los elementos de la sátira. En
este tipo de novela el autor deja expuesto su punto de vista en relación a una situación en particular, la
cual ridiculiza para generar una reacción en el lector.
Como ejemplo Los viajes de Gulliver (1927), de Jonathan Swift, Rebelión en la granja (1945), de George
Orwell, Superviviente (2000), de Chuck Palahniuk, entre otros.
Novela picaresca
Es un tipo de novela que narra en primera persona las aventuras de un protagonista pícaro, incluso, que
se perfila como un antihéroe.
Este tipo de novela es característica de la literatura española durante la transición del Renacimiento al
Barroco, entre los siglos XVI y XVII, periodo denominado como Siglo de Oro.
Estas novelas incluyen características propias de la vida durante el siglo XVI, de allí que critique las
costumbres de la época e invita a una reflexión de la moral y de esa realidad social.
Entre los principales ejemplos se mencionan El lazarillo de Tormes (1554), autor desconocido, y La vida
del Buscón (1626), de Francisco Quevedo.
Novela caballeresca
La novela caballeresca surgió en el siglo XV. Este tipo de novela se caracteriza por relatar las hazañas y el
heroísmo de los caballeros que acostumbraban a enfrentarse a diversas adversidades a lo largo de sus
vidas.
Los relatos de las novelas caballerescas se esfuerzan en presentar de la mejor manera la realidad de
aquella época, de esta manera la historia se torna más verosímil.
En este sentido, el personaje principal, el caballero, es descrito como un hombre valiente, corajoso y
fuerte capaz de asumir cualquier riesgo y batallar cada vez que sea necesario. Asimismo, el caballero es
un sujeto inteligente, astuto y honorable al que muchos respetan.
Como ejemplo se puede mencionar la novela Tirante el Blanco (1490), del autor valenciano Joanot
Mastorell. No obstante, más tarde este tipo de novela fue desmitificada con la publicación de El
ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha (1605), de Miguel de Cervantes.
Novela realista
La novela realista fue ampliamente desarrollada en España a mediados del siglo XIX. Se caracteriza por
presentar una narración que refleja con mucha claridad la realidad de las circunstancias de la vida
cotidiana y de diversos acontecimientos sociales.
Estas novelas también destacan por la mirada objetiva que desarrolla el autor para describir y exponer la
realidad de un momento determinado.
Como ejemplo se pueden mencionar las novelas Fortunata y Jacinta (1886-187), de Benito Pérez Galdós
y Madame Bovary (1857), de Gustave Flaubert.
Novela histórica
Como su tipología lo indica, la novela histórica se basa en relatos del pasado y de la historia. Incluso, las
historias narradas pueden ser reales o ficticias siempre y cuando se sitúen en un momento histórico. Es
un tipo de novela que goza de bastante éxito.
En el caso de las historias reales, el autor debe apoyarse en argumentos y datos relevantes sobre una
serie de acontecimientos o personajes que fueron relevantes en un momento dado.
Si se trata de un relato ficticio, el autor también debe ubicar la historia en un tiempo pasado y
desarrollar un argumento a partir de su creatividad.
Como ejemplo se puede mencionar La fiesta del chivo (2000), es una novela del escritor peruano Mario
Vargas Llosa basada en la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo en República Dominicana.
Otra obra destacada es El nombre de la rosa (1980), de Umberto Eco, cuya historia nace de la
imaginación del autor, desarrollada en un ambiente misterioso.
Novela de ciencia ficción
Las novelas de ciencia ficción parten de la especulación de una serie de hechos que se desarrollan en un
espacio imaginario. Estos relatos se basan en historias futuristas acerca de viajes espaciales, la existencia
de alienígenas, la evolución humana, el fin del mundo, viajes en el tiempo, entre otros.
Asimismo, hace uso de elementos como las ciencias físicas, elementos tecnológicos, la vida artificial y
demás recursos robóticos para el desarrollo de las historias. Incluso, los personajes pueden ser humanos
o seres recreados a partir de la imaginación del autor.
La guerra de los mundos (1898), de H. G. Wells, El juego de Ender (1985), de Orson Scott Card, entre
otros, son ejemplos de novelas de ciencia ficción.
Novela de fantasía
Las novelas de fantasía son aquellas que hacen uso de elementos imaginativos para recrear mundos y
personajes con características particulares y no reales. No se deben confundir con las novelas de ciencia
ficción, cuyos relatos se basan, en gran medida, en elementos tecnológicos.
Los personajes que recrean estas historias suelen ser hadas, brujos, hechiceros, elfos, trolls, entre otros.
Los ejemplos más destacados son la trilogía El Señor de los Anillos, de J. R. R. Tolkien y la saga de Harry
Potter, de J. K. Rowlling, entre otros.
Novela de terror
Las novelas de terror se caracterizan por narrar historias que generan miedo y temor durante el
desarrollo de los hechos. Sin embargo, estos relatos suelen atrapar al lector hasta el desenlace de la
historia.
Un escritor que se caracteriza por escribir este tipo de novelas es el estadounidense Stephen King, una
de sus novelas de terror más conocidas es El resplandor (1977).
Novela de aventuras
Las novelas que narran historias en las cuales los personajes se adentran a lugares desconocidos en la
búsqueda de experimentar algo nuevo, bien sea conocer un lugar, realizar un viaje, revelar un misterio,
iniciar una relación amorosa, entre otras.
Estas novelas se caracterizan en que los personajes deben asumir riesgos, son atrevidos, les atrae el
misterio, experimentan situaciones desconocidas y de acción, incluso, en ocasiones, dependen de la
suerte.
Por ejemplo, Robinson Crusoe (1719), de Daniel Defoe, La isla del tesoro (1883), de Robert Louis
Stenvenson, entre otras.
Novela romántica
Las novelas románticas son aquellas en las que se desarrolla una historia de amor, generalmente, con un
final feliz.
La trama principal de estas novelas está repleta de descripciones de las emociones de los protagonistas
enamorados, los cuales viven un proceso de enamoramiento, encuentros furtivos, sensualidad, el
enfrentamiento entre rivales, entre otros.
Como ejemplo se pueden mencionar Cumbres borrascosas (1847), de Emily Brontë, Los puentes de
Madison (1992) de Robert James Waller, El amor en los tiempos de cólera (1985), de Gabriel García
Márquez.