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Tema 4

El documento aborda los derechos subjetivos, su relación con la norma jurídica y la libertad de los individuos, así como las potestades y deberes que surgen de ellos. Se discuten conceptos como la autonomía privada, el acto y negocio jurídico, la adquisición y extinción de derechos, y los límites al ejercicio de estos derechos, incluyendo la buena fe y el abuso del derecho. Además, se menciona la prescripción y caducidad como límites temporales para el ejercicio de los derechos.

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Tema 4

El documento aborda los derechos subjetivos, su relación con la norma jurídica y la libertad de los individuos, así como las potestades y deberes que surgen de ellos. Se discuten conceptos como la autonomía privada, el acto y negocio jurídico, la adquisición y extinción de derechos, y los límites al ejercicio de estos derechos, incluyendo la buena fe y el abuso del derecho. Además, se menciona la prescripción y caducidad como límites temporales para el ejercicio de los derechos.

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TEMA 4: LOS DERECHOS SUBJETIVOS.

Esquema.

1. Norma jurídica y libertad de los sujetos.


2. El derecho subjetivo.
3. Las potestades.
4. Derecho subjetivo y deber.
5. La relación jurídica.
6. La autonomía privada.
7. El acto y el negocio jurídico.
8. Adquisición y extinción de los derechos subjetivos. La renuncia de derechos.
9. El ejercicio del derecho y sus límites.
10. Límite temporal al ejercicio de los derechos. La prescripción y la caducidad.

1. NORMA JURÍDICA Y LIBERTAD DE LOS SUJETOS:

El ordenamiento jurídico se compone por el conjunto de reglas establecidas para la


organización de la convivencia en comunidad. Las normas jurídicas ordenan a los particulares,
individualmente considerados y en cuanto miembros de los colectivos sociales, y también a los
poderes públicos, la observancia de los comportamientos considerados necesarios o
adecuados para mantener la organización social.

En otras palabras, el ordenamiento jurídico no persigue asfixiar la libertad y capacidad de


decisión de las personas, sino crear cauces y garantías para que esa libertad pueda ser
adecuadamente ejercitada y establecer los criterios para que los conflictos puedan ser
adecuadamente resueltos, estableciéndose la jerarquía de los valores que deben prevalecer
los unos sobre los otros en los casos de conflicto, y las medidas de composición de intereses
que mayor satisfacción reporten a las personas

Por eso, el Derecho debe ser garante de la libertad, una de las mayores preocupaciones con
que se enfrenta un ordenamiento jurídico como el nuestro, es el de establecer cortapisas y
límites al poder arbitrario que desde las instancias públicas cabe ejercer sobre los ciudadanos.
La expresión en la que se resume esa labor de contención del exceso de los poderes públicos
es la del ESTADO DE DERECHO.

Pero no basta con limitar el poder del Estado ordenando que se someta al Derecho. Además es
preciso que el Estado y el Derecho respeten materialmente la libertad de los ciudadanos y
personas, a cuyo fin en la propia Constitución se contiene un elenco de derechos
fundamentales y libertades que constituyen límites materiales al poder del Estado y a los
mandatos contenidos en las normas jurídicas.

La libertad de las personas no solamente puede padecer agresiones desde los poderes
públicos. También esa libertad debe ser garantizada frente a las agresiones que puedan
proceder de otros sujetos privados, individual y colectivamente considerados.

2. EL DERECHO SUBJETIVO

Al sujeto se le dota de un ámbito dentro del cual puede desenvolverse para satisfacer sus
necesidades e intereses de acuerdo con su propio criterio. Eso implica que se reconozca o
atribuya el poder al sujeto de imponer su criterio y adoptar sus decisiones, es decir, que el
ordenamiento respalde con los instrumentos que le son propios al poder otorgado a los
particulares, tanto frente a los poderes públicos, como a los demás particulares.

Ese poder que el ordenamiento otorga o reconoce a los particulares para que satisfagan sus
propios intereses, se conoce técnicamente con el nombre de DERECHO SUBJETIVO.

Este DERECHO SUBJETIVO suele definirse como la situación de poder concreto otorgada por el
ordenamiento a un sujeto para que defienda y satisfaga sus propios intereses. Los distintos
poderes concretos que integran un derecho subjetivo se suelen denominar FACULTADES.

3. LAS POTESTADES:

No todas las situaciones de poder que reconoce u otorga el ordenamiento jurídico a los sujetos
merecen la calificación de derechos subjetivos. Esa calificación se reserva al poder que permite
que su titular persiga la satisfacción de sus propios intereses.

El DERECHO SUBJETIVO implica un poder de carácter egoísta, que se fundamenta sobre el


presupuesto ideológico de suponer que nadie mejor que el propio interesado para decidir lo
más conveniente a sus intereses de manera que, si cada uno consigue lo mejor para sí, el
resultado será que se conseguirá el bienestar general por la suma de bienestares individuales.

Con independencia de que se comparta o no ese presupuesto y de los límites que se imponen
a ese poder egoísta que subyace en el derecho subjetivo, hay otras situaciones en las cuales se
otorga poder a los sujetos, pero no para satisfacer los intereses del titular, sino para que en el
ejercicio de ese poder se sirvan intereses de otras personas.

4. DERECHO SUBJETIVO Y DEBER.


Existe el deber de atacamiento y cumplimiento, pero no sólo hay deber de respetar las
normas, sino que también existe el deber de respetar los derechos ajenos con carácter general
y frente a derechos subjetivos concretos, nacen deberes jurídicos concretos.

Cuando alguien ostenta jurídicamente hablando, un poder, ese poder siempre se tiene sobre o
frente otras personas. El poder, el derecho subjetivo, genera, un deber de sumisión y respeto
para el sujeto pasivo del mismo. Luego todo derecho subjetivo tiene un lado positivo.

En función de la amplitud del círculo de los sujetos pasivos de un determinado derecho


subjetivo, suele distinguirse entre DERECHOS ABSOLUTOS O ERGA OMNES Y DERECHOS
RELATIVOS.

Un DERECHO que es absoluto cuando el sujeto pasivo comprende a todos los demás. Por eso
se dice que es erga omnes. El propietario es dueño de sus cosas frente a cualquier persona, el
sujeto pasivo del derecho de propiedad puede ser cualquier, pues no se es propietario frente a
unas personas y no frente a otras.

Hay también derechos subjetivos que someten sólo a personas determinadas. Por ejemplo,
con los llamados DERECHOS DE CRÉDITOS, en los cuales a su titular, el acreedor, se le otorga el

poder de exigir de una persona concreta y determinada, el deudor, la observancia de una


determinada conducta, que debe servir para satisfacer el poder del acreedor.

5. LA RELACIÓN JURÍDICA:

Cuando un sujeto es titular de un derecho hay otros sujetos que entran en juego. Cualquier
poder es poder frente o sobre otros, es decir, que los derechos comportan la existencia de
relaciones entre personas.

El ordenamiento jurídico regula relaciones entre personas, pues el hombre, en cuanto ser que
se desenvuelve en sociedad, debe atenerse a unas pautas de comportamiento que, en buena
medida, son pautas señaladas por las normas jurídicas. Cuando las relaciones sociales son
contempladas jurídicamente, se habla de relaciones con transcendencia jurídica o relaciones
jurídicas.

Un ejemplo claro sería: en las relaciones jurídicas llamadas relaciones obligatorias u


obligacionales y en las contractuales. En ellas se integran los derechos de crédito y las deudas,
siendo lo normal que un sujeto vinculado en una relación obligatoria sea a la vez acreedor y
deudor. (Tiene el deber de cumplir una obligación).

6. LA AUTONOMÍA PRIVADA:

Hay relaciones jurídicas que suponen vínculos entre las personas que son titulares de derechos
y deberes respectivos.
Este poder que tiene los particulares de establecer las reglas aplicables para lograr sus fines,
no es ciertamente ilimitado, pero existe.

Por eso, porque es poder de dictar normas que tiene los particulares, se habla de AUTONOMÍA
PRIVADA, pode de autorregulación y autogobierno por los particulares.

El reconocimiento de la AUTONOMÍA PRIVADA supone que las relaciones entre particulares se


encuentran sometidas no sólo a las normas jurídicas en sentido estricto sino también a las
reglas creadas por los propios particulares.

En materia de contratos, en la cual la autonomía privada desempeña un amplio juego, esta


doble génesis de normas ha hecho decir al legislador que las reglas creadas por los
contratantes tienen fuerza de ley entre ellos (art. 1.091 C.C.).

7. EL ACTO Y EL NEGOCIO JURÍDICO:

Atendiendo al grado de liberta de los particulares para autorregular sus intereses y a la eficacia
jurídica de sus decisiones, se ha creado una distinción de alcance general, y no exenta de
discusión, que se para los ACTOS JURÍDICOS Y LOS NEGOCIOS JURÍDICOS.

Por ejemplo: vender bienes de la herencia (que ya ha sido aceptada) antes de haberla
aceptado lo repudiado comporta, por disposición legal, la aceptación de la misma, aunque el
sujeto no tuviera la intención de que se produjera tal efecto. Así también, cuando se reclama al
deudor que se retrasa en cumplir el pago de la deuda, se producen los efectos de la mora del
deudor, aunque el acreedor ignore que su reclamación los comporta.

Se habla de NEGOCIOS JURÍDICOS cuando se reconoce a los particulares el poder de configurar


los efectos que su comportamiento produzca, de acuerdo con sus deseos.

Para el NEGOCIO JURÍDICO se requiere el comportamiento voluntario tendente a crearlo y la


voluntad del sujeto o sujetos tienen la virtualidad de poder establecer los efectos y reglas que
su comportamiento genera. Cuando se celebra un contrato, el contrato produce los efectos
queridos por las partes y establecidos por el ordenamiento jurídico.

En resumen, el DERECHO OBJETIVO, regula las relaciones entre las personas creando a
menudo cauces para que esas personas puedan ejercitar su libertad y capacidad de decidir.
Para eso tiene que atribuirles el poder de decidir o imponer sus decisiones (derecho subjetivos
y potestades), creando como consecuencia la sumisión de otros sujetos (deberes jurídicos),
todo lo cual se integra en el seno de las relaciones sociales que el ordenamiento jurídico regula
(relaciones jurídicas).

La libertad y capacidad de decisión de los sujetos significa también que los comportamientos
voluntarios realizados por las personas son tomados en consideración por el ordenamiento,
que les puede atribuir efectos, requeridos o no por los intervinientes ( ACTOS JURÍDICOS), o
bien, como manifestación de la autonomía privada, puede el ordenamiento reconocer eficacia
vinculante a la decisión de los particulares, que será así capaz de configurar el contendí de sus
relaciones jurídicas (NEGOCIOS JURÍDICOS).
8. ADQUISICIÓN Y EXITINCIÓN DE LOS DERECHOS SUBJETIVOS. LA RENUNCIA DE LOS
DERECHOS.

Las situaciones de poder en que los derechos subjetivos consisten son adquiridas (las maneras
son muy diversas) por un sujeto concreto cuando se producen los acontecimientos que se
requieran para que así sea. Esto ocurre, por ejemplo: respecto de los llamados derechos de
personalidad en sentido propio.

El estudio de las modalidades y condiciones para adquirir los derechos, debe remitirse al
tratamiento de los diferentes derechos, o categorías de derechos. Se puede señalar la
distinción entre ADQUISICIÓN ORIGINARIA Y DERIVATIVA.

Los derechos se pierden por múltiples motivos. Así, los derechos que recaen sobre una cosa se
extinguen si perece la cosa en cuestión. Los derechos que comportan el poder de exigir una
conducta concreta a otra persona, como son los derechos de crédito, se extinguen por su
satisfacción y cumplimiento. Por eso, cuando el deudor paga la suma debida, se extingue el
derecho de crédito.

Un particular modo de extinción contemplado por el Código Civil, con carácter general, es la
llamada RENUNCIA DE DERECHOS. ART. 6 CC.

La lectura del art. 6.º2 CC obliga a matizar esa admisión de la renunciabilidad de los derechos,
ya que la renuncia de derechos solamente es válida cuando no contraríe el interés o el orden
público ni perjudique a terceros.

Esto ocurre claramente con los derechos que están al servicio de la propia dignidad humana:
una persona, aunque quiera, no puede someterse a la esclavitud, estando expresamente
prohibida la contratación de servicios de por vida (art. 1.583 CC). Esto quiere decir que no
puede renunciarse al derecho a la libertad personal. Tampoco puede renunciarse a la vida, ni
al nombre, etc.

En otras ocasiones, la renuncia a un derecho propio puede causar perjuicio a terceras


personas. Eso pasa si renuncio a los bienes de mi propiedad, deviniendo así insolvente y no
pudiendo en consecuencia pagar a mis acreedores, que de este modo resultan perjudicados.

9. EL EJERCICIO DE LOS DERECHOS Y SUS LIMITES:

Ejercitar un derecho es hacer uso del poder que comporta. Luego en función del derecho de
que se trate, así serán los actos de ejercicio que correspondan. De este modo el derecho de
propiedad se ejercita al decidir el destino que se da a la cosa propia, su explotación, se cesión a
otro sujeto, etc. Los derechos de crédito se ejercitan cobrando lo que el deudor debe, y así
sucesivamente.

No es preciso que sea el propio titular quien ejercite sus derechos subjetivos. Cabe por el
contrario que los derechos de una persona sean ejercitados materialmente por otras.
Ejercitar los derechos, bien personalmente por el titular, bien por persona interpuesta,
consiste en procurar la satisfacción del interés del titular, que es lo que justifica el
otorgamiento del derecho subjetivo de que se trate. Por ello el titular de un derecho subjetivo,
para satisfacer su interés, puede ejercitar el conjunto de facultades o poderes concretos qu
formar parte de su derecho.

A) LA COLISIÓN DE DERECHOS:

Es conocida como la afirmación de que la libertad de los unos llega hasta donde comienza la
libertad de otros. Mi derecho llega hasta donde comienza el derecho de otra persona. Por eso
la coexistencia de derechos impone límites al ejercicio de los mismos.

B) LA BUENA FE:

Además de actuar dentro de las facultades que su derecho le otorga y de respetar los derechos
de los demás, operan otros límites generales a las modalidades de ejercicio de los derechos
subjetivos, que impiden al titular ejercitar las facultades que nominalmente posee de manera
desorbitada o contraria de la buena fe.

El art. 7º1 del [Link] establece que “los derechos deberán ejercitarse conforme a las exigencias
de la buena fe”.

Un ejemplo claro de la vigencia del principio de buena fe en el ejercicio de los derechos se


encuentra en la regla de que NADIE PUEDE IR CONTRA SUS PROPIOS ACTOS, que impide que
un sujeto ejercite sus derechos de una manera objetivamente incompatible con su
comportamiento anterior.

C) EL ABUSO DEL DERECHO:

A una idea parecida obedece el otro límite general al ejercicio de los derechos que se recoge
en el art. 7.º2 del [Link] y que suele denominarse el ABUSO DEL DERECHO.

En principio se puede partir de la regla de que el sujeto que obra dentro de sus facultades,
realiza actos lícitos y justos. Quien ejercita su derecho de propiedad reclamando la entrega de
lo que es suyo, priva de la cosa a quien la posea, lo que no deja de ser un detrimento para el
poseedor, pero el propietario puede efectivamente causar esa lesión, porque tiene derecho a
ello.

Reprimir el ejercicio, en principio legítimo, de un derecho, cuando con el mismo,


sobrepasándose sus límites normales, se produce un resultado ANTISOCIAL, como señala el
propio art. 7.2º.
10. LÍMITE TEMPORAL AL EJERCICIO DE LOS DERECHOS. LA
PRESCRIPCIÓN Y LA CADUCIDAD.

E l titular tiene la posibilidad de ejercitar los poderes que su derecho le confiere. Tales poderes
o facultades serán ejercitados en un momento concreto o a lo largo de un período de tiempo.

10.1. LA PRESCRIPCIÓN EXTINTIVA:

A) Presupuestos de la prescripción:

• Que el derecho sea prescriptible.

• Que el derecho en cuestión permanezca inactivo, esto es, no ejercitado, pudiéndolo


haber sido.

• Que trascurra el plazo señalado por la ley sin ejercitarse el derecho.

• Que, producido un acto extemporáneo de pretendido ejercicio del derecho, el sujeto


pasivo alegue la prescripción producida y no haya renunciado a ella.

B) Cómputo del plazo de Prescripción: art. 5 [Link].

El cómputo se inicia desde el momento en que el derecho de que se trate pudo haber sido
ejercitado, salvo que se disponga cosa diferente. Algunas especialidades en la determinación
del momento inicial del cómputo se contienen en los art. 1.970 a 1.972.

C) Interrupción del Plazo Prescriptivo:

El acto de ejercicio del derecho que provoca la interrupción puede ser de cualquier naturaleza.
El art. 1.973 del [Link] admite tanto el ejercicio judicial del derecho como el extrajudicial.

Si el titular de un derecho de crédito, con un plazo de 15 años, no ejercita su derecho durante


14 años y medio, pero cuando ese momento llega dirige una carta al deudor exigiéndole que
pague, la prescripción queda interrumpida. Si tras reclamación el acreedor no consigue cobrar
y deja pasar otros 14 años inactivos, de nuevo podrá interrumpir la prescripción. Se habla de
SUSPENCIÓNDE LA PRESCRIPCIÓN.

D) Alegabilidad y renuncia de la prescripción:


El efecto de la prescripción es hacer inexigible al sujeto pasivo del derecho la observancia de la
conducta (omisiva o activa), que podía serle impuesta por el titular. Po eso, al prescribir un
derecho de crédito, deja de poderse exigir al deudor que pague.

E) Principales plazos legales de prescripción: art. 1966 y 1967:

La determinación del plazo de prescripción de cada derecho subjetivo es tarea a realizar caso
por caso. Por eso su determinación se remite al resto de esta obra. No obstante, el [Link],
menciona una serie de PLAZOS DE PRESCRIPCIÓN. Los más importantes son:

• Derechos reales sobre bienes inmuebles a los 30 años, salvo la acción hipotecaria que
lo hace a los 20.

• Derechos reales sobre bienes muebles prescriben a los 6 años.

• Derechos personales cuentan a plazo general de prescripción de 15 años, aplicable


salvo que se disponga otra cosa diferente por la ley en cada caso.

• El derecho a cobrar pensiones periódicas pagaderas en plazos inferiores a un año


prescribe a los 5 años, en los casos mencionados en el art.1966 [Link].

• En el plazo de tres años prescribe el derecho a cobrar los servicios profesionales y


algunos otros casos concretos,

• En el plazo de un año prescriben los interdictos posesorios o demandas que pretenden


la tutela sumaria de la tenencia o de la posesión.

10.2. LA CADUCIDAD:

Para el ejercicio de determinados derechos o facultades, que la ley considera se deben


ejercitar en un período predeterminado necesariamente, se fina un plazo llamado de
CADUCIDAD.

En este plazo, que suele ser más breve que el de prescripción, limita temporalmente la
posibilidad de ejercicio del derecho o facultad de que se trate, extinguiéndose ambos a la
decadencia del plazo y sin que quepa posibilidad de interrupción.

Las diferencias prácticas más señaladas que se parecían entre la prescripción y la caducidad
son:
La caducidad a diferencia de cuanto vimos ocurre con la prescripción, y debe ser apreciada de
oficio por los Tribunales y no es susceptible de interrupción.

La APRECIABILIDAD DE OFICIO: parece denotar que el fundamento de la caducidad se


encuentra en un interés público de que ciertos derechos se ejerciten dentro del plazo señalado
por la ley.

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