QUIZ TERCER PERÍODO Nombre:
Asignatura Docente Nivel Básico:Introducir la competencia de extracción de estructu
Lengua Castellana Cristina Espinosa
1. LEE EL SIGUIENTE TEXTO Y CONTESTA LAS PREGUNTAS
UN MUNDO EN CUATRO PATAS
Hoy día es de lo más común ver a la gente paseando a sus perros en la calle o escuchar ladridos al llegar a una casa.
Sin embargo, esto no surgió de manera espontánea, sino que exigió un largo proceso de adaptación de los animales a
un nuevo medio.
Hace muchos años, los perros iban detrás de los cazadores para asegurarse una comida con los trozos de carroña que
quedaban en el camino; esto se invirtió poco a poco hasta que el perro, en una especie de agradecimiento por ser
proveído de alimento, tomó la delantera, ofreciéndose para la búsqueda de las presas. Desde ese entonces perros como
los Labradores o los Cocker Spainel dirigieron la ruta que habría de seguir el grupo de cazadores. Poco a poco se
reconocieron las habilidades de cada raza y fue así como se inició su clasificación.
Existen diferentes maneras de clasificarlos; la Federación Canófila Mexicana ofrece la siguiente división: perros de
pastoreo, Terriers, perros de compañía, de trabajo, de juguete, de cacería y sabuesos. Los pastores por ejemplo, fueron
desarrollados para cuidar y proteger los rebaños. Por su parte, un perro cazador puede atrapar pájaros, corretear
mariposas o cualquier otra posible presa, los Terriers acostumbran rascar la tierra y son perros alertas y temerarios. Las
razas de trabajo, entre las que se encuentran los Husky Siberianos, fueron entrenados para desempeñar labores útiles,
como jalar trineos.
Los perros de juguete y de compañía son básicamente juguetones y buenos compañeros de niños y adultos.
De cualquier forma, aunque algunos comportamientos sean aparentemente normales en determinada raza, hay ciertas
variantes de cuidado. Una es la de la agresividad, ya que ningún perro es agresivo por naturaleza, ni ataca, sin haber
sido agredido antes. Un comportamiento agresivo constante no es normal en ninguna raza y puede ser causado por
problemas de salud.
Tomado de Geomundo, 1997. Por Lourdes Olavarrieta. (Fragmento editado)
1. Según los primeros párrafos del texto, la relación entre los humanos y los perros
A. ha sido desde siempre amistosa.
B. va en contra de la naturaleza.
C. es una forma de explotación despiadada.
D. se ha hecho más estrecha con el tiempo
2. La clasificación de las diferentes razas de perros dentro del texto se basa especialmente en
A. su tamaño.
B. sus cualidades.
C. su agresividad.
D. sus costumbres.
3. Del último párrafo del texto se puede concluir que un perro NO debería atacar cuando
A. alguien le tira una piedra.
B. tiene problemas de salud.
C. una persona se le acerca.
D. otro perro lo muerde.
4. Si en el último párrafo del texto quitáramos la expresión: .Una es la de la agresividad, ya que ningún perro es
agresivo por naturaleza, ni ataca, sin haber sido agredido antes..., el párrafo
A. quedaría más fácil de entender.
B. tendría sólo ideas opuestas.
C. perdería información importante para el lector.
D. quedaría mejor al suprimir información innecesaria.
5. Si se cambiara el título del texto, el más adecuado según el tema tratado sería
A. Perros del mundo.
B. Perros contra el mundo.
C. La federación Canófila Mexicana.
D. Los perros mexicanos.
6. La intención del texto anterior es
A. debatir sobre las clasificaciones de los perros.
B. demostrar que los perros y los hombres siempre han sido buenos amigos.
C. contar el origen de las principales razas de perros.
D. describir a los perros y su historia con el hombre.
2. LEE EL SIGUIENTE TEXTO Y COMPLETA LA TABLA DE ANÁLISIS CON LA INFORMACIÓN REQUERIDA.
VEINTISIETE
Giorgio Manganelli (Italia, 1922-1990)
Un señor que poseía un caballo de excepcional elegancia, una mansión fortificada, tres criados y una viña, creyó
entender, por la manera como se habían dispuesto los cirros en torno al sol, que debía abandonar Cornualles, en donde
siempre había vivido, y dirigirse a Roma, en donde, suponía, tendría ocasión de hablar con el Emperador. No era un
mitómano ni un aventurero, pero aquellos cirros le hacían pensar. No empleó más de tres días en los preparativos,
escribió una vaga carta a su hermana, otra todavía más vaga a una mujer que, por puro ocio, había pensado en pedir por
esposa, ofreció un sacrificio a los dioses y partió, una mañana fría y despejada. Atravesó el canal que separa la Galia de
Cornualles y no tardó en encontrarse en una zona llena de bosques, sin ningún camino; el cielo estaba agitado y él con
frecuencia buscaba abrigo, con su caballo, en grutas que no mostraban rastros de presencia humana.
El día decimosegundo encontró en un vado un esqueleto de hombre, con una flecha entre las costillas: cuando lo tocó,
se pulverizó, y la flecha rodó entre los guijarros con un tintineo metálico. Al cabo de un mes encontró una miserable
aldea, habitada por aldeanos cuya lengua no entendía. Le pareció que le prevenían de alguna cosa. Tres días después
encontró un gigante, de rostro obtuso y tres ojos. Le salvó el velocísimo caballo y permaneció oculto durante una semana
en una selva en la que no penetraría jamás ningún gigante. Al segundo mes cruzó un país de poblados elegantes,
ciudades llenas de gente, ruidosos mercados; encontró hombres de su misma tierra, supo que una secreta tristeza
arruinaba aquella región, corroída por una lenta pestilencia. Cruzó los Alpes, comió lasagna en Mutina y bebió vino
espumoso. A mediados del tercer mes llegó a Roma. Le pareció admirable, sin saber cuánto había decaído los últimos
diez años. Se hablaba de peste, de envenenamientos, de emperadores viles o feroces, cuando no ambas cosas a un
tiempo. Puesto que había llegado a Roma, intentó vivir allí al menos un año; enseñaba el córnico, practicaba esgrima,
hacía dibujos exóticos para uso de los picapedreros imperiales. En la arena mató un toro y fue observado por un oficial
de la corte.
Un día encontró al Emperador que, confundiéndolo con otro, lo miró con odio. Tres días después el Emperador fue
despedazado y el gentilhombre de Cornualles aclamado emperador. Pero no era feliz. Siempre se preguntaba qué
habían querido decirle aquellos cirros. ¿Los había entendido mal? Estaba meditabundo y atormentado; se tranquilizó el
día en que el oficial de la corte apuntó la espada contra su garganta.
Centuria. Cien breves novelas-río (Centuria. Cento piccoli romanzi fiume, 1979), trad. Joaquín Jordá, Barcelona,
Anagrama, 1990, págs. 57-58.
FICHA DE ANÁLISIS NARRATIVO
SUPERESTRUCTURA
TEMA GENERAL
Párrafo 1:
MACROPROPOSICIONES Párrafo 2:
Párrafo 3: