UNIVERSIDAD PEDAGOGICA NACIONAL
(LICENCIATURA EN EDUCACIÓN E INNOVACIÓN PEDAGOGICA)
LEIP
MODULO 7: GESTIÓN
EDUCATIVA Y CREACIÓN DE AMBIENTES DE APRENDIZAJE
SEMANA 2: LA GESTIÓN COMO INTERACCIÓN SOCIAL
ACTIVIDAD 4: PERSPECTIVAS SOBRE LAS ORGANIZACIONES
EDUCATIVAS
ALUMNA: YADIRA SALAZAR OLVERA
GRUPO: ´´G´´ RIO GRANDE
TUTORA: ANDREA JAZMIN HERNANDEZ GAYTAN
7- 02-2021
Perspectivas sobre las organizaciones educativas
La organización social es un sistema inserto en otro más amplio, que es
la sociedad con la cual interactúa; ambas se influyen mutuamente. La
organización está constituida por un grupo de individuos que unen
actuaciones para alcanzar determinados propósitos. Lo que caracteriza
a las organizaciones sociales es que, para alcanzar sus objetivos, cada
uno de sus integrantes debe desempeñar una función o cumplir un
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papel particular que, de alguna manera, es diferente de los demás y
que los roles del resto de sus integrantes demandan, con el fin de llevar
a cabo las funciones propias. La organización social se constituye,
entonces, en una red de relaciones de interdependencia entre sus
componentes que cumplen funciones diferentes, lo que se denomina
Patrón Sinérgico. Los contratos entre las partes de la organización son
el instrumento por medio del cual se definen y delimitan las relaciones
de interdependencia que se desarrollan entre ellas como resultado de la
división del trabajo. En la medida en que una organización tiene más
diversidad de tipos de contratos y más transacciones, su complejidad
será mayor. La gestión de servicios sanitarios se realiza al interior de
organizaciones de gran complejidad. Estas organizaciones son
sistemas abiertos que tienden a la variabilidad y en ellas se introducen
elementos de gestión para mantenerlas bajo control.
El aprendizaje es uno de los mayores retos y exigencias que se plantea
el desarrollo y la adaptación de las organizaciones a lo largo de toda la
vida. Orientarse hacia una organización de aprendizaje es lograr un
cambio radical a través del aumento de las capacidades de las
personas para tomar decisiones efectivas y solucionar problemas,
fomento del pensamiento reflexivo y crítico, y transformación de la
innovación en una estrategia básica de permanencia y crecimiento
organizacional.
El aprendizaje organizacional se convierte en una herramienta que
utiliza el desarrollo organizacional para llevar a cabo los procesos de
cambio, la adaptación al entorno y el logro de una ventaja competitiva
para la organización y a su vez en el proceso encargado de crear
organizaciones de rápido aprendizaje u organizaciones que aprenden.
Desde esta concepción, en este enfoque el aprendizaje no solo
representa la adquisición de nueva información y habilidades sino
fundamentalmente, una actividad social que se expresa en las
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organizaciones, que permiten recoger e integrar distintas experiencias,
conocimientos habilidades y destrezas en torno a una comunidad,
donde unos aprenden de otros y todos trabajan por un fin común.
El clima organizacional ejerce una significativa influencia en la cultura
de la organización. Esta comprende el patrón general de conductas,
creencias y valores compartidos por los miembros de una organización.
Los miembros de la organización determinan en gran parte su cultura y,
en este sentido, el clima organizacional ejerce una influencia directa,
porque las percepciones de los individuos determinan sustancialmente
las creencias, mitos, conductas y valores que conforman la cultura de la
organización. La cultura en general abarca un sistema de significados
compartidos por una gran parte de los miembros de una organización
que los distinguen de otras.
La cultura puede facilitar o dificultar la solución de los problemas
relacionados con la adaptación al entorno y la integración interna. Se
entiende por integración interna, la forma de organización que adopta
una institución, empresa u otra entidad para lograr una efectividad en su
quehacer y un bienestar sostenidos con vista a garantizar una
adaptación externa adecuada.
La escuela es una institución que educa para la vida y en la vida hay
que saber convivir. Así de sencillo o más bien dicho, decirlo es sencillo,
pero como institución social donde a diario se relacionan cientos de
personas vivir en convivencia resulta con frecuencia un dilema y más
aún cuando no se le da la necesaria atención a la transformación de los
conflictos, la escuela se puede convierte en un territorio hostil para
docentes, directivos, alumnos y padres de familia, por eso, la
transformación de conflictos reviste, en la actualidad, una exigencia
especialmente apremiante. “Decidir en la incertidumbre y actuar en la
urgencia”. Todas las instituciones y las escuelas no es precisamente
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una excepción, se caracterizan por vivir diversos conflictos de distinta
índole, de diferente intensidad y diversos protagonistas. Se suscitan por
ejemplo conflictos entre profesores, entre profesores y alumnos, entre
profesores y padres de familia, conflictos entre profesores y directivos,
conflictos entre alumnos, entre padres de familia, conflictos entre toda la
comunidad escolar esto es una pequeña muestra de las múltiples
situaciones conflictivas que todos los que estamos inmersos en un
centro educativo hemos vivido y seguiremos viviendo, pero se puede
dar una mejor transformación a los conflictos. Paradójicamente, hablar
de conflictos puede resultar para muchos docentes recordar situaciones
tristes, dolorosas, no deseables, situaciones que están viviendo con
angustia recordaba la frase de una docente “lo que tengo que aguantar
para tragar”, muchas de estas vivencias se ha suscitado debido a una
escasa consideración a la transformación del conflicto y como objeto de
estudio, se comienza a vivir un interés creciente. Al hablar de conflicto
se requiere desarrollar una visión alternativa, fundamentada en valores
públicos, democráticos y colectivos, que sitúe la existencia del conflicto
como elemento consustancial e “insoslayable del fenómeno
organizacional”, necesario para la vida, en general, y para el desarrollo
organizativo de las escuelas. Además, el conflicto exige afrontarlo con
valor, “pues el conflicto y las posiciones discrepantes pueden y deben
generar debate y servir de base para la crítica pedagógica, y, por
supuesto, como una esfera de lucha ideológica y articulación de
prácticas sociales y educativas liberadoras”.
Bibliografía:
Perlo, C. (s/f) Aporte del interaccionismo simbólico a las teorías de la
organización, Invenio, Vol. 9, núm. 16, 2006, pp. 80-107, Argentina
Universidad de Centro Educativo Latinoamericano.
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Martínez, N y Dávila A, Preguntas y respuestas sobre un espacio vacío
de investigación. Revista Mexicana de Investigación Educativa, Vol. 3,
núm. 6, julio-dic, 1998, Consejo Mexicano de Investigación Educativa
A.C. , México.
Jares, X. (1997) El lugar del conflicto en la gestión escolar, en: Revista
Iberoamericana de Educación, Número 15 Micropolítica en la Escuela
Septiembre-Diciembre (págs. 53 a 93).