SALMOS 59
“Oración pidiendo ser librado de los enemigos”
El título de este Salmo es, Al músico principal; sobre No destruyas. Mictam de David, cuando envió Saúl, y
vigilaron la casa para matarlo. Esto se refiere al incidente de:
1 Samuel 19:11-12
“11 Saúl envió luego mensajeros a casa de David para que lo vigilasen, y lo matasen a la mañana. Más
Mical su mujer avisó a David, diciendo: Si no salvas tu vida esta noche, mañana serás muerto.
12 Y descolgó Mical a David por una ventana; y él se fue y huyó, y escapó.”
Este fue el intento de asesinato de parte del Rey Saúl e contra de David el cual fue revelado abiertamente y
comenzó su larga temporada de vivir como fugitivo.
A. DAVID DESCRIBE AL ASESINO SEDIENTO DE SANGRE.
1. (1-2) Una oración por liberación y defensa.
“Líbrame de mis enemigos, oh Dios mío; Ponme a salvo de los que se levantan contra mí.
Líbrame de los que cometen iniquidad, Y sálvame de hombres sanguinarios.”
a. Líbrame de mis enemigos, oh Dios mío:
Muchos fueron los peligros de David, muchos fueron sus enemigos, y muchos fueron los Salmos
que comenzaron con esta línea de pensamiento. Pensamos que era raro que el hombre conforme
al corazón de Dios, el rey terrenal más grande de Israel, tuviera tantos enemigos. La idea es menos
extraña cuando pensamos cuantos enemigos tuvo el Hijo de David.
b. Ponme a salvo:
El sentido de esta antigua palabra Hebrea es el levantar, como en un lugar seguro y defendido.
Dice, “Levántame hacia Tu fortaleza, por encima de los que se levantan contra mí.” Esta idea se
repite en tres ocasiones en el Salmo (59:9, 16, 17).
c. Sálvame de hombres sanguinarios:
David era el blanco de un plan enfocado en asesinarle, la cual vino de los niveles más altos del
gobierno de Israel. Muchos sintieron que podían avanzar su favor delante del rey Saúl al derramar
la sangre de David. Al conocer el peligro, David buscó a Dios por rescate y defensa.
2. (3-5) Describiendo la necesidad.
Porque he aquí están acechando mi vida; Se han juntado contra mí poderosos.
No por falta mía, ni pecado mío, oh Jehová;
Sin delito mío corren y se aperciben. Despierta para venir a mi encuentro, y mira.
Y tú, Jehová Dios de los ejércitos, Dios de Israel, Despierta para castigar a todas las naciones;
No tengas misericordia de todos los que se rebelan con iniquidad. Selah
a. Porque he aquí están acechando mi vida: Las circunstancias de 1 Samuel 19:11-12 debieron de
sorprender a David. Los asesinos llegaban en contra de su propio hogar, esperando sorprenderle en la
rutina de la vida diaria. David vio que los poderosos se habían juntado en contra de él y buscó la ayuda
de Dios.
b. No por falta mía, ni pecado mío, oh Jehová: No hizo una declaración de una perfección sin pecado. Él
simplemente entendió y le dijo a Dios de que no había razón justificada para que Saúl enviara a los
asesinos sedientos de sangre en contra de él.
c. Despierta para venir a mi encuentro, y mira: David temió que él moría si Dios estuviera inherente a su
necesidad. Él le pidió a Dios que estuviera activo para con él y que mirara sobre su crisis.
d. Jehová Dios de los ejércitos, Dios de Israel: David apeló a Dios con una variedad de Sus nombres y
títulos.
· Él era Yahvéh, el Dios de Pacto de Israel (Jehová)
· Él era Elohim Sabaoth, el comandante de los ejércitos celestiales (Dios de los ejércitos)
· Él era Elohi Israel, el Dios de Su pueblo escogido (Dios de Israel)
e. Despierta para castigar a todas las naciones: La esperanza en que Dios colocara las cosas en su lugar en
la causa de David hizo al salmista pensar en Dios arreglando las cosas a una escala mundial. David miró
hacia el Dios de los ejércitos angelicales (Jehová Dios de los ejércitos) para juzgar a las naciones y a los
que se rebelan con iniquidad.
3. (6-7) La orgullosa arrogancia de los enemigos de David.
Volverán a la tarde, ladrarán como perros, Y rodearán la ciudad.
He aquí proferirán con su boca; Espadas hay en sus labios, Porque dicen: ¿Quién oye?
a. Volverán a la tarde, ladrarán como perros: Los hombres enviasdos para vigilar la casa de David y para
matarle estaban determinados. Ellos no se rendirían con facilidad y ladraban como perros
peligrosos, yendo por toda la ciudad para encontrar y asesinar a David.
b. He aquí proferirán con su boca; Espadas hay en sus labios: Quizás David en realidad vio y escuchó
tales dichos mientras observaba a aquellos que le estaban vigilando. Él escuchaba sus palabras filosas
en contra de él, y su poco cuidado por Dios o David o cualquier autoridad (¿Quién oye?).
B. LA RESPUESTA DE DIOS HACIA LOS HOMBRES SEDIENTOS DE SANGRE.
1. (8-10) La fuerte confianza de David sobre Dios.
Más tú, Jehová, te reirás de ellos; Te burlarás de todas las naciones.
A causa del poder del enemigo esperaré en ti, Porque Dios es mi defensa.
El Dios de mi misericordia irá delante de mí; Dios hará que vea en mis enemigos mi deseo.
a. Más tú, Jehová, te reirás de ellos: El peligro de David por parte de los asesinos era real y temible. Pero
él entendió de que ellos no eran nada en contra de Dios. El Señor podía simplemente reírse de ellos y
se su arrogante clamor de que Dios no les escucharía o tomara en cuenta su maldad.
b. Te burlarás de todas las naciones: David vio la risa de Dios en contra del hombre que esperaba fuera de
su casa para matarle en conexión con el triunfo de Dios sobre todas las naciones. Todos los que se
oponían a Dios serían tenidos en escarnio.
c. Porque Dios es mi defensa: La palabra defensa tiene la idea de una torre fuerte o fortaleza. David creía
que Dios era como una torre alta y fuerte para él. Le parecía imposible a David sobrevivir en contra de
una conspiración tan poderosa en su contra, pero Dios sería su defensa, su torre fuerte.
d. El Dios de mi misericordia irá delante de mí: David no solamente creía que el Señor era el Dios de…
misericordia en un sentido distante o teórico. Él pudo decir confiadamente, el Dios de mi
misericordia. Él sabía que Dios sería misericordioso para con él y que Dios iría delante de él, aun
dirigirle, en su necesidad.
2. (11-13) David pide que sus enemigos sean derrotados para llevar gloria a Dios.
No los mates, para que mi pueblo no olvide; Dispérsalos con tu poder, y abátelos,
Oh Jehová, escudo nuestro.
Por el pecado de su boca, por la palabra de sus labios, Sean ellos presos en su soberbia,
Y por la maldición y mentira que profieren.
Acábalos con furor, acábalos, para que no sean; Y sépase que Dios gobierna en Jacob
Hasta los fines de la tierra. Selah
a. No los mates, para que mi pueblo no olvide; Dispérsalos: David no solamente quería la derrota de sus
enemigos. Él quería que fueran derrotados en una manera que hiciera lo mejor para el pueblo de Dios.
Si esos enemigos debían de permanecer con vida, pero dispersos, la lección permanecería por más
tiempo.
b. Por el pecado de su boca, por la palabra de sus labios, Sean ellos presos en su soberbia: David parecía
especialmente ofendido por las orgullosas palabras que alcanzó a escuchar de parte de los hombres
que esperaban emboscarle. Con maldición y mentira se jactaban de la muerte de David y de su propia
promoción a causa de ello.
c. Acábalos con furor, acábalos, para que no sean: Justo algunas líneas antes David oró a Dios para que no
los mates; ahora repitió la oración de acábalos dos veces para enfatizar. No hay contradicción; vemos
que tal oración simplemente expresaba el deseo de David para que Dios “los tomara” y en realidad no
le interesaba en la cuestión de cómo Dios lidiaría con ellos.
d. Y sépase que Dios gobierna en Jacob: Lo que le importaba a David era sobre el honor y la gloria de Dios.
David oró para que la manera en que Dios lidiara con estos asesinos sedientos de sangre fuera
contado hasta los fines de la tierra, algo sobre sobre el gobierno justo de Dios en el mundo.
3. (14-15) El peligro que permanece.
Vuelvan, pues, a la tarde, y ladren como perros, Y rodeen la ciudad.
Anden ellos errantes para hallar qué comer; Y si no se sacian, pasen la noche quejándose.
a. Vuelvan, pues, a la tarde, y ladren como perros: La línea del Salmo 59:6 es repetido para énfasis.
Sentimos que David estaba espiando a través de la ventana mientras los asesinos rodeaban su casa, y
les vio como si fueran una manada de perros peligrosos.
b. Anden ellos errantes para hallar qué comer; Y si no se sacian, pasen la noche quejándose: Mientras
David les observaba se dio cuenta de que andaban errantes en las calles alrededor de su casa, a la
manera en que los perros cazan comida.
4. (16-17) Cantando alabanza a pesar del peligro.
Pero yo cantaré de tu poder, Y alabaré de mañana tu misericordia; Porque has sido mi amparo
Y refugio en el día de mi angustia.
Fortaleza mía, a ti cantaré; Porque eres, oh Dios, mi refugio, el Dios de mi misericordia.
a. Pero yo cantaré de tu poder: Los perros asesinos aúllan en la calle, pero
David cantará del poder y misericordia de Dios. Ellos esperan por él por las tardes, pero David estaba
confiado que Dios, al ser su amparo y refugio, sobreviviría hasta la mañana, y sobrevivía cantando.
b. Fortaleza mía, a ti cantaré: Aunque una conspiración para matarle aún estaba vigente en las altas
esferas del reino, el corazón de David estaba lleno con cánticos de alabanza en lugar de tenebrosos
temores. Él comenzó el Salmo pidiéndole a Dios Su defensa (Salmo 59:1); al final del Salmo él estaba
confiado en que Dios era su refugio y en que podía cantar acerca de ello.