RELACIONES LABORALES
Uno de los elementos que más influye en nuestra forma de relacionarnos con los demás
es la imagen que tenemos de ellos. Supongamos, por ejemplo, que estamos en una
estación de autobuses y alguien se acerca a nosotros con el propósito de iniciar una
conversación. ¿Cuál será nuestra reacción? ¿Nos sorprenderemos o nos parecerá lo
más natural del mundo? ¿nos sentiremos cómodos o incómodos? ¿Cómo
interpretaremos la conducta de la otra persona? La respuesta a estas preguntas
depende en gran medida de cómo hayamos interpretado lo que hemos visto en ella: su
aspecto físico, forma de vestir, tono de su voz. gestos, mirada... A partir de estos
elementos tan externos y generales, seguramente nos formaremos una imagen que
determinará nuestra respuesta. Y así, dependiendo de que hayamos percibido correcta
o incorrectamente, nuestra conducta será adecuada o inadecuada.
Las relaciones laborales son aquellas que se establecen entre dos o más personas en
el ámbito laboral.
Las relaciones laborales están reguladas por un “contrato de trabajo”, el cual estipula
los deberes y obligaciones a cumplir por ambas partes. Un ejemplo de esto serían los
días de vacaciones, las horas de trabajo, la paga, prestaciones, etc.
Características de las relaciones laborales
Ya hemos visto la definición de relación laboral, pero ¿qué las caracteriza?
Las relaciones laborales se caracterizan porque los trabajadores están sometidos
al poder de subordinación de parte del empleador, de tal forma que este tiene la
facultad de impartir órdenes que el trabajador tiene la obligación de cumplir,
siempre y cuando estas órdenes se ajusten a la ley y a lo pactado en contrato de
trabajo y el convenio colectivo.
Estos son los tres elementos de la relación laboral, que configuran la misma y
siempre deben estar presentes:
Subordinación
Remuneración
Prestación personal del servicio
Además, hay que tener en cuenta que existen relaciones laborales individuales y
colectivas. Las primeras son las que un trabajador individual estable con su
empleador. Mientras que las segundas son aquellas que establece el sindicato en
representación de los trabajadores con una empresa u organización patronal.
Las relaciones laborales son aquellas que se desarrollan entre el trabajo y el capital
presentes en el hecho productivo, a quien aporta o realiza el trabajo se le conoce
como empleado o trabajador y quien provee el capital se le denomina empleador o
jefe inmediato superior.
En una buena relación laboral se tienen que establecer los siguientes parámetros:
Contrato laboral o de trabajo: Es un documento que contiene una serie de
elementos que sirven para regular al empleado y al jefe, es irrefutable ya que
ambas partes deben guiarse por lo que allí se establece. Se establecen también
los salarios a devengar, y el tiempo de duración de la relación de trabajo.
El salario: este es un aspecto que siempre se debe tener claro para una
relación laboral armoniosa, para calcular las remuneraciones se suelen tener
presente la ganancia del capital y la productividad del trabajo, es importante que
ambas partes se sientan satisfechos para evitar conflictos.
De igual manera las relaciones laborales se pueden desarrollar
Según el carácter del empleador: en este caso se trata de tipificar según el
tipo de empleador que sea el jefe inmediato superior es decir, si es una gran
multinacional, una empresa pequeña, o un negocio familiar, en cada una de las
situaciones mencionadas la relación laboral puede variar de acuerdo a las
posibilidades que estén presentes en el momento.
Según en lugar de la ejecución del trabajo: es cuando la realización del
trabajo se lleva a cabo en un ambiente distinto a la sede principal de la empresa,
como por ejemplo en la actualidad existe la posibilidad de trabajar desde la
comodidad del hogar o en otros espacios gracias al uso de las tecnologías
actuales.
Según la extensión de la jornada laboral: es de gran importancia que desde
el inicio de la relación laboral se establezca el horario que el trabajador debe
cumplir diariamente en la realización de las actividades diarias esto para evitar
eventos de conflicto que pudieran detener el desarrollo laboral.
Las relaciones interpersonales ocupan un lugar especial en la sociedad,
debido a que se convive cotidianamente con diversas personas, mismas
que conservan puntos de vista, ideas, metas, percepciones o formación
diferentes, debido a ello se requiere de una convivencia sana para hablar
de calidad de vida.
Denominadas también como relaciones humanas, interrelaciones
personales o relaciones interpersonales, son aquellas relaciones que se
establecen entre al menos dos personas y son parte esencial de la vida en
sociedad, característica del ser humano, en donde en el desarrollo integral
de las personas las relaciones interpersonales tienen un papel
fundamental, dado que en todo acto en el que intervengan dos o más
personas se considera una relación humana.
Esto significa que en todo espacio sociocultural, un individuo convive con
otros individuos, lo que le permite conocer a los demás y conocerse a sí
mismo.
La socialización se adquiere a través de experiencias obtenidas en el rol
social, así como diversos aprendizajes que se encuentran basados en la
creencia de la acción propia contra la reacción del otro.
En el trabajo se requiere establecer comunicación constante con las
personas, generando así relaciones interpersonales sanas, aprovechando
los medios que se encuentran actualmente, no dejando a un lado la
comunicación cara a cara, ya que hoy en día se utiliza la comunicación
virtual en mayor medida, en donde el lenguaje no verbal no se percibe,
como son los gestos corporales o las emociones, y por lo tanto la
interpretación del mensaje puede variar.
“En el ámbito laboral surgen muchas discrepancias, recelos, roces; unos
verbales, en el contexto de una conversación entre compañeros de trabajo;
otros corporales, en la comunicación no verbal ” (López Jerez, 2006).
Las relaciones interpersonales constituyen un papel crítico en una
empresa. Aunque la calidad de las relaciones interpersonales en sí no
basta para incrementar la productividad, sí se pueden contribuir
significativamente a ella, para bien o para mal.
A través de ellas, el individuo obtiene importantes refuerzos sociales del
entorno más inmediato que favorecen su adaptación al mismo. En
contrapartida, la carencia de estas habilidades puede provocar rechazo,
aislamiento y, en definitiva, limitar la calidad de vida.
En los tiempos actuales muchas personas hablan de la calidad de
productos, de servicios y de procesos, pero muy pocas personas hablan de
calidad humana.
Hablar de calidad humana es hablar de la relación directa que guarda la
calidad de las relaciones interpersonales, del resultado de aquellos
vínculos que se generan a través del proceso de interacción y
comunicación con los demás.
La complejidad de las relaciones interpersonales
En el marco de lo esperado se desea mantener relaciones personales
satisfactorias, sin embargo se sabe que es complejo mantener una
comunicación en las relaciones humanas.
“Las relaciones implican gestionar emociones positivas y negativas.
Gestionar una relación significa enfrentarse a sucesos desagradables y
también a sucesos emocionantes. Una relación significa también negociar
las formas de vida e interacción en su conjunto para acomodar las propias
necesidades y las necesidades de la otra persona […]. Una comunicación
exitosa no solo requiere sentido común, también requiere el control de los
sentimientos, interpretaciones y conductas para satisfacer las necesidades
y las de la otra persona. Sin embargo, a veces se reincide en conductas
negativas que terminan creando relaciones insatisfactorias ” (Wiemann,
2011).
Un elemento clave para la generación de relaciones personales
satisfactorias es mantener un ambiente de confianza y comunicación, en
donde se destaquen tanto los elementos comunes como las diferencias
para lograr acuerdos que permitan mantener armonía en dicha relación.
Resulta fundamental reconocer los mensajes que se están emitiendo y la
percepción de quien los reciba para saber si se está logrando el objetivo
planteado, ya que en diversas ocasiones la mala interpretación de los
mensajes comunicados genera un desgaste en las relaciones humanas,
esto es, cuidar que la comunicación sea adecuada y eficaz.
El comunicador adecuado según Wiemann (2011) toma decisiones acerca
de:
Qué comunicar.
Cuánto comunicar.
Dónde comunicar.
Cuándo comunicarse.
Con quién comunicar o compartir información.
La comunicación es adecuada cuando se cumplen las expectativas de los
comunicadores y las normas de la situación o cultura, por ello se requiere
que al comunicar alguna situación o mensaje en el trabajo se tengan
presente tanto el qué, cuánto, dónde, cuándo y con quién dar a conocer el
mensaje ya que dependiendo de ello se logrará mejorar las relaciones
interpersonales.
En el trabajo es importante considerar a los colaboradores, la situación en
la que se encuentran y su cultura, para que de esto dependan las
decisiones a tomar y que éstas sean las adecuadas.
Ahora bien, una comunicación efectiva requiere el logro de los objetivos
planteados, tal como lo especifica Wiemann (2011): una comunicación
efectiva significa externalizar lo que se desea a fin de obtenerlo. La forma
como se envía el mensaje configura el aspecto sensible de la relación o del
proceso de comunicación. El proceso es la manera en que se envía el
mensaje.
Además del lenguaje verbal es importante tener presente el lenguaje no
verbal, como lo es el tono de voz, la expresión facial, la postura, los
gestos, el nivel de tensión o relajación corporal, ya que todo esto
contribuye a la forma en que se recibe el mensaje, evitando las
percepciones erróneas.
“En el sentido objetivo las relaciones humanas pueden ser un medio para
cumplir con las finalidades de la empresa, siempre y cuando éstas se
identifiquen con el bien común. En el sentido subjetivo tienen como
finalidad el desarrollo y perfeccionamiento humano, el cual también
debería de constituir uno de los objetivos primordiales de toda
organización. El olvido de esta finalidad principal, considerándola
exclusivamente como un medio para alcanzar fines económicos, puede
prevenir la obtención de estos últimos a mediano o largo plazo. La
manipulación o falta de respeto a la dignidad personal, tarde o temprano
darán resultados negativos tanto en el orden de la productividad como en
el humano” (Soria Murillo, 2004).
De acuerdo con lo anterior, mantener relaciones interpersonales sanas en
el trabajo permitirá alcanzar los objetivos planteados en la organización y
ayudará a mejorar el clima laboral.
Beneficios de generar relaciones interpersonales sanas
Las relaciones interpersonales, también llamadas habilidades sociales,
están presentes en todos los ámbitos de la vida. Son conductas concretas,
de complejidad variable, que denotan la autoestima al sentirse que se es
competente en diferentes situaciones y escenarios así como obtener una
gratificación social. Hacer nuevos amigos y mantener amistades a largo
plazo, expresar a otros las necesidades, compartir las experiencias y
empatizar con las vivencias de los demás, defender los intereses, entre
otros, son sólo ejemplos de la importancia de las relaciones
interpersonales. Por el contrario, un sentimiento de incompetencia,
socialmente puede conducir a una situación de aislamiento social y
sufrimiento psicológico difícil de manejar.
Todas las personas necesitan crecer en un entorno socialmente
estimulante pues el crecimiento personal, en todos los ámbitos, necesita de
la posibilidad de compartir, de ser y estar con los demás (familia, amigos,
compañeros de clase, colegas de trabajo, etc.). Basta recordar los
esfuerzos que, tanto desde el ámbito educativo como desde el entorno
laboral, se realizan para favorecer un clima de relación óptimo que permita
a cada persona beneficiarse del contacto con los demás, favoreciendo así
un mejor rendimiento académico o profesional.
Los supervisores, gerentes, directivos en general necesitan comprender
qué es lo que representa una relación interpersonal correcta con los
colaboradores. A los nuevos supervisores, sobre todo a aquellos que han
arribado a sus puestos desde abajo, a menudo se les aconseja mantener
cierta distancia social con los trabajadores. Sin embargo, un supervisor
debe ser abordable y amistoso sin dejar de ser justo y firme. Un supervisor
eficaz necesita mostrar interés en los colaboradores, sin ser imprudente.
Un buen sentido de humor siempre ayuda.
Las relaciones humanas en el lugar de trabajo son una parte importante de
lo que hace que un negocio funcione. Los empleados a menudo tienen que
trabajar juntos en proyectos, comunicar ideas y proporcionar la motivación
para hacer las cosas.
Los beneficios de las relaciones con los demás o del apoyo recibido se
producen tanto directa como indirectamente. Directamente porque este
apoyo proporciona confianza, compañía, ayuda instrumental (dinero,
tareas domésticas) y apoyo emocional. Contribuye a mejorar el
autoconcepto y la autoestima, y a mantener un lugar de control interno,
puesto que aumenta la sensación de control que tiene el sujeto sobre su
vida. Pero también indirectamente, ya que protegen al sujeto de los efectos
negativos del estrés ayudándole a superar situaciones difíciles.
En resumen, los beneficios son:
Saber por qué uno actúa como lo hace.
Entender mucho sobre actos propios que hasta entonces parecían
como ajenos a la persona.
Comprender mejor la conducta de los demás.
Controlar más los propios impulsos.
Cambiar algunos de los aspectos de la conducta que resultan
inadecuados.
Ser más tolerante consigo mismo y con los demás.
Experimentar mayor respeto y empatía por los demás.
Hacer más fácil y efectiva la comunicación interpersonal.
Generar la habilidad para socializar más fácilmente.
Trabajar en equipo.
Eliminar motivos de conflicto.
Buscar armonía individual y social.
Hallar caminos para la propia expresión.
Lograr espontaneidad y autenticidad.
Encontrar satisfacción en la relación con los demás.
En esencia al mejorar las relaciones interpersonales, las personas se
sentirán mejor consigo mismas, interactuando efectivamente con el sistema
al cual pertenece, lo que les permitirá:
Como resultado
Si usted… Los demás percibirán…
obtendrá…
Cambia algunas
A una persona con una Relación favorable con
conductas que resultan
actitud positiva. los demás.
inadecuadas.
Es más justo y tolerante
A una persona abierta aTolerancia y justicia
consigo mismo y los
la comunicación. recíprocas.
demás.
Manifiesta mayor respeto Consideración de los
A una persona íntegra.
por los demás. demás hacia usted.
A una persona queMejorar calidad humana
Mejora su capacidad
fomenta unay relaciones más
para generar empatía.
comunicación efectiva. efectivas.
De acuerdo a González García (2002) unas buenas relaciones en el
trabajo, permitirán:
1. Encontrar satisfacción por nuestro propio trabajo.
2. Aumentar la productividad, disminuyendo el desgaste físico y mental.
3. Incrementar el desarrollo personal, con base en un buen equipo de
trabajo.
4. Lograr la integración tanto con el puesto como con la empresa.
5. Con base en una real autovaloración, lograr el reconocimiento de los
demás.
Los beneficios de mantener relaciones interpersonales sanas son diversos
y esto permitirá contar con una armonía en la organización, además de
comunicar la información adecuada en el lugar, momento y con las
personas apropiadas.
Las relaciones interpersonales en el trabajo son valoradas positivamente
pero también pueden convertirse en un factor de estrés, según Fernández
García (2010) las malas relaciones con los compañeros, con los
superiores, con los subordinados, o la falta de cohesión del grupo, las
presiones y el mal clima de trabajo, llevan a un incremento del estrés entre
los miembros de la organización.
Por el contrario las buenas relaciones interpersonales, las posibilidades de
comunicarse y el apoyo social son factores importantes para amortiguar los
efectos negativos del estrés laboral sobre la salud y el bienestar
psicológico en el trabajo.
Concepto de Relaciones Interpersonales:
Julián Pérez Porto y Ana Gardey (2014) señalan que una relación Interpersonal es una
relación recíproca entre dos o más personas. Se tratan de relaciones sociales que, como
tales, se encuentran reguladas por las leyes e instituciones de la interacción social.
Dichos autores afirman que en toda relación interpersonal interviene la comunicación,
que a su vez es la capacidad de las personas para obtener información respecto a su
entorno con el fin de compartirla con el resto de personas. “Las relaciones
interpersonales nos permiten alcanzar ciertos objetivos necesarios para nuestro
desarrollo en una sociedad, y la mayoría de estas metas están implícitas a la hora de
entablar lazos con otras personas. Sin embargo, es también posible utilizarlas como un
medio para obtener ciertos beneficios, tales como un puesto de trabajo; incluso en esos
casos, existen más razones que el mero interés material, aunque suelen ignorarse a nivel
consciente”.
Soria Murillo, Víctor (2004) afirma lo siguiente: “Las relaciones interpersonales
constituyen un cuerpo sistemático de conocimientos, cada vez más voluminoso y cuyo
objetivo es la explicación y predicción del comportamiento humano en el mundo
industrial actual, su finalidad es el desarrollo de una sociedad cada vez más justa,
productiva y satisfecha”. Así mismo, Simón y Albert (1989), afirma lo siguiente: “Las
relaciones interpersonales son un elemento irreducible de la realidad”. Podemos deducir
entonces por lo mencionado anteriormente que el ser humano es por naturaleza un ser
social, que tiene la necesidad de interactuar con las personas de su entorno, compartir
información, emociones, experiencias, y a su vez estas puedan ser aprovechadas según
los intereses que se tengan. Por lo tanto, no podemos hablar de relaciones
interpersonales sin dejar de mencionar una pieza fundamental, la comunicación.
Tipos de Relaciones Interpersonales:
Según La Enciclopedia de Clasificaciones (2017) existe una clasificación general
basada en el equilibrio de las intenciones de las distintas partes que intervienen en el
vínculo, se establece de la siguiente manera:
a. Relaciones íntimas/relaciones superficiales: las primeras aparecen cuando se busca
satisfacer una necesidad afectiva o una necesidad básica a partir del vínculo con otra
persona. Pueden producirse asimetrías, como se da en la relación entre un paciente y su
médico, ya que mientras para el paciente esta será posiblemente una relación íntima,
para el médico tal vez sea, por obvias razones profesionales, más superficial. En el caso
de que las relaciones de ambos no estén bien afianzadas, podrá surgir un conflicto.
b. Relaciones personales/relaciones sociales: la identidad personal suele perder peso
ante los modelos que la sociedad a menudo impone sobre el sujeto. El ejemplo antes
mencionado, del conflicto que puede surgir entre el médico y el paciente, aplica también
en este sentido, ya que el paciente necesita de una atención personalizada y espera ese
tipo de atención, pero suele suceder que el médico se comporta como un trabajador que
sólo está allí por un vínculo social y no personal. Es decir, los enfermos componen un
grupo social y los médicos, otro, y entre ellos predomina la identidad social por sobre la
individual.
c. Relaciones amorosas: los componentes de intimidad, pasión y compromiso se
agrupan para dar con el tipo de relación que se tendrá: podrá ser formal, de amistad,
romántica, de apego o plena, si se equilibran perfectamente. Si vamos al mismo ejemplo
que antes, puede decirse que la relación que busca el paciente con el médico es de
apego, mientras que la que puede ofrecer el médico es formal, dado que debe estar en
contacto con muchos pacientes.
Además de las características que se les pueda asignar a las relaciones que se dan entre
dos o más personas, cada persona tendrá cierta actitud ante la relación. El saber entender
a los demás, el saber ‘decir que no’, la manifestación de la discrepancia, son cuestiones
que pueden aparecer o no, y que determinan qué estilo de relación interpersonal se dará.
El pasivo y el manipulador son los estilos que no expresan realmente cuáles son sus
opiniones: el primero porque acepta las de los demás (cuando en el fondo acumula
rencor), mientras que el segundo porque rápidamente se disfraza de una aceptación para
llevar a los demás hacia una idea. El asertivo sabe decir que no, pero lo hace explicando
su posición y escuchando la de los otros, sujeto a ser convencido y a pedir aclaraciones.
El agresivo también sabe decir que no, pero lo hace de otro modo, mediante la amenaza
y la acusación, para contrarrestar las opiniones ajenas.
Una relación interpersonal es una interacción recíproca entre dos o más personas. Se
trata de relaciones sociales que, como tales, se encuentran reguladas por las leyes e
instituciones de la interacción social. Según Schütz (1963), citado por Fritzen (2003),
autor de la teoría de las “Necesidades Interpersonales”, dice que “los miembros de un
grupo no se integran sino a partir del momento en que ciertas necesidades
fundamentales son satisfechas por el grupo”. Esas necesidades, según Schütz, son
fundamentales porque todo ser humano que se reúne, en un grupo cualquiera, las
experimenta aunque en grados diversos. Por otro lado, esas necesidades son
interpersonales en el sentido de que sólo en grupo y a través del grupo pueden ser
satisfechas adecuadamente. Según Bisquerra (2004), una relación interpersonal “es una
interacción recíproca entre dos o más personas” Se trata de relaciones sociales que,
como tales, se encuentran reguladas por las leyes e instituciones de la interacción social.
Por su parte Monjas (2000), conceptualizó “las relaciones interpersonales como un
aspecto básico en la vida del hombre, funcionando no sólo como un medio para alcanzar
determinados objetivos sino un fin en sí mismo” (p. 3). El hombre por naturaleza es un
ser social que necesita relacionarse y no puede estar aislado de otras personas. Por otra
parte, Zaldívar (2007) señala que “las Relaciones interpersonales van a jugar un rol
fundamental en el desempeño de la actividad humana en los diferentes ámbitos sociales
en que los que ésta se desarrolla, y tiene por base la comunicación” Según estos
planteamientos, las relaciones interpersonales son aquellas interacciones que se
establecen diariamente con los semejantes, llámense compañeros de trabajo, de oficina,
entre otros. Las relaciones interpersonales agradables reducen la intimidación y
permiten un cambio de orientación hacia los objetivos del grupo. Según (Záldivar,
2010) un individuo competente en el desempeño de sus relaciones interpersonales, es
aquel que cuenta con recursos persono lógicos, que le permiten utilizar y manejar de
manera acertada y efectiva sus habilidades comunicativas, en dependencia de los
diferentes contextos sociales en los que se desenvuelve.
En la actualidad (Wiemann, 2011) las relaciones interpersonales son un factor
importante en determinados ámbitos laborales en los cuales los trabajos en equipo o en
el desarrollo propio son necesarios. Es por esto que aquellas personas con facilidad para
relacionarse y socializar suelen ser mejor vistas para algunos puestos que aquellas que
prefieren trabajar individualmente. Según sus propias declaraciones, Schütz comenzó a
especular teóricamente sobre el ser humano y sus necesidades a partir de un comentario
de su -por entonces- pequeña hija: "La gente necesita de la gente". Para Schütz este fue
su primer postulado: El ser humano tiene necesidad de otros seres humanos: necesidad
de aceptación, de comprensión, de libertad; es decir, necesidades interpersonales. Tales
necesidades solo pueden ser satisfechas mediante una relación con otra persona. Por
otra parte observó que la insatisfacción de una necesidad interpersonal genera en el
organismo la misma sensación de ansiedad que la insatisfacción de una necesidad
fisiológica como el hambre o el sueño entre otras.
Según sus investigaciones, Schütz (citado por Fritzen, 2003) logra identificar tres
necesidades interpersonales: la necesidad de inclusión, la necesidad de control y la
necesidad de afecto. Toda persona, al entrar en un grupo, se preocupa inicialmente por
la inclusión, pasa luego por el control y, finalmente, intenta satisfacer sus necesidades
de afecto.
Inclusión: Según Schütz (1963), citado por Fritzen (2003), la necesidad de inclusión se
define como la que experimenta todo nuevo miembro de un grupo de sentirse aceptado,
integrado, valorizado totalmente por aquellos a los cuales se une.
En esta primera etapa, la persona se formula las siguientes preguntas: ¿Cómo seré
aceptado?; ¿Quién me aceptará?; ¿Quién me rechazará?; ¿Qué debo hacer para ser
aceptado?
Aún durante esa primera etapa, las personas toman conciencia de sí entraron al grupo
correcto o no. Es decir, buscan sondear entre los otros miembros del grupo para ver a
quienes se asemeja su estilo de vida, su modo de vestir, su manera de hablar y de ser. Es
una etapa importante para establecer la confianza y el sentimiento de pertenencia. En
todo grupo donde hay confianza, se da un aumento de la estima y la confianza personal.
Para el funcionamiento de un grupo eficaz, la satisfacción de la necesidad de inclusión
representa un prerrequisito indispensable.
Todo participante de un grupo puede colaborar en su propia inclusión y en la de los
otros: (a) Designando a alguien como recepcionista, encargado de saludar a los
participantes de la reunión. (b) Tomando las medidas para que todos tengan su
credencial. (c) Sugiriendo un ejercicio de acercamiento y de presentación cuando
hubiera miembros nuevos. (d) Haciendo su propia presentación. (e) Ofreciendo un
“cafecito” o algún refresco en el intervalo para promover, de esta manera, una mayor
socialización del grupo.
Control: Según Schütz (1963), citado por Fritzen (2003) una vez satisfecha la
necesidad de inclusión, la atención de la persona se dirige hacia la influencia y el
control. Para Schütz, la necesidad de control consiste, para cada miembro, en definirse a
sí mismo sus propias responsabilidades en el grupo y también las de cada uno de los que
conforman el grupo con él. En otras palabras, es la necesidad que experimenta cada
nuevo miembro de sentirse totalmente responsable por aquello que constituye el grupo:
sus estructuras, sus actividades, sus objetivos, su crecimiento, sus progresos.
En esta siguiente etapa, la persona se formula las siguientes preguntas: El grupo del que
participo, ¿Bajo el control de quién está?; ¿Quién tiene autoridad sobre quién, en qué y
por qué?; ¿Cómo puedo influir en este grupo?; ¿Cómo se toman las decisiones?; ¿Qué
poder tengo yo en este grupo?
Todo participante de un grupo puede igualmente aprender, practicar y compartir la
influencia y el control cuando:
- Busque una posición de mando o una función en el grupo. - Se sienta bien cuando
otros buscan el mando.
- Sienta que aumenta su propia influencia en el grupo. - Aprenda los diversos estilos de
decisión.
- Acepta la rotación de mando y demás funciones dentro del grupo.
Una vez satisfechas las necesidades de inclusión y de control, el miembro del grupo se
enfrenta con las necesidades emocionales y de amistad. Así como ocurre con la
necesidad de control, también existe la necesidad de afecto; la persona quiere
experimentar el máximo de aproximación con las otras personas del grupo.
Afecto: Según Schütz (1963), citado por Fritzen (2003) la tercera y última necesidad
interpersonal, considerada fundamentalmente por Schütz en toda dinámica de grupos, es
la necesidad del afecto. La necesidad de afecto que sienten, en diversos grados y según
modalidades distintas y a veces opuestas, las personas que deben o quieren vivir o
trabajar en grupo consiste, de acuerdo con Schütz, en querer obtener pruebas de ser
totalmente valorizados por el grupo. Aquel que se integra a un grupo aspira a no solo a
ser respetado, o estimado, por su competencia o sus recursos, sino a ser aceptado como
persona; no solo por lo que tiene sino también por lo que es.
En esta tercera etapa, la persona se pregunta: ¿Quién me estima?; ¿A quién aprecia
más?; ¿Cuáles son las normas utilizadas por el grupo para expresar afecto y amistad?
Los miembros de un grupo satisfacen su propia necesidad de afecto y la de los otros
cuando: (a) Buscan llegar más temprano a la reunión del grupo con el objetivo de
conocer mejor a los otros. (b) Expresan verbalmente lo que sienten en relación con los
otros. (c) Apoyan verbalmente el trabajo de los otros, aplaudiendo aquello que les gusta
o expresando su apreciación por escrito. Inclusión, Control y Afecto en los Grupos Esta
teoría sobre el crecimiento del grupo fue desarrollada por William Schütz. La
descripción que sigue fue adaptada de su libro El Submundo Interpersonal. Los
términos claves son: inclusión, control y afecto. Los grupos comienzan preocupándose
por la inclusión, luego pasan al control y, por último, el afecto. El ciclo recomienza,
pero con una diferencia de profundidad o nivel. Cuando las inquietudes de una etapa
estén suficientemente resueltas y el grupo aún tenga bastante energía para otras cosas,
pasara luego a la segunda etapa. Cada vez que se vuelve a una etapa particular, más se
profundiza. Cuando el grupo termina, la secuencia final será afecto-control-inclusión.
Las relaciones personales en el trabajo pueden resultar en ocasiones complejas y
costosas, por ello en el ámbito laboral existe cierto recelo a la hora de observar
relaciones de tipo sentimental entre empleados de una misma organización, debido a
los efectos que estas pueden ocasionar en el normal y correcto desarrollo del trabajo.
Son múltiples los casos en los que empleados de compañías han sido despedidos por
este tipo de cuestiones, especialmente en el ámbito de la alta dirección, llegando incluso
a normalizarse la inclusión de cláusulas contractuales que impiden a los directivos
entablar relaciones personales en el trabajo con otros empleados/as.
Sentencias relacionadas
A pesar de la ausencia regulatoria sobre la cuestión, los Tribunales han tenido ocasión
de resolver con litigios acaecidos como consecuencia de la aparición de relaciones
sentimentales en el mundo del trabajo, dando respuestas muy diversas.
Así, a modo de ejemplo, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (en sentencia
de 13 de mayo de 2011) declaro un despido de una trabajadora por parte de su antigua
pareja sentimental tras la ruptura de la relación como despido improcedente, a pesar de
que la demandante solicitaba que el despido fuese declarado nulo.
Por el contrario, el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (en sentencia de 31 de
julio de 2014) consideró que el despido cuya causa real era la existencia de relación
sentimental entre empleados, suponía una evidente vulneración del derecho a la
intimidad de los trabajadores, siendo por ello el despido calificado como nulo.
En definitiva, las relaciones sentimentales en el ámbito del trabajo constituyen
situaciones carentes de regulación, que pueden conllevar graves consecuencias
profesionales, y sobre las cuales los Tribunales mantienen opiniones diversas.
Sin embargo, situaciones como estas suceden con frecuencia, y requieren de una
regulación segura, que garantice previsibilidad y garantías tanto a los empleados como
a las empresas que se encuentren con este tipo de supuestos, tratando siempre de
preservar el necesario ámbito de intimidad personal a que todo empleado tiene
derecho.
Relaciones laborales: todo lo que debes saber
Las relaciones laborales son el vínculo de trabajo establecido entre las empresas, los
trabajadores y sus representantes. Como persona física, autónomo, es fundamental que
conozcas el funcionamiento de las relaciones laborales, para conseguir que tu zona de
trabajo y tus trabajadores, si los tienes, se encuentren en las mejores condiciones.
Hoy día tener unas buenas relaciones laborales dentro de tu negocio pueden llevarte a
alcanzar metas de crecimiento, ya que se crea un vínculo entre la empresa, los
trabajadores y los colaboradores que fomentan la productividad.
Para poder crear dicho vínculo, es necesario poner en práctica acciones que ayuden a
fomentar un ambiente armonioso.
Asimismo, las relaciones laborales pueden ser:
Colectivas: las relaciones que existen entre los trabajadores y algún tipo de
sindicato.
Individuales: las que hay entre empleado y empleador o empresa donde se
trabaja.
¿Cuáles son los factores de las relaciones laborales?
o Salarios
o Contratos
o Jornada laboral
o Capacitación
o Seguridad e higiene
o Riesgos laborales
o Previsión social
¿Cómo se clasifican las relaciones laborales?
o Clasificación de las relaciones laborales por tipo de actividad
o Clasificación de las relaciones laborales por antigüedad
o Clasificación de las relaciones laborales por tiempo
¿Cuál es la función de las relaciones laborales?
o Administrar normas
o Contratar personal
o Gestionar los posibles conflictos
o Negociar de forma individual y colectiva
o Defender los intereses legales de la compañía
¿Cuáles son los actores de las relaciones laborales?
o Qué es el patrón y cuáles son sus principales obligaciones
o Qué es el trabajador y cuáles son sus principales obligaciones
¿Cuáles son los factores de las relaciones laborales?
Los factores que determinan las relaciones laborales son:
Los salarios.
Contratos.
Jornada laboral.
Capacitación.
Seguridad e higiene.
Riesgos laborales.
Previsión social.
Salarios
Es el dinero que percibe un empleado como consecuencia de realizar un determinado
servicio para la empresa. Este se determina dependiendo del puesto, nivel de
conocimientos y experiencia.
Debemos tener en cuenta como persona física, autónomo, con trabajadores que el
Gobierno suele fijar un salario mínimo debajo del cual el trabajador no puede ser
remunerado.
Contratos
Un contrato es un acuerdo escrito que deben firman empleado y empleador. En él se
tendrán que indicar las actividades que realizará el trabajador, el tiempo que va a estar
contratado, su horario y salario.
En México existen diferentes tipos de contratos legales por los cuales una persona,
como empleada, pone al servicio de la empresa sus conocimientos y talento para realizar
una actividad que la beneficie.
Jornada laboral
La jornada laboral es el tiempo durante el cual el trabajador estará a disposición de la
empresa para realizar la actividad por la que fue contratado.
Esta se establece en el contrato, indicando cuál es el tiempo que durará la jornada
laboral del empleado.
Capacitación
Las actividades destinadas a que los empleados puedan adquirir nuevos conocimientos y
habilidades para desarrollar en su área de trabajo. De esta forma se fomenta la
capacitación y el crecimiento del personal, así como de tu negocio como persona física,
autónomo, con trabajadores.
Seguridad e higiene
La seguridad e higiene en el trabajo hace referencia a las medidas y condiciones que se
deben tomar para evitar los riesgos laborales durante la jornada laboral de los
trabajadores.
En este sentido se deben promover, mediante actividades y programas, la
prevención de riesgos del trabajo, con el fin de garantizar la seguridad y salud de
tus trabajadores.
Riesgos laborales
Son las acciones que pueden ocasionar cualquier daño a las personas trabajadoras o a ti
como persona física, autónomo. Estas se clasifican en cuatro tipos:
Riesgos físicos: aquellos riesgos que puedes correr en relación al entorno en el
lugar de trabajo. Como por ejemplo los trabajadores de la industria de la
construcción, los cuales se exponen a riesgos físicos pudiendo sufrir alguna
lesión.
Riesgos ergonómicos: los que surgen debido a una mala o inadecuada postura o
posición durante el desarrollo de la actividad. Por ejemplo los trabajadores que
mantienen una postura inadecuada al estar sentados y luego sufren dolores de
cuello o espalda.
Riesgos químicos: los que se pueden originar debido a la manipulación de
elementos químicos en el desarrollo de la actividad y que pueden afectar a la
salud.
Riesgos biológicos: los riesgos que existen en los puestos de trabajo donde se
está en contacto con agentes infecciosos.
Previsión social
De acuerdo al artículo 7, párrafo quinto, de la Ley de Impuesto sobre la Renta (LISR),
se considera como previsión social:
… las erogaciones efectuadas que tengan por objeto satisfacer contingencias o
necesidades presentes o futuras, así como el otorgar beneficios a favor de los
trabajadores o de los socios o miembros de las sociedades cooperativas, tendientes a su
superación física, social, económica o cultural, que les permitan el mejoramiento en su
calidad de vida y en la de su familia.
Entonces, de acuerdo a dicho artículo de la Ley del ISR, las prestaciones que se pueden
considerar como previsión social son:
Indemnizaciones por riesgos de trabajo o enfermedades.
Jubilaciones, haberes de retiro, pensiones y pensiones vitalicias.
Subsidios por discapacidad.
Reembolsos de gastos médicos, dentales, hospitalarios y de funeral.
Actividades culturales y deportivas.
Becas educacionales para los trabajadores o sus hijos.
Guarderías infantiles.
Fondo de ahorro.
Pagos de primas de seguros de gastos médicos.
Pagos de primas de seguros de vida.
Vales de despensa.
Aportaciones voluntarias adicionales a la cuenta individual del trabajador.
También es importante especificar que de acuerdo a la Ley del Impuesto sobre la
Renta, no se considerará previsión social las erogaciones efectuadas a favor de
personas que no tengan el carácter de trabajadores o socios o miembros de
sociedades cooperativas.
¿Cómo se clasifican las relaciones laborales?
De acuerdo a la Ley Federal del Trabajo (LFT), las relaciones laborales se clasifican de
la siguiente manera:
Tipo de actividad.
Antigüedad.
Tiempo.
Clasificación de las relaciones laborales por tipo de actividad
Hace referencia al tipo de de actividad que los trabajadores realizan para el negocio o
empresa. En este caso podrían ser actividades intelectuales o físicas.
Clasificación de las relaciones laborales por antigüedad
Para esta clasificación se tiene en cuenta las funciones o actividades que desempeña el
trabajador en su puesto, como pueden ser:
Trabajadores de confianza: los que realizan funciones de dirección, inspección,
vigilancia y fiscalización.
Trabajadores de base o de planta: los que no son de confianza y hacen una
actividad normal en el negocio.
Las funciones que realiza un trabajador de confianza se describen en el artículo 9 de la
Ley Federal del Trabajo, que son las anteriormente mencionadas, así como aquellas que
se relacionan con trabajos personales del patrón dentro de la empresa o establecimiento.
Los trabajadores de planta o base no reciben indicaciones directas del patrón, sino de los
trabajadores de confianza u otros supervisores.
Además, los trabajadores de base conservan el derecho a formar parte de
sindicatos, algo que los trabajadores de confianza pierden.
Clasificación de las relaciones laborales por tiempo
Las relaciones laborales también se pueden clasificar por tiempo de la siguiente forma:
Empleados contratados por tiempo indeterminado. De acuerdo al artículo 35 de
la LFT, a falta de estipulaciones expresas, la relación de trabajo será por tiempo
indeterminado.
Empleados contratados por tiempo determinado. El señalamiento de un tiempo
determinado solo podrá estipularse en estos casos:
o Cuando lo exija la naturaleza del trabajo que se va a prestar.
o Cuando tenga por objeto sustituir temporalmente a otro trabajador.
o En los demás casos previstos por esta ley en el artículo 37.
Empleados contratados por obra determinada. El señalamiento de una obra
determinada puede estipularse solamente cuando lo exija su naturaleza, de
acuerdo al artículo 36 de la LFT.
No se debe confundir la duración de la relación laboral con el trabajador con las
actividades que va a realizar este.
¿Cuál es la función de las relaciones laborales?
Como persona física, autónomo, con trabajadores a cargo debes saber que las relaciones
laborales cumplen una serie de funciones como:
Administrar normas.
Contratar personal.
Gestionar los posibles conflictos.
Negociar de forma individual y colectiva.
Defender los intereses legales de la compañía.
Administrar normas
Una función fundamental es la administración de las normas, donde se indica cómo se
deben aplicar, cuál es su alcance, los actores implicados en estas, así como la operación.
Por ejemplo, la administración de las políticas y procedimientos en una organización
para conseguir un funcionamiento sano y el adecuado desarrollo de las actividades de
los trabajadores.
Contratar personal
Es una competencia directa de las relaciones laborales, ya que serán los encargados de
encontrar a los candidatos con los conocimientos y habilidades adecuadas para
desempeñar las actividades y tareas específicas del puesto de trabajo a cubrir.
Gestionar los posibles conflictos
La gestión de los conflictos es algo determinante para el funcionamiento de tu negocio
como persona física, autónomo, con trabajadores a cargo. Debes saber cómo gestionar
los posibles conflictos que surjan entre tus empleados.
Es importante mantener un equipo cohesionado, con técnicas y ejercicios que
fomenten el trabajo en equipo y el diálogo en caso de conflicto. La relación entre los
empleados, sobre todo los que forman parte de un mismo equipo de trabajo, debe ser
cordial.
Negociar de forma individual y colectiva
Los derechos, obligaciones y exigencias que se negocian en el momento de pactar los
contratos individuales o colectivos de trabajo, es tarea de las relaciones laborales.
Serán quienes se encarguen de acordar con los actores implicados los detalles
contractuales de las personas que se van a incorporar a la empresa.
Defender los intereses legales de la compañía
Desde el punto de vista jurídico, las relaciones laborales son las encargadas de mantener
el orden legal entre los trabajadores, el sindicato y la empresa.
¿Cuáles son los actores de las relaciones laborales?
En las relaciones laborales encontramos dos actores principales, el trabajador y el
patrón. Cada uno de ellos tiene una serie de obligaciones que veremos a continuación.
Qué es el patrón y cuáles son sus principales obligaciones
El patrón es la persona física, autónomo, o moral que emplea los servicio personales de
otra persona física que se encuentra a su subordinación. A cambio de dicha prestación
de servicios subordinados se recibe una remuneración.
El patrón será quien se encargue de gestionar, contratar y dar un uso a los trabajadores
que conforman la empresa.
Entre las principales obligaciones de los patrones que tiene encontramos:
Cumplir con las normas de trabajo que son aplicables a su establecimiento o
empresa. Debe verificar que todos los lineamientos establecidos se cumplan.
Pagar a los trabajadores sus salarios e indemnizaciones correspondientes de
acuerdo a la normativa vigente en la empresa y de conformidad a lo marcado por
la LFT.
Brindar a los trabajadores un trato amable, cordial y digno que fomente las
relaciones laborales sanas en la empresa.
Dar a los empleados los recursos y materiales necesarios para poder desarrollar
su trabajo, como uniformes, instrumentos, equipos, etc. Asimismo, dentro de
dichos recursos también entran los cursos y capacitaciones que se brinden.
Pagar de forma puntual el salario a los trabajadores.
Garantizar que las instalaciones, así como las condiciones en las que desarrollan
su trabajo los empleados, no representan ningún riesgo para ellos, de forma que
no existan accidentes laborales que perjudiquen su salud y reduzcan la
productividad de la empresa.
Qué es el trabajador y cuáles son sus principales obligaciones
El trabajador es el individuo que presta sus servicios personales a una persona física,
autónomo, o moral, por los cuales recibe un salario o ingreso en dinero. Las funciones
que tiene que realizar en la empresa se estipulan en el contrato laboral.
Entre las principales obligaciones del trabajador en el desempeño de su empleo
tenemos:
Cumplir con las disposiciones de las normas de trabajo que se le apliquen. Esto
es fundamental para que el contrato laboral no pierda su validez.
Desempeñar las funciones para las que fue contratado bajo la supervisión del
patrón, a cuya autoridad estará subordinado de acuerdo a lo establecido en el
contrato. En caso de no cumplir con dichas obligaciones, podría perder su
empleo.
Observar y seguir las normas del reglamento oficial, tanto para realizar de forma
puntual sus obligaciones como para desarrollar relaciones laborales sanas con
sus compañeros.
Someterse a los exámenes médicos correspondientes y estipulados por la
empresa, para comprobar que no padece enfermedades contagiosas o incurables.
Ejecutar su trabajo con la intensidad, cuidado y espero apropiados en forma,
tiempo y lugar convenidos.
Guardar de manera precisa los secretos técnicos, comerciales y de fabricación de
los productos en cuya elaboración esté implicado de forma directa o indirecta, o
de los cuales tenga conocimiento por razón del trabajo que desempeña, así como
de los asuntos administrativos reservados, cuya divulgación pueda causar
perjuicios a la empresa.
¿Qué otras particularidades te gustaría saber sobre las relaciones laborales?
Infoautónomos es un espacio de comunidad para trabajadores independientes,
autónomos, donde encontrarás información útil y de tu interés. Tu ya eres
infoautónomo. Comparte el enlace a quien creas que pueda interesar esta información.
5 tips para mejorar las relaciones en el trabajo
Las condiciones que tenga una organización empresarial, así como la calidad que
tenga esta para poder manejar la satisfacción y el talento de su personal marca la
diferencia con otros negocios. La efectividad de su clima laboral y de su
planificación se ve reflejada en el cumplimiento adecuado de los empleados, así
como en su productividad y competitividad con respecto al resto del mercado.
La mayor parte del tiempo lo pasamos dentro de nuestro trabajo, en esa
organización a la que dedicamos nuestra vida. No es un secreto que la calidad del
clima laboral y la relación que se tenga con el resto del equipo marca con creces las
ganas y la motivación para hacer frente a las tareas que tenemos pendientes. Este es
un tema complicado de gestionar, pero que si se realiza de forma exitosa
garantizará el éxito de las personas de forma individual y de la empresa, de manera
global.
Toda la organización construye el clima laboral. Este comienza por los gerentes y
encargados del departamento de recursos humanos y sigue por los colaboradores,
mandos intermedios y trabajadores base que deben poner su mejor esfuerzo con el
fin de que el ambiente mejore día tras día.
Por esta misma razón, a continuación vamos a ver 5 consejos para mantener
relaciones laborales productivas y sanas, que puedan ayudar a mejorar el clima y
a sentirnos satisfechos, motivados diariamente en nuestra jornada.
Comunicación fluida:
Anteriormente hemos mencionado la gran importancia que tiene la comunicación
dentro de las organizaciones, con el fin de alcanzar las metas y aumentar la
productividad. De igual forma, esta herramienta es fundamental para que las
relaciones y el clima funcionen de forma adecuada. Es conveniente no hablar de los
compañeros detrás de ellos y no hacer comentarios negativos porque el trabajo se
puede convertir en un serio problema.
Debemos ser siempre directos en lo que se refiere a comunicación hacia los demás.
Si bien, cuando tengamos tiempo libre debemos evitar los temas laborales, ya que
es importante que aprendamos a desconectar de la rutina y mejoremos el resto de
relaciones que no sean dentro de este ámbito.
2. No culpar a otras personas:
Muchas veces, no tenemos la responsabilidad de los errores o de los problemas que
comete la empresa en su globalidad, porque inculpar directamente a terceras
personas no es labor o tarea nuestra.
Sin necesidad de acusar a otras personas, podemos salvar nuestra responsabilidad
del asunto. No obstante, debemos tener en cuenta que todos somos humanos y
todos nos equivocamos así que no debemos hablar mal de nadie. Lo más
conveniente es asumir nuestro papel en el asunto y ayudar a las personas que lo
necesiten.
3. Compartir el éxito:
Cuando nuestros compañeros y amigos alcanzan las metas que han deseado antes
que nosotros o triunfan en un proyecto, no debemos sentirnos mal ni estar celosos.
Todo lo contrario. Debemos alegrarnos por los demás y aprender de ellos, con el fin
poder aplicar sus estrategias por nuestra cuenta propia.
Si se valora de forma sincera y positiva el trabajo de las demás personas, el clima y
las relaciones laborales se verán fortalecidos. Además, esto demostrará el gran
compañerismo e interés que tiene el resto del equipo por alcanzar el éxito común,
evitando las rivalidades o malos entendidos.
4. Actitud positiva:
Puede sonar repetitivo, pero la actitud con la que se afronta el trabajo diariamente
es determinante para el éxito de las relaciones de todos los empleados. Es necesario
que los problemas personales de cada uno queden en casa, y no sean transportados
hacia el trabajo.
Si se muestra interesado y amable hacia los demás, propiciará una aproximación
entre las personas y mejorará el ambiente. Mostrarse alegre y generar buenas
conversaciones y tratos hará que el día a día en la organización sea excelente.
5. Ayudar y permitirlo:
Existen momentos en los que la opinión y la ayuda de los demás son muy
importantes. Es cuando nos daremos cuenta de la existencia de las buenas
relaciones y de que son indispensables para que se desarrolle el trabajo de forma
óptima.
Es importante que nos mostremos disponibles con el objetivo de ayudar a los
demás cuando sea posible y que también ellos puedan ayudarnos a nosotros en los
momentos preciosos. El trabajo en equipo funciona mejor que el individual si se
quieren alcanzar las metas, mejorar en el día a día y crear un clima de confianza y
respeto.
La importancia de las relaciones laborales
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Las relaciones entre personas se establecen en todas partes, desde la guardería, el
colegio, en el vecindario, en el instituto, en la universidad, y como no, en el trabajo.
Cuando comenzamos a trabajar en una nueva empresa, además de la incertidumbre que
nos produce lo desconocido, siempre nos solemos hacer la pregunta de ¿Cómo serán
nuestros compañeros?, ¿me llevaré bien con ellos?...ya en uno de nuestros anteriores
artículos te dábamos 10 consejos para tus primeros días de trabajo. Siempre debemos
tener en cuenta que mantener buenas relaciones en el ambiente de trabajo es un factor
que adquiere una gran importancia, ya que ello puede repercutir no solo a la
satisfacción personal del trabajador sino también a la productividad de la empresa,
por lo que debemos crear un vínculo adecuado con nuestros compañeros de trabajo,
consiguiendo así un ambiente laboral confortable, para ello, debemos mostrar interés por
los compañeros, integrarnos en los proyectos, participar en las conversaciones,
mantener una relación cordial y a la vez mostrar una actitud asertiva con los demás,
recuerda que todo ello contribuirá a conseguirlo.
Tan importante es mantener un buen clima laboral, que se ha dado el caso de personas
que al no disfrutar del mismo prefieren abandonar su puesto de trabajo, ya que en
ocasiones pueden verse envueltos en un ambiente hostil, que puede llegar a repercutir
negativamente en el trabajador. Para solucionar este tipo de confilctos, los departamentos
de recursos humanos utilizan técnicas enfocadas a encontrar ambientes de trabajo
adecuados, encargando a una persona especializada, como puede ser un psicólogo, que
atienda la problemática de las relaciones humanas entre los trabajadores.
Toda medida encaminada a la mejora del ambiente laboral supondrá a corto y largo
plazo una mejora en la productividad de un negocio o empresa, viéndose reflejada en
los resultados de la misma.
¿Para qué sirven las relaciones laborales?
Un objetivo importante de las relaciones laborales es la prevención y gestión
de conflictos. Las disputas entre el trabajo y la administración causan daños a
empresas y empleados. Por lo tanto, los profesionales de relaciones laborales
tratan de desarrollar prácticas para reducir la fricción y resolver problemas en el
lugar de trabajo.
Las prácticas incluyen el desarrollo de pautas para la comunicación, consulta,
negociación colectiva y procedimientos claros de queja. También pueden incluir
la participación del gobierno en las negociaciones sindicales y el desarrollo
de políticas nacionales de resolución de conflictos.
El objetivo final de las buenas relaciones laborales es la producción eficiente de
bienes y servicios. La eficiencia requiere satisfacer las necesidades de los
empleadores y empleados. Los profesionales de las relaciones laborales
pueden lograr este objetivo estableciendo condiciones de empleo que
beneficien tanto a los empleadores como a los empleados.
Tipos de relaciones laborales
Hay diferentes tipos de relaciones laborales que se dan en los distintos modos
de trabajo. Se pueden definir por diferentes características, a continuación se
detallan los tipos según el tipo de contrato.
Los tipos de relaciones laborales son:
Personal
Voluntario
Dependiente
Retribuido
Personal
Este tipo de relación laboral se da cuando un puesto de trabajo es
ocupado de manera personal por un individuo. No se puede sustituir
al empleado por otra persona. Es así que no se cuenta con el derecho
laboral los trabajos que sean realizados por personas que se
intercambien.
La relación que se establece entre la persona y el empleo queda
protegida por las leyes laborales que emplea el estado para defender la
libertad que tiene el trabajador.
Voluntario
El trabajo voluntario es una forma institucionalizada de trabajo voluntario
que es de naturaleza temporal y se lleva a cabo después de un
acuerdo previo sobre el alcance y la naturaleza de la actividad. Al
hacerlo, las tareas de trabajo sin fines de lucro se hacen cargo de un
salario generalmente bajo o nulo.
En contraste con muchas otras oportunidades de voluntariado, el
servicio voluntario requiere una definición más formal de objetivos y
recursos. Por lo tanto, los servicios voluntarios normalmente se
implementan en una instalación local como organización anfitriona en
colaboración con una organización de envío o de coordinación.
Los servicios de voluntariado existen a nivel nacional o internacional, para
profesionales o no profesionales, en grupos o individualmente y en diferentes
duraciones.
Los servicios de voluntariado se suelen desarrollar para jóvenes con un
propósito pedagógico. También se legitiman como servicios comunitarios para
un movimiento social, la gente, la nación o el entendimiento internacional.
Dependiente
La categoría de empleado dependiente cubre a todos aquellos que están
empleados como dependientes de un empleador. Esto se aplica a todos los
empleados sujetos a cotizaciones a la seguridad social, incluidas las
personas en formación profesional, pasantes, trabajadores por contrato y
empleados con salarios.
Estas contribuciones a la seguridad social forman el grupo más grande de
empleados. Se agregan funcionarios, jueces y soldados como otro grupo.
os empleados dependientes trabajan sobre la base de un contrato de trabajo.
En esto, ambas partes determinan el alcance y el tipo de actividad, así como
el monto de la remuneración. Una característica del empleo dependiente es
que los trabajadores deben seguir las instrucciones de su empleador.
También registran un salario base que puede complementarse con bonos y
otros suplementos. Además, se benefician de una seguridad social integral, la
forma concreta difiere entre las formas individuales de empleo.
Retribuido
El empleo retribuido es cuando un empleado ha sido contratado por un periodo
de tiempo a cambio de una remuneración definida.
Los empleos retribuidos son aquellos en los que los titulares tienen contratos
de empleo explícitos (escritos u orales) o implícitos que les otorgan una
remuneración básica que no depende directamente de los ingresos de la
unidad para la que trabajan. Esta unidad puede ser una corporación, una
institución sin fines de lucro, una unidad gubernamental o un hogar.
Las personas en trabajos de empleo retribuido suelen ser remuneradas por
sueldos y salarios, pero pueden pagarse por comisión a partir de ventas, a
destajo, bonificaciones o pagos en especie, como alimentos.
Tipos de relaciones laborales según el contrato
Las relaciones laborales también se ven afectadas dependiendo del tipo de
contrato de trabajo que tengan. Esto puede generar distintos vínculos entre el
empleado y el empleador.
El contrato de trabajo está diseñado para garantizar que el empleado sea
remunerado, dependiente o independiente del empleador. Está disponible en
varias formas legales y reales, dependiendo, entre otras cosas, del área de
responsabilidad del empleado y la medida en que trabaja para el empleador.
Algunos de los tipos de contratos son:
Permanente
Temporal
Tiempo parcial
Pasantía
Permanente
Un contrato de trabajo permanente no está limitado en el tiempo a una
determinada duración, sino que solo puede
rescindirse mediante el aviso de rescisión de una parte contratante o
mediante la celebración de un contrato de
disolución.
Es posible la terminación dentro de un período de aviso (terminación ordinaria
a su debido tiempo) o la terminación de la relación laboral sin previo aviso.
Temporal
Los contratos de trabajo temporales finalizan con la expiración de un período
acordado en el contrato de trabajo.
Una limitación del contrato de trabajo solo es posible por escrito. Un contrato
de trabajo oral siempre puede ser permanente.
Se hace una distinción entre límites funcionales y límites de tiempo. Con el
límite de tiempo, la relación laboral finaliza cuando vence la fecha específica
del calendario.
Para la limitación del propósito, el empleo termina con la ocurrencia de un
evento específico o con el logro de un propósito específico.
Un contrato de trabajo temporal solo puede rescindirse adecuadamente si se
ha acordado expresamente en el contrato de trabajo o si dicha opción de
rescisión es el resultado de un convenio colectivo aplicable.
Sin embargo, un contrato de trabajo de duración limitada puede rescindirse
extraordinariamente en el caso de incumplimiento contractual correspondiente
del deber. Este puede ser el caso, por ejemplo, si el empleado roba al
empleador.
Por supuesto, el empleado puede terminar el empleo extraordinariamente, Por
ejemplo, si no recibe un salario a pesar de un recordatorio.
Tiempo parcial
Los empleados están contratados a tiempo parcial si sus horas de trabajo
semanales regulares son más cortas que las de los empleados a tiempo
completo comparables. Por lo tanto, si el tiempo de trabajo semanal regular de
los empleados a tiempo completo suele ser de 40 horas, los empleados con 39
horas semanales ya están trabajando a tiempo parcial.
La ley no establece normas específicas sobre cómo acortar las horas de
trabajo. Es por eso que los empleados y los empleadores deberían trabajar
juntos para encontrar una solución que satisfaga a ambas partes contratantes.
Se tienen los mismos derechos que los empelados a tiempo parcial, tanto como
para gozar de vacaciones o de licencias pagas.
Autónomos
Los trabajadores autónomos no son dependientes del empleador y, por lo
tanto, no son empleados en el sentido de la ley.
Los trabajadores independientes son autónomos y, por lo tanto, son los únicos
responsables del pago del impuesto sobre la renta. También son responsables
de la conclusión de un seguro de salud y cuidado a largo plazo y tienen que
proporcionar su pensión.
Pueden diseñar sus condiciones de trabajo libremente, por lo que son libres en
términos de horas de trabajo y ubicación. No están integrados en la estructura
organizativa de una empresa y no están sujetos a instrucciones para el
empleador.
Como regla general, los trabajadores independientes no reciben un salario
fijo, pero se les paga según sea necesario, generalmente sobre la base de una
tarifa por hora.
Pasantía
La pasantía es cuando un aprendiz está empleado temporalmente en una
empresa para adquirir el conocimiento práctico y la experiencia necesarios para
la preparación de una profesión.
El propósito de la capacitación, el desempeño y los resultados del trabajo, es
importante para poder superar claramente el aprendizaje del conocimiento
práctico y la experiencia.
La formación práctica se organiza a través de una empresa de prácticas a
través de un llamado contrato de prácticas. No es infrecuente que el aprendiz
reciba solo un subsidio muy pequeño y tengan que trabajar como un trabajador
a tiempo completo 40 horas por semana.
Las disposiciones contractuales en los contratos de pasantías son a menudo
similares a las de los contratos de trabajo normales. Por ejemplo, las
enfermedades tienen que ser reportadas o las vacaciones deben ser
anunciadas. Como resultado, los aprendices trabajan por un salario muy bajo
como un trabajador de pleno derecho.