Pan con harina de centeno, pipas, linaza y mijo
Hoy os traemos un buen pan, un Pan con harina de centeno,
pipas, linaza y mijo, sabroso, esponjoso, fresco y algunas
virtudes más. La gran proporción de masa madre de este pan
hace que sea un pan maduro, con sabor y muy buena
conservación, y la harina de centeno integral que incorporamos
le proporciona su carácter de forma muy suave.
El Pan con harina de centeno es uno de esos panes que
hacen disfrutar comiéndolo solo, y también es una delicia con
un chorrito de miel, con un queso fresco… por ejemplo, a
nosotros nos encanta mezclando aguacate, requesón y miel,
triturado con el tenedor y untado sobre la tostada.
Naturalmente, este pan puede acompañar la comida y lo que
desees, ¡pruébalo y nos cuentas!
Ingredientes
Masa madre
200 gramos de harina de fuerza
6 gramos de levadura fresca de panadero
200 gramos de agua.
Para la masa de pan
200 gramos de harina de centeno
200 gramos de harina de fuerza (hemos usado Santa Rita
400 W, P/L 0,65)
10 gramos de levadura fresca de panadería
280 gramos de agua
10 gramos de linaza
30 gramos de mijo
35 gramos de pipas
6 gramos de sal
sémola de trigo para espolvorear.
Elaboración
La noche anterior prepara la masa madre, disuelve la levadura
en un poco de agua tibia y mézclala con la harina añadiendo
toda el agua. Esta masa madre o prefermento es conocida
como poolish.
Para hacer esta masa de pan es mejor utilizar una amasadora,
pues es muy húmeda y pegajosa, de esta forma nos da un
resultado espectacular, un pan que casi podríamos describir
como jugoso.
Pon en la amasadora la harina de fuera, la harina de centeno y
la sal, mezcla y a continuación añade el agua con la levadura
fresca disuelta y la masa madre, amasa durante cuatro minutos.
Incorpora entonces la linaza, el mijo y las pipas de girasol,
amasa durante cuatro minutos más.
Enharina ligeramente un cuenco y pon la masa hecha una bola
en él, espolvorea un poco más de harina en su superficie y
cubre con el paño del pan. Deja fermentar a temperatura cálida
y sin corrientes de aire, hasta que doble su volumen, una hora y
media o dos, dependiendo de la humedad y de la temperatura
del ambiente.
Vierte la masa en la superficie de trabajo y espolvorea con la
sémola de trigo, pon también un poco de sémola en los
bannetons. Corta la masa en dos porciones para hacer dos
panes y sin desgasificarla mucho, forma una bola con cada una
de ellas, estirando de la superficie y recogiendo en la base a la
vez que gira sobre sí misma.
Pon cada bola de masa en su banneton con la parte lisa hacia
abajo, cubre con los paños del pan y deja levar de nuevo hasta
que doble su volumen. Precalienta el horno a 250º C.
Vuelca la masa de pan sobre la bandeja del horno cubierta con
una tela de cocción (a nosotros nos va muy bien la lámina de
teflón), practica un corte con una cuchilla bien afilada, pulveriza
agua en el interior del horno para crear vapor e introduce el
pan. Baja la temperatura a 210º C y hornea durante 30 minutos
o hasta que la corteza esté dorada, crujiente y suene hueco al
golpear con los nudillos.
Cuando retires el pan del horno, déjalo enfriar sobre una rejilla
para que la base quede también crujiente, sin condensación de
humedad. ¡Y buen provecho, porque el Pan con harina
de centeno, pipas, linaza y mijo está delicioso!