Consejos para un control de esfínter libre de estrés (para niños/as
y padres)
Nos centraremos en el control de esfínter vesical diurno, que es el primero que se logra. El
control anal tiene algunas diferencias, pero por lo general, se adquiere luego del primero. Aunque
algunos niños/as dejan pañales de día y noche al mismo tiempo, por lo general, el control nocturno
se logra mucho más tarde, habiendo niños/as que a los 7 años aún usan pañal de noche.
Es bueno pensar el proceso de control de esfínter como un trabajo en el cual padres y niños/as
tienen distintas tareas.
Es tarea de los padres crear el ambiente de contención y apoyo necesario para este aprendizaje.
Esto implica:
– Reconocer las señales de que su hijo o hija está listo para iniciar el proceso.
– Recordar siempre que su hijo o hija es quien controla su cuerpo.
– Dejar que el niño o niña decida si usa el baño o los pañales.
– Enseñarle palabras para nombrar adecuadamente las partes del cuerpo, y los procesos de
evacuación.
– Ofrecer implementos que le ayuden a usar el baño (pelela o bacinica, pisito, silla especial, etc).
– Enfrentar los accidentes sin enojarse, sin burlas ni palabras desagradables.
– Evitar castigos así como muchas felicitaciones respecto al control.
Ees responsabilidad del niño o niña:
– Decidir si usa el baño o un pañal.
– Reconocer sus señales corporales cuando necesite ir al baño.
– Usar el baño a su propio ritmo.
Lo más importante es enfrentar el proceso de manera relajada y positiva, sin poner muchas
expectativas ni presiones (ni en el niño/a y ni en uno mismo), pero con la confianza de que es una
destreza que en algún momento se adquirirá. Por lo general, la primavera y el verano son épocas
más propicias para iniciar el proceso, ya que los niños/as andan con menos ropa, y ésta se seca
más rápido.
Señales que indican que el niño o niña está en el proceso de control de esfínter son:
– Manifiesta incomodidad con el pañal mojado.
– Pide que le cambien el pañal sucio.
– Puede pasar al menos dos horas con el pañal seco.
– Tiene las habilidades motoras para bajarse pantalones y sentarse en la pelela.