0% encontró este documento útil (0 votos)
466 vistas22 páginas

Ordenacion Diaconal

El documento describe el orden de la celebración de la ordenación diaconal de Mario Marín Garay. La celebración incluirá los ritos iniciales como la procesión de entrada, el acto penitencial y la oración colecta. Luego será la liturgia de la Palabra con las lecturas y

Cargado por

Alfredo Reyna
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
466 vistas22 páginas

Ordenacion Diaconal

El documento describe el orden de la celebración de la ordenación diaconal de Mario Marín Garay. La celebración incluirá los ritos iniciales como la procesión de entrada, el acto penitencial y la oración colecta. Luego será la liturgia de la Palabra con las lecturas y

Cargado por

Alfredo Reyna
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

“VEN Y SÍGUEME”

(Mt 19, 21)

Ordenación Diaconal de
Mario Marín Garay, CSsR

Maldonado, 5 de Noviembre de 2017


Catedral San Fernando
1
ORDEN DE LA CELEBRACION

I. Ritos iniciales
• Bienvenida
• Procesión de entrada
• Señal de la cruz y saludo
• Acto penitencial
• Gloria
• Oración colecta

II. Liturgia de la Palabra


• Primera lectura
• Salmo
• Segunda lectura
• Aclamación antes del Evangelio
• Evangelio

III. Ordenación del Diácono


• Elección del candidato
• Homilía
• Promesa del elegido
• Súplica letánica
• Imposición de las manos y Plegaria de Ordenación
• Imposición de la estola
• Entrega del Libro de los Evangelios
• Saludo

IV. Liturgia Eucarística


• Procesión de dones
• Oración sobre las ofrendas
• Plegaria eucarística
• Padre Nuestro
• Rito de la paz
• Fracción del pan
• Comunión
• Cántico después de la comunión
• Oración después de la comunión

V. Ritos de Conclusión
• Bendición solemne
• Despedida
• Canto

2
PRELIMINARES:

TENER PREPARADO: Micrófono –


Pontifical –
Estola Diaconal y Dalmática –
Libro de los Evangelios
1- REVESTICIÓN: en la Sacristía. Obispo – Sacerdotes – diáconos – ordenando
2- PROCESIÓN DE ENTRADA: Cruz, cirios, hermanos, Evangelio, ORDENANDO,
Concelebrantes, OBISPO.
* Luego de la Introducción se comienza el canto y entramos.
* Todos harán reverencia al altar y los ministros lo besarán.
* Diáconos de Sede: Fernando Centurión y Wilson Acosta (el Diác. Fernando deja lugar al
nuevo diácono después de la ordenación)
* Al obispo acompañarán en el altar el P. Vicente Soria Fleitas y el P. Luis Alberto Fuica. Los
demás sacerdotes y hermanos en el presbiterio.
* El ordenando se ubicará abajo del Presbiterio.
* Comenzamos según los ritos iniciales: en el nombre + P. H. y ES.
3- LLAMADO DEL ORDENANDO: P. Luis Fuica
4- PRESENTACIÓN DE PETICIÓN AL OBISPO: P. Provincial de Paraguay
5- LECTURAS Y EVANGELIO:
1ª. Lectura: Lourdes Robaina
Salmo: Hna. Cyntia
2ª. Lectura: Miguel Gospodinof
Evangelio: Diac. Fernando Centurión, CSsR
6- PREFACIO: propio de administración de orden sagrado
7- PLEGARIA EUCARÍSTICA: III.
8- COMUNIÓN: Obispo, Mario y diáconos

3
INTRODUCCION
G: Muy buenas noches hermanos y hermanas. Bienvenidos a esta celebración.
El encuentro fraterno al cual hoy nos convoca la Iglesia es sumamente significativo. Se
trata, ni más ni menos, de uno de los gestos más característicos de la primitiva Iglesia,
gesto por el cual un hermano nuestro se ofrecerá, él mismo, en servicio a toda la
comunidad, como ofrenda humilde a Dios Nuestro Señor.

En las primeras comunidades cristianas era necesario que los candidatos que se
presentaran para el diaconado fueran personas llenas de fe y del Espíritu Santo, porque su
vocación, que es la del servicio a los hermanos, requería de ellos una vida de fuerte
unidad con la comunidad y un espíritu desprendido.

Preparémonos, entonces, a vivir esta celebración con gratitud y gozo, y ofrezcamos


nuestras oraciones por el fortalecimiento en la fe de nuestro hermano Mario, quien de
este modo asumirá este compromiso.

Vamos a participar todos en esta entrega generosa y en esta acción de gracias que
ofrecemos a nuestro Dios Padre.

En nombre de Jesucristo preside nuestra celebración el Monseñor Rodolfo Wirz, obispo


de esta diócesis de Maldonado – Punta del Este.

Con ánimo alegre y llenos de fe nos disponemos para comenzar nuestra celebración
cantando la canción nº 1 (El Profeta)

4
RITOS INICIALES

Procesión de Entrada
El evangeliario se coloca sobre el altar. Todos al llegar, de dos en dos hacen
profunda reverencia al altar. Los diáconos y los presbíteros concelebrantes suben al
altar, lo besan y luego se dirigen a sus sitios.
El Obispo al llegar al presbiterio, entrega el báculo, se quita la mitra.

Invocación inicial

Obispo dice: En el nombre del Padre  y del Hijo y del Espíritu Santo

El pueblo responde: Amén.

Saludo Inicial

Obispo dice: La gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre,


y de Jesucristo, el Señor,
estén con todos ustedes.

El pueblo responde: Y con tu espíritu.

Acto Penitencial

El obispo invita a los fieles al arrepentimiento

Gloria

5
Oración Colecta
Dios nuestro, que enseñaste a los ministros de tu Iglesia
a no buscar ser servidos, sino a servir a sus hermanos,
concede a este hijo tuyo,
que hoy eliges para el ministerio diaconal,
disponibilidad en su entrega,
mansedumbre en su servicio y perseverancia en su oración.

Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,


que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo,
y es Dios, por los siglos de los siglos.

6
LITURGIA DE LA PALABRA

1ª Lectura (Hech. 6, 1-7) Lee Sra. Marisa Terra

G. Al iniciar la liturgia de la Palabra escucharemos cómo Dios elige, consagra y


envía al joven Jeremías a ser profeta para las naciones.

Primera Lectura

Lectura del libro del profeta Jeremías

La palabra del Señor llegó a mí en estos términos:


«Antes de formarte en el vientre materno, yo te conocía; antes de que salieras del seno,
yo te había consagrado, te había constituido profeta para las naciones.»
Yo respondí: «¡Ah, Señor! Mira que no sé hablar, porque soy demasiado joven.»
El Señor me dijo: «No digas: "Soy demasiado joven", porque tú irás adonde yo te envíe y
dirás todo lo que yo te ordene.
No temas delante de ellos, porque yo estoy contigo para librarte -oráculo del Señor-.»
El Señor extendió su mano, tocó mi boca y me dijo: «Yo pongo mis palabras en tu boca.»

Palabra de Dios

7
Salmo responsorial Lee Hna. Cintia 95,1-3.10

R. ¡Hagan que todos los pueblos sean mis discípulos!

Canten al Señor un canto nuevo,


cante al Señor toda la tierra;
canten al Señor, bendigan su Nombre. R.

Día tras día, proclamen su victoria.


Anuncien su gloria entre las naciones,
y sus maravillas entre los pueblos. R.

Digan entre las naciones: «¡el Señor reina!


El mundo está firme y no vacilará.
El Señor juzgará a los pueblos con rectitud.» R.

2ª Lectura (1Tes 1, 5b; 2, 7b-9. 13) Lee Sr. José María

G. El apóstol Pablo centra toda su enseñanza en una sola cosa: el Evangelio. Nos
manifiesta que el que enseña no tiene que transmitir su propia doctrina, sino la de
Jesús.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Tesalónica.

Hermanos: Ya saben cómo procedimos cuando estuvimos allí al servicio de


ustedes. Fuimos tan condescendientes, como una madre que alimenta y cuida a sus hijos.
Sentíamos por ustedes tanto afecto, que deseábamos entregarles, no solamente la Buena
Noticia de Dios, sino también nuestra propia vida: tan queridos llegaron a sernos.
Recuerden, hermanos, nuestro trabajo y nuestra fatiga cuando les predicamos la
Buena Noticia de Dios, trabajábamos día y noche, para no serles una carga. Nosotros, por
nuestra parte, no cesamos de dar gracias a Dios, porque cuando recibieron la palabra que
les predicamos, ustedes la aceptaron no como palabra humana, sino como lo que es
realmente, como palabra de Dios, que actúa en ustedes, los que creen.

Palabra de Dios.

8
EVANGELIO Proclama Diác. Fernando Mt 23, 1-12

* el obispo se SACA LA MITRA

G. Hoy Jesús, en el Evangelio, nos dice que el que se haga servidor de los demás, ése
será el primero de todos. Recibimos la Buena Noticia cantando Aleluia.

El diácono que va a proclamar el Evangelio se inclina profundamente ante el Obispo, pide la bendición
en voz baja. El Obispo lo bendice, luego deja la mitra, se levanta y recibe el báculo.

El diácono hace la inclinación al altar y toma reverentemente el Evangeliario, y omitida la reverenecia


al altar, llevando solemnemente el Libro, se dirige al ambón.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a la multitud y a sus discípulos: “Los escribas y fariseos ocupan la


cátedra de Moisés; ustedes hagan y cumplan todo lo que ellos les digan, pero no se guíen
por sus obras, porque no hacen lo que dicen. Atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y
las ponen sobre los hombros de los demás, mientras que ellos no quieren moverlas ni
siquiera con el dedo.
Todo lo hacen para que los vean: agrandan las filacterias y alargan los flecos de
sus mantos; les gusta ocupar los prim eros puestos en los banquetes y los primeros
asientos en las sinagogas, ser saludados en las plazas y oírse llamar ‘mi maestro’ por la
gente.
En cuanto a ustedes, no se hagan llamar ‘maestro’, porque no tienen más que un
Maestro y todos ustedes son hermanos. A nadie en el mundo llamen ‘padre’, porque no
tienen sino uno, el Padre celestial. No se dejen llamar tampoco ‘doctores’, porque sólo
tienen un doctor, que es el Mesías. El mayor entre ustedes será el que los sirve, porque el
que se eleva será humillado, y el que se humilla será elevado”.
Palabra del Señor.

El diácono lleva el Evangeliario al Obispo para que lo bese. Luego el Obispo bendice a la asamblea con el
Evangelio.
Después el diácono coloca el Evangeliario sobre el altar donde permanece hasta que se entrega al ordenado.
Luego de la proclamación del Evangelio se coloca el FALDISTORIO
El Obispo se sienta en el faldistorio y SE COLOCA LA MITRA.
Mario permanece de pie.

9
ORDENACIÓN DEL DIÁCONO

ELECCIÓN DEL CANDIDATO

El Obispo, terminado el Evangelio, se coloca la mitra y pasa a la sede


Guía: Quien va a recibir el orden del diaconado ha recorrido un largo proceso de
formación y de preparación dentro de la Congregación del Santísimo Redentor. Por eso
ahora, el P. Luis Fuica, superior de la comunidad de la URSAL en Uruguay y el P.
Vicente Soria, Superior Provincial en nombre de la Congregación, lo presentan a la
Iglesia, atestiguando su idoneidad para el ministerio que se le va a conferir.

Presentación del candidato:


P. Luis Fuica: Acérquese el que va a ser ordenado diácono:

Hno. Mario Marín Garay

Hno Mario: Aquí estoy

Se acerca al Obispo, a quien hace una reverencia. Estando delante del obispo, comienza
la petición de ordenación:

10
PETICIÓN DE ORDENACIÓN

Superior Provincial: Reverendísimo Padre, la Santa Madre Iglesia pide que ordenes
diácono a este hermano nuestro.

Obispo: ¿Sabes si es digno?

Superior Provincial: Según el parecer de quienes lo presentan, después de consultar al


pueblo cristiano, doy testimonio de que ha sido considerado digno.

Obispo: Con el auxilio de Dios y de Jesucristo, nuestro Salvador, elegimos a este


hermano nuestro para el Orden de los diáconos.

Guía: Expresemos nuestro asentimiento cantando todos: Demos gracias al Señor.

Todos: Demos gracias al Señor

HOMILÍA

El Obispo dirige su alocución al pueblo y al elegido

INTERROGATORIO

El obispo permanece con la mitra y el báculo y se sienta en la sede provisoria. El


elegido se pone de pie ante el Obispo, quien le interroga con las siguientes palabras

Guía: El diálogo que a continuación se desarrollará entre el Obispo y el candidato, en


el que el Hno. Mario, prometerá cumplir las funciones del orden del diaconado que va a
recibir, significa el compromiso ante Dios y la comunidad

11
Obispo: Querido hijo:
Antes de acercarse a recibir el Orden del diaconado
manifiesta delante de la comunidad
tu propósito de recibir este ministerio:

¿Quieres consagrarte al servicio de la Iglesia


por la imposición de mis manos
y la gracia del Espíritu Santo?

Hno. Mario: Sí, quiero.

Obispo: ¿Quieres desempeñar con humildad y amor


el ministerio diaconal,
colaborando con el Orden sacerdotal,
y sirviendo al pueblo cristiano?

Hno. Mario: Sí, quiero

Obispo: ¿Quieres vivir el misterio de la fe con alma limpia,


como enseña el Apóstol,
y proclamar esta fe con la palabra y las obras,
según el Evangelio y la tradición de la Iglesia?

Hno. Mario: Sí, quiero

Obispo: ¿Quieres observar durante toda tu vida


el celibato por el Reino de los cielos
como signo de tu consagración a Cristo,
y para servicio de Dios y de los hombres?

Hno. Mario: Sí, quiero

12
Obispo: ¿Quieres conservar e incrementar
el espíritu de oración, propio de tu modo de vida,
y celebrar fielmente y con ese espíritu
la Liturgia de las Horas según tu condición
junto con el pueblo de Dios,
por la Iglesia, más aún, por todo el mundo?

Hno. Mario: Sí, quiero

Obispo: ¿Quieres imitar siempre el ejemplo de Cristo,


cuyo Cuerpo y Sangre administrarás con tus manos?

Hno. Mario: Sí, quiero, con la ayuda de Dios

PROMESA DE OBEDIENCIA

Guía: Elemento importante de la vida de todo ministro de la Iglesia, es la


disponibilidad para aceptar cambio de lugar y de oficio. Por eso, en estos momentos, el
ordenado hace la promesa de obediencia.

El Obispo deja el báculo. El elegido se acerca al Obispo y, de rodillas, ante él, pone
sus manos juntas entre las manos del Obispo.

Obispo: ¿Prometes respeto y obediencia al Obispo diocesano y a tu Superior legítimo?

El elegido: Sí, Prometo

Obispo: Que Dios complete y perfeccione la obra que Él mismo ha comenzado en ti.

13
LETANÍAS DE LOS SANTOS

El obispo se quita la mitra

Guía: En este momento todos invocaremos la intercesión de los santos por este
elegido quien, postrado en profunda oración, pide a Dios la fuerza para asumir su
compromiso. Nos ponemos de pie.

Obispo: Queridos hermanos:


Pidamos a Dios todopoderoso
que derrame abundantemente su bendición
sobre este hijo suyo a quien eligió
para el sagrado Orden del diaconado.

Guía: El elegido se postra, todos los demás nos ponemos de rodillas, en actitud de
oración.

Concluido el canto de las letanías, el Obispo, de pie y con las manos extendidas dice:

Obispo: Señor Dios, escucha nuestras súplicas


y confirma con tu gracia este ministerio que realizamos,
santifica con tu bendición
a quien hemos juzgado apto para el servicio diaconal.
Por Jesucristo nuestro Señor.

Todos: Amén

Guía: Nos ponemos de pie.

14
IMPOSICIÓN DE LAS MANOS

Guía: Mediante la imposición de las manos, el señor Obispo, confiere al elegido el


sacramento del Orden sagrado de los diáconos. Permanezcamos en actitud de oración.

El obispo recibe la mitra. El elegido se acerca al Obispo y se arrodilla ante él. El


Obispo impone las manos sobre la cabeza del elegido.

PLEGARIA DE ORDENACIÓN

Guía: En estos momentos, el Obispo, invoca la efusión del Espíritu Santo sobre Mario
mediante la plegaria de ordenación.

El obispo se quita la mitra. El elegido permanece de rodillas mientras el obispo dice


la oración consecratoria

Obispo: Asístenos, Dios todopoderoso,


de quien procede toda gracia,
que estableces los ministerios
regulando sus órdenes;
inmutable en ti mismo, todo lo renuevas;
por Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro
-palabra, sabiduría y fuerza tuya-,
con providencia eterna todo lo proyectas
y concedes en cada momento cuanto conviene.

A tu Iglesia, cuerpo de Cristo,


enriquecida con dones celestes variados,
articulada con miembros distintos
y unificada en admirable estructura
por la acción del Espíritu Santo,
la haces crecer y dilatarse
como templo nuevo y grandioso.
15
Como un día elegiste a los levitas
para servir en el primitivo tabernáculo,
así ahora has establecido tres órdenes de ministros
encargados de tu servicio.

Así también, en los comienzos de la Iglesia,


los Apóstoles de tu Hijo,
movidos por el Espíritu Santo,
eligieron como auxiliadores suyos en el ministerio cotidiano,
a siete varones acreditados ante el pueblo,
a quienes, orando e imponiéndoles las manos,
les confiaron el cuidado de los pobres,
a fin de poder ellos entregarse con mayor empeño
a la Oración y a la predicación de la Palabra.

Te suplicamos, Señor, que atiendas propicio


a este tu siervo,
a quien consagramos humildemente
para el orden del diaconado
y el servicio de tu altar.

ENVÍA SOBRE EL, SEÑOR, EL ESPIRITU SANTO,


PARA QUE FORTALECIDOS
CON TU GRACIA DE LOS SIETE DONES,
DESEMPEÑE CON FIDELIDAD EL MINISTERIO.

Que resplandezca en el
un estilo de vida evangélica,
un amor sincero,
solicitud por los pobres y los enfermos,
una autoridad discreta,
una pureza sin tacha
y una observancia de sus obligaciones espirituales.

16
Que tus mandamientos Señor,
se vean reflejados en sus costumbres,
y que el ejemplo de su vida
suscite la imitación del pueblo santo;
que, manifestando el testimonio de su buena conciencia,
persevere firme y constante con Cristo,
de forma que imitando en la tierra a tu Hijo,
que no vino a ser servido sino a servir,
merezca reinar con Él en el cielo.

Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,


que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo
y es Dios por los siglos de los siglos.

Todos: Amén

IMPOSICIÓN DE LA ESTOLA Y LA DALMÁTICA

El obispo recibe la mitra y se sienta. El ordenado se pone de pie. Luego las personas
designadas le colocan la estola al modo diaconal y le visten con la dalmática.

Guía: El Diácono Mario es ahora revestido con la estola, al modo diaconal y con la
dalmática, signo de servicio a la mesa de los necesitados y al altar, función propia de
este ministerio. Cantamos la canción N° 2 (Señor tú me llamas por mi nombre)

17
ENTREGA DE LOS EVANGELIOS

Guía: Desde su ordenación, el diácono tiene la tarea de proclamar el Santo Evangelio


del cual ha sido constituido mensajero. Por eso, en estos momentos el ordenado lo recibe
de manos de nuestro Obispo.

El ordenado se arrodilla ante el obispo y recibe el libro de los evangelios

Obispo: Recibe el Evangelio de Cristo,


del cual eres mensajero.
Cree lo que lees,
enseña lo que crees,
y practica lo que enseñas.

Obispo: La paz este contigo

Diác Mario: Y con tu espíritu

ABRAZO DE PAZ

Guía: El Obispo da al diácono el abrazo de paz, de igual manera lo harán todos los
diáconos presentes. Los familiares de Mario lo harán en el momento de la paz y las
demás personas, terminada la celebración. Cantamos en el N°3 (Ven y sígueme)

No se dice Credo y se omite la oración universal

Terminado el rito de ordenación, el Obispo vuelve a la sede CON MITRA.


Mario se sienta a la derecha del Obispo, en el presbiterio.

18
OFERTORIO
La ofrenda es traída por dos personas de las comuniades donde trabaja Mario. La recibirán el
Obispo, Mario y el P. Provincial

G. Al preparar la mesa del altar con el pan y el vino, ponemos en ella la vida de este
hermano nuestro, Mario, que se hace ofrenda para el servicio y el pastoreo del
Pueblo de Dios.
Cantamos: el canto nº 4 (Esto que soy eso te doy)

El Obispo recibe las ofrendas CON MITRA; luego se sienta mientras el diácono prepara el Altar.
Terminada la preparación, cuando el diácono presenta el pan al Obispo, éste DEJA LA MITRA, se
pone de pié y va al Altar a bendecir el pan y el vino.
Luego acercan el lavabo al Obispo.
El Obispo comienza: “Orad hermanos...” Al terminar el Diácono toma el Solideo y lo entrega al
ministro de mitra.
Prefacio propio de Ordenaciones
Plegaria Eucarística III Al comenzar la plegaria los sacerdotes se acercarán al altar.
Santo. Los sacerdotes se acercan al altar para la consagración.
MICROFONO para los sacerdotes en la plegaria (P. Luis Fuica y P. Provincial)

SALUDO DE LA PAZ
Ob. “Líbranos Señor de todos los males (...)
la paz del Señor esté siempre con ustedes”

T. Y con tu espíritu.

G. En este momento saludarán a Mario solo los sacerdotes y familiares. Al finalizar


todos los presentes tendremos la oportunidad de saludarlos personalmente.
Cordero de Dios
El diácono entrega las formas a los sacerdotes

19
COMUNIÓN
Obispo, Mario y diáconos.

G: Nuestro servicio misionero se alimenta en la oración y en la Eucaristía. Al


acercarnos a recibir a Jesús renovamos nuestra disponibilidad y compromiso de
hacer creíble y concreto el Reino. Nos acercamos a comulgar cantando: el canto
nº 6 (Pescador de hombres)

Continuamos cantando: canto nº 7 (Haciéndote Pan).. canto nº 8 (Alma misionera)

Al finalizar la comunión el diácono purificará en el altar, ayudado por otro ministro.

ACCIÓN DE GRACIAS
G. Damos gracias a Dios por haber recibido su Cuerpo y por habernos regalado otro
servidor que será presencia de su Hijo, que se hizo servidor de todos.

Luego del canto de acción de gracias el Obispo toma el Solideo y hace la Oración pos Comunión;
luego se sienta.

+ Mario hará su Acción de Gracias.


+ El P. Provincial agradecerá la presencia del Obispo, de las comunidades presentes.
+ El P. Luis invitará a compartir la cena en el Salón de las hnas. del Verbo Encarnado.

BENDICIÓN FINAL. Finalizado los agradecimientos, el Obispo toma la mitra y comienza “El Señor
esté con ustedes...”
El Obispo hace la triple invocación, terminada la cual bendice.
Entonces el diácono dice (MICRÓFONO) “Pueden ir en paz”.
El Obispo va al Altar, besa el Altar y sale en la procesión.

20
DESPEDIDA
G. La Iglesia crece y se hace cada día más misionera cuando hay hermanos que
entregan su vida sirviendo y acompañando al Pueblo de Dios con generosidad.

Pidámosle a María, Madre del Perpetuo Socorro, la discípula del Señor, que la
vida de este hermano nuestro nos anime en el servicio y la fraternidad. Cantamos:
canto nº 9 (Zamba a la Virgen)

21

También podría gustarte