6.2 BRIEND, J. «El Deuteronomio», en El Pentateuco, CB 13, Verbo Divino, Estella 1978, 35-45.
1. ¿Cómo fue «encontrado» el libro del Deuteronomio según la Biblia? (p. 35)
2. Señala dos indicios de que el Deuteronomio existía en años de Josías? (p. 35)
3. Señala tres indicios de que el Dt tuvo su origen en el reino del norte? (p. 36)
4. ¿Cuál es la extensión y la estructura del Código Deuteronómico? (p. 37)
5. ¿Por qué algunas leyes presentan un carácter irrealista? (p. 37)
6. ¿En qué ambientes se transmitió el Código Deuteronómico? (p. 38)
7. Señala dos medidas que tomó Nehemías en base al Código Deuteronómico (p. 39)
8. ¿Por qué el Deuteronomio insiste en la obediencia a la ley? (p. 40)
9. Enumera los elementos de la estructura de un pacto de vasallaje (p. 41)
10. Señala dos diferencias de ruptura entre el Dt y los Pactos de Vasallaje (p. 42)
11. ¿Por qué motivos el Dt usa la fórmula de la teología de la Alianza? (p. 42)
12. Enumera nueve ejes temáticos de reflexión teológica en el Dt (p. 43-45)
13. Señala el origen, las exigencias y la finalidad de la «elección» (p. 43b)
14. ¿Cómo concibe la temporalidad el libro del Deuteronomio? (p. 45)
15. Señala dos problemas límite en la teología del Deuteronomio (p. 45)
El Deuteronomio
Briend, J., «El Deuteronomio (D)», en El Pentateuco, Cb 13, Evd, Estella 1978, 35-45.
Investigando la expresión de la fe de Israel, lle- en varias etapas, es sin embargo complejo. Para po-
gamos ahora al estudio de un libro que ha jugado der comprender su importancia y significación es
un papel capital en la historia del pueblo incluso en necesario en primer lugar situarlo en su contexto
nuestros días: el Deuteronomio. Aparentemente histórico.
sencillo, este libro, cuya redacción se Iievó a cabo
1. La reforma de 10sías
El reinado de Josías se sitúa entre 640 y 609. se refugiaron en Jerusalén llevando consigo sus
Fue entronizado a los 8 años, comportándose «se- propias tradiciones y que durante el reinado de Eze-
gún el corazón de Dios». A partir de 628, cuando quías hubo una intensa actividad literaria: fusión de
los primeros signos de la decadencia asiria comien- J y E, colecciones de proverbios (cf. Pro 25, 1: .Más
zan a aparecer, Josías inaugura una reforma pro- proverbios de Salomón transcritos por las gentes de
funda de su reino tanto política como religiosa. Se Ezequías, rey de Judá»), colección de salmos, com-
sacude el yugo de Asiria, reconquista los territorios pilación de las profecías de Oseas que debieron re-
de Israel, en parte por lo menos, realizando al mis- dactarse por entonces en la forma que han llegado
mo tiempo una reforma religiosa de la que nos ha- hasta nosotros ... lo cierto es que Josías tomó un
blan ampliamente los documentos· bíblicos (2 Re cierto número de medidas que se inspiran directa-
22-23). mente en las partes más antiguas del Deuterono-
Dentro del marco de esta reforma, Josías deci- mio, como por ejemplo la centralización del culto
de hacer las reparaciones necesarias en el templo en Jerusalén (Dt 12, 13s) o la destrucción de los
de Jerusalén y, durante los trabajos, el sacerdote altares y estelas sagradas (Dt 12, 2-3; cf. 2 Re 23,
Hilquiyyahu descubre un libro, «el libro de la ley», 4-14).
que inmediatamente pone en manos del rey (2 Re Como consecuencia del descubrimiento de este
22, 3-10). Viendo que no han obedecido a las pala- libro, se celebró de manera excepcional en el año
bras de este libro (22, 13), Josías, después de con- 622 la fiesta de pascua. Desde siempre, esta cele-
sultar a la profetisa Huida, decide leer «el libro de bración se hacía en familia; en esta ocasión se ce-
la alianza» (23, 2) delante de todo el pueblo. lebró en Jerusalén solemnemente y con un culto
¿Qué es pues el «libro de la ley» o «libro de la público.
alianza» encontrado en el templo de Jerusalén el De esta forma, a partir de 622, el Deuteronomio
año 622? Todo el mundo reconoce que se trata de primitivo entra a formar parte oficialmente del pa-
la primera redacción de nuestro Deuteronomio. El trimonio religioso de Israel, sirviendo de ley al pue-
libro, impregnado de tradiciones del norte (aunque blo. Su influencia será cada vez más grande, y así
compuesto quizá en Jerusalén después de la caída se explican, por ejemplo, las numerosas y sucesi-
de Sama ría en 722], debió haber sido depositado en vas redacciones de que será objeto. En el siglo V,
el templo durante el reinado de Ezequías. No pode- Nehemías se apoya en esta ley para solucionar los
mos olvidar que los habitantes del reino del norte problemas de su comunidad israelita; en el siglo IV.
al constituirse el Pentateuco, el Deuteronomio cie- cos en Qumran muestran que este libro era muy
rra el grupo de cinco rollos que forman la Torah (o leído y recopilado en aquella comunidad; casi tanto
ley); los descubrimientos de los manuscritos bíbli- como el libro de Isaías.
2. Las tradiciones del Reino del Norte
Numerosos y múltiples son los indicios que per- de Dios dio al pueblo los mandamientos y prescrip-
miten afirmar que el fondo del Deuteronomio está ciones necesarias para la vida.
relacionado con los ambientes del reino del norte. Los elementos legislativos ocupan un lugar im-
Se nota fácilmente que se pretende a toda costa portante en el libro. Encontramos en primer lugar
derivar la ley de la autoridad de Moisés y de Dios: una versión del decálogo (Dt 5, 6-21) relacionada
los discursos de los capítulos 1-11 son puestos en con el Horeb (S, 2); ahora bien, el deCálogo moral
boca de Moisés. Desde este punto de vista, el Deu- viene del norte, como lo muestra el texto de Ex 20.
teronomio se sitúa en la línea de la tradición elo- 1-17 (cf. Os 4, 2). La parte central del libro la ocupa
hísta y de los profetas del norte como Elías y Oseas. el código deuteronómico (Dt 12-26). Es lo suficien-
La revelación fundamental de Dios se sitúa en el temente importante como para que nos detenga-
Horeb y no en el Sinaí (como lo hace J): allí fue don- mos en él.
Las etapas de la redacción del Deuteronomio
Los especialistas no están de acuerdo por lo que completado los capítulos 5-26 con la mayor parte de
a la extensión del Deuteronomio primitivo se refiere, los textos en plural (-vosotros-) y que llevan su Im-
es decir, sobre el texto que fue descubierto en el tem- pronta; parece que habría añadido ígualmente los ca-
plo en tiempos de Josías; se reconoce, sin embargo, pítulos 27 y 29, aunque esto es menos seguro.
que el libro actual es fruto de varias etapas redacclo- 4. Este texto, profundamente transformado ya por
nales. Veamos una de las hipótesis poslbles: l las sucesivas redacciones y afiadldos, fue completado
1. El Deuteronomio primitivo estarla constItuido una vez más (c. 31 en parte: c. 32 y 33) en el mo-
esencialmente por los pasajeit en singular {-tú-} que mento de formar el Pentateuco con los libros del Gé-
se encuentran en los capitulos 5 a 26 y al comienzo nesis, Exodo, Levítico y Números.
del capítulo 28.' Aunque los detalles de esta hipótesis pueden po-
2. Al capitulo 28 se habría afiadldo un comple- nerse más o menos en tela de juíclo, una cosa es cier-
mento -las -maldlclones-- después de la calda de ta: el Deuteronomio es fruto de una historia redac-
Jerusalén (en 587); en ese momento se habrla afiadl- cional muy complicada.
do igualmente el capítulo 30.
3. Otro editor, al que se llama generalmente -el 1 Es la hipótesis de E. W. NICHOLSON, Deuteronomy lIIId Tra·
historiador deuteronomista-, habría incorporado este dltlon. Oxford 1967, 36. P. BUIS presenta otra hipótesis en su libro
texto a la amplia historia de los libros de Josué. Jue- Le Deutéronome (Col!. Sources Bibllques). Gabalda, Paris 1963, 16-18.
2 A propósito de la distinción del singular y del plural, véase
ces, Samuel y Reyes. añadiendo al texto los capitulos
1-3; {4}; 31, 1-13. 24-26a; 34. Al mismo tiempo, habrls
G. MINETTE DE T1LLESSE, Sections _tu. et sectlons
Deutéronome: Vetus Testamentum 12 (1962) 29-87.
-VOUS. dan8 l.
3. El código deuteronómico
Veamos diferentes aspectos de este texto. de prólogo y de epílogo, elementos constitutivos de
los códigos orientales del 2.° milenio. Pero, como
a. La estructura del código veremos más adelante, el código no puede ser se-
parado de su contexto; en efecto, forma parte de
Debemos hacer varias observaciones. En primer una estructura mucho más amplia constituida por
la alianza.
lugar, vemos que el código empieza y termina con
una serie de prescripciones cultuales (12, 1-16. 17
Y 26, 1-15). Es típico de la legislación israelita si- b. Aspecto jurídico del código
tuar un conjunto de leyes en un marco cultual. Pero
todavía podemos precisar más: en cada código se Tanto desde el punto de vista literario como del
subraya, de entrada, el lugar en el que se puede dar contenido existe en el código una difícil mezcla de
culto a Dios y, paralelamente, se prohíben los ritos géneros.
paganos (12, 1-3 que precede a 12,4-28; 12,29-31). Extraña, por ejemplo, el carácter ¡rrealista de al-
La primera ley del código deuteronómico trata de la gunas leyes: remisión de prendas cada siete años
unidad del santuario: el israelita debe rendir culto a (Dt 15, 1), peregrinación al santuario central para
Dios "en el lugar escogido por éste- (12,5). Es cier- las fiestas (16, 11. 14), o el carácter desfasado de
to que la expresión es indeterminada y no tiene otras como las leyes de la guerra (Dt 20). ¿Cómo
por qué designar necesariamente el templo de Je- se puede explicar esta situación? Diciendo que se
rusalén; ahora bien, en el momento de la redacción trata, por ejemplo, de antiguas prescripciones con-
del código (después de la caída de Samaría en 722), servadas en los santuarios y en los grupos. Pero,
el único santuario existente para los refugiados del si se profundiza un poco, hay que reconocer que el
norte es el de Jerusalén, y este ciudad se convierte, código y el conjunto del Deuteronomio es una me-
de hecho, en el santuario en el que Dios hace ha- ditación sobre la infidelidad de Israel que le ha lle-
bitar su nombre (12, 5). vado a la ruina del reino del norte. Por ello, el có-
La estructura del código es un reflejo de la del digo puede leerse como lo que habría permitido ga-
decálogo, lo que no impide darse cuenta de que el rantizar la salvación del pueblo, si éste hubiera obe-
código es una compilación de leyes existentes. Esto decido. Se trata de un esfuerzo de explicación pos-
se ve claramente al comparar el código deuteronó- terior a los acontecimientos y que permite compren-
mico con el código de la alianza. El primero presu- der la situación presente. Este esfuerzo de refle-
pone el segundo, lo que nos da pie para útiles com- xión se apoya en materiales antiguos y nada impor-
paraciones que nos indican la evolución del derecho ta el que no se puedan aplicar, ya que el reino ha
en Israel y las concepciones propias del Deutero- desaparecido. Detrás del código se perfila una re
nomio. Además, si se examina detalladamente el flexión teológica sobre lo que hubiera sido necesa-
texto, se llega a la conclusión de que existen colec- rio hacer para responder a la voluntad de Dios sien-
ciones de leyes que muy bien pudieron tener una do fieles a Moisés. Veamos un ejemplo. Leyendo
existencia independiente. el código, nos damos cuenta de que lo que esta le-
Sin embargo, a pesar de que el código posee gislación quiere promover es una comunidad de her·
una estructura visible, debemos señalar la ausencia manos, lo que explica el uso de la palabra "herma-
no» que aparece 25 veces en el Deuteronomio (com· este punto los autores no se ponen de acuerdo; al-
párese por ejemplo Ex 21, 26 Y Dt 24, 7); frente a gunos piensan principalmente en los levitas. los le-
una sociedad dividida profundamente en ricos y pe' vitas forman un grupo en favor de los que el Deute-
bres como nos lo muestran Amos y Oseas, el có- ronomio exige la igualdad de derechos con los
digo deuteronómico pretende crear un ambiente de sacerdotes del santuario de Jerusalén, creando la
comunidad fraterna. lástima que sea demasiado expresión «sacerdotes-levitas». El papel de estos le-
tarde. Es posible que se hubieran intentado realiza- vitas no es pequeño (Dt 17, 8-13; 21, 5) y existen
ciones en este sentido, debido a la predicación pro- razones poderosas para pensar que ellos fueron los
fética y a la actividad de los levitas, pero esta pre- guardianes de la herencia mosaica. ¿Se puede ir
dicación fue un fracaso y los acontecimientos ha- más lejos todavía y afirmar que los levitas eran pre-
bían mostrado que era demasiado tarde. dicadores de la ley en algún santuario del norte, Si-
Debemos admitir pues que lo más fundamental quén, por ejemplo? Esta hipótesis goza actualmente
de la formulación de este código proviene del norte de gran crédito. aunque no satisface a todos. Otros.
de Israel. Ahora bien, ¿en qué ambientes se trans- en cambio. insisten en la influencia sapiencial: tan-
mitió y conservó este patrimonio en Jerusalén? En to en los discursos como en el código se intenta
llegar al corazón del israelita para convertirlo en un
LA HISTORIA EN CONDICIONAL discípulo que escuche la palabra de Dios. No pode-
Es demasiado fácil escribir la historia en condicio-
mos olvidar tampoco la liturgia como el marco en el
nal, decir lo que hubiéramos tenido que hacer... Cuan- que se proclama el derecho y en el que se predica
do un amigo nos dice: .Deberías haber.... o .no tenías la ley. Todas estas influencias debieron jugar su pa-
más que hacer esto y lo otro.. .•, nos vienen ganas de pel hasta llegar a la formulación actual del Deute-
responderle: .icuánto me hubiera gustado verte en mi
lugar... !. Cuando en el Deuteronomio Dios actúa de
ronomio.
la misma forma, re-escribiendo la historía, ¿no habría
que responderle del mismo modo? c. Aspecto social del código
Lo que sucede es que, desde que Jesucristo existe, Es evidente que se trata de una sociedad de se-
el argumento ya no vale, pues r,ealmente le hemos
visto en nuestro lugar. El relato de las tentaciones de dentarios, compuesta en gran parte por pequeños
Jesús, tal y como nos lo cuentan Mateo y Lucas, es propietarios de tierra. El lugar que ocupa el comer·
característico desde este punto de vista. Satán sitúa cio no deja de ser importante y fácilmente se ve
Cl Jesús ante tres pruebas que ya antes había conocido que existen abusos semejantes a los denunciados
el pueblo de Dios en el desierto; el pueblo no habla
aceptado que Días le pusiera a prueba, tentando él a por los profetas en el siglo VIII; el código denuncia
su vez a Olas; esto hizo que faifa se totalmente la esta situación (25, 13-16). Existe el préstamo de di-
meta de su caminar: la entrada en la tierra prometida nero (23, 20-21), aunque debemos señalar la dife-
se cerró para toda aquelfa generacIón, e íncluso para rencia de trato entre el israelita al que se califica
el mismo Moisés. Jesús se encuentra ígualmente en
esta situación de prueba, pero su respuesta es la que de «hermano» y el extranjero. muestra del carácter
hubiera tenido que dar el pueblo según el Deuterono- nacionalista del Deuteronomio.
mio. Por ello, en Jesús, la historia de Israel, puesta
de nuevo a prueba en el desierto, triunfa esta vez; en d. Acogida e influencia del
adelante, es posible entrar en la auténtica tierra pro-
metida y Jesús puede proclamar: .IHa llegado el rei- código deuteronómico
no de Dios!•. El Deuteronomío plantea una pregunta El código deuteronómico. redactado después de
llena de angustia y dolor: ¿.Es posíble amar a Días?,
El Nuevo Testamento le responde: para el hombre Im- la caída de Samaría en 722, proviene esencialmen-
posible, pero para Dios, en Jesús, todo es posible. te del reino del norte. la compilación transparenta
E. C. el contexto histórico: el reino del norte ha desapa-
recido; sólo subsiste Judá, y el gran santuario que (Neh 5, 3-S). El aspecto que se pone de relieve no
todavía queda es el de Jerusalén. La inadaptación de es tanto el impuesto real, sino el hecho de que esta
las leyes se explica igualmente por este contexto. situación dura y penosa sea impuesta por sus her-
Es fácil comprender que el documento no hubie- manos judíos. El término "hermano» es una palabra
ra tenido mucha aceptación en el reino de Judá y clave del texto (Neh 5, 1. 5. 7. 8; cf. 5, 10. 14), re-
que la obra primitiva no comenzara a tener influen- cordándonos claramente el Deuteronomio y su ideal
cia hasta la reforma de Josías en el 622. Una com- de comunidad fraterna. Nehemías interviene ante
pilación de este tipo podía venir muy bien al rey en los más ricos para reducir las hipotecas y présta-
su política de unificación, ya que Josías por aquel mos, apoyándose para ello en el Deuteronomio, so-
entonces intentaba controlar algunos territorios del bre todo en la institución del año de remisión que
reino del norte. ordenaba el abandono de las prendas cada siete
Así, pues, el código deuteronómico se impondrá años (Dt 15, 1-3); esta remisión era igualmente vá-
en el reino de Judá antes del exilio, pero sin alcan- lida para las personas que, por necesidad. habían
zar la simpatía popular. Después del exilio continua- tenido que alquilarse en prenda (Dt 15, 12-18). En
rá ejerciendo una gran influencia. Nehemías, en su esta crisis, la solución adoptada por Nehemías se
primera misión (445-433), parece que recurre a él inspira claramente en el código deuteronómico.
para resolver un conflicto social (Neh 5). El con- En su segunda misión, hacia el 430, Nehemías
flicto debió salir a la luz después de la reconstruc- toma nuevas medidas referente al estatuto de los
ción de la muralla, probablemente como consecuen- extranjeros, a la situación de los levitas y al sá·
cia de las malas cosechas. Para poder pagar el im- bada, y estas medidas están igualmente en la línea
puesto al rey, algunos agricultores deben pedir di- del Deuteronomio (Neh 13, 4-29).
nero prestado a los ricos; los pobres, para poder Todo esto muestra la antigüedad de las tradi-
comer y vivir, deben dejar en prenda no solamente ciones del Deuteronomio, del código en particular.
sus casas y tierras sino incluso sus hijos e hijas así como su influencia después del exilio
4. La estructura del Deuteronomio
En el relato de 2 Re 22-23, al libro descubierto a. Expresiones literarias referentes
en el templo se le da el nombre de "el libro de la a la alianza
ley» (22, 8. 11). o de "libro de la alianza» (23. 2).
Como acabamos de ver, la primera designación es El término alianza (<<berit» en hebreo) se encuen-
correcta, ya que su mismo nombre, Deuteronomio, tra 27 veces en el Deuteronomio, Podemos pregun-
dado por los traductores griegos, significa «la se- tarnos, sin embargo, cuál es el sentido de este tér-
gunda ley». ¿Podeinos decir lo mismo de la segunda mino en este libro, ya que en los textos del profeta
designación? El Deuteronomio ¿es verdaderamente Oseas, originario del norte, "berit» no designa la
el "libro de la alianza»? Varios indicios nos invitan relación entre Dios e Israel, por lo menos de manera
a dar una respuesta afirmativa. global, teniendo varias significaciones diferentes.
En varios pasajes, el Deuteronomio califica el acon·
tecimiento del Horeb de "alianza»; en 5,2, por ejem-
plo, se dice: «El Señor tu Dios ha sellado con no-
sotros una alianza en el Horeb», y el versículo 3 in- to de vista de su estructura, es muy semejante a
siste en la novedad: «El Señor no selló esta alian- los pactos y tratados de vasallaje de la época. Si
za con nuestros padres, sino con nosotros». Note- esto fuera cierto, la denominación de libro de la
mos la fórmula «con nosotros», ya que nos mues- alianza estaría todavía más justificada.
tra que, cualquiera que sea la función de Moisés, la Todos sabíamos, aunque no fuera más que a par-
alianza se sella entre Dios y el pueblo. Aunque se tir de los textos de la biblia, que la alianza, en la
refiera a la alianza del Horeb, el Deuteronomio se terminología del próximo-oriente antiguo, designa-
presenta como «la alianza en el país de Moab» (28, ba una realidad político-religiosa (por ejemplo la
69): se trataría pues de una re-actualización de la alianza entre Abrahán y Abimelek). La alianza ins-
alianza del Horeb, pero sellada esta vez por Moisés taura una relación entre dos grupos humanos, o en-
antes de morir frente a la tierra prometida. De esta tre dos personas; ahora bien, hay que tener en cuen-
forma, continuamos en la ficción en la que vive es- ta que estos pactos se instauran para concretar las
ta obra que pretende ser fiel a la herencia mosaica. relaciones después de un período de crisis o de
Por otro lado, Dios es el que guarda la alianza y hostilidad, o para evitarlas. A través de los años,
la misericordia para los que le aman (7, 9. 12), el se ha profundizado en el conocimiento de la alianza
Dios fiel, el que da a conocer su alianza (4, 13) o el como realidad político-religiosa gracias al estudio
que establece su alianza (8, 18). Frente a este Dios de los tratados de alianza realizados entre los sobe-
fiel, el libro está impregnado de una profunda in- ranos del antiguo oriente en los siglos XIV y XIII,
quietud: Israel puede romper la alianza (31, 16 20), de los tratados arameos del siglo VIII y de los tra-
transgredirla (17, 2), abandonarla (29, 24), olvidarla tados asirios del siglo VII. Estos textos pueden divi-
(5,23; cf. 4, 31). Así, el Deuteronomio pone en evi- dirse en dos grupos: tratados entre dos partes igua-
dencia a la vez la libertad de elección del pueblo les y tratados de vasallaje; estos últimos constitu-
frente a Dios y la fragilidad de su compromiso. En yen el grupo más importante.
el fondo de las expresiones del Deuteronomio y del La estructura de los pactos de vasallaie es bas-
tono de exhortación tan claro de sus discursos no tante rígida tal como se puede ver a continuación;
podemos menos de reconocer esta inquietud, fruto a pesar de ciertas variantes, se encuentra en todos
de una experiencia vivida: la de la infidelidad del los tratados del antiguo oriente; por ello se puede
hombre y la de la incapacidad. radical de servir a hablar del género literario «formulario de alianza»
Dios en todas las dimensiones de su existencia. que sería común a todas las cortes reales. La ten-
Es cierto que todo esto no aparece más que al tación de encontrarlo en los textos bíblicos era evi-
trasluz, debido a la ficción literaria del libro; ahora dente. En ella se empezó a caer a partir de 1954.
bien, la continua y repetida exhortación a la obe- Utilizando un método comparatista que, no pode-
diencia de la ley nos remite, sin duda alguna, a una mos menos de reconocer, subraya las semejanzas
situación de desobediencia generalizada. Este pro- olvidando excesivamente las diferencias, se ha in-
blema forma pues parte esencial del Deuteronomio. tentado encontrar en los textos bíblicos el formu-
lario indicado.!
b. ¿Pacto de vasallaje? El Deuteronomio es el documento que ha dado
resultados más convincentes. Como puede verse
El Deuteronomio es ciertamente un .. libro de la en la página que sigue. la mayor parte de los ele-
al ¡anza" desde el punto de vista del contenido. Más
aún, desde hace unos cuantos años, se viene afir- I Véase el Cuaderno bíb/lco Orar con los salmos. Es·
mando que el Deuteronomio, incluso desde el pun- tella 1977, 49.
ESTRUCTURA DE UN TRATADO DE
VASALLAJE ESTRUCTURA DEL DEUTERONOMIO
1. Preámbulo. Contiene el nombre y los titulas del 1. No existe preámbulo en el sentido estricto del tér-
soberano que concede el tratado y comienza por la mino, aunque algunos autores pretenden encontrar·
fórmula: «Asi (habla) N..., el gran rey, el rey de lo en 5, 6: «Yo soy el Señor tu Dios que te hizo
x...... salir del pais de Egipto... (Esto seria posible si en
un primer estadio el Deuteronomio comenzaba en
el c. 5).
2. Prólogo histórico. El rey recuerda a su vasallo, al 2. La función del prólogo histórico la cumplen los dis-
que generalmente se llama «servidor.. (cf. 2 Re cursos de Dt 1-11, que recuerdan el acontecimiento
16, 7, donde Acaz habla de esta forma al rey de del Horeb, la estancia en el desierto, asi como la
Asiria), los acontecimientos que preceden la con- conquista de Transjordania. Constituyen al mismo
clusión del pacto; en general, insiste en las rela- tiempo una exhortación a permanecer fieles a Dios
ciones existentes anteriormente entre el soberano que guió al pueblo en sus primeros años de exis-
y su aliado; evoca sobre todo los beneficios reci- tencia.
bidos por el vasallo. Este prólogo tiene por fun-
ción justificar la alianza y las condiciones impues-
tas al vasallo. El tono de los tratados arameos y
asirios es más fuerte que el de los tratados hiti-
tas; se busca menos convencer que imponer; la
ausencia de prólogo histórico en estos tratados es
significativa.
3. Condiciones. Podemos distinquir en primer lugar 3. Las condiciones se encuentran natura/~E~
una condición de base en la que el soberano re. código deuteronómico (Dt 12-26, 15)...
cuerda la fidelidad y la lealtad que debe manifestar,
y, por otro lado, las condiciones particulares refe-
rentes a cuestiones concretas: actitud que debe too
marse para con los fugitivos (cf. 1 Re 2, 39-40), re·
laciones entre los vasallos, problemas referentes a
las fronteras, tributo anual, visita a la corte del
soberano ...
4. Cláusulas específicas. Se refieren a la conservación 4. Las cláusulas especificas se encuentran en Dt 31,
de los documentos, asi como a su lectura pública 9-13, donde los levitas reciben la ley por escrito;
cuyo ritmo puede variar. esta ley deberá ser leida cada siete años durante
la fiesta de las tiendas, cuando todo Israel se reú'
ne con ocasión de una de las grandes fiestas anua-
les.
5. Los dioses-testigos. Los testigos de los tratados son 5. En este caso, el testigo es un texto: el libro de la
evidentemente los dioses de los soberanos que se ley confiado a los levitas servirá de testigo contra
comprometen en el pacto, asi como las fuerzas de los israelitas si son infieles (Dt 31, 24-27). En Dt 31,
la naturaleza divinizadas (montañas, rios, mares; 19, se dice que un determinado cántico servirá igual-
nubes, cielo, tierra). Estas divinidades, al ser in- mente de testigo. Esta concepción es más tardía
vacadas' en el momento de sellar el pacto, son las que la que se encuentra en Jos 24, 27, donde el
que garantizan el mismo. Si el vasallo es infiel, de- testigo es una piedra, ya que «ésta.. ha escuchado
sencadenarán contra él, inevitablemente, los peo- todas las palabras que Dios nos ha dicho».
res castigos y catástrofes.
6. Maldiciones y bendiciones condicionales. Las pri- 6, Las maldiciones se encuentran en 27, 15-26; el tex-
meras son mucho más amplias que las segundas, to es muy antiguo y los que las leen son los levi-
que en algunos casos no existen. Tanto unas como tas. Las bendiciones se encuentran en el c. 28, pe-
otras dependen evidentemente del comportamiento ro con un estilo diferente. Otra serie de maldicIo-
del vasallo y son los dioses los que las envian. nes aparece en 28, 15 ss.
mentas de los tratados de vasallaje se encuentran Es cierto que Dios toma la iniciativa, pero al mis-
en el Deuteronomio. Esto no quiere decir, sin em- mo tiempo pide al pueblo que elija, que acepte la
bargo, que no existieran materiales mucho más an- relación, que se comprometa. Incluso después del
tiguos y tradiciones diferentes que no estaban for- momento inicial, Israel se encuentra ante dos ca-
muladas siguiendo el esquema de los tratados de minos, el de la vida y la felicidad o el de la muerte
vasallaje. y la desgracia (Dt 30, 15-20). Este es el drama de
Por otro lado, el formulario de la alianza, tal y Israel (y el nuestro) al establecer una relación que
como puede deducirse del estudio de estos trata- exige constante fidelidad, a pesar de que la reali-
dos, no se aplica directamente al Deuteronomio. Es- dad sea bastante diferente: ¿puede el hombre res-
ta afirmación se comprende fácilmente, si tenemos ponder a Dios? La pregunta no es fácil, y, de todos
en cuenta que se pasa de un lenguaje político y re- modos, nos sitúa en nuestro puesto frente a la lIa·
ligioso a otro puramente teológico. Este paso no mada de Dios.
puede hacerse sin ciertas rupturas, de las cuales
una de las más importantes es que Dios no puede
ser testigo, ni mediador, como en Os 2, 20; es parte c. La alianza entre Dios e Israel
interesada de la alianza. '
Esta diferencia lleva consigo otras, más difíciles Una última pregunta: ¿cuál es la razón por la
de precisar, sobre todo la naturaleza de las relacio- que el Deuteronomio desarrolla la teología de la
nes entre Dios y el pueblo de Israel. Por un lado, alianza y utiliza su formulario?
Dios es el que ha tomado la iniciativa para que las Se puede responder, en primer lugar, diciendo
tribus formen un pueblo; los adjetivos posesivos se que el Deuteronomio tiene su origen en el reino del
refieren siempre a Dios: cuando Dios habla, dice norte y que en los últimos años de existencia de es-
siempre .. mi alianza .. , y cuando se habla de esta te último las alianzas políticas le habían llevado al
alianza se dice .. tu alianza» o .. su alianza», Por otro desastre total. Oseas había condenado duramente
lado, se trata de una relación, lo que implica que estas ali'anzas (05 10,4; 12, 2), Y el Deuteronomio
existen dos partes: ¿cuál es el papel del pueblo? no lo olvida, Es cierto que no lo podía decir clara-
Después de haber experimentado que Dios es el mente, ya que el que habla es Moisés, pero utiliza
que le guía y después de reconocer a Dios como su una antigua condena de las alianzas válida para la
Dios. Israel se ha comprometido a ser el pueblo de época de la conquista (Dt 7, 2; cf. Ex 23, 32; 34, 12.
Dios, haciendo suyas las palabras de Dios que son 15; Jue 2, 2), La falta de fidelidad a este mandamien·
la consecuencia y el signo de esta aceptación. De la to explica el desastre del reino del norte. ¿Cuál es
alianza que el pueblo sella con Dios, se deducen, ló- pues la alianza que habrían tenido que elegir? La
gicamente, una serie de obligaciones. respuesta del Deuteronomio propone una visión de
¿Cuál es pues el contenido de esta alianza? No las cosas estructurada por la noción de alianza.
puede tratarse, evidentemente, de un tratado bila- La primera respuesta puede ser todavía amplia·
teral entre dos partes iguales, ya que la desigualdad da: en el reino del norte se había conservado la tra-
entre las partes es más que evidente: Israel fue dición de una alianza entre las tribus de Siquén (Jos
siempre consciente de la diferencia que le separa- 24). También Oseas conoce bien esta alianza cuya
ba de su Dios. y es inútil tratar de justificar este as- dimensión religiosa es indiscutible (Os 6, 7). Estos
pecto. ¿Se trata pues de un acto unilateral de Dios? son ciertamente los orígenes de algunos de los ele·
Plantear el problema de este modo supone que se mentas y materiales utilizados por el Deuteronomio.
depende todavía demasiado del esquema político. Ahora bien, de una alianza entre las tribus que re-
conocen a Yavé como Dios de todas ellas, se pasa blo. establecida de varios siglos antes, así como
a una alianza entre Yavé e Israel. Este lenguaje teo- una tradición de alianza que podía muy bien ser rein-
lógico es fruto de muchos años, pero tenía como terpretada en función de los acontecimientos de
base la existencia de la relación entre Dios y el pue- épocas más recientes.
5. Los grandes ejes de la reflexión teológica en el
Deuteronomio
Si se quiere comprender la riqueza del Deute- ponsable de la imagen que los demás pueblos se
ronomio, no basta con decir que se trata del libro harán de Dios. Contrariamente a lo que tantas ve-
de la alianza; es necesario comprender lo que cons- ces se cree, la elección no es un privilegio; impli-
tituye la fuerza de los discursos y de las leyes que ca, más bien, una misión. Además, no se explica
en él se encuentran. Los autores del Deuteronomio por las cualidades humanas del pueblo, por su va-
intentan por todos los medios situar a Israel frente lentía, por su número (Dt 7, 7], ni siquiera por su
a lo esencial: un Dios, una tierra, un pueblo, una anterior fidelidad. la elección tiene por origen úni-
ley, un templo. De lo contrario, las fuerzas de desin- camente el amor fiel de Dios: .Por puro amor vues-
tegración que le amenazan son tales que Israel su- tro, os sacó el Señor de la esclavitud" (7, 8). la
cumbirá. elección exige respuesta: amor a Dios que se pre-
El punto de partida es la experiencia original de senta \ncluso como mandam\ento. mostrando que
Dios y de su palabra transmitida por Moisés. El Dios esta respuesta debe ser tan universal como el amor
de Israel es el Dios del Horeb y, a lo largo del libro, divino. Desde el punto de vista del lenguaje, el Deu-
se repite constantemente esta afirmación: «Yavé teronomio innova: lo que hasta entonces no se ha-
tu Dios» o «vuestro Dios»; esta fórmula tiene cier- bía formulado nunca (<<amar a Dios,,) se convierte
tamente matices nacionalistas, pero significa sobre en una llamada urgente que Dios dirige a todos y a
todo la misión de Israel. cada uno: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu co-
En efecto, en medio de los pueblos, Dios ha ele· razón. con toda tu alma y con todas tus fuerzas»
gido a uno de ellos, como puede verse en el cántico (6, 5). «Así se expresa uno de los aspectos funda-
de Moisés, expresado maravillosa y poéticamente: mentales de la religión de Israel, constituyendo una
.. Cuando el altísimo daba a cada pueblo su he- de las más importantes adquisiciones para el resto
redad de la revelación del Antiguo Testamento".2
y distribuía a los hijos de Adán Este pueblo elegido forma una comunidad es-
trazando las fronteras de las naciones tructurada y vive en una tierra. Todas y cada una de
según el número de los hijos de Dios, las generaciones que se suceden deben reconocer
la porción del Señor fue su pueblo, que la tierra en la que viven y los frutos que co-
Jacob fue el lote de su heredad» (Dt 32, 8-9). men, son dones de Dios, signo concreto de su amor
Dt 7, 6 afirma prácticamente lo mismo: «Tú eres por Israel (7. 13-15).
un pueblo consagrado al Señor tu Dios; él te eligió Esta comunidad es una asamblea convocada por
para que fueras, entre todos los pueblos de la tie-
rra, el pueblo de su propiedad". Esta elección con- 2 GI. WIENER, Recherches sur I'amour pour Dleu dans
vierte a Israel en el pueblo de Dios, haciéndole res- I'Ancien Testament. París 1957, 44.
Dios en el Horeb (S, 22; 9, 10; 10,4) yen situación tervención de Dios, no en el pasado, sino en luga-
de convocación permanente para realizar así la co- res precisos: el país de Egipto, el desierto, el país
munidad fraterna con las estructuras que Dios ha prometido a los antepasados. El lugar es más impor-
planeado para ella: el juez, el rey, el sacerdote-le- tante que el tiempo en el recuerdo, aunque se trata
vita, el profeta (16, 18-18, 22). del lugar en cuanto está asociado a una situación
El principio de vida de esta comunidad es la ley, del pueblo. En efecto, a la estancia en Egipto co-
a la que todos deben someterse, incluso el rey, de- rresponde la situación de servidumbre del pueblo,
biendo transmitirse este principio de vida de gene- a la fase del desierto corresponde la situación de
ración en generación (6, 20-25). Esta leyes un cuer- la prueba, a la entrada en el país bueno que Dios
po de doctrina que orienta la fe y dirige la conducta había prometido a los antepasados corresponde la
de los israelitas; exige ser interiorizada y en esto situación de posesión. El lugar pues que se rela-
consiste todo el esfuerzo del Deuteronomio: «Por- ciona con la situación del pueblo no es único; su
que el precepto que yo te mando hoy no es cosa que misma multiplicidad muestra que, incluso cuando
te exceda ni es inalcanzable; no está en el cielo, Israel se encuentra en posesión de la tierra, no se
no vale decir: 'Quién de nosotros subirá al cielo y trata de una situación definitiva, ya que la situación
nos lo traerá y nos lo proclamará para que lo cum- de posesión depende de la fidelidad a Dios. En este
plamos?' El mandamiento está a tu alcance: en tu marco, el recuerdo nos remite a una simbolización
corazón y en tu boca. Cúmplelo» (Dt 30, 11-14). Co- de los lugares y sitúa a Israel inevitablemente ante
mo ha dicho H. Cazelles, la Torah en el corazón, y una posible vuelta a la situación de prueba e inclu-
el nombre de Dios en los labios en el único san- so de esclavitud. Fácil es comprender en estas cir-
tuario nacional, es el ideal del Deuteronomio. cunstancias que los discursos del Deuteronomio
Para llegar a lo más íntimo de sus oyentes, el fueran releídos en la época del exilio con particu-
Deuteronomio se esfuerza tanto en los discursos lar interés, ya que el exilio de Babilonia constituía,
como en las leyes de llevar a los israelitas a me- en efecto, una vuelta a la situación de servidumbre.
ditar en la acción de Dios en la época del nacimien- Este recuerdo, asociado a la práctica de un man-
to del pueblo. Desde este punto de vista es intere- damiento y sirviéndole esta forma de motivación,
sante observar la función del «recuerdo» para lle- se encuentra en seis textos del código deuteronó-
gar a esta meditación (15 veces en el Deuterono- mico (1S, 15; 16,3.12; 24,9.18.22) Y en una pres-
mio y siempre en textos en singular). Si se excep- cripción sobre el sábado que se encuentra en el de-
túa Dt 9, 27, donde EN que debe recordar es Dios cálogo. Nótese, sobre todo, que el recuerdo está re-
en el contexto de la oración que Moisés le dirige, lacionado con la liturgia, especialmente con la pas-
siempre es e1 pueblo el que debe «recordar». cua (16, 3) Y con la de las semanas (16, 12). En efec-
¿Cuál es la significación de esta meditación que to, Israel recuerda particularmente en la liturgia;
fáeilmente podemos convertirla sin más en una sim- es decir, es en la liturgia donde se hace presente a
pática evocación del pasado? Lo que el pueblo debe la acción de Dios. comprometiéndole en su existen-
recordar es «lo que Dios hizo al faraón y a todo cia presente y permitiéndole mantener la esperanza.
Egipto» (7,8). Se invita a Israel a recordar esta ac- Este recuerdo, una vez más, no es únicamente un
ción decisiva de Dios que podemos sintetizar en la piadoso recordar, sino el reconocimiento de que lo
expresión «salida de Egipto» (S, 15; 15, 15; 16, 3. que Dios hizo continúa presente, abriendo, al mis-
12; 24, 9. 18. 22; 25, 17), o su acción durante la mo tiempo, el porvenir. El recuerdo no es en este
estancia en el desierto (8, 2; 9, 7), o durante la con- contexto una referencia al pasado como pasado, si-
quista (8, 18). Lo que Israel debe recordar es la in- no a un pasado que continúa siendo presente en
cuanto fundado en el poder de Dios. Así, pues, el pueblo. ¿Cómo poder continuar siendo fieles al com-
recuerdo es un acto de fe y de esperanza. Si ocupa promiso contraído con Dios, si no se encuentran ya
un lugar capital en el corazón mismo de la liturgia, en la época de los orígenes? Esta es la pregunta a
lo hace igualmente en lo más profundo de la ética y la que el Deuteronomio pretende responder: no so-
por tanto de los mandamientos, ya que se refiere en lamente la recuerda, sino que incluso hace presente
primer lugar y sobre todo a la acción de Dios que en cierta manera la experiencia original del Horeb
provoca y exige del hombre en el momento presen- en la que Dios habla a su pueblo. Dios, allí, actuó e
te una decisión y un compromiso concretos. hizo escuchar su palabra. Así, pues, el Deuterono-
«Hoy••: más de 70 veces aparece en el Deutero- mio está centrado en la respuesta que debe dar el
nomio. El término expresa con una fuerza iniguala- pueblo al Dios de Moisés, situándose de esta forma
ble la percepción profunda de que la acción de Dios en la misma línea que la tradición elohísta, preocu-
se sitúa en la existencia concreta del pueblo. El lu- pada igualmente por la fidelidad del pueblo de Is-
gar que este término ocupa en el Deuteronomio ma- rael. La riqueza de esta perspectiva del Deuterono-
nifiesta que la concepción de la temporalidad que mio es muy grande y es muy conveniente dete-
aparece en el documento es la misma desde el prin- nernos en este libro que nos afecta profundamente.
cipio hasta el final. Todas las generaciones de israe- Una vez subrayados los valores esenciales de
litas deben ser testigos de la acción de Dios y de la obra, nos encontramos en perfectas condiciones
su palabra: "Escucha, Israel, los mandatos y decre- para señalar igualmente los límites del libro. En
tos que hoyos predico» (5, 1; cf. 5, 3. 24). De esta primer lugar, el Deuteronomio insinúa claramente
forma, se hace participar a todas las generaciones que la obediencia a la ley permitirá al israelita en-
de la acción de Dios, establecida en un hoy que de- contrar la bendición en el país de Palestina. Por ello,
pende totalmente de él. Frente a la palabra de Dios, podemos preguntarnos, evidentemente, si la bendi-
todos son llamados a obedecer, a poner en práctica ción se realiza siempre de esta forma tan concreta.
y a guardar esta palabra en su corazón (6, 6) para ¿No existen casos en los que el hombre fiel yaman-
que les sirva de guía en el camino de la felicidad. te de Dios no encuentra la retribución que espe-
La contrapartida de este recuerdo en el hoy de raba? Es fácil comprender la perspectiva terrestre
la palabra de Dios que continúa presente, es el 01· del Deuteronomio en el marco de su propia refle·
vida: "Guárdate de olvidar al Señor, que te sacó de xión, pero poco a poco se verá claro que esta refle-
Egipto, de la esclavitud» (6, 12). No es ésta la úni- xión funciona en un marco excesivamente estre-
ca advertencia: "Si olvidas al Señor tu Dios y si- cho y no puede pretender constituir la solución fi-
gues a dioses extranjeros, les das culto y te ptos- nal al problema de las relaciones del hombre con
ternas ante ellos, yo os garantizo hoy que perece- Dios. Serán necesarios otros acontecimientos, ade-
réis sin remedio» (8, 19). Para el Deuteronomio, ol- más de la caida de Samaría, para que la meditación
vidar a Dios que ha actuado en favor del pueblo, de Israel profundice en este punto. Lo mismo suce-
es el pecado clave contra la fe y la esperanza. de con la pregunta: ¿"puede el hombre llegar a
_ Esta insistencia en el recuerdo y ,en el hoy de la amar a Dios,,? Da la impresión de que el Deutero-
llamada de Dios nos remiten al marco litúrgico co- nomio piensa que el corazón del hombre es capaz
mo lugar en el que se ejercita el recuerdo y en el de abrirse al amor de Dios, pero la constatación de
que resuena la palabra de Dios. ¿Cuál es la razón de la infidelidad constante del pueblo llevará a los pro-
esta insistencia? Se trata, en efecto, de una llamada fetas a esperar una acción de Dios en el corazón del
a la fidelidad en momentos en que la comunidad se hombre para que éste pueda vivir completamente
ha alejado del acto fundamental del nacimiento del en la alianza (cf. Jer 31, 31-34; Ez 36, 25-28).