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Parcial Final Penal

El resumen describe un caso de homicidio culposo que ocurrió en Bogotá en noviembre de 2020, en donde 5 personas murieron y 10 resultaron intoxicadas luego de consumir una torta contaminada con ácido clorhídrico. Se analiza la posible responsabilidad penal de 5 personas involucradas en la elaboración y transporte de la harina usada en la torta, determinando que 3 de ellos podrían ser responsables por homicidio culposo y corrupción de alimentos.

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Parcial Final Penal

El resumen describe un caso de homicidio culposo que ocurrió en Bogotá en noviembre de 2020, en donde 5 personas murieron y 10 resultaron intoxicadas luego de consumir una torta contaminada con ácido clorhídrico. Se analiza la posible responsabilidad penal de 5 personas involucradas en la elaboración y transporte de la harina usada en la torta, determinando que 3 de ellos podrían ser responsables por homicidio culposo y corrupción de alimentos.

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Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario

Parcial Final
Materia: ​Derecho Penal General

Estudiantes:

David Mateo Torres


Rubén Darío Gil
Juan Camilo Soacha
Maria Paula Rodríguez
Juan Manuel Gutiérrez

Docente:

Jaime Lombana Villalba

2020

Caso

El día 24 de noviembre del año 2020 en la ciudad de Bogotá D.C., 5 personas -entre ellas 2
menores de edad- murieron y 10 resultaron intoxicadas luego de comer una torta contaminada
con ácido clorhídrico. La torta la consumieron en el apartamento de ANDREA TOVAR, quien
había comprado el producto ese mismo día.

ANDREA TOVAR había mandado a hacer la torta en la pastelería del señor CAMILO PÉREZ.
Días antes de su compra, el señor CAMILO PÉREZ compró la harina para la elaboración de las
tortas a un proveedor en Chía y contrató los servicios de MARIANA NAVARRO para que
transportara en su camión la harina hasta Bogotá.

Por otro lado, NICOLÁS CAMACHO, representante legal de la empresa BRENNTAG -


distribuidora de ácido clorhídrico- contrató los servicios de MARIANA NAVARRO para
transportar unas botellas de dicho líquido a la ciudad de Bogotá. En un principio, MARIANA se
negó a prestarle el servicio a NICOLÁS y le advirtió que ella debía transportar harina y que
CAMILO la había contratado para que únicamente realizara el transporte de su producto,
previendo que cualquier elemento externo podría contaminarlo. Ante esto, el señor CAMACHO
le dijo a MARIANA que el líquido que debía transportar era vinagre y que éste no representaba
ningún riesgo. MARIANA, madre cabeza de familia con un hijo menor con una grave
enfermedad, necesitaba el dinero extra que le ofreció NICOLÁS, y al pensar que el líquido era
vinagre, MARIANA no tuvo ningún inconveniente en realizar el transporte conjunto de la harina
solicitada por CAMILO y del líquido de NICOLÁS. Como MARIANA no tenía previsto
transportar nada adicional a la harina de CAMILO, las botellas de lo que ella creyó era vinagre
simplemente fueron amarradas con una cuerda, sin que se adoptaran medidas adicionales.

Durante el transporte de estos productos, varias botellas de ácido clorhídrico se rompieron y su


contenido se esparció sobre algunos bultos de harina. Cuando MARIANA entregó los bultos de
harina a DANIEL VARGAS, empleado de CAMILO, éste se quejó del fuerte olor de la harina,
pero procedió a entregársela a CAMILO y juntos hornearon la torta encargada por ANDREA
TOVAR.

Desde hacía una semana, CAMILO había estado sufriendo de pérdida de olfato y de gusto, razón
por la cual cuando llegó la harina transportada por MARIANA, CAMILO no percibió el olor ni
pudo probarla para comprobar que estuviera en buen estado. Aún así, decidió hornear la torta de
ANDREA. Ahora bien, DANIEL, quien para el momento de los hechos sufría del Síndrome de
Asperger, sí pudo percibir que la harina no estaba en óptimas condiciones, sin embargo, decidió
no decir nada al respecto pues tenía una animadversión contra ANDREA y creyó que le
ocasionaría un dolor de estómago si consumía la torta que él y CAMILO prepararon. ANDREA
no sufrió ningún efecto adverso al consumir la torta.

PUNTOS A DESARROLLAR:

• Determinar si hay una o varias conductas punibles (típicas, antijurídicas y culpables) y qué
delito o delitos se configuran.
• Determinar si se puede atribuir responsabilidad frente a cada uno de los sujetos intervinientes
(ANDREA TOVAR, CAMILO PÉREZ, DANIEL VARGAS, MARIANA NAVARRO y
NICOLÁS CAMACHO).

• Determinar, en el supuesto de que consideren que sí se puede atribuir responsabilidad, si es a


título de autor o partícipe.

• Determinar, en el supuesto de que consideren que sí se puede atribuir responsabilidad, si es a


título de acción u omisión.
• Determinar, en el supuesto de que consideren que sí se puede atribuir responsabilidad, si la
conducta punible se consumó o si se está ante una tentativa.

• Determinar, en el supuesto de que consideren que sí se puede atribuir responsabilidad, si se


trata de un delito doloso, culposo o preterintencional

• Determinar, en el supuesto de que consideren que sí se puede atribuir responsabilidad, si hay un


concurso y en caso afirmativo, qué tipo de concurso.

• Determinar si existe alguna causal de ausencia de responsabilidad.

Desarrollo

Responsabilidad desde los conceptos de la dogmática jurídico penal

Introducción

Tomando en cuenta los puntos previamente mencionados se procederá a realizar un análisis de


cada de uno de ellos desglosando los hechos ocurridos el 24 Noviembre del 2020 que terminaron
en una serie de muertes, basaremos nuestro análisis desde la teoría normativo finalista para el
esquema del delito y se enfocará en la participación de cada uno de los agentes.
• Determinar si hay una o varias conductas punibles (típicas, antijurídicas y culpables) y
qué delito o delitos se configuran.

El esquema de delito en colombia

El artículo 9 del Código Penal consagra el denominado concepto dogmático de delito, esto es, un
concepto jurídico de delito elaborado a partir del método dogmático (Velásquez V., 2009, p.
464).

La anterior norma ya estaba presente en el Código Penal de 1980 está justificada por el cambio
dado de anterior código civil de 1936 el cual se encontraba regido por un positivismo
criminológico italiano de esta norma podemos concluir dos cosas muy relevantes: 1) no se podrá
considerar punible una conducta solo en caso tal de que cumpla con las exigencias que ella
incorpora 2) se tendrá presente la valoración de los hechos realizada por el juez basándose en los
modelos dogmáticos.

Esta norma nos hace asumir una postura tripartita del delito en cabio de una postura bipartita esto
no quiere decir que la tipicidad y la antijuridicidad deberían ser juicios separados por lo que se
podría asumir una posición bipartita del delito como una conducta tanto antijurídica como
culpable.

La conducta punible es analizada en el derecho penal colombiano en el artículo 9 de su código


este artículo da en cuenta que la estructura dogmática del delito es una conducta típica,
antijurídica y culpable, pero no determina su estructura. Este problema ha generado distintos
conceptos del delito, los más destacados son los conceptos clásico, neoclásico, finalista y
funcionalista.

Con respecto a la doctrina penal de Colombia es complicada la postulación de una clasificación


de la concepción del delito debido a que en nuestro país el modelo dogmático del delito por la
discusión entre causalismo y finalismo; debido a la situación del país género unas
transformaciones y mutaciones de la idea.
Teniendo en cuenta que el camino para determinar si los sujetos son responsables tiene como
primera medida determinar si lo realizado por cada uno es antijurídico y en segundo lugar si es
culpable. En este orden de ideas, es necesario destacar que
Así que se examinará la conducta de cada uno.

Inicialmente procederemos a examinar con detalle qué conductas punibles concurren en el


presente caso, y qué delitos se pueden hallar. Para ello, haré un contraste de estas conductas con
un análisis doctrinal y teórico para determinar lo pretendido.

Hay varias conductas antijurídicas, es decir, contrarias a derecho, que en solo un caso, que es el
de Camilo, puesto que en este caso hay una conducta típica pero no antijurídica.
Artículo 9°. Conducta punible. Para que la conducta sea punible se requiere que sea típica,
antijurídica y culpable. La causalidad por sí sola no basta para la imputación jurídica del
resultado.
Para que la conducta del inimputable sea punible se requiere que sea típica, antijurídica y se
constate la inexistencia de causales de ausencia de responsabilidad.
Según el artículo 10 del código penal la tipicidad:

- Artículo 10. Tipicidad. La ley penal definirá de manera inequívoca, expresa y clara las
características básicas estructurales del tipo penal. (Código Penal colombiano)

En este sentido, la tipicidad se configurará en algunos casos que trataremos con cuidado. Sin
embargo, como se establecía anteriormente, haremos una distinción importante en el entendido
En los tipos de omisión también el deber tendrá que estar consagrado y delimitado claramente en
la Constitución Política o en la ley.
Artículo 11. Antijuridicidad. Para que una conducta típica sea punible se requiere que lesione o
ponga efectivamente en peligro, sin justa causa, el bien jurídicamente tutelado por la ley penal.

Daniel Vargas: merecedor de los siguientes cargos según el Código Penal:

Artículo 103. Homicidio: ​El que matare a otro, incurrirá en prisión de doscientos
ocho (208) a cuatrocientos cincuenta (450) meses.
Artículo 372. Corrupción de alimentos, productos médicos o material
profiláctico: ​El que envenene, contamine, altere producto o sustancia alimenticia,
médica o material profiláctico, medicamentos o productos farmacéuticos, bebidas
alcohólicas o productos de aseo de aplicación personal, los comercialice, distribuya
o suministre, incurrirá en prisión

Artículo 111. Lesiones: El que cause a otro daño en el cuerpo o en la salud,


incurrirá en las sanciones establecidas en los artículos siguientes.

A pesar de que tenía síndrome de Asperger él decidió no informar sobre el olor de la harina la
cual recibió generando que se usara la harina contaminada y decidió seguir por su ánimo de
intención de lastimar a Andrea entonces procedió con la preparación del alimento. Además
también se configura la tentativa de lesiones personales hacia Andrea, algo que se verá más
adelante.

Nicolás Camacho: es merecedor de los siguientes cargos

Código Penal Artículo 246. Estafa: “​El que obtenga provecho ilícito para sí o para
un tercero, con perjuicio ajeno, induciendo o manteniendo a otro en error por medio
de artificios o engaños, incurrirá en prisión”

Artículo 372. Corrupción de alimentos, productos médicos o material


profiláctico: ​El que envenene, contamine, altere producto o sustancia alimenticia,
médica o material profiláctico, medicamentos o productos farmacéuticos, bebidas
alcohólicas o productos de aseo de aplicación personal, los comercialice, distribuya
o suministre, incurrirá en prisión

Artículo 111. Lesiones: El que cause a otro daño en el cuerpo o en la salud,


incurrirá en las sanciones establecidas en los artículos siguientes.

Se le imputan estos cargos a Nicolás Camacho por las precedentes acciones de mala fe cometidas
iniciando con el primer cargo por el hecho de la estafa que realizó frente a la transportadora
Mariana Navarro a la cual decidió mentirle sobre el contenido del líquido de las botellas para así
lograr su beneficio propio de conseguir el pago de la empresa por sus servicios como
representante el segundo cargo se le es imputado por el hecho de que se trataba de un líquido que
debe ser transportado con mucho cuidado las cuales solo fueron amarradas con una cuerda sin
medidas adicionales al tener conocimiento de que era un líquido perjudicial para la salud
sabiendo así que serían transportadas por alimentos de consumo humano, se precede a ver su
intención de mala fe sobre la acción cometida llegando así al tercer cargo en donde por su poca
importancia en que su producto fuera empacado de buena manera y sobre todo que viajaba con
alimentos de consumo humano no pensó en las consecuencias de sus acciones produciendo que
las personas consumieran la harina cause lesione e incluso la muerte.

Mariana: es merecedora de los siguientes cargos

Código Penal Artículo 246. Estafa: “​El que obtenga provecho ilícito para sí o para
un tercero, con perjuicio ajeno, induciendo o manteniendo a otro en error por medio
de artificios o engaños, incurrirá en prisión”

Artículo 372. Corrupción de alimentos, productos médicos o material


profiláctico: ​El que envenene, contamine, altere producto o sustancia alimenticia,
médica o material profiláctico, medicamentos o productos farmacéuticos, bebidas
alcohólicas o productos de aseo de aplicación personal, los comercialice, distribuya
o suministre, incurrirá en prisión

Artículo 111. Lesiones: El que cause a otro daño en el cuerpo o en la salud,


incurrirá en las sanciones establecidas en los artículos siguientes.

En el caso presente es merecedor de los siguientes cargos debido a que en el momento en que
ella aceptó la transportación de los líquidos justo en caso tal donde ella ya había sido paga para la
transportación de ciertos productos los cuales al ser alimenticios no pueden ser transportados sin
seguridad y menos con líquidos debido a que podría ser contaminada, pero aun así teniendo estos
conocimientos la presente decidió transportarlos por el dinero de más que se le sería pago
también al decidir esto no se percató de la separación de los dos productos para que no se vieran
afectado el panadero debido a que había depositado su confianza en ella. Sin embargo, podría
predicarse en este caso que actúo bajo un error de tipo, lo cual excluye el dolo, y por tanto,
podría parecer que afecta la tipicidad pero esto no es así puesto que este error era vencible en el
sentido de que podía ser evitado, incluso si la situación económica lo ameritaba.

Daniel es merecedor del cargo de Corrupción de alimentos debido a que al recibir la harina, él
percibió el olor de esta y al ser un trabajador de panadería debió advertir e informar porque razón
ese olor influía y podía evitar este resultado.

Esto tiene que ver directamente también con la el criterio de previsibilidad subjetiva,
entendiéndolo como un criterio del buen profesional, en este caso Daniel era panadero y conocía
que sí había un mal olor era porque no se debía proceder con la venta de esa torta, ni siquiera su
elaboración. Así que para el juicio de imputación objetiva debería comprobarse si tiene
conocimiento especial. Es decir, el conocimiento de un panadero profesional. Entre más conozca
es más estricto el juicio de imputación objetiva.

Finalmente, cabe destacar que sí hay conductas antijurídicas, puesto que se lesiona el bien
jurídico, en los casos de omisión y producción de una conducta lesiva encaminada a esto. En
cada caso de los anteriormente mencionados hay tipicidad y proporcionalmente antijuricidad. Sin
embargo, en el caso de Camilo, aunque pudiera hablarse de una conducta punible por omisión a
un deber de cuidado como panadero a cargo, se constituye una causal de exculpación o la
denominada inculpabilidad, y esta causal puede ser la de caso fortuito por haber padecido de una
situación agravante en su salud.

La Culpabilidad

Es la base con la cual se fija la pena, ya que este presupuesto es fundamental para determinar si
el individuo debe ser o no ser sujeto de sanción jurídico penal, se compone de la culpabilidad, es
decir, del juicio de reproche que se le puede llevar a cabo a un individuo por su conducta, ya que
pudiendo actuar conforme a derecho se determina a transgredirlo. Además también nace del fin
de prevención general dada la presión y temor que causa la condena sobre la mente de los
llamados a atender la norma según la teoría de la coacción psicológica de la pena[1] que desde la
teoría finalista fue integrada al sistema jurídico penal, el cual busca desarrollar la. Al respecto
Roxin (1997) afirma:

“La responsabilidad depende de dos datos que deben añadirse al injusto: de la


culpabilidad del sujeto y de la necesidad preventiva de sanción penal, que hay que
deducir de la ley. El sujeto actúa culpablemente (…) le era psíquicamente asequible una
alternativa de conducta conforme a Derecho (…) Una actuación de este modo culpable
precisa en el caso normal de sanción penal también por razones preventivas; pues (...) el
legislador (...) parte de la idea de que debe ser combatida normalmente por medio de la
pena cuando concurren antijuridicidad y culpabilidad”.

Con base en esto es necesario definir la culpabilidad, exponiendo sus elementos para pasar a dar
el análisis correspondiente a los sujetos involucrados en este caso.

La naturaleza jurídica de la culpabilidad varía según la teoría que la formule siendo la Teoría
Normativa y Normativo-finalista las más influyentes las cuales se diferencian principalmente en
los presupuestos que la integran, en primer lugar la Teoría Normativa se compone de elementos
subjetivos del delito, a saber, dolo culpa y preterintención junto con la capacidad de ser
imputado; en segundo lugar la Teoría Normativo-finalista se constituye por “la exigibilidad de la
conducta conforme a la ley, imputabilidad de su autor y posibilidad concreta de reconocer el
carácter ilícito del hecho realizado (Maurach,1965 citado por Reyes Echandía, 1994)​1 dado que
los elementos subjetivos se adhieren a la tipicidad y que “sólo de esta manera se llevaría adelante
de modo realmente consecuente el concepto normativo de culpabilidad” (Roxin, 1997). Esta tesis
de la última teoría mencionada es la que hemos adoptado para determinar la culpabilidad.

A. La imputabilidad

Se entiende por ésta como “la capacidad de comprender la ilicitud del comportamiento y la de
determinarse de acuerdo con tal comprensión; el concepto tiene dos componentes esenciales:
intelectivo y volitivo” (Agudelo et al., 2019).

1
También conocidos como “imputabilidad, la posibilidad de conocimiento de la antijuridicidad y la exigibilidad de una
conducta conforme a la norma”, en Roxin (pg. 796, 1997).
El elemento intelectual se refiere a la comprensión del tipo penal, o dicho de otro modo de
entender el significado y las consecuencias que pueden acarrear si trasgrede la norma, en
consecuencia surge la capacidad de autocontrol para condicionar su actuación conforme al
derecho o si por el contrario lo violenta, a esta capacidad de determinación se le denomina
elemento volitivo.

Por otra parte, el legislador consagró la figura de inimputabilidad, en el artículo 33, inciso 1 del
Código Penal, la cual establece que quien “no tuviere la capacidad de comprender su ilicitud o de
determinarse de acuerdo con esa comprensión” al cometer una conducta ilícita será un
inimputable, en consecuencia las causales para que se reconozca este estado o condición han sido
taxativizadas, siendo estas, la inmadurez sicológica, el trastorno mental, la diversidad
sociocultural o los estados similares, entendiéndose a estas como las causas que tienen efectos
restrictivos en la condición mental ya sea para comprender o determinarse.

En consecuencia se puede afirmar que Andrea Tovar, Camilo Pérez, Mariana Navarro, Nicolás
Camacho y Daniel Vargas, son sujetos de ser llamados a responder por sus conductas dado que
pueden conocer, comprender y determinarse para actuar conforme a derecho, no obstante
también pueden transgredirlo conscientemente, v. gr. como lo hizo Nicolás Camacho y Daniel
Vargas. Así que en este caso ninguno de los sujetos son reconocidos como inimputables, siendo
Daniel Vargas aquel que aun sufriendo de un síndrome, como lo es el Asperger que afecta su
capacidad para relacionarse con las personas o entender la abstracción de los textos​2​, le posibilita
mantener la condición de un estado mental que le permite entender la literalidad de la norma y
condicionarse según sus intereses ya sean transgredir o no la ley, así que su singular condición
médica no le abre la puerta a ser reconocido como inimputable.

Así pues es necesario determinar el nexo causal por lo cual es importante exponer:

La imputación objetiva

En el marco del juicio de tipicidad se evalúa si la conducta encaja con el delito descrito en el tipo
penal, así que el objeto de estudio es la conducta la cual se compone de la acción y el resultado.

2
​Al respecto vea: "el tipo de pensamiento en las personas con Síndrome de Asperger suele ser más concreto y
adherido a lo literal. Por ello, suelen tener dificultades con la abstracción". (Guimet, pg. 14, 2015)
Esta diferenciación es importante, ya que “no es lo mismo «el producir» que «lo producido». La
distinción entre acción, como simple manifestación de voluntad, y resultado, como consecuencia
externa derivada de la manifestación de voluntad, tiene gran importancia para el Derecho penal”
(Muñoz, 2017). Además teniendo en cuenta la teoría de la adecuación (sin entrar a la crítica de
sus tesis), partimos de la base que la causa jurídico-penalmente relevante para el resultado es
aquella que más adecue, la cual es de comisión dolosa, como por ejemplo la estafa que como se
demostrará más adelante le es atribuida a Nicolás Camacho. Por otra parte, esta teoría usa el
concepto de la Previsibilidad Objetiva y Diligencia Debida para delimitar la causa, el primero se
refiere a que un hombre normal medio puede predecir el resultado y el segundo se refiere a que
el hombre medio debe actuar con diligencia, lo cual le permite mantenerse en la escala de lo
jurídicamente permitido.

Expuestos los supuestos sobre los que se basa el nexo de causalidad, con la teoría aquí adoptada,
es necesario entender que una conducta que no actúa con la debida diligencia, "la consiguiente
realización de ese peligro o riesgo en un resultado y la producción del resultado dentro del n o
ámbito de protección de la norma infringida" (Muñoz, 2017). Teniendo en cuenta los tipos que se
han mencionado con anterioridad se recalca que Nicolás Camacho y Mariana son responsables
penalmente por Estafa, Corrupción de alimentos y productos médicos o material profiláctico y
Lesiones; Daniel Vargas, es por Homicidio, Corrupción de alimentos y productos médicos o
material profiláctico y Lesiones; por otra parte, Camilo Pérez puede ser llamado por la norma
para obedecerla no obstante al contrario que los otros agentes del caso, él cometió una conducta
típica, pero amparado bajo su condición médica su conducta no es antijurídica.

En síntesis, los agentes involucrados en este caso que responden son responsables penalmente
por los delitos respectivamente mencionados son Nicolás Camacho, Mariana Navarro y Daniel
Vargas, dado que cumplen con los presupuestos de estado mental necesarios y determinaron su
conducta para infringir la norma penal. Además existe un nexo de causalidad que relaciona su
acción con el resultado que superó el riesgo jurídicamente permitido, v. gr. Nicolás con su acción
de engañar a Mariana contribuyó al resultado de contaminación alimenticia que es contrastado
con el delito de Corrupción de alimentos y productos médicos o material profiláctico.
Determinar, en el supuesto de que consideren que sí se puede atribuir responsabilidad, si es
a título de acción u omisión.

En el sentido de que sí consideramos que se puede atribuir responsabilidad, es correcto afirmar


que se puede atribuir responsabilidad a título de acción y omisión al mismo tiempo en los
diferentes casos presentes. En el caso de Camilo, no se podría presentar la figura de
responsabilidad a título de omisión aún cuando siendo el panadero a cargo y al cual le habían
encargado las tortas, este no podía ni siquiera constituirse como culpable puesto que tiene una
causal de exculpación que es la de caso fortuito. En el caso de Daniel Vargas es bastante
complejo, porque en un primer momento podríamos atribuirle responsabilidad por omisión,
puesto que su omisión al deber de cuidado fue bastante notoria, en el entendido de que previo el
resultado y aún así lo dejó efectuarse. Sin embargo, cabe preguntarnos qué figura se construye en
este caso, cómo podríamos determinar qué tipo de responsabilidad elástica a la acción y omisión
sería atribuible a Daniel. Al respecto el profesor Luzón Peña nos ilustra con una figura bastante
preponderante y es la comisión por omisión o la denominada omisión impropia, propia de la
doctrina alemana, puesto que esta acción aumentó el riesgo cualitativamente en el sentido de la
proximidad y la cercanía al bien jurídico, lo que figura como un criterio importante para la
imputación objetiva. Al respecto, el maestro Luzón establece lo siguiente:

Entonces el deslindamiento significa aumentar de golpe el nivel de desprotección al


haberse excluido la de otros posibles protectores, y por ello aumentar y descontrolar de
pronto decisivamente el peligro que pueda atacar a ese bien jurídico: ese desblindamiento
equivale a los casos de interrupción o frustración activa de cursos causales salvadores
ajenos, que es delito comisivo. (Luzón, 2017)

No sobra destacar que el concepto de acción configura que sea una conducta humana
significativa en el mundo exterior, que es dominada o al menos domina le por la voluntad.
Aunque la teoría causalista de Von Liszt entiende la acción como la producción reconducible a la
voluntad humana, de una modificación en el mundo exterior. Entonces la acción se extiende
como una modificación del mundo exterior, es decir una causación o no evitación del resultado
en el mundo exterior mediante un carácter volitivo. No obstante, acogeremos la posición
adoptada por la teoría finalista de Welzel, y en sus palabras la acción se constituye como la
actividad final humana. En este entendido, el hombre gracias a su saber el causal como puede
prever los posibles consecuencias de su actuación, fijándose diversos objetivos y dirigiendo su
actuación a la consecución de dichos objetivos.

Por otro lado, adoptaremos el concepto de omisión propia, es decir, la comisión por omisión
estando en posición de garante, esto está consagrado en el código penal colombiano en su
artículo 25, que establece lo siguiente:

Artículo 25. Acción y omisión. La conducta punible puede ser realizada por acción o por
omisión. Quien tuviere el deber jurídico de impedir un resultado perteneciente a una
descripción típica y no lo llevare a cabo, estando en posibilidad de hacerlo, quedará
sujeto a la pena contemplada en la respectiva norma penal. (Código Penal, 2020)

En el primer caso, el de Daniel Vargas, estableceremos que, en efecto configura comisión por
omisión, en virtud el artículo precedente. A tal efecto, se requiere que el agente tenga a su cargo
la protección en concreto del bien jurídico protegido, o que se le haya encomendado como
garante la vigilancia de una determinada fuente de riesgo, conforme a la Constitución o a la ley.
En este sentido, la posición de garante está directamente vinculada a las normas de sanidad
contempladas en el decreto 1944 de 1996. Y aquí entra la figura de las normas de reenvío ,
puesto que debemos remitirnos a este decreto para entender el alcance completo de las
consecuencias jurídico-penalmente relevantes del artículo 368, específicamente en el tratamiento
de harina de trigo. Sin embargo, no entraremos en detalle a respecto. Lo relevante es destacar
que

Son constitutivas de posiciones de garantía las siguientes situaciones en virtud de la normativa


penal colombiana:
1. Cuando se asuma voluntariamente la protección real de una persona o de una fuente de riesgo,
dentro del propio ámbito de dominio.

2. Cuando exista una estrecha comunidad de vida entre personas.

3. Cuando se emprenda la realización de una actividad riesgosa por varias personas.


4. Cuando se haya creado precedentemente una situación antijurídica de riesgo próximo​ para el
bien jurídico correspondiente

A partir de lo anterior, es claro establecer que el deber de cuidado fue ignorado volitivamente
por Daniel, puesto que el deber de cuidado que tenía era el de la causal cuarta, puesto que esa
situación antijurídica de riesgo próximo, se entiende desde el hecho de que es la situación
contraria a derecho había sido causada por Mariana, y este solo agravó el riesgo próximo

Sobre Mariana puede predicarse que se puede hablar de responsabilidad por omisión y por
acción, justamente porque debió haber actuado con deber de cuidado pero no lo hizo y por eso
se constituyó en la figura de comisión por omisión al no haber evitado la producción del
resultado lesivo al aceptar el segundo trabajo. Y acción en el momento en el que lo aceptó con
la consciencia de que sólo le había sido encomendado exclusivamente entregar la harina.

Nicolás por su parte sí constituyó responsabilidad a título de acción por haber incurrido en el
delito de engaño.

• Determinar, en el supuesto de que consideren que sí se puede atribuir responsabilidad, si


es a título de autor o partícipe. (3)

Nicolás Camacho tiene el título de autor mediato dado que el delito de estafa es un delito
desarrollado en modalidad culposa porque no tenía la intención de afectar el bien jurídico
tutelado, su mera intención era transportar los químicos, él no actuó con dolo dado que no indujo
a esta persona a provocar ninguna afectación, simplemente quería que ella transportara de un
lugar A a un lugar B. En esto es evidente que, en virtud de la teoría de la imputación objetiva, la
culpa (de lo anteriormente expuesto) que Nicolás no tenía dominio del hecho por tanto es autor
mediato.

Ya habiendo determinado que si se le puede atribuir responsabilidad a Mariana Navarro, se


procederá si esta es a título de autor partícipe. No sería incorrecto afirmar que la conducta de
Mariana Navarro facilitó o contribuyó a que se llevarán a cabo los delitos que se le atribuyen
tanto a ella como a Nicolás Camacho. Siguiendo los lineamientos de la teoría objetiva-formal
que afirma que se denomina partícipe a quien realice algún aporte que no pueda encasillarse en el
tipo y los criterios contenidos en nuestro ordenamiento jurídico de que participe es aquel que no
domina el hecho, que no realiza el hecho prohibido y aparte que su conducta contribuye a la
realización del hecho que pone en peligro el bien jurídico lesionado por el autor, se puede
deducir que Mariana Navarro obró en calidad de partícipe ya que cumple con los requisitos de
accesoriedad y es evidente que su conducta influye directamente en el resultado del hecho
punible

En cuanto a Daniel Vargas se puede decir que él es un autor accesorio dado que los resultados
evidenciados en este caso fueron determinados por un conjunto de acciones dos o más sujetos sin
haber acordado entre ellos previamente el resultado que finalmente se dio. En este caso, no se le
puede considerar un autor mediato ya que no utilizó un instrumento para llevar a cabo el
resultado que buscaba. Ni se le puede considerar autor inmediato porque él no fue el único sujeto
en llevar a cabo la acción típica y no fue el único que determinó los hechos de modo completo,
en otras palabras, sin compartir el dominio de los hechos con otras personas (en el caso de
Daniel, sí compartió el dominio y la determinación de los hechos).

Tampoco se le puede considerar como partícipe de los hechos, si nos basamos en el concepto de
partícipe aplicado al ordenamiento jurídico colombiano. Según el artículo 30 de la ley 559 del
2000, se estipula que en Colombia se consideran partícipes aquellas personas que son
determinadores o cómplices. Las determinadas son aquellas que determinan a otra persona a la
realización de una conducta antijurídica. Por otro lado, los cómplices son aquellas personas que
contribuyen a que una conducta sea llevada a cabo o que prestan una ayuda posterior, por
concierto previo o concomitante. Como Daniel no determinó a nadie para que cometiera una
conducta antijurídica no se le puede considerar como determinador.

• Determinar, en el supuesto de que consideren que sí se puede atribuir responsabilidad, si


se trata de un delito doloso, culposo o preterintencional.

En esta parte del trabajo se determinará cuáles son las personas que dentro del caso tienen
responsabilidad sobre los resultados de los delitos cometidos y por qué razones se considera que
son responsables. También se determinará el carácter de las conductas punibles cometidas por
estas personas, en otras palabras, se determinará si sus delitos son de carácter doloso, culposo o
preterintencional. Para dar más claridad a este análisis se explicarán cada uno de estos conceptos
(dolo, culpa y preterintención) y se aplicarán a los hechos cometidos por estas personas.

De todas las personas involucradas en los hechos explicados anteriormente, las únicas que son
responsables del resultado de estos hechos son la conductora Mariana Navarro, el representante
de Brenntag, el señor Nicolás Camacho y el empleado de la pastelería Daniel Vargas. Estas tres
personas cometieron los siguientes delitos: Nicolás cometió los delitos de homicidio, lesiones
personales, estafa, perturbación funcional y corrupción de alimentos, que son delitos ejecutados
con ​dolo eventual.​ En el caso de la señora Mariana se le van a atribuir los mismos delitos, a
excepción de la estafa, pero la diferencia en cuanto a Nicolás es que estos delitos fueron
ejecutados con ​culpa con representación . Por último, Daniel Vargas tendría que responder por
lesiones personales y homicidio, los dos de carácter ​preterintencional (​ los conceptos teóricos
abordados en este párrafo serán desarrollados a profundidad más adelante en este trabajo).

Primero, para comenzar a hablar de los conceptos de dolo eventual y culpa con representación se
debe explicar los conceptos y las diferencias entre las tres modalidades de conducta punible que
son el dolo, la culpa y la preterintención. Según el ordenamiento penal colombiano el dolo o
conducta dolosa se puede definir como:

Según el artículo 36 Código Penal colombiano "La conducta es dolosa cuando el agente
conoce el hecho punible y quiere su realización, lo mismo cuando la acepta previéndola
al menos como posible". De igual forma, el artículo 22 del Proyecto de Código Penal (en
lo sucesivo P. C. P.) presentado al Congreso por el fiscal general de la nación, establece
que "La conducta es dolosa cuando el agente conoce los hechos constitutivos de la
infracción penal y quiere su realización. También será dolosa la conducta cuando la
realización de la infracción penal ha sido prevista como probable y su no producción se
deja librada al azar. ​(Sotomayor; Gallego 1999)

Del mismo modo, según la Constitución Política de Colombia:

“El dolo, según se desprende del art. 22 del C.P., implica para el agente tanto el conocimiento
como la voluntad de realizar todos los elementos constitutivos del tipo pena” ​(Trujillo, L. 2014)

Teniendo en cuenta las anteriores definiciones, podemos destacar la noción de conducta dolosa
posee dos elementos esenciales: el elemento volitivo y el elemento cognitivo. El elemento
volitivo de la conducta se refiere a la búsqueda voluntaria de un resultado por parte de un sujeto,
en otras palabras, es el querer de un sujeto de que ocurra cierto resultado. Por otra parte, el
elemento cognitivo o de conocimiento se refiere a que el sujeto sabe exactamente las
consecuencias exactas de la conducta que está llevando a cabo.

Asimismo, hay clases de dolo. Según Roxin, está el dolo directo de primer grado o intención, el
dolo directo de segundo grado, y el dolo eventual. La intención habla sobre aquel resultado que
el sujeto estaba buscando que se diera. El dolo directo de segundo grado se refiere a cuando el
sujeto conoce todas las consecuencias de un resultado, y sin querer que se concreten todas estas,
las acepta voluntariamente. Por último, el dolo eventual se da cuando el sujeto no busca un
determinado resultado ni cree que se vaya a presentar aunque sabe que es posible su ocurrencia,
pero asume la posibilidad de que ocurra (deja este resultado al azar).

Ahora, aplicando este concepto a las conductas cometidas por el señor Nicolás se puede decir
que los delitos que cometió fueron de dolo eventual, porque él sabía que en el momento de
transportar las botellas con ácido clorhídrico en el camión conducido por la señora Mariana,
había la posibilidad de que se contaminara la harina para fabricar las tortas y que esto ocasionara
una posible intoxicación o muerte de las personas cuando consumieran los productos hechos con
esta harina. Para resumir, Nicolás conocía las posibles consecuencias de sus actos (elemento
cognitivo del dolo), y tuvo la creencia de que este resultado no iba a ocurrir pero aún así cometió
los actos dejando el resultado al azar (había un elemento volitivo mínimo), por ende sus delitos
se encasillan en delitos de dolo eventual.

Pasando a hablar sobre las conductas punibles cometidas por la señora Mariana, se puede decir
que ella cometió los mismos delitos que el señor Nicolás a excepción de la estafa. Pero la
diferencia es que los delitos cometidos por la conductora fueron de carácter culposo, ya que los
resultados de sus actos se dieron a raíz de la falta de diligencia que se le exigía por el cargo que
desempeñaba (incumplió una norma de conducta que le exigió su empleador).

Para explicar mejor este punto es necesario explicar que se entiende por conducta culposa. Según
Parrado (2013), la culpa se define como un resultado que se da por la falta que tenía la persona al
deber de cuidado, porque la ocurrencia de dicho resultado era previsible, o aunque lo haya
previsto no creyó que fuese a ocurrir. Como consecuencia de este resultado se causa un daño a
un bien jurídico protegido, y por lo general, la persona encargada de cuidar dicho bien no quería
que se diera este resultado.

Siguiendo esta idea, hay dos tipos de conductas culposas o imprudentes (como también se les
llama) y estas son: culpa con representación y culpa inconsciente o sin representación. La culpa
con representación se da cuando el sujeto sabe que su conducta va en contra de la ley y sabe que
va a crear un riesgo para el bien jurídico protegido, pero aún así la lleva a cabo asumiendo que
no se va a dar el resultado que daña al bien jurídico, y finalmente el riesgo se concreta
ocasionando un daño al bien jurídico. Por otra parte, la culpa inconsciente o sin representación se
define como aquella conducta en la cual el agente o sujeto no sabe que la acción que está
cometiendo es peligrosa para el bien jurídico protegido y también desconoce que su conducta va
en contra de la norma.

Teniendo en cuenta lo anterior, los delitos cometidos por Mariana son conductas de culpa con
representación porque cuando ella fue contratada por el señor Camilo Pérez (dueño de la
pastelería), ella fue advertida de que su única función era transportar los costales de harina, y que
si en algún momento transportaba cualquier otro tipo de sustancia o producto en el camión
diferente a la harina podría provocar que el insumo se contaminara, y por lo tanto, las tortas
elaboradas con estos insumos también estuvieran contaminadas por la otra sustancia llevada en el
camión. En este caso, como la conductora hizo caso omiso a esta advertencia puso en peligro
varios bienes jurídicos a raíz de su conducta, conociendo previamente los riesgos que esta
conducta conllevaba. Finalmente, el riesgo producto de su conducta se concretó y generó daño a
los bienes jurídicos que le correspondía proteger como lo eran la salud de las los clientes que
consumieron la torta. Todo esto desembocó finalmente en la muerte de 5 personas y la
intoxicación de otras 10 por consumir la torta contaminada con ácido clorhídrico.

Por último, están los delitos de carácter preterintencional que, según Salgado, García y López
(2017), se definen como aquellos en los cuales el agente busca la concreción de un resultado
pero al final se concreta otro resultado con consecuencias más graves. Se considera que una
conducta es de carácter preterintencional cuando el agente previó dicho resultado con
consecuencias más graves, debiendo reprocharle el no haberlo evitado. La conducta
preterintencional se caracteriza por una acción que inicialmente fue de carácter doloso y que con
el resultado se convierte en una acción culposa.

Ahora, en el caso que se está analizando la única persona que cometió delitos de carácter
preterintencional fue el empleado Daniel Vargas ya que sus acciones generaron conductas
punibles en actos de lesiones personales y corrupción de alimentos, y homicidio
preterintencional. Se debe partir del hecho que la intención real de Daniel era causar un dolor de
estómago a Andrea porque ella le generaba antipatía. Pero en vez de esto, los resultados de su
conducta fueron aún más graves del resultado que esperaba debido a que produjo la muerte de 5
y que 10 resultaran intoxicadas.

● Determinar si existe alguna causal de ausencia de responsabilidad.

En este punto se hablará si en el caso en cuestión aplica alguna de las causales de ausencia de
responsabilidad estipuladas en el artículo 32 del Código Penal. Para determinar esto, primero hay
que analizar cuáles son estas causales. Según el Código Penal son las siguientes:

No habrá lugar a responsabilidad penal cuando:

1. En los eventos de caso fortuito y fuerza mayor.


2. Se actúe con el consentimiento válidamente emitido por parte del titular del bien
jurídico, en los casos en que se puede disponer del mismo.

3. Se obre en estricto cumplimiento de un deber legal.

4. Se obre en cumplimiento de orden legítima de autoridad competente emitida con las


formalidades legales.

No se podrá reconocer la obediencia debida cuando se trate de delitos de genocidio,


desaparición forzada y tortura.

5. Se obre en legítimo ejercicio de un derecho, de una actividad lícita o de un cargo


público.

6. Se obre por la necesidad de defender un derecho propio o ajeno contra injusta agresión
actual o inminente, siempre que la defensa sea proporcionada a la agresión.

Se presume la legítima defensa en quien rechaza al extraño que, indebidamente, intente


penetrar o haya penetrado a su habitación o dependencias inmediatas.

7. Se obre por la necesidad de proteger un derecho propio o ajeno de un peligro actual o


inminente, inevitable de otra manera, que el agente no haya causado intencionalmente o
por imprudencia y que no tenga el deber jurídico de afrontar.

El que exceda los límites propios de las causales consagradas en los numerales 3, 4, 5, 6 y
7 precedentes, incurrirá en una pena no menor de la sexta parte del mínimo ni mayor de la
mitad del máximo de la señalada para la respectiva conducta punible.

8. Se obre bajo insuperable coacción ajena.

9. Se obre impulsado por miedo insuperable.

10. Se obre con error invencible de que no concurre en su conducta un hecho constitutivo
de la descripción típica o de que concurren los presupuestos objetivos de una causal que
excluya la responsabilidad. Si el error fuere vencible la conducta será punible cuando la
ley la hubiere previsto como culposa.
Cuando el agente obre en un error sobre los elementos que posibilitarían un tipo penal
más benigno, responderá por la realización del supuesto de hecho privilegiado.

11. Se obre con error invencible de la licitud de su conducta. Si el error fuere vencible la
pena se rebajará en la mitad.

Para estimar cumplida la conciencia de la antijuridicidad basta que la persona haya tenido
la oportunidad, en términos razonables, de actualizar el conocimiento de lo injusto de su
conducta.

12. El error invencible sobre una circunstancia que diere lugar a la atenuación de la
punibilidad dará lugar a la aplicación de la diminuente. (Código Civil).

Teniendo en cuenta lo anterior, en este caso se evidencia que efectivamente aplican algunas
causales de ausencia de responsabilidad. Cuando el señor Camilo Pérez elabora la torta que se le
pidió junto a su empleado, él desconocía que la harina utilizada para su elaboración estaba
contaminada con algún tipo de agente químico tóxico para la salud humana. Entonces, en la
medida que el dueño del negocio elaboró la torta estaba contribuyendo a los resultados que se
dieron por los delitos antes explicados (homicidio, lesiones personales, corrupción de alimentos)
a excepción del delito de estafa. Pero como no tenía conocimiento de que la conducta que estaba
cometiendo era una conducta típica entonces se puede decir que el dueño cayó en lo que se
conoce como error de tipo invencible.

Para explicar mejor este punto, primero se debe definir en qué consiste el error de tipo. El error
de tipo es el desconocimiento de un sujeto acerca de la comisión de uno o varios elementos del
tipo penal, en este caso el accionar del sujeto estaría libre de dolo porque nunca buscó los
resultados (o resultado) que finalmente se dieron. Este tipo de error se puede clasificar en dos
categorías: el error de tipo vencible y el error de tipo invencible. El primero se refiere a cuando
el sujeto que cometió un tipo pudo haber previsto que su accionar obedecía a un tipo penal, y el
segundo se refiere a cuando un sujeto cometió una acción que, en su momento, no había la
posibilidad que él supiera que su conducta era un hecho típico.

En el caso que se está estudiando, el señor Camilo no tuvo la manera de tener conocimiento de
que la conductora contratada para transportar la harina habría accedido a llevar otro tipo de
producto que, posteriormente, contaminaría los pasteles que el señor Camilo hubiera hecho con
estos insumos. Camilo tampoco tuvo conocimiento de que el otro producto llevado en el camión
fuese ácido clorhídrico (químico perjudicial para la salud). Por todo lo anterior, se puede decir
que la conducta de Camilo se inscribe en un error de tipo invencible, ya que él no tenía la
posibilidad de saber que su conducta seguía la lógica de un hecho típico.

Siguiendo esta idea, la conducta del dueño de la tienda de pasteles se puede inscribir en la causal
10 del artículo 32 del Código Penal. Esta causal habla sobre el error de tipo aplicado al derecho
penal colombiano. Lo que estipula esta causal es que cuando una persona comete un error de tipo
invencible, en ese caso se podrá decir que la persona no tiene responsabilidad por esta acción.
Pero si es vencible, el sujeto responderá por la modalidad culposa del delito que se le esté
imputando. En este caso el dueño de la pastelería cometió un error de tipo invencible, por lo cual
(como lo establece la causal 10 de las causales de ausencia de responsabilidad), no es
responsable de ninguno de los delitos cometidos en este caso.

En el caso en concreto analizaremos si se consumó la conducta punible o en caso tal de si


estamos ante una tentativa pero para esto tenemos que hacer un análisis de estas dos referencias
para determinar cuál de las dos puede ser atribuida.

Para nuestra legislación las conductas no realizadas por acciones ajenas a la voluntad del
accionante debe ser sancionadas por esto el código penal tiene reglamentada esta conducta el
artículo 27:

“El que iniciare la ejecución de una conducta punible mediante actos idóneos e
inequívocamente dirigidos a su consumación, y ésta no se produjere por circunstancias
ajenas a su voluntad, incurrirá en pena no menor de la mitad del mínimo ni mayor de las
tres cuartas partes del máximo de la señalada para la conducta punible consumada (…)”.
(Código penal, 2020)

La definición previa en el anterior artículo nos presupone que los actos de ejecución en donde el
bien jurídico se llega a encontrar en peligro y está por acciones ajenas a la voluntad del
accionante no se logra la intención se presupondrá un dolo la exigencia del dolo consistiría en
“un inicio inmediato, un disponerse inmediatamente a la realización de la conducta típica. Por
lo tanto, lo que tiene lugar antes de ese “inicio inmediato o disposición inmediata” (​ Roxin,
Tomo II, p.434) ya que no se hablaría solo si se argumentase su inicio como tal ya que la
tentativa

​“no distingue entre delitos de mera conducta, formales, de peligro o de resultado. Solo se
exige la iniciación de ejecución de una conducta punible, mediante actos que traspasen el
límite entre los preparatorios y los ejecutivos. Allí surge la dificultad referida a la manera
de probar el anterior aserto, pues que la tentativa se encuentra entre la frontera de los
actos preparatorios y la consumación del delito.”(​Tribunal Superior del Distrito Judicial
de Medellín, Sala Penal​. SP​0500160002062015-24117​, 2016​)

ya que no se hablaría tentativa sólo si se argumentase su inicio como tal ya que para concluir en
una tentativa se tendría que promulgar la conjunción de dos elemento esenciales claro está el
inicio pero la disposición de hacer el acto serían los elementos de esta y conjunto con sus
elementos la tentativa también presenta unos requisitos que integran la misma como lo son: 1) el
principio de ejecución, 2)actos idóneos, 3) Inequívocamente dirigido a su consumación, 4) Que
no se produzca el resultado buscado por causas ajenas a la voluntad del autor y 5) Conducta
dolosa.

La característica principal de la tentativa llegaría ser como el acto en concreto podría llegar a dar
la efectividad del peligro que correría el bien jurídico protegido para lograr determinar que un
delito se encontró en fase de ejecución se tomara encuentran tres tesis: la primer tesis consta de
que toda tentativa exige que tengamos un fuerza para decidir actuar para la realización del
delito, la segunda tesis que exista una representación de los hechos ya que el autor no solo se la
acción de actuar con dolo si no también la falta de inmediatez que tenga el autor de la realización
típica y como tercera tesis consiste en la punida de todas las formas de tentativa inidónea cuando
alguien no ha comenzado la realización de la conducta típica genera aun así una tentativa

Hay que tener en cuenta que en el caso de la tentativa hay que tener como núcleo de referencia
no es tanto el bien jurídico protegido si no el tipo penal según esto se entiende que las acciones
pueden ser consideradas como tentativas en caso tal de que la relación con el bien jurídico está
alejada de este están solo como en proceso de preparación.
En conclusión cuando hacemos referencia a la tentativa esta se hace real, caso tal de que su
empleamiento sea con medios materiales, pero en este caso estas acciones solo pueden ser
deducidas cuando se apoyan en bases reales.

Para conceder sobre la conducta punible indagaremos sobre la conducta para llegar a ella cuando
nos referimos a conducta es lo relativo a la voluntad de los individuos en donde se expresa el
principio de libertad que poseemos todos los individuos cuando nos enfrentamos a los
comportamientos que pueden llegar a proceder de esa libertada el derecho penal tiene que
analizar cómo esta libertad individual puede generar un daño a los demás como argumenta el
profesor Reyes Echandia al argumentar en su libro la culpabilidad ​cualquier “movimiento físico
producido por el hombre y dirigido conscientemente a un fin jurídicamente relevante” (1977, p.
139) por lo que la ley tiene reglamentar esta conducta por el hecho de que puede generar unas
consecuencias en la exterioridad de la persona.

Existen dos formas de comportarse: por un lado, está la acción la cual consiste en llevar a cabo
algo con la finalidad de lograr una consecuencia y por el otro lado está la omisión la cual
consiste en la obtención de hacer algo no obstante aun así puede generar una consecuencia. La
conducta punible es definida en el código penal en el artículo 25 en donde se argumenta que:

“​ La conducta punible puede ser realizada por acción o por omisión. Quien tuviere el
deber jurídico de impedir un resultado perteneciente a una descripción típica y no lo
llevare a cabo, estando en posibilidad de hacerlo, quedará sujeto a la pena contemplada en
la respectiva norma penal.” (Código penal, 2020)

A lo que hace referencia el estímulo es que la conducta punible se entiende que se debe tener en
cuenta el acto cometido como las consecuencias que desencadena así se logra la construcción del
delito tal caso que el juicio para desvalorar la acción se fundamenta en que es necesario que la
conducta que se lleve a cabo por el sujeto activo sea realmente peligrosa para el otro sujeto ya
sea una afectación tanto física, psicológica o de su patrimonio personal.

Ahora bien, vamos a determinar en qué casos se configuran los posibles conductas punibles y las
posibles tentativas en la presente cuestión: En este caso, Daniel Vargas constituyó tentativa y
también consumó un delito de homicidio preterintencional, en este caso se configura y se
consuma la conducta punible, pero también está presente la tentativa de lesiones personales a
Andrea, puesto que esta no se consumó. Desglosemos y contrastemos la conducta de Daniel
Vargas en virtud del artículo 27 del Código penal, y del artículo 105, que versa sobre el
homicidio preterintencional. En este caso, la tentativa se constituyó porque, en efecto, Daniel
inició la ejecución de la conducta de omisión encaminada en actos idóneos hacia la consumación
de la tentativa de lesiones personales, y por circunstancias ajenas a su voluntad simplemente lo
conducta de tentativa no se consumó, pero sí se consumó un delito preterintencional en el
siguiente entendido:

“Homicidio preterintencional. El que preterintencionalmente matare a otro, incurrirá en la


pena imponible de acuerdo con los dos artículos anteriores disminuida de una tercera
parte a la mitad”. (Código Penal, 2020)

En este entendido, el homicidio preterintencional se configura en el entendido de que Daniel


causó muchas muertes más allá de la intención. Al respecto es necesario establecer que:

“De acuerdo con la doctrina clásica el fundamento reside sólo en la puesta en peligro del
objeto de la acción protegido por el tipo teoría objetiva). Dado que en todos los grados
del hecho (preparación, ejecución, consumación) el dolo es por naturaleza el mismo, la
delimitación de la tentativa frente a la acción preparatoria es buscada en la zona objetiva.
Según ello, el fundamento jurídico de la punibilidad de la tentativa no reside en la
voluntad del autor sino en el peligro cercano de realización del resultado típico”. ( Ribas,
2010)

Hans Heinrich, establece que:

“En la doctrina se ha consolidado mayoritariamente la tesis de que el homicidio


preterintencional está integrado por un solo hecho mediante el que se realizan dos delitos
distintos, un homicidio imprudente y unas lesiones consumadas, estimándose, en
consecuencia, que se produce un concurso ideal de delitos”. (Heinrich, 2002)
Además, la tentativa de lesiones personales si se configura:

Arboleda Vallejo expone que no podría llegar a ser lógico que no se pueda constituir la tentativa,
en este caso del artículo 27 de lesiones personales pues es ese elemento que le da ese o si no sería
delito consumado. Nada impide concebir la tentativa en las lesiones personales, ya que en ellas
se dan todos los elementos propios de los dispositivos amplificadores del tipo. (Arboleda
Vallejo, 2012, p. 217).

• Determinar, en el supuesto de que consideren que sí se puede atribuir responsabilidad, si


hay un concurso y en caso afirmativo, qué tipo de concurso.

Ya establecido que si hay lugar a distintos tipos de responsabilidad entre las conductas de los
distintos actores involucrados que llevaron a el fatídico hecho de la muerte de cinco personas se
procederá a establecer si hay lugar a un concurso o no dentro del accionar expuesto
anteriormente.

Para empezar, es necesario hacer mención de cómo se estipula el concurso de conductas punibles
en el código penal colombiano. En el Artículo 31 del mencionado código se estipula que “​El que
con una sola acción u omisión o con varias acciones u omisiones infrinja varias disposiciones de
la ley penal o varias veces la misma disposición, quedará sometido a la que establezca la pena
más grave según su naturaleza, aumentada hasta en otro tanto, sin que fuere superior a la suma
aritmética de las que correspondan a las respectivas conductas punibles debidamente
dosificadas cada una de ellas. En ningún caso, en los eventos de concurso, la pena privativa de
​ omprendido esto se procederá a hacer un
la libertad podrá exceder de sesenta (60) años”. C
análisis del accionar de cada sujeto individualmente.

Ya que a NICOLÁS CAMACHO representante legal de la empresa BEENTAG se le atribuyó la


ejecución de los delitos de homicidio, lesiones personales, estafa, perturbación funcional y
corrupción de alimentos; es evidente que si hay lugar a un concurso de conductas punibles, que
en este caso será uno ideal o formal. Tal como lo dice nuestra corte constitucional en su
sentencia C-464 del 2014, un concurso ideal o formal se lleva a cabo ​“cuando una acción se
adecúa a varias figuras típicas que no se excluyen entre sí”;​ y a su vez está consagrado en el
código penal ​“el que con una sola acción u omisión infrinja varias disposiciones de la ley
penal”. De una manera más coloquial, el concurso formal o ideal se lleva a cabo cuando un
sujeto activo ejecuta una única acción que deriva en la infracción de varios delitos tipificados en
el código penal, y que a su vez si falta uno de los no se podría configurar el hecho. También se
da por el nombre de concurso heterogéneo simultáneo.

La figura recopilada anteriormente se evidencia y es aplicable en este caso en concreto ya que si


bien la participación del señor CAMACHO llevó a unas profundas y graves consecuencias; su
participación se limitó únicamente a la mentira o engaño hacia MARIANA NAVARRO es decir
a una única acción; al asegurarle que lo que él quería que ella le transportará eran unos envases
de vinagre cuando en realidad contenían ácido clorhídrico. Como ya se conoce este hecho llevó a
que el químico se mezclara con la harina que la señora NAVARRO también transportaba; Harina
que al consumirse en forma de torta ocasionó una intoxicación que terminó en la muerte de cinco
personas, por ende no solo se le atribuye el homicidio de estas personas si no los demás delitos
previamente mencionados, simultáneamente la ausencia de unos de esto tipos no permitirá que se
configurar el hecho, es decir la estafa llevó a la manipulación de alimentos , está al homicidio es
decir, estos no se excluyen entre sí. Con esta pluralidad de delitos derivado de la acción única del
señor CAMACHO se configuran el concurso ideal o formal siguiendo el camino trazado por la
Corte Constitucional

A su vez a MARIANA NAVARRO se le adjudicaron los mismo delitos del señor CAMACHO a
excepción de la estafa.A diferencia de Nicolás Camacho que como ya establecimos participó en
una única acción, la inferencia de MARIANA NAVARRO fue mayor en temas de pluralidad de
acciones. Su participación se llevó a cabo en primer lugar al incumplir lo pactado con CAMILO
PÉREZ al no llevar exclusivamente su mercancía; después al no amarrar los envases
apropiadamente para evitar su derrame y finalizando al transportar y entregar la harina a
DANIEL VARGAS a pesar de la manifestación de mal olor por parte de este mismo. Solo con
esto y por no cumplir el requisito de única acción es claro que no hay lugar a un concurso ideal o
formal, pero por el contrario si un concurso material o real que encaja más acertadamente al
Artículo 31 del código penal.
Como lo contempla la corte; un concurso material o formal se configura ​“cuando una persona
realiza una pluralidad de acciones independientes, susceptibles de ser encuadradas en uno o en
varios tipos penales”. En nuestro código penal se consagra en el mencionado Artículo al decir
que con “varias acciones u omisiones infrinja varias disposiciones de la ley penal o varias veces
la misma disposición”. Se puede decir que lo anterior se cumple a cabalidad en cuanto a la
señora MARIANA NAVARRO. Si bien ya se estableció que ella realizó varias acciones se debe
resaltar la relación de estas acciones con la variedad de delitos que se le atribuyen ya que fueron
consecuenciales a su comportamiento, y al ser varios los tipos penales se puede afirmar que
estamos en frente de un concurso material heterogéneo. Cada acción conlleva a un delito.
Aunque citando a Camilo Sampedro Arrubla en el libro lecciones de derecho penal, en el
capítulo o lección 18 este tipo de concurso ​“supone interés solamente efecto en temas de
punibilidad y de naturaleza procesal, pero no en sede de tipicidad”.

Por último y en cuanto a la responsabilidad de DANIEL VARGAS, se puede evidenciar un


accionar similar al de NICOLAS CAMACHO. Su conducta en este caso la de omisión, al no
informar sobre el olor sospechoso de la harina, se trató meramente en ese único comportamiento
pero a su vez conllevo a las muerte de las cinco personas además de su intento de perjudicar a
ANDREA TOVAR , por lo que se le adjudicaron los tipos penales de tentativa en cuanto a las
lesiones personales que él quería propiciar a ANDREA y el homicidio. Retomando lo escrito por
el autor Camilo Sampedro Arrubla, aparte de hacer mención sobre el concurso material o real
también expone una definición sobre el concurso ideal o formal que aplica en este caso en
específico. Él lo define de la siguiente manera; “se presenta cuando una misma conducta
(acción u omisión; en este caso omisión) se adecua a varios tipos penales sin que se excluyan
entre sí”. ​Es concluyente después de recopilar lo expuesto anteriormente que la misma conducta
de omisión ejecutada por DANIEL VARGAS se adecua a varios tipos penales en este caso los
que le fueron atribuidos, por ende y acorde con Sampedro Arrubula, hay lugar a un concurso
ideal o formal.

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