Deducción proposicional
Y otras reglas de inferencia
Hemos aprendido algunas reglas de buena inferencia que permiten
pasar lógicamente de un conjunto de afirmaciones a otra afirmación.
Con el manejo de unas pocas reglas, empezamos a aprender el método
de las deducciones formales. Es decir, hemos aprendido el camino
preciso de demostrar que los razonamientos son válidos.
Un razonamiento es simple mente un conjunto de proposiciones como
premisas y una conclusión deducida de estas premisas. Cuando
decimos que es válido entendemos que la conclusión es consecuencia
lógica de las premisas.
Una deducción o demostración formal es una serie de proposiciones o
pasos, en la cual cada paso o es una premisa o está deducido
directamente de los pasos que le preceden por medio de una
determinada regla.
En una demostración las premisas están justificadas por la regla de
premisas que es:
Una premisa puede ser introducida en cualquier punto de una
deducción.
La aplicación de las reglas no depende del uso que se haya hecho de las
mismas en líneas anteriores.
Hemos aprendido a efectuar deducciones simples. Ahora se
considerarán algunas deducciones complicadas.
Consideremos el razonamiento del siguiente ejemplo:
a) Si la ballena es un mamífero entonces toma oxígeno del aire. Si toma
su oxígeno del aire, entonces no necesita branquias. La ballena es un
mamífero y vive en el océano. Por tanto, no necesita branquias.
La conclusión que se desea demostrar o deducir es la proposición «no
necesita branquias». (La palabra, «por tanto», pone de manifiesto que
la proposición final es la conclusión del razonamiento.) El primer paso
en este proceso es simbolizar el razonamiento de manera que la
deducción sea perfectamente clara.
Sea
W= «La ballena es un mamífero»
0 = «Toma su oxígeno del aire»
G= «Necesita branquias»
H= «Habita en el océano».
Entonces
la primera premisa es W→O
la segunda premisa es O —> ¬G
la tercera premisa es W&H
la conclusión es ¬G
La deducción proposicional se puede escribir como se indica a continuación:
(1) W → O
(2) O — ¬ G
(3) W & H
(4) W S (3)
(5) O PP (1,4)
(6) ¬ G PP (2,5)
Ejemplo:
Si la enmienda no fue aprobada entonces la Constitución queda como
estaba. Si la Constitución queda como estaba entonces no podemos
añadir nuevos miembros al comité. O podemos añadir nuevo
miembros al comité o el informe se retrasará un mes. Pero el informe
no se retrasará un mes. Por tanto la enmienda fue aprobada.
Sea,
A = «La enmienda fue aprobada»
C = «La Constitución queda como estaba»
M = «Podemos añadir nuevos miembros al comité»
R = «E1 informe se retrasará un mes».
Entonces:
(1) ¬A → C P
(2) C → ¬ M P
(3) M V R P
(4) ¬R P
(5) M TP 3,4
(6) ¬(¬M) DN 5
(7) ¬C TT 2,6
(8) A TT 1,7
Ejemplo:
Si Tomás tiene diecisiete años, entonces Tomás tiene la misma edad
que Juana. Si Joaquín tiene distinta edad que Tomás, entonces Joaquín
tiene distinta edad que Juana. Tomás tiene diecisiete años y Joaquín
tiene la misma edad que Juana. Por tanto, Joaquín tiene la misma edad
que Tomás y Tomás la misma que Juana.
A = “Tomás tiene 17 años”
B = “Tomás tiene la misma edad que Juana”
C = “Joaquín tiene la misma edad que Tomás”
D = “Joaquín tiene la misma edad que Juana”
Conclusión = B & C
(1) A→B P
(2) ~C → ~D P
(3) A&D P
(4) A S3
(5) B PP 1,4
(6) D S3
(7) ~(~D) DN 6
(8) C TT 2,7
(9) B&C A 5, 8
Otras reglas de inferencia
Con algunas reglas más estaríamos en condiciones de efectuar más
demostraciones. Se recordará que las reglas dadas permiten pasar de
ciertas proposiciones a otras proposiciones que son consecuencia de
ellas. Siempre que las primeras proposiciones sean ciertas, las
proposiciones que se deducen por las reglas de la Lógica son también
ciertas.
Adición: expresa el hecho que si se tiene una proposición que es cierta,
entonces la disyunción de aquella proposición y otra cualquiera "ha de
ser también cierta. Si se da la proposición P, entonces la proposición
P V Q es consecuencia.
Ejemplo: Este libro es azul, entonces se sabe que la proposición
siguiente ha de ser cierta.
O este libro es azul o es rojo.
Se puede también concluir:
O este libro es azul o es viejo
o
O este libro es azul o es nuevo,
Ejemplos:
a. (1) T & S P
(2) (T & S) V R LA 1
b. (1) T V R P
(2) (P & S) V (T V R) LA 1
Ley del silogismo hipotético (aplicar modus ponendo ponens dos
veces). Ejemplo:
(1) Si hace calor, entonces Juana va a nadar.
(2) Si Juana va a nadar, entonces arregla la casa después de comer.
Se puede concluir:
(3) Si hace calor, entonces arregla la casa después de comer.
Para simbolizar el razonamiento, sea
D = «Hace calor»
S = «Juana va a nadar»
H = «Arregla la casa después de comer».
Entonces
(1) D → S P
(2) S → H P
(3) D → H HS
La conclusión es una proposición condicional. Ambas premisas son
proposiciones condicionales. La conclusión no dice que hace calor ni
que Juana arregla la casa después de comer. Sólo dice lo que ocurrirá si
hace calor.
Ejemplos:
a. (1) S —> T P
(2) T —> R V Q P
(3) S —> R V Q HS 1, 2
b. (1) (P —> Q) → R P
(2) R —> (Q & T) P
(3) (P —> Q) —> (Q & T) HS 1, 2
Silogismo disyuntivo.
Abreviadamente DS, empieza con la disyunción y dos condicionales.
Consideremos el ejemplo:
O llueve o el campo está seco.
Si llueve, entonces jugaremos dentro.
Si el campo está seco, entonces jugaremos a baloncesto.
La conclusión es otra disyunción.
R = “Llueve”
D = “El campo está seco”
P = “Jugaremos dentro”
B = “Jugaremos a baloncesto”
El razonamiento se simboliza:
(1) R V D P
(2) R → P P
(3) D → B P
(4) P V B DS 1, 2, 3
Ejemplos:
4. (1) P V ¬Q P
(2) P → ¬R P
(3) ¬Q → S P
(4) ¬R V S DS 1, 2, 3
5. (1) P V Q P
(2) P → R P
(3) Q → ¬ S P
(4) ¬S V R DS 1, 2, 3
Simplificación disyuntiva:
Si alguien dice «El equipo de los "Gigantes" ganará o el equipo de los
"Gigantes" ganará», se puede concluir que opina simplemente que «El
equipo de los "Gigantes" ganará».
En forma simbólica el razonamiento es:
GVG
por tanto:
G.
Este es un ejemplo de la ley de simplificación disyuntiva, cuya abreviatura
es DP.
Ejemplos:
(1) P V P P
(2) P DP 1
(1) ¬Q V ¬Q P
(2) ¬Q DP 1
Obsérvese que las posibilidades de simplificar una disyunción son muchas
menos que las de simplificar una conjunción. En el caso de una disyunción
las dos proposiciones han de ser exactamente la misma.
Una aplicación importante de la ley de simplificación disyuntiva se
presenta cuando un silogismo disyuntivo tiene la siguiente forma
especial,
PVQ
P —> R
Q —> R
Por tanto,
R V R.
En este caso particular se puede simplificar la conclusión R V R
reduciéndola a R.
Leyes conmutativas.
Estas reglas, probablemente, parecerán muy triviales; sin embargo, se
han de enunciar, pues no se puede dar ningún paso como conocido, si
no se tiene una regla explícita que lo permita.
El razonamiento que sigue es un ejemplo del uso de una de las leyes
conmutativas.
Galileo murió en 1642 e Isaac Newton nació en 1642.
Por tanto, Isaac Newton nació en 1642 y Galileo murió en 1642.
En forma simbólica: de P&Q se deduce Q&P
Leyes conmutativas.
Otro tipo de proposición molecular a la que se aplica la ley conmutativa
es la siguiente:
O x es mayor que cinco o x es igual a cinco.
p = «x es mayor que cinco»
Q = «x es igual a cinco».
El razonamiento es:
De PVQ
se deduce Q V P.
Leyes conmutativas.
La ley conmutativa se aplica a conjunciones y disyunciones; es decir, el
cambio del orden de los dos miembros de las conjunciones o de las
disyunciones no altera su significado. La abreviatura de esta regla es CL.
La ley conmutativa no se aplica a las condicionales.
Ejemplos:
a. (1) P & ¬Q P b. (1) ¬P V ¬ Q P
(2) ¬Q & P CL1 (2) ¬Q V ¬ P CL1
Las leyes de Morgan.
En el lenguaje corriente ocurre a veces que hay proposiciones
enunciadas de manera distinta que tienen el mismo significado.
Por ejemplo
(1) No llueve y no hace sol,
se puede también expresar, en forma algo forzada, diciendo:
(2) No ocurre que llueva o que haga sol.
Las leyes de Morgan.
Si (1) y (2) significan lo mismo en el lenguaje corriente, entonces en
Lógica será válido concluir (1) de (2) o (2) de (1), lo que expresado en
símbolos es:
(a) de ¬P & ¬Q se puede concluir ¬(P V Q) .
(b) de ¬(P V Q) se puede concluir ¬P & ¬Q.
Las leyes de Morgan.
Las premisas de (a) y (b) son dos de las formas proposicionales
moleculares a las que se les puede aplicar las leyes de Morgan.
Estas leyes también se aplican a otras formas proposicionales, como se
puede ver al considerar las dos proposiciones equivalentes:
(3) O no hace calor o no nieva
y
(4) No hace a la vez calor y nieva,
Las leyes de Morgan.
Puesto que (3) y (4) tienen el mismo significado, una puede deducirse
de la otra. Por tanto, en símbolos lógicos se puede escribir:
(c) de ¬P V ¬Q se puede concluir ¬(P & Q),
(d) de ¬(P & Q) se puede concluir ¬P V ¬Q.
Las leyes de Morgan.
(c) y (d) son, pues, otros dos ejemplos de la aplicación de las leyes de
Morgan. Otro caso es:
(e) de P & Q se puede concluir ¬(¬P V ¬Q).
¬¬P = P, ¬ (V)= &, ¬(&) = V
¬(¬P V ¬Q)
y finalmente:
( f ) de ¬(P V ¬Q) se puede concluir ¬P & ¬¬Q
¬P & Q
Las leyes de Morgan.
examinaremos cuidadosamente las seis formas proposicionales dadas.
a) ¬P & ¬ Q b) ¬(P V Q) c) ¬P V ¬Q
--------------- ------------ -------------
¬(P V Q) ¬P & ¬Q ¬(P & Q)
d) ¬(P & Q) e) P & Q f) ¬(P V ¬Q)
------------- ------------ -------------
¬P V ¬Q ¬(¬P V ¬Q) ¬P & Q
Primero, obsérvese que la premisa es siempre de una de las tres formas
siguientes:
(1) una conjunción como en (a) y (e);
(2) una disyunción como en (c); o
(3) una negación como en (b), (d) y ( f ) .
Si es una negación, ha de ser la negación de una conjunción como en (d) o la
negación de una disyunción como en (b) y (f).
La premisa no es nunca una condicional, ni la negación de una condicional, ni
la negación de una negación.
.
¬(P → Q) ≠ ¬P → ¬Q
P → Q , ¬( V ) = = →
Segundo, obsérvese que si la premisa es una negación, la conclusión no
es una negación como en (b), (d) y (f).
Y si la premisa no es una negación, entonces la conclusión es una
negación como en (a), (c) y (e).
Una fórmula completa se niega, o bien añadiendo un símbolo de
negación delante de la fórmula, o bien quitando el símbolo de negación
delante de la fórmula.
Tercero, obsérvese que & se cambia siempre en V y V en &.
Cuarto, obsérvese que cada miembro de una conjunción o disyunción
siempre gana o pierde un símbolo de negación.
Así, al aplicar las leyes de Morgan cada miembro se niega.
Resumiendo, lo que se ha de hacer para aplicar las leyes de Morgan,
cuya abreviatura es DL, como una regla de operación, es verificar los
siguientes pasos:
1. Cambiar & en V o V en &;
2. Negar cada miembro de la disyunción o conjunción;
3. Negar la fórmula completa
Ejemplo: haciendo diferentes elecciones de la manera de hacer cada
una de las tres negaciones, se han obtenido conclusiones en distinta
forma.
Obsérvese que se puede elegir la manera de negar ¬(¬P & Q) o de
negar ¬P y pero no hay elección en la manera de negar Q
(1) ¬(¬ P & Q) P
(2) P V ¬Q DL 1
(3) ¬¬P V ¬Q DL 1
(4) ¬ ¬(P V ¬ Q) DL 1
(5) ¬¬(¬¬P V ¬Q) DL 1
Bicondicionales (el enlace es «si y sólo si»)
Las proposiciones que utilizan este término de enlace se denominan
proposiciones bicondicionales. El símbolo que se utilizará es ↔
El signo aparece como dos signos condicionales que van en sentido
opuesto.
Una proposición bicondicional se parece extraordinariamente a dos
proposiciones condicionales.
Ejemplo: en el lenguaje habitual
Estos campos se inundan si y sólo si el agua alcanza esta altura.
En forma simbólica la proposición sería:
P ⟷ Q,
Se puede leer esta proposición: P si y sólo si Q.
La proposición bicondicional P ⟷ Q tiene la misma fuerza que dos
proposiciones condicionales;
primera P —> Q y segunda, Q —> P.
La proposición en castellano significa que si el agua alcanza cierta
altura, entonces el campo se inunda.
También significa que si el campo se inunda, entonces el agua alcanza
cierta altura.
Así se tiene una nueva regla que nos permite deducir ambas P —> Q y Q —>
P de P ⟷ Q.
Esta ley se denominará la ley de las proposiciones bicondicionales, LB.
En símbolos permite los siguientes razonamientos.
a. P ⟷ Q P b. P ⟷ Q P
----------- -------------
P —> Q LB Q —> P LB
c. P ⟷ Q d. P —> Q
------------------------- Q —> P
(P —> Q ) & (Q —> P ) LB -----------------
P⟷ Q LB
Se adoptará la regla de que la bicondicional «si y sólo si» es más
potente que cada uno de los otros términos de enlace. Así, sin
paréntesis, se sabe que:
P ⟶ Q ⟷S & P
es una bicondicional y nunca una condicional o conjunción. Para
convertirla en condicional, son necesarios paréntesis, como se indica:
P ⟶ (Q ⟷S & P)
El consecuente de esta condicional es una bicondicional. Si se quiere
que el consecuente sea una conjunción, hacen falta paréntesis
adicionales como en
P ⟶ ((Q ⟷S) & P)
Puesto que <-» domina los otros términos de enlace, mientras los
paréntesis no indiquen lo contrario, las fórmulas siguientes son
también bicondicionales:
a) ¬P ⟷ Q b) P & Q ⟷S c) S V T ⟷ ¬P
R&S⟷P&Q PVQ⟷RVS ¬T ⟷ S