Inmunogenética en Medicina Clínica: Actualizaciones
Inmunogenética en Medicina Clínica: Actualizaciones
Actualizaciones
Debido a la importancia que tiene el Complejo ción de sujetos que expresan un marcador en rela-
Mayor de Histocompatibilidad (CMH) en el con- ción con el riesgo en una población control, c)
trol genético de la respuesta inmunitaria y por ende Comparación de los marcadores de un individuo
en la homeostasis de la inmunorregulación, una que tiene un haplotipo determinado con los marca-
vez aclarados los mecanismos genéticos subya- dores de los mismos haplotipos de sujetos norma-
centes a la expresión de las moléculas de clase I y les. d) Estudio de los haplotipos extendidos de indi-
II, la investigación se dirigió al estudio de la aso- viduos con una determinada enfermedad y los de
ciación sistema HLA-enfermedad. su familia y compración con los haplotipos exten-
Cualquier alteración, bien sea por exceso o por didos de familias sanas.
defecto, en la expresión de las moléculas de clase I Los primeros estudios acerca de la asociación
y II tiene importantes consecuencias en el tipo de HLA-enfermedad fueron llevados a cabo por Lilly
respuesta inmune producida por el individuo y en en ratones en 1964 (1), con la demostración del
la asociación de dicha respuesta con determinadas papel del CMH en un tipo de leucemia inducida
enfermedades. Para analizar los grados de asocia- por virus. Tres años más tarde Amiel (2) analizó la
ción entre determinados marcadores genéticos y la asociación del CMH con la enfermedad de Hodg-
susceptibilidad a presentar una determinada enfer- kin. En 1973, fue informada la asociación entre
medad, se han utilizado los siguientes métodos espondilitis anquilosante y el antígeno HLA-B27
epidemiológicos: a) Estudio de la probabilidad o (3) y desde entonces se ha podido demostrar la
riesgo de padecer la enfermedad portando un alelo asociación de un gran número de patologías en el
específico en un sistema polimórfíco. b) Determi- ser humano con el CMH. A pesar de que existe un
nación del riesgo relativo, para lo cual se calcula el número de enfermedades en las cuales se encuen-
riesgo de padecer una enfermedad en una pobla- tran alelos específicos de varios loci del CMH, és-
tos se expresan también en individuos normales.
A partir del V Taller Internacional de Histocompati-
Drs. Gloria de Egea, Eduardo Egea Bermejo, Antonio Iglesias : División of bilidad, reunido en 1972 (4), se pudo demostrar
Inmunogenetics, Dana Farber Cancer Institute, Department of Pathology Har-
vard Medical School: Facultad de Medicina Universidad del Norte, U. Libre,
que la mayoría de los antígenos del sistema HLA
Barranquilla, Colombia; Dra. Marcela Salazar Vallejo: Department of Patholo- varían considerablemente en frecuencia de acuer-
gy Harvard Medical School; Drs. Juan Yunis, Iván Yunis: División of Inmuno-
genetics, Dana Farber Cancer Institute, Department of Pathology Harvard
do a las diferentes áreas geográficas, como conse-
Medical School; Dr. Scarlet Lechin: División of Inmunogenetics, Dana Farber cuencia de variaciones alélicas a nivel de los isoti-
Cancer Institute, Boston, Department of Pathology Harvard Medical School,
Sección de Psicofarmacología y Medicina Psicosomática, Instituto Medicina
pos del CMH. Por ello, es importante que cada
Experimental, Universidad Central de Venezuela, Caracas; Dr. Edmond J. Yunis: país tenga cuidadosamente establecida la
División of Inmunogenetics, Dana Farber Cancer Institute, Department of Pa-
thology Harvard Medical School, Chief Division of Inmunogenetics, Dana Farber antigenicidad en su población de control con el fin
Cancer Institute, Professor of Pathology, Harvard Medical School. de poderla comparar con la de la enfermedad a
Solicitud de separatas al Dr. Iglesias.
estudiar.
Entre los mecanismos propuestos para explicar 2. Disminución o ausencia de genes supreso-
la asociación entre HLA y enfermedad se encuen- res dominantes y su asociación con el HLA-D/
tran los siguientes: DR. En estudios realizados en ratones y cobayos,
1. Alteración de los antígenos propios de cla- se encontró evidencia de que la ausencia o dismi-
se I. Desde 1971 Jerne (5) y en 1978 Benacerraf nución de ciertos genes supresores se asocia a al-
observaron que las células T periféricas tienen poca gunas enfermedades relacionadas con el HLA-D/
reactividad para antígenos autólogos del CMH, y DR, como se aprecia en las cepas de ratones NZB,
en cambio responden bien a antígenos alogénicos. MRL/Cpr, BXSB con problemas autoinmunes. En
Zinkernagel y Doherty en 1974 (6) demostraron la el humano, un número de enfermedades autoin-
restricción genética de dicha respuesta; con estos munes, o probablemente de origen autoinmune
antecedentes Geczy en 1981 (7) pudo identificar muestran una fuerte asociación con el HLA-D/Dr,
en cultivos celulares de Klebsiella pneumoniae como ocurre con la diabetes mellitus juvenil (tipo
(cepa K43) un factor que podía modificar un com- I), el lupus eritematoso sistémico (LES), la enfer-
ponente celular del B27 o cerca de él, y descubrió medad de Graves, la miastenia gravis, el síndrome
que esta modificación podía inducir a las células de Sjögren primario, la hepatitis crónica activa, la
efectoras para que lesionaran tejidos específicos enfermedad de Addison idiopática, la enfermedad
como la sinovial (produciendo sinovitis), con cier- celíaca, la dermatitis herpetiforme y su asociación
ta predilección por el tejido conectivo del esquele- con el Dw3 y el DR3 en caucásicos; la artritis reu-
to axial. Esta alteración en la inmunorregulación matoide y la diabetes mellitus con el DR4, la es-
desembocaría en una serie de eventos responsa- clerosis múltiple y la lepra tuberculoide con el DR2.
bles de la aparición de espondilitis y uveitis. Pos- En los japoneses el haplotipo HLA-Bw52, Dwl2
teriormente fue posible establecer que algunos y el DR2 se asocian a una hiperrespuesta a ciertos
microorganismos comparten ciertas estructuras con antígenos solubles y no solubles como el toxoide
antígenos de productos génicos del HLA y con tetánico, el polen del cedro y el antígeno de la pa-
base en ellos Ogasawara y Yu (8) pudieron de- red del estreptococo; y los haplotipos Bw54, DYT
mostrar el posible mimetismo celular entre la pa- y DR4 se asocian a una alta respuesta a los antíge-
red de la membrana celular de la Klebsiella y el nos mencionados anteriormente (9-13).
antígeno B27 a partir de una sesuencia de seis En estudios de función celular, se ha documen-
aminoácidos. La asociación con el B27 entre los tado una alteración de la función supresora en
pacientes con espondilitis anquilosante con com- muchas de las enfermedades autoinmunes y en la
promiso axial y uveitis anterior es del 90% en la hiporrespuesta a ciertos antígenos, lo que sugiere
población caucásica, comparándola con una pre- un defecto en las células T supresoras, debido a la
sencia de B27 en sólo 5 a 10% de los controles ausencia de genes supresores dominantes asocia-
sanos (9, 10). La asociación del B27 con espondi- da al HLA (13).
litis anquilosante en cuatro grupos raciales (cau- 3. Los antígenos del CMH como receptores.
cásicos, negros, japoneses y amerindios) sugiere Se ha planteado la hipótesis de que los antígenos
que los genes ligados al B27 están comprometidos del HLA pudieran ser receptores para ciertos pató-
en la patogénesis de la enfermedad. En otras artri- genos. Al respecto está demostrado que el antíge-
tis reactivas producidas por otros microorganis- no Duffy de los eritrocitos actúa como receptor
mos como Shigella, Campylobacter, Yersinia y para la malaria; en cambio aquellos individuos que
Salmonella no se ha podido evidenciar alteración carecen del antígeno Duffy tienen resistencia a la
o mimetismo molecular entre la estructura de su malaria. La susceptibilidad a la malaria, depen-
membrana y los genes del alelo B27. Por lo tanto diente del antígeno Duffy, es dominante (14). He-
la susceptibilidad de los individuos a espondilitis- lelnius y col en 1978 demostraron que los antíge-
uveítis, parece que se hereda en forma dominante nos HLA-A y HLA-B pudieran ser los receptores
(7, 10). para el virus de Semliki Forest.
Inmunogenética en medicina clínica 27
4. Mimetismo molecular. En los últimos años, los haplotipos extendidos y se acuñó por primera
se ha postulado la posibilidad de que los productos vez el término complotipo (18,19) como haploti-
génicos del HLA tengan una estructura parecida a pos del complemento (19).
la de ciertos determinantes antigénicos de algunos 6. HLA y alelos anormales en la diferencia-
microorganismos, especialmente bacterias Gram ción de genes humanos. De Wolf y col (20) estu-
(-), lo que explicaría la reactividad cruzada entre diaron en 1979 la región H2 en el murino y obser-
el microorganismo patógeno y un antígeno del sis- varon que la diferenciación en el ratón está con-
tema HLA. Este mecanismo se invoca actualmen- trolada genéticamente. Por ello se planteó la posi-
te para explicar la relación entre HLA-B27 y la bilidad de que en ciertas asociaciones del HLA se
espondiloartropatía seronegativa; la enfermedad encuentre un desequilibrio de unión con ciertos
de Behcet y el HLA-B5; la tiroiditis aguda de De alelos de genes de diferenciación en el humano y
Quervain y el HLA-Bw35. la expresión fenotípica pudiera ser anormal. Por
Esta predisposición para desarrollar artritis re- ejemplo, en la asociación del teratocarcinoma tes-
activa no es habitual en las enfermedades reumáti- ticular en el humano y el Dw27.
cas, lo que permite plantear la posibilidad de cier- 7. Defectos enzimáticos no inmunológicos
tas precondiciones para que se establezca la artri- relacionados con el HLA. Está plenamente docu-
tis. Esta predisposición está relacionada con algu- mentado que los genes de la 21 α y β hidroxilasa
nos mecanismos inmunes y con ciertos serotipos se encuentran localizados en el HLA y por lo tanto
de patógenos entéricos como las bacterias Gram la deficiencia de la 21 α hidroxilasa en la vía de la
(-), tales como: Yersinia, Salmonella, Shigella, esteroidogénesis aunque, sin ninguna regulación
Klebsiella y Campylobacter. Esta artritis reactiva inmunológica, está relacionada con el HLA (21).
podría ser el producto de la interrelación entre el 8. Defecto en la expresión bioquímica de al-
microorganismo y el CMH, posiblemente a través gunas proteínas. Se ha logrado observar en algu-
de la hipótesis del mimetismo molecular (15, 16). nas enfermedades que existe un defecto en la pro-
Llama la atención que la mayoría de las artritis ducción de determinadas proteínas que posible-
reactivas postdisentéricas están relacionadas con mente está codificado por la región del HLA. Esto
el HLA-B27, HLA-B7 y HLA-Bw60, es decir, la ocurre en la hemocromatosis idiopática y su aso-
susceptibilidad se encuentra ligada al loci B del ciación con el HLA-A3. La expresión bioquímica
CMH (17). parcial se observa en los portadores heterocigotes
5. Genes ligados al HLA. Se han logrado docu- de dicho alelo, pero la acumulación excesiva de
mentar algunos defectos de genes ligados al HLA hierro se observa especialmente en los homocigo-
y relacionados con el sistema del complemento, tes (22, 23).
en el cual el defecto puede deberse a mutaciones 9. Alteración de la expresión de los antígenos
que ocurren a nivel de haplotipos extendidos, ex- de clase I y II inducidos por microorganismos y
presándose a nivel de sexo masculino preferen- citoquinas. Se ha podido observar que la expre-
cialmente. Al analizar, estudios de desequilibrio sión de los antígenos de clase I y II puede ser in-
de ligamiento, estudiando segmentos cromosómi- ducida por virus o citoquinas. Uno de los principa-
cos se ha podido documentar la asociación entre les mediadores para la expresión de genes del CMH
deficiencia del C2 con haplotipos extendidos del en forma aberrante es el γ-interferón. Lo ; virus
HLA-A25, HLA-B18, HLA-DR2, BFS, C4AB2. son los microorganismos mejor estudiados, ya que
Por lo tanto se intuyó que la deficiencia del C2 incrementan la producción de interferón creando
asociada con los haplotipos antes mencionados una expresión aberrante de genes del CMH. Cam-
fuese producto de la mutación del gen de C2 en bell y col han demostrado que el 7-interferón in-
forma reciente a nivel de haplotipos extendidos; crementa la expresión de antígenos de clase I del
por esto parece que existe una relación muy estre- CMH en células 6 del páncreas y el mismo grupo
cha entre una alteración génica y la ontogenia de ha demostrado que la infección por reovirus incre-
menta la expresión de proteínas clase I del CMH herencia simple recesiva de este marcador y un
sobre células B humanas y en células de ratas de la aumento de susceptibilidad a la diabetes tipo I (30).
cepa RINm5F (24-26). Analizando marcadores de CMH entre los diabéti-
El grupo de Botazzo y Feldmann en Inglaterra cos y sus familias, fue aparente que la mayoría de
es el que más ha estudiado la posibilidad del papel los pacientes presentaban incremento en los si-
de la expresión del HLA-DR aberrante, que fun- guientes haplotipos: [HLA-B8, F1C30, DR3];
cionaría como autoantígeno con pérdida de la to- [HLA-B 18, F1C30, DR3]; [HLA-B15(w62),
lerancia inmunológica y activación de las células SC33, DR4] y HLA-B16(38), SC21, DR4] (31).
T, las cuales no reconocerían autoantígenos espe- En los pacientes con enteropatía sensible al glu-
cíficos asociados con los antígenos de clase II. Este ten (32) dos haplotipos extendidos se encontraban
grupo ha propuesto como uno de los mecanismo en un 60% de ellos: [HLA-B8, SCO1, DR3] y
de inducción de enfermedades endocrinas de tipo [HLA-B44, FC31, DR7],
autoinmune (diabetes, tiroiditis) la expresión del Hay dos excepciones al fenómeno aparente de
HLA-DR aberrante. que los haplotipos extendidos, más que los alelos
10. Asociación con inmunodeficiencia del individuales de CMH son los marcadores de sus-
complemento. La deficiencia de C2 es la más fre- ceptibilidad a las enfermedades asociadas al CMH;
cuente de las deficiencias del complemento en la en el caso de la espondilitis anquilosante, el HLA-
población caucásica (un individuo homozigote por B27 está fuertemente aumentado en pacientes de
cada 10.000 donadores en un estudio y 1.2% de una gran variedad de grupos étnicos, lo cual sugie-
heterozigotes en otro). Primero se documentó esta re que este alelo definido serológicamente es por
inmunodeficiencia en la población normal y pos- sí mismo un alelo de susceptibilidad. La segunda
teriormente en el LES, en el síndrome de Henoch- excepción es la esclerosis múltiple, en la cual HLA-
Schonlein, en la polimiositis y las vasculitis. La DR2 o un subtipo de DR2 (33), más que un haplo-
inmunodeficiencia se debe a la expresión de un tipo extendido es el marcador en pacientes caucá-
alelo null en el loci estructural. Siempre se asocia sicos, especialmente en aquellos de origen nórdi-
al haplotipo HLA-A25, HLA-B18 y al HLA-DR2. co europeo.
Se ha descrito deficiencia de C4 homozigota y he- Aunque la mayoría de las enfermedades asocia-
terozigota asociada a enfermedades inmunológi- das al CMH tienen aspectos inmunológicos, y qui-
cas especialmente de tipo autoinmune, como LES, zá etiologías diferentes, hay dos entidades que no
dermatomiositis y vasculitis. funcionan de esta manera, tal es el caso de la hemo-
cromatosis (34) y la hiperplasia adrenal congénita
Marcadores de enfermedad por deficiencia de 21 a hidroxilasa (35). En esta
Desde hace tiempo se conoce que un gran nú- última patología, la razón es evidente, hay dos
mero de enfermedades tienen asociación con el genes para el citocromo p450 y las 21-hidroxila-
CMH, por ejemplo, los pacientes muestran dife- sas adrenales α y β, cada uno situado a 3' inmedia-
rente distribución de los marcadores del CMH, tamente al lado de los genes para C4A y C4B (36,
particularmente en el caso de los antígenos del 37). Unicamente se expresa 21-OHβ y los defec-
HLA, al compararlos con los diferentes controles tos o deleciones de este gen se asocian con hiper-
étnicos (27). En el caso de los pacientes con dia- plasia adrenal congénita (38, 39). Este último es
betes mellitus tipo I hay un aumento en la frecuen- un trastorno recesivo de penetrancia completa. En
cia de los antígenos HLA B15 (w62), B18, DR3, los pacientes caucásicos en el área de Boston, con
DR4 (28), así como del alelo del complemento la forma perdedora de sal de la enfermedad, apro-
BF*F1 (29), y una disminución de las frecuencias ximadamente un 20% de los haplotipos del CMH
de B7 y DR2. Con el estudio de un gran número de corresponden al haplotipo extendido [HLA-Bw47,
individuos diabéticos se determinó que la distri- FC91, DR7] (40), el cual contiene la deleción de
bución del alelo BF*F1 era consistente con una 21-OHβ (36, 37). El haplotipo extendido [HLA-
Inmunogenética en medicina clínica 29
B14, Sc2 (1,2) DR1] es común entre los pacientes las células amnióticas fetales, determinar si el feto
con inicio tardío de la enfermedad, especialmente también se encuentra afectado (45).
entre aquellos de ancestro del sur de Europa (41); La deficiencia hereditaria de C2 es el resultado
hay que anotar que en los pacientes procedentes de la herencia de ambos C6p's del alelo nulo
de Venezuela con esta enfermedad no se encuen- C2*Q0. Este alelo se encuentra con mayor fre-
tra ninguno de los haplotipos extendidos caracte- cuencia en relación con el haplotipo extendido
rísticos de la población europea (42); esto ilustra [HLA-(A25), B18, S042, DR2] (46, 48). Ya que
claramente la especificidad étnica de los marcado- esta deficiencia ha sido informada únicamente en
res, tanto en salud como en enfermedad. europeos caucásicos y que casi todos los haploti-
La ausencia de [HLA-B8, SCO1, DR3] entre los pos de los pacientes homozigotos para la deficien-
pacientes con hiperplasia adrenal congénita, se cia tienen elementos de este haplotipo extendido,
debe a la presencia de un gen normal para la 21- se puede postular que estos haplotipos descienden
OHβ en su haplotipo extendido. de una mutación simple en el loci C2 en el haploti-
Los mecanismos para las asociaciones entre po del CMH de un paciente caucásico. Las varia-
HLA y enfermedad son desconocidos para un gran ciones en la composición alélica específica de
número de entidades. Aunque se ha tratado de res- C2*Q0 unida a los haplotipos puede explicarse
ponsabilizar de estas asociaciones a anormalida- por el cruce al azar entre el haplotipo ancestral y
des en los genes de la respuesta inmune (43), el los haplotipos caucásicos. Con estudios de fre-
hecho de que los haplotipos extendidos, más que cuencia de los diferentes haplotipos podemos con-
los alelos individuales sean frecuentemente los cluir que la mutación que llevó a esta deficiencia
marcadores, requiere que tengamos cuidado ya que ocurrió probablemente entre 600 y 1.300 años atrás.
cualquier alelo dentro del grupo del haplotipo ex- De acuerdo con los mecanismos patogénicos
tendido puede ser el responsable. expuestos anteriormente, asociados a diferentes
enfermedades, planteamos la siguiente clasifica-
Los complotipos en la medicina clínica ción:
Además de los casos en que se sospecha una 1. Alteración aberrante de los antígenos de cla-
deficiencia hereditaria de una de las proteínas del se I y II inducidos por un agente infeccioso. Ej.:
complemento, la tipificación genética del comple- Klebsiella pneumoniae cepa K43 capaz de modi-
mento tiene gran aplicación en los trasplantes de ficar el componente celular del B27 produciendo
tejidos, especialmente en el trasplante de médula la espondilitis anquilosante a través de la teoría
ósea (44). En aquellos pacientes que requieren del mimetismo molecular; endocrinopatías auto-
trasplante de médula ósea, la identificación del inmunes (tiroiditis, diabetes juvenil).
donante solamente mediante tipificación de HLA 2. Inmunodeficiencia de los componentes del
puede ser difícil para los pacientes, los cuales pue- complemento como C2 y C4. Ej.: LES, síndrome
den presentar reacciones de autoanticuerpos, leu- de Henoch-Schonlein, polimiositis, vasculitis.
copenia, etc. Ya que los complotipos se encuen- 3. Asociada con haplotipos extendidos. Ej.:
tran codificados por genes cercanos a la región Diabetes mellitus tipo I, asociada a ciertos haplo-
HLA-D, y el poliformismo del complotipo es ex- tipos extendidos [HLA-B8, SC01, DR3]; [HLA-
tenso, la determinación de los complotipos nos da B18,F1C30,DR3], [HLA-B15 (w62),SC33,DR4]
una información valiosa en la identificación de los y [HLA-B16 (38), SC21, DR4], Enteropatía por
donantes. gluten [HLA-B8, SC01, DR3], [HLA-B44, FC31,
La identificación in útero de los fetos afectados DR7],
por enfermedades asociadas al CMH aún no es 4. Herencia poligénica. Además de genes rece-
posible, con una excepción: en una familia con un sivos o dominantes existe una relación con los an-
hijo que padezca deficiencia de 21 α OH, es posi- tígenos de clase I y II, lógicamente asociada a un
ble algunas veces, mediante examen del DNA de factor ambiental. Ej.: LES, esclerosis múltiple,
diabetes mellitus juvenil, enfermedad de Graves, virilización y pérdida de sal; además esta entidad
enfermedad celiaca, etc. se ha asociado a un haplotipo extendido el [B w47,
5. Deficiencia de la 21-hidroxilasa. Un ejemplo FC031, DR7].
es la deficiencia de la 21-hidroxilasa asociada a 6. Asociación de enfermedades por almacena-
hiperplasia adrenal congénita; esta es una enzima miento y HLA. Un ejemplo clásico es la hemocro-
importante que participa en el metabolismo del matosis asociada la HLA-A3. (En la Tabla. 4 se
cortisol. La deficiencia de dicha enzima produce observa la asociación entre los diferentes antíge-
1. Diabetes mellitus Tipo I Al 1.6 B8 2.5 DR3 4.5 (B8, DR3, SCO1, GIo2)
B18 2.5 (B18, DR3.FIC30)
B62 2.5 DR4 4.5 (B6, DR4, SC33).
B7 0.1 DR2 0.1 (B7,DR2,SC31)
Protector contra diabetes.
(B38,DR4,SC21) Judíos
2. Enteropatía sensible al Al 4.0 B8 8.0 DR3 17.0 (B8, DR3, SCO1, GIo2)
gluten. Espondilitis
enteropática B27 12.0
3. Hepatitis crónica activa B8 9.0 DR3 9.0
4. Esclerosis múltiple A3 1.8 B7 2.5 DR2 4.2
5. Deficiencia del factor C2 (A25, B18, DR2, SCQO)
(A4, B2)
6. Hiperplasia adrenal congénita
(Deficiencia de 21 hidroxilasa) (A3, Bw47, DR7, FC031-0)
7. Nefropatia membranosa
7.1. Inducida por medicamentos
a. Sales de oro B8 DR3 34
b. Penicilamina B8 DR3
7.2 No relacionada a drogas B18 DR3 12.0
8. Psicosis
Anticuerpos por
clorpromazina Bw44
9. Hemocromatosis idiopàtica A3 4.7 B14 4.7
10. Dermatitis herpetiforme B18 DR3 15.4
11. Miastenia gravis B8 2.5 DR3 3.7
DQw2
12 Asma bronquial alérgica al
antígeno Ra5 de la ambrosía.
Títulos elevados de IgE (B7,SC31,DR2)
13. Vasculitis retiniana DR4
14. Enf. de Buerger A9 B5
15. Inmunodeficiencia de IgA B8 DR3
16. S. de Goodpasture DR2 15.9
17. Psoriasis vulgaris Cw6 13.3
18. Penfigo (Judíos) DR4 14.4
19. S. de Sjögren primario B8 5 DRw52 8.0
20. Enf. de Graves-Basedow DR3 3.7
21. Enf. de Addison idiopatica DR3 6.3
22. S. de Reiter B27 30-35
23. Uveítis anterior B27 10.4
24. Neuritis óptica DR2 2.4
25. Tiroiditis subaguda B35 13.7
Inmunogenética en medicina clínica 31
nos clase I, II y III y haplotipos extendidos con las tipificación de los antígenos de las clases I, II y III
diferentes enfermedades. Se hace énfasis en que la en personas que recibieron la vacuna de la hepati-
mayoría de estos haplotipos se encuentran defini- tis B. Los resultados mostraron que las personas
dos en diversos estudios. que no respondieron a la vacunación tenían un
En un intento de estudiar e identificar marcado- incremento en la frecuencia de dos haplotipos ex-
res del CMH en la respuesta inmune específica tendidos: HLA-B8, DR3, SC01 y HLA-B44, DR7,
contra el virus de hepatitis B (HVB), se realizó la FC31, lo que sugiere que los genes que controlan
Tabla 4. (Continuación)
la falta de la respuesta i nmunitaria contra la vacu- en ellos no se provoca respuesta alguna (49). Al
na de la hepatitis B pudieran estar presentes en el parecer la respuesta inmunitaria contra el HB-Ag
mismo haplotipo extendido. En estos estudios no del HVB está controlada genéticamente, esto ha
solamente se encontraron estos haplotipos que sido documentado en el modelo murino (50) y
pudieran predecir la carencia de respuesta a la recientemente se han iniciado estudios en el hu-
vacuna de la hepatitis B, sino que se han inmuni- mano (51 -54). Por esta razón deberíamos conside-
zado prospectivamente individuos homozigotos y rar el estudio de la regulación genética de la res-
Tabla 4. (Continuación)
RR= Riesgo relativo = No. de pacientes con marcador. No. de pacientes sin marcador/No. controles con marcador. X = No. de controles sin marcador.
Inmunogenética en medicina clínica 33
asociación CMH y enfermedad hasta el momento * Este mecanismo puede ser ocasionado por la ausencia de células T
son polémicos (62-65) y en su mayoría fueron es- supresoras. Estos hallazgos requieren confirmación en otros laboratorios
de investigación.
tudios de población. En contraste, los estudios
Inmunogenética en medicina clínica 35
científicos es tener un concepto muy ortodoxo sobre supuesto al empleo de un tratamiento más efec-
la enfermedad. Para que la enfermedad se exprese tivo.
existen una serie de factores de riesgo que nos Sin embargo a pesar del avance tecnológico en
explican una predisposición, mas no la causa de la muchas áreas aún desconocemos el antígeno, el
misma. Esta predisposición es la que tiene dife- papel que éste desempeña en la inmunorregula-
rentes expresiones y una de ellas es la herencia. El ción, su relación inmunogénica con el huésped y
polimorfismo genético, las uniones entre los dife- la capacidad de éste para reconocer y procesar dicho
rentes antígenos con las moléculas de clase ,\,, antígeno. Si el reconocimiento y procesamiento
la interacción trimolecular entre isotipos del CMH, del antígeno es el adecuado, el resultado que pro-
péptidos o antígenos y el receptor de las células T duce la inmunorrHgulación normal es la salud; pero
que producirían implicaciones a nivel de la inmu- si éste es inadecuado sobreviene la enfermedad.
norregulación normal, traduciría en la era moder- De acuerdo con la evolución de la medicina, a
na de la introspección el concepto moderno de principios de este siglo era imposible plantear el
enfermedad, que no es otra cosa sino los múltiples título de este capítulo, ya que se desconocía el
factores interrelacionados que al acoplarse inade- agente causal de la enfermedad y en ocasiones se
cuadamente producen la enfermedad, pero si los acuñaban términos que hacían imposible en esa
factores antes mencionados realizan el acopla- época diferenciar las enfermedades. Por ejemplo,
miento adecuado, se constituye la homeostasis la palabra reumatismo, se refería a múltiples en-
normal. Por ello no estamos de acuerdo con la teo- fermedades, como: artritis reumatoide, LES, gota,
ría hiperbólica expresada en 1898 por von Behr- osteoartritis, etc., entidades en las cuales existen
ing (73), la cual decía que todas las enfermedades antígenos diferentes y fisiopatologías diferentes.
eran producto de diferentes microorganismos, ni En algunas podemos encontrar una base autoin-
con la expresada por Angelí, editor del New En- mune, en otras un defecto enzimitico o en otras el
gland Journal en 1985, quien pensaba que la en- mimetismo molecular hacia diferentes antígenos
fermedad es producto de la psique (74). Pero sí como mecanismo causal de la enfermedad por la
estamos de acuerdo parcialmente con Sagan (75), pérdida de la tolerancia inmunológica. Otro ejem-
quien postula que la longevidad en la última cen- plo lo encontramos en el caso de las enfermedades
turia debe ser atribuida a la modernización que infecciosas, en las cuales desde los trabajos de
incluye cambios en la organización social, el con- Koch, Pasteur, Vidal, quienes desarrollaron la
trol ambiental, control sanitario y dietas, más que bacteriología y establecieron un axioma clásico
al desarrollo de la investigación médica. A través con respecto a la etiología: "una bacteria es igual a
de estos capítulos hemos analizado las diferentes una enfermedad infecciosa". Posteriormente con
interrelaciones entre las moléculas de clase I y II, el desarrollo de la dinámica farmacológica apare-
los diferentes antígenos implicados en su patogé- ce la era de la antibioticoterapia, logrando contro-
nesis y la expresión multifactorial de las enferme- lar gran parte de las enfermedades infecciosas,
dades sin suscribirnos a meras especulaciones sino fallando en el caso de los virus.
con hechos establecidos a nivel experimental. De esta manera Jenner en 1724 (76) desarrolló
En la última década el avance de la biomedicina el proceso de la vacunación y creó la vacuna como
ha sido explosivo debido principalmente al enten- un mecanismo de tipo inmunológico que inducía
dimiento y conocimiento de nuevas tecnologías al huésped a producir anticuerpos contra determi-
como la biología molecular, y su aplicación a los nados antígenos virales como la viruela; poste-
diversos campos de la medicina, como en la inmu- riormente se desarrollaron las vacunas jontra sa-
nología, la endocrinología, la inmunogenética y la rampión, parotiditis, etc. Muchos virus también
reumatología; de esta manera se ha facilitado un evolucionaron, y hoy en día los retrovirus (tipo I,
diagnóstico precoz de las enfermedades, y una II y III) han burlado el sistema inmunológico,
comprensión de su fisiopatología lo cual lleva por siendo agentes causales de enfermedades tales
como el SIDA, los linfomas y las leucemias de 40 son blancos comunes dHl a autoinmunidad. Pero
células T, y la mielopatía espástica del Pacífico con las técnicas de cultivo celular, hibridomas,
colombiano; a pesar de muchos esfuerzos, aún no anticuerpos monoclonales, inmunofluorescencia y
se ha logrado la vacuna contra dichos agentes. clonación celular se han logrado caracterizar va-
Igual ocurre con ciertos agentes parasitarios, en rios antígenos especialmente en pacientes con
los cuales el repertorio antigénico es variable, y enfermedades endocrinas, infecciosas y reumáti-
los esfuerzos para lograr una vacuna sintética con- cas, que podrían facilitar el tratamiento futuro con
tra dichos antígenos (malaria, leishmania, tripano- vacunación, o a través de anticuerpos antiidiotípi-
soma) apenas se están iniciando. Otras áreas en cos. En este capítulo sólo analizaremos los antíge-
cuales el papel del antígeno no está definido son el nos que induzcan trastornos en la inmunorregula-
cáncer y las enfermedades autoinmunes. A finales ción de un huésped susceptible inmunogenética-
de la década de los 80 y comienzos del 90 debe- mente y que esté bien definida su asociación con
mos plantearnos una pregunta importante: ¿cuál los isotipos de las moléculas de clase I y II del
es el antígeno que induce la expresión de genes CMH; por lo tanto los antígenos de tipo infeccioso
que van a iniciaU una respuesta celular y humoral o tumoral no son parte del objetivo de este capítu-
con subsecuente elaboración de una variedad de lo; para ello queremos analizar además algunos
mediadores y efectores de una respuesta; enzimas, mecanismos inmunológicos inducidos por el antí-
inmunoglobulinas, proteínas del complemento, geno y su interrelación con el HLA para producir
factores de crecimiento celular que contribuyen a la enfermedad.
la pérdida de la inmunorregulación, y de esta ma-
nera inducen a una proliferación celular ocasio- Mimetismo molecular
nando las diversas manifestaciones en los tejidos Se ha sugerido que las infecciones virales pue-
y órganos, produciendo las diferentes enfermeda- den producir una enfermedad autoinmune, para ello
des de acuerdo al antígeno causal? se planteó la posibilidad de que un determinante
De acuerdo con las características inmunoge- antigénico sobre un virus simule determinantes
néticas del huésped y su interacción con el antíge- antigénicos a nivel de los tejidos del huésped, y
no causal, la expresión de la enfermedad podría que éste produzca anticuerpos contra los determi-
ser secundaria a: 1. Un agente infeccioso. 2. Una nantes virales, y de esta manera dichos anticuer-
estimulación antigénica persistente, (detritus de pos reaccionarán contra las células, tejidos o es-
pared celular bacteriana). 3. Mimetismo molecu- tructuras celulares del huésped. Esta teoría ha sido
lar. 4. Defecto enzimático. 5. Autoinmunidad. 6. denominada del mimetismo molecular, debido a
Proliferación celular anormal (neoplasias). que el huésped es incapaz de diferenciar lo propio
Por lo tanto los esfuerzos de la investigación de lo no-propio.
biomédica deben dirigirse a la identificación del El mimetismo molecular se define como un
antígeno causal, el cual produce epifenómenos mecanismo biológico en el cual se comparten di-
como la autoinmunidad, antígenos aberrantes de ferentes epítopes de microorganismos de diferen-
clase I y II con pérdida de la tolerancia inmunoló- tes especies, con epítopes de proteínas normales
gica, inflamación aguda y crónica, proliferación del huésped, induciéndose a través de un microor-
celular, trastornos de la inmunorregulación, ela- ganismo invasor una respuesta inmune de reac-
boración de citoquinas, etc. ción cruzada contra diferentes tejidos ocasionan-
Otro de los problemas difíciles en la investiga- do la autorreactividad, autoinmunidad o la infla-
ción biomédica ha sido el relacionado con la de- mación. El epítope o el sitio de la célula normal
tección de los antígenos implicados en la autoin- que reacciona con el anticuerpo producido por el
munidad, en la cual diferentes antígenos celulares microorganismo no se conoce.
hacen parte de las 10.000 o más proteínas que se El mimetismo molecular se ha estudiado prin-
encuentran en la célula humana y solamente 30 ó cipalmente en virus DNA y RNA. Muchos virus
Inmunogenética en medicina clínica 37
comparten sitios antigénicos con componentes se encontró una similitud de las proteínas antes
celulares normales del huésped; estas característi- mencionadas con las nucleoproteínas y hemaglu-
cas comunes han sido demostradas por compara- tininas del virus de la influenza, la cápside del vi-
ción directa de secuencias de aminoácidos linea- rus del polioma, la proteína central del adenovi-
les, conformando una estructura homóloga con el rus, la poliproteína de Rouss del sarcoma de las
huésped; casi siempre la secuencia de aminoáci- aves, el virus de la leucemia de Abelson y la pro-
dos que produce la reacción cruzada se limita a teína EC-LF2 del virus de Epstein-Barr. Ejemplo:
unos pocos aminoácidos (77,78). Oldstone y Fuji-
nami (79) observaron que sólo seis aminoácidos
fueron suficientes para producir reactividad cru-
zada, ya que los anticuerpos monoclonales utiliza-
dos reconocen sólo unos pocos aminoácidos. El
hecho de encontrar anticuerpos monoclonales que
reaccionan con constituyentes del huésped y del
virus sugiere que el virus tiene el potencial de dis- Al inmunizar siete conejos con HB VP utilizan-
parar una respuesta inmune y ocasionar una enfer- do ocho aminoácidos, cinco de ellos desarrollaron
medad, y que una vez iniciado el proceso no nece- niveles de anticueipos contra la MBP; estos títulos
sariamente se va a encontrar el virus. También se de anticuerpososcilaron entre 5.5 y 8.7. Cuando
ha demostrado que además de los anticuerpos, los tales anticuerpos se probaron contra el péptido de
linfocitos y las linfotoxinas generadas contra el HBVP los títulos oscilaron entre 10.4 y 14.5.
virus pueden reaccionar contra proteínas propias y Además se pudo observar la generación de an-
así de esta manera Qo es necesaria la presencia de ticuerpos y la presencia de linfocitos que reaccio-
una partícula viral. naban en forma cruzada con los péptidos virales y
LaQe y Hoeffler (80) utilizando anticuerpos MBP, con producción de infiltrados a nivel del
monoclonales, mostraron que los antígenos T del SNC de los conejos. El sitio encefalitogénico in-
virus 40 del simio, y las proteínas normales de ducido por la MBP es un determinante de las célu-
células del huésped tienen sitios antigénicos co- las del huésped, que a la vez ha sido mapeado en
munes. Oldstone y col (77) encontraron que la varias especies de animales; este es un ejemplo
fosfoproteína P3 del virus del sarampión, la pro- clásico de autorreactividad y autoinmunidad en
teína de 140 kilodaltons del virus del herpes, y la enfermedades asociadas a la dHsmielinización (77-
hemaglutinina del virus de la vacinia reaccionan 83).
con diferentes epítopes sobre filamentos interme- El mecanismo patogénico posible es la genera-
dios o intracitoplásmicos; este mismo grupo ha ción de linfocitos efectores que reaccionen en for-
demostrado que péptidos virales con secuencias ma cruzada, o de anticuerpos que reconocen de-
de aminoácidos homólogos a proteínas propias del terminantes antigénicos específicos sobre células
huésped pueden induciranticuerpos que reaccio- o tejidos blanco. Aun cuando los glicopéptidos de
nan en forma cruzada y células linfoides que pro- virus participan en estos eventos, las proteínas vi-
liferan en respuesta a las proteínas propias, de esta rales se encuentran dentro de las células y no se
manera se genera una respuesta inflamatoria in vivo expresan a nivel de la membrana celular, pudién-
en el sitio de la localización de la proteína propia. dose inducir la generación de linfocitos T citotóxi-
Para demostrar este fenómeno, Oldstone y col (79) cos durante las infecciones experimentales y natu-
analizaron la homología en la secuencia de la pro- rales, y a la vez este tipo de daño inmunopatológi-
teína básica de la miHlina (MBP) y la polimerasa co no requiere la presencia del microorganismo
del virus dHla hepatitis B (HBVP). Al practicar un causal. En ocasiones el microorganismo podría ser
análisis computarizado se demostró una secuencia depurado, pero los componentes del ataque inmu-
de aminoácidos similar entre estas dos proteínas, y ne continúan lesionando los elementos propios, que
a la vez liberarían los antígenos propios o neoantí- genes localizados dentro del complejo del HLA,
genos, continuándose de esta manera el daño tisu- codifican para una respuesta inmune que produce
lar. Un ejemplo clínico clásico lo observamos en susceptibilidad parala enfermedad (88).
las encefalopatías virales en humanos, en las cua- Después de analizar la secuencia proteica del
les el agente induce el daño inmunológico, pero Database (Dayhoff Databank) se notaron varias
rara vez se aisla el agente causal. secuencias que comparten el HLA-B27 y la Kleb-
En estudios recientes realizados en pacientes siella pneumoniae", entre estas secuencias se en-
con sarampión, quienes han padecido encefalitis contró una mejor homología entre el HLA-B27,
viral o panencefalitis esclerosante subaguda, se han en los residuos 72-79 y. los residuos 188-193 de la
obtenido células mononucleares de sangre perifé- Klebsiella. Mediante la técnica de ELISA se de-
rica y del líquido cefalorraquídeo, que proliferan mostró que siete de 24 sueros, 29% de los pacien-
cuando se cultivan con la proteína básica de la tes con espondilitis anquilosante, presentaban anti-
mielina. Este trabajo in vitro corrobora otro punto cuerpos que se unían a péptidos sintéticos que re-
para explicaUlos mecanismos patogénicos induci- presentan los residuos 69-84 del HLA-B27, y con-
dos por la proteína básica de la mielina. Finalmen- tienen los residuos homólogos de la Klebsiella (89).
te aplicando la teoría de la red de idiotipo-anti- En contraste, ninguno de los 22 individuos HLA-
idiotipo se especula que la autoinmunidad ocurre B27 sanosWHQtDQel mismo anticuerpo (p < 0,01);
cuando existen determinantes virales que tienen 34 de los individuos HLA-B27 con síndrome de
una configuración molecular en espejo con la del Reiter tenían el anticuerpo que se une al péptido
huésped pudiendo de esta forma inducir la enfer- sintético de los residuos 69-84. Dicho anticuerpo
medad (77-83). está dirigido contra la región hipervariable del
1. Producción de anticuerpos contra el HLA- HLA-B27 que comparte regiones homologas con
B27. La espondilitis anquilosante y el síndrome de la Klebsiella pneumoniae (90). Estos resultados
Reiter son dos enfermedades reumáticas de etiolo- sugieren que una respuesta inmune dirigida ini-
gía desconocida, que tienen en común el hecho de cialmente durante la infección contra Klebsiella,
tener una susceptibilidad genética relacionada con también reacciona contra la secuencia homóloga
el HLA-B 27. A pesar de ello existen casos de del HLA-B27, produciendo de esta forma una res-
gemelos idénticos que difieren en la susceptibili- puesta contra determinantes del huésped (91), como
dad de la espondilitis anquilosante. Existe otro se puede apreciar en la Tabla 7. A pesar de que la
hecho y es que el síndrome de Reiter se encuentra teoría del mimetismo molecular explica en algo la
precedido por un discreto episodio de alguna in- autoinmunidad al compartir algunos aminoácidos
fección de tipo gastrointestinal o genital; entre los homólogos entre el huésped y el microorganismo
organismos que más se le asocian encontramos: y el hecho de que esta autoinmunidad pueda per-
Salmonella, Shigella, Yersinia en el Reiter y la petuarse sin la presencia del germen causal, debi-
Klebsiellapneumoniae en la espondilitis (84-86). do a la reactividad cruzada que esta hace con el
Se ha observado que existe una alta incidencia huésped, deja muchos interrogantes tales como: 1.
de Klebsiella en la flora intestinal de individuos En la mayoría de los grupos étnicos estudiados los
con espondilitis y que esto coincide con la exacer- individuos con espondilitis anquilosante son B27+
bación de la enfermedad; también se ha encontra- (más del 85% de los individuos estudiados), pero
do un incremento de los niveles de IgA contra la enfermedad sólo ocurre en menos del 50% de
Klebsiella (87). los individuos B27+. ¿Qué pasa con el resto de
Mientras que 80% de los casos con síndrome de estos individuos? 2. La distribución limitada de la
Reiter que tienen compromiso axial son B27+, población HLA B27 + (blancos, 8%; negros, 1%).
solamente el 7% de los controles sanos tienen el 3. La discordancia de la enfermedad en gemelos
B27+ por lo tanto los individuos B27+ tiene un idénticos. 4. La relación de agentes infecciosos
alto riesgo de contraer la enfermedad. Posiblemente que afectan la flora intestinal como las bacterias
Inmunogenética en medicina clínica 39
Klebsiella pneumoniae, Escherichia coli, Shige- positivos contra 10 ó más tejidos. Varios de estos
lla, Salmonella con espondilitis anquilosante, sín- anticuerpos reaccionaron contra múltiples órga-
drome de Reiter y artritis reactiva. nos y reconocieron a la vez más antígenos en otros
Todas estas posibilidades antes mencionadas órganos.
suponen la posibilidad de que exista un factor que Este trabajo aporta la posibilidad de que exista
interactúe con las células B27+ in vivo y desenca- un anticuerpo contra un agente infeccioso y que
dene la expresión de la espondilitis anquilosante dicho anticuerpo reaccione contra tejidos norma-
(90,91). les del huésped; a pesar de ser una teoría nueva,
2. Enfermedades virales. Estudios previos aún no existe una prueba definitiva (92).
sugieren la posibilidad de que las infecciones vira- 3. Filamentos intermedios. Al utilizar anti-
les podrían producir una enfermedad autoinmune. cuerpos monoclonales contra la fosfoproteína del
Se ha observado que algunos determinantes anti- virus del sarampión y la proteína del virus del her-
génicos de un virus pueden simular los determi- pes simple tipo I se ha observado que reaccionan
nantes antigénicos del huésped. En estos casos el en forma cruzada contra una proteína de los fila-
anticuerpo se produce contra los determinantes mentos intermedios, como es la vimentina, OD cual
virales y puede reaccionar contra las células del tiene un peso molecular de 52.000, mientras que el
huésped. Srinivasappa y col produjeron anticuer- peso molecular de la fosfoproteína es de 70.000 y
pos monoclonales dirigidos contra Coxackie B, la proteína del herpes es de 146.000; tanto la fos-
dengue, virus de la encefalitis japonesa, coriome- foproteína del virus del sarampión como la proteí-
ningitis linfocítica, sarampión, rabia, estomatitis na del virus del herpes, sólo reaccionan con los
vesicular, citomegalovirus, herpes simple y vacci- diferentes determinantes antigénicos del filamen-
nia. Los hibridomas se generaron después de in- to intermedio, la proteína del virus del sarampión
munizar Uatones Balb/c con dichos virus, y los no reacciona contra la del herpes (77).
esplenocitos de ratón fueron fusionados con célu- Los anticuerpos contra el citoesqueleto como
las de mieloma múltiple; cada uno de los hibrido- en el caso de la vimentina, desmina y citoquerati-
mas fue clonado, y la actividad viral se determinó na, podrían jugar un papel en la patogénesis de las
por un tamizado de los sobrenadantes de los hibri- enfermedades autoinmunes; sin embargo algunas
domas utilizando para ello varias técnicas tales evidencias indirectas no indican que esté relacio-
como: neutralización viral, radioinmunoensayo, nada con los virus (93,94). Estos anticuerpos diri-
ELISA, hemaglutinación, inmunoíluorescencia e gidos contra el esqueleto cada vez se estudian más
inmunoprecipitación. La actividad anti-tisular se en enfermedades como el LES.
obtuvo por un tamizado de los hibridomas clona- 4. Enfermedades desmielinizantes. Existen
dos por IFI con tejidos normales como cerebro, algunas evidencias que sugieren que la etiología
pituitaria, glándulas salivares, tiroides, tráquea, de la esclerosis múltiple y otras enfermedades
timo, corazón, glándula adrenal, riñon, páncreas, desmielinizantes tienen el antecedente de una in-
testículo, ovario, estómago e intestino. De los 635 fección viral asociada a factores autoinmunes. Un
anticuerpos monoclonales del screening 21 fueron modelo experimental para explicar este fenómeno
Localización del
Péptido Origen Secuencia de aminoácidos Anticuerpo Reactividad
No. de residuos
ha sido el desarrollo con la enfermedad alérgica autoanticuerpo dirigido contra la membrana celu-
experimental (EAE), la cual se puede producir por lar de los diferentes tejidos glandulares o compo-
inmunización en animales de laboratorio con teji- nentes citoplásmicos de las células. La respuesta
dos del sitema nervioso central, o con proteina innunológica dirigida contra el determinante anti-
básica de la mielina (MBP). Fujinami y Oldstone génico o epítope del tejido blanco es única, órga-
(77-79) han informado que la MBP y la polimera- no-específica e incluso célulo-específica.
sa del virus de la hepatitis B producen lesiones de Casi simultáneamente con el reconocimiento de
EAE en los conejos. Una de las proteínas más los anticuerpos anti-nucleares al comienzo de la
abundantes del sistema nervioso central es la pro-
década de los 50, Roitt y col (99) en 1956 demos-
teolípido de mielina, la cual se encuentra embe-
traron la base autoinmune de la tiroiditis de Hashi-
bida en la membrana de la mielina; su secuencia
moto y posteriormente se pudo demostrar este
de aminoácidos ha sido analizada y muestra fuer-
concepto en las gastritis atrófica, anemia pernicio-
tes evidencias que sugieren similitud entre seg-
sa, enfermedad de Addison y síndrome de Schmidt
mentos de proteínas-proteolípidos de los virus que
(100, 101). 18 años después de esta descripción,
infectan a los humanos. Así de esta forma los virus
Botazzo y col (102) demostraron por vez primera
podrían inducir: a) fenómenos autoinmunes por el
la presencia de anticuerpos contra la célula de los
hecho de compartir determinantes antigénicos con
islotes (ICA) y posteriormente en 1975 (103) se
moléculas de las membranas celulares normales
describieron los anticuerpos contra la hipófisis.
de los tejidos y la inducción de anticuerpos contra
Hasta el momento se han descrito anticuerpos
estos tejidos normales (mimetismo molecular), b)
contra casi todas las glándulas endocrinas excepto
la alteración de la inmunorregulación y estimula-
la pineal. La presencia de estos anticuerpos produ-
ción de células T citotóxicas, c) liberación de antí-
genos secuestrados, d) formación de neoantígenos ce en la glándula : síntomas clínicos o subclínicos,
y e) susceptibilidad genética. infiltración linfo-monocitaria en la glándula co-
rrespondiente y alteración de la secreción hormo-
5. Carditis reumática y miocardiopatía por
nal (101).
Tripanosoma cruzi. Una de las mejores eviden-
cias para explicar el mimetismo molecular fue Las endocrinopatías autoinmunes pueden ocu-
realizada por van de Rijn y col (95) al absorber rrir solas o en combinación. Se clasifican en dos
suero de pacientes con el antígeno adecuado. Esta tipos: tipo I caracterizado por hipoadrenalismo,
evidencia se obtuvo en sueros de pacientes con hipoparatiroidismo idiopitico y candidiasis muco-
carditis reumática, al observar que el anticuerpo cutánea crónica. Tipo II o síndrome de Schmidt
contra el estreptococo beta hemolítico reaccionó que se caracteriza por hipoadrenalismo primario
con corazón normal y con corazón de pacientes idiopitico, diabetes mellitus tipo I, e hipogonadis-
con enfermedad de Chagas. Los anticuerpos con- mo primario idiopitico (104). En ocasiones en el
tra el Tripanosoma cruzi reaccionan contra cora- tipo II se incluye la enfermedad de Graves y la
zón normal y nervios. Khoury y col (96), utilizan- tiroiditis atrofica. Este tipo de patología se asocia
do anticuerpos monoclonales contra estreptoco- conelHLA-B8 y DR3 en el caucásico (105). Otras
cos y Tripanosoma cruzi, Cunnigham y col (97) y manifestaciones autoinmunes se asocian a las
Woody y col (98) han probado que éstos reaccio- endocrinopatías inmunes tales como vitíligo, mias-
nan en forma cruzada contra los tejidos normales. tenia gravis,enfermedad celtaca, anemia pernicio-
sa y serositis.
Autoinmunidad órgano-específica La autoinmunidad órgano-específica puede
Casi siempre esta patología se encuentra aso- comprometer órganos blancos a través de varios
ciada a la autoinmunidad endocrina, y clínicamen- mecanismos:
te se encuentra relacionada con la afección de una a) Un proceso destructivo lento. En este tipo de
o varLas glándulas debido a la presencia de un patología el parénquima es invadido por linfocitos
Inmunogenética en medicina clínica 41
activados y citotóxicos y anticuerpos dirigidos presencia de anticuerpos que compiten con los
contra determinantes antigénicos de la membrana receptores hormonales u otros mediadores. Esto
celular. Como resultado de este tipo de agresión se se explica a través de la imagen en espejo de la
produce pérdida de los tejidos normales y en oca- teoría de la red idiotipo-anti-idiotipo. Un ejemplo
siones se reemplaza por tejido conectivo; como clásico de este mecanismo es el de mixedema pri-
consecuencia de ello se produce la pérdida de la mario en todas las edades, la tiroiditis atrófica y la
función fisiológica. Como ejemplos encontramos posibilidad de anticuerpos que atraviesan la pla-
anticuerpos contra los enterocitos (EC-Ab) en la centa y son responsables de algunos de los casos
enfermedad de Crohn; auto-anticuerpos contra las de cretinismo (101, 110-114). Entre otras enfer-
células de la mucosa, colitis ulcerativa; en la dia- medades en las cuales se han descrito anticuerpos
rrea idiopitica, la tiroiditis de Hashimoto, mixe- antibloqueadores, tenemos: diabetes mellitus aso-
dema primario, gastritis fúndica (tipo A), gastritis ciada a acantosis nigricans, anticuerpos contra los
antral (tipo B), enfermedad de Addison, insufi- receptores de la paratohormona en algunos casos
ciencia gonadal, hipoparatiroidismo idiopitico, de insuficiencia renal, anticuerpos contra los re-
diabetes mellitus autoinmune, vitíligo, alopecia ceptores ȕ2 adrenérgicos en asma; o los receptores
areata y alopecia universal (100-104). de la acetilcolina en el caso de la miastenia gravis.
b) Por estimulación de receptores. En este tipo Anticuerpos contra los receptores de la gastrina
de patología se observa la presencia de anticuer- (gastritis fúndica), contra los receptores de las
pos que reaccionan contra los receptores hormo- gonadotrofinas (insuficiencia gonadal).
nales sobre la superficie celular, mimetizando al- Uno de los mecanismos implicados en la pato-
gunos de los efectos de las hormonas tróficas. génesis de estas enfermedades es la presencia de
Como resultado final de este tipo de mecanismo anticuerpos anti-receptores, debido a los anticuer-
estos anticuerpos tienen la capacidad de producir: pos anti-idiotipo relacionado con la presencia de
1. Hormonas T3 y T4 con hipertiroidismo en la anticuerpos antirreceptor hormonal. Es decir, el
enfermedad de Graves. 2. Estimulación del creci- idiotipo del anticuerpo antirreceptor hormonal
miento. Ejemplo: bocio o hiperplasia (99). 3. Pro- pudiera ser el sustrato para la generación de anti-
ducción de péptidos específicos y mediadores quí- cuerpos anti-idiotipos que tienen la misma imagen
micos (106). del anticuerpo antirreceptor (101,110-114). En la
Adams, en 1956 (107), demostró en el suero de Figura 8 se explica la teoría de la imagen interna
un paciente con hipertiroidismo el "long acting de la red idiotipo-anti-idiotipo y las diferentes en-
thyroid stimulator (LATS)" de la enfermedad de fermedades relacionadas con los anticuerpos anti-
Graves. 30 años después se ha podido documentar rreceptores.
un anticuerpo que estimula la glándula tiroides
(TSAb), que se encuentra dirigido contra el recep- Alteración aberrante de los antígenos
tor de TSH (TSH-R), que a la vez mimetiza la ac- de clase I y II
ción de la TSH, estimulando la producción de T3 y Estudios realizados por Pujol-Borrell y col en
T4. Doniach en 1976 (108) y Drexhage en 1980 1983, al utilizar preparados de células tiroideas
(109) han demostrado la presencia de inmunoglo- humanas estimuladas con fitohemaglutinina y otras
bulinas que producen el crecimiento de los órga- lectinas, mostraron la propiedad de las células epi-
nos y por ende la formación del bocio. teliales o tirocitos de expresar antígenos de clase
A nivel del tracto gastrointestinal se han produ- ,,ya que normalmente estas células son HLA cla-
cido auto-anticuerpos que inducen hipersecreción se ,,negativas.
de gastrina y a la vez hipertrofia de las células Simultáneamente Hanafusa y col (116) en 1983,
parietales. en pacientes con tiroiditis de Hashimoto y enfer-
c) Producción de auto-anticuerpos bloqueado- medad de Graves, encontraron un incremento en
res. En este tipo de patología se ha observado la los antígenos de clase I. Estudios realizados por
ha sido la diversidad de las regiones variables, en cuerpo A; por ello el anticuerpo B puede parecer
las cuales los idiotipos pueden mimetizar la es- una estructura sobre el antígeno inmunizante, un
tructura de las moléculas antigénicas aparente- claro ejemplo de ello son los anticuerpos anti-in-
mente no relacionadas. Un ejemplo de ello es el sulina. Se ha demostrado que los anti-idiotipos o
siguiente: el sitio de combinación del anticuerpo el anticuerpo B, contra los anticuerpos anti-insuli-
A es complementario a una estructura en el antí- na AbA se unen al receptor de la insulina y así de
geno inmunizante y a la vez el sitio de combina- esta manera se estimula la glicolisis. Aparente-
ción del antígeno B es complementario al anti- mente la región variable de los anti-idiotipos es
Tabla 8. Algunos antígenos contra los cuales se producen anticuerpos en determinadas entidades clínicas asociadas a diferentes iso tipos de las moléculas clase 1 y II.
d-DNA Acido nucleico LES (50%) 4s-6s RNA RNA nucleolar Esclerodermia (50%)
s-DNA Acid nucleico LES (70%) A.R. Lupus Centriolo División celular Esclerodermia
sec drogas
Laminina
Histona Cromatina LES (70%) nuclear Membrana nuclear Esclerodermia lineal
LES inducido por drogas ?
PM-1 Polimiositis (10 a 50%)
90%
Mi ? Polimiositis
Sm Procesamiento RNA LES (30%)
Vacunas anti-idiotípicas
El principio del mimetismo idiotípico pudiera
utilizarse como un método de inmunización, ya
que puede simular un antígeno microbiano. Un anti-
idiotipo podría ser utilizado como vacuna, que
tendría la ventaja importante de no contener un
agente infeccioso; además de la facilidad de pro-
ducir grandes cantidades a través de los anticuer- tenían VDRL + llamaba la atención que tenían
pos monoclonales anti-idiotípicos. Estos anticuer- paradójicamente una tendencia a la trombosis y no
pos pueden inducir una respuesta efectiva de célu- a la hemorragia (144-146). La presencia de estos
las T, más que un virus inactivo. Finalmente, los anticuerpos anticardiolipinas predispone a las
anti-idiotipos pueden mimetizar determinantes pacientes a presentar abortos espontáneos recu-
antigénicos selectivos que pueden ser construidos rrentes, muerte fetal in útero, trombocitopenia,
por ingeniería genética (138, 142). Una de las va- síndrome de Evans, síndrome de Snedon, hiper-
cunas anti-idiotípicas desarrollada ha sido contra tensión pulmonar y enfermedad neurológica aso-
el antígeno de superficie del virus de la hepatitis B ciada al lupus.
(142).
En 1983, Harris y col purificaron la cardiolipi-
Los anti-idiotipos se pueden utilizar como in- na y desarrollaron un radioinmunoeQsayo de fase
munoterapia de los cánceres de células B, cuyas sólida para la detección de anticuerpos anti-car-
inmunoglobulinas a nivel de la superficie celular diolipina que es 200 a 400 veces más sensible que
expresarían idiotipos privados. Un anti-idiotipo el VDRL. Inoue y col (150) notaron ciertas simili-
puede unirse específicamente al idiotipo y causar tudes estéricas entre la cardiolipina y el sostén de
inhibición del crecimiento o lisis del tumor sin la unión azúcar-fosfato del DNA por lo cual pen-
afectar los tejidos normales. En los cánceres de saron que los sueros de los pacientes tenían una
células B humanas, los anticuerpos anti-idiotípi- reacción cruzada con los anticuerpos anti-nuclea-
cos han sido utilizados en leucemia linfocítica res, los cuales son responsables del VDRL falso
aguda y crónica y en linfomas (142). positivo. La presencia de este anticuerpo en los
pacientes con lupus se hereda en un subgrupo de
Las cardiolipinas pacientes que constituyen el denominado síndro-
Ciertos eventos trombóticos son más comunes, me de anticardiolipina.
en un subgrupo de pacientes con lupus, que tienen
VDRL falso positivo (143). Desde 1952, varios CONCLUSIONES
grupos de investigadores han descrito casos de En este último capítulo hemos analizado los
lupus con anticoagulantes circulantes de tipo ad- mecanismos asociados a diferentes moléculas de
quirido. Este anticoagulante lúpico se demostró, clase I, II y III, haplotipos extendidos en los cuales
era una inmunoglobulina que prolonga el tiempo intervienen distintos mecanismos asociados y a la
parcial de tromboplastina y menos frecuentemen- vez participan antígenos en la expresión de la en-
te el tiempo de protrombina, por interferir con el fermedad.
complejo activador de la protrombina. Este anti- Entre los mecanismos analizados que expresan
cuerpo se encontró en los pacientes con lupus que antígenos o epitopes, que a la vez son los blancos
Tabla 9. Nuevas denominaciones para los genes de la región HLA una definición más adecuada para un alelo seUta la
Denominación secuencia aminopeptídica de la proteína codifica-
Nombre Características moleculares
anterior da por un gen determinado.
A cada alelo así definido se le dio un número, el
HLA-E 6.2 K E, "6.2" Fragmento de restricción produ-
cido por la enzima Hind III cual se colocó después de un asterisco a continua-
asociado con clase I ción de la denominación del gen. Cada alelo se
HLA-DRA DR alfa Cadena alfa del DR identificó con cuatro dígitos de acuerdo con las
siguientes reglas: los primeros dos dígitos descri-
HLA-DRB1 DRbetal.DRIB DR betal - DR1, DR3, DR4,
DR5, etc.
ben la especificidad más cercana y los otros dos
identifican al alelo. De esta forma se intenta tanto
HLA-DRB2 DRbeta, DR2B Seudogen con secuencia pareci-
como sea posible mantener la relación entre el ale-
da al DRbeta
lo y la especificidad serológica. Un ejemplo de
HLA-DRB 3 DRbeta,II, DR3B DRbeta3 del DRw52 y Dw24, esto se relaciona con la especificidad del B27 para
Dw25, Dw26
correlacionar los hallazgos de isoelectroenfoque
HLA-DRB4 DRbetalV, DR4B DRbeta4 del DRw53 de los clonos de linfocitos T y de la secuencia pep-
HLA-DQA1 DQalfal.DQlA Cadena DQ alfa
tídica: HLA-B*2701. Esta misma denominación
se aceptó para los antígenos de clase I. En las ta-
HLA-DQB1 DQbetal, DQ1B Cadena DQ beta
blas 10 y 11 se muestran los nuevos nombres para
HLA-DQA2 DXalfa, DQ2a Secuencia relacionada con la algunos alelos de los loci HLA-A, HLA-B y HLA-
cadena alfa del DQ D. Las especificidades o los productos génicos
HLA-DQB2 DXbeta, DQ2B Secuencia relacionada con la obtenidos a través de las metodologías del "poli-
cadena beta del DQ. morfismo de la longitud de los segmentos de res-
HLA-DO% DObeta Cadena DO beta
tricción" (RFLP), y del isoelectroenfoque en una o
en dos dimensiones se consideraron de mucha
HLA-DNA DZalfa Cadena DN alfa ayuda para definir fenotipos y genotipos tanto de
HLA-DPA1 DPalfal.DPlA Cadena DP alfa las especificidades conocidas como de las nuevas,
pero se concluyó que ellas no contribuían mucho a
HLA-DPB1 DPbetal.DPlB Cadena DP beta
la designación formal. Esto podrá ser de mucho
HLA-DPA2 DPalfa2,DP2A Cadena DP alfa valor en el futuro cuando se comparen haplotipos
relacionados y agrupados en patrones definidos
HLA-DPB2 DPbeta2,DP2B Cadena DP beta
por el polimorfismo de la longitud de los segmen-
48 G. de Egea y cols.
Tabla 10. Nuevas especificidades de los alelos de los loci HLA-A y HLA-B Las técnicas bioquímicas tratan en lo posible de
Nueva soportar el concepto de las nuevas especificida-
Denominación
previa de- Especificidad Variante
P o r , E F * des. Quizá su principal valor sea definir aquellas
signación
especificidades estrechamente relacionadas a ni-
A *0201 A2 A2.1 A2.2Q3) vel molecular (secuencia de aminoácidos), sin
A *0202 A2 A2.2 A2.1/A2.4 (13) embargo, las técnicas serológicas continúan sien-
A *0203 A2 A2.3 A2.3?(13)
A
0204 A2 A2.4 A2.3?(13)
do las más delineadas y utilizadas en la histoti-
pificación.
B *0701 B7 B7.1 (16)
B
0702 B7 V7.2
Nuevas especificidades de los antígenos
B
2701 B27 27.1 27f (18) de clase I
B *2702 B27 27.2 27e (18), 27K (19), B27.2 (20) Continuando con lo establecido, las especifici-
B *2703 B27 27.3 27d (18), 27J (19)
dades de los loci HLA-A y HLA-B se definen agre-
B *2704 B27 27.4 27b (18), 27C (19), B27.3 (20)
B
2705 B27 27.5 27a(18),27W(19),B27.1 (20) gando un número a la denominación del gen. En la
B
2706 B27 27.6 —,27D(19) Tabla 12 se muestran las denominaciones nuevas
y transitorias para los alelos de estos loci. Aw74 es
Procedimiento realizado en el X Taller Internacional.
la única nueva especificidad del locus HLA-A. Esta
es una división del A w l 9 que se encontró princi-
Tabla 11. Nuevas denominaciones de los alelos de la región HLA-D.
palmente en la población negra norteamericana.
Se identificaron tres nuevas especificidades den-
Nueva Especificidad asociada
denominación
Especificidad
con HLA-D
tro del loci HLA-B: el Bw75, Bw76 y Bw77 las
cuales son divisiones del B15, del Bw62.1 y una
DRB1
0401 DR4 Dw4 nueva versión del Bw62, la cual se encontró tanto
DRB1 *0402 DR4 Dw en caucásicos como en orientales. Esta última es-
DRB1
0403 DR4 Dwl3 pecificidad tiene reactividad cruzada con el Bw35.
DRB1
0404 DR4 Dwl4
El Bw76 se encuentra principalmente en la pobla-
DRB1
0405 DR4 Dwl5
DRB4
0101 D RZ 3 Dw4, Dw, Dwl3, Dwl4,
ción tailandesa y hace reactividad cruzada con el
Dwl5,Dwl7,Dw23 B45. Tanto el Bw75 como el Bw76 están asocia-
dos con el Bw.
Dentro del locus HLA-C se identificaron otras
Tabla 12. Nuevas denominaciones de los alelos HLA-A.B y C. tres nuevas especificidades, ellas son: HLA-Cw9,
Nueva denominación Previa definición HLA-Cw y el Cwl 1. Las dos primeras son divi-
siones del Cw3. El C w l l está asociado con el
Aw74 Th,Awl9 related Bw46.
Bw75 Bw62.1 (15)
Bw76 15S, 15.4
Cambios en la nomenclatura
Bw77 1T,15.2 de loci de la región D
Cw9 Cw3.1,Bw55 associated No se definieron nuevas especificidades de los
Cw Cw3.2, Bw60 associated
alelos del locus HLA-DP. Esto se puede explicar
Cwll Cx46, Cwl+3
debido a que hubo muy pocos anticuerpos dispo-
nibles para su identificación y dentro del taller no
se utilizó el panel de los "linfocitos T previamente
tos. Mientras tanto se recomendó la adopción de sensibilizados" (PLT Testing).
un sistema informal de denominación de estos Se asignaron cuatro nuevas especificidades
grupos de especificidades estimatizándolos con el dentro del locus DR: HLA-DR 15, DRw 16, DRw 17
prefijo w.( 331) y el DRwl8. El DRwl5 y el DRw son divisio-
Inmunogenética en medicina clínica 49
cuentran asociadas con el DQw2. El DR18 es una Al B5 Cwl Dwl DRl DQwl DPwl
pequeña especificidad del DR3 que se encuentra A2 B7 Cw2 Dw2 DR2 DQw2 DPw2
A3 B8 Cw3 Dw3 DR3 DQw3 DPw3
en la población blanca. A9 B12 Cw4 Dw4 DR4 DQw4 DPw4
A los alelos del locus DQ se le asignaron seis AB13Cw5Dw5DR5DQw5 (wl)DPw5
caron utilizando anticuerpos monoclonales. Ellas A24 (9) B17 Cw9 (w3) Dw9 DR9 DQw9 (w3)
A25(10) B18 Cwl0(w3) DwDRw
se muestran en la Tabla 13. A26 (10) B21 Cwll D w l l (w7) DRwl 1 (5)
A28 Bw22 Dwl2 DRwl2
A29 (wl9) B27 Dwl 3 D R w l 3 (w6)
Nuevas especificidades del loci HLA-D A30(wl9) B35 Dwl4 D R w l 4 (w6)
DRwl 7 (3)
las homozigotes para tipificar los alelos de este Aw34 (10) B40 Dwl8(w6) DRwl 8 (3)
totóxicos (PTLc y CTLc). Estas nuevas designa- Aw68 (28) B45 (12) Dw22 DRw53
Aw69 (28) Bw46 Dw23
ciones se muestran también en la Tabla 13, al igual Aw74 (w9)Bw47Dw24
Bw52 (5)
La tecnología recombinante del ácido Bw53
deoxirribunucleico; su aplicación en inmuno- Bw54 (w22)
Bw59
avance en la investigación de los desórdenes clíni- Bw60 (w40)
Bw72(w70)
de las ligasas, enzimas que tienen la facultad de Bw73
Polimorfismo molecular de los genes del de clase II, el más polimórfico de todos ellos lo
complejo mayor de histocompatibilidad. El constituye el grupo de los alelos del locus DR,
CMH es el sistema más polimórfico del ser huma- dentro del cual se han identificado 20 alelos. El
no. Esta característica es uno de los aspectos más locus DQ posee 10 alelos y el locus DP sólo con
sobresalientes de los genes que integran este siste- seis alelos descritos hasta la fecha. Este polimor-
ma. El CMH se encuentra ubicado dentro de una fismo también se extiende para algunas proteínas
región del brazo corto del cromosoma 6 la cual del sistema del complemento cuyos genes que las
tiene una amplitud de sólo 2.5 centimorgans (cM). codifican se encuentran ubicados dentro del siste-
Este complejo se caracteriza por el marcado dese- ma del CMH. Los genes de estos antígenos, deno-
quilibrio de enlace genético que existe entre' los minados antígenos de clase III, son Bf, C4a, C4b y
loci de los genes de clase I y II. Entre los antígenos C2 (166, 167).
de clase I, el locus HLA-A consta de 24 alelos; el Con el advenimiento de las técnicas de biología
locus HLA-B (el más polimórfico de todos) repre- molecular hemos podido aprender y comprender
senta un total de 50 alelos, y el locus HLA-C sólo en parte la complejidad de los genes que confor-
comprende 11 alelos. En el grupo de los antígenos man el CMH. Hoy conocemos por lo menos el
Inmunogenética en medicina clínica 53
número de genes que comprenden cada clase, la estima para el número de antígenos de clase 1(176).
reorganización de sus exones y entrones y en la El análisis de la distribución de estos patrones de
mayoría de las veces su secuencia nucleotídica restricción entre los haplotipos muestra que existe
(168, 169). Existen actualmente 24 genes dentro un grupo de ellos, de tal manera que algunos frag-
de la clase I; en cada región existe un limitado mentos tienden a aparecer en los mismos haploti-
número de genes funcionales y otro tanto de genes pos. El hecho de que estos grupos se encuentren
no funcionales, la mayoría de ellos son los análo- dentro de haplotipos, los cuales previamente se
gos de los genes murinos Qa y TOa. Para las molé- han clasificado con base en especificidades defi-
culas de clase II existen por lo menos siete genes nidas serológicamete, ha permitido estudiar la re-
que codifican la síntesis de la cadena (3 y por lo lación entre el polimorfismo definido a un nivel
menos uno más para las cadenas Į. genómico definido por técnicas serológicas.
La complejidad de la región HLA-D es cada día El análisis de la variabilidad de los antígenos de
mayor, aunque está dividida en tres grupos princi- clase II se llevó acabo inicialmente mediante prue-
pales de genes (subregiones, DP, DQ, DR), cada bas celulares como el cultivo mixto de linfocitos.
una de ellas está compuesta por múltiples genes Posteriormente, mediante el uso de las técnicas
funcionales de las cadenas Į y ȕ (diversos loci). serológicas y bioquímicas, a través de la utiliza-
Cuando estos loci no son funcionales se les deno- ción de antisueros obtenidos de sueros de indivi-
minan pseudogenes, tal es el caso del gen DRB2 duos sensibilizados (aloanticuerpos), con el uso
del loci DR. Además de las regiones anteriormen- de los anticuerpos monoclonales y las electrofore-
te mencionadas se han identificado otras tres sub- sis de proteínas en dos dimensiones ha sido posi-
regiones: DN, DO, DX. A los genes ubicados en ble documentar en una forma más extensa el poli-
estas zonas no se les ha podido demostrar una fun- formismo existente en los antígenos de clase II.
ción biológica determinada y se piensa que ello se Desde el punto de vista molecular existen algu-
ha originado a través de duplicaciones genéticas nas observaciones claras en la relación funcional y
dentro de la región HLA-D. estructural de algunos de los genes de la región
Normalmente en cada subregión existe un apa- HLA-D.
reamiento de las cadenas Į y ȕ pertenecientes a las El gen DRB1 en asociación con el gen Į codifi-
mismas, sin embargo, puede resultar la formación ca las proteínas para los antígenos DR 1 Į DRW 15,
de moléculas híbridas con un mayor nivel de com- mientras que el gen DRB3 y el gen DR Į codifica
plejidad por ejemplo cuando se aparean la cadena la síntesis de la familia de las moléculas del
Į del DP con la cadena ȕ del DQ (160). DRW52. Por otro lado el DRB4 en asocio con la
El análisis del material genómico en la región cadena D R Į codifica la síntesis de la familia de
del CMH, utilizando la metodología del PLFR está las moléculas del DRW52. Por otro lado el DRB4
enfocada hacia el análisis genético de la familia de en asocio con la cadena D R Į codifica la síntesis
estos genes y a la determinación de haplotipos, a del antígeno DRW53. El análisis de la secuencia
partir de la información de los fenotipos. de los ácidos nucleicos y de los aminoácidos tanto
El uso de las cADN (sondas de amplia y corta de los genes como de los productos génicos del
longitud) permiten generar los patrones de frag- DRB ha mostrado que el polimorfismo reside bá-
mentos, los cuales conllevan a interpretar la loca- sicamente a nivel de la cadena DRB 1, lo cual per-
lización y la secuencia nucleotídica de los posi- mite la producción de múltiples determinantes y
bles alelos cuando se correlacionan con la longi- por consiguiente las diferentes especificidades
tud de los fragmentos resultantes. En caso de los funcionales para los antígenos DR.
antígenos de clase I, el número de bandas que se Las variaciones al azar en una estructura gené-
pueden detectar varía de 15 a 25 de acuerdo con tica básica estarían explicadas por HO fenómeno de
las enzimas y sondas utilizadas (170-175). Este la mutación genética, bien sea múltiple o única o
dato es compatible con el número de genes que se bien por las conversiones genéticas debidas a las
cuerpo monoclonal (abl09db) en 93% de los pa- tante era un nuevo locus DR, el cual había sido
cientes con AR. descrito en trabajos que utilizaron como diseño
Con la ayuda de la biología molecular Grege- experimental el cultivo mixto de linfocitos. Poste-
sen y col han logrado evidenciar que a nivel de la riormente, en el desarrollo del taller internacional
tercera región hipervariable del primer dominio de Histocompatibilidad, celebrado en 1975 en
de los subtipos DR4 (Dw4, Dwl0, Dwl3, Dw 14 y Aarhus, utilizando una nueva técnica descrita por
Dwl5) y del DR1 comparten una secuencia de Dupont y otros autores (179-181) mediante el uso
aminoácidos similares, especialmente los subtipos de las células homozigotes (Homozigous typing
Dw4 y Dw 14 y el tipo DR 1. Llama la atención que cells: HTCs) se definieron unas series de alelos
al compartir estos epítopes se ha observado una pertenecientes al nuevo locus, denominado HLA-
mayor susceptibilidad a la artritis reumatoide, pero D. También quedó claro que estos alelos se encon-
el subtipo DwlO no parece asociarse a la artritis traban en fuerte desequilibrio de enlace genético
reumatoide. La secuencia de aminoácidos del sub- con los genes del locus HLA-B (181). En 1977, un
tipo D w l 4 y del tipo DR 1 es similar y sólo difieren nuevo taller internacional llevado a cabo en la ciu-
con el subtipo Dw4 a nivel de un solo aminoácido dad de Oxford, mostró los resultados provenientes
en la posición 71. En cambio estos dos subtipos de diferentes laboratorios, los cuales, utilizando
(Dw4 y Dwl4) y el tipo DR1 difieren en tres ami- anticuerpos provenientes de sueros de multíparas,
noácidos con el subtipo DwlO (Tabla 13). encontraron una serie de patrones de reactividad
Se sugiere que el aminoácido en la posición 57 serológica, los cuales se correspondían con los tipos
del DQB1 a nivel de la primera región hipervaria- de HLA-D al utilizar el panel de las células HTCs
ble del primer dominio puede ser importante en la (182). Estos nuevos determinantes identificados
susceptibilidad para evolucionar hacia formas se- serológicamente se denominaron HLA-DR para
veras de AR; este aminoácido es el ácido aspártico resaltar su relación con los fenotipos de los genes
cargado negativamente en la posición 57. HLA-D, estos anticuerpos que definían las especi-
ficidades Dwl, Dw2, Dw3 se denominaron DR1,
La genética molecular y la tecnología del DR2 y DR3 respectivamente. Después de todo este
trasplante. Después del descubrimiento del siste- avance también se esclareció que la región DR tie-
ma HLA a mediados de la década del 60 y del ne muy poco desequilibrio de enlace genético con
éxito del trasplante renal entre gemelos idénticos, la región DP por un lado y por la región DQ del
comenzaron los programas nacionales e interna- otro lado.
cionales de intercambio, con el fin de encontrar el En las siguientes líneas trataremos de presentar
apareamiento de individuos comprometidos en un algunos conceptos claros acerca del uso de las
trasplante. Para esa época ya se conocía que el sondas ADN en la región HLA-D y sus aportes
apareamiento de los locis A y B no tenían mayor para un mejor desarrollo de las pruebas de tipifi-
importancia en la supervivencia del trasplante renal cación, después que diferentes grupos en el nove-
del donante cadavérico y que el locus más impor- no taller internacional encontraron (183) este nue-
vo soporte en las técnicas de histotipificación, otros
grupos de investigadores (184, 185) esclarecieron
Tabla 14. Seciemcoas a.ompácodpsDW uDRl que las cADN entre individuos no relacionados
genéticamente pero con homogocidad idéntica
66 67 68 69 70 71 72 73 74
entre el HLA-DW/DR mostraban un patrón de
Dw4 Asp Leu Leu Gli Gli Lys Lys Ala Ala restricción idéntico (185). Estos hallazgos indican
Dw ,Oe AspGli que existe una secuencia de nucleótidos específi-
Dwl4 - - - Arg - - - cos que se conserva a nivel de estos alelos y que
Dwl5 - - - - - Arg - - - sólo las bandas que son DR1, 2 ó 4, tienen bandas
DR1 - - - - - Arg - - - de especificidades que no tienen otros haplotipos
(186, 187). Además se sabe hoy que el DR3, 5 y portancia en el trasplante de riñón. Por otro lado,
DRW6 se pueden agrupar de acuerdo con sus pa- los niveles de la variabilidad de los genes de la
trones de restricción. Es necesario anotar que to- cadena Į y ȕ del DQ demostrado por los estudios
dos estos resultados se han obtenido utilizando la de la técnica del ADN recombinante han excedido
cADN del DR (3 y en la mayoría de los experimen- las especificidades que se pueden reconocer a tra-
tos, el material genómico fue digerido utilizando vés de las técnicas celulares y serológicas que se
las enzimas de restricción BamHl y Pvull (186- conocen hasta el momento.
188). De manera análoga también se ha encontra- Los estudios que han utilizado técnicas bioquí-
do polimorfismo de los alelos del DQ en grupos de micas han confirmado lo anterior (193). Para las
individuos genéticamente diferentes pero con fe- moléculas DP la situación no es diferente, muy
notipos idénticos, los cuales a menudo muestran poco se conoce en relación con la expresión a los
un mismo patrón de restricción al usar las sondas determinantes aloantigénicos en las moléculas DP
de la cadena (3 del DQ (188-189). Poco se conoce ya que éstas no se pueden determinar con antisue-
acerca de la importancia de la diferencia de los ros; esta dificultad puede ser debido a la densidad
patrones de restricción del DQ en aquellos indivi- con que se expresan estos antígenos DP en los lin-
duos idénticos al locis DR que han sido sometidos focitos de sangre periférica.
a trasplantes renales, igual se puede decir en rela- Posiblemente la continuidad de los estudios en
ción con el locis DR. el campo del análisis molecular de los genes del
Se ha especulado que la incompatibilidad DP MHC permitan esclarecer la verdadera importan-
debe ser importante en el trasplante de médula ósea; cia de estas nuevas especificidades y su aplicación
este concepto ha emergido de la alta proporción de en la escogencia del donante perfecto.
pacientes que desarrollan la enfermedad injerto vs.
huésped. A pesar de que estos individuos se selec- La técnica de la reacción en cadena de la po-
cionan con un alto apareamiento en los loci HLA- limerasa del ADN. Este nuevo método ha revolu-
A, B, C y DR entre individuos genéticamente di- cionado la tecnología del ADN recombinante,
ferentes, los cuales tienen una baja o nula respues- permitiendo que los estudios se puedan hacer en
ta en el cultivo mixto de linfocitos, pero con una una forma más rápida y más sensible (194). Este
fuerte estimulación de PLT (190). método permite amplificar material genómico de
Existen varios puntos que deben clarificarse tal manera que intenta reproducir la replicación
antes de presentar conclusiones acerca del papel natural del ADN de una manera similar a como se
dH la biología molecular, en el estudio de los antí- da in vivo. En él, la secuencia del ADN en pocas
genos de clase II y su aplicación en la clínica del horas se puede amplificar un millón de veces. La
trasplante: en primera instancia debe tenerse en metodología se basa en una técnica que se divide
cuenta la distribución tisular de los antígenos DR, en tres etapas, todas conducidas en una forma re-
DP y DQ. Estos antígenos no se expresan en igua- petitiva bajo diferentes condiciones controladas de
les cantidades ni tampoco de la misma forma en temperatura. Inicialmente, la muestra de ADN en
los diferentes tipos de células de los mismos y di- estudio se somete a altas temperaturas con la fina-
ferentes individuos (191). Por otro lado, la distri- lidad de desnaturalizarla y así poder mantener las
bución del DQ varía en las diferentes subpobla- dos hélices disociadas. A continuación se utilizan
ciones de monocitos (192). Otros autores también dos oligonucleótidos como moldes, se producirá
han encontrado diferencias en la expresión de los la síntesis de dos nuevas moléculas, las cuales
distintos antígenos de clase II sobre la superficie contienen cada una de ellas una banda del ADN
de los linfocitos B a través de las diferentes fases nativo; la secuenci a del nucleótido es determinada
de su diferenciación (192). Casi nada se conoce por la secuencia del ADN. En el tercer paso de la
acerca de la expresión de los antígenos DP sobre la técnica denominada proceso de extensión, la poli-
superficie de las células que pudieran ser de im- merasa del ADN reproducirá grandes cantidades
Inmunogenética en medicina clínica 57
al huso durante la división celular. bandas separadas de ADN interactúan para for-
Clon. Familia de células provenientes de una mis- mar una molécula de doble hélice. Esta interac-
ma célula ancestral. También se refiere este tér- ción se basa en la formación de puentes de hi-
mino a un grupo de moléculas idénticas genéti- drógeno entre las bases complementarias de cada
camente. una de las bandas.
Clonaje. Metodología del ADN recombinante por Ligasa. Enzima que cataliza la formación de los
medio de la cual se hace posible clonar genes. puentes de fosfodiesterol en el sitio de escisión
Deleción. Pérdida de un segmento genómico en de una molécula de ADN nativo.
un cromosoma dado. Locus. Sitio que ocupa un gen a lo largo de un cro-
Desequilibrio de enlace genético. Estado en el mosoma determinado.
cual dos o más genes están presentes en el mis- Mutación. Un cambio en el material genético de
mo haplotipo con una frecuencia mayor de la un individuo, el cual se transmite en forma he-
esperada. reditaria.
Dominios. Secuencia polipeptídica de la molécu- Nucleótido. Es la unidad básica de los ácidos nu-
la de una inmunoglobulina, la cual se encuentra cleicos. Bioquímicamente corresponde a un
fisicoquímicamente definida por puentes de nucleósido que es fosforilado en uno de los gru-
disulfuros, estableciéndose asas que en la ma- pos hidroxilos de las pentosas.
yoría de las veces cumplen funciones biológi- Plásmido. Se trata de una estructura de ADN cir-
cas. cular extracromosómica, la cual se replica autó-
Endonucleasas de restricción. Enzima capaz de nomamente dentro de la célula bacteriana y no
degradar el ADN extraño a través del reconoci- es esencial para el mantenimiento de la célula.
miento específico de secuencias nucleotídicas Polimorfismo. Existencia de dos o más fenotipos
en el interior de la molécula. Esta enzima res- distintos en una población determinada.
peta el ADN del hospedero a causa de la med- Polimerasa. Enzima catalizadora del ensamblaje
iación del mismo. de los rribonucleótidos o de los deoxiribonu-
Entrecruzamiento. Intercambio de segmentos cleótidos al interior del ADN o del ARN res-
entre cromosomas homólogos. pectivamente.
Fenotipos. Los rasgos característicos externos Recombinación. Es el fenómeno mediante el cual
producidos por los genes. un entrecruzamiento permite que el gameto
Gen. Factor unitario de la herencia. contenga los genes tanto de origen materno
Genotipo. Constitución genética de un individuo como paterno.
u organismo. Riesgo relativo. Es el término que asocia a un
Genoma. El total del material genético de un indi- marcador genético con el hecho biológico de
viduo u organismo. presentar una enfermedad dada.
Genes de respuesta inmunitaria. Conjuntos de Southern Blot. Es la metodología que permite
genes pertenecientes al CMH, los cuales con- hacer la transferencia de los fragmentos de ADN,
trolan la respuesta inmunitaria a antígenos es- obtenidos mediante electroforesis del gel a cier-
pecíficos (genes Ir). tos tipos diferentes de soportes. Los fragmentos
Haplotipo. Es el conjunto de genes localizados en que se transfieren posteriormente se detectan
el CMH estrechamente ligados entre sí. mediante la utilización de la hibridización con
Heterozigoto. Tenencia de diferentes alelos en un sondas de ADN o ARN.
locus determinado a nivel de cromosomas ho- Sonda. Moléculas de ADN o de ARN las cuales se
mólogos. encuentran "marcadas" (acopladas) radiactivas
Homozigoto. Tenencia de un mismo alelo en cro- o inmunológicamente y que se usan en los ex-
mosomas homólogos. perimentos de hibridización para detectar la
Hibridización. Es el prRFeso mediante el cual dos presencia de secuencias complementarias.
Inmunogenética en medicina clínica 59
Miller LH, Mason SJ, Dvorak JA, McGinnis MH, Rotchman IK.
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