Astronomía en el Aula: Capítulo 72
Astronomía en el Aula: Capítulo 72
Números es una revista de didáctica de las matemáticas, desde infantil hasta la universidad, aunque
preferentemente atiende la educación primaria y secundaria. Publica trabajos de interés para el profesorado de
esos niveles, tales como experiencias de aula, reflexiones sobre la enseñanza, aplicaciones de la investigación,
así como artículos sobre las Matemáticas y de divulgación matemática. En general, se debe atender a su utilidad
directa en el aula, o a la formación de los profesores. También se publicarán recensiones de libros e
informaciones relacionadas con la actividad docente. El principal criterio para determinar la aceptación de un
trabajo será su calidad; en este sentido, debe tratar un asunto de interés, estar bien escrito y ser claro.
Directores
Alicia Bruno (Universidad de La Laguna) y Antonio Martinón (Universidad de La Laguna)
Comité editorial
Hugo Afonso (“La Caixa”), Dolores de la Coba (Instituto Educación Secundaria Viera y Clavijo, La Laguna),
Miguel Domínguez (Instituto Educación Secundaria Garoé), Fátima García (Centro de Formación ARHAT),
Fernando León (Instituto Educación Secundaria San Hermenegildo), Antonio Ramón Martín Adrián (Colegio
Público Aguamansa), María Aurelia Noda (Universidad de La Laguna), Josefa Perdomo Díaz (Instituto
Educación Secundaria Adeje 2), Inés Plasencia (Universidad de La Laguna).
Consejo asesor
José Luis Aguiar (Instituto Educación Secundaria Agustín de Betancourt), Claudi Alsina (Universidad
Politécnica de Catalunya), Abraham Arcavi (Instituto Científico Weizmann), Luis Balbuena (Instituto Educación
Secundaria Viera y Clavijo), Carmen Batanero (Universidad de Granada), Lorenzo Blanco (Universidad de
Extremadura), Teresa Braicovich (Universidad Nacional del Comahue, Argentina), Juan Contreras (Inspección
Educativa de Canarias), Norma Cotic (Centro de Investigación Educativa, Buenos Aires, Argentina), Manuel
Fernández (Colegio Público Punta del Hidalgo), Joaquim Giménez (Universitat de Barcelona), Juan Antonio
García Cruz (Universidad de La Laguna), Jacinto Quevedo (Grupo 17-29), Tomás Recio (Universidad de
Cantabria), Victoria Sánchez (Universidad de Sevilla), Arnulfo Santos (Instituto Educación Secundaria Doctor
Antonio González y González)
Portada. Autor: Eduardo Martinón. Título: Eclipse blanco. Lugar y fecha: Parque García Sanabria (Santa Cruz de Tenerife), 1-sept-2009
Edita
Sociedad Canaria Isaac Newton de Profesores de Matemáticas
Apartado 329. La Laguna. Tenerife
ISLAS CANARIAS
Email: [email protected]
Web: http://www.sinewton.org
Números, Revista de Didáctica de las Matemáticas, es una publicación de la Sociedad Canaria Isaac Newton
de Profesores de Matemáticas. Se editan tres números ordinarios al año, los meses de abril, agosto y diciembre.
Índice
Editorial
Apertura
Monográfico: Astronomía
Artículos
Secciones
Experiencias de aula
Numerator: un material manipulativo en el aula
81-103
Juan Pedro Barreto Dorta, Manuel Herrera Pérez
Problemas
Olimpiadas, tablas, números, algunas soluciones y un misterioso muro.
Problemas Comentados XXIII 105-120
J.A. Rupérez Padrón, M. García Déniz
En la red
Pizarra digital interactiva en aulas de matemáticas
121-127
Aurelia Noda Herrera
Juegos
Las disecciones de cubos.
129-139
J.A. Rupérez Padrón, M. García Déniz
Leer Matemáticas
La soledad de los números primos. Paolo Giordano
141-143
Reseña: Carlos Romero Melchor
Poincaré. Matemático visionario, politécnico escéptico. Javier de Lorenzo
145-146
Reseña: Julio Daniel Rossi
Informaciones 147-148
Números se suma a esta celebración al dedicar parte de este volumen a la Astronomía. Desde
antiguo existe una estrecha relación entre las Matemáticas y la Astronomía, con una fuerte influencia
entre ambas disciplinas, hasta el punto de que en ciertos momentos resultaba artificial diferenciarlas.
Vendrá bien que en la enseñanza de las Matemáticas el alumno encuentre consideraciones
astronómicas, lo que potenciará una presentación más unitaria de la Ciencia.
Contamos con cuatro artículos en la parte monográfica de este volumen. Los profesores
Teodoro Roca, catedrático de Astrofísica, y Juan Antonio García Cruz, titular de Didáctica de las
Matemáticas, e Inés Márquez, titular de Matemática Aplicada, los tres de la Universidad de La
Laguna, y también el profesor Federico Fernández Porredón, Catedrático de Física y Química en el
Instituto de Educación Secundaria San Hermenegildo (La Laguna, Tenerife), nos ofrecen sus trabajos,
que pensamos pueden ser de mucha utilidad de cara a la docencia en Matemáticas. Expresamos
nuestra gratitud a los autores por sus generosas, interesantes y valiosas aportaciones.
Resumen Coincidiendo con el Año Internacional de la Astronomía promulgado por UNESCO se han
realizado muchas actividades coordinadas por la IAU (Unión Astronómica Internacional) en
todo el mundo y, en particular, en nuestro país por un comité creado para la ocasión. En este
artículo se trata de reflexionar sobre las principales contribuciones de la Astronomía y de
los astrónomos y astrónomas al progreso de nuestra sociedad, el papel que la Astronomía
A
ocupa en ella y el que le puede esperar en el futuro próximo. Se trata de una visión personal
e incompleta del autor que también describe la situación de la Astronomía en nuestro país.
P
Palabras clave Astronomía. Astrofísica. Enseñanza. Investigación. Cultura. Divulgación
E
Abstract Along 2009, International Year of Astronomy named by UNESCO, many astronomical
activities had taken place in almost all countries all over the planet organised by the IAU
R
(International Astronomical Union). In particular, in our country such activities have been
promoted by a committee set up especially for that occasion. In this paper, the author
reflects on the main contributions of Astronomy and astronomers to the progress of our
T
society, the role that Astronomy is playing and in what can be contributing in the near
future. Is a personal view of the author that also describes the situation of the Astronomy
in Spain.
U
Keywords Astronomy. Astrophysics. Teaching. Research. Culture. Public outreach
R
1. Introducción
En nuestro país se han organizado 1 más de 3000 actividades a lo largo de todo el año por parte
TPF FPT
1
TP Ver el portal del Año Internacional de la Astronomía en España, http://www.astronomia2009.es/
PT HTU UTH
La Palma, del GTC 2 , el telescopio óptico-infrarrojo de mayor apertura del mundo en la actualidad,
PF FP
hasta experiencias en planetarios y museos de la ciencia, pasando por cursos, conferencias, charlas y
sesiones de observación en toda la geografía nacional. No cabe la menor duda que la Astronomía ha
llegado, en este año, a rincones y personas de nuestro país que ni siquiera habían oído hablar de ella y
que nunca se habían parado a observar el cielo nocturno o no habían podido hacerlo por vivir en zonas
urbanas con demasiada polución lumínica. Esto mismo también ha sucedido en rincones remotos de
nuestro planeta y seguramente, cuando se haga balance de estas actividades, llegaremos a la
conclusión de que ahora la Astronomía, la Astrofísica, las y los astrónomos somos mucho más y mejor
conocidos por toda la humanidad.
TPF FPT
detallada, de las muchas actividades que han ligado y ligan la Astronomía con las diversas culturas
planetarias pasadas y presentes. Preguntas como: ¿cuál es el papel que juegan los astrónomos en las
diferentes culturas?, ¿cómo perciben la Astronomía diferentes actores importantes en nuestra sociedad
R
como artistas, estudiantes y empresarios?, ¿cómo la percibe el público en general y las diferentes
agencias o departamentos ministeriales?, ¿qué puede hacer la Astronomía para despertar el interés de
las jóvenes generaciones de estudiantes para inclinarles hacia los estudios de las ciencias?, ¿cómo
U
podemos mejorar las colaboraciones de profesionales con aficionados a la Astronomía y cómo sus
trabajos de investigación y observación pueden llegar mejor a las bases de datos?, trataron de
contestarse en este congreso, con diversa suerte. Me sorprendió la gran diversidad de personas
T
A pesar del descenso en el alumnado que quiere una formación superior en ciencias en la última
década, a pesar de que la ciencia o la técnica no ocupa un lugar propio en los medios de comunicación
A
diarios como lo puede tener la economía, la política, la salud, la sociología, los deportes o la cultura;
pues a pesar de todo ello la impresión es que la Astronomía ocupa un lugar no despreciable en la
sociedad. Por otro lado, es un hecho ampliamente constatado que en la sociedad actual, al menos en la
de los países avanzados, nunca ha habido tanto interés en las actividades científicas y de los
científicos, especialmente en el campo de la Astronomía y la Medicina, estando presentes en los
medios de comunicación diarios de forma creciente.
En este artículo me gustaría recordar algunos aspectos que hoy en día, en mi opinión, hacen de
la Astronomía una materia extraordinariamente viva e interesante por diversos motivos:
2
TP PT Gran Telescopio de Canarias, ver página http://www.gtc.iac.es/
HTU UTH
3
“The Rôle of Astronomy in Society and Culture”. UNESCO – Paris, 19-23 Enero, 2009;
TP PT
http://iaus260.obspm.fr/
HTU UTH
Sería prolijo, y pedante por mi parte, hacer una lista exhaustiva de cuáles son los problemas más
interesantes que la Astronomía y la Astrofísica tienen planteados en la actualidad, pero voy a exponer
tan sólo dos que creo son de extraordinario interés ya que desbordan las múltiples e interesantes
cuestiones que se plantean en el propio campo de la Astronomía y también, estoy seguro, tendrán
influencia en la forma de ver y entender el mundo en las próximas décadas.
A
Ha pasado mucho tiempo desde que el filósofo positivista A. Compte manifestara en el siglo
XIX algo así como (cita no literal): “A pesar de la precisión de las medidas y observaciones
P
astronómicas nunca podremos saber de qué están hechas las estrellas”. Sin embargo, casi
coetáneamente, J. von Fraunhöffer primero y R. Bunsen y G. Kirchhoff algo más tarde, inventaron la
E
Espectroscopía que abriría el paso a la Astrofísica, es decir, precisamente al conocimiento de qué están
hechas las estrellas y por ende todos los objetos que observamos en el cosmos. De esta forma,
analizando la radiación electromagnética emitida por, o reflejada en, los astros se puede conocer de
R
que elementos están hechos.
T
poner en duda el paradigma actual sobre la concepción del universo, al aportar pruebas que apuntan en
la dirección de que la materia, tal como la conocemos actualmente, apenas constituye el 5% del
universo observable. Entre otras, las observaciones de cómo giran las galaxias espirales en función de
U
la distancia a su centro (Rubin y Ford, 1970; Burstein et al., 1985) nos llevan a concluir que existe
materia que sólo podemos detectar por la interacción gravitatoria que ejerce sobre los objetos cercanos
R
pero que, al no emitir radiación electromagnética, no podemos ver. Esta materia, todavía hoy en día,
no sabemos qué es ni de qué esta compuesta; aunque haya hipótesis sobre la misma no se han
encontrado pruebas irrefutables sobre su naturaleza y composición. La Física de partículas tampoco
ayuda, de momento, a su descubrimiento; probablemente el LHC (Large Hadron Collider) 4 en sus
investigaciones sobre la partícula llamada “bosón de Higgs” pueda arrojar alguna luz sobre esta
TPF FPT
A
cuestión.
Pero hay más resultados de la observación que aún complican la situación. Las observaciones
sobre la radiación cósmica del fondo de microondas 5 y sus variaciones espaciales (inhomogeneidades
TPF FPT
estudiando nuestro universo cuando era muy joven, unos 400000 años, justo cuando empezaban a
4
Ver información en la Organización Europea para Investgación en Física Nuclear, CERN,
http://lhc.web.cern.ch/lhc/
HTU UTH
5
Originalmente descubierto por A. A. Penzias y R. W. Wilson en 1964. Por este descubrimiento obtuvieron el
premio Nobel de Física de 1978.
6
Las asimetrías o inhomogeneidades en la radiación cósmica de fondo fueron sugeridas inicialmente por el
experimento Cosmosomas en el Observatorio de El Teide y puestas de manifiesto en las misiones espaciales
COBE y WMAP. En 2006, J. C. Mather y G. F. Smoot, investigadores principales de WMAP, recibieron el
premio Nobel deFísica.
crearse las acumulaciones de materia de forma que lentamente han ido formando cúmulos de galaxias
o estructuras mayores. Estas observaciones, y otras, cuando se las interpreta a la luz de las actuales
teorías cosmológicas validadas experimentalmente, sugieren que el 75% del universo está lleno de una
energía desconocida que no sabemos exactamente de que se trata.
Volviendo al principio de esta sección, después de todo, Comte podría no estar equivocado si en
vez de estrellas hubiera escrito “el Universo”. En pocas palabras, no sabemos qué y cuáles son los
componentes mayoritarios de nuestro Universo observable. Perdón por lo de “nuestro” puesto que lo
que les voy a relatar a continuación fundamentalmente discute la aplicación restrictiva de este
adjetivo.
El 8 de junio de 2004 muchos pudimos observar el último tránsito de Venus 7 , es decir, el paso
TPF FPT
del planeta por delante del Sol durante unas 6 horas. En este tiempo, el flujo solar que normalmente
llega a la Tierra disminuyó en aproximadamente menos de 1 parte en 100 000, prácticamente
inapreciable para la mayoría de todos nosotros. Desde hace mucho tiempo, diferentes astrónomos
habían sugerido que este mismo fenómeno podría ocurrir si hubiera planetas girando alrededor de
A
estrellas diferentes al Sol cuyos planos orbitales coincidieran con la línea de visión de dichas estrellas
desde la Tierra. Pues siendo así, ¿por qué no se habían buscado ya planetas en otras estrellas?; el
problema radica en varios factores: la baja probabilidad de que esto ocurra (casi de una parte en
R
10000), no tener otra indicación en donde buscar entre los miles de millones de estrellas que pueblan
nuestra galaxia y la larga espera para que el suceso se repita (del orden de años) atendiendo al único
sistema planetario conocido, el nuestro. Por otro lado, observar un planeta directamente haciendo una
U
imagen del conjunto era prácticamente imposible ya que, en el visible, la estrella brilla más de 10
millones de veces que el planeta. Otros astrónomos sugerían que basándonos en la dinámica de un
T
sistema compuesto de un planeta y una estrella que orbitan alrededor del centro de masas (baricentro)
común, podría deducirse la presencia del planeta midiendo el pequeñísimo movimiento de la estrella.
Aquí el problema estriba en que la velocidad del movimiento es extraordinariamente pequeña
R
(alrededor de 10 m/s en el caso de un planeta gigante -tipo Júpiter- y por debajo de 1 m/s para uno del
tipo de la Tierra) y como antes decíamos, los periodos son muy grandes (de unos 11 años para Júpiter
y de 1 año para la Tierra). Con estas perspectivas, observar planetas extrasolares fue durante mucho
E
tiempo un proyecto que ningún astrónomo quería abordar al tener muy pocas posibilidades de éxito,
incluso a lo largo de toda su vida.
P
minúsculos en la velocidad de la estrella 51Peg, parecida a nuestro Sol, sólo podrían explicarse por la
presencia de otra compañera de masa muy pequeña; tan pequeña que estaba en el rango de las masas
de planetas gigantes y no en el de las estrellas. Se trataba de un planeta gigante (34 veces la masa de
Júpiter) orbitando alrededor de la estrella ¡cada 4 días!, en vez de 11 años como lo hace Júpiter
alrededor del Sol. Después de comprobadas las observaciones por otros astrónomos y descartados
otros efectos que podrían enmascarar la pequeña señal que se observaba, se llegó a la conclusión de
que habían descubierto el primer planeta fuera del sistema solar. Un planeta muy extraño si lo
comparamos con los que observamos en nuestro sistema planetario, el único conocido hasta la fecha.
El primer planeta observado por el método de tránsito fue HD209458b orbitando una estrella
también parecida a nuestro Sol cada 3.5 días; su cercanía a la estrella le confiere una temperatura de
unos 1000ºC en su superficie. Su masa es de 0.7 veces la masa de nuestro Júpiter y su volumen es sólo
un 150% mayor; es lo que se llama un planeta gigante caliente. Se ha podido observar su atmósfera
por medio de la espectroscopía y se cree haber encontrado trazas de hidrógeno, oxígeno y carbono;
incluso se ha especulado con que puede contener vapor de agua. En el Observatorio de El Teide se han
7
ver por ejemplo información en: http://eclipse.gsfc.nasa.gov/transit/venus0412.html
HTU UTH
descubierto 5 planetas dentro del programa TrES 8 de observaciones de tránsitos planetarios (el
TPF FPT
En estos momentos se conocen más de 400 planetas de los cuales unos 300 están orbitando
estrellas situadas a menos de 600 años-luz de distancia de nosotros 9 ; estrellas similares a nuestro Sol.
TPF FPT
el fin de poder estudiar las atmósferas e incluso las superficies de los planetas encontrados y también
de los telúricos o rocosos que se encontrarán próximamente. El más pequeño encontrado hasta la fecha
compañero de una estrella parecida al Sol es COROT-Exo-7b que, con un diámetro de 1.65 veces el de
la Tierra, orbita su estrella una vez cada 20 horas, estando por lo tanto cerca de ella y soportando
temperaturas que van desde 1000 hasta 1500 ºC (Léger et al., 2009; Queloz et al., 2009).
A
Simplemente, es fascinante desde el punto de vista científico, pero también desde el punto de
vista antropológico. Cuando se descubra vida en algún planeta extrasolar definitivamente el hombre
terrestre habrá dejado de ser único, el centro, el rey del Universo; el Universo habrá dejado de ser sólo
P
nuestro, de hecho muy probablemente nunca lo fue.
E
3. Para iniciar en la Ciencia a nuestras y nuestros jóvenes estudiantes
R
No es un secreto que en las últimas dos décadas muchos jóvenes estudiantes, en casi todo el
mundo desarrollado, han perdido el interés por la ciencia o, mejor dicho, no quieren seguir carreras
científicas. A pesar de que, según parece, en algunos países ya se ha estancado la caída de estudiantes
T
en las Facultades de Ciencias, sigue siendo preocupante el escaso número de jóvenes que se
matriculan en las mismas y que quieren dedicarse a la actividad científica en sus vidas. En nuestro
país, en la última década, el descenso ha sido brutal llegando a perder más del 60% del alumnado. Las
U
causas de este fenómeno social se están analizando y se han analizado en diversos foros (por ejemplo
Elias, 2005) y no voy a detenerme aquí en su análisis. No obstante, en muchas universidades de países
TP PT
R
aplicaciones científicas desde el espacio (Ciencias del Espacio) en sus catálogos de titulaciones, ha
producido un menor descenso en las vocaciones científicas y ha contribuido al repunte de la matrícula
A
en sus facultades.
Lo que querría enfatizar aquí, sin embargo, es el papel que la Astronomía ha jugado, está
jugando o puede jugar en la iniciación de la juventud a la ciencia y al método científico desde los
niveles más elementales hasta su ingreso en una Facultad de Ciencias.
Sin pretender ser prolijo, es obvio que sería muy apropiado el uso de la Astronomía en las
siguientes cuestiones:
• En la introducción de las matemáticas, especialmente la geometría, trigonometría y el
cálculo, resulta muy apropiada la utilización de problemas que plantean los fenómenos
8
TrES (Trans-Atlantic Exoplanet Survey), proyecto en colaboración hispano-norteamericano.
Ver:http://www.hao.ucar.edu/research/stare/stare.html y http://www.astro.caltech.edu/palomar/pst.html
HTU UTH HTU UTH
9
Enciclopedia de planetas extrasolares descubiertos y proyectos de búsqueda; ver http://exoplanet.eu/ HTU UTH
10
COnvection and ROtation of stars and planetary Transits (COROT) es un satélite científico francés con
participación española y europea (ESA). Ver http://smsc.cnes.fr/COROT/ , http://www.iaa.es/corot/
HTU UTH HTU UTH
11
KEPLER es una misión espacial de NASA dedicada a la búsqueda de planetas habitables; para más
información ver en http://kepler.nasa.gov/
HTU UTH
constituyen acciones básicas indispensables para que los alumnos sientan la curiosidad y la excitación
de la resolución de los problemas que la naturaleza nos propone.
Incluso disponer de un pequeño telescopio totalmente automatizado, actualmente con un coste
U
muy reducido, está al alcance de cualquier escuela o instituto. Con él se dispone de la tecnología
actual al alcance del profesor y del estudiante para realizar prácticas. Tener como laboratorio, el cielo
T
nocturno o diurno es especialmente interesante y de gran motivación para el alumnado. Lo único que
nos falta es saber utilizarlo y tener la suficiente paciencia y ganas para trasladar nuestras clases al patio
del colegio, a su tejado o terraza, o al descampado más cercano. Las experiencias que ya ha habido en
R
nuestros centros de enseñanza secundaria demuestran que es posible hacerlo, que no es caro y que el
resultado es excelente: nuestro alumnado despierta su curiosidad y acepta los retos que le plantea la
Astronomía.
E
optativa de Astronomía. La experiencia, según tengo entendido, es muy buena pero ello ha servido
para bien poco. Ni se ha aumentado otra vez (para recuperar) el número de horas dedicadas a las
Ciencias ni ha servido para cambiar el estatus de la asignatura; más bien al contrario, se ha disminuido
A
La Astrofísica ha avanzado espectacularmente en las últimas seis décadas en las que las ciencias
aplicadas, especialmente la óptica, la electrónica y las comunicaciones, han propiciado avances
sustanciales y espectaculares en el campo de la tecnología en general y, en concreto, en la
construcción de instrumentación para la investigación astrofísica. Es difícil decir quién o qué ha
liderado los cambios pero lo cierto es que mutuamente se han ido realimentando. Desde la
inauguración del que puede considerarse primer gran telescopio en Mount Wilson (California) en
1917, el telescopio Hooker de 100 pulgadas de diámetro del espejo primario y, apenas tres décadas
después, la construcción del famoso telescopio Hale (de 200 pulgadas) en Monte Palomar, se han ido
construyendo telescopios de diferentes tamaños, pero no de mayor diámetro.
Más allá de estos cinco metros de diámetro parecía imposible fabricarlos, se había llegado al
límite de lo que la tecnología de finales del siglo XX podía manejar. Si el espejo primario del
telescopio crecía en diámetro también debía hacerlo en espesor para evitar deformaciones y, todo ello,
hacía que creciera en peso; de tal forma que la mecánica, y principalmente la electrónica necesaria
para moverlo, dejaba de ser lo suficientemente precisa para el apuntado y seguimiento de un objeto
cualquiera en su viaje constante en el cielo nocturno. Estos fueron los condicionantes que llevaron a
que el telescopio BTA-6 (espejo sólido de 6 metros de diámetro) que la extinta Unión Soviética
construyó en Zelenchuk (en el Caúcaso) en 1976 no funcionara normalmente con la precisión
requerida y resultara casi inútil para la observación astronómica de vanguardia.
Por lo tanto, para poder observar objetos cada vez más débiles, a finales del siglo XX, sólo se
podía hacer fabricando detectores de luz visible e infrarroja cada vez más sensibles. La aparición y
mejora de los tubos de rayos catódicos, tubos tipo “vidicon” y demás tecnología similar, basada en el
efecto fotoeléctrico 12 , constituyó en la década de los 70 un salto cuantitativo importante. Estos
TPF FPT
artilugios, precursores de las modernas cámaras, sustituyeron a las placas fotográficas utilizadas
A
ampliamente hasta su límite en los grandes telescopios antes mencionados, y permitieron ir mejorando
y llevando más allá del límite de lo casi imposible la observación astronómica del cielo profundo.
P
Pero ha sido la aparición de las “cámaras digitales” basadas en CCD 13 lo que ha vuelto aTPF FPT
E
permitido su utilización por todos, aficionados y profesionales. Por cierto, este “invento de un
semiconductor capaz de almacenar imágenes” ha sido merecedor este año del premio Nobel de Física
R
para W. S. Boyle y G. E. Smith sus descubridores.
Con el avance en la electrónica digital, su miniaturización, el avance en los computadores y en
los detectores, pudo llegar lo que parecía imposible: utilizar espejos más grandes (de hasta 10 m de
T
diámetro) y más delgados, es decir de menos peso, pero con la particularidad de que la forma del
espejo podía ser controlada en tiempo real por actuadores guiados electrónicamente. De esta forma, la
superficie del espejo primario se auto-corrige rápidamente y con la precisión requerida (por debajo de
U
la décima de micra). Pasar de ahí a superficies formadas por espejos múltiples que funcionan como si
fuera uno sólo, como el GTC por ejemplo, ha sido un paso importante. Probablemente el paso
R
necesario para dar el salto a la construcción de espejos de hasta 30 metros de diámetro, por ejemplo el
EELT 14 en cuyo diseño se está trabajando actualmente.
TPF FPT
Por otro lado, uno de los hitos más importantes en los últimos 25 años ha sido a construcción y
operación de un gran telescopio espacial: el HST 15 (Hubble Space Teescope); este telescopio nos ha
TPF FPT
A
mostrado las imágenes del cielo profundo más sensibles y claras que hayan existido jamás permitiendo
el avance de la astronomía en casi todos sus campos. Pero también ha demostrado que se puede operar
instrumentos muy sofisticados en el espacio. Con la aparición de nuevos materiales con propiedades
muy interesantes, de materiales “inteligentes” que permitirán limitar el peso de las estructuras en los
telescopios, se abrirá paso a la construcción de telescopios en otras localizaciones libres de atmósfera,
como en nuestro satélite la Luna.
Me gustaría resaltar aquí otro aspecto importante del avance tecnológico propiciado y/o
aprovechado por la Astronomía. Los recientes avances en la electrónica, especialmente en las dos
últimas décadas, han proporcionado computadoras rápidas y con memoria suficiente para almacenar
12
No olvidemos que por este descubrimiento A. Einstein recibió el premio Nobel en 1921
13
El sensor bidimensional “Charge Coupled Devices (CCD)” es el mejor receptor de imágenes actualmente en
uso y, hoy en día, está ampliamente introducido en las modernas cámaras digitales.
14
European-Extremely Large Telescope (E-ELT), ver http://www.eso.cl/elt.php
HTU UTH
15
ver página http://hubblesite.org/
HTU UTH
las observaciones realizadas en bases de datos de acceso libre. Además, los avances en las
comunicaciones (en la Tierra y desde el espacio) han proporcionado la tecnología necesaria para que
“internet” permita conexiones rápidas entre ordenadores en cualquier lugar del mundo de tal modo que
cualquier persona interesada puede acceder a estas bases de datos. Esta posibilidad que está
comenzando a ser explotada actualmente convierte a las bases de datos de observaciones astronómicas
en auténticos observatorios virtuales 16 . En ellos no sólo se almacenan cada vez más y más
TPF FPT
relación del hombre con la Tierra y con el Universo. Me gustaría preguntarme aquí cuál es la
cosmogonía de la humanidad, en este momento de globalidad, concebida como un todo es decir a
escala planetaria. ¿Existe?, ¿es necesaria?, ¿es la suma de las ideas individuales o grupales? Dicho de
T
otro modo, ¿necesitamos una consciencia colectiva a nivel planetario? Creo que antes de tres décadas
deberemos plantearnos seriamente una respuesta a la pregunta que se hacía Carl Sagan en su obra de
R
divulgación Cosmos: ¿who speaks for Earth? No tengo respuesta aún a estas preguntas pero creo que a
la luz de los avances en Astronomía y en Genética ahora empieza a ser pertinente hacérselas y
deberíamos tomárnoslas muy en serio.
E
el público en general del que solemos hablar, cuando no se trata de público especializado o aficionado
a estos temas, siempre, independientemente del tema sobre el que he disertado, han aparecido de una
otra forma en el coloquio final las siguientes preguntas:
A
16
Ver EuroVO en http://www.euro-vo.org/pub/; el internacional IVOA en http://www.ivoa.net/; el de EEUU
HTU UTH HTU UTH
demuestran que algunas de las teorías o paradigmas aceptados como válidos no lo son, después de
repetidos y comprobados de forma independiente tales resultados, las abandonaremos y las
sustituiremos por otras que los nuevos experimentos demuestren que son válidas. Esta es la actitud que
nos enseña el método científico y que nos permite avanzar en el conocimiento, puesto que los
resultados de las observaciones y experimentos que realizamos sugieren enseguida nuevas preguntas y
cuestiones que invariablemente trataremos de entender a la luz de las teorías aceptadas en el momento.
Esta actitud, en contraposición a las “creencias” que todas las pseudo ciencias introducen en algún
momento en sus explicaciones, es la que distingue la razón de la fe.
Desde un punto de vista más general, el divorcio entre “cultura” y ciencia, o entre las llamadas
dos “culturas”, ha sido objeto de análisis desde mitad del siglo pasado por muchos científicos y
filósofos eminentes. Desde entonces se tiene la impresión de que la distancia lejos de acortarse, se ha
ido haciendo más pronunciada hasta el punto de que ahora mismo, en nuestra sociedad ultra-
tecnificada, el déficit en el conocimiento técnico-científico influyen en las decisiones cotidianas que
han de tomarse a todos los niveles de la sociedad. Mi impresión particular es que los científicos
debemos esforzarnos en reflexionar sobre el aspecto social y cultural de los avances de la ciencia y de
la tecnología, y reclamar de parte de los representantes clásicos de la cultura una mayor atención a los
A
acontecimientos científicos. Además esta atención deben ejercerla rápidamente y cuanto antes ya que
la velocidad en los avances de la ciencia y, lo que es tan importante, su llegada e inmersión en la
sociedad, puede sobrepasar la capacidad de reflexión, asimilación y descubrimiento de las opciones y
P
caminos mejores. Obviamente, la información llega a mucha más gente y con más rapidez, pero
también es importante darse cuenta de que el “ruido” también crece, con lo cual la ratio señal/ruido
E
disminuye y descubrir las señales a tiempo se me antoja realmente tan difícil como importante.
R
6. A modo de conclusión
T
Astrofísica se ha desarrollado hacia el final del siglo XIX y, principalmente, a lo largo del XX.
Materias relacionadas directamente con la Astrofísica han entrado en las universidades españolas
prácticamente en los últimos 30 años, adquiriendo una gran solidez, asentándose bien en los planes de
U
estudios y teniendo una buena aceptación entre los estudiantes de ciencias experimentales,
fundamentalmente. En nuestro país, en los últimos años, la Astrofísica ha experimentado una violenta
R
eclosión aumentando en dos órdenes de magnitud los profesores e investigadores españoles, casi en
otro orden de magnitud más en los artículos publicados en revistas especializadas, siendo la disciplina
científica de mayor avance en este tiempo. Sin embargo y con la salvedad de escasas excepciones, es
un hecho irrefutable que el material didáctico a nivel universitario en cualquiera de las lenguas
españolas prácticamente no existe.
A
Finalmente, unas pocas referencias al entorno profesional de los que practicamos la Astronomía
en nuestro país. En el informe sobre la investigación en Astronomía en España aparecido en Enero de
2003 (Barcons et al. 2003), los autores afirman que con 460 investigadores en Astronomía, es decir
unos 12 por millón de habitantes, nuestro país se va acercando a los 16 en Francia, 17 en Alemania y
casi 25 del Reino Unido (tasas de 1998). La investigación realizada es, en general, de buena calidad y
en cantidad abundante: se publica a un ritmo promedio ligeramente superior a un artículo por
investigador y año en revistas de prestigio internacional y con un número de citas por encima del
promedio internacional. Por otro lado, en otro estudio sociológico realizado entre los doctores en
Astronomía realizado a finales del siglo pasado (Battaner et al., 2001) se concluye que el número de
doctores en Astronomía que sale de las universidades españolas se estaba estabilizando alrededor de
25 por año (con un 30% de mujeres y aumentando); no obstante se quejan de que el número de
abandonos, incluso después de pasar por un periodo transitorio empieza a ser muy alto, del 15% al
35%, independiente del sexo.
A pesar del número insuficiente de astrónomos por habitante no parece que en nuestro país se
estén creando los suficientes puestos de trabajo en Universidades y Organismos Públicos de
Investigación para irnos acercando a la media de los países desarrollados. Por otro lado, los doctores
en Astronomía bien acogidos en el mundo empresarial en países más desarrollados no lo son aún en el
nuestro. Nos queda aún mucho margen de mejora, pero cuando miramos treinta años atrás y vemos el
panorama tan desolador que había en Astronomía en nuestro país (con apenas una treintena de
doctores) no podemos más que congratularnos por el tremendo esfuerzo realizado por parte de todos y
todas, personas e instituciones.
Astronomía, ¿para qué? Pues para mucho. Estamos tentados siempre a decir que para nada. Esto
nos coloca en la posición, realmente cómoda, de quien pretende que al no servir para nada no nos van
a pedir cuentas, ni tampoco sirve para lo peor que generamos en nuestra sociedad. Supongo que
estamos apoyando las tesis de los que pretenden decir que podríamos pasar sin ella. Sin embargo, el
estudiantado, los colegas aficionados y el público en general que han participado en los actos de este
Año Internacional de la Astronomía nos han demostrado que es una actividad científica y cultural de
primer orden, extraordinariamente apreciada. Sinceramente, con este artículo, espero haber
contribuido a que la Astronomía, especialmente la situación en nuestro país, sea más y mejor conocida
A
y apreciada.
R
Bibliografía
U
Alonso, R., Brown, T.M., Torres, G. et al. (2004). TrEs-1: The transiting planet of a bright K0 V star.
Astrophysical Journal, 613, L153.
Barcons, X., Domínguez, R., Pallé, P.L. (2003). Informe sobre la investigación en Astronomía en
T
España. 9, 5-6.
Battaner, E., Delgado, A.J., Rodríguez, J.M. et al. (2001). Estudio sociológico de los doctores
españoles en el campo de la Astronomía. Boletín de la SEA, 6, ix-xv.
R
Burstein, D., Ford, Jr. W. K., y Thonnard, N. (1985). Rotation Velocities of 16 Sa Galaxies and a
Comparison of Sa, Sb, and Sc Rotation Properties," Astrophysical Journal, 289, 81.
Elías, C. (2008), La razón extrangulada. Barcelona: Debate.
E
Léger, A., Rouan, D., Schneider, J. et al. (2009). Transiting exoplanets from the CoRoT space mission
VIII. CoRoT- 7b the first super-earth with measured radius. Astronomy and Astrophysics, 506, 287.
P
Mayor, M. y Queloz, D.,(1995). A Jupiter-mass companion to a solar-type star”, Nature, 378, 355.
Queloz, D., Bouchy, F., Moutou, C., et al. (2009). The CoRoT-7 planetary system: two orbiting
superearths. Astronomy and Astrophysics, 506, 363.
A
Rubin, V. y Ford, W.K. (1970). Rotation of the Andromeda Nebula from a Spectroscopic Survey of
Emission Regions. Astrophysical Journal, 159, 379.
M O
Volumen 72, diciembre de 2009, páginas 17–34
N O
Federico Fernández Porredón (IES San Hermenegildo La Cuesta-La Laguna)
G
Resumen Este artículo pretende ser una colaboración con la revista Números con motivo de la
celebración durante 2009 del Año Internacional de la Astronomía. Primer año, por cierto,
R
que no se puede impartir Astronomía como asignatura optativa en Enseñanza Secundaria,
cosa que venía haciéndose en nuestro instituto desde 1991.
Mediante esta aportación queremos animar al profesorado de los niveles mencionados a
Á
practicar astronomía nocturna con sus alumnos, lo que ayudará a desarrollar en ellos
actitudes, como la curiosidad por realizar mediciones teniendo a los astros como
F
protagonistas. El fuerte componente lúdico que posee la contemplación del firmamento
desde las cumbres canarias les ayudará a afianzar determinados conceptos matemáticos
básicos, a través de ese laboratorio natural, cambiante y gratuito que es la bóveda celeste.
I
Palabras clave Cielo, magnitudes estelares, conceptos matemáticos, eclipse anular, azimut.
C
O:
Abstract, This article tries to collaborate with the magazine Números on the celebration in 2009 of
the International Astronomy Year. By the way, in fact, this will be the first year, since
1991 when our school first offered it in the Canaries, Astronomy can’t be studied as an
optional subject in our High School, as it used to be.
A
Our contribution pretends to encourage teachers and other members of the school stuff in
making nocturnal observations with students. The observation of the sky from the
S
Canarian summits can be a recreational activity that helps students to fix basic
Mathematics knowledge, through this changeable and absolutely free and natural
T
laboratory and at the same time, help them develop positive attitudes, such as curiosity
about the measurement of the stars.
1. Introducción
N
En el archipiélago canario se dan unas condiciones óptimas para la observación del cosmos: la
O
altura de muchas de sus cumbres que superan los 2.500 metros; la ausencia de turbulencias
atmosféricas por encima de la capa de inversión térmica; su ubicación geográfica en torno a los 28
grados de latitud, que nos permite ver a lo largo del año todo el hemisferio norte celeste y gran parte
M
del hemisferio sur hasta una declinación de 62 grados por debajo del ecuador celeste, y la escasa
contaminación lumínica e industrial, sobre todo en las islas no capitalinas, han hecho que la
comunidad científica internacional haya puesto sus ojos, y con ellos sus mejores telescopios, en las
Í
cumbres de nuestras islas. Con la Ley de Protección del Cielo se abren perspectivas para combatir la
contaminación lumínica a la vez que se mentaliza a la población, y a sus gobernantes, a hacer un uso
A
más racional del alumbrado público y privado. Es así que el observatorio del Roque de los Muchachos
M Í A
en La Palma, compite con ventaja con su homólogo americano, situado en Hawai, habiéndose
convertido en el Observatorio Norte Europeo.
Para empezar basta con observar a simple vista. Disponemos de un par de instrumentos ópticos
insuperables: nuestros ojos. Con una mínima formación previa sacaremos el máximo partido de ellos.
Estos pueden ser algunos consejos simples pero importantes a la hora de programar observaciones
nocturnas con la participación del alumnado:
O
1º Debemos elegir bien la primera observación. Para ello se ha de escoger una noche sin luna y
R
despejada. Una primera tentativa fallida desmoraliza mucho. Iremos, preferentemente, a una zona alta,
por lo que llevaremos a la observación ropa de abrigo y algún alimento rico en calorías. Es importante
llegar al lugar elegido antes de la caída de la noche, contemplar la puesta de sol es útil para orientarnos
T
Figura 1. El rayo verde se puede apreciar a la puesta de sol tras el horizonte marino sólo cuando
N
1
TP PTCuando el Sol (u otro astro) sale o se pone atraviesa mayor espesor de atmósfera que cuando está alto. El índice
de refracción de ésta varía con la densidad de la misma y con la temperatura del aire, por lo que los rayos se
M
refractan más cuando el Sol está próximo al horizonte. La componente verde de la esfera solar se dispersa más
que la componente roja o amarilla, por eso cuando ésta acaba de ocultarse no lo ha hecho aún la verde.
M O
interesados en la experiencia; el grupo no debe ser demasiado numeroso, se puede poner un límite en
torno a 20 personas. Los vehículos deben ser coches de padres y/o profesores; aunque lo mejor es ir en
microbús si el centro educativo dispone de recursos económicos en ese momento, aunque, como es
sabido, esto rara vez ocurre.
N O
3º El alumnado deberá llevar un cuaderno de campo donde anotará sus propios
“descubrimientos”.
6º Cada alumno llevará una carta celeste que reproduzca el cielo que se puede observar durante
la noche. Hay muchos programas informáticos que se pueden bajar de Internet y permiten seleccionar
O
lugar, día y hora de la observación e imprimir la carta celeste correspondiente. En ella se aprecia la
posición de las constelaciones, planetas y otros astros visibles esa noche a una hora determinada. Si la
M
observación va a ser larga debemos llevar cartas correspondientes a varias horas de la noche.
Í
A
Figura 3. Carta celeste correspondiente al día 24 de diciembre de 2009 a las 23:00 horas. 2
TPF FPT
aconsejable que la persona responsable de la observación lleve un láser verde 3 , éste al interactuar con
TPF FPT
el vapor de agua marca perfectamente la línea recta que conduce al astro deseado.
C
8º Se apunta una última consideración, no por ello menos importante: la necesidad de que la
persona que dirija la observación sepa reconocer las constelaciones más significativas, pues estas son
F I
referencias de lugar en el cielo. Por ejemplo, cuando queremos localizar un cometa decimos, como
primera aproximación, que está en una determinada constelación.
R Á
G
O
N
O
2
TP PT Carta celeste extraída del programa Starry Night Pro.
M
3
TPDebe ser usado con precaución por la persona que coordine la observación, en instantes muy puntuales y
PT
procurando interferir lo mínimo posible con el medio ambiente y la fauna del lugar.
M O
N O
G
R
Á
F
I
C
Figura 4. Cometa P17-HOLMES. Fotografía tomada con teleobjetivo de 200 mm de focal, que
proporciona una visión similar a la de unos prismáticos de 7x50.
O:
Pongo un ejemplo concreto: el viernes dos de noviembre de 2007, durante una observación
realizada en el mirador de Chipeque con alumnos de Club Astronómico del IES San Hermenegildo,
queríamos fotografiar un peculiar cometa, sin cola, el P17-HOLMES, que se había hecho visible unos
A
días antes. Hubiese sido muy difícil la localización del cometa si sólo hubiéramos tenido como
referencia su existencia, incluso si hubiésemos dispuesto de la imagen de la figura 4. Enseguida fue
S
localizado por los alumnos porque conocíamos, por las efemérides, la constelación donde se
encontraba, la de Perseo. Dirigiendo la vista hacia dicha constelación, no resultó difícil encontrarlo y
T
fotografiarlo. En la figura 5 se aprecia el cometa en su contexto tal y como lo vimos a simple vista.
Tenerife.
N
O
M
Í
4
D. Juan Antonio Henríquez Santana es miembro número 753 de la Sociedad Canaria Isaac Newton de
A
TP PT
Profesores de Matemáticas.
Figura 5. El cometa P-17 Holmes en la constelación de Perseo. Arriba a la izquierda se aprecia Casiopea y a la
derecha el cúmulo de las Pléyades, grupo de estrellas jóvenes, situadas a 42 millones de años luz de nosotros y
O:
formadas hace unos 100 millones de años. Fotografía tomada con objetivo gran angular de 18 mm de focal.
Las actividades astronómicas más usuales tratan de reconocer en primera instancia los diferentes
C
tipos de cuerpos celestes que podemos observar, comenzando por las constelaciones. Pero durante una
observación astronómica, además del reconocimiento físico de los diferentes tipos de astros y los
distintos estadios evolutivos en los que se encuentran, debemos realizar medidas, calcular distancias,
F I
utilizar sistemas de coordenadas para localizar un astro, etc. Y para ello utilizaremos conceptos y
procedimientos matemáticos.
R Á
2. Experiencias propuestas
2.1 Los cinco primeros astros de la noche. Altura y azimut: coordenadas polares
O
Tras haber disfrutado de la puesta de sol pondremos en acción al grupo. Pero… ¿qué podemos
hacer con nuestros jóvenes y vitalistas alumnos en una zona alta de la isla en los minutos que tarda en
N
llegar la oscuridad?
O
En ese momento se les propondrá localizar los cinco primeros astros que se hacen visibles
durante el anochecer. Los cinco astros serán diferentes según la época del año en que se haga la
observación y dependerá también de los planetas presentes en nuestro cielo. Los alumnos se
M
Para esta experiencia necesitamos un cuadrante y una ballestilla similares a los de las figuras 6 y 7:
M O
N O
G
R
Á
Figura 6a. Cuadrante. Figura 6b. Altura de un astro
F
I
C
O:
A
S
T
R
O
N
Figura 7. Ballestilla 5
O
TPF FPT
Para marcar los grados de arco en la regla flexible, lo más cómodo es dividirla en centímetros y
M
que cada centímetro represente un grado, la circunferencia que cumple esa condición tiene 57,3 cm de
Í
5
TPInstrumento para medir distancias angulares. Consiste en una regla flexible de unos 60 centímetros de longitud
PT
con un palo central. Se amarra una cuerda a los extremos y se apoya en el extremo del palo. Los tres radios que
A
radio: 2πr =360cm ⇒ r = 57,3 cm. Para un uso cómodo del instrumento, la longitud de la regla no
M Í A
Procedimiento: Los diferentes grupos deberán anotar en su cuaderno, según orden de aparición,
los cinco primeros astros observados, al no tener otra referencia que su distancia angular al horizonte
tendrán que hacer uso de un parámetro: la altura a la que se encuentra cada astro sobre el horizonte,
ésta se medirá con el cuadrante.
N O
El resultado será la elaboración de una primera tabla en que figuren: el orden de aparición del
astro, que estará relacionado con su brillo, la hora en que se hizo visible, y su altura.
A título de ejemplo, el resultado obtenido desde Izaña el día 24 de abril de 2009 por uno de los
grupos de alumnos participantes en la observación lo reflejaron en la tabla 1. Detectaron los cinco
O
primeros astros que se hicieron visibles a sus ojos, pero lógicamente, de entrada, no identificaron
ninguno de ellos al carecer de una visión de conjunto.
R
Astro
Hora Altura
T
observado
1º 20:42 35º
S
2º 20: 45 18º
A
3º 20:46 27º
20:46 17º
O:
4º
5º 20:47 45º
C
Tabla 1. Hora de aparición y altura de cada uno de los cinco primeros astros que se hicieron visibles.
F I
Minutos después, una vez que la oscuridad haga posible que se vea la Estrella Polar 6 (ésta no TPF FPT
destaca por su brillo) se traza su proyección sobre el horizonte, (se puede usar para ello, con
precaución, el láser verde) que dará como resultado el punto cardinal norte. Sin más que medir tramos
de 90º con nuestra ballestilla situaremos en nuestro horizonte los puntos cardinales este, sur y oeste.
R Á
Podremos ahora medir la segunda de las coordenadas del astro, la coordenada horizontal, la
correspondiente al azimut, ampliando así nuestra tabla. Al punto cardinal norte se le atribuye un
azimut cero grados. Para medir el azimut de un astro, ver figura 8, se traza una perpendicular desde el
astro al horizonte, cortándolo en el punto P; y se mide con una ballestilla el ángulo que hay entre el
G
punto cardinal norte y el punto P, siguiendo el sentido horario. Si este ángulo es muy grande se mide
el ángulo que forma P con el punto cardinal más próximo, y se completa luego hasta el norte. Como
O
referencia tenemos que el azimut del este es de 90 grados, el del sur de 180 grados, el del oeste 270
grados.
N
O
6
TPSe da la circunstancia de que la Estrella Polar está en la prolongación del eje de la Tierra, con lo que su altura
PT
determina la latitud del lugar de observación. Si estamos en el polo norte la veremos a una altura de 90 grados
M
(sobre nuestra cabeza), si nos vamos al ecuador se verá a una altura de cero grados (sobre el horizonte) y desde
Canarias se ve a una altura de unos 28 grados. Pidamos a los alumnos que lo comprueben usando el cuadrante.
M O
N O
G
R
Á
F
I
Figura 8. Representación de la altura y el azimut de un astro.
C
Contrastando las coordenadas de cada astro en una carta celeste actualizada, similar a la de la
figura 3, se puede identificar cuáles son cada uno de ellos y en qué constelación 7 está. En el ejemplo
O:
PF FP
que nos ocupa los cinco primeros astros observados y sus coordenadas resultaron ser los que se
muestran en la tabla 2.
A
Hora Altura Azimut
S
1º Sirio (Can Mayor) 20:42 35º 218º
T
3º Rigel (Orión) 20:46 27º 244º
El orden de aparición de los astros de la práctica anterior se debe sin duda a su brillo. Pueden
M
influir otros aspectos, como la proximidad del astro al horizonte oeste, más resplandeciente que el
Í
7
Cuatro de los cinco astros de la tabla están siempre en la misma constelación, de entre ellos sólo Mercurio se
A
TP PT
resto del cielo por efecto del crepúsculo, pero en igualdad de condiciones el factor determinante es el
M Í A
brillo.
El brillo aparente 8 de un astro, el brillo visto desde la Tierra, lo medimos mediante una escala
TPF FPT
de magnitudes tal que, cuanto más brillante sea, más pequeña será la cifra que lo representa en la
escala. Por ejemplo una estrella de magnitud 0 es dos veces y media más brillante que otra de
magnitud 1, que a su vez es 2,5 veces más brillante que una de magnitud 2, etc. En la práctica es difícil
poder observar a simple vista estrellas con magnitud superior a +6. Algunas estrellas se ven tan
N O
brillantes que tienen magnitud negativa, (un caso extremo es nuestra estrella el Sol, que tiene
magnitud –26).
O
R
T
S
A
O:
C
F I
TPF FPT
La escala de magnitudes estelares fue una propuesta del astrónomo griego Hiparco, que elaboró
el primer catálogo de estrellas que se conoce alrededor del 150 a.C. Como el rasgo más llamativo al
contemplar las estrellas es el brillo, Hiparco las clasificó en función de esta propiedad.
G
Para empezar, buscó todas las estrellas más brillantes y midió su posición. Al ser éstas las que
más destacan, les asignó la 1ª magnitud. Después escogió las estrellas que más o menos parecían tener
O
la mitad de brillo que las anteriores y las clasificó de 2ª magnitud; a las que eran la mitad de brillantes
N
8
TPAl hablar de magnitud de un astro nos referimos a su magnitud aparente. Con la finalidad de precisar el brillo
PT
de las estrellas, independientemente de la distancia a la que se encuentren (éste disminuye con su cuadrado) se
introduce la escala de magnitudes absolutas, que mide el brillo intrínseco de una estrella. Se define magnitud
O
absoluta al brillo que tendría el astro si estuviera situado a diez parsecs, 32,6 años luz de la Tierra.
9
TPEl triángulo de la fotografía está formado por los tres astros del cielo nocturno más brillantes vistos desde la
PT
M
Tierra. La Luna tenía ese día magnitud -10,5; Venus, magnitud -4,0; Júpiter -2,4. La magnitud de los planetas y
la Luna puede cambiar en función de su fase y su distancia a la Tierra.
que las anteriores les asignó la 3ª, y así hasta llegar a las más débiles que podía detectar, que les asignó
M O
la 6ª magnitud.
El método de Hiparco, aunque bueno, no era del todo exacto, pues a simple vista y sin ningún
instrumento de medida no podía determinar el brillo exacto de las estrellas. Pero en 1830, John
Herschel ideó un método más preciso para medir los brillos estelares y encontró que la mayoría de las
N O
estrellas de 1ª magnitud de la serie de Hiparco eran 100 veces más brillantes que las de 6ª magnitud,
como en cinco magnitudes disminuye el brillo 100 veces, no puede ser dos el factor de conversión de
una magnitud a otra, ya que 2 5 = 32 por tanto una estrella de magnitud λ no puede tener un brillo dos
veces mayor que las de magnitud λ +1. Para calcular cuantas veces más brillante es una estrella que
otra de magnitud inmediata superior debe cumplirse que la diferencia de brillo x entre dos magnitudes
G
consecutivas sea tal que x 5 =100; con lo que x = 5 100 = 2,512. Por lo tanto, la diferencia de brillo
entre una estrella de magnitud λ y otra de magnitud λ +1 que en un principio se había considerado
R
como el doble era en realidad 2,512 veces. Esta es la escala que actualmente utilizan los astrónomos.
Á
Herschel, descubrió que algunas estrellas eran más brillantes que las que Hiparco había
denominado de 1ª magnitud y ahora tenemos las de magnitud 0, e incluso de magnitud negativa. Por
ejemplo, Sirio, la estrella con el brillo aparente mayor de todo el cielo, tiene una magnitud de –1,4. La
F
escala actual asigna a la estrella Vega de la constelación de Lyra la magnitud 0,0.
I
Como actividad durante la observación se puede calcular cuántas veces es más brillante un astro
que otro conocidas sus magnitudes. Como ejemplo tratemos de ver cuántas veces es más brillante
C
Venus que Júpiter en la fotografía de la figura 9.
O:
Dado que la diferencia de magnitudes es: (−2,4)− (−4,0) =1,6 ;
A
2.3. Estrellas variables. Determinación de magnitudes estelares: interpolación
S
La mayoría de las estrellas presentan un brillo constante, pero hay algunas cuyo brillo cambia
T
periódicamente. A éstas se les llama estrellas variables.
Algunos sistemas binarios, pares de estrellas próximas que giran en torno a un centro común,
nos presentan sus componentes casi de perfil. En este caso, las dos estrellas se eclipsarán entre sí total R
o parcialmente. La luz de tales estrellas, denominadas binarias eclipsantes, presentará variaciones en
O
su intensidad, convirtiéndose en un tipo de estrella variable. El prototipo de esta clase de variables es
la estrella Algol 10 (del árabe Ra’s al-gul, cabeza del ogro), es también denominada la estrella del
TPF FPT
ejemplo, R Coronae Borealis. Esta estrella puede observarse a horas prudenciales durante el último
trimestre del curso y el verano. Tiene un periodo variable, mostrando durante muchos meses magnitud
M
10
La estrella Algol de la constelación de Perseo se aprecia en la figura 5. Es la estrella más brillante que se ve a
A
TP PT
Contaremos para ello con una carta de la zona donde está la variable y las estrellas próximas a
C
Figura 11. Carta de localización de la estrella variable R Coronae Borealis. Las cifras que figuran junto a
las estrellas de referencia son sus magnitudes. Ejemplo: 46 significa su magnitud es 4,6.
Hay que elegir dos estrellas de referencia que tengan magnitudes similares, y que no disten
M O
mucho de la estrella incógnita. Una de ellas, la estrella A, debe ser más brillante que la variable y la
otra, B, menos brillante; las diferencias de brillo entre las estrellas de referencia y la variable no han de
ser superiores a 0,5 magnitudes; a esas magnitudes las llamaremos MA y MB. Ahora las observamos en
B B B B
el cielo y las comparamos con el brillo de la variable asignándoles un valor, GA y GB, comprendido B B B B
entre 1 y 5, a cada una de ellas según el siguiente criterio: 1 Si siempre las vemos iguales, pero en
algunos momentos parecen diferentes. 2 Si parecen iguales pero enseguida se aprecia una ligera
N O
diferencia. 3 Si desde el primer momento las vemos diferentes. 4 Si la diferencia es notable siempre. 5
Si la diferencia de brillo es enorme. Una vez asignados los valores podemos calcular por interpolación
⎡ G (M − M A ) ⎤
la magnitud de la variable haciendo uso de la expresión: M v = M A +⎢ A B ⎥
⎣ G A + GB ⎦
G
Veamos un supuesto práctico: Supongamos que para determinar la magnitud de la estrella
R
variable R Coronae Borealis, hemos elegido como estrella más brillante una de magnitud 5,4 y como
menos brillante otra de magnitud 6,2. Obviamente entre esos dos valores tiene que estar la magnitud
Á
de la estrella variable, y tanto más próximo a la que hemos asignado menor valor de G. Supongamos
que la primera nos ha parecido muy similar y le dimos un valor GA=2, y la segunda nos ha parecido
B B
F
B B
I
2.4 ¿Cuantas estrellas vemos en el cielo? El contador de estrellas: Media aritmética
C
Si se quiere tener una idea aproximada del número de estrellas visibles en una noche desde un
lugar determinado, se puede hacer uso de un instrumento muy fácil de construir, el contador de
O:
estrellas. Sobre una cartulina se recorta un círculo de 12 centímetros de diámetro y se sitúa a 30
centímetros del ojo (con la ayuda de una cuerda de esa longitud unida a la cartulina), se puede
disponer así de un dispositivo que cubre un ángulo sólido que abarca la centésima parte de la
superficie de la bóveda celeste.
A
S
T
R
O
N
O
M
Í
A
Deben participar en el cálculo varios observadores. Cada uno se asigna una parte del cielo, debido
M Í A
a que los astros no están distribuidos de forma homogénea, y cuenta las estrellas visibles a través del
contador. A continuación se suman los resultados obtenidos por todos los observadores, se divide por el
número de participantes para calcular el valor medio y finalmente se multiplica por cien para tener un
valor estimativo del número de estrellas visibles en el firmamento esa noche desde ese lugar.
diámetro aparente del Sol oscila entre los 31 minutos de arco, cuando la Tierra está en el afelio; esta
máxima distancia al Sol se produce en torno al 5 de julio; y los 33 minutos de arco en el perihelio, que
R
se produce en torno al 5 de enero. Esta similitud de tamaños angulares entre el Sol y la Luna hace que
pueda verse desde la Tierra un tipo de fenómeno singular: el eclipse total de Sol. Durante un eclipse
total, la Luna cubre exactamente al Sol pudiéndose apreciar, a simple vista, la corona solar y zonas de
T
la cromosfera como las protuberancias 11 . Además durante la fase de totalidad se pueden ver
TPF FPT
Figura 13. Eclipse total de Sol. Fotografía tomada durante una expedición de Shelios 12
TPF FPT
11
TP ¡Ojo! (y nunca mejor dicho): un eclipse de Sol, sólo se puede mirar a simple vista durante los pocos minutos, a
PT
veces segundos, que dura la fase de totalidad. Durante el resto del eclipse es imprescindible protegerse la vista
O
con filtros especiales. Los filtros del tejido Milar ofrecen suficiente seguridad.
12
TP El grupo Shelios, coordinado por el Dr. Miquel Serra Ricart, administrador del Observatorio del Teide, es
PT
M
Otro tipo de eclipse solar se da cuando la Luna está en el apogeo y la Tierra no está en el afelio.
M O
En este caso el Sol presenta un tamaño aparente mayor que la Luna y esta no cubre del todo la
superficie solar, quedando en la fase central del eclipse un anillo alrededor de la Luna, tratándose de
un eclipse anular.
Fue lo que ocurrió en el eclipse anular de Sol que pudo verse desde determinadas zonas de la
N O
Península Ibérica el día 3 de octubre de 2005. Este tipo de eclipses no son tan espectaculares como los
eclipses totales al no poder apreciarse la cromosfera ni la corona solar.
G
R
Á
F
I
C
O:
A
Figura 14. Eclipse anular. Fotografía tomada durante una expedición de Shelios. El Sol y la
Luna presentaron diámetros angulares de 32’ y de 30’, respectivamente.
S
2.6 Cálculo de la distancia de un planeta a la Tierra
T
Como el ángulo con que vemos el diámetro de un planeta es suficientemente pequeño,
podremos emplear la expresión: arco = ángulo x radio, aunque el diámetro del planeta no sea un arco R
de circunferencia sino un trazo recto. En la expresión S = ϕ R ; S es el diámetro del planeta
O
expresado en kilómetros, ϕ es el diámetro aparente expresado en radianes y R la distancia en
kilómetros de la Tierra al planeta. De forma que, conocido el diámetro real de un planeta y midiendo,
N
Por ejemplo, desde el observatorio del IES San Hermenegildo medimos el diámetro aparente de
O
Júpiter, el día 16 de junio de 2007 (figura 15) y resultó ser de 46”; esto es 2,23x10-4 radianes. Dado
P P
que Júpiter tiene un diámetro de 143.000 km, sin más que aplicar la ecuación anterior resultó que
M
estaba a 641,2 millones de kilómetros, o lo que es lo mismo, 4,3 unidades astronómicas 13 . TPF FPT
Í
13
TP El concepto de ‘unidad astronómica’ fue introducido por Johannes Kepler como la distancia Tierra – Sol para
PT
calcular las distancias relativas de los planetas a partir de su tercera ley, ya que no era conocida la distancia de
A
El planeta Marte tiene un diámetro de 6.794 km. Se encuentra en oposición 15 respecto a la TPF FPT
Tierra cada 26 meses aproximadamente y como su órbita describe una elipse bastante más marcada
que la del resto de los planetas, su distancia a la Tierra varía mucho de una oposición a otra. Así por
ejemplo, en la oposición de abril de 1999 presentó una distancia a la Tierra de unos 87,5 millones de
R Á
kilómetros y una amplitud angular de 16”; mientras que en la oposición del día 27 de agosto de 2003
se encontraba a sólo 58,4 millones de kilómetros presentando una amplitud angular de 24” de arco.
G
O
14
Las fotografías de las figuras 15 y 16 fueron tomadas a través de una cámara tipo web cam, técnica que
N
TP PT
permite disminuir drásticamente el efecto negativo de las turbulencias atmosféricas. Se tomaron en cada caso
1.800 fotogramas durante 3 minutos, eligiéndose aquellas tomas en las que las turbulencias atmosféricas eran
menores, “sumándolas” y desechando el resto de los fotogramas.
O
15
TP PTLa oposición de un planeta exterior es una situación en la que el Sol y el planeta están en posiciones opuestas
M
vistos desde la Tierra. Ocurre cada vez que la Tierra adelanta en su movimiento de traslación al planeta exterior,
siendo por tanto la posición en la que el planeta se encuentra más próximo a la Tierra.
M O
N O
G
R
Á
F
I
C
Figura 16. Marte a través de telescopio con web cam incorporada; se aprecian rasgos de su
O:
superficie rocosa y el hielo carbónico de uno de sus casquetes polares.
Si bien son pocas las ocasiones en se puede ver el planeta Marte tan próximo desde la Tierra,
A
debemos hacer constar que la aproximación no es repentina, y que el planeta se estuvo viendo
prácticamente igual durante un par de semanas. Pero posiblemente algunos medios de comunicación,
que raramente se ocupan de las noticias científicas y que tan ávidos están de “serpientes de verano”,
S
hicieron especial énfasis en el día y la hora en que se produciría tan increíble aproximación. El
resultado fue un montón de gente desilusionada vagando por las cumbres de las islas la noche del 27
T
de agosto de 2003. Pero mucho más hilarante fue el hecho de que a partir de ahí, alguien interpretó
que todos los años, el 27 de agosto se vería Marte del tamaño de la Luna 16 , o bien que ese día habría
TPF FPT
dos lunas, dedicándose a publicarlo en foros de discusión, blogs y correos electrónicos. La difusión e
insistencia llegó a ser agobiante durante el verano de 2009: ¡una buena forma de celebrar el año R
internacional de la astronomía! Y lo peor es que fue mucha la gente que dio crédito a la noticia.
O
Bibliografía
O
Goldman, J. (2007). The World of Widgest. Sky & Telescope, 113 (6), 74.
A
16
TP PT Probablemente confundió los 24” de Marte con 24’ y pensó: “Pues casi tan grande como la Luna llena”.
Federico Fernández Porredón. Lugar de trabajo: IES. San Hermenegildo. La Cuesta-La Laguna,
N O
Tenerife. Lugar de residencia: Bajamar, Tenerife. Catedrático de Física y Química en activo. En 1991
introduzco la asignatura Astronomía y Astrofísica en el IES. San Hermenegildo. Miembro de la sociedad
de profesores ApEA (Asociación para la Enseñanza de la Astronomía). Presidente de ApEA desde el
congreso de Granada (1999) hasta el de Tenerife (2007). Coordinador y autor del libro de texto para el
segundo ciclo de ESO Iniciación a la Astronomía. En 2005 elaboro el CD-Rom El Cielo en el Aula,
O
promovido por la Consejería de Educación y CajaCanarias del cual se editan 4.000 ejemplares.
Responsable del área didáctica del grupo Shelios, participó desde 2004 en el proyecto La Ruta de las
Estrellas.
R
T
S
A
O:
C
F I
R Á
G
O
N
O
M
M
Volumen 72, diciembre de 2009, páginas 35–45
O
Louis Feuillée y el Primer Meridiano
( O
Juan Antonio García Cruz (Universidad de La Laguna)
G
Resumen No hace mucho las Islas Canarias figuraban en los mapas y cartas de navegación con dos
meridianos origen. Uno situado en algún punto indeterminado de la isla de El Hierro y el
R Á F
otro pasando por el Pico Teide. Aquí se cuenta la primera expedición científica enviada por
la Academia Real de Ciencias de Francia para establecer la posición exacta de ambos
meridianos con respecto al Observatoria Real de París. La empresa, encomendada al
matemático real Louis Feuillée, contiene observaciones astronómicas y cálculos
matemáticos que llevaron a la Academia a fijar, por primera vez, y de forma científica, tales
meridianos.
I C O:
Abstract Not so long ago the maps of the Canary Islands showed two first meridians. One passing
through a not clearly determinate point on the island of Hierro and the other through the
Teide Peak. This paper tells the mathematical and astronomical history of the first
scientific endeavour commissioned by the French Royal Academy of Sciences to establish
for the first time and in a scientific matter the true position of those meridians.
A
Keywords Louis Feuillée. First Meridian. Longitud and Latitud
S
La noche del 7 de enero de 1610 Galileo probaba un nuevo instrumento astronómico: un anteojo
óptico. Ahora podía llegar más lejos en sus observaciones de los astros y con mayor precisión. Lo que
T R O
no esperaba Galileo es que, esa misma noche, iba a realizar un descubrimiento clave para la mejora de
la información geográfica y de la seguridad en la navegación. Con su nuevo anteojo observó por
primera vez tres de los ocho satélites del planeta Júpiter. Sistemático y meticuloso realizó anotaciones
en días sucesivos de las posiciones de los satélites hasta descubrir que el primero, el más próximo a
Júpiter, realizaba una revolución alrededor del planeta de forma regular y que no duraba más de dos
días terrestres.
( O M
Figura – 1: Júpiter y tres satélites tal y como los dibujó Galileo en su obra Sidereus uncius
En su órbita alrededor de Júpiter, el satélite llega a ocultarse detrás del planeta o de su sombra,
para aparecer más tarde. Tales ocultaciones y apariciones, eclipses, definen un fenómeno o suceso
astronómico. Se da además la simultaneidad del mismo, para dos observadores situados en diferentes
Í A
posiciones sobre la superficie de la Tierra. Si ambos pueden saber a qué hora local ocurre tal suceso, y
cotejan sus datos, pueden llegar a deducir la distancia, en longitud geográfica, que los separa. Por
ejemplo, si la diferencia horaria es de 1 hora y 20 minutos, y suponiendo que la Tierra recorre, con
Í A
velocidad uniforme, en 24 horas 360º, tenemos que a 1 hora corresponde 360º/24 = 15º, luego a 20
minutos de tiempo (1/3 de una hora) corresponde 5º, por lo que la distancia angular (longitud) que
separa las dos localizaciones geográficas sería de 20º (15º por 1 hora + 5º por 20 minutos).
( O M
Como el lector habrá supuesto, es necesario disponer de un reloj para determinar la hora lo más
exacta posible y que además este “a punto”. Durante siglos se utilizó el reloj de arena que, como bien
supone el lector, no sirve para el propósito de conocer la hora exacta. Hacia finales del siglo XVII y
gracias al genio de Christiaan Huygens, se disponía de un reloj de péndulo bastante preciso pero que
había que ajustar constantemente. Con un anteojo óptico, un reloj de péndulo y tablas sobre
efemérides astronómicas, los hombres de ciencia estaban en condiciones de revisar las coordenadas
geográficas que durante siglos, a pesar de sus errores e imperfecciones, habían llevado a los europeos
mucho más allá de las costas del viejo mundo.
T R O
S
A
I C O:
R Á F
En 1666 se funda la Real Academia de Ciencias de Francia. Desde su comienzo tiene como
objetivo prioritario la corrección y mejora de los mapas y las cartas de navegación. A tal fin, opta por
el desarrollo y aplicación de la observación astronómica como método científico más fiable y seguro.
G
La posición exacta de un punto sobre la esfera terrestre queda perfectamente determinada por medio
de las coordenadas geográficas de Latitud y Longitud. La Latitud se determina por la observación de
la altura de una estrella – la polar o el sol – y para la Longitud se toma el procedimiento descrito
( O
Por Orden Real emitida en Versalles el 22 de enero de 1724 se elige y ordena al padre Louis
Feuillée para que se desplace a las Islas Canarias, con el objetivo de realizar las observaciones
necesarias para determinar la posición de la isla de El Hierro con respecto al Observatorio Real de
O
París, así como para establecer la situación de esta isla y la del pico de Tenerife, por donde la mayor
M
parte de los geógrafos hacen pasar el primer meridiano del mundo1. Además deberá detenerse en
M
Cádiz para fijar la posición extrema occidental del Mar Mediterráneo.
El conocimiento de que disponían los geógrafos a finales del siglo XVII de la posición relativa
O
de los meridianos anteriores se puede constatar en dos mapas franceses muy difundidos durante el
siglo XVII y principios del XVIII. Aparecieron es dos obras de geografía cuyos autores son los
( O
importantes cartógrafos N. Sanson y A. M. Mallet2. En el primero, Figura 3, se muestra el Pico de
Tenerife a 2º ½ al Oeste del primer meridiano que pasa por la costa occidental de la isla de El Hierro.
En el segundo, Figura 4, debido a Mallet se muestran los dos meridianos, el de la isla de El Hierro y el
del Pico de Tenerife, separados por 3º.
G
Con este mandato y las instrucciones precisas para su realización, observaciones astronómicas
para determinar las longitudes y latitudes geográficas, parte el padre Feuillée de Marsella el 1 de mayo
de 1724. Después de una estancia en Cádiz, entre el 23 de mayo y el 17 de junio, arriba a Santa Cruz
R Á F
de Tenerife el 23 de junio. Entre esa fecha y el 10 de agosto, realiza observaciones en La Laguna y La
Orotava. Luego se desplaza a la isla de El Hierro entre el 10 y el 22 de agosto. Finalmente abandona el
archipiélago el 10 de octubre. Durante su estancia en las Canarias realizó observaciones que le
permitieron determinar las coordenadas geográficas de: La Laguna, La Orotava, El Pico de Tenerife,
Villa de la isla de El Hierro y “un lugar” en medio de la isla de La Palma.
I C O:
A
S
T R O
( O M
Figura – 3: Mapa de N. Sanson de 1683, donde la diferencia entre los meridianos del Pico y de la Isla de El
Hierro es de 2,5 grados.
1
Í A
Una ordenanza del rey Louis XIII de Francia, fechada el 1 de julio de 1634, mandaba a los geógrafos a contar
las longitudes a partir del primer meridiano situado en la costa occidental de la Isla de El Hierro. Por otro lado,
los holandeses situaban el origen del cómputo de las longitudes en el meridiano que pasa por el Pico Teide.
2
Cartes générales de toutes les parties du Monde de N.Sanson, París 1683 y Description de l'Univers de A.M.
Mallet, París 1683.
Figura – 4: Mapa de A.M. Mallet de 1683, donde la diferencia entre los meridianos es de 3 grados. Sobre el
meridiano de la Isla de El Hierro se lee Primer Meridiano según los franceses; sobre el meridiano del Pico de
Tenerife se lee Primer Meridiano según los holandeses.
Para fijar esas posiciones necesita realizar observaciones astronómicas lo más precisas posibles.
La bondad y utilidad de los datos a obtener pasan por el correcto establecimiento de una estación de
observación. Hay que marcar en el suelo la dirección norte-sur (línea meridiana) que nos permite, sin
G
lugar a dudas, localizar el sur. Pues hay que mirar hacia el sur cuando queremos hallar la altura
meridiana del Sol: la que tiene el Sol cuando son las doce, hora solar, en el lugar de observación. A tal
( O
fin, es necesario utilizar el reloj, que previamente se debe haber ajustado. El reloj marca el tiempo
medio, correspondiente a un Sol que se mueve con velocidad uniforme, y hay que determinar a qué
hora del reloj pasa el Sol por el meridiano del lugar. En otras palabras, qué hora marca el reloj de
péndulo cuando son las doce, hora solar. Para medir la altura meridiana del Sol utilizó un cuadrante,
muy parecido al de la Figura – 5.
O
M
M
O
( O
G
R Á F
I C O:
Figura – 5
A
El 27 de junio instala el observatorio en la casa que el cónsul de Francia, M. Porlier, habita en la
S
ciudad de La Laguna. Lo primero que hace es ajustar el reloj para poder determinar la latitud del lugar.
La anotación en el diario del día 29 de junio es la siguiente:
T R O
Alturas correspondientes del borde superior del Sol
Hora de la mañana Altura Hora de la tarde
9 h 58’ 8’’ 61º 13’ 5’’ 2 h 13’ 2’’
10 h 3’ 59’’ 62º 29’ 35’’ 2h 7’ 9’’
Luego el reloj marca al medio día 0h 5’ 35’’.
El procedimiento es el siguiente: Antes del medio día se toma una altura del Sol y se anota la
( O M
hora, esto se hace dos veces. Luego se espera a que el Sol vuelva a esa misma altura por la tarde y se
anota la hora. En el intermedio se produce el paso del Sol por el meridiano. Así que lo que hay que
hacer, para las dos alturas, es calcular a qué hora se ha producido el paso del Sol por el meridiano,
mediante el siguiente cálculo:
Medio día real = 9h 58’ 8’’+ (14h 13’ 2’’ – 9h 58’ 8’’)/2= 12h 5’ 35’’
Í A
Es decir, el reloj de péndulo marca las 12h 5’ 35’’ cuando el Sol está en lo más alto, altura
meridiana. El lector comprobará que para la segunda de las alturas se obtiene casi el mismo tiempo (5’
34’’ sobre el mediodía), en caso de mucha variación se hace un promedio entre ambas diferencias.
Comparando esta observación con la de días anteriores se asegura del tiempo de retraso o
adelanto que lleva su reloj de péndulo.
Veamos el procedimiento para el cálculo de la altura meridiana del Sol. En primer lugar,
determina la altura meridiana aparente del borde superior del Sol: 84º 53’ 15’’. Esta debe ser sometida
a correcciones derivadas del error propio del instrumento, de la refracción y de la paralaje, y del
semidiámetro solar. Una vez corregido lo anterior se tiene para la altura meridiana del centro del Sol:
T R O
84º 41’ 55’’. A continuación, Feuillée procede a aplicar la siguiente fórmula para calcular la Latitud:
φ = (90º - (α-δ)), donde α es la altura meridiana del Sol corregida y δ es la declinación septentrional
para ese día.
Obtiene así: φ = [90º - (84º 41’ 55’’ – 23º 11’ 42’’)] = 28º 29’ 47’’.
Con este procedimiento realiza catorce mediciones de la altura del Sol en La Laguna,
S
obteniendo para la menor el valor 28º 29’ 2’’ y para la mayor 28º 30’ 23’’. Entonces determina que la
latitud de La Laguna corresponde con el promedio entre dichos valores, siendo este igual a 28º 29’
A
42’’. No considera el promedio entre los catorce valores que sería lo más adecuado. Este es el
procedimiento que utilizará para todos los cálculos de la latitud cuando dispone de un conjunto de
observaciones. Así, para la villa de La Orotava, siete observaciones, obtiene 28º 23’ 32’’; para la villa
I C O:
de la isla de El Hierro, tres observaciones, obtiene 27º 47’ 51’’. Las latitudes del Pico de Tenerife y de
un punto situado en medio de la isla de La Palma se determinan por otro procedimiento, no
astronómico, que más adelante expongo.
Para determinar la longitud de estos tres lugares utiliza el procedimiento llamado de “los
eclipses de los satélites de Júpiter”.
R Á F
Veamos el procedimiento para La Laguna. La noche del 1 de julio observa la inmersión del
primer satélite de Júpiter, el más próximo al planeta. El satélite se oculta a la 1h 40’’ 7’’ tiempo real
(solar) en La Laguna. Esa misma observación en el Observatorio Real de París ocurre a las 2h 54’’
38’’, ha sido realizada por los astrónomos Cassini y Maraldi. Estos datos arrojan una diferencia de
longitud igual a 1h 14’ 31’’ entre La Laguna y el Observatorio Real, siendo La Laguna más
Occidental. Realiza dos observaciones más, obteniendo una diferencia menor igual a 1h 14’ 31’’ y una
diferencia mayor igual a 1h 14’ 56’’. Vuelve a utilizar el procedimiento promedio entre los valores
G
extremos y obtiene la diferencia de longitud igual a 1h 14’ 43’’, que da por verdadera. Luego,
sabiendo que a 1h corresponde 15º realiza la correspondiente transformación obteniendo 18º 40’ 45’’
para la longitud de La Laguna, al occidente del Observatorio Real de París.
( O
Para la villa de La Orotava utiliza el mismo procedimiento obteniendo, para dos emersiones del
primer satélite de Júpiter, el valor 1h 15’ 5’’ ½. Equivalente a 18º 46’ 22’’ ½. La siguiente tabla
recoge los valores de longitud y latitud determinados mediante procedimientos astronómicos.
O
M
astronómico, eclipse de los satélites de Júpiter, debido a la mala climatología que le impidió realizar
las correspondientes observaciones. En este caso, así como en los restantes, Pico de Tenerife y punto
medio de la Isla de La Palma, utiliza el procedimiento trigonométrico que se explica a continuación.
O
Utilizando como estación la villa de La Orotava, de la que conoce los valores de longitud y
( O
latitud mediante procedimientos astronómicos, procede a determinar las diferencias de longitud y
latitud en medidas terrestres mediante un procedimiento trigonométrico. Luego, convierte los valores
obtenidos en medidas angulares y fija así las coordenadas de esos lugares.
G
R Á F
I C O:
A
S
T R O
Figura – 6: esquema para el cálculo de posiciones geográficas mediante procedimiento trigonométrico.
El punto B corresponde con la villa de La Orotava, el punto A con la posición geográfica del
Pico de Tenerife y la E con la posición geográfica de la villa de la isla de El Hierro. BL y AG son
segmentos de meridiano y AC, EL segmentos de paralelo. El ángulo 25º 23’ lo ha medido desde la
villa de la Isla de El Hierro, es el complementario del ángulo que forma el meridiano de la villa de la
( O M
Luego el problema se reduce a calcular, para ambos lugares, las diferencias de longitud y
latitud, catetos de los correspondientes triángulos rectángulos de la Figura 6.
visual al mismo desde el punto B. Luego procede así: BC = AB cos B = 9593 toesas = 9913 pasos;
AC = AB sen B = 5572 toesas = 5758 pasos. El siguiente paso es delicado, hay que trasladar las
medidas de longitud terrestre a medidas angulares. Para tal fin hay que tener un modelo del planeta
Tierra. Para Feuillée este es una esfera y utiliza la equivalencia de 60000 pasos para cada grado de
arco de círculo máximo. Así convierte los 9913 pasos de BC en 9’ 54’’ 46’’’ 48’’’’ (¿Demasiada
Í A
exactitud?, no olvidemos que Feuillée es un matemático). Como el Pico está más al sur que la Orotava,
resta este valor de la latitud de la Orotava y, obtiene para la latitud del Pico, el valor
28º14’5’’13’’’12’’’’.
( O M
Para la conversión de la diferencia de longitud hay que resolver el problema planteado por el
hecho de que AC no es un segmento de círculo máximo. Así que hay que trasladar los pasos dados en
AC a su equivalente sobre el Ecuador. Para dicha conversión utiliza la expresión (pasos sobre el
ecuador) = AC sec φ. Donde φ es una media paralela entre las latitudes de la Orotava y del Pico. Es
decir cos2φ=cosφ1 cosφ2 o su expresión equivalente: 2log sen(90º-φ)=log sen(90º-φ1)+log sen (90º-φ2).
Obtiene, de esta forma, para φ el valor 28º 19’ 4’’ 80/170. A continuación realiza la conversión
de los 5758 pasos, que vale AC, en 6540 pasos sobre el Ecuador. Por último, obtiene que dichos pasos
T R O
equivalen a 6’ 32’’26’’’ 12’’’’, de donde obtiene sumando esta cifra a la longitud de la villa de la
Orotava, el valor 18º 52’ 54’’ 56’’’ 12’’’’ para la longitud del Pico de Tenerife, al occidente del
Observatorio Real de París.
puramente astronómicos:
A
Punto medio en I. La Palma 28º 37’ 55’’ 1’’’ 44’’’’ 19º 49’ 5’’
R Á F
G
( O
3
Para determinar, por ejemplo, la longitud de la villa de la isla de El Hierro resuelve el triángulo EGA donde
M
conoce el ángulo en E y el lado GA, diferencia de latitudes entre el Pico y la villa de la isla de El Hierro, que ha
calculado por la altura meridiana del Sol. El ángulo E lo obtiene como complementario del ángulo que forma la
visual desde la villa de la isla de El Hierro al Pico con el meridiano del lugar.
A principios del siglo XVIII se publicó por H. Scherer, profesor de matemáticas en Munich,
M
además de jesuita y geógrafo, un mapa que representa los archipiélagos atlánticos (Figura 7). En ese
mapa se puede ver una viñeta en la que se muestra en detalle las islas de Tenerife y Gran Canaria. El
mapa tiene el meridiano origen en la isla de El Hierro y por lo tanto, según la viñeta, el Pico de
O
Tenerife está 2º al Oriente. Así que las obras impresas más difundidas en el siglo XVII otorgan una
separación a los meridianos del Pico de Tenerife y de la Isla de El Hierro de entre 2 y 3 grados. El
( O
viaje de L. Feuillée estableció esa separación en un poco más de un 1º. Además sirvió también para
corregir la cartografía impresa que mostraba erróneamente las posiciones relativas del Pico, La
Orotava y La Laguna en la isla de Tenerife. El mapa de Sanson y el de Scherer, muy similares,
muestran La Laguna al sur del Pico, y este, al sur de la Orotava. Si usted siente curiosidad por saber lo
exactas que fueron las coordenadas determinadas por L. Feuillée, le sugiero que busque en
G
enciclopedias, manuales de geografía, atlas, o en cualquier lugar donde se presente información
geográfica, y compare. Le adelanto que se sorprenderá.
R Á F
I C O:
A
S
T R O
Figura – 8 : Detalle del mapa Archipelagvs Atlanticvs….de H. Scherer (ca.1700).
( O M
Í A
Epílogo
Í A
El diario del viaje de Louis Feuillée nunca se publicó. En 1751 apareció un extracto del viaje en
el anuario de la Academia Real de Ciencias de Francia. Su autor, el Abbé de la Caille, presenta una
nueva elaboración de los cálculos, partiendo de las observaciones del padre Feuillée, que corrige las
( O M
posiciones determinadas por él. Este extracto se puede considerar como la posición oficial de la
Academia con respecto a un viaje tan importante y del que tanto tiempo tardó en darse noticia pública.
La razón por la que ocurrió este retraso se debió a que el Padre Feuillée no determinó las posiciones
geográficas mediante procedimientos astronómicos y, por razones climatológicas, se vio abocado a
utilizar procedimientos trigonométricos que involucran el tamaño y forma de la Tierra (GARCIA
CRUZ, 2008). En los cálculos trigonométricos L. Feuillée utilizó la hipótesis de una Tierra esférica,
cuando hacia tiempo que el debate se centraba sobre si era un esferoide aplastado por los polos o por
el ecuador, es decir, sobre el tipo de elipsoide en que mejor encajaba la forma del planeta Tierra. Con
T R O
la publicación del extracto la Academia reconoció la importancia del trabajo de Louis Feuillée en las
Canarias y reparó, de alguna forma, el olvido al que sometió durante un cuarto de siglo el informe del
último, y más importante viaje, de exploración científica que realizó en una vida dedicada a la ciencia
y la exploración geográfica. Para la historia de las Islas Canarias, este fue el primer viaje científico del
que hay constancia y de él se derivó la primera determinación científica de la posición geográfica de
algunos de sus accidentes geográficos y ciudades más importantes. La Figura 10 muestra el mapa que
el cartógrafo G. Delisle realizó sobre las islas occidentales, como resultado de la exploración de Louis
S
Feuillée. En él se han corregido los errores de localización que, sobre la isla de Tenerife, mostraban
los mapas anteriores a la exploración. El 10 de octubre de 1724 Louis Feuillée abandono la isla de
A
Tenerife. Nunca más regresó al archipiélago. Murió unos años más tarde en Marsella, a donde se llevó
los datos derivados de sus observaciones, que permitieron determinar a los miembros de la Academia,
por primera vez, y de forma científica, la posición geográfica de los dos meridianos origen: el del Pico
I C O:
Figura – 10: Las Islas Canarias Occidentales, después del viaje de L. Feuillée.
Bibliografía
M
Feuillée, L., [1724, Ms 38]. Voyage aux Isles Canaries ou Journal des observations
O
Physiques, Mathematiques, Botaniques e Historiques faites par ordre de Sa Majesté.
Bibliothèque Centrale du Muséum National d’Histoire Naturelle. París.
Feuillée, L., 1724, [Fr 12222]. Voyage aux Isles Canaries ou Journal des observations
( O
Physiques, Mathematiques, Botaniques e Historiques faites par ordre de Sa Majesté.
Bibliothèque National. París.
Feuillée, L., 2006. Viaje a las Islas Canarias o Diario de las observaciones físicas,
matemáticas, botánicas e históricas hechas por orden se Su Majetad, 1724. Traducción del
G
Ms 38 realizada por Dulce María González Doreste y Antonio Ávarez de la Rosa. En A.
Herrera Piqué (ed.) Pasión y Aventura en la Ciencia de las Luces. Tomo II. Ediciones del
Cabildo de Gran Canaria, Las Palmas de Gran Canaria.
R Á F
García Cruz, J. A. 2008. Observaciones astronómicas y cálculos matemáticos en el viaje de
Louis Feuillée a las Islas Canarias en 1724. Estudios Canarios. Anuario del Instituto de
Estudios Canarios, L – LI, volumen II, páginas 509 – 547. La Laguna. Tenerife.
Herrera Piqué, A., 2006. Pasión y Aventura en la Ciencia de las Luces, Tomos I y II.
Ediciones del Cabildo de Gran Canaria, Las Palmas de Gran Canaria.
I C O:
Juan Antonio García Cruz es Profesor Titular de la Universidad de La Laguna. Su principal campo de
investigación es la Educación Matemática. Como segundo campo de investigación, pero no menos
importante, le interesa la relación histórica que existe entre la Cartografía, la Navegación y las
Matemáticas.
[email protected]
A
S
T R O
( O M
Í A
M O
Volumen 72, diciembre de 2009, páginas 47–56
N O
Inés Márquez Rodríguez (Universidad de La Laguna)
G
Resumen El Sol es la estrella más cercana a La Tierra y por ello ha sido objeto de adoración en
muchas culturas desde tiempos inmemoriales. Sin embargo, resulta curioso que su
R
comprensión genere tan poca atracción entre los aficionados amantes de la Astronomía, y
que en general se tenga tan poco conocimiento de sus características. En este artículo
daremos una descripción general del Sol, de las capas que lo componen, de las estructuras
Á
que se observan y estudian en cada una de ellas, y de algunos de los fenómenos solares
que inciden más directamente en nuestro planeta. Hablaremos de la importancia que
tienen los observatorios solares canarios, ya que las Islas Canarias están consideradas
F
como el lugar astronómico europeo por excelencia: El Observatorio Europeo del
Hemisferio Norte.
I
Palabras clave El Sol, Física Solar, Observatorios Solares, Magnetismo Solar, Actividad Solar.
C
O:
Abstract, The Sun is the closest star to The Earth and that is why it has been a worship idol in many
cultures from time immemorial. Surprisingly, the knowledge of the Sun has excited scarce
interest among amateur astronomers. In this paper we perform a general description of the
Sun, its stratification and the structures observed and studied in its different layers, as well
A
as the solar phenomena having direct impact onto our planet. We shall discuss about the
significance of the Canary solar observatories since the Canary Islands are considered as
the European astronomical site for excellence: The European Northern Observatory.
S
Keywords The Sun, Solar Physics, Solar Observatories, Solar Magnetism, Solar Activity.
Introducción T
R
O
El Sol es la estrella que nos da luz y calor. Así nos lo definían las enciclopedias y libros
de estudio del S. XX.
N
El Sol ha sido uno de los objetos más adorados de todos los tiempos como salvador y
portador de vida, repartiéndose ese honor con el culto a la Madre Tierra. Así, en las distintas
O
mitologías de todas las culturas y civilizaciones que han existido, desde la prehistoria hasta
nuestros días, había un poderoso dios que representaba al Sol; unas veces identificándolo
M
como la fuente de la energía que recibimos y otras como representación de un disco destacado
en el cielo diurno.
Í
Son muy relevantes en la historia las divinidades solares egipcias Horus, Aton, Amón y
A
Ra, o las griegas Helios y Febo, o el Sol Invictus y Mitra romanas. En Japón adoraban a la
diosa solar Amaterasu, los hindúes a su dios-sol Surya o a Garuda y en China cabe destacar la
M Í A
leyenda de los Diez Soles, de los que sólo sobrevivió uno que estaba cuidado y conducido por
el dios-sol Yan Di. En Méjico, los aztecas adoraban al dios solar, medio hombre y medio
mujer, Huitzilopochtli-Tonatiuh y en el Imperio Inca a Inti. Así mismo se veneraba al Sol en
todas las tribus indígenas del resto de Norteamérica, de África o de Oceanía. En Canarias el
Sol es omnipresente y los antiguos aborígenes lo adoraban utilizando distintos nombres en
cada una de las islas (Magec en Tenerife, Acorán en Gran Canaria y Abora en La Palma).
N O
Canarias se han encontrado símbolos astronómicos, en varias islas, como son las espirales
rupestres en La Palma, que representaban al Sol, o los grabados podoformes de Tindaya en
Fuerteventura.
R
En 1901, el astrónomo inglés Sir Norman Lockyer quiso demostrar que la mayoría de
T
talón" se podía observar la salida del Sol durante el solsticio de verano, con un margen de
error debido a la precesión de los equinoccios. ¿Era un calendario con los ciclos estacionales
o un templo para adorar al Sol y la Luna que regían esos ciclos? Parece demostrado que en
O:
algún momento fue un sitio sagrado de oración y peticiones en el que además se realizaban
ritos funerarios. Alineaciones parecidas encontró en monumentos egipcios, como en el Gran
C
Templo de Amón-Ra en Karnak, y así mismo en varios monumentos de la antigua Grecia. Sus
resultados contenían errores de cálculo por algunos supuestos iniciales que hacía, además de
que podrían existir otras causas para las orientaciones que conducirían a la misma alineación
F I
de algunos de los monumentos. Sin embargo, estos estudios y otros parecidos, confirman que
la humanidad ha sido consciente en todas las épocas de la relevancia del Sol en nuestra vida
religiosa y cultural. Hoy día la Arqueoastronomía goza de un notable desarrollo y tiene como
R Á
El griego Aristarco de Samos (S. III a.C.) fue el primer astrónomo que propuso el
modelo heliocéntrico del Universo: la Tierra gira sobre su propio eje y gira alrededor del Sol.
G
de Aristóteles, con la Tierra como centro del Universo, modelo que fue desarrollado
posteriormente por Ptolomeo (S. II d.C.). Fue en el S. XVI cuando el astrónomo polaco
Copérnico, retomó el modelo heliocéntrico, apoyado posteriormente por Galileo. En el juicio
N
más famoso de la Historia, Galileo tuvo que retractarse públicamente de sus teorías, ante la
acusación de herejía por parte de la Iglesia. Es una leyenda que Galileo después de negar sus
O
ideas, terminó afirmando: “y sin embargo se mueve”. En 1992 la Iglesia pide disculpas por su
error, y en 2009, conmemorándose los 400 años de la invención del telescopio con el Año
M
no levantar un monumento que habría sido un recuerdo permanente de uno de los mayores
M O
errores de la historia de la Iglesia.
N O
El Sol es una estrella de la secuencia principal, tipo espectral G2 en el diagrama H-R de
Hertzsprung-Russell (en el que se relaciona la magnitud absoluta o brillo de una estrella con
su temperatura superficial). Se encuentra en uno de los brazos de la Vía Láctea y se formó
hace unos 4500 millones de años. Es la estrella del Sistema Solar, y está ocupando uno de los
focos de cada una de las órbitas elípticas de los planetas que giran alrededor de él. El futuro
G
del Sol será pasar por diversas fases de expansión (estrella gigante) y contracción (estrella
enana), colocándose en cada una de estas fases en distintas ramas del diagrama H-R.
R
Algunos números del Sol son:
Á
• Tiene un diámetro de 1.400.000 km (unas 109 veces el terrestre), su distancia media a
La Tierra es de 150 millones de km y su luz tarda en llegar a La Tierra 8 min.
F
• Su temperatura es de 15.000.000º C en el centro, decreciendo hasta 6.000º C en la
superficie, y volviendo a crecer hacia las capas más exteriores.
• Su masa es 333.000 veces la de La Tierra, y contiene casi el 99% de la masa de todo el
I
Sistema solar.
• Composición: casi 94% de hidrógeno, casi 6% helio y 0.2% de elementos más
C
pesados C, N, O, Fe, etc.
• Estado: gas ionizado (plasma), con densidad creciente hacia el centro.
O:
• Período de rotación promedio 28 días: (con una rotación diferencial de 30 días
en los polos y 24 en el ecuador).
A
Estructura del Sol
S
El Sol es una esfera incandescente. En su interior se fusionan átomos de hidrógeno para
T
producir helio. En este proceso se libera la energía que viaja hacia el exterior. En el viaje
hasta la superficie, la energía se transporta de distintos modos a través de las diversas capas
del Sol, en un recorrido que puede durar un millón de años. R
Se puede establecer una distribución de
O
capas o zonas distintas del Sol, según sea el
modo como se propaga la energía del interior al
N
exterior:
O
1. Núcleo
El núcleo es la zona más interior del sol y
M
2. Zona radiativa
M Í A
Abarca el 45% del radio solar. El transporte de la energía que le llega desde el interior
se produce por radiación: los fotones, tras chocarse con los átomos repetidas veces, consiguen
transportar su contenido energético hasta la zona exterior siguiente.
3. Zona convectiva
Su anchura es de casi un 30% del radio solar. En esta región el transporte de energía se
N O
realiza por convección. Debido a las altas temperaturas los fluidos se dilatan transportando
energía hacia el exterior. En una cierta altura se enfrían suficientemente y se producen
movimientos descendentes de material por efectos gravitatorios. Se forman así las celdas
convectivas.
O
4. Fotosfera
R
La fotosfera es la zona desde la que se emite la mayor parte de la luz visible del Sol, por
eso se considera como la superficie solar. Tiene unos 600 km de grosor y se presenta formada
T
por gránulos (zona superior de las celdas convectivas, cuyo diámetro es 1.500 km y cuya vida
media es de 8 minutos) y manchas (zonas más
frías y oscuras que su entorno). Una mancha solar
S
5. Cromosfera
La capa siguiente a la fotosfera es la cromosfera. Es mucho más caliente y transparente,
y resulta eclipsada por el mayor brillo de la fotosfera. Su grosor es de aproximadamente
10.000 km. La cromosfera se observa en longitudes de
G
6. Corona solar
M O
La corona solar está formada por las capas más tenues de la atmósfera solar y sólo es
observable durante un eclipse solar o con un disco (coronógrafo) que eclipsa artificialmente el
Sol. Su temperatura alcanza hasta 2 millones de grados, una cifra muy superior a la de las
capas anteriores, siendo este crecimiento de temperatura uno de los enigmas en continuo
N O
estudio en la física solar.
Frecuentemente se
producen gigantescas
erupciones llamadas
eyecciones de masa
G
coronal. Desde la corona
se emite un flujo continuo
R
de partículas cargadas, a
gran velocidad y en todas
Á
direcciones, denominado
viento solar. El espacio
bajo la influencia del
F
viento solar se llama
heliosfera y abarca más
I
allá de la órbita de Plutón.
C
Fig.4: Corona solar durante un eclipse (Foto: Shelios)
O:
Magnetismo solar
A
Como consecuencia de la alta conductividad del plasma solar y de su rotación
diferencial en torno al eje solar, se generan campos magnéticos que son arrastrados arriba y
S
abajo en la zona de convección. Estos campos magnéticos emergen hacia la superficie del Sol
y se concentran, por un lado, en las manchas solares, donde alcanzan una intensidad de unos
T
3.000 gauss (un imán casero genera unos 100 gauss, y una brújula terrestre funciona con 0.5
gauss); y por otro lado, en las protuberancias solares. Pero el magnetismo solar no se reduce a
manchas y protuberancias, en general, los campos magnéticos emergen en la superficie del
Sol en forma de pequeños filamentos, separados por distancias tan pequeñas que no podemos R
resolverlos con los telescopios actuales.
O
La luz emitida por los átomos en presencia de un campo magnético está polarizada
N
(presenta distintas orientaciones del vector campo eléctrico). Para obtener información sobre
la intensidad, geometría y evolución de los campos magnéticos del Sol debemos estudiar la
O
polarización de la luz solar. Se debe realizar una cuidadosa observación, con telescopios y
espectropolarímetros, hacer un adecuado tratamiento de los datos obtenidos y por último, una
correcta interpretación física de los resultados. Con el estudio de los efectos Zeeman y Hanle
M
podemos obtener información sobre campos magnéticos en la atmósfera solar, desde 0.001
hasta miles de gauss.
Í
A
El flujo de energía que escapa del Sol cambia con el tiempo. Estas variaciones
constituyen el "ciclo de actividad solar” y están relacionadas con el número de manchas
solares que varía con un período de 11 años. Esta variación parece que es debida al campo
magnético. El Sol es un enorme imán que influye en todo su entorno, por lo que el clima de la
Tierra está modulado por la actividad magnética del Sol.
N O
Estudiando registros de manchas solares a finales del S. XIX, E. Maunder se dio cuenta
de que había una relación entre su número y ciertos fenómenos que ocurrían en la Tierra
(como las auroras boreales), y contemporáneos suyos observaron que el magnetismo solar
provocaba perturbaciones en sus aparatos de medida. Ahora parece claro que el ciclo de
O
emigraciones a sitios más cálidos. A esta época se le llama “Pequeña edad de hielo”. Se han
descubierto otros mínimos y máximos del número de manchas solares coincidiendo con
S
Heliosismología
O
Las observaciones que se realizaban en el Sol daban información de sus capas más
externas, pero el interior del Sol era impenetrable al conocimiento. Trabajos pioneros en los
M
M O
ejemplo la red GONG), o instrumentos a bordo de satélites como SOHO. La heliosismología
permite deducir información del interior del Sol. Estudia el espectro de frecuencias de las
ondas acústicas y gravitatorias producidas y atrapadas en su interior y proporcionan
información de su estructura y dinámica.
N O
Observando la superficie solar podemos descubrir las frecuencias de las ondas que se
propagan por su interior. Así pues, el Sol emite sonidos. Una de las frecuencias principales es
de 0.003 Hertzios, que corresponde a una vibración del Sol cada 5 minutos, pero que no
oímos ya que el oído humano sólo es sensible a vibraciones entre 100 y 20.000 Hertzios. Por
G
otro lado, según afirman científicos británicos, los arcos coronales, unos enormes anillos de
gas caliente y electrificado de la atmósfera del Sol, se comportan como un instrumento
musical y portan ondas sonoras que actúan casi de la misma manera que un órgano de tubos.
R
Podemos encontrar varias direcciones de Internet (por ejemplo
http://www.youtube.com/watch?v=vEdCYyEvLQo) en las que, parece ser, que eliminando y
Á
filtrando frecuencias para descontaminar de efectos espúreos, y escalándolas hasta hacerlas
audibles, podemos escuchar el sonido resultante del Sol. Usando simplemente el oído, en uno
F
de estos vídeos, el Sol canta, aunque de una forma muy monótona, aproximadamente en Re.
I
Telescopios para la astronomía solar en Canarias
C
Debido a la alta calidad astronómica del cielo de Canarias, varios países europeos han
construido grandes telescopios solares muy competitivos.
O:
A
S
T
R
O
Fig. 6: De izquierda a derecha, Torres VTT, GREGOR, y THEMIS (Tenerife), y SST y DOT (La Palma)
N
Las torres alemanas VTT (70 cm) y GREGOR (1.5 m), y el telescopio italo-francés
THEMIS (90 cm).
M
La torre sueca SST (1m), y el telescopio abierto (y transportable) holandés DOT (45cm).
El trabajar con telescopios cada vez más potentes y con técnicas de restauración de
O
imágenes más refinadas ha permitido captar detalles sobre el Sol que resultaban inconcebibles
hace unos años. Muchos de los fenómenos interesantes desde el punto de vista de la Física
R
Solar se dan a escalas muy pequeñas, siempre en el límite de resolución de los telescopios
utilizados. El estudio de estos fenómenos se conoce como Alta resolución en Física Solar. En
esta línea de trabajo, en octubre de 2008 un grupo de astrónomos españoles hace un
T
del material debido a la gravedad, de un modo similar a lo que ocurre en los desagües de las
bañeras. El descubrimiento fue muy resaltado por la prensa nacional e internacional, y en casi
todos los resúmenes de prensa calificaron el hallazgo como “encontrado por casualidad”. El
O:
hecho de que estos movimientos se descubrieran ahora, y no antes, se debe a varias razones:
C
a) Las observaciones se realizaron con uno de los mejores telescopios sobre La Tierra,
la Torre sueca del Roque de los Muchachos.
F I
M O
En los últimos años se están realizando observaciones del Sol desde satélites situados en
el espacio exterior a La Tierra, evitando así la contaminación producida por la atmósfera
terrestre en las imágenes solares. En este sentido, el satélite japonés HINODE presta su
colaboración desde septiembre de 2006 a las observaciones solares hechas desde tierra,
N O
coordinándose en posición y tiempo con los observatorios solares de La Palma y Tenerife.
G
Alemania y E.E.U.U., consiste en un telescopio de 1 m de apertura que voló durante seis días
en junio de 2009 en un globo estratosférico con trayectoria circumpolar sobre el Polo Norte,
aprovechando así el día eterno que ofrece ese lugar en esas fechas. Ensamblado al telescopio
R
se encontraba un magnetógrafo vectorial de alta resolución, IMaX, diseñado por cuatro
instituciones españolas lideradas por el IAC. Una vez recogido el material y pre-analizado, las
Á
imágenes resultantes presentan una formidable resolución. Los resultados completos aún no
han sido publicados, pero la misión, que era un pretencioso reto, ha sido calificada
F
científicamente como un éxito.
I
C
O:
A
S
T
R
O
N
O
Fig.7: Lanzamiento del experimento SUNRISE desde el Polo Norte (Base sueca de Esrange).
M
Es importante resaltar que, con la actual tecnología, el Sol sigue siendo la única estrella
Í
donde podemos observar directamente detalles en su superficie, es decir, vemos un disco con
muchas estructuras. Cualquier otra estrella se ve sólo como un punto luminoso en el foco de
A
nuestros más potentes telescopios. Así pues, en el Sol tenemos una gran fuente de inspiración
ilumina la mente con la luz de nuestro Sol para así estudiar otras estrellas. Y nos alegra
mucho que la estrella que más nos calienta pueda describir de una manera ejemplar a todas las
demás.
Bibliografía
N O
Canarias, y desarrolla sus líneas de investigación en Alta Resolución en Física Solar. Ha presentado varios
trabajos en congresos y publicado numerosos artículos en revistas nacionales e internacionales. Tiene gran
interés en la Docencia Universitaria y en la Divulgación Científica. Además de su dedicación a las labores
S
Abstract We propose an activity that, modifying in some sense the definition of a hyperbola,
presents the circumference as a geometric locus in an unusual way. This process can be
the starting point to introduce some interesting geometric concepts, like the cross-ratio of
4 points or the notion of constructibility, that are not usually discussed in the classroom.
1. Introducción
Sin embargo, éstos son los únicos lugares geométricos “singulares” que se suelen presentar a los
alumnos. De este modo, la importancia de la idea de lugar geométrico como el conjunto de puntos que
cumplen una determinada propiedad queda diluida. Incluso después de que el alumno ha logrado cierta
destreza en la deducción de las ecuaciones de la elipse, hipérbola o parábola no suelen proponerse
ejercicios que hagan uso de dicha destreza y que permitan al alumno descubrir nuevas curvas que se
salgan de lo que para ellos es habitual.
Óvalos de Cassini (pues éstas son las curvas definidas por dicha propiedad). A partir de aquí pueden
estudiarse propiedades de estas curvas, hablar de la lemniscata como caso particular, etc...
Habiendo modificado la ecuación de la elipse del modo que acabamos de presentar, surge de
manera totalmente natural la cuestión de cambiar “diferencia” por “cociente” en la definición que se
hace de la hipérbola y plantear la siguiente pregunta: ¿cuál es el lugar geométrico de los puntos del
plano cuyo cociente de distancias a dos puntos fijos es constante? En este trabajo vamos a desarrollar
algo más esta pregunta mostrando cómo, pese a iniciar el camino en el terreno de la geometría
analítica, puede servirnos como punto de partida natural para la introducción de conceptos
geométricos importantes que no aparecen si nos centramos únicamente en un tratamiento analítico.
En concreto, los objetivos principales que se persiguen con la actividad son los siguientes:
“¿Cuál es el lugar geométrico de los puntos del plano cuyo cociente de distancias a dos
puntos fijos es constante?”
Si planteamos esta pregunta en el aula, justo después de haber trabajado fervorosamente los
temas dedicados a las cónicas, lo más seguro es que la respuesta que se obtenga sea similar al
siguiente desarrollo:
Llamemos F(a,0) y F’(-a,0) a los puntos fijos del enunciado, sea b el valor constante del
cociente (notar que a,b>0) y sea P(x,y) un punto cualquiera del lugar geométrico buscado. Así, las
d ( P, F )
condiciones del enunciado se traducen en = b , con b>0 y recordando la expresión para la
d ( P, F ' )
distancia euclídea entre dos puntos del plano llegamos fácilmente tras algunas sencillas operaciones a
la expresión:
2a (b 2 + 1)
x +y +
2 2
x + a2 = 0 ,
b −1
2
⎛ a (b 2 + 1) ⎞ 2ab
que se corresponde con una circunferencia de centro ⎜⎜ − ,0 ⎟⎟ y radio 2 . Siempre que se
⎝ b −1
2
⎠ b −1
cumpla que b 2 − 1 ≠ 0 , lo cual implica b ∈ (0,1) ∪ (1, ∞) por ser b estrictamente positivo.
Si b=1 resulta que el lugar geométrico buscado deja de ser una circunferencia y pasa a ser una
recta; más concretamente la mediatriz del segmento FF ' . Por otro lado, si 0 < b < 1 , basta cambiar los
papeles de F y F’ considerando que el valor constante del cociente es 1/b>1.
Puesto que la curva obtenida es bien conocida por los alumnos y dado que ya hemos deducido
completamente su ecuación, su centro y radio, podríamos concluir que la pregunta con la que
iniciamos esta sección está completamente respondida. Sin embargo, esto es cierto sólo en parte, y
como habitualmente sucede en matemáticas (y en la vida), una pregunta implica la formulación de
otras. Por ejemplo:
Las dos preguntas anteriores están muy relacionadas y nos llevan a abandonar la autopista de la
geometría analítica para tomar las más estrechas carreteras de lo sintético. La segunda, además, nos
servirá para plantearnos algunas dudas sobre la definición de los números reales.
3. ¡Fuera coordenadas!
Vamos a tratar de responder la misma cuestión pero sin utilizar coordenadas. Supondremos
dados dos puntos del plano F y F’, siguiendo con la notación de la sección anterior, así como dos
YZ
segmentos XY e YZ cuya razón entre sus longitudes es el valor constante que define el lugar
XY
geométrico. Más adelante surgirá la pregunta de cómo construir estos dos segmentos, de momento los
supondremos dados. Con estos ingredientes traducimos la pregunta original del siguiente modo:
PF ' YZ
“¿Qué puntos P del plano cumplen = ?”
PF XY
El primer paso en la resolución del problema pasa por encontrar dos puntos A y B sobre la recta
definida por F y F’ que cumplan las condiciones de definición del lugar geométrico. Para ello
procedemos del siguiente modo (ver Figura 2):
En primer lugar, sobre una recta cualquiera que pase por F (distinta de la definida por F y F’)
trasladamos los segmentos XY e YZ haciendo coincidir X con F. Ahora trazamos una paralela a ZF '
que pase por Y. De este modo queda definido el punto A que, gracias al Teorema de Thales, cumple:
AF ' YZ
=
AF XY
Nótese que este procedimiento es, precisamente, uno de los métodos de construcción del cuarto
armónico de la terna F, F’ y A. Recordar que una cuaterna de puntos (AB,CD) se llama cuaterna
AC AD
armónica si = . Así pues, lo que hemos hecho es encontrar A y B tales que (F’F,AB) es una
CB DB
cuaterna armónica. Observar también que si trazamos la circunferencia C2 de diámetro AB y nos
fijamos en su punto de corte con aquella de diámetro FF’, los radios de ambas circunferencias que
pasan por dichos puntos son perpendiculares. Dos circunferencias así se llaman ortogonales y están
íntimamente relacionadas 1 con las cuaternas armónicas (como se observa aquí). Estos dos objetos,
cuaternas armónicas y circunferencias ortogonales, que son de gran importancia en la geometría
sintética, desgraciadamente están completamente olvidados en la educación matemática actual. Esta
actividad puede servir para, al menos, presentarlos y comentarlos brevemente.
Ya tenemos pues dos puntos del lugar geométrico que buscamos. Ahora bien, se trata de dos
puntos muy particulares pues están justamente sobre la recta definida por los dos puntos F y F’ fijos.
Supongamos que tenemos un punto P del plano (ver Figura 3) cumpliendo la condición
PF ' YZ AF ' BF '
= = = . ¿Qué podremos decir de P?
PF XY AF BF
1
Dadas dos circunferencias ortogonales, cualquier recta que pase por el centro de una de ellas las corta en puntos
que forman una cuaterna armónica. En nuestro caso, la recta en cuestión es la que une ambos centros.
Antes de continuar presentamos una aplicación del Teorema de los senos que nos van a resultar
de gran utilidad. Si en un triángulo ABC elejimos un punto D sobre la recta AC, se cumple que:
AD ABsen∠ABD
=
DC BCsen∠DBC
La demostración de este hecho es sencilla y es interesante que los alumnos se den cuenta de que
el resultado es el mismo independientemente de que el punto D sea interior o exterior al lado AC.
Hemos recuperado, pues, lo que ya sabíamos gracias a la sección anterior. El lugar geométrico
buscado es una circunferencia de diámetro los puntos A y B tales que (FF’,AB) es una cuaterna
YZ AF ' BF '
armónica con = = .
XY AF BF
En las dos secciones anteriores hemos respondido a una misma pregunta empleando técnicas
completamente diferentes. En el primer ataque hemos empleado toda la artillería de la geometría
analítica, mientras en el segundo la hemos mantenido completamente al margen.
En ambos casos hemos llegado, no obstante, a una misma respuesta: el lugar buscado es una
circunferencia. Lo que sí han sido diferentes son los elementos que definen dicha circunferencia. Así
en el enfoque analítico encontramos el centro y el radio (sus coordenadas y longitud, respectivamente)
y en el no-analítico determinamos el diámetro de dicha circunferencia. En cualquiera de ambas
situaciones la figura está completa y unívocamente determinada.
Ahora bien, ¿es esto completamente satisfactorio? Como siempre, depende del punto de vista,
pero lo cierto es que puede dar lugar a algunos problemas de índole casi filosófica. De hecho, si
recurrimos al maestro Euclides vemos que el tercero de sus postulados versa sobre la posibilidad de
construir un círculo con cualquier centro y cualquier radio. Es decir, dados el centro y el radio, con
ayuda del compás, resultará sencillo dibujar la circunferencia correspondiente.
Dicho esto propongamos a nuestros alumnos dibujar una circunferencia de centro el origen y
radio, por ejemplo, 3 2 . El problema surge a la hora de fijar el radio. ¿Dónde está el número 3 2 en
el eje de abscisas? Podremos aproximarlo, acotarlo... pero no encontrarlo exactamente armados sólo
de nuestra regla y nuestro compás. Está clara la consecuencia que esto tiene a la hora de dibujar el
lugar geométrico que nos ocupa. A veces podremos hacerlo, otras no.
Quizás nuestros alumnos piensen que esto implica que Euclides estaba equivocado. Esto puede
ser el punto de partida para hablar de la idea de números constructibles (doblando papel, empleando
distintas herramientas), sobre lo que significa la expresión “dados el centro y el radio” o incluso sobre
las distintas concepciones que pueden tenerse al respecto de la existencia de un ente matemático.
5. Conclusiones
Durante el proceso se han empleado técnicas tanto analíticas, con las que el alumno está
plenamente familiarizado; como sintéticas. Éstas últimas, pese a su riqueza, están siendo olvidadas
cada vez más en el aula. Esta actividad puede servir para manejar conceptos sencillos y fácilmente
manipulables, como las cuaternas armónicas y las circunferencias ortogonales.
Esta doble forma de abordar el problema culmina con la obtención del lugar geométrico
buscado, una circunferencia, a partir de dos conjuntos de datos diferentes. En el enfoque analítico se
obtiene el centro y el radio. En el enfoque sintético, el diámetro. Esta dicotomía puede servir como
inicio de una discusión sobre qué es necesario para definir una figura. Además los diversos modos de
presentar los datos: numéricamente o mediante segmentos, darán pie a discutir la existencia y la
constructibilidad de los números reales.
Bibliografía
Abstract We present a method of functions covariational graphing. This method focuses on in three
fundamental elements: graphing variables changes by calculating the differences;
addressing the relationship of covariation among variables by analyzing how one changes
with respect to the other; it is assumed to curves as “polygonal” consisting of an assembly
infinitely small line segments, as these segments are becoming smaller the polygonal is
closer to a conventional curve. Graphing Covariational such questions as: What change?
How much change? What is direction of change? At what rate changes? How does this
change globally?
Keywords Covariational graphing, covariational reasoning, change, differences, variables.
1. Introducción
1
En México el Nivel Medio lo componen la secundaria y el bachillerato. El primero se le conoce como Nivel
Medio Básico y comprende el 7º, 8º y 9º grado de escolarización y el segundo es conocido como Nivel Medio
Superior y comprende el 10º, 11º y 12º grado. Las edades de los estudiantes en secundaria fluctúan entre 12 y 15
años y en el bachillerato entre 15 y 18.
puntos singulares, etc. En el último año del bachillerato, según los programas, se propone utilizar la
derivada para graficar funciones. Con la derivada se pueden determinar con precisión los intervalos de
crecimiento, decrecimiento, máximos y mínimos de una función, por tanto las gráficas que se obtienen
alcanzan mayor fineza. En 1980 se publica en México la monografía “Cómo construir gráficas” de
Shilov (1980), publicada originalmente en ruso en 1959. El método que allí se plantea se denomina
“método de operaciones” y consiste en elaborar una gráfica justamente realizando las operaciones
indicadas en la fórmula dada. Ya sea adición, substracción, multiplicación, división u otra, deben
efectuarse para dibujar la gráfica. Este método combina las operaciones indicadas en la fórmula con
las representaciones gráficas de las imágenes de la función. Empero la mayor parte de los métodos
utilizados en la Educación Media, enfocan su atención en la ubicación de la gráfica y omiten o relegan
a un segundo plano el comportamiento de la misma. Por tal razón en este artículo proponemos un
método diferente, éste enfoca la atención en la construcción de la gráfica a partir de su
comportamiento. Esto lo logramos sobre la base de la graficación de los cambios que experimentan las
variables. Estos cambios reconocidos con los símbolos Δx y Δy, se cuantifican mediante las
diferencias, modelos matemáticos que en la matemática universitaria se transforman en diferenciales.
Por tanto esta forma de graficación, que hemos denominado como covariacional (discutida en
Salgado, 2007), rescata a las diferencias en tanto elementos que indican cuánto y cómo cambian las
variables (unas en relación con las otras) y sobre todo que éstas (las diferencias) pueden ser
representadas gráficamente para dar cuenta del comportamiento de la función.
Después de haber enseñado graficación de funciones en la escuela se espera que los estudiantes
hayan desarrollado habilidades para graficar e interpretar gráficas. Sin embargo, varias investigaciones
han reportado que estas habilidades no se desarrollan en cantidades significativas de estudiantes, o
bien que se generan concepciones alternativas en ellos que obstaculizan el desarrollo de esas
habilidades. En este sentido se reportan dificultades y errores de los estudiantes al construir,
comunicar o extraer información de las gráficas (Wainer, 1992; Fabra y Deulofeu, 2000; Leinhardt,
Zaslavsky y Stein, 1990; Roth y Bowen, 2000); para articular diferentes representaciones del concepto
de función (Hitt, 1988); para entender la relación entre el significado gráfico de la trayectoria física de
la caída libre de los cuerpos y su representación cartesiana (Dolores, Alarcón y Albarrán, 2002) e
incluso para establecer la relación entre las descripciones verbales y las representaciones gráficas
(Dolores, Dolores, Chi, Canul, Cantú y Pastor , 2009). Otras dificultades están asociadas al escaso
desarrollo de un razonamiento covariacional ya detectado por Leinhardt, Zaslavsky y Stein (1990),
dificultades detectadas también por Carlson, Jacobs, Coe, Larsen y Hsu (2002) y Dolores (2004).
Según los textos escolares una función es una colección de parejas ordenadas cuyas primeras
coordenadas no se repiten, si F es una función de variable real (es decir de R en R) entonces da lugar a
la colección: F = {(x1, y1), (x2, y2),…, (xn, yn)}, en donde xi ≠ xj. Para que quede debidamente definida
una función requiere de un conjunto de partida (R en este caso) y uno de llegada (en este caso es el
mismo) y una regla de correspondencia. Para graficar una función atendiendo sólo a estas condiciones
basta con representar las parejas ordenadas como puntos del plano cartesiano de la forma (xi, yj). Sin
embargo en esta definición queda implícita la variación y la covariación, estas propiedades de las
funciones se manifiestan en que, todo aumento o disminución de una de las variables, se traduce en un
aumento o disminución en la otra. Una interpretación cualitativa o cuantitativa de una gráfica requiere
de centrar la atención en los efectos sobre la relación entre las dos variables, y en particular en su
patrón de covariación, es decir atender simultáneamente los efectos que provocan los cambios de la
variable independiente en la variable dependiente. Sin embargo esta relación de covariación no se
moviliza en cantidades importantes de estudiantes cuando interpretan gráficas. Por ejemplo, Dolores
(2004) detectó que cuando los estudiantes de bachillerato interpretan gráficas, atienden lo que pasa
con la variable independiente y desatienden lo que pasa con la variable dependiente, los efectos de los
3. Fundamentación
Por otra parte adoptamos la definición de razonamiento covariacional planteada por Carlson,
Jacobs, Coe, Larsen, y Hsu, (2002). Este se define como las actividades cognitivas involucradas en la
coordinación de dos cantidades variables, atendiendo las formas en que cambian una con respecto de
la otra. Estas actividades cognitivas implican acciones mentales propias de la covariación, que
proporcionan un medio para clasificar los comportamientos que se pueden ver cuando los estudiantes
se involucran en tareas de covariación. Sin embargo, la habilidad de razonamiento covariacional de un
individuo relativa a una tarea particular, se puede determinar examinando el conjunto de
comportamientos y acciones mentales exhibidas mientras responde a esa tarea. El razonamiento
covariacional se describe por medio de 5 niveles de desarrollo de las imágenes de covariación y están
asociadas a: la coordinación de los cambios, su dirección, su coordinación cuantitativa, la razón
promedio y la razón instantánea.
Para la Graficación Covariacional la idea de curva se construye a partir de una poligonal y para
ello recurrimos a la definición leibniziana de curva. Tradicionalmente, en los procesos de graficación,
no se repara sobre la naturaleza de las curvas que se grafican, generalmente se asume que los
estudiantes ya traen formada una idea de curva o de curvatura. En este artículo se parte del principio
de que la idea de curvatura debiera reconstruirse sobre la base de las poligonales. Una curva por tanto
se asume de manera similar como se define en L´Hospital (1696), se le considera como el ensamblaje
de una infinidad de segmentos de recta o como una poligonal de un número infinito de lados. Bajo
estas condiciones una curva se construye primero mediante una poligonal cuyos segmentos son
“grandes”, y a medida que los segmentos de recta se hacen “más pequeños” se alcanza mayor fineza.
En estas condiciones la gráfica de una línea curva no se da por hecho que ya lo es, sino que la
curvatura se construye a medida que el número de lados de la poligonal se hace cada vez mayor. Es
claro que esta será siempre una aproximación, pero le da sentido reconstructivo a la noción de
curvatura. Estas ideas se ilustran mediante las Figuras 1, 2 y 3 que aparecen a continuación.
Figura 1. Poligonal con Figura 2. Poligonal con Figura 3. Curva con “lados
“lados grandes” “lados pequeños” infinitamente pequeños”
4. Graficación covariacional
a) ¿Qué cambia? Identificar qué variables se representarán y su relación entre ellas. Si se trata
de la función de caída libre, s(t) = 4.9t2, la variables son la distancia s y el tiempo t
relacionadas mediante la fórmula s(t).
b) ¿Cuánto cambia? Calcular y coordinar la cantidad de cambio de una variable con los
cambios en la otra y representarlos en el plano mediante segmentos de recta. Si t cambia de ti
a ti +Δt entonces s(t) cambia de s(ti) a s(ti) + s(ti + Δt), de modo que para este Δt corresponde
un Δs que se obtiene de la diferencia: s(ti + Δt) - s(ti).
c) ¿Cómo cambia? Coordinar gráficamente la dirección de los cambios de una variable con los
cambios en la otra variable. Para la función s(t), supongamos que Δt > 0; si Δs > 0 en un
determinado intervalo entonces s(t) crece en ese intervalo; si Δs < 0 entonces s(t) decrece; si
Δs = 0, s(t) no crece ni decrece, se mantienes constante.
d) ¿A qué razón cambia? Calcular las razones de cambio promedio con incrementos
uniformes de cambio en la variable independiente y representarlas gráficamente. La razón de
cambio promedio la da el cociente: Δs/Δt, comúnmente conocida como rapidez o velocidad,
dependiendo si se trata de magnitudes escalares o vectoriales. En términos gráficos este
cociente es la pendiente de un lado rectilíneo de la poligonal en un intervalo determinado.
e) ¿Cómo se comporta globalmente la gráfica? Del análisis de los cambios se desprende el
comportamiento global de la función en su dominio. La determinación de los intervalos
donde s(t) crece, dónde decrece, dónde se mantiene constante. Es claro que con la razón
cambio promedio se obtienen sólo aproximaciones al comportamiento de las curvas,
mediante la utilización de la derivada se obtiene mayor fineza.
xi → xf = xi + Δx Δx = xf − xi
Los cambios de las variables, Δx y Δy, se pueden representar gráficamente como segmentos de
recta perpendiculares entre sí, y el segmento de recta que los une constituiría un lado de la poligonal
que con mayor fineza se convertiría en la curva deseada, ver Figura 4.
f (xi+ Δx)
Δy = f (xi+ Δx) - f (xi )
f (xi )
Δx
0 xi xi + Δx x
6. Ejemplos
Ejemplo 1. Representar gráficamente la función: s(t) = 0.5t +1, para 0 ≤ t ≤ 4, se trata de una función
ampliamente utilizada en Física donde s es la distancias recorrida por un cuerpo y t el tiempo.
De manera inmediata se puede identificar que s y t son las variables. Para hacer la
representación gráfica, por comodidad, se hace que t aumente de uno en uno, es decir que Δt = 1, y se
calculan los cambios que experimenta s mediante la fórmula: Δs = s(ti+Δt) − s(ti). En la Tabla 2
aparecen los resultados de esos cálculos y en la Figura 5 aparecen representados geométricamente. En
ella se puede observar que los cambios que experimenta s son constantes, es decir siempre que t
aumenta uno, s aumenta 0.5, esto también significa que la gráfica crece a razón constante (ver Figura
6), esta razón en términos geométricos es justamente la pendiente de la recta, ésta a su vez, se le
reconoce con la literal m que para este caso m =Δs/Δt. Con esta información se puede hacer el primer
esbozo gráfico de s(t) el cual aparece en la Figura 7. ¿Qué pasa si se reducen ahora los incrementos de
modo que Δt = 0.5?
De acuerdo con los cálculos que aparecen en la Tabla 3, si t cambia de 0 a 0.5, s aumenta 0.25,
lo mismo sucede para cuando t cambia de 0.5 a 1 y así mismo con los demás, estos cambios aparecen
representados en las Figuras 8 y 9. Esto significa que los cambios que experimenta s, los Δs, son
constantes. Además a medida que t aumenta también aumenta s, es decir, s es creciente y crece a razón
de 0.5. Esto indica que tiene la misma pendiente (y que además pasa por los mismos puntos) que la
gráfica del primer esbozo. Esta última es todavía más precisa que la anterior. Empero si reducimos
todavía más el valor de Δt, a Δt = 0.1, ¿La gráfica será distinta de la que hemos obtenido? Con
cálculos similares a los anteriores, se puede constatar que la pendiente es la misma que la obtenida
anteriormente. Esto permite suponer que la pendiente seguirá siendo la misma aunque Δt sea muy
pequeño. Se puede seguir disminuyendo la magnitud de los cambios, sin embargo la poligonal
obtenida mediante la aproximación anterior proporciona un buen esbozo de la gráfica de la función
s(t) por lo que la aproximación puede parar hasta aquí y considerar a la gráfica de la Figura 10 como
aceptable.
En primer lugar se identifican las variables, se representarán y su relación entre ellas, en este
caso y depende de x, es decir que y cambia si cambia x. Posteriormente se calculan y coordinan la
cantidad de cambio de una variable con los cambios en la otra variable y se representan en el plano
mediante segmentos de recta. Por comodidad primero se asignan cambios en x de uno en uno, ver
Tabla 4. Con cambios de uno en uno en x, cuando x cambia de -2 a -1, y decrece 3 unidades, es decir
Δy = -3 (ver Tabla 4) el signo negativo indica decrecimiento. Cuando x cambia de -1 a 0, y decrece 1
unidad, es decir Δy = -1. Si x cambia de 0 a 1, y crece también 1 unidad, en este caso Δy = 1, el signo
positivo del Δy indica que y crece; si x cambia de 1 a 2, Δy = 3; si x cambia de 2 a 3, Δy = 5 (aunque
por razones de espacio este cambio ya no aparece representado) y así sucesivamente. Para las x
positivas y Δx iguales que en el caso anterior los Δy se comportan de manera simétrica con respecto a
las x negativas, en los primeros la gráfica es decreciente y en los segundos es creciente (ver Figuras 11
y 12). Incluso se nota que los Δy siguen un patrón que rige a los números impares: 2n -1. Estos valores
de Δy coinciden con la razones de cambio por medio de las cuales se rige el comportamiento de la
función, se puede decir que decrece a razón variable y crece también a razón variable, para x de -2 a 0
y de 0 a 2 respectivamente. Estos cálculos han permitido dibujar el primer esbozo de la gráfica
de y = x2, la poligonal que aparece en la Figura 13.
x
4
-2 -1 0 1 2 y
Figura 12. Representación de algunas diferencias y Figura 13. Primer esbozo gráfico de f ( x) = x2
dirección de la poligonal
Empero este esbozo de la Figura 13 es muy rudimentario, para ganar fineza se requiere
disminuir la magnitud de Δx. Para ello ahora se explora cómo se comporta Δy para Δx = 0.5. Se sigue
un procedimiento parecido al anterior, los cálculos correspondientes aparecen condensados en la Tabla
5 y las representaciones gráficas de sus diferencias aparecen en la Figura 14.
Con los cálculos de la Tabla 6 es posible dibujar los cambios correspondientes que aparecen en
la Figura 16. En la figura 17 aparece la gráfica (desprovista de las representaciones de los cambios que
la hicieron posible) la cual se puede considerar aceptable. Con toda la información derivada de los
cálculos realizados y sus respectivas representaciones gráficas se puede afirmar que la función es
decreciente en el intervalos: −2 < x < 0; y creciente en 0 < x < 2. Decrece a razón variable y también
crece a también a razón variable. Inclusive cerca de x = 0, los Δy van adquiriendo valores cada vez
más cercanos a cero. Esto nos hace suponer que en x = 0, la gráfica no crezca ni decrezca, es decir Δy
= 0. Es claro que estas afirmaciones requieren de justificaciones matemáticas más sólidas que los
provee el análisis matemático. Sin embargo con la Graficación Covariacional y el uso de las
diferencias razonablemente pequeñas se pueden obtener gráficas intuitivamente aceptables.
Figura 16. Representación de los cambios para Δx, Figura 17. Grafica aceptable de f ( x) = x2
Δy, para Δx = 0.25
7. Consideraciones finales
El método de graficación propuesto en este documento puede ser utilizado desde los
niveles 8º grado de escolaridad y perfeccionarse en el bachillerato (a partir de 10º grado) o en la
universidad. Este método puede complementar a otros métodos de graficación como el de puntos y
preparar las condiciones necesarias para lograr introducciones más significativas al Cálculo
Diferencial e Integral, pues está construido justamente sobre la base de los elementos medulares de
éste: las diferencias. Las diferencias como modelos que permiten cuantificar el cambio. Por eso y con
razón a esta parte de la matemática se le conoce también como la matemática de la variación y el
cambio. En este documento nos hemos centrado en la descripción, fundamentación y ejemplificación
del método. En futuros trabajos daremos cuenta de los resultados que se obtienen al poner este método
en condiciones instruccionales determinadas. Algunos colegas han hecho ver lo laborioso de los
cálculos numéricos y de que, escapan al método, aspectos relativos a la continuidad. Sin embargo, es
necesario que los estudiantes desarrollen habilidad numérica en los cálculos y la trasladen a las
representaciones gráficas y viceversa. El aprendizaje, como lo sugiere Duval (1998) radica justamente
que los estudiantes sean capaces de transitar por diversos registros de representación semiótica. La
Graficación Covariacional requiere necesariamente de esa transición.
Los cambios no interesan y no se representan Se representan gráficamente los cambios y no solo los
gráficamente esos cambios, solo se unen puntos puntos. Importa esencialmente lo que sucede “entre”
consecutivos sin cuestionarse sobre su significado los puntos. Interesa obtener una poligonal como
variacional. “aproximación” a la curva.
Para graficar interesa cuánto y cómo cambia la variable
Se pasa de un punto a otro sin cuestionarse lo que
independiente y este cambia qué efectos tiene sobre los
pasa en el intermedio, tampoco se cuestiona sobre el
cambios de la variable dependiente. “Si el tiempo t
cuánto cambia las variables.
cambia de 1 a 2 la distancia s aumenta 4 unidades”
No es motivo de análisis la rapidez de la variación Se enfatiza sobre la “rapidez” de los cambios mediante
ni su representación gráfica. La pendiente se asocia la razón de cambio promedio. Esta se asocia con la
con la derivada hasta cuando ésta es motivo de inclinación de los segmentos de recta que forma la
estudio y no cuando se grafica un función. “curva”. Recuérdese que esta es una poligonal.
La poligonal, o sea la gráfica buscada, será más precisa
No es motivo de discusión la fineza o precisión de la
si se reducen suficientemente los cambios de la
curva.
variable independiente.
Bibliografía
Crisólogo Dolores Flores nació en Tlalquetzala, Municipio de Huamuxtitlán, Gro, México. Es profesor
del postgrado de la Unidad Académica de Matemáticas de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG),
México; es Licenciado y Maestro en Ciencias en Matemática Educativa por la UAG, es Doctor en
Ciencias por el Instituto Superior Pedagógico “Enrique J. Varona” de la Habana, Cuba. Trabaja en la
línea de investigación del Pensamiento y Lenguaje Variacional, ha publicado sus principales hallazgos en
esta línea en tres libros y más de 10 artículos.
Gerardo Salgado Beltrán, nació en Cocula, Gro., México. Es profesor de la Unidad Académica de
Matemáticas, es Licenciado y Maestro en Ciencias en Matemática Educativa por la UAG. Trabaja como
profesor de la Licenciatura en Matemáticas de la misma universidad, se graduó como Maestro en
Ciencias en Matemática Educativa en diciembre de 2007.
Resumen En este artículo presentamos una experiencia llevada a cabo en Primero de Primaria en el
CEIP Pablo Ruiz Picasso de Los Palacios y Villafranca (Sevilla). Teniendo en cuenta que
los conocimientos matemáticos deben ser para los alumnos herramientas fundamentales
que les permitan reconocer y resolver las situaciones problemáticas de su entorno, y por
ello totalmente imprescindibles en la vida diaria, hemos aprovechado la metodología del
Trabajo por Proyectos. El tema que hemos trabajado ha sido “El agua”.
Abstract In this paper we present an experiment carried out in first grade in the CEIP Pablo Ruiz
Picasso de Los Palacios y Villafranca (Sevilla). Taking into account that the mathematical
knowledge for students to be critical tools that enable them to recognize and resolve
problem situations in their environment, and therefore absolutely essential in everyday
life, we have used the methodology of project work. The item that we have worked has
been "the water".
1. Introducción
El Trabajo por Proyectos es actualmente la base de nuestra tarea en clase porque pensamos que
es una vía que facilita el desarrollo de la totalidad de las competencias básicas y está vinculado a la
perspectiva del conocimiento globalizado. Esta forma de trabajar permite el logro de ciertos propósitos
educativos a través de un conjunto de acciones, interacciones y recursos orientados a la resolución de
un problema.
a) el tratamiento de la información, y
b) la relación entre los diferentes contenidos en torno a problemas o hipótesis que faciliten al
alumnado la construcción de sus conocimientos.
c) Además nos permite:
Para llevar a cabo este proyecto realizado en nuestra clase era necesario hacer ver en una sesión
a los niños y niñas la problemática que encierra la escasez de agua y tratar durante el primer trimestre
del curso 2008-2009 sobre aspectos tales como: las características del agua, de dónde procede el agua
que utilizamos, normas para su correcto uso, la contaminación, etc. La motivación de la clase se hizo
tomando como punto de partida la Expo de Zaragoza del año 2008 dedicada a este tema.
A partir de esta motivación, es totalmente necesario hacer una recogida de ideas previas que nos
permita partir de lo más personal y cercano para poder contactar con las ideas y conocimientos que los
niños y niñas tienen sobre el tema. Desde aquí, hemos avanzado hacia lo más complejo y general,
siempre respetando los diferentes niveles de aprendizaje del alumnado. Es necesario tener en cuenta la
importancia de que sepan qué tienen que hacer y para qué (producto final). Para avanzar hacia lo más
complejo necesitamos una serie de actividades de búsqueda, tratamiento de la información y decidir
qué queremos hacer con esta información.
Una vez que todos estos datos estuvieron recogidos, se trabajó, siempre en gran grupo, sobre
aquellas cosas que querían hacer con la información que íbamos a ir recogiendo a lo largo del
trimestre. Esto no implica que hayamos olvidado otro tipo de agrupamiento, todo lo contrario, a veces
fue necesario realizar trabajos personales y por parejas. Estas fueron las propuestas que recogimos
sobre lo que querían hacer:
En Lenguaje
- Un cómic.
- Un cuento. Escribirlo, ilustrarlo y encuadernarlo.
- Un álbum con fotos.
En Matemáticas:
- Contar cuánta agua de lluvia cae con un pluviómetro. Medimos el agua caída cada mes
durante todo el curso escolar.
- Hacer un gráfico registrando los datos que hemos recogido sobre la cantidad de agua
caída.
- Realizar problemas sobre el agua caída en un periodo de tiempo (mes, semana...)
En Plástica:
- Un cuadro.
- Una maqueta del ciclo del agua.
- Animales que viven en el agua. Hacer mural.
En Música:
Además:
Partiendo de este momento, el trabajo se va haciendo muy atractivo para los niños, sobre todo,
teniendo en cuenta que durante este curso hemos podido contar con la bendición de la lluvia para
nuestra experiencia en el aula. Realmente era una fiesta cuando llovía.
Con esta forma de trabajo, lo que pretendemos es que los conocimientos que adquieran se
materialicen en actuaciones concretas en su vida diaria y en este caso que las actividades de
matemáticas tengan un significado para ellos.
Para desarrollar este trabajo ha sido fundamental crear un clima de confianza en el aula y de
hacer a los niños y niñas pensar por su cuenta promoviendo la implicación, el pensamiento crítico y la
iniciativa personal.
El juego ha sido de vital importancia en el desarrollo del proyecto y nos ha servido para trabajar
a nivel grupal e individual, aceptar reglas y acuerdos ha sido fundamental y sobre todo les ha
permitido desarrollar una actitud de curiosidad, concentración e investigación sobre la realidad.
Por otro lado, la manipulación de material concreto para el estudio e investigación del agua les
ha dado la posibilidad de comprender con mayor facilidad. Los materiales imprescindibles en nuestra
clase han sido la calculadora y las regletas Cuisenaire, además de un pluviómetro. Con ellos, hemos
ido descubriendo propiedades y relaciones matemáticas a través de tres fases: manipulativa, gráfica y
simbólica.
Desde este momento, hemos trabajado para que el niño manipule, observe, descubra y llegue a
elaborar su propio pensamiento. Pasamos de imponer una forma particular de realizar una actividad a
dejar en manos de los alumnos y alumnas esta decisión. Sus aportaciones han sido fundamentales. Los
niños y niñas han aprendido con esta forma de trabajo a escuchar y respetar la opinión de los demás en
los temas que han ido surgiendo. Gracias a la observación y experimentación han ido construyendo su
propio pensamiento y esto les ha permitido descubrir cosas del agua que con otra metodología resulta
mucho más difícil de comprender y sobre todo han sido capaces de interpretar y aplicar sus
conocimientos a los problemas que se iban planteando.
3.3. Trabajamos las capacidades (el litro) comprobando la cantidad real de agua caída
50
DICIEMBRE ENERO 40
30
20 LITROS DE AGUA
FEBRERO MARZO DE LLUVIA
10
ABRIL MAYO
JUNIO
Bibliografía
Fernández Bravo, J. A.(2005) Ideas sobre metodología didáctica para la enseñanza de la matemática.
Ventura, M. y Hernández, F. (1992). La organización del currículum por proyectos de trabajo: el
conocimiento es un caleidoscopio. Barcelona: Grao.
Inés Sivianes Valdecantos (1963, Sevilla) trabaja en el CEIP Pablo Ruiz Picasso de Los Palacios y
Villafranca, provincia de Sevilla. Ha sido maestra de Educación Infantil durante 18 años y ahora lo hace
en la Educación Primaria desde el año 2003. Es licenciada en Pedagogía por la Universidad Hispalense.
E
Volumen 72, diciembre de 2009, páginas 81–103
X
Numerator: un material manipulativo en el aula
P
Juan Pedro Barreto Dorta (Colegio Cisneros Alter)
Manuel Herrera Pérez (Colegio Cisneros Alter)
E
Resumen El Numerator es un material manipulativo que se utiliza en la clase de Matemática como
apoyo para el profesorado a la hora de que los alumnos desarrollen su capacidad de
R
abstracción y razonamiento, partiendo de la manipulación y realidad concreta de éste,
tanto en la enseñanza de la numeración, como en la referida al bloque de operaciones en
esta área. Este artículo recoge la experiencia desarrollada con este material en dos grupos
I
del Segundo Ciclo de Primaria, en las que el alumnado ha sido partícipe desde el
momento de la creación del material, logrando desarrollar una clase matemática activa,
E
participativa, divertida y, sobre todo, manipulativa.
N
Abstract The Numerator is a manipulative material used in the math class as a support for teachers
C
when students develop their capacity for abstraction and reasoning, based on the handling
and concrete reality of it, both in teaching numbers, and in referring to the block of
operations in this area. This article reflects the experience developed with this material
I
into two classes of second stage of Primary, in which the student has been involved not
only in using it, but from the moment of creation of it, being able to develop active math
A
class , participative, fun and most of all, manipulative.
S
1. Introducción
D
El 80 % del alumnado
E
encuestado sobre una muestra de 53
alumnos (un grupo de Tercero y otro
de Cuarto de Primaria), piensan que la
clase de Matemáticas es aburrida. A
A
manipulación, la experimentación y la
cooperación.
L
Tabla 1. Cuestionario
A
del Numerator! Las Matemáticas siempre se han considerado como una de las principales e
importantes áreas de conocimiento, así como una asignatura de difícil superación. Esto último puede
ser debido, por un lado, a la escasa motivación del alumnado y, por otro, al propio proceso didáctico.
L
Ni los alumnos encuentran las matemáticas lo suficientemente atractivas como para prestarles
atención, ni nosotros conseguimos evitar dicha situación. El profesorado teme innovar y, en muchos
U
La actual enseñanza de las Matemáticas se aleja notablemente de los planteamientos del pasado
en los que ésta se fundamentaba en la mecanización y memorización de algoritmos y fórmulas,
vinculando al alumnado en una enseñanza carente de sentido y significado y que, con la pérdida de la
práctica se diluía a través del tiempo.
E
No es lógico que un alumno dedique la mayor parte del tiempo a realizar operaciones de forma
mecánica; a trabajar con fracciones sin comprender su aplicación real; a no valorar los múltiples
D
Primero con la L.O.G.S.E. y, actualmente, sobre todo con la L.O.E. se aboga por una enseñanza
matemática en la que el alumnado no sólo sea partícipe en la construcción de su propio aprendizaje,
S
sino que, además, lo vincule a situaciones reales y próximas; es decir, que contextualice su aprendizaje
partiendo de su realidad más inmediata: problemas que surjan en la vida real, situaciones en las que
tenga que utilizar los números…
A
No obstante, sin dejar de lado la contextualización dentro de las Matemáticas, una de las
I
principales dificultades que se siguen detectando en esta área es que el alumnado no realiza los
procesos de interiorización ni de abstracción de los contenidos trabajados.
C
La dificultad para interiorizar los procesos puede verse solventada con la utilización de recursos
manipulativos y favoreciendo situaciones reales en las que tanto alumnos como profesores se vean
N
obligados a utilizar la investigación como el eje sobre el que se sustente el proceso enseñanza–
aprendizaje.
E
Con la experiencia que a continuación exponemos quisimos utilizar recursos manipulativos (en
este caso, el Numerator) con el fin de contribuir a la mejora del proceso didáctico y de la comprensión
de los contenidos matemáticos trabajados por parte del alumnado, partiendo de su realidad.
I
R
2. ¿Qué es el Numerator?
Numerator (Fernández, 2005) es un recurso manipulativo ideado por el profesor José Antonio
E
Fernández Bravo, con el objetivo genérico de que el alumnado pueda entender, abstraer y relacionar
nuestro sistema de numeración y la aplicación de sus reglas a los distintos algoritmos matemáticos; así
como la comprensión y transferencia de este proceso de abstracción a otros conceptos matemáticos
P
E
El profesor es un guía, acompaña al niño en dicho proceso, pero cediéndole a éste el triunfo de
descubrir y aprender por sí mismo. Cuando alcanzamos este objetivo es cuando realmente el niño
adquiere aprendizajes válidos que podrá aplicar en su vida cotidiana.
X
Es un recurso novedoso que favorece la adquisición de aprendizajes de forma lúdica y dinámica,
P
consiguiendo que las clases de Matemáticas se conviertan en un espacio motivador en el que el
alumno mantiene el interés y la atención durante toda la sesión. Así mismo, contribuye a que el
aprendizaje sea cooperativo, pues el alumno comparte con sus compañeros el proceso de aprendizaje,
E
se intercambian descubrimientos e ideas y se enriquecen unos a otros.
Este recurso puede utilizarse en los diferentes ciclos de la Educación Primaria, así como en la
R
ESO. En este artículo nos centraremos en la Educación Primaria, concretamente en la experiencia
llevada a cabo en el Segundo Ciclo (Tercero y Cuarto de Primaria, alumnos de 8 a 10 años).
I
Numerator consiste en una
colección de cartas con formas
E
geométricas (4 en el caso de Tercero de
Primaria, y 5 en cuarto de Primaria)
N
pegadas en una cartulina DIN–A3, la cual
ha sido decorada por los alumnos y en la
que se han escrito las dos normas básicas
C
del juego. Con el fin de conservar el
material, se optó por su plastificación con
papel adhesivo. Completan el juego 40
I
fichas, que en nuestro caso fueron judías o
garbanzos que teníamos en la clase.
A
3. Objetivos
S
Los objetivos que alcanzaremos con la utilización del Numerator como recurso en el desarrollo
de nuestras sesiones son los siguientes 1 :
1
Hacemos referencia únicamente a los objetivos que hemos llevado a cabo a través de nuestra experiencia, pues-
A
to que en el trabajo de Fernández Bravo se hace referencia a otros objetivos que se desarrollarán en la aplicación
de este material en la etapa de Secundaria.
4. Materiales
A
El material que vamos a emplear para trabajar nuestras actividades es muy sencillo, económico
L
Cada alumno debe contar con su propio material, con el fin de propiciar el trabajo individual
para el desarrollo y adquisición de sus propias inferencias.
5. Metodología
S
Por eso, estas sesiones de trabajo están basadas en la resolución de problemas, que es el eje
I
vertebrador de todos los bloques de contenidos, tal y como contempla el currículo actual.
C
Asimismo, para poder contribuir a este tipo de aprendizaje es necesario que el alumno sea
activo en el aula. Esto no quiere decir que esta actividad a la que hacemos referencia se base
exclusivamente en la manipulación, sino que ésta sea también interna y propia del alumno.
N
Además, podemos decir que esta experiencia favorece enormemente la interacción social entre
E
En el aula hemos distribuido los alumnos en equipos de cuatro, con dos grupos de alumnos (un
I
rendimiento en los mismos, encontrándonos alumnos que presentaban algún tipo de necesidad
educativa especial (TDAH, DAM…). De esta manera se favorece el aprendizaje cooperativo,
utilizando las estructuras de aprendizaje del Dr. Spencer Kagan, ya que se facilita que los alumnos
E
aprendan unos de otros, interactuando entre ellos, y se promueva la discusión de ideas y la interacción
verbal (Kagan 1990).
P
papel consiste en acompañar al alumno en su proceso, así estos se convierten en sujetos activos que
trabajan a su propio ritmo, desarrollando, consolidando y aplicando sus estrategias y destrezas,
facilitando de esta forma la enseñanza personalizada. Para esta labor de guía puede utilizar las fichas
E
de trabajo mostradas en los anexos o bien diseñar sus propias sesiones de trabajo.
5.1. Temporalización
E
El proyecto se llevó a cabo a lo largo de dos trimestres (segundo y tercero). Inicialmente, con el
fin de no interferir en el desarrollo del programa establecido, se optó por utilizar la hora de estudio,
X
cada uno con su grupo clase, para las primeras fases del mismo.
P
A medida que las sesiones se iban desarrollando y las íbamos relacionando con los contenidos
que trabajaba cada uno en su nivel, se pasó a la utilización del material como un recurso más en la
clase de Matemáticas, con el fin de consolidar todos los conceptos trabajados.
E
En definitiva, la experiencia completa con el Numerator nos ocupó dos trimestres a razón de 2
sesiones semanales de 50 minutos. En total trabajamos con 15 fichas de uso exclusivo del profesor
R
(ver anexo), que necesitan un mínimo de 2 sesiones cada una. No utilizamos Numerator de forma
exclusiva ni rígida, sino intercalado con otros materiales (por ejemplo, regletas) y contenidos
I
(seriaciones, relaciones mayor-menor, etc.). En estos casos, Numerator funcionó como material
complementario de apoyo, con resultados muy positivos. No es necesario dedicarle un número grande
de sesiones exclusivas, ni trabajar con las 15 fichas diseñadas. Se puede utilizar de forma puntual u
E
ocasional, apoyando las “clases ordinarias” de forma manipulativas.
N
5.2. Atención a la diversidad
Dado el carácter del material, así como el trabajo con el mismo a lo largo de las diferentes fases,
C
se propicia que ningún alumno se quede desconectado o se desvincule de la experiencia; justo lo
contrario: favorece su integración en la propia dinámica, debido, en primer lugar, al grado de
I
significación del trabajo (construcción del material, darle nombre, comprensión y aplicación de
conceptos) y, en segundo lugar, a ser partícipe de la interactuación con otros compañeros.
A
6. Desarrollo de la experiencia
S
6.1. Fase previa: encuesta inicial
El paso previo a la aplicación del Numerator consistió en pasar un sencillo cuestionario con tres
preguntas destinadas a conocer la opinión de los niños respecto a la asignatura de Matemáticas. Éste se
D
aplicó a los 53 alumnos (27 de Tercero y 26 de Cuarto). Nos sorprendió observar en los resultados las
valoraciones tan negativas que tenía el alumnado respecto a la asignatura. E
Esta situación nos motivó a investigar respecto a recursos aplicables para la enseñanza de las
Matemáticas, buscábamos algo que hiciera a los alumnos cambiar el concepto que tenían de esta
asignatura. Tras valorar diferentes materiales, optamos por el Numerator.
A
U
L
A
CUESTIONARIO
SÍ, MUCHO NO
¿TE GUSTAN
L
11 alumnos 42 alumnos
LAS MATEMÁTICAS?
21 % 79 %
U
DIVERTIDAS ABURRIDAS
LAS MATEMÁTICAS
3 alumnos 50 alumnos
SON:
5% 95 %
A
SIEMPRE A VECES
¿ENTIENDES
28 % 72 %
LAS MATEMÁTICAS?
15 alumnos 38 alumnos
E
95 % 5%
desarrollo del Numerator, les preguntamos: ¿quién quiere construir un juego? Ante esta pregunta
muchos se muestran entusiasmados y otros algo desconcertados.
I
Explicamos a los alumnos que, mediante el juego, vamos a emplear un material nuevo para el
aprendizaje de las Matemáticas que les ayudará a descubrir, interpretar, comprender y resolver
C
problemas.
N
personalizaron.
R
• Se construyen las cartas del juego idénticas a las mostradas anteriormente, de acuerdo con
E
el nivel del alumno. Para ello, utilizaremos el material anteriormente señalado. Se debe
ajustar el tamaño para que quepan en el tablero de tamaño DIN-A3 (ver fotos).
• Una vez recortadas y coloreadas las figuras, se pegarán en el tablero de cartulina,
X
respetando el orden mostrado anteriormente (puesto que cada figura tiene un significado
preciso: unidad, decena, centena…).
•
P
Se escribirán las dos reglas del juego:
- Un elemento de un orden
E
superior equivale a diez
elementos de un orden inferior.
- Diez elementos de un orden
R
inferior equivalen a un
elemento de un orden superior.
I
• Una vez finalizada la construcción
del tablero, se forrará con papel
E
adhesivo.
• Los alumnos colocarán dentro de una bolsita las 40 fichas (garbanzos, judías, botones,
N
chapas…).
6.3. Denominación
C
La siguiente sesión se dedicó a poner nombres a esas cartas que los alumnos habían decorado.
I
Con el fin de favorecer la participación de todos los alumnos, se hizo un sorteo, para lo cual se le
entregó a cada uno un papel en el que tenían que poner el nombre que quisieran para cada carta.
A
Cada alumno le puso libremente un nombre a sus cartas. Una vez que todos decidieron cómo las
querían llamarlas, se lo comunicaron al resto del grupo para finalmente consensuar cómo
S
denominaremos cada carta.
Todas las propuestas fueron leídas y discutidas. Al final, se eligieron dos propuestas que
sometimos a votación. Los resultados fueron:
D
• Tercero de Primaria: LIBRO – CUADERNO – LÁPIZ – GOMA
• Cuarto de Primaria: COMETA – CASA – VENTANA – PUERTA – MARCO. E
6.4. Posicionamiento
A continuación los alumnos aprenden a posicionar las fichas, identificando el número con el
cardinal de las fichas de cada carta. No escribimos ningún número en la pizarra, se desarrollan las
sesiones dando órdenes verbales para que los niños descubran el número por el cardinal de fichas de
cada carta.
E
Para desarrollar el juego, cada alumno puso sobre la primera carta una ficha, luego otra, y
C
otra… hasta formar un grupo de diez. Al formar el grupo de diez recordaron la regla, por lo que el
grupo “desaparecía” y una ficha era “invitada” a la carta siguiente.
N
Análogamente, se procede para trabajar la primera regla: podemos sustituir una judía puesta en
“cuaderno” por 10 judías puestas sobre “lápiz”. El profesor manipula las judías sobre el tablero a
modo de ejemplo y provoca la reacción de sus alumnos (ver anexo I):
E
- 10 equivale a una decena porque las 10 unidades de la primera carta es igual a 1 decena
de la segunda carta.
- Porque el profe siempre hace trucos.
P
Estas reglas las necesitamos para dominar, comprender y poder desarrollar con total garantía los
X
procedimientos algorítmicos de la suma, resta, multiplicación y división, así como las seriaciones,
descomposiciones, anterior y posterior de números y la comprensión y manipulación de conceptos
como las unidades, decenas, centenas, unidades de millar, etc.
E
E
Una vez transcurridos los dos trimestres volvimos a evaluar la percepción de las Matemáticas
por parte de los alumnos, pasando el mismo cuestionario. Los resultados nos dejaron satisfechos
X
porque cerca del 90% de los alumnos cambió su consideración respecto a la asignatura, no sólo
comprendían mejor la aplicación de conceptos y algoritmos, sino que, además, les resultaba bastante
P
amena y divertida, sintiéndose más receptivos y motivados ante la asignatura.
E
7. Elementos del currículo
A lo largo de todo el trabajo desarrollado con Numerator se han tenido presente los elementos
R
del currículo (objetivos, contenidos, criterios de evaluación) en base a la adquisición y desarrollo de
las diferentes competencias básicas establecidas para el área de Matemáticas. A continuación,
I
hacemos referencia a algunos de estos elementos:
E
• Construcción manipulativa del concepto de unidad como elemento que se puede coordinar, para establecer el
cardinal de conjuntos hasta nueve elementos. Conteo y representación simbólica.
N
• Conocimiento y utilización de las funciones de los números hasta 6 cifras en situaciones reales o simuladas
para medir, ordenar, y expresar cantidades y relaciones matemáticas con constancia y confianza en las propias
posibilidades.
C
• Ampliación y profundización en el conocimiento del valor posicional de las cifras en el sistema de numeración
decimal y sus equivalencias, reconociendo los elementos desde segundo hasta quinto orden.
I
• Lectura, escritura, comparación, identificación del anterior y posterior, orden y representación de números
cardinales hasta 6 cifras, de los ordinales hasta el trigésimo y de los números romanos hasta los millares.
• Producción de secuencias numéricas: en progresión aritmética ascendente y descendente a partir de cualquier
A
número y multiplicativas a partir de cualquier número hasta 10. Descubrimiento de regularidades que permitan
predecir el siguiente elemento.
S
• Reconocimiento de expresiones matemáticas equivalentes para un mismo número y generarlas componiendo y
descomponiendo en números hasta 6 cifras.
• Comprensión en situaciones familiares de la multiplicación como suma abreviada, y su utilización en
disposiciones rectangulares y problemas combinatorios; y empleo de la división para repartir y agrupar.
• Identificación de las propiedades conmutativa, asociativa y distributiva, y su utilización para calcular con
D
números naturales.
• Cálculo fluido de sumas, restas, multiplicaciones y divisiones de números naturales, con estrategias personales E
y diversos algoritmos mentales y escritos para cada operación, hasta el 9999 en contextos de resolución de
problemas.
• Composición y descomposición aditiva y multiplicativa de los números, y construcción y memorización de las
tablas de multiplicar.
• Formulación, resolución y expresión oral de situaciones problemáticas sencillas, utilizando sumas, restas,
A
y planteamiento de estrategias de resolución como hipótesis de trabajo, con estimación previa de resultados.
• Disposición para desarrollar aprendizajes autónomos y mecanismos de autocorrección en lo concerniente a los
L
números, sus relaciones y operaciones, utilizando un vocabulario matemático preciso y coherente para expresar
las ideas matemáticas y presentando de manera limpia, ordenada y clara los cálculos y sus resultados.
A
Tabla 3. Contenidos, para el Segundo Ciclo de Primaria, que se desarrollan con esta experiencia.
numeración decimal.
• En el conocimiento e interacción
– Expresar magnitudes reales con números.
con el mundo físico
• Tratamiento de la información y – Comprender e interpretar información expresada en
competencia digital diferentes códigos, lenguajes y unidades. .
E
• Aprender a aprender
– Reconocer y corregir los errores cometidos como parte del
aprendizaje.
A
Tabla 4. Indicadores de las Competencias Básicas que se trabajan principalmente con Numerator.
N
Bibliografía
E
Fernández Bravo, J.A. (2002). La Numeración y las cuatro operaciones matemáticas. Madrid: CCS.
I
Juan Pedro Barreto Dorta, Colegio Cisneros Alter, San Cristóbal de La Laguna. Profesor de Educación
General Básica en la Especialidad de Ciencias. Maestro en Audición y lenguaje.
E
Manuel Herrera Pérez, Colegio Cisneros Alter, San Cristóbal de La Laguna. Maestro Especialista en
Educación Primaria.
Dirección electrónica: [email protected]
X
E
E
ANEXO I
(Ficha de trabajo comentada)
X
P
NUMERATOR
E
(material para el profesor)
R
FICHA 07
I
OBJETIVOS • REGLA DE RELACIÓN MATEMÁTICA
E
• Adquirir la regla de actuación con el juego.
N
COMPETENCIAS
C
DESARROLLO
I
1. Sin expresar palabra alguna, el profesor pondrá diez fichas en la primera carta. Es-
tas fichas se pondrán de una en una y muy despacio con el fin de captar la atención
A
de nuestros alumnos.
S
D
2. Después, el profesor recogerá las fichas de la primera carta, también de una en una
E
y muy despacio dejando la carta vacía.
3. Por último cogerá una ficha del resto del montón y la dejará sobre la segunda ficha.
A
U
L
A
¿A qué estamos jugando? Los alumnos deberían contestar “pones diez fichas en la
D
Situación 1.
A
I
C
N
¿Qué ocurre?
- Nueve no es una decena y por lo tanto no podemos pasar esas 9 a la carta
Lápiz.
E
¿Se puede cambiar? (Los alumnos responden que NO se puede cambiar por-
que no hay 10 fichas).
R
Situación 2.
E
P
X
E
E
¿Qué ocurre?
- No se puede porque hay 12 judías y no hay 10 cómo hizo antes el profe-
X
sor.
- Pasamos una ficha a la carta lápiz y dejamos 2 en la carta goma.
P
6. A continuación de las doce judías cogemos diez judías, como lo hicimos antes pasando
una a la carta lápiz y dejando dos en la carta goma.
E
7. Para comprobar si lo han entendido plantearemos las actividades con los alumnos.
R
I
E
N
C
-1- -2-
I
A
S
D
E
-3- -4-
8. Repetiremos el proceso cuántas veces sea necesario hasta que los alumnos dominen la
U
ANEXO II
A
FICHA 03
U
OBJETIVOS • POSICIONALIDAD.
A
COMPETENCIAS
E
DESARROLLO
D
1. Con el juego colocado en la pizarra magnética señalarán la carta que nosotros vaya-
mos nombrando: caramelo – jaula – palo – caramelo – cometa – montaña…
S
2. Jugaremos con las fichas poniendo una o más fichas en cada carta. Después de una
orden en el juego debe quedar vacío de fichas.
A
I
3. Ejemplos:
N
E
NOTAS • El alumno debe inferir de que una misma ficha puede
recibir diferentes nombres dependiendo del lugar en
X
el que la situemos.
• Nuestro Sistema de Numeración es posicional y de-
P
cimal. Por eso, cada dibujo representa un elemento en
base diez Y las fichas indican el cardinal de dichos
E
elementos.
R
EJERCICIOS DE REFUERZO
I
E
1. Utilizando una ficha, expresa los distintos nombres que obtiene en las posi-
bles representaciones con el juego Numerator.
N
2. Idem para dos o tres fichas.
C
I
3. Idem, pero verbalizando, NO repitiendo lo que se vaya escuchando.
A
4. ¿Cuántas fichas necesito para representar?
S
Libro, libro, libro
Lápiz, lápiz.
Libro.
Cuaderno, cuaderno, goma… D
E
…
A
chas.
COMPETENCIAS
U
DESARROLLO
D
1. Manteniendo los nombres con los que hemos jugado anteriormente, añadiremos otros
nuevos para la localización del cardinal en el juego.
Dependiendo del curso escolar utilizaremos los nuevos nombres jugando con:
S
GOMA UNO
C
LÁPIZ DIEZ
CUADERNO CIEN
También se
LIBRO MIL
N
COMETA
puede llamar… DIEZ MIL
MONTAÑA CIEN MIL
E
SEÑAL MILLÓN
I
R
E
UNO: DIEZ:
X
E
CIEN: MIL:
E
X
P
EJERCICIOS DE REFUERZO
E
4. Representa: uno y uno. 5. Representa: uno, uno, uno, uno y uno.
R
I
E
A “UNO, UNO, UNO, UNO, UNO” se le
A “UNO y UNO” se le dice “DOS”
dice “CINCO”
N
6. Representa: tres, cuatro, cinco…
C
7. Representa: diez y diez.
I
A “DIEZ y DIEZ” se le dice “VEINTE”
A
8. Representa: treinta, cincuenta, sesenta…
S
9. Representa: cien y cien.
D
A “CIEN y CIEN” se le dice “DOSCIENTOS”
E
10. Representa: trescientos, cuatrocientos…
FICHA 11
L
OBJETIVOS • NUMERACIÓN.
U
COMPETENCIAS
E
DESARROLLO
D
1. Representa el número 324 sabiendo que es el primero de una serie cuyo criterio es
sumar diez (el planteamiento de la serie numérica se puede plantear en la resolución
de problemas, de acuerdo con la L.O.E.).
S
(Los alumnos pueden observar que diez elementos en un orden inferior equiva-
le a un elemento de orden superior).
E
I
R
E
P
X
E
2. Representa el número 107 sabiendo que es el primero de una serie cuyo criterio es
sumar cien (el planteamiento de la serie numérica se puede plantear en la resolución
X
de problemas, de acuerdo con la L.O.E.). Juega con tus cartas y escribe los números
que obtienes.
P
E
R
I
E
3. Representa el número 134 sabiendo que es el primero de una serie cuyo criterio es
N
sumar veinte (el planteamiento de la serie numérica se puede plantear en la resolu-
ción de problemas, de acuerdo con la L.O.E.).
C
I
A
S
D
E
4. Repetimos el mismo proceso con otros cálculos.
A
U
L
A
FICHA 12
L
OBJETIVOS • NUMERACIÓN.
U
COMPETENCIAS
DESARROLLO
E
D
Ejemplo. Raúl tiene 127 cartas de pokemon y su amigo le regala una más.
¿Cuántas cartas tiene ahora?
S
Ahora tenemos diez fichas en la primera carta, por lo que aplicaremos la re-
E
gla.
P
X
E
FICHA 15 OBJETIVOS • OPERACIONES.
• Realizar restas con llevadas.
X
COMPETENCIAS
P
E
DESARROLLO
R
1. Recordamos que diez elementos de un orden equivalen a un elemento de un orden
inmediatamente superior. Entonces, un elemento de un orden cualquiera equivale a
diez elementos de un orden inmediatamente inferior.
I
2. Calcular: 30 – 5
E
N
C
I
3. Calcular: 734 – 86
A
S
D
E
A
700 + 30 + 4 – 80 + 6
U
FICHA 16
A
L
OBJETIVOS • OPERACIONES.
• División por una cifra.
U
PROBLEMA
A
• ¿Cuántas cabañas han tenido que utilizar para colocar a los alumnos?
• ¿Y si pusieran a tres alumnos por cabañas?
E
MANIPULAMOS
D
_____________________________________________________
C
_____________________________________________________
Además de cómo lo has planteado, ¿tienes otra manera de resolverlo?
N
_____________________________________________________
E
_____________________________________________________
I
PLANTEAMOS EL PROBLEMA
R
{ =
X
{ =
E
E
¿Cuál es el resultado del problema?
i. R1: ____________________________________________
X
ii. R2: ____________________________________________
P
AMPLIAMOS LO TRABAJADO
E
4. Practica con tu NUMERATOR las siguientes divisiones.
345 : 5 =
R
89 : 6 =
246 : 2 =
I
4567 : 3 =
E
5. Inventa un problema con alguna de las operaciones anteriores.
N
ESTE ES MI PROBLEMA…
C
___________________________________________________________________
I
___________________________________________________________________
A
___________________________________________________________________
S
___________________________________________________________________
D
VALORA TU TRABAJO ☺
E
A
U
L
A
-Club Matemático 1 -
Resumen Soluciones a los ejercicios propuestos en el anterior NÚMEROS, con especial incidencia en
la metodología de su resolución. Análisis de los problemas de la XX Olimpiada Nacional
Matemática. Propuesta de nuevos enunciados. Ejercicios de diferentes niveles y contenidos.
P
Palabras clave Resolución de problemas; Olimpiada Matemática; Metodología.
R
Abstract Solutions to the exercises in the previous number, with special emphasis on the
O
methodology of its resolution. Analysis of problems of the XX Olimpiada Nacional.
Proposal for new statements. Exercises at different levels and content.
B
Keywords Problem Solving; Mathematical Olympiad; Methodology
L
Estos son los problemas propuestos en nuestro anterior artículo y nuestras respuestas.
Esperamos coincidan con las que nuestros lectores hayan encontrado. De no ser así, ya saben, utilicen
nuestros correos o el de la revista para darnos a conocer su discrepancia, su mejora o su alternativa.
E
La publicaremos.
M
TABLA TRIANGULAR
Se colocan los enteros naturales en una tabla según la disposición siguiente. Una línea está
A
señalada por el primer número de esta línea partiendo de la izquierda. Una columna está señalada por
el primer número de esta columna partiendo de lo alto. Un número está por tanto señalado por la línea
y la columna donde se encuentra. Por ejemplo, el número 15 está en (10, 9). S
¿Cuáles son la línea y la columna de 1998?
1
2 3 4
5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 ... ... ... ... ... ... ... ...
Una primera reacción nos llevaría a continuar la tabla hasta el 1998 y leer directamente la fila y
la columna pedidas. Hay que enseñar a los alumnos que eso no sería un problema. Para que constituya
1
El Club Matemático está formado por los profesores José Antonio Rupérez Padrón, del IES de Canarias-
Cabrera Pinto (La Laguna), y Manuel García Déniz, del IES Tomás de Iriarte (Santa Cruz de Tenerife).
[email protected] / [email protected]
un reto debemos ser capaces de llegar a la respuesta mediante el razonamiento lógico, el uso de las
matemáticas que conocemos y, naturalmente, al uso de las estrategias de resolución de problemas.
Vamos a ello.
El número de casillas (N) de cada fila es 1, 3, 5, 7, 9,... los números impares, que podemos
expresar, en función del orden (n), así: N = 2 n – 1
Por ejemplo, para la cuarta fila: N = 2 · 4 -1 = 8 – 1 = 7; la cuarta fila tendrá, por tanto, 7
casillas.
El valor de la casilla inicial de cada fila se aprecia que siempre es el siguiente a un cuadrado:
S
Para localizar el número 1998 en la tabla, bastará con hacer (n – 1)2 + 1 = 1998 y resolviendo,
M
puesto que el valor no puede ser negativo: (n – 1)2 = 1997 Î n – 1 = 44,68... Î n = 45, 68...
Tomando el valor entero tenemos que es la fila 45 aquella en la que se encuentra el valor 1998, y
cuyos valores inicial y final son:
E
Donde claramente se aprecia que 1937 < 1998 < 2025. Tenemos, pues, la coordenada horizontal
(línea 45, con primer número 1937).
O
Si hacemos 62 – 44 = 18, obtenemos que el valor 1998 se encuentra en la columna número 18,
contada desde la columna central del triángulo (incluida).
El primer número de esa columna es el valor final de la fila que tiene el mismo orden:
Respuesta.- El numero 1998 se encuentra en la línea que empieza por 1937 y en la columna
que se inicia con 324.
TIEMPO DE VENDIMIA
En la viña del señor Negramol, en un día de vendimia se han llenado 18 cajones grandes y 13
cajones medianos con la uva recogida. Para transportar a la bodega los cajones llenos de uva, el señor
Negramol dispone de 3 tractores:
Ese día, el señor Negramol ha utilizado al menos una vez todos sus
tractores y siempre a plena carga. ¿Cuántos viajes pueden haber sido hechos por
el señor Negramol con cada tipo de tractor para el transporte de todos los
cajones de uva a la bodega?
S
P
Describid todos los posibles viajes y explicad cómo los habéis hallado.
A
R
Procederemos de forma sistemática utilizando una tabla que lleve la cuenta de los viajes que
realiza cada tractor (tres columnas) indicando el número de cajones transportados, una columna para la
M
carga total, otra columna que lleve la cuenta de los cajones sobrantes y una última columna donde se
O
analice si ese viaje supone una solución o no del problema.
B
Comenzaremos por suponer el número máximo de viajes para el tractor A y el mínimo para los
E
tractores B y C. No olvidemos que cada tractor debe ir a plena carga y, por tanto, pueden sobrar
cajones que no dan para completar un viaje de uno de los tractores.
L
L
E
B
M
O
A
(18g + 13m) – (18g + 12m) = 1m
La valoración nos indica que esto no es una solución; por dos razones: una, sobran cajones; dos,
P
S
los tractores B y C no realizan viaje, en contra de lo dispuesto en las condiciones del problema.
Expresándolo en una tabla como la que sigue, para que sea válido se han de dar positivamente
las dos circunstancias: No sobrar cajones (0 en la quinta columna) y dar cada tractor al menos un viaje
(no puede haber 0 en las tres primeras columnas.
Para rellenar el resto de la tabla bastará con ir disminuyendo el número de viajes del tractor A y
aumentando paulatinamente, de manera razonable, los viajes de los tractores B y C.
Las cuatro filas señaladas constituyen todas las soluciones del problema.
Para ir directamente a una solución es necesario darse cuenta que para usar una sola vez los
tractores B y C, el tractor A debe viajar 5 veces. Pero así sobraría 1 cajón mediano. Se disminuye un
viaje de A y se aumenta un viaje de B, con lo cual 4 viajes del tractor C permite transportar todos los
cajones. Razonando del mismo modo se pueden conseguir las restantes soluciones. Pero cuidado, con
este procedimiento el alumno se puede dar por satisfecho con haber encontrado una solución y no
buscar las demás. Parte del proceso de resolución está en acostumbrar a los chicos y chicas a buscar
TODAS las soluciones de un problema.
Una vez obtenida la primera solución se puede buscar un patrón que permita obtener las
restantes soluciones de manera directa. Para ello basta con tener en cuenta que el tractor A puede ser
sustituido por un viaje conjunto de B y C, ya que cargan la misma cantidad. Rebajando, pues, 1 viaje
de A y cargando 1 en B y otro en C, simultáneamente, podremos obtener las otras tres soluciones.
⎧ 3 x + 2 y + z = 18
⎨
⎩ 2 x + y + z = 13
de las cuales, por diferencia, se obtiene la ecuación: x + y = 5 de la cual interesan las soluciones
enteras: (1,4); (2,3); (3,2); (4,2).
Respuesta correcta:
Las 4 posibilidades
P
EL NÚMERO MISTERIOSO
R
Este número de seis cifras distintas, empieza y termina con cifras primas, de tal
manera que si trasferimos la cifra final de la derecha al primer lugar de la izquierda, el
O
número así obtenido es cinco veces superior al número original. Pero si transferimos
la primera cifra de la izquierda al último lugar de la derecha, el número resulta tres
veces el número original.
B
Si ahora movemos las tres primeras cifras del original y las colocamos al final, a la derecha del
número, el resultado es seis veces el número inicial.
¿De qué número se trata?
L
Si el número lo representamos por abcdef (cada letra una cifra), y al cambiar f al primer lugar
obtenemos un número cinco veces mayor, y además a y f son primos, planteamos las posibilidades (f
E
debe ser mayor que a):
M
y f=5 Æ5·a = 5 yf=3 Æ3·a = 6
A
yf=7 Æ7·a = 7 yf=7 Æ7·a = 14
S
Y debemos descartar los pares (a, f) con valores (2, 5) y (2, 7) porque el número cinco veces
mayor tendría siete cifras. También el par (2, 3) debe eliminarse porque si empieza en 3 no puede ser
cinco veces mayor que si empieza por 2. Lo mismo ocurre para el par (1, 5) al considerar que las seis
cifras son diferentes (el más pequeño sería 102 345, que no es la quinta parte de 510 234). Valores
superiores de a, quedan claramente descartados.
Si quitamos f = 7 del final del número, éste queda así: 1bcde, y al colocar 7 al principio nos
dará: 71bcde = 5·1bcde7, es decir, si x = 1bcde:
y x = 14 285
Luego a = 1, b = 4, c = 2, d = 8, e = 5 y f = 7.
Respuesta correcta:
S
Elena Gajate Paniagua, a quien damos las gracias por su comunicado, nos envía esta otra
A
elegante solución:
M
E
L
B
O
R
P
Siguiendo nuestra costumbre, proponemos ahora algunos problemas nuevos, que extraemos, tal
como fueron presentados, de la prueba individual utilizada en la XX Olimpiada Nacional
Matemática. Esta tuvo lugar en Tenerife del 24 al 28 de junio de 2009, convocada por la Federación
Española de Sociedades de Profesores de Matemáticas, FESPM, y organizada por la Sociedad
Canaria Isaac Newton de Profesores de Matemáticas. Participaron un total de 60 alumnos de 2º de
ESO, acompañados de 21 profesores de todas las Sociedades federadas y del País Vasco y Andorra
como invitados.
1. TETRAEDRO ENTERO
A cada vértice de un tetraedro se le asigna un valor que puede ser +1 o -1. A cada cara se le
asigna el valor resultante del producto de sus tres vértices.
¿Es posible que la suma de las caras sea un número impar? ¿Por qué?
¿Puede ser esa suma cero en algún caso?
¿Qué valores puede tomar la suma de todas las caras?
Solución
En ningún caso puede ser impar la suma. Hay cuatro valores a sumar. Si son todos positivos o
todos negativos, la suma es par. Al combinar los valores entre sí, como (+1) + (-1) = 0, siempre
P
quedarían dos valores o ninguno para sumar con lo cual la suma sería siempre 0 o un número par.
Hay cinco maneras distintas de distribuir los valores +1 y -1 en los vértices del tetraedro.
R
Colocar +1 en cada uno de los cuatro vértices.
O
A cada cara corresponde un valor +1.
B
L
Colocar +1 en tres vértices y -1 en el vértice restante.
A una cara corresponde el producto +1 y a las otras tres -1.
E
La suma de las cuatro caras vale - 2.
M
Colocar -1 en tres vértices y +1 en el vértice restante.
A una cara corresponde el producto -1 y a las otras tres +1.
A
La suma de las cuatro caras vale +2.
S
Colocar +1 en dos vértices y -1 en los otros dos vértices.
A dos caras corresponden el producto +1 y a las otras dos -1.
Por tanto, los valores que puede tomar la suma de todas las caras son: +4, -2, +2, 0 y -4.
La suma es cero cuando dos vértices toman el valor +1 y los otros dos toman el valor -1.
2. TRIÁNGULOS Y GEOPLANO
● ● ●
S
● ●
A
●
M
La distancia entre dos puntos consecutivos, tanto en horizontal como en vertical es de valor 1.
Si unimos los puntos entre sí para formar triángulos:
E
● ●
L
B
●
O
¿Cuántos de perímetro 3 + √ 5?
R
¿Cuántos de perímetro 2 + 2√ 2?
¿Cuántos de 1 + √ 2 + √ 5?
¿Cuántos triángulos se pueden formar, en total, con sus vértices en los puntos?
P
Utiliza la trama de puntos por detrás de la hoja para explorar las cuestiones planteadas.
Solución
Serían:
145 (Se descarta el 146: no forman triángulo porque están en línea recta)
156
P
245 246
256
R
345 346 (Se descarta el 356: no forman triángulo porque están en línea recta)
O
456
B
Hay, pues, un total de 17 triángulos.
Este cálculo también podría ser realizado a través de las combinaciones de seis puntos tomados
L
6⋅5⋅4
de tres en tres: = 20 , a los que descontaríamos las tres únicas alineaciones imposibles,
3⋅2
E
descartadas por no formar triángulo. Volvemos, pues, al resultado de 17 triángulos.
¿Cuántos de perímetro 2 + 2 ?
M
Son los que adoptan la forma de la figura; es decir,
rectángulos con catetos de valor 1 e hipotenusa de valor
A
12 + 12 = 2
.
S
Hay 6 triángulos de este tipo: los 124, 234, 235, 245, 345 y
456.
¿Cuántos de perímetro 3 + 5 ?
¿Cuántos de perímetro 2 + 2 2 ?
¿Cuántos de 1 + 2 + 5 ?
Mario quiere descomponer el número 46 en dos sumandos que sean números naturales, de tal
E
manera que si uno se divide entre 7 y el otro entre 3, la suma de los cocientes es 10. ¿Cuál sería esa
descomposición?
¿Y si la suma fuese 14?
L
Solución
B
Hay que darse cuenta de que una de las partes es múltiplo de 7 y la otra es múltiplo de 3. Si
O
hacemos dos tablas con estos múltiplos y buscamos qué múltiplos suman 46, tendremos las posibles
soluciones, de las cuales, al aplicar el segundo criterio, elegimos la respuesta correcta.
R
1x7=7 1x3=3
P
2 x 7 = 14 2x3=6
3 x 7 = 21 3x3=9
4 x 7 = 28 4 x 3 = 12
5 x 7 = 35 5 x 3 = 15
6 x 7 = 42 6 x 3 = 18
7 x 3 = 21
8 x 3 = 24
9 x 3 = 27
10 x 3 = 30
11 x 3 = 33
12 x 3 = 36
13 x 3 = 39
14 x 3 = 42
15 x 3 = 45
Emparejando una de cada tabla, solamente conseguimos sumar 46 con las siguientes parejas: 7
con 39 y 28 con 18.
Efectivamente:
P
⎧ x + y = 46
⎪
⎨x
R
y
⎪⎩ 7 + 3 = 10
O
cuyas soluciones son x = 28 e y = 18.
B
⎧ x + y = 46
⎪
⎨x
L
y
⎪⎩ 7 + 3 = 14
E
cuyas soluciones son x = 7 e y = 39.
M
A
S
Lucía tiene cuatro fichas. Observa que sobre cada una de las ocho caras está indicado un
número distinto, del 1 al 8. Ella lanza sus cuatro fichas una primera vez y ve aparecer 7, 2, 4 y 1, como
está representado en el dibujo de aquí abajo.
¿Cuáles son los números dibujados en cada ficha, uno sobre una cara y el otro sobre la opuesta?
Explicad cómo habéis hallado vuestra solución.
M
Solución
Cada ficha tiene dos caras. Cada una de las ocho caras contiene uno de los números del 1 al 8.
E
Cada número visible sólo puede estar combinado con las cifras que no se ven en cada uno de los
lanzamientos.
L
Se puede hacer una tabla para contabilizar las cifras que pueden combinar con cada una de ellas,
B
1º. 7241
O
2º. 6452
R
3º. 8265
P
4º. 7435.
Observando los resultados obtenidos, tenemos de inmediato que el 2 sólo puede asociarse al 3,
el 4 al 8 y el 5 al 1. Por exclusión, vemos en seguida que los que quedan, el 6 y el 7, han de estar
necesariamente emparejados.
Pablo tiene un juego con muchas piezas iguales para encajar, con forma de rombo con dos
ángulos de 60 grados (60º).
Con estas piezas, Pablo construye hexágonos regulares. Para construir el hexágono más
pequeño (dimensión 1), usa tres rombos. Para construir el siguiente (dimensión 2) usa doce y así
P
sucesivamente (en el dibujo se ven los hexágonos completos de dimensión 1 y 2 con una posible
disposición de los rombos, y el inicio de los hexágonos de dimensión 3 y 4):
R
O
B
L
E
¿Cuántos rombos necesitará Pablo para construir el hexágono de dimensión 8?
Explicad cómo habéis encontrado vuestra respuesta.
M
Solución
A
La longitud del lado del rombo es la unidad de medida de longitud y la “dimensión” del
hexágono es la medida de su lado con esta unidad. El rombo es la unidad de área.
S
Los rombos se pueden colocar de cualquier manera en el interior del hexágono. Siempre habrá
la misma cantidad de rombos que rellenan un hexágono determinado.
El primer paso será contar los rombos que rellenan los hexágonos de dimensión 1 y 2. Son,
respectivamente, 3 y 12.
Su análisis nos puede dar el patrón de formación de la misma y deducir, a partir de ello, la
cantidad de rombos necesarios para recubrir el hexágono de dimensión 8.
Si se hace el cálculo por diferencias entre un número y el siguiente, aparece una regularidad
interesante que consiste en un aumento de 6 en 6:
«Dimensión»: 1 2 3 4 ---
Sucesión de números: 3 12 27 48 ---
Diferencias 9 15 21 ....
12 = 9 + 3; 27 = 15 + 12; 48 = 21 + 27
S
Ahora es necesario verificar esa hipótesis. Construimos el hexágono siguiente (dimensión 5), lo
rellenamos con rombos y contamos. También debería verificarse sobre el hexágono de dimensión 6.
M
Si todo sale de acuerdo con lo conjeturado, basta llevar los cálculos hasta la dimensión 8 y
obtener la cantidad de rombos que se necesitan para su construcción.
E
«Dimensión»: 1 2 3 4 5 6 7 8---
Sucesión de números: 3 12 27 48 75 108 147 192---
L
Diferencias: 9 15 21 27 33 39 45....
También se puede encontrar una expresión numérica de la regularidad factorizando los números
B
4 48 = 3 x 4 x 4
… …
P
Esa expresión numérica se puede transformar en una ley general mediante el uso del álgebra,
llegando así a una «función» entre la dimensión (n) de los hexágonos y el número de rombos
n —> 3 x n2
cosa que conduce, para n = 8 a 3 x 82 = 3 x 64 = 192, sin pasar por los términos sucesivos.
También se puede llegar a la misma función si se utilizan las áreas, tomando como unidad la
figura de dimensión 1 que tiene tres rombos.
Los alumnos y alumnas hicieron un trabajo excelente y, aunque la prueba no era competitiva, se
dieron las siguientes menciones honoríficas a los mejores trabajos presentados, sin ningún orden de
prioridad en los listados.
P
Mejores clasificados en la prueba individual:
R
Saturio Carbonell Urtubia, de La Rioja
Antonio Ceres Sánchez, de Andalucía
Pablo Lorenzo Vaquero, de Castilla y León
O
José Antonio Moral Parras, de Andalucía
B
Esos problemas que hemos analizado fueron los que se seleccionaron en su momento, pero
fueron estudiados otros que se descartaron. He aquí dos de ellos que proponemos para que nuestros
L
lectores resuelvan o propongan a sus alumnos.
EL CAMPO AGRANDADO
E
Julián posee un terreno cuadrado vallado. Decide agrandarlo de manera que el terreno siga
siendo cuadrado y tenga cada lado con un metro más. De este modo la superficie de su campo aumenta
M
en 41 m2.
¿Cuál era la longitud de los lados del anterior terreno de Julián?
Ahora que el terreno es más grande, el vallado de antes no es suficiente: ¿cuántos metros de
A
valla faltan?
Explicad cómo habéis hallado vuestras respuestas. S
COMPARACIÓN DE TRIÁNGULOS
Si quieren tener más información sobre la Olimpiada (resultados completos, Galería de fotos, y
algunos problemas más) pueden visitar el blog http://xxolimpiadas.blogspot.com/ original de nuestro
compañero Sergio Darias Beautell. También pueden encontrar y descargar una animación flash de su
autoría, donde se presentan los problemas de la Olimpiada y sus soluciones de una manera muy
original, utilizable comos recurso de aula.
En ese blog aparece un curioso problema que utilizamos en nuestras charlas para llamar la
atención sobre formas de presentar los problemas, búsqueda de distintas soluciones y, especialmente,
la relación que hay entre lectura y comprensión.
Y aquí queda todo de momento. Pero recuerden nuestro sempiterno mensaje. Esta sección estará
más viva si recibimos sus soluciones, sus comentarios o sus propuestas. Hágannos caso, escríbannos.
E
NÚMEROS
B
Resumen
E
interactivas (PDI) en las aulas de matemáticas. Se describen algunos recursos y repositorios
de actividades para PDI disponibles en la red, y se dan algunas sugerencias sobre lo que es
N
necesario para ser un buen usuario de las mismas en el aula.
1. Introducción
L
vertiginosa. Estos cambios a nivel tecnológico, han producido muchos cambios e interrogantes en el
ámbito educativo.
A
La legislación vigente hace referencia a la importancia de adquirir la competencia digital por
parte del alumnado y a que el profesorado observe, que la metodología didáctica debe ayudar al
alumnado a adquirir esa competencia básica, que consiste en disponer de habilidades para buscar,
obtener, procesar y comunicar información, y para transformarla en conocimiento.
Entre los recursos que las nuevas tecnologías ponen al alcance de los docentes, está la Pizarra
R
Digital Interactiva (PDI).
Muchos docentes se resisten a utilizar este tipo de instrumentos, por el hecho de no tener un
E
elevado conocimiento de informática. Por ello es necesario que la administración educativa y los
centros fomenten la formación básica para poder utilizar las PDI en la metodología de clase, y de esta
manera, posibilitar que el alumnado pueda trabajar con estos nuevos recursos. Por otro lado, también
D
es necesario una voluntad de cambio de la práctica docente por parte del profesorado, que deberá
invertir tiempo en conocer nuevas metodologías, en buscar y analizar recursos existentes, y en elaborar
nuevos materiales didácticos.
La ampliación de recursos dentro del aula es primordial para la mejora de la motivación del
alumnado, y por supuesto para la resolución de problemas de aprendizaje. Todo ello requiere de los
docentes, su actualización constante y la adquisición permanente de conocimientos sobre la aplicación
de las nuevas tecnologías a las funciones anteriormente descritas.
El objetivo de este documento, es motivar al manejo y utilización práctica de la PDI en las aulas
de matemáticas, dando a conocer algunas experiencias y actividades con la PDI y mostrando algunos
recursos y repositorios de actividades para PDI en la red.
Existen múltiples recursos en la red que explican, con más o menos detalle, posibles
aplicaciones didácticas para las Pizarras Digitales (PD) y las Pizarras Digitales Interactivas (PDI) 1 .
Una PD consta básicamente de un ordenador conectado a un proyector, mientras que una PDI además
permite interactuar directamente sobre la imagen proyectada.
Una PDI consiste en un ordenador con conexión a Internet (donde va instalado el software de la
PDI), un vídeo proyector que reproduce a gran tamaño el monitor del ordenador y una pantalla táctil
que permite interactuar y hacer anotaciones sobre ella con un puntero y a veces incluso con los dedos.
D
E
R
La pizarra digital interactiva se utiliza para compartir información de todo tipo en clase, mostrar
materiales didácticos, informaciones de interés, apoyar las explicaciones del profesorado (con el apoyo
de la información disponible en Internet), presentaciones hechas por los alumnos, para averiguar los
A
conocimientos previos del alumnado, debatir y corregir ejercicios realizados por el alumnado, realizar
esquemas, dibujos, escribir y subrayar, mover imágenes… Es decir, permite controlar y modificar
cualquier recurso digital que se proyecte sobre ella, así como guardar en el disco duro o en un
L
Según muchos de los impulsores y usuarios de las PDI, el dispositivo ofrece una interacción
entre el profesor y los alumnos que no permite la pizarra tradicional. Esta interactividad sencilla aspira
a que los alumnos dejen de ser sujetos pasivos de la educación para sumarse activamente al desarrollo
de una clase.
N
Tras la adquisición de las nociones básicas de funcionamiento de las PDI, es necesario disponer
de recursos y materiales didácticos adecuados, que permitan la participación de los alumnos, que
faciliten la colaboración y cooperación entre ellos y/o el profesor con argumentaciones y
razonamientos en la búsqueda de soluciones de las actividades y problemas, que promuevan su
espíritu crítico y su capacidad de juzgar y razonar, etc.
Un primer paso, antes de elaborar materiales didácticos por parte del propio docente, es
necesario analizar los documentos y recursos interactivos disponibles en la red, creados por otros
profesores que, con sus aciertos y equivocaciones, responden a propuestas reales, existentes o en
elaboración, de los que se pueden extraer ideas positivas de uso de la PDI. Es tarea del docente hacer
1
http://www.pangea.org/peremarques/pizarra.htm Página del profesor y Dr. Pere Marqués y su grupo DIM,
punteros en todos estos campos de la tecnología y su aplicación en el aula.
una selección previa pertinente e incluso se puede mostrar de forma ordenada y con criterios
pedagógicos durante la clase.
• http://www.youtube.com/watch?v=7juiXfwumd0&feature=related
E
N
Vídeo con explicaciones sobre PDI y matemáticas para sacarle mayor rendimiento a los
programas Wiris, GeoGebra y las Hojas de cálculo Excel y Calc.
L
• El espacio y su localización espacial a través de actividades multimedia
http://didacticatic.educacontic.es/didacticatic/ficheros/niveleducativo/primaria/matematicas/pri_ma
A
tes_m1/es/ver/apartados/1_presentacion/1_presentacion.html
R
E
D
Propuesta para trabajar los conceptos matemáticos de espacio y de localización espacial en los
tres ciclos de educación primaria, incorporando editores de presentación, la pizarra digital interactiva y
las animaciones. Está desarrollada y ejecutada por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, la
entidad pública empresarial Red.es, el Ministerio de Educación y Ciencia y las Consejerías de
Educación de las distintas Comunidades Autónomas de España.
Propuesta para trabajar los conceptos matemáticos de las medidas, las fracciones y los números
decimales en los tres ciclos de educación primaria, incorporando la pizarra digital interactiva, las
animaciones y las aplicaciones de simulación. Está desarrollada y ejecutada por el Ministerio de
Industria, Turismo y Comercio, la entidad pública empresarial Red.es, el Ministerio de Educación y
A
• Las fracciones
http://palmera.pntic.mec.es/~jcuadr2/fraccion/index.html
N
E
Aplicación realizada por José Antonio Cuadrado Vicente, que pretende acercar al alumnado del
tercer ciclo de Educación Primaria y ESO, al mundo de las fracciones, de forma interactiva y
experimental, a modo de laboratorio virtual. Los profesores pueden utilizar el recurso como material
de apoyo a sus clases, ya que disponen de guías didácticas que se pueden bajar en formato PDF.
E
N
L
En este trabajo se presenta una experiencia docente, desarrollada en el primer curso de la
A
licenciatura de Matemáticas de la Universidad de Almería, sobre la incorporación de las TIC y de
nuevas metodologías activas de enseñanza aprendizaje, en la formación matemática del estudiante, con
especial énfasis en las materias vinculadas al Análisis Matemático. Entre las herramientas utilizadas,
se encuentra la pizarra digital interactiva.
• http://descartes.cnice.mec.es/index.html
R
Descartes, programa creado en el CNICE (Ministerio de Educación) y a libre disposición de los
docentes, es una herramienta ideal como complemento a la Pizarra Digital.
E
D
• http://www.isftic.mepsyd.es/
http://www.isftic.mepsyd.es/w3/recursos/primaria/matematicas/indice.htm
A
L
N
4. Conclusiones
E
Lo que se pretende con la integración de las PDI en las aulas, es facilitar a los estudiantes la
adquisición de los conocimientos y competencias que deben adquirir, y facilitar al profesorado la
realización de su tarea docente.
Pero para lograr este objetivo no basta con disponer de buenas infraestructuras bien mantenidas.
Es necesario que el profesorado se implique con una actitud favorable. Para ello es necesario ver:
- Que el uso de las PDI es fácil y que en poco tiempo se puede aprender lo necesario para
manejarlas sin problema.
- Que el uso de las PDI es cómodo, útil y eficaz. Se pueden realizar actividades de mayor
potencialidad didáctica y lograr una mayor motivación y participación del alumnado.
- Que el uso de la PDI es eficiente, ya que hay un gran abanico de actividades que no exigen una
mayor dedicación de tiempo ni esfuerzo por parte del profesorado.
Para ser un buen usuario de la PDI en el aula, los profesores necesitan dos tipos de formación:
E
presentaciones multimedia y materiales didácticos interactivos, al igual que ocurre con otros
programas para la creación de actividades interactivas (Tutor, Neobook, JClic, Hot Potatoes...)
N
En este trabajo se han mostrado algunos recursos, experiencias y propuestas para trabajar
conceptos matemáticos con las pizarras digitales interactivas, disponibles en la red, ya que pensamos,
que cuando se empieza a utilizar la PDI, lo más conveniente es ser usuarios de lo que ya hay hecho
(DVD multimedia, materiales didácticos disponibles en portales educativos, plataformas de contenidos
libres o de pago, webs/blogs de profesores, etc.) y posteriormente comenzar con una labor más
creativa, de elaboración de actividades propias, mediante el uso del software de la PDI que se utilice
L
en clase.
A
las TIC que puedan reproducir sin dificultad en su contexto (tengan
recursos y formación) y les ayuden realmente en su labor docente
(mejores aprendizajes de los estudiantes, reducción del tiempo y
esfuerzo necesario, satisfacción personal)..., seguro que todos van a
querer utilizarlas. ¿Por qué no iban a hacerlo?
R
Pere Marquès, 2005
E
D
Resumen Aplicamos un método sistemático para el estudio de las distintas disecciones de un cubo
de 2x2x2, y apuntamos a distintos cubos resultado de diseccionar cubos de mayores
dimensiones.
Palabras clave Cubos 2x2x2; 3x3x3, NxNxN. Disecciones de cubos. Estudio sistemático. SOMA.
J
Abstract We apply a systematic method for studying the various dissections of a cube of 2x2x2,
and aim to dissect different cubes result of larger cubes.
U
Keywords Cubes 2x2x2; 3x3x3, NxNxN. Dissections of cubes. Systematic method. SOMA
E
En estas pocas páginas es inabarcable un tratamiento de las disecciones del cubo. Empezar con
una declaración de imposibilidad como la anterior va contra una regla importante de cómo escribir un
G
artículo de divulgación o investigación, pero en este caso es una confesión de humildad ante la
amplitud del tema.
O
Si imaginamos un pequeño cubo de, digamos 1 cm de arista, al que consideramos “cubo
unitario”, ya nos será posible imaginar a ocho unitarios formando un cubo de 2x2x2, a veintisiete
formando uno de 3x3x3, etc.
S
Cuando se habla de disecciones de un cubo, estamos planteando el problema de dividirlo en dos
o más partes, formadas por cubos unitarios adosados por sus caras. Lo cual enlaza con uno de nuestros
anteriores artículos, en esta misma revista, dedicado a los policubos.
CUBO DE 2x2x2.
Vamos a comenzar sistemáticamente, como haríamos con alumnos a los que planteemos este
tipo de cuestiones, examinando el cubo de 2x2x2. Si lo dividimos en dos partes, estas podrían estar
formadas por 1 y 7 cubos unitarios (1, 7), o por 2 y 6 (2, 6), (3, 5) ó (4, 4).
1
El Club Matemático está formado por los profesores José Antonio Rupérez Padrón, del IES de Canarias-
Cabrera Pinto (La Laguna), y Manuel García Déniz, del IES Tomás de Iriarte (Santa Cruz de Tenerife).
[email protected] / [email protected]
No consideraremos como diferentes aquellas disecciones que se obtienen de otras por giros o
simetrías.
Para el caso (1, 7) no existe más que una posibilidad de disección: la más simple:
Para el caso (3, 5) no se nos abren mayor cantidad de posibles disecciones, ya que la pieza de 3
cubos al tener que cumplir la condición de que sus elementos estén unidos por sus caras tiene una
forma única.
S
O
G
1.-
U
J
2.-
3.-
(1, 1, 6)
El segundo cubito no puede ser contiguo al primero, pues estaríamos en el caso ya visto (2, 6).
¿En qué posiciones pueden estar los dos cubitos unitarios?
J
U
E
Evidentemente muy fáciles de reconstruir.
(1, 2, 5)
G
Estas dos piezas no pueden provenir de la misma capa, ya
que sería equivalente al caso (3, 5) ya estudiado.
O
S
Sólo cabe la disección:
(1, 3, 4)
Este caso equivale al ya visto (4, 4), pero diseccionando una de las piezas de 4 en 1 y 3 cubitos;
queda reducida a dos tipos que tienen las piezas de 1 y de 3 iguales, pero difieren en la de 4.
Es indudable que cuando hablamos de piezas de 2 cubitos, solo pueden tener esta forma:
(2, 2, 4)
Una de las disecciones se obtiene al dividir una de las capas en la única manera posible:
La otra capa puede considerarse formada por dos piezas de 2 cubitos coplanarias (caso 1) o
perpendiculares (caso 2).
S
O
G
(2, 3, 3)
Son posibles las disecciones (1, 1, 1, 5); (1, 1, 2, 4); (1, 1, 3, 3); (1, 2, 2, 3) y (2, 2, 2, 2).
La primera no es realizable más que de una manera, por cuanto la pieza de 5 cubitos incumpliría
una de las condiciones establecidas, en concreto, la de que sus cubitos unitarios deben estar unidos por
sus caras.
J
U
E
En el caso (1, 1, 3, 3) está la siguiente posibilidad que proviene de la descomposición (3, 5).
G
O
S
Para (1, 2, 2, 3)
Podemos considerarla derivada de la anterior al unir un cubito de los solitarios con uno de la
pieza de 3.
O sea, las tres maneras de construir la pieza de 4 que ya vimos cuando el caso (4, 4).
S
Para (1, 1, 1, 2, 3), como todas las piezas tienen una sola forma de construirse, pues solamente
hay una disección posible:
O
G
E
La descomposición en 6 ó 7 piezas no tiene mayor interés, pues son sencillas y con pocas
posibilidades.
J
Una segunda actividad consistiría en analizar todas las descomposiciones estudiadas para
determinar si cada una de ellas es de solución única o, por el contrario, admite más de una solución y
cuántas serían en ese caso.
http://www.taringa.net/posts/juegos/2834150/quien-nunca-se-rompio-la-cabeza-haciendo-esto!.html
CUBO DE 3x3x3
En este artículo nos limitaremos a una breve referencia sobre algunas de las disecciones más
conocidas o interesantes del cubo de 3x3x3, de entre las miles de posibilidades que hay.
Es muy importante la forma de presentar las disecciones, piezas y soluciones. Es una parte clave
en el aprovechamiento didáctico del material. Puede utilizarse la representación tridimensional única o
secuencial, mediante dibujos o fotografías, pero también una representación por pisos. En este caso,
cada pieza debe tener un número, un nombre o un color que la identifique.
Puzzle de Cardan
J
U
Resulta también muy útil como material didáctico para trabajar las fracciones.
E
G
a+b
O
Soma
S
Conocidísimo desde que su inventor, Piet Hein, lo crease. Permite 240
reconstrucciones diferentes del cubo, pero también la realización de otras muchas
figuras.
Cubo-7
Es casi idéntico al Cubo Soma. La única diferencia consiste en que las piezas 5 y 6, que en el
Soma son diferentes, aquí son iguales. Esto da una mayor cantidad de soluciones posibles.
S
La siguiente solución (por pisos) se corresponde con la primera de la lista de las 358 soluciones
O
del Cubo 7.
G
Que representadas mediante una matriz numérica sería: 112 | 556 | 566
E
Cubo de O’Berine
Cubo Diabólico
Mikusinski (o de Steinhaus)
J
U
E
Cubo de Conway
G
O
También llamado del empaquetamiento o
caja de pizza. Tiene seis tetracubos iguales y tres
S
cubos unitarios.
El Cubo de Lesk
Tres tetracubos y tres pentacubos. Hay cuatro piezas que se repiten dos a dos.
Cubo de Nob
Inventado por Nob Yoshigahara, inventor y coleccionista japonés. Tiene seis piezas: cinco
pentacubos diferentes y un dicubo.
Rupe
E
Cubo de Muñoz
Cubo Dado
CUBOS DE 4x4x4
Cubo Bedlam
J
U
E
UN RETO
G
¿Se atreve a buscar una solución en forma de cubo 3x3x3, uniendo las cinco piezas
que se reproducen a continuación?
Club Matemático
L
La soledad de los números primos
Paolo Giordano
E
E
R
M
A
T
E
Traducción de Juan Manuel Salmerón Arjona
Publicaciones y Ediciones Salamandra, S.A.
M
Colección: Narrativa
Año 2009
ISBN: 978-84-9838-205-1
Á
288 páginas
Me asomo al Diccionario de la Lengua Española de la R.A.E. donde leo que un número primo T
es “el entero que sólo es exactamente divisible por sí mismo y por la unidad”. Entonces, según
nuestros sabios académicos de la R.A.E, ¡menos diecinueve es un número primo…!
I
De la misma forma que cualquier amante de la literatura exigiría siempre, y sobre todas las
C
cosas, belleza a un escritor (la belleza, claro está, tiene múltiples caras); un científico exigiría siempre,
y sobre todas las cosas, rigor a quien redacta una definición de este tipo. Me permito comenzar con
esta pequeña provocación porque, esta vez sí, y aunque sea de manera personal, viene al caso.
A
Cuando cojo por primera vez el libro y leo en su solapa que el autor es un joven físico teórico de
26 años no puedo evitar que se me arquee ligeramente una ceja y abrazar por un instante el consabido
S
cliché, aunque al otro lado del espejo, que asume que sólo el hombre de letras, ese que es inevitable y
hasta obligatoriamente torpe con los números, hará literatura de verdad. Intuyo que me encontraré con
un libro sencillo, probablemente algo superficial y, más probablemente aún, salpicado de acertijos y
verdades físicas que muchos autores “de ciencias” introducen en sus textos. No digo que tal cosa no
sea correcta ni adecuada. Generar curiosidad y hasta cercanía, con la física o a las matemáticas, a
través de la literatura podría ser un interesante punto de encuentro entre dos mundos aparentemente
tan lejanos. ¿Pero sucede lo que (estúpidamente) temo? ¿Nos encontramos ante un científico
torpemente sensible y de más torpe talento, y encima insultantemente joven para atreverse a publicar?
S
combinaciones de palabras que permiten trasladar dicha belleza a otras personas. Esta es la gran
dificultad del escritor. No puede quedarse en lo descriptivo, sino que debe recrear con palabras de
manera que lo que cuenta no sólo cobre forma, sino que nazca incluso más hermoso que aquello que
C
representa. Para eso hacen falta, básicamente, dos cualidades: la sensibilidad y el talento narrativo.
La prosa de Paolo Giordano está hecha de pequeñas frases, de pequeños dibujos, como un
I
cocinero que introduce ingredientes bien elegidos y en una cantidad determinada para acabar
configurando su plato. Del mismo modo, su relato se construye a través de una serie de sucesos
T
concretos. No es el fluir de la vida lo que nos enseña, sino sólo la sucesión de determinados episodios
durante los que ese río se retuerce en meandros y cambia de rumbo. Esos momentos en que pequeñas
decisiones, que tomamos en segundos, cambian el rumbo de nuestra vida y, con ello, nuestra forma de
Á
En el inmenso mar de los números naturales parecen flotar a la deriva los números primos. Su
soledad, vista desde el concepto matemático, es evidente, no sólo por la imposibilidad de que puedan
encontrarse junto a un semejante, a excepción del 2 y el 3, sino incluso por la propia naturaleza de
E
estos números. No se pueden construir a partir de otros, con la fortaleza y tranquilidad de verse
compuestos de números que ya nacieron y vivieron antes que ellos. No es el caso, su soledad es
absoluta.
T
Y de pronto sucede que dos de estos números casi se tocan, sólo separados por un número par,
como si una querencia natural les llevara, inevitablemente, a buscar el contacto con otros. Son los
A
Así les ocurre a Mattia y a Alice, a Alice y a Mattia, los dos protagonistas de esta historia.
M
Ambos arrastran un terrorífico episodio de su niñez, expuesto al lector en los dos primeros capítulos
del libro. Cada uno de estos episodios marcará la vida, y la forma de enfrentarse a ella, de los dos
personajes. Esa vida es la que nos va contando Giordano con notable maestría. La soledad, verdadera
protagonista de la historia, la conciencia de saberse distinto, el ansia de escapar de esa cárcel que les
fue dada, el extraño hilo invisible que une a nuestros protagonistas… Nos damos cuenta, tras no
muchas páginas, de que Mattia y Alice también son primos gemelos, y esa cercanía que vislumbran en
R
un mundo que casi siempre les es tan ajeno envuelve continuamente el relato.
Novela recomendable, escrita con un ritmo fabuloso, a lo que sin duda contribuye la elección
E
del modo narrativo, esos episodios cortos ya comentados, que hacen que nos encontremos
frecuentemente con capítulos de menos de una decena de páginas. Escrita con la crudeza necesaria, sin
concesiones, pero sin llegar a ser de un gris excesivamente pegajoso. Ese equilibrio se traduce también
E
en ambos personajes: se nos presenta a Mattia como un ser encerrado en sí mismo, inteligente,
sensible, pero de coraza tercamente espesa y oscura. Alice, aunque con esa conciencia de singularidad
L
que no la abandona, representada a través de su anorexia, supone en muchos pasajes ese soplo de aire
fresco que permite respirar a la novela. En Mattia, físico, puede Giordano proyectar la curiosidad del
científico: por qué esa inclinación de la lluvia que cae cuando la vemos desde un coche, por qué ese
cambio de color del cielo al atardecer… Pero no sigamos por ahí; no tratemos de imaginar
proyecciones del autor hacia sus personajes; la soledad que empapa el libro, esa amiga que
absolutamente todos, en algún momento (o eternidad) de nuestra vida hemos acogido, y que acaso
siempre nos acompaña, es la que hace que tantos lectores hayan hecho suya, de algún modo, esta
historia tan singular y de personajes tan fascinantes como los que nos ha regalado Paolo Giordano.
Esta lectura constituye un buen recurso para desarrollar en los estudiantes el gusto por la
L
lectura, a la par que la conciencia sobre su papel en el mundo que les rodea. La forma en que está
escrita y los contenidos sociales que trata hacen que resulte especialmente atractiva para los jóvenes
E
que están pasando por la dura etapa de la adolescencia.
Quien sabe, quizás a muchos de los jóvenes que tenemos en nuestras aulas les ayude a sentir
E
que no son simples números primos y les encauce en la búsqueda de su número primo gemelo.
R
Carlos Romero Melchor (Ingeniero Industrial. Tenerife, España)
M
A
T
E
M
Á
T
I
C
A
S
L
Poincaré. Matemático visionario, politécnico escéptico
Javier de Lorenzo
E
E
R
M
A
T
Nivola, 2009
E
Colección: La matemática en sus personajes.
ISBN: 978-84-92493-00-5
207 páginas
M
En este libro el autor nos presenta una biografía de Henri Poincaré, figura fundamental dentro
de las matemáticas, que fue considerado en su época, finales del siglo XIX y principios del XX, como
Á
el matemático más brillante del mundo.
No se persigue, en esta obra, abordar los logros de Poincaré en las disciplinas matemáticas y T
físicas, sino más bien exponer su pensamiento científico y su visión de la ciencia. No se trata, pues, de
una recopilación de teoremas o resultados de Poincaré, sino de una descripción del entorno donde
I
vivió y desarrolló su obra, junto con un detallado análisis de su pensamiento científico. Al respecto,
según nos muestra el autor de este libro, se destaca que Poincaré se veía a sí mismo como un físico-
matemático, era plenamente consciente de no ser físico pero tampoco se consideraba un matemático
C
“puro”, alejado de las aplicaciones. Asimismo, este libro señala las posiciones epistemológicas de
Poincaré, que marcarían claramente el futuro del pensamiento científico, así como su filosofía de la
A
matemática, considerada por muchos como muy particular y alejada de las corrientes de la época.
El libro consta de una introducción, tres capítulos centrales y una extensa bibliografía. En el
S
primer capítulo se describe el entorno programático, es decir, su visión de las matemáticas como
“construcciones que sacamos enteramente de nuestro espíritu, pero no de manera arbitraria sino
porque la experiencia nos obliga a elaborar dichas construcciones”. En este primer capitulo se detalla
la postura de Poincaré al considerar que la matemática tiene un triple fin: “deben suministrar un
instrumento para el estudio de la naturaleza, pero eso no es todo, tienen también un fin filosófico y,
me atrevo a decir, un fin estético”. También se hace hincapié en el servicio que la matemática hace a
la sociedad, faceta que Poincaré defendió, por ejemplo, involucrándose en el affaire Dreyfus, atacando
los argumentos científicos de algunas de las evidencias que se mostraron en su contra.
S
El segundo capítulo nos muestra el costado filosófico de Poincaré, en particular, su visión del
razonamiento matemático. Se argumenta que Poincaré admite que la matemática es independiente de
A
la lógica y se apoya en un elemento intuitivo y no formal. Su visión puede resumirse en la frase “la
matemática no tiene por misión mirarse el ombligo”.
C
científico. Esta doctrina asume, de forma resumida, que las teorías científicas son sistemas
proposicionales y las proposiciones iniciales (al igual que en geometría) son convenciones.
T
En resumen, el contenido de este libro muestra una visión de la vida y obra de Poincaré con el
acento puesto en su visión filosófica de la ciencia.
Á
Las posibilidades que ofrece este libro para su uso en el aula se alejan de los contenidos
M
matemáticos, adentrándose en aspectos filosóficos. Podría servir como herramienta para introducir al
alumno en las diferentes visiones de la ciencia, así como en el pensamiento racional y su servicio
social. No parece ser un libro adecuado para estudiar la obra matemática de Poincaré sino más bien sus
E
aristas éticas, filosóficas y conceptuales. No obstante, su lectura no es fácil, ya que trata con conceptos
e ideas abstractos para los que se necesita un cierto conocimiento de filosofía (epistemología) que
ayude a su comprensión.
T
Congresos
I
Sede: Escuela Normal Manuel Ávila Camacho
[email protected]
F
O
IV Congreso Nacional de Educación Matemática.
R
Sociedad Peruana de Educación Matemática
Lima del 20 al 23 de enero de 2010.
http://fisem.org/noticias/ivconem.pdf
M
A
C
II Congreso internacional de didácticas.
La actividad docente: Intervención, Innovación e Investigación.
3 al 7 de febrero de 2010
I
Gerona
O
N
E
S
11 al 16 de Julio de 2010
Universidad Nacional de Luján
C
Ljubljan. Eslovenia
http://icots8.org/
A
Información
F
I
N O R M A S
Volumen 72, diciembre de 2009, página 149
1. Podrá presentar sus artículos para publicar cualquier persona, salvo los miembros del Comité
editorial y los de la Junta Directiva de la Sociedad Canaria de Profesores de Matemáticas.
2. Los trabajos se enviarán por correo electrónico a la dirección: [email protected]
3. Los trabajos presentados para su posible publicación deben ser originales y no estar en proceso de
revisión o publicación en ninguna otra revista.
4. Los artículos remitidos para publicar deben tener las siguientes características:
• Se enviarán en el formato de la plantilla que se encuentra en la página web de la revista.
• Tendrán un máximo de 25 páginas incluidas notas, tablas, gráficas, figuras y bibliografía.
• Los datos de identificación de los autores deben figurar en la última página: nombre, dirección
electrónica, dirección postal, teléfono. Con el fin de garantizar el anonimato en el proceso de
evaluación, esos datos sólo estarán en esta última página.
• Al final del artículo se incluirá una breve nota biográfica (no más de cinco líneas) de cada uno
de los autores, en la que se puede incluir lugar de residencia, centro de trabajo, lugar y fecha
de nacimiento, títulos, publicaciones... Se indicarán las instituciones a las que pertenecen.
P A R A
• Hay que incluir un Resumen de no más de diez líneas y una relación de palabras clave;
también, en inglés, un Abstract y un conjunto de keywords.
• Se hará figurar las fechas de recepción y aceptación de los artículos.
• Tipo de letra Times New Roman, tamaño 11 e interlineado sencillo. Es importante no cambiar
el juego de caracteres, especialmente evitar el uso del tipo “Symbol” u otros similares.
• Para las expresiones matemáticas debe usarse el editor de ecuaciones.
• Las figuras, tablas e ilustraciones contenidas en el texto deberán ir incluidas en el archivo de
texto (no enviarlas por separado).
• Las referencias bibliográficas dentro del texto deben señalarse indicando, entre paréntesis, el
autor, año de la publicación y página o páginas (Freudenthal, 1991, pp. 51-53).
• Al final del artículo se incluirá la bibliografía, que contendrá las referencias citadas en el texto,
L O S
ordenadas alfabéticamente por el apellido del primer autor, de acuerdo con el siguiente
modelo:
o Para libro: Lovell, K. (1999). Desarrollo de los conceptos básicos matemáticos y
científicos en los niños. Madrid: Morata.
o Para capítulo de libro, actas de congreso o similar: Fuson, K. (1992). Research on
whole number addition and subtraction. En Grouws, D. (ed.) Handbook of Research on
Mathematics Teaching and Learning, 243-275. MacMillan Publishing Company: New
York.
o Para artículo de revista: Greeno, J. (1991). Number sense as situated knowing in a
A U T O R E S
conceptual domain. Journal for Research in Mathematics Education, 22 (3), 170-218.
o Para artículo de revista electrónica o información en Internet: Cutillas, L. (2008).
Estímulo del talento precoz en matemáticas. Números [en línea], 69. Recuperado el 15 de
febrero de 2009, de http://www.sinewton.org/numeros/
5. Los artículos recibidos se someterán a un proceso de evaluación anónimo por parte de
colaboradores de la Revista. Como resultado del mismo, el Comité editorial decidirá que el trabajo
se publique, con modificaciones o sin ellas, o que no se publique.
6. El autor recibirá los comentarios de los revisores y se le notificará la decisión del Comité Editorial.
Si a juicio de los evaluadores el trabajo es publicable con modificaciones, le será devuelto al autor
con las observaciones de los árbitros. El autor deberá contestar si está de acuerdo con los cambios
propuestos, comprometiéndose a enviar una versión revisada, indicando los cambios efectuados, en
un periodo no mayor de 3 meses. De no recibirse en ese plazo, el Comité Editorial dará por sentado
que el autor ha desistido de su intención de publicar en la Revista.