Jabones
Artesanales
Jabones Artesanales
En medio de productos cosméticos saturados de ingredientes sintéticos, existe
un creciente interés por alternativas más ‘naturales’ que aprovechen las
propiedades de las plantas, hierbas, especias y frutas en beneficio de la piel.
Actualmente, las opciones que existen en el mercado son cada vez de mejor
calidad, pues no se utilizan ingredientes de origen animal y cuentan con un
cuidadoso proceso de producción para evitar la contaminación.
En la oferta de cosmética 100% natural podemos encontrar jabones, sales,
leches exfoliantes, bombas de baño y demás, que se elaboran artesanalmente
y se caracterizan por no generar espuma sino una especie de crema que
limpia, hidrata y previene agresiones externas.
También hacen parte de este mercado los tratamientos relajantes y
estimulantes para el embarazo, el postparto, la migraña, depresión, dolores
musculares y para el cuidado de rostro, pies y manos.
Beneficios de los jabones naturales frente a los comerciales:
- Los jabones naturales están elaborados de tal forma que mantiene toda la
glicerina, la cual es muy beneficiosa para la piel sensible y seca. Se utiliza en
tratamientos contra el eczema pues disminuye la picazón de la piel y ayuda a
tratar enfermedades cutáneas.
- Los jabones artesanales no contienen fragancias artificiales ni productos
químicos propios de los jabones industriales para conseguir más espuma que
al final, puede irritar la piel.
- Es posible hacer nuestro propio jabón casero utilizando los ingredientes y
aceites que mejor se adapten a tu tipo de piel. Es una gran alternativa para
evitar enfermedades cutáneas.
- Los aceites esenciales utilizados en este tipo de productos contienen
múltiples propiedades terapéuticas.
- No poseen derivados de petróleo con lo que evitamos la contaminación del
medio ambiente.
¿ Cómo hacer jabones artesanales?
Jabón de glicerina
Es muy usado para hidratar la piel seca, acelera la curación de heridas, tiene
propiedades antibacterianas.
Ingredientes:
1 pastilla de glicerina o glicerina líquida
Aceite esencial a gusto
Colorante (opcional)
Molde de silicona
Recipiente
Instrucciones:
Cortar la pastilla de glicerina en trozos.
Colocar los trozos en un recipiente y derretirlos en el microondas.
Si querés darle color a tu jabón, coloca colorante de glicerina al recipiente y
mezclarlo bien.
Luego colocarle el aceite con la esencia que desees.
Colocar la mezcla en moldes de silicona con la forma a elección.
Dejar enfriar naturalmente por unas horas y cuando seque, desmoldar.
Jabón de aloe vera
El aloe vera regenera los tejidos de la dermis, la mantiene sana e hidratada las
pieles con acné, irritadas, agrietadas y con manchas.
Ingredientes:
110 gr de pulpa de aloe vera
110 ml de soda cáustica
750 ml de aceite de oliva
250 ml de agua
Aceite esencial (opcional)
Instrucciones:
Hervir el agua y colocarla en un recipiente plástico.
Mezclar la soda cáustica en el recipiente y dejar enfriar. Mientras cortar el aloe
vera para quitarle la pulpa
Calentar el aceite de oliva en el microondas y añadirlo en la mezcla cuando se
haya enfriado, revolver siempre en la misma dirección.
Agregar el aloe vera mientras seguimos revolviendo, agregar alguna esencia si
se desea.
Colocar toda la mezcla en un recipiente amplio y bajo, dejar enfriar entre 15 y
30 días para luego cortar los trozos de jabón.
Jabón de azufre
Es muy beneficioso para la gente que tiene piel grasosa o acné. Elimina las
toxinas y reduce la aparición de granitos y puntos negros.
Ingredientes:
300g de base de jabón de glicerina blanca
2 cucharadas de azufre en polvo
1 cucharada de algún aceite
Aceite esencial de limón
Colorante
Instrucciones:
Cortar en trozos el jabón de glicerina, derretirlo en el microondas sin que llegue
a hervir.
Agregar y revolver el azufre tamizado a la glicerina para que no queden
grumos.
Añadir el colorante a elección, revolver y colocar la mezcla en moldes
individuales o en uno grande y luego cortar en pedazos.
Dejar enfriar por un día entero para finalmente desamoldar.
Receta de jabón líquido para higiene personal
Los ingredientes que necesitarás son un recipiente con dispensador,
un jabón en pastilla de cualquier fragancia, algunas cucharadas de
glicerina líquida (o aceite de oliva) y agua destilada. Ralla el jabón con un
rallador de queso o bien despedázalo lo más que puedas.
¿Cómo hacer un galón de jabón líquido?
El jabón líquido se puede usar tanto para la higiene personal como para lavar
los platos (tipo detergente) o la ropa. Puedes conseguir recetas muy asequibles
y a la vez evitar comprar a cada rato un producto de primera necesidad en el
hogar.
Receta N° 1 de jabón líquido para higiene personal
Los ingredientes que necesitarás son un recipiente con dispensador, un jabón
en pastilla de cualquier fragancia, algunas cucharadas de glicerina líquida
(o aceite de oliva) y agua destilada.
Ralla el jabón con un rallador de queso o bien despedázalo lo más que puedas.
Caliente el agua destilada en una cacerola. La proporción es de tres tazas de
agua por cada taza de jabón rallado. Introduce el jabón y calienta a fuego lento.
Remueve con una cuchara hasta que el jabón se disuelva. Retira del fuego y
añade la glicerina vegetal.
Para que sea más humectante y no tengas que salir a comprarla, puedes usar
aceite de oliva. Si quieres que además tenga algún aroma en particular, le
puedes añadir unas gotas de aceite esencial como de lavanda. Deja que se
enfríe y luego vierte en el envase con dispensador (puede ser de un jabón que
se haya terminado).
Receta N° 2 de jabón líquido para higiene personal
Esta opción es similar a la anterior, solo que no tienes que calentar la mezcla.
Precisas 65 gramos de jabón rallado, 330 ml de agua destilada, 30 ml de aceite
de almendras (ideal si tienes la piel seca) y 20 gotas de aceite esencial a
elección. Coloca todo en la licuadora o batidora y mezcla bien (también puede
ser enérgicamente con una cuchara). Ya está listo para utilizar.
Receta N° 3 de jabón líquido para higiene personal
En este caso obtendrás mayor cantidad de producto que en las anteriores
recetas. Necesitas un litro de agua, 25 gramos de soda o sosa cáustica en
escamas, 125 ml de aceite de oliva y una pizca de sal. Coloca el agua en una
botella de plástico (allí es donde almacenarás el jabón), añade de a poco la
soda cáustica. Recuerda cubrirte la nariz y la boca y usar gafas protectoras
para los ojos.
En tercer lugar añade el aceite y por último la sal. Tapa bien la botella y agita
enérgicamente para que todo se integre. Durante 15 días debes remover dos
veces al día y mantener en un sitio oscuro y fresco. Una vez pasado este
tiempo, aromatiza con aceites esenciales.
Receta N° 4 de jabón líquido para higiene personal
Con esta idea podrás “convertir” una barra de jabón en cerca de 4 litros de
jabón líquido. ¡Un ahorro importante para tu bolsillo, sin dudas! Los
ingredientes necesarios son una barra de jabón de coco de 150 gramos, una
cucharada de glicerina y agua destilada.
Ralla la barra de jabón para que quede casi como un polvillo o escamas bien
pequeñas. Calienta el agua destilada y antes de que hierva retira del fuego y
añade el jabón. Mezcla bien con la batidora. Luego coloca unas seis tazas (1,4
litros) de agua destilada y sigue mezclando. Si te queda muy espeso, añade
más agua. Si te queda muy líquido, deberás añadir más jabón o seguir
batiendo un poco más.
Receta N° 1 de jabón líquido para lavar los platos
En este caso, los ingredientes que necesitas son bórax, bicarbonato de sodio,
jabón de Castilla, agua, aceite esencial a elección y vinagre blanco destilado.
Vierte en una taza de agua (250 ml) dos cucharadas (30 ml) de vinagre.
Calienta en una olla a fuego medio y cuando comience a hervir reduce el fuego.
Vierte una taza de bórax y otra de bicarbonato. Revuelve bien hasta que todo
esté integrado. Añade media taza de jabón de Castilla sin dejar de remover y,
por último, aceite esencial de limón, por ejemplo. Cuando se enfríe pasa a un
frasco de vidrio con tapa.
Receta N° 2 de jabón líquido para lavar los platos
Obtendrás más de un litro de detergente con esta receta. Los ingredientes son
un litro de agua, 4 cucharadas de bicarbonato de sodio y un jabón de marsella
sin glicerina (300 gramos). Los utensilios que precisarás son una botella de 1,5
litros de plástico y con tapa, una cazuela mediana, una fuente resistente al
calor y un embudo.
Calienta el agua y ralla el jabón mientras tanto. Antes de que hierva el agua,
retira dos tazas y vierte junto al bicarbonato. La otra mitad deja que se siga
calentando hasta romper el hervor. En ese momento añade el jabón rallado y
mezcla bien durante varios minutos. Vierte la mezcla de agua y bicarbonato y
remueve todo sin apagar el fuego. Luego retira y deja que se enfríe. Rellena el
recipiente y listo.
Receta de jabón líquido para lavar la ropa
Como precaución inicial, recuerda usar elementos de protección para tus
manos, rostro y vestimenta para hacer este jabón de la ropa. Los ingredientes
que precisas son un litro de aceite usado y colado, 200 gramos de soda
cáustica, una cucharada de sal, dos litros de agua y opcional aceites
esenciales para darle rico aroma a las prendas.
Elabora la receta al aire libre. Mezcla en un recipiente grande el agua con la
soda cáustica, añade el aceite y la sal. Con un cucharón de madera remueve
durante 45 minutos (puedes hacer descansos). Deja reposar tapado por dos
días y recuerda removerlo varias veces al día. Calienta agua hasta un poco
antes de hervir y echa de a poco en la mezcla, agitando lo más fuerte posible.
Puedes añadir en ese momento los aceites o esencias. Vierte en diferentes
botellas y rotúlalas bien para que nadie se equivoque. Deja pasar una semana
antes de usar en la lavadora.
Jabón de glicerina
Caja y barra de jabón Pears (75g), el jabón de glicerina comercial más antiguo.
El jabón de glicerina es un jabón cuya base está constituida de glicerina.
Además de la glicerina, se utilizan
generalmente colorantes y aromatizantes naturales que le proporcionan color y
un olor natural. En general el jabón de glicerina se utiliza para pieles grasas por
su carácter específico que tiende a cerrar las glándulas sebáceas. Por su
carácter neutro es adecuado para remover el acné, espinillas, granos y piel
grasa.
El jabon de glicerina, un excelente producto para tratar la dermatitis y la
eczema. Esta afección cutánea produce una inflamación en las capas
superficiales de la piel y da lugar a erosiones, piel enrojecida, sequedad,
picazón, etc; y para su cura se requiere la aplicación de productos que ayuden
a mantener la piel bien hidratada durante todo el día, que aminoren las
molestias y que favorezcan la regeneración de los tejidos dañados de la
dermis, tres necesidades que la glicerina puede cubrir perfectamente por sí
sola.
Características
En la escala de pH, el jabón de glicerina tiene un valor neutro, es decir, un pH
parecido al de la piel humana. Debido a ello este jabón puede eliminar las
impurezas de la piel sin resultar agresivo. La tecnología para la fabricación del
jabón de glicerina utiliza como materias primas el sebo, los aceites de coco y
el ricino. Se diferencia de los jabones industriales, cuya mayoría usa grasas
animales y en menor medida grasas vegetales. Estas grasas suelen afectar la
piel y pueden causar descamación, irritación y piel seca.
Aceite de coco
Aceite de coco
Aceite de coco endurecido.
Valor nutricional por cada 100 g
Energía 863 kcal 3607 kJ
Grasas 100
• saturadas 86.5
• monoinsaturadas 5.8
• poliinsaturadas 1.8
Vitamina E 0.09 mg (1%)
Vitamina K 0.5 μg (0%)
Hierro 0.04 mg (0%)
% de la cantidad diaria recomendada para
adultos.
Fuente: Aceite de coco en la base de datos de
nutrientes de USDA.
El aceite de coco es un aceite vegetal, conocido también como manteca de
coco. Se trata de una sustancia grasa que contiene cerca del 90 % de ácidos
saturados extraídos mediante prensado de la pulpa o la carne de los cocos
(Cocos nucifera). Dispone de varios usos como alimentos o en cosméticos.
Debido a su alto contenido de grasa saturada, es lento para oxidarse y, por
tanto, resistente al enranciamiento, con una duración de hasta seis meses a
24 °C sin deteriorarse.1 Muchas organizaciones de salud aconsejan no
consumir en exceso el aceite de coco, debido a sus altos niveles de grasa
saturada que tiene el potencial de aumentar el riesgo de enfermedad
cardiovascula.
Sebo
Sebo de becerro
El sebo es la grasa cruda de buey, ternera, oveja o cordero, especialmente la
dura que se encuentra alrededor del lomo y los riñones. Tiene un punto de
fusión de entre 45 y 50 °C. Su alto punto de fusión significa que es sólido a
temperatura ambiente pero funde fácilmente a temperaturas altas, como al
vapor.
También se conoce con el mismo nombre a la versión procesada de esta
grasa, que se emplea como materia prima industrial y que, a diferencia de la
versión cruda, no requiere refrigeración para su conservación, siempre que se
almacene en envases sellados que prevengan la oxidación. En la industria
también se considera sebo cualquier grasa que cumpla ciertos parámetros
técnicos, incluyendo el punto de fusión, siendo común obtenerlo de otros
animales (como el cerdo) o incluso de fuentes vegetales.
Ricinus communis
Ricino
Ricinus communis
Taxonomía
Reino: Plantae
Subreino: Tracheobionta
División: Magnoliophyta
Clase: Magnoliopsida
Subclase: Rosidae
Orden: Malpighiales
Familia: Euphorbiaceae
Subfamilia: Acalyphoideae
Tribu: Acalypheae
Subtribu: Ricininae
Género: Ricinus
Especie: Ricinus communis
L., 1753
Inflorescencia en fructificación.
Semillas.
Ricinus communis, comúnmente
llamado ricino, castor, tártago, higuereta, higuerilla, higuera infernal, entre otros
muchos vocablos, es la única especie aceptada del género Ricinus, planta
arbustiva de la familia Euphorbiaceae.
¿Cómo hacer Jabón neutro?
El jabón neutro realizado desde la comodidad de nuestros hogares tiene
múltiples utilidades, en muchos casos puede considerarse beneficioso para el
cuidado de la piel debido a que su pH es parecido al de nuestra piel, y al no
estar alterado con colorantes, esencias fuertes o perfumes que vuelve al jabón
mucho más ácido de lo que la piel pueda tolerar, se mantienen neutros y
pueden ser más aptos para el cuerpo.
No obstante, este tipo de jabón también tiene otros tantos beneficios muy
importantes, por esta razón te informaremos los beneficios del jabón neutro.
Además de cuidar nuestra piel, el jabón neutro puede ser utilizado en la cocina
o el hogar, aplicándolo como una solución natural para evitar los malos olores a
solucionar problemas de puertas trabadas y cajones que no corren con
facilidad. Por otra parte y si no lo sabías, el jabón neutro también protege
vidrios, manijas de puertas, herrajes, puertas de vidrio y placas de
interruptores. Ahora, puedes evitar el molesto ruido de las cerraduras y manijas
simplemente aplicando jabón neutro, también evitar los olores a humedad,
detener los chirridos en tablas del suelo, también puedes detectar fugas de gas
mediante la mezcla de jabón neutro con agua y frotarlas en las juntas de
tuberías sospechosas. Puedes lubricar los rieles de metal para que corran
mejor los cajones del escritorio. Entre otros beneficios, pero vamos a darte
unos pasos sencillos de ¿Cómo hacer jabón neutro, para ello necesitaras:
Ingredientes y utensilios para hacer jabón neutro casero
500 gramos de Sosa Caústica.
3 litros de Aceite reciclado.
3 litros de Agua.
1 taza de plástico de 3 litros.
1 taza de plástico de 7 litros.
1 agitador de plástico o madera.
1 batidora.
1 Molde de madera o plástico.
1 Termómetro.
Preparación del Jabón neutro paso a paso
1) En la taza de plástico de 3 litros se vierten los 3 litros de agua.
2) Luego lentamente y con cuidado, se diluye 500 gr de la sosa cáustica en el
agua, nunca se debe agregar agua directo a la sosa caustica porque genera
muchos vapores que son nocivos para la salud.
3) Posteriormente, tomamos la otra taza de 7 litros y agregamos los 3 litros de
aceite vegetal reciclado, tomamos la temperatura que esté cercana a la
temperatura de la lejía cáustica.
4) Despues, agregamos lentamente la lejía cáustica en el aceite, y batimos con
ayuda del batidor en el mismo sentido y a una velocidad baja para que no se
corte el jabón.
5) A medida que pasa el tiempo notaremos que se formara una mezcla viscosa,
seguimos batiendo.
6) Al dejar de batir, vertimos la mezcla completa en los moldes de plástico o
madera, y se deja reposar por un mes para que se complete el proceso de
saponificación y finalmente al transcurrir el tiempo requerido se desmoldea y se
le da uso requerido.