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Metodología

La metodología de sistematización es un proceso colectivo que busca reconstruir e interpretar experiencias de participación política de mujeres en Colombia, promoviendo la inclusión y el reconocimiento entre actores involucrados. Se desarrolló en tres fases: preparación, sistematización de proyectos y sistematización de las sistematizaciones, con un enfoque en la educación popular y la reflexión crítica. Este proceso permitió generar conocimiento que potencia la incidencia de los proyectos en el contexto nacional.

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Metodología

La metodología de sistematización es un proceso colectivo que busca reconstruir e interpretar experiencias de participación política de mujeres en Colombia, promoviendo la inclusión y el reconocimiento entre actores involucrados. Se desarrolló en tres fases: preparación, sistematización de proyectos y sistematización de las sistematizaciones, con un enfoque en la educación popular y la reflexión crítica. Este proceso permitió generar conocimiento que potencia la incidencia de los proyectos en el contexto nacional.

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LA METODOLOGÍA DE LA SISTEMATIZACIÓN

Una construcción colectiva1


La metodología es un camino que se elige entre otros posibles; es una construcción que se
hace teniendo en cuenta los objetivos, el tema objeto de sistematización y los sujetos que
van a participar, es una mediación que se establece entre las intencionalidades, los marcos
conceptuales y la práctica.

Concepción asumida
El desarrollo de los proyectos de participación política de las mujeres, apoyado por ACDI
en Colombia, fue generando una dinámica de encuentro y reflexión, que hizo ver, por una
parte, la importancia de este tipo de trabajos y, por otra, la necesidad de profundizar en las
diversas experiencias y producir un conocimiento que sirviera para potenciar y cualificar la
incidencia de los proyectos en el contexto nacional.

Con esta inquietud se hizo un primer debate2 sobre el tema de la sistematización


(modalidad investigativa que parecía ser la más pertinente) y las posibilidades de ésta para
construir un nuevo campo de reflexión y formación.

Una vez tomada la decisión de sistematizar las experiencias, se retomó el debate


conceptual y metodológico sobre el tema y se asumió entonces la sistematización como una
modalidad de investigación cualitativa que busca reconstruir e interpretar las experiencias,
privilegiando los saberes y el punto de vista de los participantes.

Como propuesta que se hace desde la Educación Popular, la sistematización busca generar
espacios de inclusión; espacios de reconocimiento e interlocución entre diferentes
actores(as) del proceso; complejizar la lectura de la realidad y potenciar las capacidades
investigativas y pedagógicas, conceptuales y metodológicas de las personas, las
organizaciones e instituciones involucradas.

A partir de la concepción asumida se definieron momentos, instrumentos y


procedimientos, pues aunque la metodología sea una construcción no quiere decir que
todo valga. Era claro que el proceso no era lineal, que siendo la participación y la
formación dos elementos fundamentales de la propuesta, no era posible prever toda las
implicaciones.

Las fases de la sistematización


La sistematización de las experiencias tuvo tres fases:

1 El texto es parte de la Sistematización de Experiencias de Participación Política de Mujeres que


fue animada y apoyada por ACDI: Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional. Fondo
para la Igualdad de Género. Colombia.
El texto recoge los aportes del equipo de sistematización integrado por Elisa Díaz D., María Lucía
Rapacci G., Ana Cristina Pino C., Janeth Lozano, Isabel Martínez G. y Lola Cendales G.
2 Documento de la reunión realizada en Ecuador.

1
La primera, de preparación tanto a nivel de la Región Andina (Perú, Bolivia, Ecuador,
Colombia), como a nivel nacional. A este nivel se definieron los objetivos específicos, se
establecieron criterios y se tomaron decisiones sobre los participantes: asesores nacionales
y sistematizadores en cada proyecto y experiencias a sistematizar. Esta fase concluye con la
elaboración del diseño, que junto a la pregunta generadora definida para la Región Andina
se constituyeron en la “carta de navegación” que orientaría todo el trabajo de
sistematización.

La segunda, fue la sistematización de los proyectos cuyos ejes fueron: el espacio del propio
proyecto, los talleres nacionales y el trabajo de asesoría. Como resultado de esta fase se
obtuvo un documento por proyecto; estos documentos serían el insumo de la siguiente
fase.

La tercera, fue la sistematización de las sistematizaciones realizada por el equipo asesor, a


partir de las asesorías y de los documentos producidos.

1. La preparación3

La iniciativa. Definiciones y acuerdos para la Región Andina

Desde la primera fase de los proyectos, las coordinadores de los fondos de Bolivia, Ecuador
y Colombia tuvieron la inquietud de aprovechar el espacio para profundizar
conceptualmente; contrastar inquietudes, comparar avances y hacer un aporte significativo
a los procesos de participación de las mujeres en América Latina, a partir de lo que se
estaba haciendo. En la reunión realizada en Lima, se decide hacer la sistematización y se
toman las primeras decisiones:

¾ “Hacer una sistematización desde el enfoque de la Educación Popular, que permitiera


hacer una cuantificación del ejercicio político de las mujeres involucradas en los
proyectos.
¾ En cada país, al igual que en cada proyecto, se conformaría un equipo responsable.
¾ El equipo asesor nacional debería tener conocimiento tanto de la sistematización con el
enfoque de la Educación Popular, como de la temática de género.
¾ Se sistematizarían las experiencias que lo ameritaran”.

Objetivos específicos de la sistematización en Colombia4

En el caso de la sistematización de los proyectos ACDI en Colombia, teniendo en cuenta el


trabajo realizado, se definieron objetivos específicos, se establecieron criterios tanto para
seleccionar las experiencias como para conformar el equipo de asesoría, y se tomaron
decisiones sobre quiénes deberían integrar los equipos de sistematización en los proyectos:

3 Entrevista realizada a Elisa Díaz, coordinadora del proyecto ACDI en Colombia. Septiembre,
2003.
En el encuentro nacional del proyecto en Colombia, realizado en septiembre de 2000, después de
que se mida la segunda fase se hace explícita esta necesidad.
4 Cuarto Encuentro Nacional de Proyectos del Fondo para la Igualdad de Género de ACDI. Bogotá,
agosto 20 al 23 de 2002. Archivo ACDI.

2
¾ Diseñar e implementar un proceso de sistematización en
catorce (14) organizaciones de mujeres que han
desarrollado proyectos apoyados por el Fondo para la
Igualdad de Género de ACDI en Colombia, en torno al
Objetivos quehacer político que han ido construyendo las mujeres.
¾ Aportar con el proceso de sistematización a la reflexión y
análisis de la participación política de las mujeres en
Colombia.
Para seleccionar los proyectos que se iban a sistematizar se
definieron los siguientes criterios:

¾ “Sistematizar proyectos vigentes (para el momento de esta


decisión se habían concluido: Vamos Mujer y Mujeres que
Selección de Crean; UCC Antioquia; Asopaydec).
proyectos ¾ Hacer una convocatoria a todos los proyectos (aún los que
ya habían finalizado) al primer taller, a fin de que una vez
conocida la propuesta y sus implicaciones, decidieran si
participaban o no; de esta forma se garantizaría la
voluntad de participar en el trabajo que demandaría
tiempo y recursos”.
Se decidió que de cada proyecto participaran tres personas:

¾ La coordinadora o representante del equipo coordinador


del proyecto.
¾ La persona elegida en cada organización para liderar el
Equipos de proyecto de sistematización o quien lo esté asumiendo en
este momento.
sistematización de ¾ Una mujer lidereza, representante de las mujeres que han
los proyectos participado en los procesos de capacitación y que tenga o
haya tenido experiencia en el ejercicio político”.

De esta manera se garantizarían diferentes miradas y la


sistematización como experiencia formadora no quedaría
concentrada en una sola persona del proyecto.
Además de tener en cuenta criterios generales como: tener
conocimientos tanto sobre el tema de sistematización con el
enfoque de educación popular, como de la temática de género,
se consideró importante para este trabajo:

¾ Que las personas seleccionadas hubieran tenido


Equipo de asesoría experiencias de trabajo con grupos de mujeres y tuvieran
algún vínculo con los proyectos.
¾ Que la coordinadora del Fondo formara parte del equipo
asesor.
¾ Que hubiera una persona con mayor experiencia en el
campo de la sistematización en el equipo.

El diseño de la propuesta. El diseño fue hecho por el equipo de asesoría teniendo en


cuenta algunos criterios:

3
¾ El carácter participativo y formativo que debería tener el proceso de sistematización.
¾ El tiempo que se tenía para realizar el trabajo.
¾ Los recursos con los cuales se contaba.

El siguiente diseño permitió visualizar lo que sería el proceso y sus implicaciones (ver
página siguiente):

Cambios a la propuesta inicial

En el diseño inicial aparecían 4 talleres; 2 regionales y 2 nacionales. En la práctica se


hicieron cuatro talleres nacionales y un solo taller regional (el 2º sobre el tema del
contexto), porque se vio que el aporte de lo regional que se consideraba importante para
fortalecer los proyectos y enriquecer el proceso, no se garantizaba por la ubicación
geográfica del evento sino por la calidad de los análisis que se hicieran en los diferentes
contextos donde estaban ubicadas las experiencias y de donde procedían los y las
participantes.

El quinto taller (no hay quinto malo) no estuvo presupuestado y por consiguiente no
aparecía en el diseño inicial; sin embargo, siempre se pensó en la necesidad de realizar un
evento donde se pudieran devolver los temas trabajados por el equipo de asesoría y donde
se pudiera pensar colectivamente en la prospectiva de los proyectos; después de 5 meses de
haber realizado el último taller y habiendo conseguido los recursos necesarios se pudo
realizar este evento que resultó clave para completar el proceso.

En la propuesta inicial, la fase correspondiente a la sistematización de las


sistematizaciones aparece enunciada, pero se diseña ya sobre la marcha porque si bien se
tenía una idea general de cómo podría ser, también se tenía conciencia de la complejidad.

En la propuesta inicial se contemplaba que después del 4º taller los proyectos entregarían
el documento resultado de la sistematización; sin embargo, esta tarea resultó más compleja
y demandante de lo que se había pensado y se dilató más tiempo del que se podía prever.

2. La sistematización de los proyectos

La sistematización de los proyectos se realizó durante 8 meses; tiempo en el cual se fueron


articulando los componentes del proceso: los talleres, la sistematización del proyecto (in
situ) y la asesoría. El resultado de esta fase fue el documento de sistematización producido
por cada experiencia.

4
3ª FASE. Sistematización de las sistematizaciones
1ª FASE.
2ª FASE. Sistematización de los proyectos
Preparación

1º Taller Sistematización 2º Talleres Sistematización Elaboración


3º Taller Sistematización 4º Taller 5º Taller
D Nacional Proyecto Regionales Proyecto Documento
Nacional Proyecto Nacional Nacional
Final
I

O A S E S O R Í A P E R M A N E N T E

5
Los puntos de partida

La sistematización de 14 experiencias era un reto; no sólo por el número sino por la


heterogeneidad. Por una parte, los proyectos participantes, aunque en los últimos años
estuvieran vinculados a los procesos generados por el Fondo eran diferentes, por su origen,
por su trayectoria, por su composición; además, como parte de esa diferencia, cada
proyecto, cada equipo, tanto en la vida cotidiana como en la dinámica de participación
política a distinto nivel y en diferentes espacios, habían construido una trama de relaciones
y de referentes de conocimiento y acción que en el conjunto para la sistematización
constituían una riqueza y una dificultad.

Por otra, los y las participantes, tanto los equipos de cada proyecto como el grupo de
asesoras estaban de una u otra manera implicados en los procesos de las organizaciones.
Había una coincidencia entre sujeto y objeto de sistematización, favorable en cuanto con
este trabajo no se pretendía descubrir verdades objetivas sino evidenciar procesos,
encontrar y explicar relaciones para cualificar la implicación. Sin embargo, era clara la
necesidad de establecer mecanismos que permitieran establecer distancia crítica y, por
consiguiente, la descentración de las experiencias.

Espacios de construcción reflexiva e intersubjetiva

La sistematización estableció en cada proyecto tres espacios de reflexión e interlocución: el


proyecto, los talleres nacionales y la asesoría.

1º El proyecto. La sistematización en cada proyecto (en unos casos más que en otros),
implicó una alteración de la rutina, las preocupaciones y las tensiones habituales; fue la
instauración de un proceso en otro que venía en curso. En este espacio cada equipo
contextualizó la propuesta de sistematización ajustándola a sus posibilidades.

El trabajo se inició con la Reconstrucción de la Historia, no sólo como estrategia para tener
una visión de conjunto sino para facilitar el autoanálisis; entrar en la historia del proyecto
fue entrar en terreno conocido; fue desencadenar el relato haciendo que fluyeran datos,
vivencias, sentimientos y se fueran construyendo y reconstruyendo las tramas, las
secuencias y los sentidos de las acciones realizadas.

Para abordar el tiempo de los proyectos se propuso trabajar dos aspectos: la periodización
y el análisis de los hechos significativos. En algunos casos como en la sistematización de 9
años de la Escuela de Liderazgo Democrático de la CUT esto fue posible; en otras, como
Red de Paz que llevaban menos tiempo, sólo se trabajó el segundo aspecto.

En la sistematización del proyecto se trabajaron:

¾ El contexto local y su incidencia en el desarrollo de los proyectos.


¾ La profundización en un tema de interés que estuviera en el marco de la pregunta
generadora.
¾ La reconstrucción del proceso de sistematización como se había vivido en el proyecto.

Estos trabajos fueron presentados en los talleres nacionales y formaron parte del
documento final de sistematización de cada uno de los proyectos.

6
Los espacios destinados a la sistematización estuvieron precedidos y seguidos por los
talleres o eventos nacionales y acompañados por la asesoría.

Sistematización
Taller Nacional del proyecto Taller Nacional

A s e s o r í a

El cuestionamiento y la problematización generada en los otros espacios, estaban


encaminados a trascender los relatos; a introducir nuevos elementos en el análisis de la
experiencia.

El proyecto fue también el espacio para la escritura y la lectura, habilidades poco


desarrolladas en los proyectos, donde existe la cultura y el ritual del “informe” que
generalmente viene pautado por la agencia o la institución financiadora. Pasar de la
narración al análisis y a la interpretación, y hacerlo por escrito no fue fácil y algunos
quedaron a mitad de camino; sin embargo, la sistematización abrió espacios más reflexivos
y complejos ligados a la práctica y permitió salir de las propias fronteras.

2º Los talleres de formación. Durante el proceso de sistematización se realizaron 5


talleres nacionales, cada uno de los cuales fue preparado, coordinado y evaluado por el
equipo de asesoría. Los talleres fueron el eje del proceso formativo; a ellos confluían los
avances y las inquietudes de la sistematización de los proyectos y de allí salían
orientaciones, “desorientaciones” y nuevas inquietudes.

A continuación se puede apreciar una síntesis de los objetivos, los contenidos y la


secuencia de los talleres.

Talleres Nacionales
Taller Objetivos Temas trabajados
¾ La sistematización como propuesta
investigativa.
∗ Ejercicio de reconstrucción histórica de
Presentación del marco
la experiencia.
1º Nacional conceptual y metodológico de la
∗ Las técnicas de recolección de
sistematización.
información.
∗ Criterios para preparar el tema del
contexto.
¾ El contexto regional.
¾ El contexto local – incidencia en el
desarrollo de los proyectos.
2º Regional Análisis del contexto regional. ∗ Presentación de avances y dificultades
en Reconstrucción Histórica.
∗ Ejercicio: análisis de hechos
significativos.
Temas:
¾ Mujer y poder local
3º Nacional Profundización temática
¾ Ética
¾ Estrategias de participación política.
7
Conferencia de Piedad Córdoba sobre
“Participación política de las mujeres”.
∗ La selección y trabajos de núcleos
temáticos o núcleos problemáticos.
∗ El análisis e interpretación de la
información.
¾ Presentación del desarrollo temático de
cada proyecto.
¾ Análisis global, a partir de los trabajos
presentados: María Ema Wills.
4º Nacional
∗ El proceso de sistematización vivido por
cada proyecto.
∗ Primera reconstrucción del proceso de
Presentación de avances
sistematización.
conceptuales y reconstrucción
del proceso de sistematización. ¾ Debate sobre aspectos centrales de cada
tema ó capítulo de sistematización.
Análisis global: María Ema Wills, a
partir de los trabajos presentados.
5º Nacional
¾ Prospectiva de los proyectos (teniendo
en cuenta el análisis de coyuntura -----)
∗ Reconstrucción analítica del proceso
metodológico.
* Estos temas fueron más de carácter metodológico.

Los talleres fueron espacios para el encuentro y para el diálogo entre diferentes saberes y
entre diferentes maneras de aprender; unas más ligadas a la academia, otras a la sabiduría
conseguida en la práctica, donde descubren que necesitan del saber teórico para ayudarse a
sí mismas en la lucha por la participación política.

Los talleres fueron espacios para presentar la propia experiencia; fueron espacios para la
contrastación y la descentración, entendida ésta como la posibilidad de ir más allá de los
propios límites, tanto cognitivos como afectivos. Participar en el taller suponía salir de lo
propio y de lo conocido, suponía estar dispuestas al encuentro con otros proyectos y otras
personas que eran diferentes.

En los talleres se entretejieron teoría y práctica; lectura de los textos y lectura de la


realidad5, análisis, argumentación y conversación informal (irrepetible), allí donde aparece
el humor, la ironía, las confidencias y las complicidades. Los talleres fueron experiencias
vitales donde entraron en juego las intuiciones y los afectos (inteligencia emocional) sin los
cuales los saberes teóricos y técnicos carecerían de sustento.

3º La asesoría. Los 14 proyectos se distribuyeron entre las 5 personas que integraban el


equipo de asesoría.

Las asesorías se realizaron de manera presencial, en los espacios de los talleres, en espacios
convenidos con los respectivos equipos de sistematización de los proyectos y de manera
virtual por correo electrónico; en algunos casos, la vía telefónica permitió precisar o aclarar
inquietudes respecto al trabajo. Desde el segundo taller, las asesorías se hicieron

5 Cuya relación en la mayoría de los casos fue compleja.


8
básicamente sobre los materiales escritos que iban produciendo los equipos. Esto facilitó el
seguimiento.

Las asesorías permanentes a los proyectos, mantuvieron el hilo conductor de la


sistematización. La asesoría fue el espacio de interlocución directa entre los equipos de los
proyectos y la persona que “desde fuera” (aunque con vínculos con los proyectos) y desde
saberes específicos, podían propiciar la toma de distancia frente a lo que se estaba
haciendo. En algunos casos, la pregunta crítica de la asesoría permitió desbloquear la
situación de autocomplacencia con lo realizado, que puede convertirse en impedimento
para realizar un análisis crítico y, en últimas, para desplegar nuevas iniciativas.

La relación directa permitió ir más allá de los discursos decantados que salen en los
talleres y los informes convencionales donde se suponía que ya todo estaba dicho y
encontrarse con las inconsistencias, las contradicciones y los planteamientos aún en
construcción.

Sin desconocer las asimetrías, la interlocución con los equipos permitió encontrar y
encontrarse en una tarea y en un interés común, aunque fuera vivida de manera distinta,
generando un clima de confianza y de mutua influencia.

Percepciones desde los equipos de los proyectos

La sistematización (como proceso y como resultado final) en cada uno de los proyectos,
tuvo características diferentes, dependiendo de factores como:

¾ La trayectoria de la organización o del equipo de trabajo (algunos llevaban años, otros


estaban empezando).
¾ La cobertura o el radio de acción del proyecto (nacional, local).
¾ La ubicación geográfica (Bogotá, Cauca, Providencia)
¾ La experiencia o formación previa de los equipos responsables en trabajos de
investigación.
¾ La experiencia de participación política y de trabajo en la perspectiva de género.

En la recapitulación del proceso que se hizo en el último taller, los proyectos mencionaron
algunas dificultades, aciertos y aprendizajes, que en su conjunto resultaron aleccionadores.

Algunas de las dificultades que se encontraron durante el trabajo fueron el tiempo y el


activismo: “había que sacarle tiempo al tiempo” “Estábamos en muchas cosas” “Las
actoras estaban muy ocupadas”. Esto expresaba, por una parte, las dificultades que
atravesaban los proyectos (complejidad de la problemática, a veces de recursos humanos y
económicos), pero también el lugar que ocupaba la reflexión y el análisis en la dinámica de
los proyectos.

Entre las dificultades de orden metodológico se mencionaron:

¾ El comienzo del trabajo: “uno veía las cosas claras en la capacitación, pero al ir a
llevarlo a la práctica no sabía por dónde empezar”.
¾ La recolección de información: “era mucha información; tanta que uno como que
perdía el objetivo y había que reformularlo”. “Había una cantidad de información y
toda nos parecía importante”. “No teníamos experiencia en recolectar información”.

9
¾ El análisis: “pensar y darse tiempo para pensar es difícil; es más fácil recibir línea”; “no
es fácil la relación entre reflexión y práctica”.
¾ El proceso: “en más de una ocasión sentíamos incertidumbre, iremos bien?, esto será
así?”. “Cuando venían las lecturas y la profundización y el análisis, algunas se
desmotivaban porque no estaban acostumbradas, porque era difícil”.

3º La sistematización de las sistematizaciones

La sistematización (en esta 3ª fase) estuvo precedida en términos inmediatos por el trabajo
de asesoría, tanto presencial como virtual, que realizó el equipo y tuvo como insumo básico
los documentos (14) resultado de la sistematización de cada uno de los proyectos
participantes.

El proceso

El análisis, aunque tuvo sus propios espacios, fue algo que se fue desplegando desde el
comienzo y se dio en todos los momentos del proceso.

Temas y categorías. Lo primero que se hizo fue definir los temas que en términos
generales correspondían a las temáticas trabajadas en la fase anterior de la sistematización
y que estaban recogidas en los documentos presentados por los proyectos. Los temas se
distribuyeron entre las personas del equipo sistematizador.

Lo primero que se hizo fue una lectura –transversal- del tema en todos los documentos;
lectura que fue hecha de los saberes y desde la experiencia de las sistematizadoras que
proporcionaban las perspectivas fundamentales y en el contexto de los debates que se
venían haciendo a propósito de las asesorías en la fase anterior.

Una primera lectura de los temas en las 14 sistematizaciones permitió, por una parte,
reencontrar el carácter regional de los trabajos, los contextos culturales donde se
realizaban los proyectos y donde se escribía sobre ellos. Encontrar expresiones y
actividades como por ejemplo la de los “Pregones” en la experiencia de Cartagena,
suscitaba preguntas sobre el sentido, los valores e identidades que expresaban y hacían ver
que hay diferentes maneras de expresar motivos y significados y la necesidad de pensar las
experiencias en sus propios términos. Por otra parte, permitió encontrar la forma de
organizar la información.

En el tema de las estrategias de participación política por ejemplo, se hicieron varios


cuadros para tener una visión de conjunto. El primero fue sobre cada proyecto:

Contenido Acciones-estrategias Aciertos Dificultades


CORPOMUJER

Después se clasificaron las estrategias y se hicieron los cuadros por estrategia:

Esta parte del trabajo, si bien clarificó el panorama, dejaba una sensación de pérdida de
buena parte de la riqueza local y advertía sobre las posibilidades y las limitaciones de la
misma sistematización que se estaba realizando.

De este primer trabajo en que se iban entrecruzando aspectos conceptuales y datos de las
experiencias sistematizadas, fueron surgiendo categorías más de carácter inductivo; que

10
permitieron desplegar las potencialidades de los temas: hacerse preguntas sobre la
información disponible, sobre conceptos y planteamientos de autores que resultaban
pertinentes; encontrar nuevas relaciones y pensar las experiencias de manera más creativa.
El resultado de este trabajo fue un primer escrito que fue presentado en el equipo de
sistematización.

La puesta en común

La presentación de los trabajos permitió evidenciar diferencias y coincidencias en la forma


de abordar las diferentes temáticos. En algunos casos, al comienzo se enfatizó en el campo
conceptual generado por el tema y desde allí se hizo la lectura de los documentos; en otros,
el énfasis inicial se hizo en el campo generado por el tema en los documentos de
sistematización y desde allí se hizo la aproximación a los conceptos. La diferencia fue de
procedimiento, pues en uno y otro caso se llegó a establecer la relación entre marcos
conceptuales y los datos de las experiencias sistematizadas.

En la “puesta en común” se hicieron precisiones de carácter conceptual y metodológico a


cada uno de los trabajos presentados, se hizo un primer índice, se reestructuraron y se
redistribuyeron algunos temas entre las personas del equipo. En este momento la mayor
preocupación estaba en trascender las sistematizaciones realizadas por los proyectos, pero
sin invisibilizarlas.

Lectura – relectura y escritura

A partir del análisis de los trabajos presentados se tomaron algunas decisiones:

1º Leer todos los documentos de sistematización para tener una visión de conjunto ya que
la lectura del tema resultaba parcial y descontextualizada.

2º Leer literatura especializada y hacer algunos debates sobre el tema eje de la


sistematización: “la participación política de las mujeres”.

Con estos nuevos insumos se hizo una reelaboración de los temas que fueron analizados
por segunda vez en el equipo.

Si leer es interpretar y si la realidad es captada de manera interpretativa, el trabajo de las


sistematizadoras era una interpretación de las interpretaciones que tenía que ir más allá de
los documentos producidos por los proyectos; ir de lo dicho a lo no dicho, pero que está en
el contexto, ir más allá de los supuestos y de los silencios.

Y si escribir es cifrar pensamiento, escribir un nuevo texto fue un proceso que exigió mayor
precisión y relación entre los elementos conceptuales y experiencias sistematizadas.

Devolución – contrastación y documento final

En el quinto taller se hizo la presentación de los aspectos centrales de cada uno de los
temas o capítulos trabajados por el equipo sistematizador, y se propició un debate que dio
como resultado un reconocimiento del tema y de la forma como fue trabajado en relación
con sus propias experiencias, la ampliación de algunos aspectos y precisiones en otros.

11
Después de varias sesiones en que se discutieron los capítulos, se tuvo un documento que
entró en una fase de preparación para ser publicado.

Consideraciones Generales
La sistematización fue un proceso que generó interrogantes y dejó aprendizajes tanto en
los equipos de los proyectos como en el grupo encargado de la asesoría. Varios podrían ser
los temas en los cuales nos podríamos detener; sin embargo, hemos seleccionado tres que
consideramos relevantes: la pregunta generadora, la lectura y la escritura, y la
reconstrucción del proceso.
1. La pregunta generadora. Los múltiples sentidos

La pregunta fue una construcción que se fue haciendo en el proceso que adelantaban los
proyectos apoyados por el Fondo. En el caso de Colombia, en el Encuentro Nacional
realizado en el año 2002, en Cartagena, surgen ya algunos interrogantes6 sobre los trabajos
que se están realizando y sobre la necesidad de aprovechar el espacio para hacer una
reflexión más profunda..

Estas preguntas fueron llevadas al evento de coordinadoras realizado en el Perú, donde


vendrían a coincidir las inquietudes de Colombia, Ecuador y Bolivia.

De allí surge la idea de hacer una sistematización; y para hacerlo se define una pregunta
generadora que sirviera de “techo común” a los 4 países. Con la pregunta: ¿es diferente
nuestra forma de hacer política? ¿en qué? y ¿por qué? se inició en Colombia el trabajo de
sistematización, en agosto de 2002.

Al igual que en la propuesta de Freire (la palabra generadora en los trabajos de


alfabetización), la pregunta generadora debería servir como punto de referencia a partir
del cual se irían construyendo palabras y conceptos necesarios para la lecto-escritura y
para la vida. La pregunta fue una manera de condensar las inquietudes de los grupos y de
provocar y mantener el interés en la búsqueda conjunta.

La pregunta fue más importante por el proceso que generó que por el mismo contenido;
pues como toda pregunta tendía a marcar el ámbito de la respuesta y a restringir, si se
buscada precisión; sin embargo, la pregunta generó la apertura y la afirmación de los
diferentes proyectos; los cuales, a partir de sus propias interpretaciones e intereses,
formularon una pregunta capaz de articular su propia reflexión.

A continuación se presenta la pregunta generadora de cada uno de los proyectos y el tema


de profundización que fue trabajado y presentado en el Cuarto Taller realizado en San
Andrés:

Proyecto Pregunta
RED DE MUJERES “Empoderamiento y participación ciudadana de la mujer negra”.
CHOCOANAS:
¿Cómo una mujer desde su condición feminista construye
UCC-CALI:
democracia a partir del ejercicio de su ciudadanía plena?

6 Ver “Habitando los espacios. Memorias del Tercer Encuentro Nacional de Proyectos”, realizado
en Cartagena. Septiembre 2000. Pág. 76.
12
¿Hay un modo diferente del ejercicio político de las mujeres de
organizaciones populares en relación con el ejercicio político
tradicional?
CORPOMUJER:
¿Cuáles son las particularidades del ejercicio político de las mujeres
de organizaciones populares frente al ejercicio tradicional de la
misma?
¿Cuáles han sido y cómo han sido las formas de intervención de las
GAP:
mujeres dentro de la estructura administrativa local de Bogotá?
¿Cuál es el acumulado de Fundac en torno a la participación política
FUNDAC:
de las mujeres?
¿Cómo las mujeres ayudamos a construir institucionalidad
CUT: democrática en el contexto de disminución de derechos laborales y
ampliación de brechas de inequidad en el mundo del trabajo?
MUJERES PAECES DEL ¿Es diferente el ejercicio político de las mujeres indígenas?
NORTE DEL CAUCA:
¿Qué significa para la confluencia de redes de mujeres ser un acto
SISMA MUJER:
político?
¿Cómo desde los procesos de organización y participación política
FUNDEIN: local y regional, se contribuye a la comprensión y fortalecimiento
del ejercicio de la autonomía por parte de las mujeres?
¿Cuáles son los cambios producidos en la participación ejercida por
CEMCI: las actoras del proyecto, en los diferentes escenarios que dan cuenta
de la ruptura del modelo tradicional?
¿Cuáles son los niveles de empoderamiento logrados por las
FUNDESAP:
mujeres en el proyecto, sus obstáculos y limitaciones?
REDEPAZ: “El papel de las mujeres en la construcción de la paz”
CONCIUDADANA: ¿Qué perciben por política y cómo hacen política las mujeres?
¿Cómo potencia el trabajo en red el ejercicio político de las
REPEM:
mujeres?

La pregunta inicial fue la misma para todos; sin embargo, la aproximación y la


preocupación al respecto fue diferente; para algunos proyectos era importante por la
respuesta, para otros podía ayudar, pero no era motivo de preocupación y para otros no
tuvo ninguna relevancia.

La pregunta tuvo una trayectoria interpretativa; inicialmente la pregunta estaba centrada


en el supuesto de que el ejercicio político de las mujeres era diferente; se le otorgaba un
valor a la diferencia y la sistematización adquiría sentido en cuanto pudiera evidenciar esa
diferencia.

Para el equipo de asesoría el interés y la preocupación estaba más en el tema de la


ciudadanía y la participación que en la diferencia; por esto en el proceso, la pregunta fue
cambiando hacia: “¿cuáles son los aportes de los proyectos y los procesos que se están
sistematizando a la construcción de la democracia?”; esto ubicaba el trabajo en un
territorio distinto e incluso políticamente, permitía una comprensión distinta del ejercicio
político de las mujeres.

El proceso permitió ver que la diferencia era importante y había que rescatarla, pero no
desde una concepción esencialista; la diferencia no estaba dada por el hecho de ser mujeres
13
sino por cuanto marcaba diferencias frente a los contenidos y la forma tradicional de hacer
política.

La pregunta fue importante por los debates que generó, por las múltiples interpretaciones
a que dio lugar y por la posibilidad que dejó de continuar en la búsqueda.

2. La lectura y la escritura en la sistematización

Las mujeres que participaron en la sistematización tenían una experiencia, conocían el


proyecto y como diría Freire “tenían una lectura del mundo, lectura que antecede a la
lectura de la palabra y que se hace en el dominio de lo cotidiano”. Pero esta lectura siendo
muy importante, era insuficiente; y había que complementarla y enriquecerla con “la
lectura de la palabra”, con la lectura de los textos de tal manera que se pudiera ampliar el
horizonte y las posibilidades de comprensión e interpretación de la realidad, de la cual
formaban parte los proyectos.

Los textos para leer fueron seleccionados y la mayoría de ellos trabajados antes por el
equipo de asesoría. Unos fueron leídos y debatidos en los talleres, otros fueron enviados
con una presentación y una guía para que se trabajaran en el espacio del proyecto; sin
embargo, la comprensión de los textos y su relación con la práctica no tiene que ver sólo
con las inquietudes inmediatas sino también con la formación previa; además, la lectura y
la escritura no son una práctica corriente en los proyectos y las deficiencias en este campo
se sintieron en la sistematización.

Una de las mayores dificultades de los proyectos fue la elaboración del documento final;
“era difícil encontrar las palabras adecuadas para expresar la realidad”; “ellas quisieran
que saliera todo; es la primera vez que pasamos algo escrito, cómo vamos a perder todos
estos escritos”; “no tenemos el hábito ni la disciplina para la escritura”. La escritura en
relación con la oralidad supone una mayor precisión y una labor de síntesis y de
elaboración. Es explicable la dificultad, pues lo habitual en los proyectos es rendir
informes, dificultad presentada (a través de un sociodrama) por uno de los grupos,
evidenció las diferencias conceptuales y la importancia de los preconceptos. “Para el
equipo la palabra sistematización hacia referencia al manejo del computador, por esto al
primer taller enviaron a la secretaria”.

En los documentos finales se presentaron grandes diferencias: desde un documento muy


bien estructurado y desarrollado que había sido la tesis de postgrado de una persona, hasta
otros que era el primer esfuerzo que hacía un grupo (sin formación en investigación) por
escribir su práctica y tratar de reflexionarla.

En las asesorías se “vivieron” las diferencias, en algunos casos los documentos finales
fueron motivo de satisfacción, en otros de frustración y en otros de consideración.
Con uno de los proyectos, el resultado fue muy positivo y sorprendente. Ese
texto fue hecho con “un encarrete muy fuerte”; en realidad yo no esperaba
tanto. Lo que ellas llamaban el mamotreto me produjo una gran satisfacción.

Con otro la sorpresa fue contraria: no se, la falta de acompañamiento, la


actitud institucional, la situación del proyecto, la falta de equipo, la
recolección; en fin, es como la sumatoria de muchas cosas. Entonces con las
primeras siento como: qué bacano! y con las segundas como: qué
embarrada!.

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Esto no tanto en lo evaluativo sino en lo emocional, porque uno también
forma parte de esos trabajos”. (Cris).

“Conocer las condiciones en que se desarrolla el proceso institucional me llevó


a maximizar los encuentros y a ubicar la producción. Yo sabía que podían dar
más, pero también era testiga de la cotidianidad, de la problemática, de las
dificultades que suponía sacar tiempo para hacer un trabajo colectivo.

La producción no puede verse ajena a las mismas condiciones económicas y


de trabajo que atraviesan las instituciones”. (Malú).

El documento final supuso una reelaboración y articulación que llevó más tiempo del que
se había previsto. Después de entregarlo (en el 4º taller), vino un trabajo de asesoría que
supuso uno, dos y hasta tres lecturas y observaciones por parte del asesor y ajustes,
complementación o profundización por parte de los equipos.

La mayor dificultad estuvo en la escritura. Qué escribir y cómo hacerlo, además de manera
colectiva, no era cosa fácil. En las instituciones escriben informes y trascender esta práctica
fue una dificultad.

3. La reconstrucción del proceso, un ejercicio de metacognición

La comprensión de un proceso no puede darse desde el inicio; es algo que se va


construyendo en la medida en que se va haciendo conciencia de cada uno de los momentos
en relación con la totalidad de la propuesta. En la sistematización se tuvieron varios
momentos en los cuales se trabajó esa toma de conciencia.

1º En el taller inicial se hizo la presentación y justificación del diseño elaborado por el


equipo asesor de la sistematización, del sentido de cada fase y de la articulación entre los
diversos componentes de la propuesta.

2º Durante el proceso se presentaron varios momentos en los cuales fue necesario


evidenciar relaciones o destacar aspectos para la transferencia de lo aprendido en el taller a
la sistematización del respectivo proyecto. Por ejemplo: en el primer taller se clarificó el
tema de la reconstrucción histórica del proyecto y se hizo un primer ejercicio.

Además, entre un taller y otro había un espacio de meses, en los cuales las participantes
continuaban la sistematización y preparaban un tema para el próximo evento sin descuidar
sus obligaciones; esto hacía que se desdibujara la totalidad del proceso; por esto al iniciar y
al terminar cada taller se hacía una recapitulación de lo que se había hecho hasta el
momento y se clarificaba el punto en el cual se estaba y la continuidad.

3º Al finalizar el proceso (en el cuarto y quinto taller) se hicieron dos ejercicios:

¾ La presentación del proceso de sistematización vivido por cada proyecto. De manera


creativa cada proyecto presentó el proceso.

CUT - Trébol de 4 hojas GAP ---- Exposición


UCC Cali - Mapa - figuras Confluencia --- Acetatos - Exposición
Conciudadanía ---Exposición Redepaz --- Exposición - Acetatos

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FUNDAC --- Pintura frizo Corpomujer --- Caja de sorpresas
ACIN --- Chumbe7 Repem --- Coplas - red
FUNDEIN --- Hojas de un libro Fundesap ---sociodrama
CEMCI- Performance - pregones Chocó --- Mural

La presentación permitió detectar los cambios que se hicieron como resultado de la


contextualización que cada proyecto hizo a la propuesta inicial, los aprendizajes, los
aspectos gratificantes, y algunos problemas que no se habían evidenciado ni en los talleres
ni en las asesorías. En general, hubo una reconstrucción muy creativa y muy gratificante,
aunque en algunos casos poco analítica (hubo proyectos que no presentaron ni analizaron
las dificultades).

¾ La reconstrucción del proceso por parte del equipo asesor

Los equipos de los proyectos iniciaron sin tener una comprensión total de lo que suponía
participar en un proceso de sistematización, pero no podían concluirlo en las mismas
condiciones; por esto, teniendo como punto de partida los objetivos y el diseño inicial, se
hizo una reconstrucción analítica de todo el proceso; el sentido de cada espacio y de cada
uno de los eventos, los procedimientos utilizados, los cambios y la razón de los mismos, las
inconsistencias, los vacíos..., y como la realidad no es una foto sino una película con varios
finales posibles, el ejercicio se denominó “devolviendo el rollo”.

Haber realizado este ejercicio después de la presentación de los proyectos, permitió


integrar la diferencia y hacer un balance mucho más completo. Ver qué cosas se fueron
generando o degenerando y tener una mayor aproximación a la complejidad del proceso.
No era suficiente con haber participado en la sistematización, había que comprender cómo
se hizo; cómo se había producido conocimiento sobre la experiencia. Esto había que
explicitarlo.

La reconstrucción analítica del proceso fue un ejercicio de metacognición que vino a


complementar el proceso formativo que se había instalado en todo el desarrollo de la
sistematización; en la explicitación de la propia experiencia, en la contrastación de
conceptos y de prácticas, en la transferencia de los talleres a la sistematización del
proyecto, en la recapitulación que se hizo en cada uno de los eventos, etc... La
metacognición fue la posibilidad de aprehender y aprender del proceso vivido; fue la
posibilidad de recrear y trascender la propia experiencia de sistematización.

7 Chumbe:
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