Un
ejecutivo es una persona que es integrante de una comisión ejecutiva o que ejerce un cargo de alta dirección
dentro de una organización, por ejemplo una empresa u organismo internacional.
Los ejecutivos medios tienen, por otro lado, ciertas características que los diferencian de los altos ejecutivos ó
directivos: no tienen problemas con su equipo, sus actividades están alejadas de las disputas que distraen a las
cúpulas y tienden a colaborar e interactuar más en grupo para el buen funcionamiento de su sector.1
En una empresa, los ejecutivos suelen recibir salarios elevados y suelen tener la obligación de vestir de manera
formal
legislativo
El Poder Legislativo o Legislatura es una asamblea deliberativa que tiene la exclusiva autoridad para crear leyes
para una entidad política como un país o ciudad, además de administrar el presupuesto del Estado. Las legislaturas
forman parte importante de la mayoría de los gobiernos; en el modelo de separación de poderes, se contrasta con
las ramas ejecutiva y judicial del Estado y a la vez es responsable de controlar sus acciones en consonancia con
las disposiciones constitucionales.
Las leyes promulgadas por las legislaturas se conocen como legislación. Las legislaturas observan y dirigen las
acciones de gobierno y generalmente tienen autoridad exclusiva para modificar el presupuesto o los presupuestos
involucrados en el proceso.
Los miembros de una legislatura se llaman legisladores. En una democracia representativa, los legisladores son
elegidos popularmente de manera directa, en otros regímenes se utilizan las elecciones proporcionales y el
nombramiento por parte del ejecutivo también es usado, particularmente para las legislaturas bicamerales que
presentan una cámara alta.
Montesquieu propuso, en su libro El espíritu de las leyes, que era necesario que las funciones del Estado se
dividieran y separaran entre distintos poderes (legislativo, ejecutivo y judicial), para que mediante los arreglos de
las características el poder se autocontrole, a fin de evitar la tiranía.
judicial
El poder judicial es un poder del Estado encargado de impartir Justicia en una sociedad. Es uno de los tres
poderes y funciones primordiales del Estado (junto con el poder legislativo y el poder ejecutivo), mediante la
aplicación de las normas y principios jurídicos en la resolución de conflictos. Por «poder», en el sentido de poder
público, se entiende a la organización, institución o conjunto de órganos del Estado, que en el caso del Poder
Judicial son los órganos judiciales o jurisdiccionales: juzgados y tribunales, que ejercen la potestadjurisdiccional,
que suele gozar de imparcialidad, autonomía y poder absoluto dentro de la ley.
Según la teoría clásica de Montesquieu de la separación de poderes, que distingue entre poder
legislativo, ejecutivo y judicial, la división garantiza la libertad del ciudadano. Montesquieu compuso su teoría
después de un viaje a Inglaterra en donde interpretó que un poder judicial independiente puede ser un freno eficaz
del poder ejecutivo. Bajo esta separación de poderes, nace el llamado estado de derecho, en el cual los poderes
públicos están igualmente sometidos al imperio de la ley. El poder judicial debe ser independiente para poder
someter a los restantes poderes, en especial el ejecutivo, cuando estos contravengan el ordenamiento jurídico y
convertirse en el encargado de hacer efectivo la idea del Derecho como elemento regulador de la vida social.
Elecciones
En política, las elecciones son un proceso de toma de decisiones en el que los electores eligen, con su voto, entre
una pluralidad de candidatos a quienes ocuparán los cargos políticos en una democracia representativa. Hay
elecciones generales (las que se convocan para elegir a los miembros del parlamento o poder legislativo, y en su
caso al jefe del Estado o del poder ejecutivo) y elecciones locales, de ámbito municipal o regional. En
algunos sistemas políticos también se someten otros cargos a elección popular.
Un mecanismo que altera esa igualdad es la manipulación interesada del tamaño y distribución de
las circunscripciones electorales (gerrymandering, rotten boroughs). Si se reconoce la soberanía popular, todo
el pueblo tiene derecho tanto al sufragio activo (cuando todos pueden votar, se habla de sufragio universal, si no,
de sufragio restringido) como al sufragio pasivo (todos han de poder ser elegidos). En ocasiones la ley prevé
circunstancias en las que se pierde el derecho de sufragio o requisitos de distinta naturaleza para su ejercicio;
limitaciones que en algunos casos pueden llegar a ser tan abusivas que desvirtúan los resultados electorales.1 Las
características de las elecciones en cada país se regulan en la legislación electoral, que define su peculiar sistema
electoral, como por ejemplo su naturaleza de elecciones directas (la totalidad de la ciudadanía elige directamente
con su voto al cargo elegido) o indirectas (hay un cuerpo intermedio, compuesto por representantes elegidos por
toda la ciudadanía, que es el que toma la decisión). La introducción de novedades en los sistemas electorales se
denomina reforma electoral.
El mecanismo habitual de participación política de los ciudadanos en la democracia liberal son las instituciones
denominadas partidos políticos, aunque hay otros mecanismos para la presentación de candidaturas
electorales (coaliciones electorales, agrupaciones de electores, etc.)
La rama de la ciencia política que analiza científicamente las elecciones se denomina psefología (de psephos
ψῆφος, "guijarro" en griego, por los que se usaban en la democracia griega como papeletas electorales -véase
también ostracon-).2
En el plano internacional, resulta necesario resaltar que en muchos países, como parte de su sistema democrático
estatal, podemos encontrar la existencia de instituciones político electorales, que se encargan, tanto de organizar
las alecciones, así como de dirimir los diversos conflictos de esa índole que en ellos se someten, sin dejar de
mencionar que en algunos casos, en solo uno de ellos recae la obligación de ejecutar ambas encomiendas.
Alternacin de poder
Alternancia en el poder es un concepto propio de las ciencias políticas que describe la posibilidad de permitir una
pacífica alternancia en los líderes y partidos políticos que ejercen el poder político". Tal posibilidad es propia de
la democracia representativa, que mediante elecciones libres (bien en un sistema bipartidista, bien en un
sistema multipartidista; y tanto en los sistemas parlamentarios como en los sistemas presidencialistas), permite que
el cambio de gobierno, siguiendo los mecanismos previstos en las leyes y la Constitución, exprese la voluntad
general. Las legislaciones suelen imponer la limitación temporal de los mandatos (por ejemplo, cuatro años) y, en
algunos casos, el principio de no sus enemigos) son consustanciales a la democracia tanto el cambio como la
reversibilidad.
Es habitual el seguimiento de un protocolo de traspaso de poderes,1 con una ceremonia o ritual (investidura) que
incluya la presencia del gobernante saliente y el gobernante entrante, recibiendo éste de aquél algún elemento
simbólico (un bastón de mando, una banda presidencial), y realizándose algún tipo de juramento (jura presidencial)2
que culmine la toma de posesión.
Según la concepción tradicional, la posibilidad de alternancia política es una condición necesaria para la
democracia, aunque no sea una condición suficiente: de hecho la alternancia en el poder puede efectuarse con
criterios completamente ajenos a la democracia, como ocurrió en numerosas coyunturas históricas.
Separación de poderes
La separación de poderes o división de poderes es un principio político en algunas formas de gobierno, en el
cual los poderes legislativo, ejecutivo y judicial del Estado son ejercidos por órganos del gobierno distintos,
autónomos e independientes entre sí. Esta es la cualidad fundamental que caracteriza a la democracia.12
Montesquieu argumentaba que «todo hombre que tiene poder se inclina a abusar del mismo; él va hasta que
encuentra límites. Para que no se pueda abusar del poder hace falta que, por la disposición de las cosas, el poder
detenga al poder».3 De este modo, se confía la vigilancia de los tres poderes entre ellos mismos ya que cada uno
vigila, controla y detiene los excesos de los otros para impedir, por propia ambición, que alguno de ellos predomine
sobre los demás. Puede contrastarse con la fusión de poderes y separación de funciones en los sistemas
parlamentarios, donde el ejecutivo y la legislatura están unificados, debido a que el legislativo nombra al ejecutivo.
Esta doctrina no se refiere solamente a la separación y al equilibrio de los tres clásicos poderes del Estado, sino a
la necesidad de dividir el poder político donde se encuentre, sea en la esfera municipal, regional o nacional, para
así garantizar la libertad política y evitar los abusos de poder, mediante la vigilancia y control recíproco de los
poderes separados.
Libertadores individuales
En filosofía política la libertad individual es equiparable a la libertad negativa. En Derecho político, su máxima
expresión en la edad moderna han sido los derechos colectivos o derechos de primera generación en el marco
del principio de legalidad,1.
La libertad individual es el valor constitutivo de la persona humana en cuanto tal, fundamento de sus deberes y
derechos, conforme al cual cada uno puede decidir autónomamente sobre las cuestiones esenciales de su vida,
haciéndose responsable ante la sociedad de las consecuencias de sus decisiones y de los resultados de su propia
acción.