CAMPUS LOMAS VERDES
ACTIVIDAD. 9
Análisis de Casos
“Síndrome de burnout”
Gestión en Salud
Ana Paula Flurscheim López
LIC. QFBT
Fecha de entrega: 12/10/20
Síndrome de Burnout
El síndrome de Burnout se describe, según Freudenberger, como: “la experiencia de
agotamiento, decepción y pérdida de interés por el trabajo que surge en los profesionales
que están en contacto directo con personas, prestando un servicio como consecuencia del
ejercicio diario de la profesión”. Se puede manifestar por signos físicos (agotamiento, fatiga,
aparición de cefaleas, alteraciones gastrointestinales, insomnio y dificultad respiratoria) y
conductuales (sentimiento de frustración, irritación prepotencia, entre otros).
“Las personas con Burnout se vuelven rígidas, obstinadas e inflexibles, no se puede razonar
con ellas, bloquean el progreso y el cambio constructivo, porque eso significa otra adaptación
y su agotamiento les impide experimentar más cambios. Estas personas aparecen
deprimidas, y todos estos cambios son percibidos por sus familiares”.- Freudenberger.
De acuerdo con Maslach y Jackson, existe un aspecto tridimensional que incluye:
1. Agotamiento emocional: estado en el que el trabajador siente que ya no puede, en el
ámbito afectivo, dar más de sí. Se trata de una situación de agotamiento, de falta de
energía o de recursos emocionales propios, debido al desgaste diario y continuo.
2. Despersonalización/desgaste: es una etapa del Burnout donde se desarrollan
actitudes y sentimientos negativos, como el cinismo, hacia las personas receptoras del
trabajo. Como consecuencia del endurecimiento afectivo, los profesionales ven a
dichas personas con indiferencia lo que a veces conduce a culpabilizarlas
3. Competencia personal: los profesionales se evalúan de manera negativa, sobre todo
su habilidad para tratar a las personas que atienden.
Imagen 1. Diagrama del aspecto tridimensional
En resumen, el síndrome de Burnout se refiere a una situación de agotamiento emocional,
cada vez más frecuente entre los profesionales que prestan sus servicios a través de una
relación directa y sostenida con las personas, que son las beneficiarias del trabajo, entre las
que están todos los profesionales sanitarios.
Este síndrome se da de manera continua, en especial en las áreas de cuidado crítico de un
hospital donde hay pacientes en situaciones de riesgo, de emergencia continua e
inestabilidad permanente, que demandan una intervención rápida y efectiva por parte del
profesional de la salud, quienes deben trabajar en un ambiente impersonal y opresivo,
extremada y altamente tecnificado, con ruidos múltiples generados por alarmas, quejidos y
problemas de espacio, tiempo y como consecuencia generando una sobrecarga laboral.
Todo esto genera un ambiente lleno de ansiedad, tanto para el personal como para los
pacientes y familiares, principalmente al personal de enfermería, que está en la primera línea
de asistencia.
Se implementaron 3 estrategias para la prevención de Burnout:
1. Estrategia de intervención individual: técnicas paliativas, conductuales,
cognitivo-conductuales, de orientación cognitiva y orientación psicodinámica.
2. Estrategia de intervención grupal: “ búsqueda de apoyo social, ya sea a nivel familiar,
amigos o compañeros, los grupos de apoyo, la escuela, el apoyo técnico y emocional
influyen en gran medida, en la prevención y tratamiento del Burnout”- Moriana y
Herruzo.
3. Estrategia de intervención organizacional: modificar todos los aspectos
organizacionales que generen estrés laboral, y como consiguiente el síndrome de
Burnout.
Es importante que las personas que ya padezcan de este síndrome analicen e identifiquen
qué es lo que lo que afecta su ambiente organizacional o su manera de trabajo, se
recomienda revisar las expectativas, horarios, plazos y tareas con el fin de detectar qué fue
lo que detonó este síndrome.
Sin embargo, el síndrome de Burnout puede llegar a ser incapacitante, por lo que es
importante someterse a tratamientos psicológicos para poder manejarlo. El tratamiento se
enfoca en la percepción de control, incremento de la autoeficacia personal y a la mejora de la
autoestima; se trabajan técnicas para el manejo del estrés y reestructuración cognitiva.
En caso de que se presente un trastorno emocional derivado de este síndrome el doctor o
especialista determinará el tratamiento farmacológico.
Es importante que los gestores y administrativos en salud identifiquen a tiempo y ofrezcan un
tratamiento a los trabajadores que presentan síntomas del síndrome de burnout, ya que se
ha registrado que aproximadamente el 40% del personal del área de salud sufren de este
síndrome, llevándolos al punto de afectar su rendimiento, tanto laboral como personal.
Si no se identifica a tiempo y se implementan tratamientos, entonces puede haber
consecuencias en la organización e institución, como:
● Alto nivel de absentismo, lo cual genera un impacto económico y social negativo.
● Deseos de abandonar el puesto de trabajo
● Dificultad en la toma de decisiones, lo cual puede ser contraproducente al momento
de tener trato con los pacientes.
Se puede optar por implementar las siguientes medidas preventivas: disminución del estrés
en el medio laboral, acortar o limitar las horas de trabajo, permitir mayor oportunidad de
descanso, disminuir el trabajo con los pacientes, mantener tensiones separadas de la vida
laboral y personal, crear programas educativos de información, consulta y consejo, crear
comités para recibir, evaluar, atender y otorgar tratamientos, establecer prioridades y fijarse
metas realistas.
Conclusiones:
Es importante que se implementen medidas preventivas, para evitar que el personal de salud
tenga un aumento de estrés excesivo y que esto termine en el síndrome de Burnout. Como
profesionales (sin importar de qué área) debemos saber identificar qué factores y acciones
nos generan estrés, para poder modificar nuestra área laboral o agenda y evitar o prevenir
que nos dé este síndrome, de igual manera es importante que las empresas se involucren en
estas situaciones para evitar problemas organizacionales/institucionales.
A mi punto de vista es importante que todos tengamos una consulta, ya sea semanal,
quincenal o mensual, con algún psicólogo (muchas escuelas y empresas nos otorgan ese
servicio), ya que el platicar nuestros problemas y que nos ayuden a identificar y canalizar
nuestros sentimientos, funciona para evitar ataques de estrés, ansiedad o que nos de
Burnout.
Referencias:
APPELS, A. (1998). Estrés laboral, agotamiento y enfermedad. En Buendía, J. (Dir.). Estrés
laboral y salud. Madrid: Biblioteca nueva. 119-128.
ARCHES, J. (1991). Social Structure, Burnout and Job Satisfaction. Social Work 36, 202-6.
ÁVILA, J.H.; GÓMEZ, L.T. Y MONTIEL, M.M. (2010). Características demográficas y
laborales asociadas al Síndrome de Burnout en profesionales de la salud. En Pensamiento
Psicológico., 39-52