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La tentación
Este episodio de la vida del Señor Jesús aparece en los
evangelios sinópticos. Aunque no aparece en Juan. Juan
presenta a Cristo como la encarnación de Dios.
Los sinópticos, en cambio, le presentan más acorde con el
estado humano al que voluntariamente se redujo por amor
a nosotros. Filipenses 2.5-11.
El objetivo de este sermón es doble: Que comprendas la
tentación de Jesús, y aprendas a superar tus propias
tentaciones, siguiendo su ejemplo.
¿Alguna vez te has sentido tentado?
¿Recuerdas alguna ocasión en que venciste una tentación?
¿Recuerdas otra en la que caíste en ella?
¿Cómo te sentiste en una y en otra ocasión?
La tentación es una de las experiencias más inquietantes y
peligrosas por las que atraviesa un ser humano. La
tentación te puede llevar al pecado y el pecado a la
condenación eterna.
Todo ser humano es tentado. Aún los incrédulos. Tú lo
eras cuando no conocías ni a Dios ni Su Palabra.
Romanos 2.14-16, Por cuanto todos llevamos la ley de
Dios escrita en nuestros corazones.
Quiero que sepas que: Ser tentado no es pecado. Pero
rendirse a la tentación sí lo es.
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Las tentaciones de Jesús nos pueden enseñar cómo
protegernos de las tentaciones del enemigo.
¿Por qué el Espíritu lo llevó allí? ¿No sabía lo que
ocurriría? Desde luego, pero era necesario.
Cristo se constituyó a sí mismo como el segundo Adán.
Por tanto, como aquel, tenía que pasar por la prueba, para
restaurar lo que se había perdido.
Además, debía ser probado por dos razones más:
Para identificarse con nosotros, y para enseñarnos cómo
superar nuestras propias tentaciones. Hebreos 2.14-18.
Las palabras son fáciles de decir. Afirmamos que amamos
a Dios y le obedeceremos en toda circunstancia, pero
¿Cómo podrá demostrarse sino mediante la prueba?
¿Recuerdan el caso del apóstol Pedro? Estaba seguro de
que resistiría, y sin embargo no fue así. Quizás te pase lo
mismo. Debemos meditar en ello y aprender a resistir.
Como está escrito: Bienaventurado el varón que soporta
la tentación; porque cuando haya resistido la prueba,
recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los
que le aman. Santiago 1.12.
Se cuenta una historia de una compañía ferroviaria que
queriendo probar un puente nuevo entre montañas,
llevaron dos locomotoras y las pusieron con los motores a
toda velocidad y con los frenos puestos, para ver si resistía
la vibración. Durante cuatro horas estuvo soportando la
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presión y las vibraciones. El puente se mantuvo firme.
Después de lo cual nadie dudó de su capacidad para
soportar el paso del tren.
Debido a que Jesús fue probado duramente puede
socorrernos en tiempos de necesidad. Como está escrito en
Hebreos 4.15-16 Porque no tenemos un sumo sacerdote
que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino
uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza,
pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al
trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar
gracia para el oportuno socorro.
Es interesante observar el momento de la tentación, justo
después de su bautismo, cuando se había propuesto
comenzar su ministerio. Esto nos enseña que siempre que
quieras hacer algo para Dios, debes prepararte porque
serás tentado. Cuando más desees consagrarte, espera más
tentaciones.
Hay muchas cosas que no son malas en sí mismas, pero
que en ciertas circunstancias lo son: Comer, beber,
trabajar, jugar, amar, no son pecado, pero pueden llegar a
serlo bajo ciertas situaciones.
Se observa una progresión en las tentaciones. De la menor
a la mayor. Satanás no te dirá de golpe: blasfema contra
Dios, pero te puede decir: Olvídate del culto.
No te dirá: mata; pero sí: No tiene derecho a tratarte así.
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No te dirá emborráchate y adultera; pero te dirá: Sal con
los amigos del mundo, no pasa nada. Sin darte cuenta, una
cosa te llevará a la otra.
Así que veamos las tentaciones de Jesús y analicémoslas.
a) Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se
conviertan en pan.
También tú serás tentado de esta manera. En tu identidad
como cristiano. Si eres hijo de Dios…
Satanás conoce tus debilidades y las aprovecha para
desviarte del propósito de Dios para tu vida.
Aparentemente Satanás se estaba preocupando de su salud.
Tienes hambre. No parecía nada malo. ¿Se preocupaba
Satanás por el bienestar de Jesús? De ningún modo. Sólo
pretendía que se saliera del plan de Dios. Recuerden que
Satanás es mentiroso y padre de mentira.
Este episodio de la vida de Cristo muestra palpablemente
su humanidad y la tentación.
¿Conoces tú tus debilidades?
¿Sabes cuáles son las áreas en las que eres débil?
¿Te proteges contra las mentiras de Satanás?
Si eres hijo de Dios demuéstralo.
Si tu Dios es tan poderoso porqué no…
Tu Dios es Omnipotente seguro que Él…
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El diablo nos tienta por medio de las circunstancias. Jesús
tenía una necesidad. Tenía hambre. ¿Alguna vez han
pasado hambre severa? ¿Alguna vez han hecho un ayuno
prolongado, ya sea por enfermedad, o por motivos de fe?
Cuando tenemos mucha hambre, nos debilitamos. Jesús
llevaba 40 días y cuarenta noches sin comer. Satanás
quería que dudara del cuidado del Padre.
En su estado como hombre, Jesús debía someterse a las
limitaciones de su humanidad. La tentación fue ir más allá,
fuera de la voluntad del Padre.
Jesús fue tentado a probar a Dios. Obligarle a hacer algo
que no quería hacer. Para Jesús no hubiera sido difícil, y
además habría conquistado el corazón de los hombres, sin
pasar por la cruz.
Pero no habría podido salvarnos de la condenación. Pues,
sin cruz y sin derramamiento de sangre no se hace
remisión. Hebreos 9.22.
Buscar la adoración de los hombres de manera rápida y sin
sufrimiento, hubiera sido una salida del guión total.
La tentación tenía que ver con la independencia. Pretendía
que Jesús obrase con autonomía, independiente del plan
que el Padre le había dado. Lo cual sería rebeldía.
Muchas veces vamos a ser tentados a salirnos de los
planes de Dios para nuestras vidas. Entonces deberemos
recordar qué hizo Jesús. Para seguir su ejemplo.
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¿Qué fue lo que Cristo hizo? Usó la Palabra de Dios, de
forma correcta, y dijo: No sólo de pan vivirá el hombre.
Deuteronomio 8.3.
En ocasiones te verás en situación de necesidad, y
entonces vendrá el tentador a poner en duda el amor de
Dios para contigo.
Por esa razón muchos andan por ahí decretando
prosperidad y bendiciones materiales a diestra y siniestra.
No quieren verse en situación de necesidad. Pero Dios la
usa para perfeccionar nuestra fe y nuestro carácter.
Dios siempre tiene cuidado de nosotros.
b) Si eres Hijo de Dios échate abajo; porque escrito
está…
Una vez más vemos cómo Satanás vuelve a usar los
mismos métodos. Espera una y otra vez las mismas
tentaciones. Si eres hijo de Dios…
El templo. A Satanás no le importa usar las cosas sagradas
para tentarte.
Aquí Satanás usa la Escritura, por supuesto sacándola de
contexto. Una promesa condicional pretende convertirla
en incondicional. Salmo 91.9-12.
Tratará de usar la Palabra de Dios para que te salgas de la
voluntad de Dios.
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Esta es una de las estrategias que más está usando en la
actualidad. Lo triste es que le está dando resultado y
muchos “creyentes” están cayendo en la tentación.
Siguiendo evangelios diferentes.
Muchos han perdido la poca fe que tenían, por seguir una
“palabra” que alguien le dio en nombre de Dios, sin que
Dios le hubiera hablado.
Jesús sabía que era el Hijo de Dios. Por tanto, no quiso
hacer un milagro en su propio provecho. No quiso
aprovecharse del poder de Dios. ¡Cuán diferente de tantos
hoy!
Jesús estaba lleno del Espíritu, pero no le hizo caso al
enemigo.
c) Todo esto te daré si postrado me adorares.
No tienes que ir a la cruz. Haz un pacto con el diablo y
conseguirás todo lo que quieras. Este era el mensaje que
Satanás le plantea a Jesús.
Un mensaje atractivo. Consigue todo cuanto quieras. Sólo
tendría que adorarlo. Le tentaba con la idolatría. Gracias a
Dios, Jesús no cayó.
Algunos ha preferido el bien inmediato a la lucha por la
verdad.
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Jesús venció las tentaciones permaneciendo fiel a las
Palabras de Dios. El amor al Padre le mantuvo firme ante
la tentación.
¿Amas tú a Dios?
¿Cuánto le amas?
¿Hasta dónde resistirías?
Muchos están cayendo ante esta tentación. Se están
dejando tentar por la vanidad, los deseos y la fama.
Quieren ser los mejores,
Los más populares,
Los más ungidos,
Muchos cantantes hoy están cayendo en esto. Ya no
buscan sólo dirigir la alabanza, quieren grabar un disco;
dar conciertos, ganar premios, ser ricos y famosos.
Todo esto te daré si postrado me adorares.
Quizás tú no seas un cantante cristiano. Pero eres tentado a
amar otras cosas más que a Dios. Quizás te gusta llamar la
atención de los demás sobre tu persona.
¿Qué haces para conseguirlo?
¿Te vistes mal o provocativa?
No cedas.
Jesús resistió la tentación. Nosotros también podemos
hacer lo mismo, siguiendo su ejemplo.
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Las tentaciones son comunes a todos los hombres. Por
tanto, debemos esperarlas. Si Jesús, el Hijo de Dios fue
tentado, nosotros también lo seremos.
Nuestras tentaciones no vienen de Dios. Santiago 1.12-13
Dios ha puesto límites a nuestras tentaciones. 1Corintios
10.13
¿Recuerdan la anécdota del puente? A veces nos
encontramos con una señal en los puentes: Peso máximo
diez toneladas. Eso significa que los vehículos más
pesados deben buscar otro puente más fuerte o deshacerse
de parte de la carga.
Dios limita las tentaciones que podemos soportar.
Debemos protegernos contra las tentaciones mediante:
La oración, Mateo 26.41 Velad y orad para que no entréis..
Huyendo, 2Timoteo 2.22
Sometiéndonos a Dios, Santiago 4.7
Usando la Palabra adecuadamente, Mateo 4
Siendo fieles, Apocalipsis 3.10
Usando la vía de escape, 1Corintios 10.13
Caer es fácil. Si cayeras, busca inmediatamente la
restauración inmediata, 1Juan 1.9
Pr. Nicolás García