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FLAVIAAA

Este documento trata sobre dos parásitos, Cryptosporidium spp y Cyclospora cayetanensis. Describe sus ciclos de vida, manifestaciones clínicas, epidemiología, diagnóstico, prevención y tratamiento.

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Este documento trata sobre dos parásitos, Cryptosporidium spp y Cyclospora cayetanensis. Describe sus ciclos de vida, manifestaciones clínicas, epidemiología, diagnóstico, prevención y tratamiento.

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Criptosporidium spp

Agente etiológico: Cryptosporidium parvum, coccidio del subreino Protozoa. Se han identificado dos
genotipos: el 1 (o humano) exclusivamente del hombre y los primates no humanos y el 2 en el ganado y el
hombre, lo que podría indicar que serían dos especies con ciclos exclusivos de transmisión. La dosis infectante
es baja (hasta un quiste) y en promedio 132.

Ciclo de vida: El parásito se contrae por vía fecal-oral. Los ooquistes esporulados, conteniendo
cuatro esporozoitos, son excretados por el hospedador infectado a través de las heces y posiblemente otras
rutas, tales como las secreciones respiratorias (1).  La transmisión zoonótica y antroponótica de C. parvum y la
transmisión antroponótica de C. hominis se produce a través de contacto con animales infectados o al agua
contaminada por las heces de estos animales (2).Después de la ingestión (y posiblemente de la inhalación) por
un huésped adecuado (3), se produce la desenquistación (a). Los esporozoitos son liberados y parasitan las
células epiteliales del tracto gastrointestinal u otros tejidos tales como el sistema respiratorio (b) y se
diferencian en trofozoítos (c). 

patogenia: Los quistes ingeridos se localizan en el tubo digestivo (desde la faringe al recto) con mayor
frecuencia en el intestino delgado (yeyuno). Se ubican en la glicocálix del enterocito donde se desenquistan y
cada uno elimina cuatro esporozoítos que invaden las células epiteliales. Allí cumplen un ciclo asexuado y otro
sexuado que resulta en el ooquiste infectante eliminado a la luz intestinal. El parásito en las microvellosidades
determina la malabsorción de nutrientes y la retención de agua en la luz intestinal lo que desencadena la
diarrea osmótica. Además, es la causa del edema y la atrofia de las vellosidades lo que resulta en una
disminución de la superficie de absorción. Las heces humanas son infectantes a partir de los 5-21 días de la
infección.

Manifestaciones clínicas: Los primeros signos y síntomas de la infección por criptosporidios, generalmente,
aparecen una semana después de la infección y pueden comprender:

Diarrea líquida, Deshidratación, Falta de apetito, Adelgazamiento, Dolor de estómago o cólicos, Fiebre,
Náuseas, Vómitos.
Los síntomas duran hasta dos semanas, aunque pueden aparecer y desaparecer esporádicamente por hasta un
mes, incluso en personas con sistemas inmunitarios saludables. Algunas personas con la infección por
criptosporidios pueden no manifestar síntomas.

epidemiología: Tiene distribución universal. La mayor ocurrencia se observa en primavera lo cual estaría
relacionado con el aumento de las precipitaciones y la posibilidad de contaminación de las fuentes de agua. Ha
sido encontrado en el 87 % de las muestras de agua en los Estados Unidos y Canadá.

Diagnóstico:  Muestra de heces tras concentración (varias tomas porque se elimina de forma
intermitente). Tinción de Kinyoun o auramina. IFI en heces. Serología (poco útil en infección aguda).
Ocasionalmente se puede analizar muestras de aspirado duodenal, bilis o muestra respiratoria para tinción en
fluorescencia directa o ensayo antigénico. Amplificación de ácido nucleico.

Prevención y control: Se deben tomar precauciones para prevenir el contagio en: 


- En el contacto directo con las heces de una persona infectada, en el contacto sexual, o al cuidar a otra
persona con criptosporidiosis. 
- Los niños inscritos en guarderías y su personal, al tener contacto con animales infectados. 
- Los viajeros que vayan a países en desarrollo y que visiten áreas rurales, realicen excursiones a pie o
expediciones al campo, o que frecuentemente coman o beban en áreas donde la higiene es mala son los que
tienen el mayor riesgo de contraer la enfermedad. 

Las medidas a tomar incluyen el lavado de manos, practicar el sexo seguro, evitar tragar agua cuando nada
(lagos, piscinas, etc), lavar y cocinar bien los alimentos, beber agua preparada para el consumo o hervir
durante 1 minuto el agua para ser bebida. Uso de filtros de 0,1-1 micrómetro de diámetro, los desinfectantes
químicos no son eficaces frente al oocisto. Se debe estudiar a los contactos próximos, así como animales
domésticos y bovinos.

Tratamiento: Medidas higiénicas frente a heces. Rehidratación. Disminuir o suspender si es posible el


tratamiento inmunosupresor. 
Fármacos: Nitazoxanida 500 mg/12h/3 días. Los pacientes con SIDA responden mejor a la paromomicina.
Alternativa: Paromomicina 0,5g/6h durante 7-14 días. En niños: Nitazoxanida 100 mg/12h/3 días (mayores de
4 años). Altenativa: Paromomicina 7,5 mg/kg/día durante 7-14 días. Rifaximina.

Cyclospora cayetanensis
Agente etiológico:  Es un coccidio formador de quistes, que causa una diarrea auto-limitante. Los riesgos para
la salud asociados con la enfermedad están por lo general limitados a los viajeros que visitan regiones
endémicas y adquieren la infección: esta es la razón por la que C. cayetanensis ha sido etiquetada como una
de las causas de la "la diarrea del viajero". Morfológicamente, los ooquistes son esféricos con un diámetro de
entre 7,5 y 10 μm con una gruesa pared de 50 nm de espesor que los protegen del medio ambiente exterior.
Ciclo de vida: Cuando los ooquistes son excretados en las heces, todavía no son infecciosos (1), por lo tanto, la
transmisión directa no se produce. En el medio ambiente (2), se produce la esporulación después de días o
semanas a temperaturas entre 22 °C y 32 °C, resultando en la división del esporoblasto en dos esporoquistes,
cada uno conteniendo dos esporozoitos alargados (3). Los productos químicos del tracto gastrointestinal del
huésped desenquistan los ooquistes y liberan los esporozoitos, en general, dos por esporoquiste (en total
cuatro por ooquiste ya que cada ooquiste maduro tiene dos esporoquistes, y cada esporoquiste, dos
esporozoítos) (4). Después, estos esporozoitos invaden las células epiteliales del intestino delgado. Dentro de
las células experimentan la merogonia, una forma de reproducción asexual que resulta en
numerosos merozoitos hijos (5).
Patogenia:  Es un coccidio formador de quistes, que causa una diarrea auto-limitante. Los riesgos para la salud
asociados con la enfermedad están por lo general limitados a los viajeros que visitan regiones endémicas y
adquieren la infección: esta es la razón por la que C. cayetanensis ha sido etiquetada como una de las causas
de la "la diarrea del viajero". Morfológicamente, los ooquistes son esféricos con un diámetro de entre 7,5 y
10 μm con una gruesa pared de 50 nm de espesor que los protegen del medio ambiente exterior.
Epidemiología: La incidencia y prevalencia de la infección por Cyclospora cayetanensis se desconocen, en
parte por la baja asistencia a consulta médica de las personas con cuadros diarréicos, la poca sensibilidad de
las técnicas de laboratorio disponibles, la baja frecuencia de uso de las técnicas diagnósticas que pueden
detectar a este protozoo patógeno y el número reducido de ooquistes que aparece en las heces del paciente.1
Esta infección está siendo reportada en forma creciente en numerosos países a escala mundial, incluyendo
Guatemala, Venezuela, Nueva Guinea, Cuba, Brasil, Estados Unidos, Canadá, Haití, Colombia, Turquía, Perú,
Vietnam, Nepal, Egipto, entre otros. Esta información, en la mayor parte de las notificaciones, proviene de
estudios realizados en viajeros internacionales, inmunodeprimidos y escolares.
Manifestaciones Clínicas: En áreas endémicas es frecuente la presencia de portadores sanos, que no
manifiestan ningún síntoma. En los casos sintomáticos, después de un período de incubación promedio de 7
días, las personas infectadas por Cyclospora cayetanensis comienzan con un cuadro diarreico alto,
caracterizado por un número entre 4 y 10 deposiciones diarias, acuosas, abundantes, con flema, pero sin
sangre. También es frecuente encontrar dolores abdominales, náuseas, vómitos, anorexia, fatiga, flatulencia,
pérdida de peso significativa, y en 1% de los casos fiebre y escalofríos. Síntomas como mialgias y artralgias
pueden preceder al cuadro diarreico.
En general, las infecciones son autolimitadas en adultos sanos, pero pueden prolongarse en personas con
determinado grado de compromiso inmunitario y aún sin este, resultando en una diarrea crónica asociada a
náuseas, vómitos, dolor abdominal y anorexia.
Diagnostico: El diagnóstico de la infección por Cyclospora se sustenta al demostrar los ooquistes en muestras
de heces y ocasionalmente en aspirados duodenales. Los ooquistes se ven como esferas de 8 a 10 μm de
diámetro que contienen numerosos glóbulos encerrados en su interior. Los ooquistes de Cyclospora
autoflorescen como círculos azules cuando se examinan con un microscopio de fluorescencia ultravioleta
ajustado con un filtro de excitación de 365nm.
Esta propiedad no es específica para Cyclospora y disminuye con el tiempo de la muestra.
El examen de las heces frescas por el método directo con Solución de Lugol parasitológico pone al descubierto
la presencia de esta infección. En muchos pacientes en los que sólo aparece un número reducido de
microorganismos, se impone entonces hacer uso de las técnicas de concentración como la de Ritchie y la de
Sheater.
Prevención: La filtración del agua puede ser un método útil para prevenir la exposición a ooquistes. También
es seguro hervir el agua potable, puesto que este parásito es resistente a la cloración.
Tratamiento: En la actualidad, la única droga que se muestra como tratamiento de elección para la infección
por C. cayetanensis es el trimetoprim-sulfametoxazol (TMP-SMX), el que provoca la mejoría clínica y la
erradicación del parásito en un alto por ciento de los casos.(16,40,56) La dosificación propuesta para los
adultos ha sido (160/800mg) tomado 2 veces al día durante 7 a 10 días. Evaluar el equilibrio hidromineral y
ácido básico del paciente también debe considerarse en casos de diarrea por Cyclospora cayetanensis.
En pacientes que viven con el HIV o que tienen SIDA, cuando toman TMP-SMX para la profilaxis o tratamiento
de la Toxoplasmosis o la Neumonía por Pneumocystis jirocecci reciben el beneficio adicional de poder evitar
las infecciones por Isospora y Cyclospora.

Cystoisospora belli

Agente etiologico:  es un protista del filo Apicomplexa que causa la enfermedad de isosporiasis en los seres
humanos y otros animales. Es un coccidio formador de quistes que se transmite por vía fecal-oral. Infecta
las células epiteliales de intestino delgado y es el menos común de los tres coccidios intestinales que afectan a
los seres humanos. Los síntomas incluyen diarrea y pérdida de peso.

 Ciclo de vida: se transmite por la vía fecal-oral. La explicación puede seguirse en la figura de al lado. En el
momento de la excreción, los ooquistes inmaduros contienen generalmente un esporoblasto (1 en la figura).
El esporoblasto se divide en dos, por lo que los ooquistes contienen ahora dos esporoblastos. Los
esporoblastos secretan la pared del quiste, convirtiéndose así en esporoquistes y estos se dividen en dos
ocasiones para originar cuatro esporozoitos cada uno (2). La infección se produce por ingestión de ooquistes
conteniendo esporozoitos. Los ooquistes se desenquistan en el intestino delgado y liberan sus esporozoitos,
que invaden las células epiteliales e inician la esquizogonia (3). Los trofozoitos se desarrollan en esquizontes
que contienen múltiples merozoitos. Los esquizontes maduros se rompen y liberan los merozoitos, que
invaden nuevas células epiteliales y continúan el ciclo de multiplicación asexual (4). Después de como mínimo
una semana, comienza la etapa sexual con el desarrollo a partir de los merozoitos de
los gametocitos masculinos y femeninos (5). 

Diagnostico: El diagnóstico se realiza por el hallazgo característico de ooquistes inmaduros o maduros en


materia fecal. Estos pueden ser identificados por medio de un CPS de concentración, por el método de Faust-
Ferreira, o con acetato-etilen-formalina. Sin embargo, los ooquistes pueden ser escasos y por su transparencia
pueden pasar inadvertidos, incluso a pesar de haber sido teñidos con yodo. Por lo anterior se recomienda la
realización de frotis teñidos por el método de Kinyoun modificado los ooquistes adquieren color rojo brillante
sobre un fondo verde. También se han reportado buenos resultados con la observación de contenido
duodenal por medio de la cápsula de Beal.

Epidemiología. La parasitosis es cosmopolita, endémica en regiones tropicales y países en desarrollo: Haití, El


Salvador, Brasil, otros países en Sudámerica, México, Africa tropical, Este Medio y el sudeste de Asia.

En EUA, Canadá y Europa se estima alrededor de un 0.2 % de infecciones, y en países no desarrollados entre 3
- 20%.

La enfermedad es más severa en niños, jovenes e inmunocomprometidos; puede dar lugar a cuadros severos,
crónicos, con complicaciones y recurrencias.

En los pacientes inmunocompetentes la parasitosis tiende a la autolimitación, con reinfecciones poco


frecuentes.
La eliminación de ooquistes se presenta durante meses.
Tratamiento: Trimetoprim-Sulfametoxazol y tratamiento de sostén. O cotrimoxazol. 
En patientes con SIDA y otras patologías que producen inmunosupresión, se ofrece tratamiento de tipo
preventivo y contra parasitosis recurrentes. Es muy importante el tratamiento antirretroviral. Se han utilizado
como tratamiento alternativo: pirimetamina + ácido fólico, metronidazol, roxitromicina, ciprofloxacina,
nitazoxanida.

Prevención y control: Medidas de higiene para evitar transmisión en niños con pañales e incontinentes. Se
han asociado con brotes diarreicos en instituciones cerradas, inmigrantes y pacientes infectados por el VIH. La
enfermedad es más grave en niños y adolescentes. Medidas higiénicas en la comida y bebida, así como en los
contactos y relaciones sexuales. 

Patogenia:

MANIFESTACIONES CLÍNICAS: La sintomatología de la infección por I. belli aparece aproximadamente una


semana después de la ingestión de los ooquistes. Se caracteriza por diarrea, dolor abdominal, febrícula,
pérdida de peso y deshidratación, observándose eosinofilia en algunos pacientes. En pacientes
inmunocompetentes el síntoma principal es una diarrea intensa con 6 a 10 deposiciones acuosas diarias
acompañadas de malabsorción. Clínicamente la enfermedad es indistinguible de la giardiasis, criptosporidiasis
y microsporidiasis, presentándose como una diarrea sin sangre o leucocitos. La enfermedad es autolimitada en
un período de 2-3 semanas, si bien la eliminación de ooquistes puede persistir durante 2-3 semanas más. Se
han descrito formas crónicas con eliminación de ooquistes durante meses, siendo comunes las recurrencias.
La enfermedad es más grave en niños y adolescentes. Los pacientes inmunodeprimidos, especialmente
pacientes con SIDA, presentan síntomas graves que pueden persistir durante meses o indefinidamente y
producir deshidratación, requiriendo incluso hospitalización. Se han descrito presentaciones atípicas de la
infección, como colecistitis o artritis reactiva. En pacientes con SIDA se han documentado infecciones
extraintestinales.

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