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Ananías y Safira. La mentira de ellos fue la de pretender dar todo,
cuando solo daban una parte. Querían tener mayor renombre entre los
hermanos, del que merecían su muerte fue un juicio de Dios, así como
la muerte de Acán Josué, se propuso como ejemplo permanente del
desagrado de Dios, del pecado de la codicia y de la hipocresía
religiosa. No nos hiere de muerte cada vez que incurramos en él, si lo
hiciera caería gente muerta en las iglesias todo el tiempo. Pero el
incidente indica la actitud de Dios hacia un corazón turbio y maleado; y
aquellos que a pesar de la paciencia y la longanimidad de Dios
persisten en tal actitud, pueden esperar al final un pago peor. Luego
puede haber sido no solamente para castigo de estos, sino también
para el efecto saludable de la iglesia (temor, transparencia,
honestidad, disciplina).
Encarcelamiento de los apóstoles. Notemos la sorprendente influencia
y popularidad de los apóstoles. Los enfermos de toda la región de
alrededor venían en multitudes, y todos eran sanados. Se parece al
relato del ministerio de Jesús allá en Galilea. Dios ciertamente estaba
haciendo su parte para dar a conocer que Él estaba con los apóstoles
y en el movimiento que ellos dirigían. Pero los gobernantes estaban
frenéticos, de no ser porque temían al pueblo, y por la influencia
moderada de Gamaliel habrían apedreado a los apóstoles. Gamaliel
era el rabino más celebre de sus días. Era fariseo. Había considerable
hostilidad entre fariseos y saduceos. Los sacerdotes y lo saduceos
formaban la mayoría del Concilio. Detestaban la idea de una
resurrección de entre los muertos. Gamaliel, aun cuando no era
creyente cristiano parece haber simpatizado con los cristianos más
bien que con los saduceos. Nótese la osadía de pedro en desafiar a
los gobernantes. Este era el mismo Pedro que pocas semanas antes
se había acobardado ante la mofa de una mujer y había negado a su
maestro. Nótese también que, en lugar de quejarse los apóstoles de
sus padecimientos, se alegraban de ellos, una gran lección para los
cristianos de hoy en día que más bien se parecen a la generación de
aquellos que se perdieron en el desierto, solo murmuran y se quejan
de todo y de todo Dios tiene la culpa.
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Libro de los Hechos Capitulo 5
Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a
Dios antes que a los
hombres.’ El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quién
vosotros matasteis colgándole en un madero. A éste, Dios ha exaltado
con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel
arrepentimiento y perdón de pecados. Y nosotros somos testigos
suyos de estas cosas, y también el Espíritu santo, el cual ha dado Dios
a los que le obedecen. Ellos, oyendo esto, se enfurecían y querían
matarlos.
Entonces levantándose en el concilio un fariseo llamado Gamaliel,
doctor de la ley, venerado de todo el pueblo, mandó que sacasen
fuera por un momento a los apóstoles y luego dijo: Varones israelitas,
mirad por vosotros lo que vais a hacer respecto a estos hombres.
Porque antes de estos días se levantó Teudas, diciendo que era
alguien. A éste se unió un número como de cuatrocientos hombres;
pero él fue muerto, y todos los que le obedecían fueron dispersados y
reducidos a nada. Después de éste se levantó Judas el Galileo, en los
días del censo, y llevó en pos de sí a mucho pueblo. Pereció también
él y todos los que le obedecían fueron dispersados. Y ahora os digo,
apartaos de estos hombres y dejadlos; porque si este consejo o esta
obra es de los hombres, se desvanecerá; más si es de Dios, no la
podréis destruir; no seáis tal vez hallados luchando contra Dios”
Hechos. En el versículo 34, un fariseo muy respetado, llamado
Gamaliel, convence a los miembros del Sanedrín enfurecidos que no
maten a los apóstoles. La historia judía ha dejado constancia de
muchos datos acerca de este hombre. Para empezar Gamaliel era
nieto de Hillel, que era considerado por los judíos como uno de los
más respetados eruditos alrededor de los tiempos de Cristo. Además,
la Biblia afirma que Gamaliel disfrutada de un elevado respeto por
parte del pueblo, que era uno de sus más grandes rabinos y los
escritos judíos lo confirman.
Uno de los más antiguos pasajes del Talmud afirma: “Desde que murió
el Rabino Gamaliel, la gloria de la ley ha desaparecido”. Los escritos
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que se encuentran en la Misha afirman: “Desde que murió el anciano
Rabino Gamaliel, no ha habido más reverencia por la ley. La pureza y
la abstinencia desaparecieron por esa misma fecha”. Uno de los
dichos favoritos de Gamaliel era “para beneficio de la humanidad”. Era
tan respetado por las gentes de su época que cuando murió Gamaliel,
se quemaron más de setenta libras de perfumes y de ungüentos por
respeto a él al venir los judíos a rendirle tributo y fue acerca de este
hombre que Pablo afirmó: “Yo de cierto soy judío, nacido en Tarso de
Cilicia, “Yo de cierto soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero criado
en esta ciudad, instruido a los pies de Gamaliel, estrictamente
conforme a la ley de nuestros padres, celoso de Dios, como hoy lo
sois todos vosotros.
Otra persona mencionada en Hechos, capítulo 5 versículo 37 es Judas
de Galilea, el padre fundador de los celotes. A este hombre le
menciona el historiador Josefo haciendo una declaración detallada
acerca de él en el siguiente párrafo de su obra titulada Antigüedades
Judías:
“Coponio, de la orden ecuestre romana (que gobernó del 6 al 9 A.D.)
fue enviado como procurador de Judea con toda la autoridad de
Roma, incluyendo la pena capital. Sirenio, el senador romano, de
elevado rango, también fue enviado por Cesar a ser gobernador de
Siria y asesor de la propiedad allí y en Judea Mientras que los judíos
eran reacios a registrar sus propiedades, un cierto Judas de Gamala
(el Galileo) afirmó que este hecho daría pie a la esclavitud, de manera
que él y un fariseo llamado Sadoc iniciaron una revolución,
comenzando un nuevo movimiento (los celotes) que causó la ruina”.
Josefo menciona también a Judas y a sus hijos en el siguiente párrafo
tomado de las Antigüedades Judías: “Fado se convirtió en procurador,
sucediendo a Tiberio Alejandro, y crucificó a Jacobo y a Simón, hijos
de Judas el Galileo que había causado un levantamiento animando al
pueblo a la rebelión cuando Sirenio estaba realizando el censo en
Judea”.
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La lección más importante tomada de hechos capítulo 5
” Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres”. El Dios de
nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis
colgándole en un madero. A este Dios ha exaltado con su diestra por
Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de
pecados”.
Cap. 6 Nombramiento de los siete.
Comúnmente llamados diáconos, aun cuando no en este pasaje. Este
es el comienzo de la distinción entre oficiales espirituales y temporales
en la iglesia. La obra había crecido a tales proporciones que
demandaba demasiado del tiempo de los apóstoles, que en estos
momentos se encontraban en la labor de expandir el reino de los
cielos, y no de su administración, labor a la que fueron llamados los
siete, no significa con esto que después no lo hicieran.
Probablemente la iglesia ya tenía uno o dos años de vida, y
comenzaban a aparecer entre la congregación los celos y las quejas
de unos contra otros (le parecerá al lector una historia conocida). Es
un triste contraste con el hermoso cuadro del. El nombramiento de los
Siete parece haber dado buen resultado, pues continuación se nos
dice que los discípulos se multiplicaban grandemente. Mérito de la
unción que tenían para administrar la obra de Dios (6:7).
De los siete dos de ellos resultaron ser grandes ministros: Esteban y
Felipe. Felipe llevó el evangelio a Samaria y al oeste de Judea, con
milagros y prodigios que manifestaban el respaldo de Dios en su
ministerio. Esteban al igual que este manifestó el poder de Dios entre
los gentiles y judíos, con la diferencia de tener el honor de ser el
primer mártir de la iglesia. Frente al concilio, su rostro brillaba de gloria
angelical, como si el cielo extendiese su mano a través del velo para
darle la bienvenida al hogar no sin antes haber realizado la labor que
se le encomendó, un gran ejemplo de lo que es la pasión y el celo por
aquel que no se negó así mismo por cada uno de nosotros.
Cap. 7 Sermón y Martirio de Esteban.
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El sermón (7:2-53) fue en su mayor parte un resumen de la historia del
A.T, con énfasis especial en la desobediencia de Israel, que
presagiaba el homicidio del Mesías. Su referencia a que Dios no
habitaba en un templo hecho de manos de hombres, fue respuesta a
la acusación de ellos, de que él había predicado que Jesús destruiría
el templo sea que él lo haya dicho o no, claramente se implicaba que
en el evangelio de Cristo ya no había necesidad del templo.
Su martirio (7:54-60). Murió como había muerto Cristo, en el sentido
de no tener ni el más minino resentimiento hacia sus despreciables
asesinos, por el contrario, pidió al igual que el Maestro no se les
tomase encuesta este pecado (7:60). Algunos de los presentes
pueden haber olvidado su sermón, pero el cuadro de su muerte,
nunca. Entre estos se encontraba Saulo de Tarso.
“Un joven llamado Saulo”. Aquí tenemos uno de los puntos decisivos
de la “Historia”. Desde este día comenzó la carrera de Saulo como
perseguidor de la iglesia, sin embargo, podemos estar seguros de que
las últimas palabras de Esteban dieron directamente en el blanco,
penetrando profundamente en el ser de Saulo, y prepararon el camino
para la visión en el camino a Damasco. Saulo, joven aristócrata de
Tarso, educado en Jerusalén a los pies de Gamaliel al mismo tiempo
que Jesús crecía en Nazaret, evidentemente estuvo ausente de Judea
durante el ministerio público de Jesús, pues nunca lo había visto. Pero
ahora cuando la iglesia iba en aumento, Saulo había vuelto. En toda
su vida jamás había visto una muerte como la de Esteban, podemos
creer que el martirio de este haya sido por lo menos en parte el precio
que se pagó por el alma de Saulo.
Cap. 8 Extensión del evangelio a Samaria y al oeste de Judea
Primera persecución de la iglesia. Jesús había mandado a los
discípulos que predicaran el evangelio en todo el mundo (1:8).
Probablemente había transcurrido un año, dos o más y todavía se
hallaban en Jerusalén, predicando y obrando milagros, siendo objeto
de una popularidad sin precedentes desafiando a los dirigentes de la
nación y gozando de un tiempo magnifico, cuando Dios permitió que
estallara en aquel lugar la bomba de la persecución para impulsarles a
la obra que les esperaba. Fue necesaria la persecución para iniciar la
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obra misionera de la iglesia. Así, pues, fueron dispersados, llevando
consigo el evangelio a donde quiera que fueran. Sin embargo, los
apóstoles eran demasiado poderosos en aquel entonces para que se
les tocase y quedaron algún tiempo en Jerusalén para cuidar los
intereses centrales de la iglesia.
En Samaria. Esto era cosechar de la semilla que había sembrado
Jesús mismo unos años antes. Fue Felipe quien llegó primero allí.
Notemos que Dios lo capacito para que obrara milagros para confirmar
y respaldar su mensaje. Esto era necesario para contrarrestar los
pretendidos milagros de Simón el mago. Pero Felipe no podía impartir
el don especial del Espíritu Santo, y para esto fueron enviados Pedro y
Juan. Probablemente haya sido el don de lenguas como el de
Pentecostés, en la casa de Cornelio y en Efeso, o alguna
manifestación visible del Espíritu Santo, para confirmar aún más la
obra como venida del cielo. Pedro había abierto la puerta del
evangelio a los judíos, ahora a los samaritanos y más tarde a los
gentiles.
El etíope (8:26-39). Era tesorero del reino de Etiopia; puede que haya
sido un judío, o un prosélito judío, que había venido como peregrino a
Jerusalén. Era hombre piadoso, y temeroso de Dios, pues llevaba
consigo un ejemplar de las Escrituras para leerlas y aprender de ellas.
Su conducta agrado a Dios, pues envió a cruzarse en su camino un
mensajero especial, “Felipe”.
Su Bautismo (8:36-39). En aquel entonces parece haber sido el paso
inicial para hacerse cristiano, pues Jesús lo había mandado (Mateo
28:19). Los 3.000 que creyeron en el día de Pentecostés, llamados las
primicias del evangelio, fueron todos bautizados (2:38). Los
Samaritanos luego de haber recibido el evangelio también fueron
bautizados (8:12,16). Saulo fue bautizado. Cornelio el primer
convertido gentil fue bautizado (10:47,48). Fue bautizada Lidia (16:15),
y el carcelero de Filipos (16:33). También los corintos (18:8), y los
efesios (19:5). Pablo habla del bautismo como una representación de
la muerte y resurrección de Jesús, y de la unión con El en la muerte y
en la esperanza de la resurrección para vida eterna Felipe. Recorrió
unos 80 kilómetros, desde Azoto hasta Cesárea donde tenía su hogar.
Se le llama el “evangelista” para distinguirle de Felipe el apóstol. En la
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iglesia se desempeñaba como diacono, y en la obra en general ya
conocemos lo que fue su ministerio como evangelista. Tuvo cuatro
hijas que eran profetizas.