Modulo3 Respiratorio
Modulo3 Respiratorio
Contenido
Laringitis Aguda 44
Bronquitis Aguda 7
7
Síndrome Bronquial Obstructivo del Lactante. Episodio Agudo (Bronquiolitis) 88
Síndome Bronquial Obstructivo Recurrente del Lactante 12
12
Neumonía 16
16
Influenza 27
27
Asma Bronquial 36
36
Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica 55
55
Programa IRA 76
76
Programa ERA 79
79
Terapia Antitabaco 80
80
Espirometría 87
87
Actividades 100
Recursos 104
2
PRESENTACION
Presentación
Las infecciones respiratorias agudas (IRA) son la principal causa de consulta pediátrica en atención
primaria y servicios de urgencia, constituyendo el 60% de todas las consultas anuales en promedio.
Pueden ser causadas por una diversidad de agentes infecciosos, siendo los más importantes los virus
y, en segundo lugar, las bacterias. De ellas, aproximadamente 50% son IRA altas y 50% IRA bajas.
La mortalidad atribuible al tabaco (según porcentaje de atribución de OMS) en el año 2010 fue de un
17% de todas las muertes, y de un 54,5% de las causas relacionadas al tabaco, o sea evitable.
Además de la mortalidad el tabaco es causa importante de morbilidad por enfermedad pulmonar
obstructiva crónica, enfermedad isquémica cardíaca en menores de 65 años y un alto porcentaje de
cánceres.
Las enfermedades respiratorias representan también la tercera causa de mortalidad infantil (2009),
aunque muy inferior a las primeras causas, la mortalidad por las afecciones originadas en el período
perinatal y las malformaciones congénitas. De todos los fallecidos por Infecciones respiratorias altas en
más del 90% de los niños es por neumonía.
Chile ha logrado disminuir las muertes por neumonía, en especial en la población infantil, a través de la
implementación del Programa IRA, entre cuyas iniciativas se cuentan las salas IRA y en el adulto
mayor, a través de las Salas ERA. Estas están ubicadas principalmente en Consultorios de Atención
Primaria y Centros de Salud Familiar y funcionan todo el año con personal especializado para enfrentar
las infecciones respiratorias agudas y tratar a los enfermos crónicos de las patologías respiratorias. A
su vez ayuda al logro la campaña de invierno, que todos los años realiza el Ministerio de Salud y que
tiene como objetivo adecuar la red asistencial, para prevenir y atender a todas las personas que sufren
patologías respiratorias agudas.
Entre las patologías crónicas respiratorias prevalentes se encuentran el asma bronquial, tanto infantil
como adulto, y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica en el adulto.
En el presente módulo revisaremos las principales patologías respiratorias del niño y adulto, cuyo
desarrollo encuentran en contenidos y en recursos.
1
Objetivos
Reflexionado y rescatado los aprendizajes previos desde una perspectiva de gestión del propio
aprendizaje y mejoramiento continuo de las propias prácticas.
Aplicado protocolos y Guías Clínicas GES existentes en casos clínicos de los problemas de
salud respiratorios del niño y del adulto en Atención Primaria.
2
Evaluación
Autores
Profesor Asociado
Departamento de Atención Primaria y Salud Familiar
Facultad de Medicina
Universidad de Chile
Instructor Adjunto
Departamento Salud Familiar y Comunitaria
Facultad de Medicina
P. Universidad Católica de Chile
3
Contenidos
Laringitis Aguda
Definición: Inflamación aguda de la laringe (epiglotis, glotis o subglotis)
Cuadro Clínico: más frecuente entre 1 y 5 años de edad, inicia con coriza, y se agrega estridor
inspiratorio, disfonía y tos perruna. Es más frecuente en los meses fríos, y de inicio en la noche.
Gravedad:
Escala de Downes
Grado I Leve: Disfonía (tos y voz), estridor inspiratorio leve e intermitente, que se acentúa con el
esfuerzo (llanto), ausencia de retracción.
Grado II Moderado: Disfonía (tos y voz), estridor inspiratorio continuo (en reposo), tiraje leve
(retracción, supraesternal o intercostal o subcostal).
Grado III Severo: Disfonía (tos y voz), gran estridor inspiratorio y espiratorio, tiraje intenso,
signos de hipoxemia (palidez, inquietud, sudoración, polipnea), disminución del murmullo
pulmonar.
Grado IV Fase de Agotamiento: Disfonía, estridor, tiraje intenso; signos de hipoxemia: palidez,
somnolencia, cianosis; aparente disminución de la dificultad respiratoria.
Escala de Westley modificada (Westley CR et al. Am J Dis Child 1978; 132: 484 – 7)
4
Leve = 0-1 moderado = 2-7 severo = 8 o más
Signos de hipoxemia:
Tratamiento
Grado 1:
Grado 2 y 3:
Nebulización (con medicamento específico para ello) adrenalina racémica al 2,25%: 0.05 ml x kg
x dosis en 3.5 ml de solución salina. Como alternativa se puede nebulizar con adrenalina
corriente (1/1000) en dosis de 0.5 ml x kg x dosis. En lactantes, se recomienda usar 2 ml de
adrenalina en 2 ml de suero fisiológico
5
Nebulizar durante 10 minutos con flujo de 8 lt por minuto Se puede repetir cada 20 minutos por
un máximo de 3 veces, sólo si es necesario, se mantiene o vuelve a grado 2 después de la
primera nebulización.
Observar durante 2 horas después de la última nebulización por probable efecto rebote
Corticoides por vía oral preferentemente (evitar mayor agitación del paciente): Dexametasona
0,3-0,6 mg x kg x dosis, o Prednisona 2 mg/kg en 1 dosis, máximo 40 mg.
Grado 3:
6
Bronquitis Aguda (Catarral)
Definición: Enfermedad inflamatoria de la mucosa bronquial
Cuadro Clínico: Tos productiva, fiebre ausente o baja las primeras 48 horas, sin compromiso del
estado general. Ex. pulmonar normal o roncus aislados.
Tratamiento:
Medicamentos:
Instrucciones a la madre o cuidador (a): Volver a consultar en caso de fiebre por más de 48
horas, tos paroxística, compromiso del estado general, dificultad respiratoria.
Complicaciones:
Neumonía
7
Síndrome Bronquial Obstructivo del Lactante. Episodio Agudo (Bronquiolitis)
Definición: Enfermedad caracterizada por obstrucción bronquial aguda (menos de 2 semanas
de evolución)
Etiología: generalmente de etiología viral (80% virus respiratorio sincicial, Parainfluenza, Adenovirus,
Influenza, Rinovirus, excepcionalmente Mycoplasma).
Cuadro Clínico: Tos de intensidad variable, fiebre habitualmente moderada. Polipnea, sibilancias
audibles en los casos más severos y dificultad respiratoria y para alimentarse, según el grado de
obstrucción. En el menor de 3 meses puede presentarse episodios de apnea.
La signología depende del grado de obstrucción: taquipnea, retracción torácica, palidez, cianosis,
hipersonoridad a la percusión, espiración prolongada, sibilancias, roncus. En los casos más severos
hay murmullo pulmonar disminuido o ausente, taquicardia, ruidos cardíacos apagados, descenso de
hígado y bazo, compromiso del estado general, excitación o depresión psicomotora.
Diagnóstico diferencial:
Neumonía
Gravedad
8
Tratamiento
Medicamentos:
2. Corticoides:
o Si score > 5 después de primera hora con beta2 agonista agregar prednisona 1–2 mg/kg
en dosis única, dosis máxima 40 mg, o corticoide parenteral (hidrocortisona 5-
10mg/kg/dosis ev, metilprednisolona1-2 mg/kg/dosis ev o betametasona).
o Pacientes enviados a su casa al cabo de la segunda hora de tratamiento: Prednisona 1-2
mg/kg/día, dividida cada 12 horas o en dosis única matinal, hasta el control al día
siguiente. Usar la prednisona por 5 días.
3. Kinesiterapia respiratoria:
o Lactante con signología de hipersecreción.
o Luego de la primera hora de tratamiento, si en ese momento el puntaje es igual o menor a
7.
o Las técnicas kinésicas a usar son: bloqueos, compresiones, descompresiones,
vibraciones, tos asistida y aspiración.
o Están expresamente contraindicadas la percusión y el "clapping", pues pueden agravar el
fenómeno de obstrucción bronquial.
9
Episodio obstructivo leve (Tal: 0 – 5): administrar salbutamol en aerosol presurizado de dosis medida
(MDI) con aerocámara, 2 "puff" c/ 4-6 horas por 7 días y control según necesidad.
Crisis obstructiva moderada o grave (Tal: > 6): Administrar oxígeno con mascarilla o naricera si
SaO2 ≤ 93%. Administrar salbutamol en aerosol presurizado con aerocámara, 2 “puff” (200 ug) cada 10
minutos, hasta 5 veces, o en caso de requerimiento de oxígeno, nebulización de solución de
salbutamol 0,03 ml x Kg, diluido en suero fisiológico, hasta completar volumen de 4 ml : una
nebulización cada 20 minutos hasta 3 veces.
Si el niño presenta buena respuesta al tratamiento descrito (desapareciendo las sibilancias, polipnea y
tiraje) y se ha descartado alguna complicación, continuar tratamiento en domicilio con salbutamol
aerosol presurizado: 2 "puff" cada 4 o 6 horas por 7 días; control clínico al día siguiente.
Complicaciones
Neumonía
Atelectasia
Neumotórax, neumomediastino, enfisema subcutáneo
Insuficiencia respiratoria
10
Criterios de derivación a nivel terciario por obstrucción bronquial aguda:
SBO severo
SBO moderado que no responde a tratamiento
Apnea
Sospecha de complicación grave (neumonía extensa, neumotórax, derrame pleural).
11
Síndome Bronquial Obstructivo Recurrente del Lactante
Definición: El Síndrome Bronquial Obstructivo Recidivante del Lactante SBOR se define como la
ocurrencia de 3 o más episodios de obstrucción bronquial durante los dos primeros años de la vida.
Etiología: Las infecciones virales son el factor gatillante más común de los episodios obstructivos.
También contribuyen la contaminación intradomiciliaria, en especial el tabaquismo familiar y el uso de
tipos de calefacción con combustión impura (leña o a carbón) y las estufas de parafina.
Se identifican tres grupos principales de cuadros obstructivos en lactantes que pueden resultar en un
SBOR:
Cuadro clínico: tos, sibilancias, espiración prolongada, aumento de diámetro anteroposterior del tórax,
hipersonoridad a la percusión. A menudo se asocia a hipersecreción bronquial. Signos de dificultad
respiratoria: quejido, polipnea, retracción costal, taquicardia.
Casos más severos: dificultad para alimentarse, cianosis y en < de 3 meses apnea.
12
Diagnóstico diferencial:
Gravedad
El SBOR puede clasificarse como: leve, moderado o grave, pero se debe tener presente que incluso
pacientes clasificados como SBOR leve pueden presentar una exacerbación grave.
a. Leve:
b. Moderado:
Es el grupo que origina la mayoría de las consultas, lo que corresponde al 10% de los SBOR.
c. Severo
Sibilancias permanentes.
Deterioro importante de la calidad de vida: despertar nocturno frecuente, tos con el llanto, risa,
esfuerzo, dificultad para alimentarse, vómitos.
Consultas frecuentes en Servicio de Urgencia, antecedente de hospitalizaciones.
Cambios en la conformación del torax, Hiperinsuflación torácica
13
Son los pacientes que se atienden en un nivel más complejo, con el especialista, y constituyen el 1%
de los SBOR.
Tratamiento
2. Tratamiento Farmacológico:
a. Broncodilatador en las crisis obstructivas (salbutamol), sólo durante los días en que está
sintomático.
Según gravedad
Tratamiento Sintomático: Salbutamol IDM más aerocámara durante las exacerbaciones: 2 puff
cada 4 ó 6 horas durante todo el período sintomático.
De mantención (antiinflamatorio): Corticoide tópico inhalado en dosis equivalente a 200-400μg
de beclometasona o budesonida
14
Severo: Tratamiento indicado y controlado por especialista del nivel secundaria, ya que además es
básico hacer un estudio para descartar causa secundaria (test del sudor para Fibrosis Quística)
Bromuro Ipratropio
Fluticasona/Salmeterol
15
Neumonía
Definición: Inflamación aguda del parénquima pulmonar, de etiología viral, bacteriana o mixta.
Etiología viral: cuadro clínico compatible con síntomas catarrales de la vía aérea superior asociado a
PCR baja, radiología con infiltrados intersticiales o presencia de hiperinsuflación.
Etiología atípica: corresponde al curso clínico subagudo no atribuible a ninguna de las posibilidades
anteriores en que habitualmente aparecen síntomas constitucionales vagos.
16
Etiología según edad
17
Fuente: Guía clínica GES IRA
Cuadro Clínico:
Los síntomas más comunes son: tos, fiebre y dificultad respiratoria y la signología es variable según la
edad:
Menor de 3 meses o en el prematuro: puede haber síntomas aislados o poco manifiestos: tos,
polipnea, apnea, fiebre o hipotermia, decaimiento, rechazo alimentario, diarrea.
Lactante: compromiso del estado general, rechazo alimentario, quejido, polipnea, retracción
torácica, aleteo nasal, aumento de la frecuencia respiratoria. Con frecuencia se auscultan
crepitaciones, espiración prolongada, sibilancias y no los signos clásicos de condensación
pulmonar.
Preescolar y escolar: puede haber además: puntada de costado, dolor abdominal, vómitos,
escalofríos, expectoración. Se auscultan signos de condensación pulmonar: matidez,
broncofonía, soplo tubario y crepitaciones.
En escolares y adolescentes sospechar etiología por Mycoplasma si presentan tos persistente,
buen estado general y concomitancia de otros casos familiares similares.
Adultos: Fiebre con síntomas respiratorios: tos, expectoración, dolor pleurítico y disnea. Los
síntomas respiratorios y no respiratorios son menos frecuentes en los adultos mayores. Un
adulto mayor puede presentar síntomas no específicos como decaimiento o confusión.
El hallazgo físico más frecuente es fiebre, (pero un adulto mayor puede ser afebril), taquipnea,
crepitaciones y solo un 30% presenta signos de condensación. Los signos pulmonares no
18
permiten realizar el diagnostico de NAC con un alto nivel de certeza, pero la ausencia de signos
clínicos en el examen físico reducen probabilidad de neumonía.
Factores de riesgo
Son factores de riesgo asociados a una mayor tasa de neumonía (en orden de Riesgo relativo) en el
adulto:
Alcoholismo.
Enfermedades cardiopulmonares: especialmente EPOC y Asma.
Institucionalización.
Edad avanzada.
El hábito de fumar.
Diagnóstico diferencial:
Adultos:
Tuberculosis Activa.
Imágenes secuelares.
Infarto pulmonar.
Edema pulmonar.
19
Bronquiectasia.
Cáncer pulmonar.
Bronquitis.
Fibrosis Pulmonar.
Gravedad
Nota: la taquipnea podría no presentarse en un niño con retracción pronunciada u otros signos de descompensación
respiratoria (OMS, 1999, Recomendación D)
En el adulto existen factores pronósticos pre-existentes y factores relacionado con el cuadro clínico para neumonía
que se asocian en forma significativa con la mortalidad. Los factores pre-existentes deben ser considerados en
conjunto con los factores de gravedad relacionado con el cuadro clínico.
Factores pre-existentes
Sexo masculino.
Alcoholismo.
Presencia de co-morbilidad como: neoplasia activa, DM, enfermedad pulmonar crónica, insuficiencia
cardiaca, hepática y renal, AVE con secuela neurológica, desnutrición clínicamente evidente.
Edad > 65 años: a mayor edad, el criterio aumenta de importancia. Edad > 70 años es un factor de riesgo de
muerte.
Red de apoyo social que no permita su control ni tratamiento adecuado.
Criterios clínicos:
o Ritmo respiratoria elevado: > 30/min, es indicación de enfermedad grave.
o Confusión mental o otras alteraciones de conciencia (implicancias por la posibilidad de terapia oral,
riesgo social, balance hidroelectrolítico).
o Hipotermia.
o Presión Arterial sistólica < 90mmHg o diastólica < 60mmHg.
20
Criterios de Laboratorio
o Bacteremia.
o Leucopenia < 4000 o Leucocitosis > 2000.
o Urea elevada > 30mg/dl o 7 mmol/l.
o Imágenes radiológicas con infiltrados pulmonares multi-lobulares.
o SaO2 < 92%.
CURB 65 es una nemotecnia que ayuda a recordar los criterios de manejo de la NAC.
C: Confusión mental.
U: Urea > 30 mg/dl o 7 mmol/l.
R: Frecuencia Respiratoria > 30/min.
B: Presión Arterial (BP) sistólica < 90mmHg o diastólica < 60mmHg.
65: Edad > 65 años.
Laboratorio
Neumonia Típica
21
Neumonia Atípica
Exámenes Complementarios Sugeridos en adultos para ser evaluados en control de las 48 horas
Hemograma y VHS
Urea o Nitrógeno ureico
Glicemia
Ante sospecha de neumonía viral (evaluar según momento epidemiológico) búsqueda etiológica en
aspirado nasofaríngeo:
Detección rápida (<1 hora): Test pack para VRS, Influenza A-B y ADV.
Panel Respiratorio Directo (<24 h): inmunofluorescencia directa (IFD) para VRS, Influenza A-B,
parainfluenza 1, 2 y 3 y ADV. Muestra en tubo MTA.
22
Tratamiento
Niños:
Medidas generales: Reposo en cama, adecuada ingesta de líquidos, alimentación fraccionada según
tolerancia, evitar exceso de abrigo.
Medicamentos:
Seguimiento:
Anticipar el control en caso de presentar signos de agravamiento: fiebre mayor de 40ºC, compromiso
sensorial, aspecto tóxico, aumento de la polipnea y la retracción.
23
Adultos:
Flujograma en Adultos
Medidas generales
24
Se deben considerar suplementos nutricionales si la enfermedad es prolongada. El dolor pleurítico
puede ser manejado con paracetamol.
Terapia Antimicrobiana
En pacientes alérgicos a penicilina iniciar terapia antimicrobiana para los primeros 2 días.
o Claritromicina 500 mg c/12 horas o
o Azitromicina 500 mg al día
25
Enfermedad respiratoria crónica.
Se debe programar y asegurar un segundo control médico al 7° día de realizado el diagnóstico de NAC,
para evaluar respuesta clínica y definir regreso a las actividades habituales.
Medidas de prevención:
Está indicada en adultos mayores de 65 años. La vacunación para este grupo está
incluida en el programa nacional de inmunización. (Nivel de evidencia III
Recomendación C)
Si no ha sido vacunado, la vacuna debe ser indicada al finalizar el tratamiento
ambulatorio (Nivel de evidencia III Recomendación C)
Complicaciones
Niños
Derrame pleural
Neumotórax
Derrame pericárdico
Miocarditis
Septicemia
Adultos
Derrame pleural en 36-57% de los pacientes hospitalizados con NAC. Aunque la NAC
normalmente no produce complicaciones crónicas o secuelas, el derrame pleural puede persistir
hasta 2 meses post infección.
Insuficiencia Respiratoria.
26
Influenza
Etiología:
Virus influenza A
Virus Influenza B
Virus Influenza C
Thogotovirus
Los subtipos de Influenza A que se han identificado responsables de las pandemias son:
H1 N1
H2 N2
Cuadro clínico: se inicia de manera súbita y se presenta habitualmente con los siguientes
síntomas:
Fiebre alta
Tos seca
Mialgias
Odinofagia
Cefalea
Cansancio o debilidad (pueden llegar a ser extremos)
Rinorrea
Diarrea y vómitos (más frecuente en los niños).
En general los síntomas que son comunes a todos los grupos de edad son mialgias, anorexia
y cefalea.
27
Diferencia entre un resfriado y la influenza
Tanto la influenza como el resfriado común son enfermedades respiratorias causadas por virus.
Como el resfrío y la influenza tienen síntomas similares, puede ser difícil diferenciarlas.
En general, la influenza es una enfermedad más seria que el resfriado común, y los síntomas
como fiebre, los dolores musculares, el cansancio y la tos seca son más propios de la influenza.
Los resfriados son generalmente más leves que la influenza. Las personas con resfriados tienen
una mayor probabilidad de tener secreción nasal de aspecto claro y o congestión nasal. Los
resfriados, por lo general, no provocan graves problemas de salud y no requieren hospitalización.
Gravedad:
Se debe indicar la hospitalización a todo paciente niño que cumpla con la definición de caso
sospechoso o confirmado y que presenta alguno de los siguientes criterios de gravedad:
Se debe indicar hospitalización a todo paciente adulto que cumpla con la definición de caso
sospechoso o confirmado y que presenta alguno de los siguientes criterios de gravedad:
28
Consulta repetida por deterioro clínico
Laboratorio:
Tratamiento:
Tratamiento antiviral
Se recomienda iniciar su administración antes de 48 hrs desde la aparición de los síntomas para lograr
la disminución de su duración. El efecto se ha demostrado mínimo si es más tardío, pero él es tanto
mayor cuanto más precoz es su inicio. A su vez todo niño hospitalizado por IRAG por Influenza o ETI
debe recibir tratamiento antiviral lo antes posible.
Oseltamivir: Es el tratamiento de elección en los niños que lo requieren, la dosificación debe ser
ajustada según peso.
29
Contraindicaciones: Está contraindicado cuando existen antecedentes de Hipersensibilidad al
oseltamivir.
Tratamiento antiviral
Pacientes adultos que presenten alguna condición de riesgo para enfermedad respiratoria aguda grave
(Cuadro), y cuyo cuadro clínico corresponda a un caso sospechoso o confirmado de influenza.
Se recomienda iniciar su administración antes de 48 hrs. desde la aparición de los síntomas. El efecto
se ha demostrado mínimo si es más tardío, pero es tanto mayor cuanto más precoz es su inicio. A su
vez todo adulto hospitalizado por IRA grave por Influenza o ETI debe recibir tratamiento antiviral lo
antes posible.
La mayoría de las personas en buen estado de salud se recuperan de la influenza sin complicaciones.
30
Flujograma
31
Flujograma
Drogas antivirales
Tratamiento específico con antivirales de manera ambulatoria para adultos y niños con antecedentes
que aumenten el riesgo de enfermedad respiratoria aguda grave. A su vez el tratamiento con antivirales
se recomienda a todo paciente hospitalizado por ETI o por influenza.
32
1. Oseltamivir
Dosificación niños:
* Dosificación de oseltamivir para lactantes prematuros: 1 mg/ kg dosis cada 12 horas por 5 días
* Requiere ajustar las dosis en pacientes con insuficiencia renal y en pacientes en hemodiálisis
2. Zanamivir:
Es una alternativa para el tratamiento la infección por virus influenza en niños y adultos que presenten
intolerancia a oseltamivir. Su uso está aprobado por el Instituto de Salud Pública (ISP) para el
tratamiento en mayores de 7 años. Se encuentra disponible en la presentación en inhalatorio.
Dosificación para 7 o más años y adultos: 2 inhalaciones cada 12 hrs. por 5 días. (5mg. cada 12 hrs.
por 5 días)
33
Contraindicaciones: Por ser un medicamento inhalatorio, el efecto adverso más reportado es el
broncoespasmo, por lo tanto NO debe ser usado en personas con:
Hiperreactividad bronquial
Asma
Enfermedad bronquial obstructiva crónica
y en menores de 7 años
Hospitalización:
Manejo de contactos
Contacto: Persona que habita bajo el mismo techo o que ha estado en contacto cercano con un
paciente con sospecha o confirmación de Influenza. Incluye al personal de salud en contacto clínico
directo con el caso.
Indicaciones de Quimioprofilaxis
Embarazada: Vacunada o no, que habita bajo el mismo techo o es contacto cercano de un
paciente
sospechoso o confirmado con influenza.
Paciente inmunodeprimido o con terapia inmunosupresora: Vacunado o no que habita bajo
el mismo techo o es contacto cercano de un paciente sospechoso o confirmado con influenza.
Personal de Salud No vacunado que: Haya realizado atención clínica directa o administrativa
a menos de un metro y por más de 15 minutos de un paciente sospechoso o confirmado con
influenza, sin utilizar barrera de protección.
Para utilizar en quimioprofilaxis está disponible tanto oseltamivir como zanamivir. Ambos pueden ser
utilizados en embarazadas de cualquier edad gestacional evaluando beneficio versus riesgo.
34
Dosificación en quimioprofilaxis:
** En menores de tres meses su uso no está recomendado, salvo situación crítica: Paciente hospitalizado por
compromiso respiratorio bajo o con patología asociada de riesgo de enfermedad grave por influenza
Dosificación para Adultos y Niños mayores de 5 años: 2 inhalaciones cada 24 hrs. por 10 días
(5mg. /día por 10 días).
Complicaciones de la Influenza:
Neumonía bacteriana
Deshidratación
Empeoramiento de enfermedades crónicas ( como insuficiencia cardíaca congestiva, el asma y
la diabetes
En los niños pueden haber sinusitis e infección de oídos.
35
Asma Bronquial
Definición: Inflamación crónica de las vías aéreas, asociada a hiperreactividad bronquial con
episodios recurrentes de sibilancias, disnea, opresión torácica y tos. Estos episodios se
presentan generalmente con un mayor o menor grado de obstrucción al flujo aéreo, reversible
en forma espontánea o con tratamiento
En relación a los menores de 2 años el diagnóstico de asma es difícil de confirmar por lo que
suele utilizarse el concepto de Síndrome Bronquial Obstructivo o Sibilancias Recurrentes en
el lactante, el cual se encuentra desarrollado en la guía clínica de Infección Respiratoria
Aguda del MINSAL.
Etiología:
Estos síntomas, sin ser específicos de asma, suelen presentarse en forma episódica,
espontánea o tras la exposición a factores desencadenantes. Se caracterizan por tener
variabilidad estacional y/o diaria, acentuándose en la noche o al despertar.
El alivio de los síntomas con el uso de broncodilatadores apoya el diagnóstico, aunque la falta
de respuesta no lo excluye.
36
El antecedente de familiares directos (padres y/o hermanos) con asma y una historia personal
de dermatitis atópica y/o rinitis alérgica apoyan el diagnóstico.
El examen físico en los periodos estables habitualmente es normal. Durante los periodos con
pérdida de control y en las exacerbaciones, puede existir: tos, sibilancias espiratorias,
espiración prolongada, disminución del murmullo pulmonar, signos de hiperinsuflación
pulmonar con aumento del diámetro anteroposterior del tórax e hipersonoridad.
En las exacerbaciones graves en niños puede aparecer: dificultad respiratoria, quejido, aleteo
nasal, retracciones, polipnea, dificultad para hablar y alimentarse y compromiso de conciencia
variable y disminución o ausencia del murmullo pulmonar y de sibilancias.
37
Diagnóstico diferencial
38
Tos por inhibidores de enzima convertidora de angiotensina
Luego de los necesarios procedimientos clínicos para proceder al diagnóstico diferencial, resulta
pertinente la definición de un laboratorio mínimo para objetivar la enfermedad, vigilar su desarrollo,
emitir un pronóstico y definir el tratamiento más apropiado.
Laboratorio
Espirometría. Es un procedimiento de bajo costo y complejidad, con una alta especificidad pero
baja sensibilidad, dada la multiplicidad de afecciones que cursan con obstrucción bronquial. Los
parámetros más importantes que deben determinarse son: capacidad vital forzada (CVF),
volumen espiratorio forzado (VEF1), la relación de VEF1/CVF y flujo espiratorio forzado entre el
25% y el 75% de la capacidad vital forzada (FEF25-75%). Para cada parámetro de función
pulmonar, se considera normal un valor sobre el percentil 5 del valor predicho.
Se considera alteración ventilatoria obstructiva a una relación VEF1/CVF disminuida, VEF1 disminuido,
FEF 25-75% disminuido y CVF normal.
Un aumento en VEF1 ≥ 12% respecto del valor pre-broncodilatador constituye una respuesta
broncodilatadora positiva y apoya el diagnóstico de asma. Respecto a FEF 25-75%, el cambio con
broncodilatador tiene menor poder diagnóstico y se considera cambio significativo desde 30% sin
modificación de la CVF (Evidencia 4C).
39
Flujo Espiratorio Máximo. Procedimiento de fácil acceso y manipulación, que permite tanto el
seguimiento del FEM como el de los síntomas de asma, bien enseñados y seguidos por el
paciente, son igualmente efectivos (Evidencia 2B), y son útiles para el automanejo del asma
(Evidencia 1A), no para el diagnóstico ni la medición de severidad.
Pruebas de provocación bronquial. Particularmente el Test de Metacolina, que permite
dimensionar el grado de hiperreactividad de la vía aérea del paciente asmático, habitualmente
asociado al grado de inflamación de la misma.
En un año, un cambio ≥ 15% respecto a su valor teórico previo, en VEF1 y CVF puede considerarse
significativo.
La presencia de uno de los siguientes hallazgos funcionales permiten confirmar la presencia de asma
(Recomendación B):
1. Espirometría con alteración obstructiva (VEF1/CVF < 70%) que se normaliza con 4 puff de
salbutamol (200 µg).
2. Espirometría obstructiva que se modifica significativamente en relación al basal (12% y 200ml.),
después de la inhalación de 4 puff de salbutamol.
3. En ausencia de espirometría puede recurrirse a la Flujometría mediante la medición del Flujo
Espiratorio Forzado (“PEF”). Si éste es menor o igual a 70% del valor teórico, que regresa a lo
normal con 4 puff de salbutamol, el resultado sugiere el diagnóstico.
4. PEF menor o igual a 70% del valor teórico, que no se modifica significativamente con la
inhalación de Salbutamol, pero que se normaliza después de una semana de tratamiento con
prednisona (0,5 mg/Kg.) y después de administrar 4 puff de salbutamol.
5. Sospecha clínica convenientemente fundamentada (con espirometría o PEF normal), que mejora
objetivamente sus síntomas con el uso de un broncodilatador.
o Estudio inmunológico (Test Cutáneo, IgE plasmática y eosinófilos en secreciones
respiratorias), conducente a determinar la importancia del componente atópico del
cuadro asmático y, eventualmente, permitir la identificación de algún alergeno específico
susceptible de ser sometido a inmunoterapia o al menos ser evitado por el paciente.
Estudio de Imágenes, innecesario para el diagnóstico, pero útil para vigilar eventuales
complicaciones, se utiliza en niños con enfermedad severa, o para descartar otras causas de la
sintomatología respiratoria.
40
Tratamiento:
Los objetivos del tratamiento del asma bronquial es lograr el control de las manifestaciones clínicas y
mantenerlo en el tiempo. El control del asma se puede dividir en dos componentes:
Control actual, que se refiere a los síntomas, nivel o limitación de actividad, terapia de rescate y
función pulmonar
Componente de riesgo futuro, se refiere a la probabilidad de deterioro, exacerbaciones y en
forma muy importante la declinación de la función pulmonar.
En la tabla se muestra la clasificación del Asma de acuerdo a los niveles de control utilizada por GINA
que se basa en las características clínicas y de función pulmonar
El objetivo del tratamiento en el niño es lograr y mantener el control clínico: síntomas mínimos o
ausentes con buena calidad de vida.
41
Ausencia de crisis que motiven consulta en servicios de urgencia.
Sin limitación en las actividades de su vida habitual.
No requiere aumentar el uso de BD por sobre lo habitual (más de 2 inhalaciones, 2 veces por
semana) o no los necesita.
El paciente siente que su enfermedad está bien controlada (calidad de vida).
El tratamiento se basa en 4 pilares fundamentales que deben ser considerados en el manejo de cada
paciente:
Educación y autocuidado
Control de factores agravantes
Farmacoterapia
Manejo de las exacerbaciones
Educación y autocuidado
La educación del paciente y de su familia es un componente esencial en el manejo del asma en el niño
(Evidencia 1A). Se debe iniciar el proceso educativo desde el diagnóstico y continuarse durante toda la
evolución de la enfermedad (Evidencia 1B). Además, se requiere un trabajo interdisciplinario del equipo
de salud que interactúa con el paciente y su familia (Evidencia 1B).
El plan de acción escrito en base a síntomas es tan efectivo como el basado en flujo espiratorio
máximo. Además, permite disminuir el riesgo de visitas al servicio de urgencia (Evidencia 1A).
Algunos estudios han demostrado que los niños prefieren la auto-evaluación basada en síntomas sobre
el uso del flujómetro.
42
En el adulto la educación debe incluir la posible evolución de la enfermedad, sus posibles
complicaciones, los efectos colaterales de los medicamentos y la importancia de la adherencia
personal a las indicaciones. Debe capacitarse al paciente en el uso de inhaladores y entregarle un plan
escrito del tratamiento, y de las actitudes que se espera el paciente tenga frente a su enfermedad.
Evitar humo de tabaco, alérgenos (ácaro), irritantes en la casa y escuela, son medidas importantes en
el tratamiento de pacientes con asma. El control ambiental debe aplicarse en especial en aquellos
pacientes en que se pesquisa el desencadenante. Su beneficio clínico aún es motivo de controversias,
pero su relación costo-beneficio las hace recomendables.
Farmacoterapia
Ambos fenómenos ameritan de una adecuada vigilancia, control y manejo de las condiciones
ambientales y de otras entidades mórbidas que pudiesen contribuir a la provocación de los eventos
críticos. Del mismo modo, la observación de una adecuada técnica inhalatoria, permite garantizar un
buen éxito del tratamiento indicado, toda vez que existe probada evidencia respecto a la eficacia de la
vía inhalatoria, mediante aerosoles de dosis medida, en la administración de antiinflamatorios y
broncodilatadores.
Para el control de la inflamación está ampliamente demostrada la utilidad de los corticoides, a través de
presentaciones de uso tópico y sistémico, así como para el manejo de la obstrucción bronquial lo han
hecho los broncodilatadores ß2 agonistas de uso tópico. No obstante y además, eventualmente
pudiesen prestar utilidad los antagonistas de los mediadores de la inflamación (antileucotrienos y
antagonistas H1), así como el uso de anticolinérgicos, para el control de la inflamación y de la
obstrucción bronquiales, respectivamente, decisión que habitualmente toma el especialista
broncopulmonar, especialmente con los pacientes portadores de cuadros persistentes moderados y
severos. Es importante destacar que no hay ningún estudio que demuestre que el uso de los fármacos
antileucotrienos (Montelukast), sea superior a los corticoides inhalatorios.Consideración especial tiene
la observación de un adecuado diagnóstico y control de entidades concomitantes como la Rinitis
atópica u otras anomalías funcionales o estructurales de la vía aérea superior.
43
recomienda su administración hasta 2 puff 2 veces al día y en los controles periódicos de los pacientes,
establecer el mínimo necesario para el control de su enfermedad.
Considerando la reconocida base inflamatoria del asma bronquial, la terapia básica actual de elección
del paciente asmático persistente la constituye el uso de corticoesteroides inhalados. Ellos han
demostrado ser capaces de cumplir todas las metas terapéuticas de esta enfermedad (Recomendación
A). Sus reducidos efectos adversos en el adulto, permiten su uso incluso en asmáticos con
comorbilidades importantes. El fármaco de referencia básico es la Beclometasona, considerando el uso
de otros en su dosificación equivalente.
No se ha demostrado que una dosificación más frecuente que 2 veces al día, ofrezca beneficios
objetivos adicionales en el control de la enfermedad.
Una vez obtenido el control satisfactorio de la enfermedad, se debe intentar reducir la dosificación a la
menor dosis que logre mantener la meta lograda. No hay información definitiva sobre la forma de
reducción de la dosis basal, aconsejándose reducciones cada 2 a 3 meses en un 25 a 50% de la dosis
original.
En adultos, dosis hasta 800 ug al día son razonablemente seguras, a excepción de efectos colaterales
como la candidiasis bucal y disfonía, los que pueden aparecer incluso con dosis aún menores.
44
En relación a los Broncodilatadores, fármacos de extraordinaria utilidad para el manejo de los síntomas
de la obstrucción bronquial, la tabla siguiente describe las diferentes velocidades y duración de su
acción terapéutica.
Broncodilatadores y su acción
Los medicamentos para tratar el asma se pueden clasificar en controladores (controlan inflamación) y
aliviadores (broncodilatadores).
Los medicamentos controladores son aquellos que se utilizan a diario y los aliviadores según
necesidad del paciente para revertir la broncoconstricción y aliviar síntomas.
Para el tratamiento del asma se debe clasificar al paciente según grado de control y otorgar tratamiento
escalonado con diferentes opciones terapéuticas en 5 pasos.
Global Strategy for Asthma management and Prevention (GINA) 2010 update
45
Los pasos señalados, corresponden a la sucesión escalonada de recomendaciones terapéuticas para
mejorar el control del Asma, que van desde el uso exclusivo de ß2 agonistas según necesidad (PRN),
hasta el uso de asociaciones de corticoides sistémicos e inhalatorios, con ß2 agonistas a dosis
progresivas.
Paso 1
Medicación de rescate
Paso 2
Se debe indicar en pacientes con uso de Salbutamol más de 3 veces a la semana y/o exacerbación en
los 2 últimos años que haya requerido corticoides sistémicos.
El uso de corticoide inhalado en bajas dosis es recomendado como tratamiento controlador inicial
para pacientes de todas las edades (Evidencia 1A) El uso de antileucotrienos (Evidencia 1A) constituye
una alternativa al uso de corticoesteroides inhalados.
Asma persiste sin control después de 2-3 meses: Revisar detalladamente si:
Paso 3
46
El uso de antileucotrienos es una alternativa terapéutica asociado a corticoesteroides inhalados
(Evidencia 1A).
Para niños menores de 4 años, incrementar la dosis del corticoesteroide inhalado (Evidencia
1A). Una alternativa terapéutica es asociar a una dosis baja de corticoesteroide inhalado un
antileucotrieno con beneficio clínico menor (Evidencia 1A). Si cualquiera de estas alternativas no
demuestra ser efectiva pase al paso siguiente
Paso 4
Recordar que: en dosis altas de corticoesteroide inhalado los efectos colaterales se presentan con
mayor frecuencia.
Derivar al especialista
Paso 5
Excepcionalmente, si a pesar del tratamiento señalado anteriormente persisten los síntomas con
exacerbaciones frecuentes y limitación de la actividad física:
La adición de un esteroide oral a otro medicamento controlador puede ser efectiva (Evidencia 4C), pero
está asociada con efectos colaterales serios (Evidencia 1A)
Excepcionalmente, en niños mayores de 6 años con niveles altos de IgE, reversibilidad funcional
demostrada y frecuentes hospitalizaciones, la adición de Omalizumab (anticuerpo monoclonal
humanizado anti IGE) en asociación con la terapia controladora completa puede lograr el control del
asma alérgica (Evidencia 1A).
El objetivo del tratamiento del asma es el CONTROL de la afección, empleando todas las medidas
terapéuticas necesarias para lograrlo. Los elementos para catalogar el asma como controlado,
parcialmente controlado y no controlado se presentan en la siguiente tabla:
47
El tratamiento recomendado para obtener el Control del asma, se resume en el siguiente cuadro
(Manejo simplificado del asma):
* Posterior a cualquier exacerbación se debe de revisar bien el tratamiento para asegurarse que sea
adecuado.
** Por definición, cualquier exacerbación que se presente durante una semana, hace que durante esa
semana el paciente se clasifique como no controlado.
*** No se contempla en niños de 5 años o menores la realización de pruebas de función pulmonar.
48
Un resultado interesante se ha obtenido en el manejo de los pacientes adultos con asma con los
medicamentos ß2 agonistas de larga acción, Salmeterol (25 ug) y Formoterol (4,5 ug). Ambos han
demostrado ser más efectivos para lograr el control del asma, al agregarlos a las dosis estándar de
corticoides inhalados (800 ug), que el elevar las dosis de estos últimos (Recomendación A). Este efecto
se ha demostrado sobre la sintomatología, la frecuencia de las exacerbaciones, la calidad de vida e
incluso en la función pulmonar.
Los corticoides sistémicos tienen su indicación sólo en las exacerbaciones del asma. Sin embargo un
bajo porcentaje de pacientes los requieren a permanencia. Estos pacientes debieran ser de manejo
especializado para evitar sus efectos colaterales y optimizar su
dosificación.
No olvidar que el asma es una enfermedad variable y que los controles deben ser seriados (mensual o
trimestral) dependiendo del control de la enfermedad
Si al cabo de 3 meses el paciente tiene bien controlada su asma con corticoides inhalados (CI) a
dosis mediana o alta, reducir en 50% (evidencia 2B)
Si el paciente al cabo de 3 meses logra el control con corticoides inhalados a dosis mediana o
alta + LABA, alternativamente puede reducir en 50% el CI (evidencia 2B) o suspender el LABA
Si el paciente ha estado asintomático (controlado) por 1 año, suspender y continuar con control médico
(Evidencia 4C)
En general es un marcador de mal control de asma, en ese caso aumentar el tratamiento (subir de
escalón) puede solucionar el problema.
Si el paciente solo presenta asma por ejercicio sin otra sintomatología sugerente de mal control debe
usar 2 puff de salbutamol o antileucotrienos antes del ejercicio (evidencia 1A). El precalentamiento
previo al ejercicio reduce la incidencia y severidad de los síntomas (evidencia 2B).
49
El aumento considerable de síntomas derivados de la obstrucción bronquial, pese a la utilización de la
terapia indicada y en las dosis adecuadas, sugiere la presencia de una exacerbación aguda del asma
(EA), cuya severidad está definida por su impacto clínico y funcional. Los desencadenantes frecuentes
de EA son las infecciones virales y la exposición a alérgenos.
EA leve: Evento que requirió uso de tratamiento aliviador (broncodilatadores) para el control de
síntomas por al menos 3 días seguidos, pero no significó deterioro de la función pulmonar, ni
ausentismo escolar ni requirió visita médica. Se puede confundir con el deterioro del control de
la enfermedad que se presenta dentro de la variabilidad diaria individual que cada paciente.
EA moderada: Evento que requirió un cambio en el tratamiento de mantención. Los elementos
que definen esta exacerbación son: deterioro de síntomas, deterioro de función pulmonar,
ausentismo escolar, aumento del uso de broncodilatador, consulta en servicio de urgencia o
visita médica no programada.
EA severa: Evento que requirió tratamiento inmediato para detener la progresión de la dificultad
respiratoria. En general estos pacientes han necesitado corticoesteroides sistémicos, visitas de
urgencia y hospitalizaciones.
50
Gravedad de las exacerbaciones en el adulto:
Tanto en niño como adulto las crisis de carácter leve a moderado pueden y deben tratarse en forma
ambulatoria; las exacerbaciones severas y/o con riesgo vital, deben ser derivadas con urgencia a un
medio hospitalario o unidades críticas, previo inicio de tratamiento.
Broncodilatadores
Oxigenoterapia
Corticoides
51
Tratamiento de la EA en el adulto:
52
Corticoide inhalado en dosis media.
Salbutamol 2 inhalaciones 4 veces al día.
ß 2 agonistas de larga acción (Salmeterol, Formoterol).
Control Médico en 48 horas; con especialista si la crisis fue severa o de riesgo vital.
Control kinésico 24 horas y completar 4 semanas.
Seguimiento
Los diversos factores involucrados en la evolución del Asma, los innumerables factores de riesgo
asociados al desencadenamiento de los episodios críticos, la variabilidad en los fenotipos e incluso la
permanencia de algunas diferencias en los criterios diagnósticos, impiden describir la historia natural
del Asma como una entidad predecible y, por tanto, dificultan la emisión de un pronóstico certero. Sin
embargo existe un progresivo consenso en torno a los objetivos del tratamiento para las personas
asmáticas, que comprende:
Por otra parte, se entiende que la gran mayoría de los casos, pueden y deben ser controlados en forma
ambulatoria y por equipos de APS, considerando la necesaria derivación al especialista cuando no es
posible confirmar diagnóstico en un paciente con sospecha clínica fundada de asma; cuando no hay
53
respuesta a pesar del tratamiento adecuado con ß2 agonista y corticoides inhalatorios, en dosis
estándar; en casos que evolucionan con 2 o más crisis obstructivas en el último trimestre, no obstante
estar con tratamiento apropiado con ß2 agonista y corticoides inhalatorios; en el asma y embarazo, el
asma ocupacional y asma e intolerancia por el AAS y AINES. Con propósito semejante se ha descrito a
pacientes con perfil de riesgo: es decir, antecedentes de crisis que requirió ventilación mecánica,
antecedente de paro cardiorespiratorio, sujetos que requirieron hospitalización o son de difícil manejo
en APS.
De esta forma, el control y seguimiento ambulatorio del paciente asmático persigue fundamentalmente
identificar el grado de control y educar periódicamente sobre su enfermedad. Es recomendable una
periodicidad mensual para los casos severos, trimestral para los moderados y semestral para los leves
o intermitentes.
En cada visita, el equipo de salud debe establecer la mayor objetivación posible de la evolución
sintomática, verificar el cumplimiento del tratamiento e instruir en torno a la enfermedad y al desarrollo
de competencias para el autocuidado. Al respecto y no obstante la eficacia de las herramientas
farmacológicas, es extremadamente importante insistir en el adecuado control de la Higiene Ambiental
del entorno familiar y laboral directo del enfermo asmático, procurando eludir relación con sustancias
de probada acción irritativa sobre la vía aérea. Se debe revisar periódicamente la adecuada
administración de medicamentos, especialmente una apropiada técnica inhalatoria, reconociendo la
utilidad mostrada por el uso de espaciadores en la administración de aerosoles.
Consecuentemente, la Guía Clínica del MINSAL ha señalado los siguientes logros o metas de una
educación adecuada.
Mejorar la calidad de vida del paciente y su familia., mejorando así el aspecto psicológico del paciente,
mejorando el comportamiento familiar y su actitud ante el paciente asmático.
54
Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica
Definición: es una entidad caracterizada por el desarrollo progresivo de obstrucción al flujo aéreo,
pudiendo ser ésta parcialmente reversible y que puede acompañarse de hiperreactividad bronquial.
Esta definición incluye a la Bronquitis Crónica y el Enfisema Pulmonar, considerando que el asma
bronquial con reversibilidad de la obstrucción, períodos de normalidad o mayores variaciones de los
flujos, es una entidad conceptual y terminológicamente distinta de la EPOC.
Algunos autores indican que se debería definir la EPOC como "tabacosis pulmonar", habiendo
propuesto la siguiente definición alternativa a la EPOC: "Enfermedad respiratoria crónica secundaria a
la inhalación del humo del tabaco, que provoca lesiones a diferentes niveles del árbol respiratorio y
obstrucción al flujo aéreo, cursando habitualmente con tos y/o expectoración".
Por su parte, la Sociedad Chilena de Enfermedades respiratorias reconoce en la EPOC "a un grupo de
enfermedades con limitación irreversible del flujo aéreo, usualmente progresiva, cuyo agente etiológico
más importante es el tabaco que, actuando sobre un terreno susceptible, determina una combinación
de grados variables de enfisema e inflamación crónica de las vías aéreas periféricas. Se considera que
la alteración es irreversible cuando el Volumen Espiratorio Forzado en 1 segundo (VEF 1) se mantiene
bajo lo normal aun después de un tratamiento adecuado y prolongado."
Nuevamente, quedan excluidas las causas específicas de obstrucción al flujo aéreo, como la de las
vías aéreas superiores, bronquiectasias, fibrosis quística, o las formas de bronquiolitis de causa no
determinada o relacionadas con enfermedades sistémicas. Sin embargo, situaciones de
hiperreactividad bronquial pueden estar presentes en pacientes con EPOC. Igualmente, en ocasiones,
el asma bronquial intrínseca evoluciona con obstrucción permanente, o las bronquiectasias de larga
evolución con obstrucción al flujo aéreo pueden ser difíciles de diferenciar de la EPOC.
Está establecido que el hábito tabáquico es la causa principal de la EPOC, sin embargo, un 15 % de
los enfermos de EPOC son no fumadores. Al respecto se han descrito factores ambientales y factores
del huésped implicados en mayor o menor medida en el desarrollo de la enfermedad y cuyo grado de
relación con la aparición de esta patología es variable.
55
Tabaco
Exposición laboral
Su influencia es mucho menor que el tabaco. El cadmio y los minerales pueden producir EPOC dando
lugar a un enfisema. Las personas con silicosis y en menor grado las expuestas al polvo de sílice
tienen una incidencia de bronquitis crónica y enfisema superior a la población normal. Este riesgo se
relaciona con el grado de silicosis y la intensidad de la exposición.
Contaminación
Los pacientes con EPOC son más sensibles que las personas sanas a los efectos de la polución
atmosférica. No existe claridad absoluta respecto a su papel en la etiología de la EPOC, pero sí está
ligada a un aumento de los síntomas respiratorios y hospitalizaciones por enfermedades respiratorias.
La contaminación intradomiciliaria o que afecte a los ambientes laborales, causada por ventilación
inadecuada cuando se queman combustibles sólidos para cocinar o calefacción, pueden contribuir al
desarrollo de EPOC. El aumento de los niveles de dióxido de nitrógeno interior como la humedad de las
viviendas se asocian también con síntomas respiratorios.
En general los procesos de combustión industrial y los motores de automóvil, especialmente los diesel,
producen partículas ambientales de pequeño tamaño (menos de 10µm de diámetro), denominadas
PM10. Valores elevados de estas partículas pueden aumentar los síntomas de EPOC, deteriorar su
función pulmonar, motivar su ingreso hospitalario y aumentar su mortalidad.
Si bien hay una relación estadística entre el bajo peso de nacimiento y la EPOC, esto podría estar
condicionado por patologías propias del período perinatal, particularmente el distress respiratorio
asociado a la Enfermedad de Membrana Hialina (EMH). Es discutible la predisposición a EPOC
asociada con infecciones respiratorias en la infancia. En varios estudios se ha demostrado la
persistencia durante años de la región E1A del genoma del adenovirus en las células epiteliales, tanto
en niños como en adultos con EPOC. Este punto parece que puede contribuir a la patogenia de la
56
EPOC mediante la amplificación de los efectos del tabaco sobre la expresión de diversas citocinas
proinflamatorias.
Los sujetos, fumadores o no, con hiperreactividad bronquial tienen una pérdida acelerada de función
pulmonar, no habiéndose demostrado que ésta conduzca al desarrollo de EPOC. Tampoco se ha
probado que esta asociación con la EPOC empeore la evolución funcional de estos enfermos. La
atopia, definida en estudios epidemiológicos como respuesta positiva a pruebas cutáneas con
alérgenos, IgE elevada y eosinófilos, no se ha podido asociar claramente al desarrollo de EPOC.
El déficit de AAT es el único factor de riesgo genético conocido para desarrollar EPOC. La media de
inicio de la enfermedad es 53 años para los no fumadores y 40 años para los fumadores. Suele
acompañarse de bronquitis crónica y ocasionalmente bronquiectasias. El diagnóstico se realiza
determinando los niveles séricos de AAT y se confirma con la tipificación del Pi (inhibidor de la proteasa
sérica). Las indicaciones para determinar valores de AAT son:
EPOC en no fumadores
Inicio precoz de EPOC (<50 años) con deterioro funcional moderado-grave.
Bronquiectasias en ausencia de factores de riesgo evidentes.
Asma con mala respuesta, especialmente en < 50 años (aun en presencia de atopia)
Enfisema de predominio en bases pulmonares
Cirrosis hepática sin factores de riesgo.
Además del déficit de AAT, existen otros factores genéticos todavía poco conocidos, que son capaces
de incrementar el riesgo de EPOC en un fumador habitual.
Se han descrito otros factores que podrían contribuir a la presencia de la EPOC, como la edad.
Respecto a la dieta el consumo de pescado parece ser que disminuiría el riesgo de desarrollar EPOC,
así como el consumo de fruta y alcohol.
57
Diagnóstico
58
musculatura respiratoria, aunque los valores por debajo de su peso ideal son corrientes también en
algunos casos de enfermedad grave.
Entre un 15 y un 24% de los fumadores desarrollan enfermedad clínica, por lo cual en todo paciente
que realice una consulta médica debe preguntársele sobre el hábito tabáquico presente y pasado y
dejarlo consignado en la ficha clínica para ser considerado un paciente de riesgo, cuando corresponda.
Se utiliza el número de paquetes/año (pq/año) para poder comparar el riesgo de los diferentes
pacientes correspondiendo un pq/año a fumar 20 cigarrillos diarios durante 1 año. Se calcula de la
siguiente forma:
También se debe preguntar por exposición ambiental o laboral a otros contaminantes respiratorios que
puedan ser causa de EPOC, como también sobre antecedentes familiares, principalmente en pacientes
menores de 40 años que se presentan con síntomas de la enfermedad, por la posibilidad de déficit de
a1 antitripsina, situación extraordinariamente infrecuente que se observa en menos del 1% de todos los
casos.
Los signos de exploración física son muy poco expresivos en la enfermedad leve y moderada. La
disminución del murmullo pulmonar, una espiración prolongada y la aparición de sibilancias pueden ser
signos inespecíficos de obstrucción. La cianosis, el uso de musculatura respiratoria accesoria o signos
de insuficiencia cardíaca derecha pueden aparecer en la enfermedad grave o preferentemente en las
reagudizaciones, e incluso en estas últimas un movimiento incoordinado de la caja torácica o
respiración paradójica de la pared abdominal durante la inspiración pueden indicarnos una situación
más crítica, aunque no reflejan claramente una situación de fatiga muscular como se consideraba hasta
no hace mucho.
Los pacientes que desarrollan una EPOC suelen tener una historia de hábito tabáquico de al menos 20
cigarrillos/día durante 20 años o más. El proceso se inicia luego de la cuarta o quinta década de vida, a
través de tos productiva o una enfermedad torácica aguda. La disnea de esfuerzo no suele aparecer
hasta la sexta o séptima década de la vida.
Anamnesis
Tos y expectoración: La tos crónica está más agravada por las mañanas y suele ser la que
predomina inicialmente. Es preciso interrogar al paciente sobre la tos "por el tabaco", pues
muchas veces está acostumbrado y no le da a este síntoma gran importancia. La expectoración
no es muy cuantiosa (<60cc/día), salvo durante las infecciones bronquiales. Si el esputo es
purulento, aumentando su volumen y se asocia con un incremento de la disnea deberemos
59
plantearnos la posibilidad de una reagudización respiratoria. Si la expectoración es persistente
debemos sospechar la existencia de bronquiectasias. Si el esputo es hemoptoico, aun cuando
pueda ser producido por la propia EPOC, debemos tener en cuenta la existencia de otras
patologías causantes de hemoptisis, entre las que destaca por su gravedad y por su relación
etiológica con el tabaco el carcinoma broncogénico.
Disnea: Es el motivo de consulta más frecuente, hasta en un 70 por ciento de los pacientes.
Aparece tras 10-20 años del inicio de la expectoración crónica. Es progresiva, limitando las
actividades del paciente, empeorando su calidad de vida y llegando a ser incapacitante cuando
la enfermedad está avanzada. En los sujetos que presentan hiperreactividad bronquial la disnea
se acompaña de crisis de sibilancias, simulando un cuadro asmático. La disnea puede ser el
síntoma principal y más limitante en el enfisema. Es importante cuantificar la disnea ya que va a
ser el reflejo de la limitación de la actividad del paciente, y servirá de referencia al instaurar un
tratamiento determinado. Existen varias escalas de cuantificación siendo la escala clínica la más
utilizada. Esta consta de los siguientes grados:
o Grado 0: sin disnea
o Grado 1: Al subir una cuesta o dos pisos. Disnea al andar rápido.
o Grado 2: Al subir un piso. Debe caminar más lentamente que las personas de su edad,
por disnea, o caminando a su propio paso por terreno llano debe parar a tomar aire.
o Grado 3: Se detiene a tomar aire después de caminar 100 metros o después de unos
minutos de hacerlo en terreno llano.
o Grado 4: En reposo, para salir de casa o para vestirse.
Se deben buscar siempre referencias que sean fáciles para el paciente a la hora de cuantificar la
disnea, sobre todo que sean situaciones o actividades habituales. Aunque existen otras escalas
como las analógicas y la escala de Bohr, éstas suelen emplearse en el laboratorio.
Dolor torácico y fiebre: son síntomas que pueden aparecer en otras patologías pulmonares
pero en el caso de la EPOC no son síntomas habituales salvo que exista otro problema asociado
(neumonía, neumotórax, etc...).
Cefalea: Es secundaria a la hipercapnia por la hipoventilación con retención de CO2,
normalmente en la etapa terminal de la enfermedad. Suele ser de predominio matutino, al
empeorar la ventilación por la noche y mejorando por el día.
Pérdida de peso: Aparece en los estadios más avanzados de la enfermedad, presentándola un
25 por ciento de los pacientes estables.
Hemoptisis: Se debe principalmente a erosiones de la mucosa durante las infecciones o a la
coexistencia de bronquiectasias. En cualquier caso y debido a que el tabaco esta implicado en la
enfermedad, no se debe olvidar la posibilidad de una neoplasia subyacente.
Alteraciones durante el sueño: Puede haber una coexistencia de la EPOC con el síndrome de
apnea obstructiva del sueño (Síndrome Overlap), aunque no exista una prevalencia mayor que
en la población general. Si existe dicha asociación el desarrollo de hipertensión pulmonar y cor
pulmonale es más rápido. Se debe solicitar un estudio para despistaje (poligrafía respiratoria o
polisomnografía) ante síntomas sugestivos como hipersomnolencia, pausas de apnea,
ronquidos, cefalea matutina tras oxígeno nocturno ó ganancia ponderal.
Sintomatología de exacerbaciones: Esta se define como un empeoramiento de la situación
estable previa. Los síntomas más frecuentes son aumento del volumen y purulencia del esputo,
60
aumento de la disnea, aparición y aumento de sibilancias, sensación de "pecho apretado" y, en
situaciones avanzadas, hipoxia con cianosis. A medida que la enfermedad progresa el intervalo
entre exacerbaciones es más corto. La causa más frecuente de reagudización es la infección
respiratoria (50 por ciento), siendo un tercio de estas de origen viral. No obstante, cabe
consignar la relevancia de otras causas de exacerbación, tales como la inhalación de irritantes,
la Insuficiencia Cardiaca, el Reflujo gastroesofágico o la ansiedad, por mencionar algunas.
La exploración física revela una combinación de hallazgos, que varía desde la normalidad en las
primeras etapas a la asociación de múltiples datos físicos en fases avanzadas. La simple inspección
visual del paciente revela signos como la taquipnea, la hiperinsuflación y el empleo de los músculos
respiratorios accesorios.
Los pacientes con disnea grave pueden tener taquipnea y dificultad respiratoria durante las actividades
sencillas como andar por la consulta o desnudarse. La frecuencia respiratoria suele ser superior a 16
/minuto y es proporcional a la gravedad de la enfermedad. Los sujetos hipercápnicos a menudo tienen
frecuencias superiores a 25/minuto. Los pacientes en estadios avanzados adaptan posiciones
corporales que les permitan mejorar la disnea (inclinados hacia delante con los brazos apoyados en un
objeto fijo, sentados en la silla apoyando la cabeza en la mesa) y respiran además con los labios
apretados intentando disminuir el trabajo respiratorio. El uso de los músculos accesorios durante la
respiración, como el recto abdominal en la espiración, indican una importante afectación ventilatoria. Se
puede observar el hundimiento del abdomen en la inspiración. Los signos de hiperinsuflación pulmonar
incluyen una posición inspiratoria de la caja torácica, tiraje supraesternal y pulso paradójico. En fases
avanzadas aparece cianosis central (hemoglobina reducida superior a 5 gr/dl), que aunque puede
indicar hipoxemia realmente se produce por aumento de la hemoglobina desaturada, por lo que si
existe poliglobulia, puede haber cianosis sin hipoxemia. Otros datos son la aparición de edemas,
indicando la existencia de cor pulmonale, y acropaquias en individuos con predominio del enfisema.
Las acropaquias se definen como la presencia de uñas en vidrio de reloj, engrosamiento bulboso distal
del dedo, desaparición del ángulo que forma la raíz de la uña con el dedo y sensación de esponjosidad
cuando se ejerce presión sobre la uña. Estas pueden aparecer en otras patologías como las
bronquiectasias, el cáncer de pulmón y enfermedades intersticiales.
En la auscultación pulmonar se puede objetivar alteraciones en el murmullo vesicular (el sonido normal
es como un susurro de localización periférica de tono alto durante la inspiración y se apaga
rápidamente en la espiración). Suelen aparecer ruidos asociados como los crepitantes que aparecen al
principio de la inspiración, y que en estadios avanzados se mantienen durante toda ella; sibilantes y
roncus, que son ruidos más continuos de predominio espiratorio, musicales y de tonalidad variable. En
otras ocasiones se pueden auscultar roces pleurales, que a veces se confunden con los crepitantes. El
roce pleural es inspiratorio y espiratorio y se intensifica por la presión del fonendoscopio.
61
En el enfisema la auscultación pulmonar muestra una espiración alargada, con una disminución global
del murmullo vesicular. En el caso de broncoespasmo severo también se observa una disminución del
murmullo vesicular.
Los tonos cardiacos apenas son audibles y suele existir taquicardia. En los casos de hipertrofia
ventricular derecha se ausculta un refuerzo del segundo tono y un soplo tricuspídeo y pulmonar que se
acentúa con la inspiración. Si existe cor pulmonale se encuentran datos exploratorios de insuficiencia
cardiaca, hepatomegalia, reflujo hepatoyugular y edemas en extremidades inferiores.
Laboratorio
El diagnóstico de EPOC implica objetivar una limitación crónica al flujo aéreo, poco variable en el
tiempo si además el paciente presenta hábito tabáquico. La objetivación de la obstrucción crónica se
realiza mediante las pruebas de función pulmonar, principalmente la espirometría, aunque pueden ser
de utilidad otras técnicas como la pletismografía y el test de transferencia de CO. Desde un punto de
vista práctico y económico, la espirometría es el método habitual para el diagnóstico y seguimiento.
La espirometría consiste en realizar una inspiración máxima seguida de una espiración forzada, siendo
una exploración simple y reproducible. Cuando se trabaje con un espirómetro de agua o similar, la
maniobra incluirá el comienzo desde la posición de reposo a una espiración máxima, y de ésta a la
inspiración máxima, momento en el que se le pedirá al paciente una breve apnea y mediante orden
tajante se le pedirá una expulsión violenta, forzada al máximo, de todo el aire contenido en los
pulmones hasta alcanzar el volumen residual, apurando al paciente en su esfuerzo espiratorio al menos
10 segundos. Si se emplea un espirómetro seco o neumotacógrafo, la maniobra puede reducirse
exclusivamente a la espiración máxima desde la inspiración máxima. Siempre se valorará la maniobra
desde su inicio, curso y finalización. La espirometría debe constar de un mínimo de tres maniobras
satisfactorias y un máximo de ocho. Si el paciente esta en decúbito, los datos obtenidos son un 10 por
ciento inferiores a los obtenidos sentados. Como criterio de maniobra correcta, al menos dos de las tres
mejores espiraciones no deben variar entre sí +5 por ciento o +100 ml.
Es una prueba obligada para establecer el diagnóstico de EPOC así como valorar su severidad. Como
índices de flujo se utilizan fundamentalmente el volumen espirado en el primer segundo (FEV1), que
además se expresa como porcentaje de la capacidad vital forzada (FEV1 por ciento) y el flujo
producido en el 50 por ciento central de la espiración (FEF25-75 por ciento). El FEV1 se mide
fácilmente y es menos variable que otras medidas de la dinámica de la vía aérea, prediciendo los
cambios de la vía aérea de forma más fiable; es el índice más habitual de obstrucción del flujo aéreo.
62
El grado de obstrucción del flujo aéreo es un importante indicador de la afectación corporal general y
potencial de las alteraciones gasométricas. En la EPOC se produce una disminución del volumen
espiratorio en el primer segundo (FEV1); la capacidad vital forzada (FVC) también está disminuida pero
en menor medida, lo que determina que la relación entre el FEV1 y la FVC, denominada índice de
Tiffeneau esté disminuida. Estos parámetros son los utilizados para valorar la severidad de la
enfermedad. Los pacientes con un FEV1 > al 50 por ciento suelen presentar escasos síntomas, y son
generalmente de carácter temporal. Por debajo de este valor existe una importante alteración en la
calidad de vida de los pacientes.
También se debe realizar el test de broncodilatación la primera vez que se realiza la espirometría, para
valorar la posible respuesta inicial a los broncodilatadores. Según la normativa actual, se considera
positiva la respuesta broncodilatadora si existe un incremento del FEV1 y/o FVC de 200 ml y/o del 12
por ciento del valor teórico, o de un 35 por ciento del FEF25-75. Al igual que la espirometría se debe
realizar de forma homogénea tanto en el método como el sistema de administración de la medicación y
la dosis de broncodilatador. La administración inhalada es la forma de elección, y siempre que se utilice
aerosol se debe usar cámara. Los fármacos habitualmente empleados son los beta-2 agonistas, y
aunque no existe unanimidad en cuanto a la dosis, con frecuencia se utilizan dosis bajas: 200
microgramos de salbutamol o 500 microgramos de terbutalina. Pueden existir falsos negativos que con
dosis superiores responden.
63
Otro medicamento que se puede emplear es el bromuro de ipratropio, habiéndose visto que su
utilización tras una dosis alta de agonistas beta-2 en pacientes EPOC incrementa de forma significativa
el FEV1 y la FVC respecto al valor conseguido sólo con el ß-2 agonista, por lo que se incrementa el
número de test de broncodilatación positivos. Estos resultados sugieren que al realizar un test de
broncodilatación a un paciente EPOC, si no existe respuesta al agonista ß-2, se debería asociar
bromuro de ipratropio. También se debe realizar esta asociación en los casos en los que se desee
conseguir una broncodilatación máxima.
Rx Tórax. La realización de una Radiografía de tórax resulta indispensable, tanto para descartar otras
patologías contundentes como para visualizar el impacto cardíaco. La mayor parte de los pacientes
presentan datos radiológicos de bronquitis crónica y enfisema, pero la radiografía de tórax es normal en
el 21-50 por ciento de los casos. En general la utilidad de la radiología simple en la bronquitis crónica
es la exclusión de otras entidades como el cáncer de pulmón, bronquiectasias y abscesos, que
producen síntomas similares a esta. En el caso del enfisema se ha visto que puede existir afectación
pulmonar en más del 30 por ciento de los pacientes sin síntomas, siendo la radiología un elemento muy
importante en su evaluación. Aunque la radiología convencional sigue siendo el estándar en la
evaluación inicial de estos pacientes, la TAC y la RNM también se recomiendan para evidenciar
alteraciones morfológicas asociadas con la obstrucción crónica al flujo aéreo.
Hemograma con VHS. Se solicita dado que los pacientes con EPOC severo pueden desarrollar
poliglobulia, que cursa con hematocrito mayor de 55 por ciento en varones y 47 por ciento en mujeres,
y/o la hemoglobina mayor de 16g/dl en mujeres y 18g/dl en varones.
64
Electrocardiograma. Para valorar el crecimiento de cavidades derechas. El ECG muestra una "P"
pulmonar (P>2.5mm en DII) en el 70 por ciento de los pacientes con edemas y falla respiratoria. Con la
evolución en el tiempo pueden aparecer datos de hipertrofia ventricular derecha (desviación eje
cardiaco a la derecha, R dominante en AVR, R dominante de V1 a V3 con T invertida y S dominante en
V5).
Otras Pruebas. Propias del estudio del paciente con EPOC en el nivel secundario de atención,
podemos señalar la pletismografía para definir volúmenes pulmonares y resistencia de la vía aérea, el
Test de Transferencia de CO, la medición del oxido nítrico y la determinación de marcadores de la
inflamación.
65
Diagnóstico diferencial
66
Otros diagnósticos diferenciales son:
Gravedad
La clasificación actual de la EPOC se basa en criterios funcionales, principalmente en los valores del
FEV1, pues han demostrado que son los que mejor se correlacionan con los estadios evolutivos y con
la morbi-mortalidad de la enfermedad. El grado de obstrucción se valora siempre que el FEV1/FVC es
inferior al 70 por ciento. Los actualmente vigentes son:
La guía GOLD 2011 propone considerar diversos parámetros para el tratamiento de los pacientes con
EPOC:
Síntomas:
67
Limitación al flujo aéreo
Exacerbaciones
No obstante, en Chile se han definido las etapas A (VEF1>50%) y B (VEF1<50%), como estadios
suficientes para definir nivel de intervención y pronóstico.
En la actualidad se están buscando otras clasificaciones que no solo tengan en cuenta el FEV1, ya que
se han constatado la importancia de otros factores como la broncorrea, la comorbilidad, el número y
gravedad de las agudizaciones, la calidad de vida, la situación laboral y el deterioro gasométrico. El
conjunto de estos datos permite una mejor clasificación de la gravedad de estos pacientes, ya que se
ha comprobado que a igual cifra de FEV1 los grados de calidad de vida son muy distintos. El problema
radica en que la utilización de todos estos parámetros haría más compleja la clasificación y por tanto
poco operativa. Además hay que tener en cuenta que las reagudizaciones marcan la evolución de la
enfermedad, correlacionándose bien con el pronóstico, motivo por el que se está intentando elaborar
una clasificación complementaria a la referida al EPOC estable.
Los factores predictores de mortalidad en los pacientes de EPOC son la edad avanzada, consumo de
tabaco mantenido, deterioro acelerado del FEV1, obstrucción moderada a grave del flujo aéreo, mala
respuesta broncodilatadora, hipoxemia grave, presencia de hipercapnia, desarrollo de cor pulmonale y
baja capacidad funcional global.
68
Algunos estudios con pacientes ingresados por exacerbaciones de EPOC revelan que factores como la
edad avanzada, el gradiente de oxígeno alveolo-arterial > 41 mm Hg, las arritmias ventriculares y la
fibrilación auricular podrían ayudar a predecir a los pacientes de riesgo de muerte. El FEV1 se
considera el elemento predictor más fiable de mortalidad por EPOC. Los enfermos con obstrucción
moderada al flujo aéreo y un FEV1 > 1 litro tienen una tasa ligeramente aumentada de mortalidad a los
10 años en comparación con personas de igual edad y sexo. La tasa de mortalidad para pacientes con
FEV1 < 0.75 litros es del 30 por ciento al año y del 95 por ciento a los 10 años.
En los enfermos ingresados en UCI la tasa de mortalidad hospitalaria es del 24 por ciento. Esta tasa se
duplica al año para pacientes mayores de 65 años. El criterio de necesidad de ventilación mecánica en
el ingreso en UCI no influye en la evolución a corto o largo plazo.
Tratamiento
Objetivos
En la EPOC, a pesar de ser una enfermedad con una alta prevalencia y morbimortalidad, el tratamiento
prescrito suele ser frecuentemente inadecuado y sobre todo se observa una actitud poco
intervencionista sobre la propia enfermedad. Muchas veces al paciente EPOC sólo es tratado en las
reagudizaciones o simplemente se le aconseja abandonar el hábito tabáquico.
1.- Frenar la progresión de la enfermedad: El abandono del hábito tabáquico se considera la mayor
prioridad en estos pacientes, siendo la terapéutica más importante en todos los estadios de la
enfermedad. Esta es la única medida que junto con la oxigenoterapia ha demostrado su utilidad en
mejorar la supervivencia.
2.- Aliviar los síntomas del paciente: En este sentido el tratamiento farmacológico y la rehabilitación
respiratoria son los elementos fundamentales para mejorar la disnea del paciente, síntoma principal y
determinante de la calidad de vida.
69
correcto de antibióticos y con la realización de profilaxis infecciosa mediante las inmunizaciones
pertinentes.
Esta es la mayor prioridad en el cuidado del paciente EPOC y supone la terapéutica más importante en
todos los estadios y grados evolutivos de la enfermedad, siendo la única medida que se ha demostrado
útil para frenar la enfermedad y, junto con la oxigenoterapia crónica domiciliaria en los casos de estar
indicada, capaz de mejorar la supervivencia.
El abandono del tabaco debe ser considerado un proceso, existiendo una serie de fases que hay que
atravesar.
Fase de precontemplación: afecta a un 30-35 por ciento de los fumadores. Son aquellos que no
piensan dejar de fumar en el plazo de seis meses, son individuos que no quieren saber nada acerca de
su hábito tabáquico.
Fase de contemplación: El 50 por ciento de los fumadores están en ella. Son los que piensan dejar de
fumar en los próximos 6 meses. Ya han intentado dejar el hábito varias veces pero no han podido
conseguirlo. Conocen los efectos perjudiciales del tabaco, intentan dejarlo pero cada fracaso les
supone una frustración. El mantenimiento de esta situación se conoce como fase de contemplación
crónica donde predomina el "pensar" en dejar de fumar y no el "actuar" para dejar de fumar. Una
encuesta reciente con este tipo de fumadores demuestra que hasta un 40 por ciento de ellos prefiere
reducir el consumo de cigarrillos antes que dejar de fumar completamente.
Fase de preparación: El 15 por ciento de los fumadores se encuentra en esta fase. Existe un
planteamiento claro de dejar el hábito tabáquico en el próximo mes. Normalmente ya han realizado
intentos previos para dejar de fumar pero han fallado, pero tienen claro que los pros superan a los
contras.
Fase de acción y mantenimiento: El sujeto se encuentra en fase de acción cuando ha dejado de fumar
los 6 primeros meses. Cuando supera esta etapa se considera que se encuentra en la etapa de
mantenimiento. El punto de corte son los 6 meses al ser este periodo donde se produce el mayor
porcentaje de recaídas.
La motivación para dejar de fumar es lo que conducirá al sujeto de una fase a otra. Existen varios
estudios que demuestran como periodo clave de éxito las primeras 2-3 semanas, siendo estas
predictivas de abstención de tabaco a largo plazo.
Control de la inflamación
70
inflamatorias, principalmente macrófagos y linfocitos T. Sin embargo el empleo de antiinflamatorios
como los corticoides no produce una respuesta tan espectacular como en el asma. El papel de estos es
discutido, habiéndose desarrollado varios estudios para analizar su utilidad en la EPOC (EUROSCOP e
ISOLDE), siendo su utilidad principal a medio-largo plazo. Se emplean en un subgrupo de pacientes
con FEV1 inferior al 50 por ciento y con exacerbaciones frecuentes. Los corticoides sistémicos están
especialmente indicados en las exacerbaciones y debe evitarse al máximo su utilización prolongada,
dada su pobre relación riesgo/beneficio.
Tratamiento Sintomático
71
aunque no presentaran reversibilidad del FEV1. Además de la acción broncodilatadora de estos
fármacos existen otros beneficios como mejoría del aclaramiento mucociliar y el aumento de
contractilidad diafragmática entre otros.
Las metilxantinas fueron los fármacos más utilizados hasta la irrupción de los anticolinergicos y los ß-2
agonistas, quedando en la actualidad relegados a un segundo plano. Poseen una actividad
broncodilatadora inferior a los ß-2 agonistas, requieren un ajuste individualizado y el riesgo de efectos
secundarios es elevado. Su papel en la actualidad estaría centrado en el paciente EPOC grave, que
con tratamiento de base no se controla, o los que no realizan correctamente el tratamiento con
aerosoles.
72
Son numerosos los estudios realizados a medio y largo plazo utilizando corticoides orales e inhalados.
Los corticoides inhalados en monoterapia no deben utilizarse. Sólo se recomendarían en
exacerbaciones en pacientes EPOC grave. El uso de corticoides orales ha mostrado su beneficio en un
10-29% de los casos, siendo difícil predecir los pacientes que van a responder. La elevada presencia
de efectos secundarios asociados a su uso crónico, hace que estos no se utilicen de forma prolongada.
La utilización de esteroides inhalados tiene la misma indicación, produciendo menores efectos
sistémicos.
Oxigenoterapia: La Oxigenoterapia ambulatoria crónica (> 15 horas al día) está indicada en pacientes
con Insuficiencia respiratoria crónica, ya que se ha demostrado que es capaz de mejorar la calidad de
vida e incluso de aumentar potencialmente su sobrevida. Esta indicación debe efectuarse como mínimo
durante un mes en pacientes estables (clínica y funcionalmente) y que cumplan los siguientes criterios:
La oximetría de pulso puede usarse para determinar la dosis de O2 requerido (idealmente 90%). En el
caso de pacientes en quienes se sospeche tendencia a la retención de CO2 debe realizarse una nueva
gasometría arterial a modo de control. Esta indicación es de responsabilidad de especialistas.
73
Profilaxis de infecciones
Vacuna antineumocócica: Esta vacuna contiene antígenos capsulares de los 23 serotipos diferentes
de neumococo. Se recomienda la vacunación en pacientes inmunocompetentes cada 5 años y en
inmunodeficientes cada 3. La vacuna no disminuye la neumonía neumocócica en mayores de 50 años,
pero sí reduce el riesgo de bacteriemia secundaria. Estudios de riesgo/beneficio recientes han
demostrado el impacto de la vacunación antineumocócica en sujetos inmunocompetentes mayores de
65 años y en aquellos portadores de afecciones crónicas, principalmente si han requerido de
hospitalizaciones por esas causas.
Agudizaciones y antibioterapia
La infección bronquial es una de las causas conocidas de la agudización de la EPOC. Los criterios de
identificación de agudización respiratoria son exclusivamente clínicos, y son el aumento de la disnea,
de la expectoración o de la purulencia del esputo. Cualquiera de estos tres criterios, o la combinación
de dos o más de ellos, se considerará como agudización respiratoria, siempre que no exista otra causa
que lo justifique.
74
Respecto a la etiología de la exacerbación, la infección bacteriana o vírica del árbol traqueobronquial
es el factor etiológico más frecuente. Los gérmenes aislados con más frecuencia son H. Influenzae,
Streptococcus pneumoniae y Moraxella catarrhalis (56 por ciento), seguidos de bacilos gram negativos
(44 por ciento), Chlamydia pneumoniae (18 por ciento) y los virus respiratorios (16 por ciento). Existe
un número importante de casos donde la infección es polimicrobiana.
El número de exacerbaciones en el año previo es el factor más importante condicionante de las nuevas
exacerbaciones. Otro factor a considerar es la peor situación funcional (FEV1<50 por ciento), pues
estos pacientes tienen con mayor frecuencia infección por H. Influenzae y Pseudomona Aeruginosa.
En general las normativas norteamericana y europea no ofrecen criterios precisos sobre la utilización
de antibióticos en las exacerbaciones.
Como norma general se admite que deben administrase antibióticos en las agudizaciones más graves,
ya que las más leves se suelen deber a un aumento de la obstrucción bronquial por causas no
infecciosas o por infecciones víricas.
La observación debe mantenerse durante al menos 2 horas, hasta demostrar la respuesta terapéutica o
la indicación de hospitalización.
75
Programa IRA
Fundamentos
En Chile, la neumonía es la primera causa de mortalidad infantil tardía, y su tasa aumentó en
la década del 80 aunque la mortalidad por todas las causas continuaba en descenso.
En el 60% de estos niños fallecidos, el deceso ocurría en domicilio o trayecto al hospital. Las
IRA son también la principal causa de hospitalización en pediatría, y constituyen la primera
causa de consulta de morbilidad pediátrica en el primer nivel de atención y servicios de
urgencia hospitalarios (media anual 60%, rango 80% en invierno y 45% en verano). El
síndrome bronquial obstructivo (SBO) representa por sí solo el 23% de todas las consultas de
morbilidad pediátrica en Santiago, y afecta a la cuarta parte de todos los niños menores de 1
año.
La importancia y alta frecuencia de las Infecciones Respiratorias Agudas (IRA), las convierte
en una prioridad sanitaria en todo el país. Esto motivó a un equipo multiprofesional a
desarrollar estrategias de abordaje, en las que destacan ciertos hechos determinantes e
innovadores:
Los resultados de los programas piloto motivaron que el Ministerio de Salud hiciera suya la
metodología desarrollada, aplicando en todo el país un “Programa Nacional de Prevención
y Manejo de Infecciones Respiratorias Agudas en los Niños”. Este Programa se inició, en
septiembre de 1990, en 26 consultorios de Atención Primaria de la Región Metropolitana, y se
fue ampliando progresivamente, habiéndose instalado salas especiales para el manejo de
estas enfermedades ("Salas IRA") en consultorios y hospitales tipo 3 y 4 de todo el país.
76
Objetivos
El objetivo principal de la creación de este programa fue disminuir la morbimortalidad por
infecciones respiratorias agudas. Los objetivos específicos eran reducir la mortalidad por
neumonía en menores de 1 año (con énfasis en la disminución de la mortalidad domiciliaria),
disminuir las hospitalizaciones por SBO, reducir el uso de fármacos inapropiados (en especial
el uso irracional de antibióticos) y, en último término, pero no menos importante, dignificar el
nivel primario de atención, reconociendo la importancia de su labor.
Para cumplir los objetivos descritos se diseñaron diversas estrategias de acción, en distintos
frentes.
En primer lugar, focalización de la atención y de la educación, aplicando el puntaje de riesgo
de morir por neumonía a toda madre consultante desde el control prenatal, del recién nacido y
en adelante.
Tabla 2
Puntaje de riesgo de morir por neumonía
RR:
Riesgo relativo log RR: logaritmo en base 10 de RR Puntaje= log R/ 0,2
Abara S , Girardi G.
En segunda instancia, para mejorar el poder resolutivo de los Centros de APS, se planeó la elaboración de
normas sindromáticas de diagnóstico, tratamiento y derivación, basado en una adecuada articulación entre
los diferentes niveles de atención. Conjuntamente con esto se inició la creación, en los diferentes Centros
de APS, de salas de hospitalización abreviada (HA), donde el kinesiólogo tendría un papel relevante.
Como otra forma de mejorar la calidad y resolutividad del nivel primario, se planteó la utilización racional de
antibióticos y una modernización del arsenal terapéutico (incorporación de fármacos inhalatorios para el
manejo de cuadros de IRA baja).
77
Respecto al área técnico-docente se propuso la incorporación de profesionales específicamente
capacitados para gestionar, supervisar y evaluar el programa en cada comuna, quienes deberían a su vez
capacitar a otros profesionales, al resto del equipo de salud y a la comunidad (monitores de salud).
De capital importancia fue la proyección temprana de líneas de investigación operativas, así como planes
de monitoreo epidemiológico para una evaluación crítica del funcionamiento del programa.
En última instancia, un objetivo primigenio y esencial del programa fue lograr la participación Comunitaria e
Intersectorial, en el contexto de un enfoque integral del problema.
Destinatarios
Para acceder a todos los beneficios del Programa Nacional de Infecciones Respiratorias Agudas, los niños
de Chile deben acudir al consultorio más cercano a su domicilio y acreditar su condición de beneficiario del
Sistema Público de Salud.
En caso de requerir atención y tratamiento por Infecciones Respiratorias Agudas, el personal del consultorio
lo derivará a la sala IRA del establecimiento que corresponda, donde se manejará con tecnología moderna
como inhaladores y tratamiento kinésico.
En septiembre de 1990, el IRA se transformó en el programa oficial del Ministerio de Salud para el manejo
de la patología respiratoria. Desde temprano comenzaron a vislumbrarse ciertos logros.
El año 1994 se publicó un manual de normas sindromáticas, para ser aplicado en todo el país, con el fin de
lograr un manejo y registro unificados de la IRA. Este manual ya incluía un sistema de puntaje y un
algoritmo de manejo para la obstrucción bronquial aguda (Score de Tal)
Una conquista importante fue el establecimiento de un modelo docente-asistencial, lo que implicó el ingreso
de profesionales específicamente capacitados en el área respiratoria, permitiendo la re dignificación de la
atención primaria, con la apertura de un campo laboral atractivo en el sistema público.
En el área de recursos se logró una modernización del arsenal terapéutico. En primer lugar debe
mencionarse el cambio cultural (tanto en el equipo de salud como en la comunidad) hacia el uso de
aerosoles (ß2 agonistas) en lactantes. Paralelamente a esto se logró corregir, en parte, conductas erróneas
como el uso de fármacos técnicamente inadecuados (mucolíticos, antitusivos, descongestionantes, ß2
agonistas orales) y el uso inadecuado de antibióticos, gracias a una mejor clasificación y discriminación de
los cuadros. Finalmente, otro aporte de este programa fue la incorporación de corticoides inhalados para el
manejo del SBO recurrente en la APS, lo cual se convertiría en un aporte fundamental para aumentar la
resolutividad de este nivel.
Todos los resultados del Programa IRA pueden traducirse en el desarrollo de una salud más equitativa y de
mejor calidad para la población de más escasos recursos. Esto se logra gracias a la transferencia
tecnológica y de recursos hacia el nivel primario, con una mejoría en la accesibilidad y credibilidad de este
estamento, constituyéndose en un beneficio directo en salud.
78
El Programa de Enfermedades Respiratorias del adulto se inicia el año 2001 en Chile, es un
programa nacional, que debe coordinar las acciones que se lleven a cabo sobre este tema en
los 3 niveles de atención, ejecutado preferentemente en la Atención Primaria.
Objetivo general:
Objetivos específicos:
Dotar a los Centros de Salud con Salas de Apoyo Respiratorio del Adulto (SARA) para
diagnostican tratar y rehabilitar de acuerdo a las normas a pacientes con
enfermedades respiratorias agudas y crónicas, particularmente en la Atención Primaria.
Mejorar la capacidad resolutiva del nivel primario de atención, con el fin de aumentar el
nivel de satisfacción de la población usuaria de los Servicios de Salud.
Promover y desarrollar a mediano plazo acciones específicas para disminuir la
prevalencia del Tabaquismo en la población.
Destinatarios:
El Programa define las funciones a cumplir por el Ministerio de Salud, los Servicios de Salud y
los establecimientos de salud, así como las normas técnicas para las enfermedades
respiratorias del adulto.
79
Terapia Antitabaco
Esta es la mayor prioridad en el cuidado del paciente EPOC y supone la terapéutica más importante en
todos los estadios y grados evolutivos de la enfermedad, siendo la única medida que se ha demostrado
útil para frenar la enfermedad y, junto con la oxigenoterapia crónica domiciliaria en los casos de estar
indicada, capaz de mejorar la supervivencia.
En todo estudio de deshabituación tabáquica se debe realizar una anamnesis dirigida que recoja
antecedentes patológicos y antecedentes de tabaquismo (hábito tabáquico de los padres, edad de
comienzo, intentos previos de abandono, convivientes fumadores, etc.). Además el paciente rellena
cuatro cuestonarios: versión abreviada del cuestonario general de salud, test de valoración del
tabaquismo, escala de estrés percibido y valoración de los motivos para dejar de fumar.
80
¿Cuántos cigarrillos fuma diariamente?
o > 30 = 3 puntos
o 21 a 30 = 2 puntos
o 11 a 20 = 1 punto
o < 11 = 0 puntos
¿Ud fuma más durante la primeras horas después de levantarse que durante el resto del día?
o Sí = 1 punto
o No = 0 puntos
¿Fuma si está tan enfermo que ha estado en la cama la mayor parte del día?
o Sí = 1 punto
o 2 = 0 puntos
Con este test se obtiene una cifra que oscila entre 0 y 10 puntos, con la siguiente graduación: entre 1 y
3 es dependencia leve; entre 4 y 6, moderada; entre 7 y 10, alta.
Antes de elegir un tratamiento para la deshabituación tabáquica se deben tener en cuenta una serie de
variables dependientes del sujeto, del ambiente y del tipo de tratamiento. Estas incluyen aspectos
sociodemográficos, psicológicos, patológicos y grado de dependencia. Así por ejemplo en las mujeres
el tratamiento con clonidina suele ser más efectivo que en los hombres; los ex fumadores vuelven a
fumar más fácilmente si sus parejas continúan con el hábito. El momento para iniciar la deshabituación
tiene que coincidir con una cierta estabilidad laboral y familiar, además de existir una importante
motivación para dejar el hábito. Existen grupos culturales o situaciones ambientales de estrés (guerras,
epidemias) donde el fumar no se considera un peligro potencial. Los pacientes EPOC severo tienen
solo un tercio de posibilidades de éxito comparado con los leves y moderados. En los fumadores con
test de Fagerstrom superior a 7 puntos y con más de 250 mg/ml de cotinina en sangre es obligado el
uso de terapia sustitutiva.
Al indicar un tratamiento específico se debe conocer cuáles son las causas de recaída más frecuentes:
Ganancia ponderal: entre un 25-35 por ciento de los pacientes en fase de acción sufren recaídas
por este motivo y afecta más a mujeres que a hombres. Un paciente que mantenga sus hábitos
dietéticos ganará unas 500 cal /día, es decir aproximadamente 700 gramos semanales. La mejor
forma de prevenir la ganancia ponderal consistirá en reducir la ingesta calórica en 200-300
cal/día e incrementar el ejercicio físico. Se pueden emplear fármacos como la fenilpropalamina o
la D-fluramina, pero sus efectos desaparecen al dejar de utilizarlos.
Ansiedad: Es máxima durante los primeros 6 meses. El tratamiento adecuado serán técnicas de
autocontrol y autorelajación, junto con apoyo psicológico.
Síndrome de abstinencia: Es la causa más frecuente de recaídas (entre un 70-80 por ciento de
los fumadores), la peor soportada y en caso de controlarla mejorará las posibilidades de
abstinencia del sujeto.
81
médico una vez al año y entre el 60-90 por ciento quiere dejar de fumar y consideran que el ser
avisados por su médico les ayudará a tomar la decisión. Solamente un 30-70 por ciento de los
fumadores reciben el aviso de abandono del hábito tabáquico por parte de su médico. Entre las causas
que explican esta falta de consejo médico se han barajado las siguientes:
Hábitos del médico: Los profesionales fumadores avisan con menor frecuencia que los no
fumadores.
Falta de tiempo: 2-3 minutos serían suficientes y eficaces.
Falta de conocimiento de los tipos de tratamiento y ayuda a fumadores.
Falta de incentivación económica: Normalmente los profesionales que ayudan a dejar de fumar a
sus pacientes lo añaden a su ya sobrecargado plan de trabajo diario, sin percibir ninguna
compensación económica por ello. Se sabe que el consejo médico de abandono de consumo de
tabaco tiene relación coste-efectividad.
Las características del consejo son las siguientes: serio, sencillo, corto (no mayor de 2-3 minutos) y
personalizado. Es importante acompañar al consejo de folletos informativos o incluso envío de cartas
animándoles a dejar de fumar o a mantenerse sin fumar.
Tipos de Terapias
El tabaquismo no solo es una drogodependencia causante de adicción física por la nicotina sino que
también es capaz de generar otras dependencias psíquicas, sociales y conductuales.
La dependencia psíquica la sufren un 35-45 por ciento de los fumadores: son sujetos en los que les
resulta difícil el afrontar diversos problemas en su vida diaria sin la ayuda de un cigarrillo. Se le debe
convencer al paciente que esas situaciones las soluciona él y no el cigarrillo. Además se les ayuda a
identificar aquellas situaciones que se asocian a un mayor consumo de tabaco y se buscan conductas
alternativas mediante terapias psicológicas individuales o en grupo.
La dependencia social se produce por una serie de hábitos adquiridos. Actualmente se considera que
el ofrecer cigarrillos es una forma de aproximación amistosa, siendo el tabaco el centro de muchas
situaciones en la vida cotidiana. El consumo de tabaco se asocia a la moda, a los deseos de libertad,
de independencia y de reivindicación de los derechos de la mujer, todo ello favorecido por las
campañas publicitarias. Para una persona que quiere dejar de fumar, es muy difícil enfrentarse con
esta sociedad que oferta tabaco y que le permite fumar en cualquier situación y le obliga a rodearse de
sensaciones que le recuerdan su pasado de fumador. Para combatir esta dependencia la colaboración
de los amigos y familiares es fundamental, evitando que el paciente pase por esas difíciles situaciones
sociales. La regulación del consumo de tabaco en lugares públicos es muy eficaz para combatir la
dependencia social de los fumadores que quieren dejar de fumar y protegen a los no fumadores del
tabaquismo pasivo.
La dependencia conductual es otra adicción de los fumadores. Un fumador de 20 cigarrillos diarios que
lleve 15 años fumando, ha realizado el gesto de encender un cigarrillo unas 300.000 veces y le ha dado
82
una pipada casi un millón de veces. Este acto repetitivo genera una dependencia gestual contra la que
hay que poner medios adecuados como la utilización de sustitutivos del cigarrillo como boquillas,
palillos, chicles o caramelos. Otros autores creen que la utilización de estos sustitutivos puede ser
contraproducente ya que lo que perpetúan es el hábito. En cualquier caso una u otra actitud dependerá
de las características del paciente.
Considera la motivación del paciente para ayudarlo a dejar de fumar. Se estructura en los siguientes
pasos:
Estudios muestran una reducción en la prevalencia de fumar con ésta técnica de 15% a 12 meses de
seguimiento.
Entrevista motivacional:
Estrategia terapéutica de asistencia directa, centrada en la persona, para promover una motivación
interna de cambio y resolución de la ambivalencia en una conducta o hábito no saludable. Se basa en 5
principios fundamentales: expresar empatía, desarrollar las discrepancias, evitar la argumentación,
rodar con la resistencia y apoyar la autoeficacia y motivación del paciente11.
Contempla 5 etapas del cambio que fueron descritas en la estrategia de las 5 As.
Para aquellos pacientes que no están motivados en dejar de fumar, se conoce la estrategia de las "5
Rs":
83
2. Riesgos de ESE paciente si sigue fumando
3. Recompensas o beneficios de dejar de fumar
4. Resistencias o dificultades personales para dejar de fumar
5. Repetición del mensaje motivacional en cada visita
Las que han demostrado beneficios son la técnica de resolución de problemas y entrenamiento de
habilidades, tanto técnicas individuales como grupales, y el apoyo social, tanto intratratamiento (por el
personal de salud) como extratratamiento (por personas significativas para el paciente).
Se ha visto que influye en la tasa de abstinencia: el tiempo de duración de la intervención (más efectivo
consejería mayor a 10 minutos que 3 – 10 minutos) y el número de sesiones (8 o más sesiones era
más efectivo que 3 o menos sesiones. Las terapias grupales han demostrado una utilidad similar a las
individuales, como también el apoyo telefónico.
b) Tratamiento farmacológico
Se define la TSN como la administración de nicotina a todo fumador que quiere dejar de serlo por una
vía distinta a la del consumo del cigarrillo y en una cantidad suficiente para disminuirle el padecimiento
de los síntomas del síndrome de abstinencia, pero insuficiente para causarle dependencia. Entre un 25-
45 por ciento de los pacientes sometidos a este tratamiento consigue abandonar el consumo del
tabaco. La TSN proporciona dosis bajas de nicotina en sangre pero evita el pico alto y rápido de
nicotinemia que se obtiene con el cigarrillo. Para ello influye la dosis de nicotina empleada y la forma de
administración. Se ha observado que el incremento de la dosis de nicotina en los parches de 16 horas
consigue un aumento en el índice de abstinencia en los años de seguimiento, y que el aumento en la
dosis de nicotina en los chicles se acompaña de un efecto beneficioso adicional para los fumadores
más dependientes. Así mismo la combinación de parche y nebulizador nasal de nicotina es el doble de
eficaz que el parche solo.
84
Las formas de administración de TSN así como los efectos secundarios más frecuentes y las
contraindicaciones se observan en las Tablas siguientes.
NCD: número de cigarrillos día; TF: test de Fagerström; COppm: Concentraciones de monóxido de
carbono en aire espirado en partes por millón.
S: semanas; pzs: piezas
85
Bupropion
El bupropion es la primera medicación no nicotínica que la FDA ha aprobado para el tratamiento del
tabaquismo y de la que actualmente ya se dispone en nuestro país. Es un antidepresivo cuyo
mecanismo de acción no es del todo conocido, aunque se sabe que no es precisamente su efecto
antidepresivo el que ayuda a dejar el hábito. Su acción se desarrolla a partir del metabolito activo el
hidroxi-bupropion, que incrementa las concentraciones de serotonina, dopamina y norepinefrina. El
tratamiento se empieza una semana antes del día elegido para dejar de fumar y durante esa semana
se compagina el tratamiento oral con el tabaco. La dosis habitual es 150 mg una vez al día por la
mañana durante los primeros cuatro días y posteriormente 150 mg dos veces al día. Es importante que
la ingesta de la segunda toma se realice a las 8 horas de la primera, que siempre debe ser por la
mañana, para así evitar uno de los efectos secundarios más importantes con esta medicación que es el
insomnio. Habitualmente se usa por 2 semanas como inducción y por 1 a 3 meses como mantención.
Efectos adversos: los más frecuentes son leves, y corresponden a gastrointestinales (nauseas, dolor
abdominal), insomnio, cefalea y sequedad de boca.
Se comienza con una dosis de 0,5 mg/día, y se llega a la dosis de 2 mg/día al 7º día de tratamiento,
Luego se inicia el período de mantención a dosis plena por 1 a 3 meses.
Se ha encontrado un aumento de riesgo cardiovascular grave, razón por la cual se debe analizar su
relación riesgo-beneficio en pacientes cardiovasculares.
Los efectos adversos más frecuentes son nauseas, insomnio, pesadillas y cefalea.
86
Espirometría
La Espirometría forzada
La espirometría es, junto con la anamnesis y el examen físico, la base para el diagnóstico de muchos
pacientes en los que se sospecha una enfermedad del aparato respiratorio. Además, permite la
detección de la población de riesgo de padecer EPOC y facilita su diagnóstico precoz.
La espirometría mide la magnitud de los volúmenes pulmonares y la rapidez con que éstos pueden ser
movilizados (flujos aéreos). La representación gráfica puede ser entre estas variables (curva
volumen/tiempo o V/T) o entre sus derivadas (curva flujo/volumen F/V). Es fácil de realizar, pero
requiere de una gran colaboración por parte del paciente. Existen dos tipos de espirometrías: simple y
forzada. La espirometría simple mide los volúmenes pulmonares estáticos, excepto el volumen residual
(VR) y aquellos otros derivados en su cálculo de éste como son la capacidad residual funcional (CRF) y
la capacidad pulmonar total (CPT).
87
Contraindicaciones
Las contraindicaciones para la espirometría forzada hacen referencia a todas aquellas situaciones
clínicas o circunstancias que desaconsejen la realización de un esfuerzo físico que empeore la
situación clínica del paciente, o aquellas otras que puedan derivar en una mala calidad de la prueba.
Complicaciones
Las complicaciones de la espirometría forzada son infrecuentes. Las más habituales son:
Accesos tusígenos.
Broncoespasmo.
Dolor torácico o aumento de presión intracraneal.
El espacio físico debe ser una habitación suficiente para contener el equipo de espirometría y
mobiliario, acústicamente bien aislada y exclusivamente dedicada a la realización de la espirometría, o
al menos en la que no se realicen otras actividades al mismo tiempo, para evitar distracciones del
técnico o del paciente. Es necesaria una mesa para ubicar el equipo de espirometría, así como sillas
cómodas para el paciente y el técnico. Además son precisos: jeringa de calibración, tallímetro, báscula,
estación meteorológica (temperatura, presión barométrica y humedad relativa) y mobiliario para
guardar material desechable, medicación broncodilatadora, aerocámaras y contenedores para las
boquillas y los filtros desechables.
Calibración y mantención
Los espirómetros requieren una calibración diaria y también deben calibrarse tras cada limpieza o
desinfección o si se detecta un problema inesperado. Además de los procedimientos de
88
autocalibración, incorporados al aparato por el fabricante, el espirómetro debe ofrecer la posibilidad de
poder comprobar esta autocalibración mediante la aplicación de señales externas al mismo.
Debe realizarse una limpieza diaria de todo el material con agua y jabón neutro, debiendo seguir las
instrucciones del fabricante.
Valores de referencia
Las variables espirométricas experimentan variaciones en función de diferentes factores y por tanto
para su interpretación se comparan con valores de referencia obtenidos de una población de sujetos
sanos no fumadores (ajustados por sexo, edad, altura y origen étnico), usando protocolos similares y
espirómetros validados.
Instrucciones previas
Explicar al paciente los motivos por los que se solicita la espirometría y en qué
consiste, entregar por escrito las siguientes recomendaciones previas:
89
horas previas (inhaladores con formoterol o salmeterol) y tiotropio inhalador o teofilinas por vía
oral en las 24 - 36 horas previas, excepto cuando la situación clínica del paciente no lo permita,
por indicación expresa del facultativo o en el seguimiento de la EPOC.
5. No realizar ejercicio vigoroso, al menos 30 minutos antes.
Instrucciones generales
1. Anotar nombre, RUT, edad, talla, peso y sexo, drogas broncodilatadoras utilizadas en las
últimas 8 horas.
2. Paciente sentado cómodamente, ropa no ajustada.
3. Explicar la técnica: “Tiene que tomar todo el aire que pueda por esta boquilla, y luego, cuando yo
le diga, soplar lo más fuerte y rápido que le sea posible hasta que no le quede más aire
dentro”
4. Utilizar boquillas desechables.
5. Retirar prótesis dentarias.
Técnica correcta
Registro de datos
90
Los resultados de la espirometría se expresan en forma numérica y gráfica. Para la expresión numérica
se utilizan tres columnas: en la primera se anotan los valores de referencia para cada variable, en la
segunda los valores obtenidos en el paciente, y en la tercera el porcentaje de los valores medidos con
relación a los de referencia. En caso de realizar la prueba broncodilatadora (PBD) se utilizan otras tres
columnas: en la primera se anotan los valores obtenidos post-broncodilatador (post-BD) en el paciente
para cada variable, en la segunda el porcentaje de los valores medidos con relación a los de referencia
y en la tercera el porcentaje de ganancia o pérdida con respecto a los valores prebroncodilatador (pre-
BD).
Capacidad Vital Forzada (CVF): máximo volumen de aire exhalado durante una espiración
forzada, partiendo de una inspiración máxima. Se considera normal cuando es > 80% de su
valor de referencia.
Volumen espiratorio máximo en el primer segundo (VEF1): es el volumen de aire expulsado
durante el primer segundo de la espiración forzada. Se considera normal cuando es > 80% de su
valor de referencia.
Relación VEF1/CVF (%): es la relación porcentual de los dos parámetros anteriores. Es el
parámetro más importante para valorar si hay obstrucción. Se considera normal cuando es >
70% en adultos, > 74-75 en adolescentes y > 90-95 en niños pequeños.
Flujo espiratorio forzado 25-75 o flujo espiratorio medio máximo (VEF25-75%, FEMM%):
Flujo espiratorio entre el 25% y el 75% de la CVF. Presenta una gran variabilidad por lo que es
de escasa utilidad clínica.
Fuente: Manual de Procedimientos, Rev. chil. enferm. respir. v.23 n.1 Santiago mar. 2007
91
Curva Flujo/Volumen
Relaciona el flujo espiratorio con el volumen espirado en cada instante. La curva tiene un ascenso
rápido hasta alcanzar el máximo de flujo (PEF o flujo espiratorio máximo) y luego una caída suave, casi
lineal, hasta que corta al eje de volumen en forma asintótica, punto que marca la CVF. Esta curva
detecta la mayor parte de los errores o artefactos y sirve para comprobar la calidad de la espirometría.
Curva Volumen/Tiempo
Relaciona el volumen de aire espirado con el tiempo empleado para la espiración. La curva tiene un
rápido ascenso hasta alcanzar una fase de meseta. El punto más elevado marca la CVF. Es una curva
fácil de entender, pero no detecta los errores.
Criterios de aceptabilidad
Inicio de la maniobra: Volumen extrapolado (Vext) < 150ml. Un (Vext) > 150ml significa un inicio lento.
Morfología de la curva Flujo/Volumen: Debe tener un solo máximo de flujo espiratorio, lo más
cercano al eje de flujo. No deben aparecer artefactos en la parte descendente de la curva, en especial
en el último tercio, donde se mide el VEF1.
92
Fuente: Manual de Procedimientos, Rev. chil. enferm. respir. v.23 n.1 Santiago mar. 2007
93
Criterios de reproducibilidad
Una curva es reproducible cuando tras 3 curvas aceptables, la diferencia entre las dos mejores es
menor del 5% o de 150ml (100ml en caso de que el VEF1 sea menor de 1 litro), tanto para el VEF1,
como para la CVF.
94
Patrones espirométricos
95
Patrón restrictivo: La curva flujo/volumen es más estrecha que la curva normal, por la disminución de
la CVF. La forma de la curva volumen/tiempo recuerda a la normal, pero “en miniatura” (el VEF1 es
bajo, pero proporcional a la CVF, por lo que la relación no se altera)
Mirar las curvas y comprobar si son válidas, es decir, si son de duración adecuadas, con una
morfología correcta y sin artefactos.
Comprobar, con los criterios de calidad de la espirometría, si las curvas son reproducibles, es
decir, que la diferencia entre las dos mejores es menor del 5% y de 150ml.
Leer los resultados de los distintos parámetros espirométricos. Para facilitar el proceso de
interpretación, se aconseja leerlos en el siguiente orden:
o Primero VEF1/CVF para ver si hay obstrucción
o Luego, CVF para valorar si hay restricción
o Y por último VEF1 para evaluar la gravedad d la alteración
96
Prueba broncodilatadora
Técnica
Realizar una espirometría basal (prebroncodilatación). Tras ella, administrar ß2 adrenérgicos (4 puff de
salbutamol o terbutalina, en cámara espaciadora) y reptir la espirometría pasados 15 a 20 mins. tras la
administración del fármaco (postbroncodilatación).
Condiciones de realización
Resultado
Se considera que la prueba broncodilatadora es positiva si se produce un incremento del 12% y más de
200 ml del VEF1, postbroncodilatación respecto del prebroncodilatación, aplicando la siguiente fórmula:
Utilidad clínica
Alteración restrictiva
Alteración obstructiva
97
Ejemplos de espirometrías informadas con curvas válidas y reproducibles
(http://escuela.med.puc.cl/publ/modrespiratorio/Mod4/EspiroEjemplos.html)
Paciente de sexo masculino, 18 años, talla 178 cm, con leve sensación de disnea después del
ejercicio. Examen físico normal.
Interpretación. Por la historia compatible con asma bronquial, se justifica iniciar tratamiento para esta
enfermedad.
Paciente de 56 años, talla 161 cm, sexo masculino, fumador, con cardiopatía coronaria y de
insuficiencia cardíaca izquierda. Se efectúa una espirometría para descartar EPOC, ya que
persiste con disnea pese a estar clínicamente compensado de su problema cardíaco.
98
Informe: Trastorno obstructivo de moderada intensidad con CVF disminuida que no se modifica
significativamente con aerosol broncodilatador.
Interpretación: En este paciente, los resultados indican que la disnea probablemente se debe a una
LCFA, que debe ser tratada simultáneamente con el problema cardíaco.
Bibliografía:
99
Actividades
Caso Clínico:
Consulta madre de 22 años, con su hija de 8 meses, por un cuadro de 3 días de congestión nasal y tos,
y desde hoy con dificultad respiratoria, razón por la que acude al Cesfam.
Antecedentes: RNTAEG, que en los controles de salud ha evolucionado en forma normal, sólo ha
tenido un episodio de resfrío. Con lactancia exclusiva.
Antecedentes familiares: padre asmático, hermana de 4 años con probable asma bronquial.
Examen Físico:
Lactante agitado, cianosis perioral al llanto, FC= 140 x min, FR = 52 x min, retracción subcostal e
intercostal (++), saturometría 94%.
Antecedentes familiares:
Viven juntos:
100
Genograma:
En este módulo existen varias lecturas, es importante que las lecturas obligatorias son los contenidos
que aparecen en el mismo módulo, lo que se complementa y refuerza con la Guía clínica: Infección
aguda respiratoria baja de manejo ambulatorio en menores de 5 años 2013, Guía GES EPOC chilena y
la Guía de diagnóstico, tratamiento y prevención de la EPOC GOLD 2011
101
Tarea 1: Autoevaluación SBO. Semana 1 y 2 semana (individual)
Luego de haber revisado el contenido de este módulo y de la Guía clínica: Infección aguda
respiratoria baja de manejo ambulatorio en menores de 5 años realice esta Tarea de
autoevaluación SBO. Esta se desarrolla directamente en la plataforma y pondera un 15% de la
nota del módulo. Se evalúa con un 7,0 si se respondió, no importando que tantas respuestas
fueran correctas o incorrectas
Siendo el tabaco un factor desencadenante del asma, un riesgo para morir de neumonía, y un
factor de riesgo cardiovascular, en forma grupal realicen una búsqueda respecto al mejor
tratamiento anti tabáquico para Claudio Arteaga y Francisco Silva.
Revise el contenido de espirometría y luego interpreta las espirometrías de los siguientes casos
reales.
Es posible que, como se trata de casos reales, algunas imágenes no se vean muy claramente. Lo
importante es observar las tablas que se muestran.
Comparen el manejo de los pacientes con EPOC según la Guía GES EPOC 2013 y lo que realiza en
su realidad local. Reflexiones sobre los siguientes puntos:
102
Tarea 4 (grupal) Semana 6 y 7 y de Portafolio
103
Recursos
Materiales de apoyo
En este módulo existen varias lecturas, es importante que las lecturas obligatorias son los contenidos
que aparecen en el mismo módulo, lo que se complementa y refuerza con la Guía clínica: Infección
aguda respiratoria baja de manejo ambulatorio en menores de 5 años 2013, Guía GES EPOC 2013 y la
Guía de diagnóstico, tratamiento y prevención de la EPOC GOLD 2011
IRA
Guía clínica Infección aguda respiratoria baja de manejo ambulatorio en menores de 5 años
2013
Neumonia
Influenza
SBO
Asma Bronquial
104
EPOC
Programa IRA
Programa ERA
Normativa ERA
Tratamiento antitabáquico
Espirometría
105