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La Doctrina Del Espíritu Santo Es Una Doctrina Descuidada

Pedro dirige un discurso a la multitud en Jerusalén el día de Pentecostés para explicar lo que estaba sucediendo. Explica que los discípulos no estaban borrachos como algunos pensaban, sino que estaban siendo llenos del Espíritu Santo como había sido profetizado. Pedro cita a los profetas Joel y David para mostrar que Jesús, a quien los judíos habían matado, había sido resucitado por Dios como estaba destinado.

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La Doctrina Del Espíritu Santo Es Una Doctrina Descuidada

Pedro dirige un discurso a la multitud en Jerusalén el día de Pentecostés para explicar lo que estaba sucediendo. Explica que los discípulos no estaban borrachos como algunos pensaban, sino que estaban siendo llenos del Espíritu Santo como había sido profetizado. Pedro cita a los profetas Joel y David para mostrar que Jesús, a quien los judíos habían matado, había sido resucitado por Dios como estaba destinado.

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Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos


en el mismo lugar. 2 De repente, vino del cielo un ruido
como el de una violenta ráfaga de viento y llenó toda la
casa donde estaban reunidos. 3 Se les aparecieron entonces
unas lenguas como de fuego que se repartieron y se
posaron sobre cada uno de ellos. 4 Todos fueron llenos del
Espíritu Santo y comenzaron a hablar en diferentes lenguas,
según el Espíritu les concedía expresarse.

Estaban de visita en Jerusalén judíos piadosos,


procedentes de todas las naciones de la tierra. 6 Al oír aquel


bullicio, se agolparon y quedaron todos pasmados porque
cada uno los escuchaba hablar en su propio
idioma. 7 Desconcertados y maravillados, decían: « ¿No son
galileos todos estos que están hablando? 8 ¿Cómo es que
cada uno de nosotros los oye hablar en su lengua
materna? 9 Partos, medos y elamitas; habitantes de
Mesopotamia, de Judea y de Capadocia, del Ponto y de
Asia, 10 de Frigia y de Panfilia, de Egipto y de las regiones de
Libia cercanas a Cirene; visitantes llegados de
Roma; 11 judíos y prosélitos; cretenses y árabes: ¡todos por
igual los oímos proclamar en nuestra propia lengua las
maravillas de Dios!»

Desconcertados y perplejos, se preguntaban: « ¿Qué


12 

quiere decir esto?» 

Otros se burlaban y decían: «Lo que pasa es que están


13 

borrachos».
Pedro se dirige a la multitud
Entonces Pedro, con los once, se puso de pie y dijo a voz en
14 

cuello: «Compatriotas judíos y todos ustedes que están en


Jerusalén, déjenme explicarles lo que sucede; presten atención a
lo que les voy a decir. 15 Estos no están borrachos, como suponen
ustedes. ¡Apenas son las nueve de la mañana! 16 En realidad lo que
pasa es lo que anunció el profeta Joel:
17 
»“Sucederá que en los últimos días —dice Dios—,
    derramaré mi Espíritu sobre todo el género humano.

Los hijos y las hijas de ustedes profetizarán,


    tendrán visiones los jóvenes

    y sueños los ancianos.

18 
En esos días derramaré mi Espíritu
    aun sobre mis siervos y mis siervas,

    y profetizarán.

19 
Arriba en el cielo y abajo en la tierra mostraré prodigios:
    sangre, fuego y nubes de humo.

20 
El sol se convertirá en tinieblas
    y la luna en sangre

antes que llegue el día del Señor,


    día grande y esplendoroso.

21 
Y todo el que invoque el nombre del Señor
    será salvo”

Pueblo de Israel, escuchen esto: Jesús de Nazaret fue un hombre


acreditado por Dios ante ustedes con milagros, señales y
prodigios, los cuales realizó Dios entre ustedes por medio de
él, como bien lo saben. 23 Este fue entregado según el determinado
propósito y el previo conocimiento de Dios; y, por medio de gente
malvada,  ustedes lo mataron, clavándolo en la cruz. 24 Sin
[c]

embargo, Dios lo resucitó, librándolo de las angustias de la


muerte, porque era imposible que la muerte lo mantuviera bajo
su dominio. 25 En efecto, David dijo de él:

»“Veía yo al Señor siempre delante de mí,


    porque él está a mi derecha

    para que no caiga.

26 
Por eso mi corazón se alegra, y canta con gozo mi lengua;
    mi cuerpo también vivirá en esperanza.

27 
No dejarás que mi vida termine en el sepulcro;
[d]

    no permitirás que tu santo sufra corrupción.

28 
Me has dado a conocer los caminos de la vida;
    me llenarás de alegría en tu presencia”.
[e]

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