Temas Selectos Vol1
Temas Selectos Vol1
ai 6/3/2009 14:21:15
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Jane Mara Block – Graduada en Farmácia-Bioquímica, especialidad
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(UFSC), Brasil. Maestría en Ciencia de Alimentos por la UFSC y Doctorado
en Tecnología de Alimentos por la Universidade Estadual de Campinas
Temas Selectos
en Aceites y Grasas
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en el Laboratório de Aceites y Grasas del Departamento de Ciencia
y Tecnología de Alimentos de la UFSC. Ex-Presidente de la Sociedad
Brasileña de Aceites y Grasas (SBOG) 2004-2008.
Volumen 1 - Procesamiento
Daniel Barrera-Arellano – Graduado en Ingeniería Bioquímica por
el Instituto Tecnológico de Monterrey (ITESM), México. Maestría
y Doctorado en Tecnología de Alimentos por la Universidade Estadual
Jane Mara Block
de Campinas (UNICAMP), Brasil. Actualmente es Profesor titular
e Investigador en el Laboratorio de Aceites y Grasas de la Facultad Daniel Barrera-Arellano
de Ingeniería de Alimentos de la UNICAMP e Presidente Editores
de la Sociedad Brasileña de Aceites y Grasas (SBOG).
ISBN 978-85-212-0489-3
9 788521 204893
Temas Selectos en Aceites y Grasas
Volumen 1 – Procesamiento
Volumen 1 – Procesamiento
direitos reservados
para a língua espanhola pela
Editora Edgard Blücher Ltda.
2009
ISBN 978-85-212-0489-3
Las Grasas y los Aceites alimentarios constituyen una fuente más que impor-
tante para la alimentación de los seres humanos a lo largo y ancho del universo,
su crecimiento a través del tiempo ha sido y lo seguirá siendo incesante, lo cual no
es un hecho menor ya que el crecimiento de la población mundial trae aparejado
este tipo de necesidades y nos depara un desafío permanente el cual se pretende
asumir entregando este libro sobre las modernas Tecnologías para la Producción
y Procesamiento de las Grasas y los Aceites alimenticios con el propósito de con-
tribuir y acrecentar el conocimiento de Técnicos, Profesionales e Idóneos que se
desempeñan en nuestra Industria.
El conocimiento acerca de nuevas tecnologías es de tal variedad y comple-
jidad de temas que comprende un más que importante número de investigacio-
nes, datos e interpretaciones, realizaciones técnicas, hipótesis y discusiones, así
como también un importante cúmulo de libros especializados y comunicaciones
personales (publicadas por cientos de revistas especializadas y compilaciones de
trabajos presentados en congresos y simposios) que ya resulta difícil dominar un
tema en particular y por lo tanto es imposible para una persona por más que se
esfuerce, abarcar todos los conocimientos que se requieren para alcanzar un ob-
jetivo superador.
En consecuencia de lo expuesto con precedencia, vale decir que una sola per-
sona pueda desarrollar con suficiencia un tratado integral sobre Tecnología apli-
cada al procesamiento de las Grasas y Aceites, es que los editores, con muy buen
criterio, decidieron recurrir a la colaboración de numerosos especialistas en cada
uno de los temas particulares que dicho tratado abarca.
Así, surgió esta obra que pretende abarcar una amplia gama de temas tratados
con profundidad y seriedad de forma tal de introducir a lector desde la iniciación al
tema tecnológico, hasta la profundización del mismo, con el propósito de constituir-
se, a través de la utilización de un léxico simple y entendible, en una herramienta y
fuente de consulta de indudable valor para todos aquellos que de una u otra manera
requieren reforzar conceptos y conocimientos sobre el tema que nos ocupa.
Finalizaré este prólogo expresando, una vez más, mi gratitud a los editores por
haberme convocado a ser parte de esta obra, lo cual al igual que al resto de los au-
tores que han participado, nos halaga y enorgullece, por su parte deseo agradecer
muy especialmente a las distintas empresas que han prestado toda su colabora-
ción para complementar y enriquecer nuestras presentaciones. Por último, espero
fervientemente que esta obra signifique otro pequeño aporte para la sociedad en
la cual convivimos y que por su parte tenga un efecto motivador para que juntos
podamos conseguir un futuro mejor.
Héctor Autino
ASAGA/BUNGE ARGENTINA S.A.
¦ Afaf Kamal-Eldin
Swedish University of Agricultural Sciences (SUAS), Uppsala, Suecia.
¦ Angela Orlando
GreenLab – ASAGA, Buenos Aires, Argentina.
¦ Aníbal Demarco
Desmet Ballestra Sudamérica, Buenos Aires, Argentina.
¦ Ariel Fernández
Desmet Ballestra Sudamérica, Buenos Aires, Argentina.
¦ Arturo Cert
Instituto de la Grasa (CSIC), Sevilla, España.
¦ Carlos A. Bravo
W.R. Grace, Buenos Aires, Argentina.
¦ Carmen Dobarganes
Instituto de la Grasa (CSIC), Sevilla, España.
¦ Casimir C. Akoh
The University of Georgia, Athens, GA, EUA.
¦ Cecília Nogueira
Chemyunion Química Ltda., Sorocaba, SP, Brasil.
¦ Daniel Barrera-Arellano
Universidade Estadual de Campinas (UNICAMP), Campinas, SP, Brasil.
¦ Denise D’Agostini
Universidade de São Paulo (USP), São Paulo, Brasil.
¦ Eduardo Dubinsky
Consultor Técnico en Grasas y Aceites Comestibles, Buenos Aires, Argentina.
¦ Etienee Deffense
Crystallisation & Degumming Sprl, Charleroi, Bélgica.
¦ Fereidoon Shahidi
Memorial University of Newfoundland, St. John’s, Newfoundland & Labrador, Canadá.
¦ Francisca Holgado
Instituto del Frío (CSIC), Madrid, España.
¦ Giovanni Castagna
Consultora Ambiental Holistek Ltda., Santiago, Chile.
¦ Gloria Márquez-Ruiz
Instituto del Frío (CSIC), Madrid, España.
¦ Hernán Paredes
Crown Iron Works Company, Roseville, Mn., EUA.
¦ Joaquín Velasco
Instituto de la Grasa (CSIC), Sevilla, España.
¦ Mabel Tomás
CIDCA, Universidad Nacional de la Plata, La Plata, Argentina.
¦ Maria Uvarova
Universidade Estadual de Campinas (UNICAMP), Campinas, SP, Brasil.
¦ Renato Dorsa
Westfalia Separator do Brasil, Campinas, SP, Brasil.
¦ Renato Grimaldi
Universidade Estadual de Campinas (UNICAMP), Campinas, SP, Brasil.
¦ Ricardo R. Pollak
CALSA, AB Mauri, Buenos Aires, Argentina.
¦ S. P. J. Namal Senanayake
Martek Biosciences Corporation, Winchester, Ky, EUA.
¦ Susana Marmesat
Instituto de la Grasa (CSIC), Sevilla, España.
¦ Wenceslao Moreda
Instituto de la Grasa (CSIC), Sevilla, España.
TRADUCCIÓN AL ESPAÑOL
IV DESGOMADO 97
Héctor Carlos Autino
V NEUTRALIZACIÓN 143
Renato Dorsa
XI FRACCIONAMIENTO 345
Etienne Deffense
II OXIDACIÓN DE LÍPIDOS
Caroline Joy Steel, Jane Mara Block y Daniel Barrera-Arellano
IX MONO Y DIGLICÉRIDOS
María Antonia Grompone
X FOSFOLÍPIDOS
Willem van Nieuwenhuyzen y Mabel Tomás
XI CERAS DE GIRASOL
María Cristina Añón
XII ESTEROIDES
Arturo Cert, María del Carmen Pérez-Camino y Wenceslao Moreda
XIV CAROTENOIDES
Paz Soledad Robert Canales y Nalda Romero
ÍNDICE REMISIVO
I EL PROCESSO DE FRITURA
Carmen Dobarganes y Susana Marmesat
II ACEITES MICROENCAPSULADOS
Gloria Márquez-Ruiz, Joaquín Velasco y Francisca Holgado
III BIODIESEL
Hernán D. Paredes
IV “SHORTENINGS”
Ricardo Pollack
V PRODUCCIÓN DE MARGARINAS
Pernille Gerstenberg Kirkeby
IX LÍPIDOS ESTRUCTURADOS
Luiz A. Gioieli
X BIOTECNOLÓGIA DE LIPASAS
Byung Hee Kim y Casimir C. Akoh
XI LIPOFILIZACIÓN DE PROTÉINAS
Maria Uvarova, Jane Mara Block y Daniel Barrera-Arellano
ÍNDICE REMISIVO
Marisa A. B. Regitano-d’Arce
Thais M. Ferreira de Souza Vieira
1 INTRODUCCIÓN
Los aceites y grasas son substancias untuosas al tacto, de naturaleza triglice-
rídica o no. Los aceites y grasas de origen vegetal están presentes en organelas
celulares de frutos o granos oleaginosos, llamados cuerpos lipídicos o esferosomas.
Sea a escala comercial o a escala artesanal, estas vacuolas de aceite deben romper-
se para su liberación. Normalmente, el aceite se extrae de frutos como la palma y
la oliva (aceituna) por prensado mecánico en frío o en caliente, dependiendo de
las características del aceite que se busque producir o de la calidad inicial de la
materia prima. Cuando se obtiene por prensado en frío, no se refina, pues, en de-
trimento del rendimiento del proceso de extracción, el aceite será bastante apre-
ciado por el aroma y sabor del fruto original. Algunos granos con contenido de
aceite superior a 30%, como maní y algodón, también pueden ser procesados para
la producción de aceite a través del prensado a escala comercial. Con la evolución
de los procesos, sin embargo, la extracción por solvente hexano, volátil y derivado
del petróleo, mucho más eficiente en el agotamiento del aceite, se incorporó al
proceso antiguo o lo substituyó, produciendo tortas, esto es, harinas con menos
de 1% de aceite, que se conservan por más tiempo que las tortas, generadas por
prensado (Regitano-d’Arce, 2006a).
El interés industrial por una materia prima es siempre orientado por el valor
comercial del aceite, o grasa o por el subproducto, harina, cáscaras y otros, que,
en el caso de las materias primas de origen vegetal, representan más de 50% del
peso del grano o fruto, alcanzando un 80% en el caso de la soja (Tablas I y II). En
ese caso, las harinas normalmente son fuentes de proteínas, que, en ausencia de
compuestos antinutricionales, irán directamente a componer raciones para anima-
les, práctica adoptada desde el siglo XVIII, o dietas humanas. La digestibilidad es
el criterio establecido para el uso de estos residuos de la extracción de aceite en
las dietas (Bockisch, 1998a).
del imperador Chennung (2800 a.C.) (Bockisch, 1998a). En 1740, fue llevada a Eu-
ropa por misioneros, para el Jardín Botánico de París (Bockisch, 1998a). En Brasil,
la primera referencia es de 1882, D’Utra (Jornal da Agricultura). En la década de
1960, fue introducida en el estado de Río Grande do Sul, en sucesión al trigo. Los
principales productores mundiales son los Estados Unidos, China, Brasil y Argenti-
na. Es la principal oleaginosa en volumen de producción y el aceite más producido
en todo el mundo, dividiendo mercado con el de palma (Tablas V y VI).
En China, la soja era conocida como shu, y hoy como ta tou, que significa,
grande grano. Su importancia en la dieta de los chinos siempre fue reconocida
como fuente de diferentes alimentos, desde el extracto soluble, o leche de soja, a
las preparaciones con el grano, cocido o triturado y tratado térmicamente, o aún
fermentado, ofreciendo una rica diversidad de productos dichos tradicionales de
la soja (Salunkhe & Desai, 1984).
La soja tolera climas moderados, pero es sensible a noches frías. Las condicio-
nes óptimas de cultivo son 12 a 16 horas de sol y temperaturas entre 30 y 32 °C.
Crece a altitudes de hasta 3,000 m (Salunkhe & Desai, 1984).
El grano presenta 7.3% de cáscara, 90.3% de cotiledón y 2.4% de hipocótilo,
cuyas composiciones pueden ser vistas en la Tabla VII (Perkins, 1995). El grano
posee muy poco almidón y muchos azúcares: 5% de sacarosa, 1.1% de rafinosa y
3.8% de estaquiosa, además de 4% de celulosa y 15% de hemicelulosa. La rafinosa
y la estaquiosa son conocidos factores de flatulencia, responsables en gran parte
por la intolerancia a la soja exhibida por ciertos individuos. Estos son galactosídos
de sacarosa con una y dos moléculas de galactosa, respectivamente. Como el siste-
ma digestivo humano no contiene la enzima α-galactosidasa, esos compuestos no
son digeridos y pueden sufrir fermentación microbiana anaeróbica, que resulta en
producción de gas, o sea, flatulencia (Belitz & Grosch, 1999).
Girasol
Ácido Oleína de Estearina
Maní Algodón Maíz Palma Palmiste Colza Canola Soja Girasol alto en
graso palma de palma
ácido oleico
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Fuentes de Aceites y Grasas 11
2.2 Algodón
El algodón pertenece a la familia de las Malváceas y es representado por cua-
tro especies, Gossypium arboreum, G. herbaceum, G. hirsutum y G. barba-
dense (Salunkhe & Desai, 1984), siendo la tercera la predominante y las dos últi-
mas las cultivadas actualmente. En los Estados Unidos, es la oleaginosa pionera,
que permitió todo el desarrollo del parque industrial de aceites vegetales y grasas
hidrogenadas. Hace 4000 años es utilizado como fuente de fibra. El aceite es un
subproducto (O’Brien, 1998 y 2002). Es la segunda oleaginosa en volumen cose-
chado procesada en Brasil (CONAB, 2006). Entre las harinas proteicas, la de algo-
dón es la tercera más producida en el mundo, perdiendo apenas para las harinas
de soja y de canola (USDA, 2006).
Es cultivado principalmente por su fibra. Las fibras están en una proporción
de 1:2 con respecto a las semillas. Una vez beneficiado el capullo, sobra la materia
prima oleaginosa industrial, la semilla, que comprende la pepita y las cáscaras. En
ella, quedan, todavía, fibras cortas bastante adheridas, denominadas línteres, en
porcentuales de 4% a 8% en la semilla, que también sirven como fuente de fibra
dietética (90 a 95% de celulosa, además de ceras, pectinas, ácidos orgánicos y
minerales). Tortas y harinas de algodón no deslintado tienen baja digestibilidad,
visto que los límites de fibra en raciones deben ser bien controlados (Jones & King,
1996; Bockisch, 1998).
La semilla de algodón contiene en media (en base seca): 12.71% línteres
(12.13% fibra, 0.11% aceite, 0.47% proteína); 31.76% cáscaras (0.27% aceite,
1.19% proteína, 30.3% carbohidratos) y 55.53% pepita (19.23% aceite, 14.78%
proteína, 14.78% carbohidratos). La semilla deslintada y descortezada presenta
31.5% aceite, 7.3% humedad, 16.4% carbohidratos solubles, 7.3% ceniza, 5.1%
fibra, 32.3% proteína (Salunkhe & Desai, 1984).
Cuando la semilla de algodón es quebrada para liberar la pepita que será tritura-
da, sobran las cáscaras, excelente fuente de fibra efectiva (1% aceite, 3% proteína,
celulosa y lignina) para los rumiantes. Las cáscaras pueden ser mezcladas con la tor-
ta o harina para la alimentación del ganado, de forma que el contenido de fibra bruta
no pase del 25%, diluyendo el contenido proteico. Las cáscaras también son usadas
como material de relleno para plásticos o para la producción de furfural y taninos. La
proteína es compuesta por globulinas, fosfoproteínas, glutelina y pentosaproteína;
es deficiente en lisina, metionina, treonina y leucina (Salunkhe & Desai, 1984).
La semilla no descortezada tiene de 15 a 25% de aceite (Salunkhe & Desai,
1984). El gosipol (C30H30O8) es un terpenóide (triterpeno aromático) biológica-
oleico (Padley et al., 1994). La composición en ácidos grasos del aceite de las va-
riedades de girasol es afectada por la temperatura media durante el cultivo, o sea,
cuanto mayores son las diferencias entre las temperaturas del día y de la noche
durante la época de maduración del grano en el campo, mayor será la formación
de ácido linoleico en el aceite. Los contenidos de ácido linolénico son siempre
inferiores a 0.1% (Tabla VIII) (Bockisch, 1998). El contenido de aceite también se
reduce como consecuencia del descenso de la temperatura media diaria (Cholaky
et al., 1985). Sin embargo, algunos genotipos mantienen un elevado contenido de
ácido linoleico en diferentes condiciones de temperatura, que pueden ser intere-
santes para regiones cálidas y áridas, donde las condiciones son menos favorables
a la acumulación del ácido linoleico (Filipescu & Stoenescu, 1979). La Tabla IX
presenta la composición centesimal de cáscara y almendra.
Cáscara Almendra
Lípidos % 1-5* 45-65
Proteína % 2-6 20-30
Carbohidrato % 85-95 10-25
Minerales % 2-4 3-5
2.4 Maní
El maní (Arachis hypogaea) también pertenece a la familia Leguminosae y
probablemente se originó en el lado este de América del Sur, esto es, en Brasil. Su
cultivo es conocido de las sociedades nativas precolombinas, los Incas en Perú en-
tre 3,000 y 2,000 a.C. (Salunkhe & Desai, 1984; Bockisch, 1998). Es un cultivo de
países tropicales, pues no tolera heladas (Bockisch, 1998). En Brasil, se estableció
como cultivo comercial en el comienzo de los años 50, tanto por ser un cultivo al-
tamente oleífero como por producir un aceite de aroma suave muy atractivo para
la culinaria, y fue la oleaginosa de mayor importancia hasta el final de la década de
60. La torta de maní comercializada como ingrediente proteico para raciones pro-
vocó la muerte de cerca de 100,000 pavitos en Inglaterra por contener aflatoxina,
debida al desarrollo de hongos Aspergillus flavus, presentes por contaminación o
facilidad de desarrollo durante la cosecha. Este incidente disminuyó el interés en
el cultivo como materia prima oleaginosa, visto que, para la industria, el precio de
la torta o harina es tan o hasta más importante que el precio del aceite. Las afla-
toxinas son termoresistentes, lo que impide la destoxificación de tortas y harinas
de maní contaminados, con todo, la refinación de los aceites garantiza su remoción
total (Scussel, 1998; Bockisch, 1998; Regitano-d’Arce, 2006a).
Hoy, el consumo del grano de maní está restringido a confitería y botanas
(“snacks”), aperitivos (pralinés, mazapanes, palanquetas, maní tostado, maní ja-
ponés) y en rellenos de bombones de chocolate, si los granos provienen de campos
en que los cuidados post cosecha son aplicados. La almendra representa 76% del
maní y contiene, en media, 46% de aceite, 30% de proteína cruda, 3% de fibras, 2%
de ceniza, 13% de carbohidratos y 6% de humedad.
El aceite contiene ácidos grasos de cadena larga: araquídico (C20), behénico
(C22) y lignocérico (C24) (Tabla VIII). Es más resistente a las altas temperaturas
empleadas en el procesamiento de alimentos que los aceites de soja y de girasol.
Presenta elevado punto de humo (229.4 °C), lo que lo torna recomendado para
frituras de inmersión (Sanders, 2002).
2.5 Canola
El aceite de canola es obtenido de granos del género Brassica de la familia de
las Crucíferas, de las especies Brassica napus y Brassica campestris. Pertene-
cen a esta familia, con el mismo origen, los géneros de las mostazas salvajes Sina-
pis (de las mostazas), Raphanus y Eruca. Es la segunda oleaginosa en volumen
de producción mundial. Es una oleaginosa de clima frío, con plantío en mayo y
cosecha en agosto/septiembre en el hemisferio sur. Existen registros de cultivo en
Europa desde el siglo XII. Es originaria de la India o China durante la Era Cristiana
(Bockisch, 1998; Przybylski & Mag, 2002).
La colza, planta de donde se originó la canola, presenta en su composición el
ácido erúcico y glucosinolatos, presentes en el aceite y en la harina, respectivamen-
te, que siempre impidieron su consumo animal y humano. El ácido erúcico provoca
cardiopatías (a través de depósitos de grasas y lesiones fibróticas en el músculo
cardíaco, alteraciones degenerativas en el hígado y nefrosis en el riñón de ratones),
además de reducción de aumento de peso y desempeño. Los glucosinolatos son
compuestos tóxicos que contienen azufre que, hidrolizados por las enzimas mirosi-
nasas, producen isotiocianatos que interfieren con la absorción de yodo por la tiroi-
des, pueden provocar enfermedades en el hígado, ambos afectando el aumento de
peso y el desempeño, pudiendo llevar a la muerte, más observada en ensayos con
ratones (Salunkhe & Desai, 1984; Morice, 1996; Przybylski & Mag, 2002).
Dado su buen rendimiento como cultivo agrícola, Canadá y otros países euro-
peos trabajaron en programas de mejoramiento genético para reducir la concen-
tración de esos compuestos y ampliar las posibilidades de uso de esa crucífera. En
1959, fue producida, a través de mejoramiento genético, el primer linaje (Liho) de
contenido más bajos de ácido erúcico. En 1977, fue lanzada una variedad denomi-
nada Canadian Brassica (Canbra) (Salunkhe & Desai, 1984; Bockisch, 1998) y, en
1978, fue registrada la CANadian Oil Low Acid (Canola), por el Western Canadian
Oilseed Crushers (hoy Canola Council of Canadá). En 1986, fueron definidos los
niveles de menos de 2% ácido erúcico y menos de 30 µmoles de glucosinolatos
para las variedades de canola seguras para consumo humano y animal (Przybylski
& Mag, 2002). Actualmente, la canola ocupa 80% del mercado de aceites para en-
saladas en Canadá y provee 25% del mercado mundial.
Los granos de canola son pequeños y redondos (0.1-0.2 cm de diámetro), de
color amarillo, marrón o negro. Presentan en media 40-45% de aceite, 20-25% de
proteína y 25% de carbohidratos. El aceite puede ser obtenido por prensado, ex-
tracción por solvente o una combinación de las dos formas. Las varias etapas del
procesamiento que contribuyen para la buena calidad del aceite fueron revisadas
por Ohlson (1992). El aceite es compuesto predominantemente por ácido oleico
(C18:1), con contenido de 58%, comparable al aceite de oliva, y 10% de ácido
linolénico (C18:3), comparable al encontrado en el aceite de soja. Su porcentaje
de ácidos grasos poliinsaturados es mayor que el de los aceites de maní y palma y
menor que el de los aceites de soja, girasol, maíz y algodón. Presenta apenas 22%
de ácido linoleico (C18:2) (Tabla VIII).
En la harina, el alto contenido de fibras (el grano tiene 11% de cáscaras) pue-
de reducir la digestibilidad, a pesar de su elevado contenido de proteína (36-37%).
Hoy se buscan variedades triple-cero, esto es, con bajos contenidos de ácido erúci-
co, de glucosinolatos y de fibras (Bockisch, 1998). También los fenoles, presentes
en concentración hasta 30 veces mayor que en la soja, afectan la utilización de las
harinas de canola, pues alteran color, sabor (a través de la astringencia), comple-
jan aminoácidos esenciales, reducen la biodisponibilidad de minerales, causando
daños al hígado (hemorragia), diarrea y constipación en rumiantes. Además de
eso, las crucíferas contienen substancias con azufre que tienen olor y sabor pro-
nunciados y pueden ser tóxicas para algunos animales (Soulier & Farines, 1996).
Durante la II Guerra Mundial, la producción de aceite de colza fue fomentada
por el ejército británico para uso como lubricante (Bockisch, 1998). El aceite de
colza es usado como lubricante de moldes en fundición de acero, como aditivo au-
menta la oleosidad de aceites minerales y mejora el desempeño en alta velocidad y
presión (Adhvaryu et al., 2005). Puede ser vulcanizado como goma elástica y utili-
zado en gomas sintéticas. Un derivado del ácido erúcico, la erucamida, es aditivo,
agente antibloqueante y de deslizamiento en la confección de películas de polie-
tileno y polipropileno extrusados. La quiebra oxidativa produce ácidos brasílico y
pelargónico, este último es el ácido preferido para ésteres lubricantes (Salunkhe
& Desai, 1984; Friedrich, 1979).
2.6 Palma
La palmera Elaeis guineensis L., conocida en Brasil como “dendezeiro”, ori-
ginaria de África, llegó al Brasil por los esclavos en el siglo XVII y se adaptó bien
al clima tropical húmedo del litoral de Bahía. Los mayores productores mundia-
les son Malasia, Indonesia y Nigeria. Brasil ocupa el 11º lugar. El estado de Pará
provee 70% de la producción brasileña, con un parque industrial compuesto por
10 empresas y es el mayor productor seguido, en orden decreciente, por Amapá,
Bahía y Amazonas.
La palmera alcanza hasta 20 m de altura. Sus frutos, cocos no muy grandes, na-
cen en racimos donde, por abundancia, acaban comprimiéndose y deformándose,
y no tienen, por esa razón, un formato bien definido o uniforme. Cuando maduros,
los frutos presentan una coloración que varía del amarillo fuerte al rojo-rosado,
pasando por matices de color anaranjado y marrón. Un cultivo bien conducido co-
mienza a producir a partir del final del tercer año post plantío, con rendimiento de
6 a 8 toneladas de racimos/hectárea. Su máximo de productividad comienza a ser
alcanzado con 12 años de campo y el plantel comienza a ser substituido a partir del
25º año, pudiendo producir hasta los 35 a 40 años (Bockisch, 1998). El rendimien-
to del aceite de palma es de 22% del peso de los racimos y el rendimiento del acei-
te de palmiste es de 3% del peso de los mismos. La palma produce un rendimiento
anual en aceite de aproximadamente 3,700 kg/ha, cerca de diez veces más que el
aceite de soja (Tabla IV). Una hectárea puede producir de 20 a 30 toneladas de
racimos, cada tonelada de racimos rindiendo 220 kg de aceite, 30 kg de palmiste,
30 kg de torta (19% proteína), 65 kg de cáscaras y 460 kg de efluente.
El procesamiento se inicia con la extracción por prensado del mesocarpo del
fruto después de la esterilización o autoclavado de los racimos para inactivación
de las lipasas de los frutos, separación de los frutos del racimo y maceración con
cocimiento del fruto para exposición del aceite de la pulpa. Este puede ser refi-
nado o también fraccionado, a través de la cristalización gradual a temperaturas
controladas para separación de las fracciones sólidas (estearina) y líquidas (oleí-
na) (Tabla VIII). Las tortas contienen las semillas, que pueden ser secadas y alma-
cenadas hasta el procesamiento posterior de extracción del aceite de palmiste. Las
almendras, provenientes de las semillas descascaradas, son quebradas y laminadas
antes del cocimiento y prensado. El aceite crudo es filtrado y transferido para los
tanques de almacenamiento (Bockisch, 1998).
El aceite de palma contiene proporciones iguales de ácidos grasos saturados
(44% de palmítico y 4% de esteárico) y no saturados (40% de oleico y 10% de
linoleico) (Tabla VIII). Es una fuente natural de vitamina E, tocoferoles y tocotrie-
noles, que actúan como antioxidantes. Es rico también en beta-caroteno, fuente
importante de vitamina A. Una de sus fracciones encuentra uso en mezclas con
manteca de cacao en diferentes proporciones, siendo considerado el mejor “Cocoa
Butter Equivalent” (CBE) (Lin, 2002).
La gran variedad de fracciones obtenidas a partir del aceite de palma amplía
su utilización en diversos alimentos, como: margarinas, helados, achocolatados, ex-
trusados, aceite para frituras, panificación, galletas, etc. Es el aceite más apropiado
2.7 Maíz
El maíz (Zea mays L.; gramínea) es uno de los principales cereales produci-
dos en el mundo, después del trigo y del arroz, cultivado desde hace miles de años.
Polen de maíz fosilizado, de 80,000 años, fue encontrando en la Ciudad de Méxi-
co, pero el origen del maíz todavía no ha sido totalmente esclarecido, si América
Central o América del Sur. Es un cultivo anual y, en el Occidente, cerca de 90%
de su producción se destina a la alimentación animal. En los países asiáticos y en
África, se destina principalmente al consumo humano (Brockway, 2001; Salunkhe
et al., 1992a). El grano de maíz contiene aproximadamente 5% de aceite, siendo
que 80% están concentrados en el germen (Padley et al., 1994). Considerando el
gran volumen producido anualmente y la proporción de germen en el grano (11.5
a 24.7% del peso del grano), el maíz puede ser considerado una importante fuente
de aceite, a pesar de no ser un cultivo oleaginoso. El aceite crudo, de coloración
acentuadamente roja oscura, se obtiene del germen a través de la combinación de
extracción por prensado y solvente. El aceite crudo normalmente contiene 1-3%
de fosfolípidos y ácidos grasos libres. Estos componentes son removidos en la re-
finación convencional. Trazos de cera (0.05%) pueden ser removidos por “winte-
rización” (Padley et al., 1994).
El aceite refinado es muy apreciado como aceite comestible, debido a su olor y
sabor suave y a su buena estabilidad oxidativa, a pesar del alto grado de insaturación.
El genotipo influencia tanto el rendimiento en aceite encuanto a la composición en
ácidos grasos. Existe una correlación positiva entre el contenido de aceite y la pro-
porción de ácido oleico, siendo que ambos son negativamente correlacionados con el
contenido de ácido linoleico. El aceite de maíz presenta niveles significativos de toco-
feroles, siendo el principal el alfa-tocoferol (400-900 mg/kg) (Padley et al., 1994).
2.8 Arroz
El arroz (Oryza sativa L.), perteneciente a la familia de las gramíneas, es
originario de Asia, más precisamente del sur de China, donde es cultivado hace por
lo menos 7,000 años. Es el segundo cereal más producido en el mundo, siendo que
la mayor parte de la producción se da en países emergentes de Asia. Es la base de
la dieta de más de la mitad de la población mundial (Padley et al., 1994; Salunkhe
et al., 1992b).
En el beneficiamiento, el endosperma amiláceo, parte más consumida del ce-
real, es separado de las demás partes. El grano sin la cáscara se llama arroz inte-
gral. El endosperma representa cerca de 70% del grano. La cáscara representa el
mayor volumen entre los subproductos obtenidos durante el procesamiento del
arroz, llegando, en media, a 20% (Orthoffer, 1996; Luh, 1991).
El contenido de aceite del grano sin cáscara puede variar de 1 a 4%, depen-
diendo de la variedad y del manejo del cultivo. La mayor parte de los lípidos está
concentrada en el pericarpio, en la capa de aleurona y en el germen del arroz.
Durante el beneficiamiento para producción de arroz pulido, fragmentos de esos
tejidos son combinados para formar el subproducto llamado salvado, que repre-
senta 6-8% del grano y contiene de 15 a 20% de aceite, 0.4-1.5% de ceras, 5-8%
de proteínas, 40-50% de carbohidratos y 5-8% de fibras (Kao & Luh, 1991; Padley
et al., 1994).
El procesamiento del salvado de arroz para la producción de aceite presenta
problemas técnicos y de logística que deben ser considerados. Después del benefi-
ciamiento, el aceite presente en el salvado es hidrolizado muy rápidamente debido
a la actividad enzimática. Antes del proceso de molido, las lipasas presentes en el
grano se mantienen físicamente aisladas del aceite. Cuando se rompen los tejidos,
entran en contacto con el aceite, dando inicio a la reacción de hidrólisis con con-
secuente producción de ácidos grasos libres. Un aceite de buena calidad debe ser
producido inmediatamente después de la molienda. El aumento en el contenido
de ácidos grasos libres del aceite también es evitado por medio de la utilización de
extrusión para la estabilización del salvado, lo que permite aumentar su vida útil
(Padley et al., 1994; Luh et al., 1991).
El proceso de extracción del aceite de salvado de arroz se inicia con la etapa
de limpieza, seguida por la aplicación de un tratamiento térmico, con la finalidad
de inactivar las enzimas lipolíticas que comprometerían el rendimiento del pro-
ceso. A seguir, se realiza la extracción por solvente. El aceite crudo de arroz de
buena calidad presenta una excelente estabilidad oxidativa, dado el gran número
de compuestos antioxidantes presentes, incluyendo los tocoferoles y los ésteres
del ácido ferúlico (Padley et al., 1994). El contenido de materia insaponificable
varía de 3 a 8%, siendo los esteroles su componente predominante (43%) (Itoh
et al., 1973). El aceite crudo contiene niveles variables de cera (2-5%) y 4-5% de
fosfolípidos (Kao & Luh, 1991).
La refinación del aceite crudo de salvado de arroz se inicia con el desgomado
para la remoción de los fosfolípidos, seguida de la neutralización, etapa de mayor
dificultad debido al alto contenido de ácidos grasos libres que el aceite puede pre-
sentar. Cuanto mayor es el contenido de ácidos grasos libres, mayor será la pérdida
de aceite neutro en la borra de neutralización. Para aceites crudos con alto conte-
nido de ácidos grasos libres (más que 10%), se recomienda la neutralización con
álcali. Aceites con menor acidez pueden ser sometidos a la desacidificación por
destilación (Orthoefer, 1996).
El aceite neutralizado sigue para las etapas de clarificación, “winterización”
para la remoción de ceras y desodorización. Para evitar pérdidas en la refinación,
se recomienda la “winterización” como etapa anterior a la neutralización. Sin
embargo, cuando el aceite crudo presenta alta acidez, se realiza después de la
clarificación (Kao & Luh, 1991).
El aceite de arroz contiene aproximadamente 80% de ácidos grasos insatura-
dos y 20% de ácidos grasos saturados. Los ácidos oleico, linoleico y palmítico son
los principales componentes triglicerídicos del aceite. Es utilizado como aceite
para ensalada y fritura. Su utilización en margarinas es favorecida por la tendencia
a formar cristales tipo beta prima, dado el contenido de ácido palmítico que pre-
senta (Kao & Luh, 1991).
Entre los componentes presentes en la materia insaponificable del aceite de
salvado de arroz, el orizanol y los tocotrienoles son dos grupos que han sido bas-
tante investigados debido a los efectos benéficos que promueven a la salud hu-
mana (Rogers et al., 1993). El aceite crudo de salvado de arroz contiene cerca
de 1.5% de gama-orizanol, una mezcla de ésteres del ácido ferúlico con esteroles
o alcoholes triterpénicos. La actividad hipocolesterolémica de la materia insapo-
nificable del aceite de salvado de arroz es atribuida al gama-orizanol y su poder
antioxidante es ampliamente reconocido (Rong et al., 1997; Kahlon et al., 1996).
2.9 Ricino
El ricino (Ricinus comunis) pertenece a la familia Euphorbiaceae, nativa de
África Oriental. Fue encontrada en tumbas egipcias de 4,000 años. En Egipto, el
aceite de ricino era usado en lamparillas. En Estados Unidos, existe producción
comercial desde 1860, con producción de aceite para fines medicinales y lubrican-
tes. El aceite de ricino es también conocido como aceite de palma cristi, aceite
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