Morfología y reproducción de briozoos
Morfología y reproducción de briozoos
9 BRYOZOA
Juan López Gappa
Nora Sabattini*
Figura 9. 6. Autozooides y nanozooides de Diplosolen (Cyclosto- Figura 9. 7. Gonozooide de Crisia (Cyclostomata) (de Silén, 1977).
mata) (de Silén y Harmelin, 1974).
son polimorfos que sirven para anclar la colo- ficado les permitió el desarrollo de un polimor-
nia al sustrato. En algunos géneros, como fismo equivalente al de los Cheilostomata. Los
Diplosolen, existen zooides diminutos llamados polimorfos característicos de este grupo se de-
nanozooides (Figura 9. 6), de función aparente- nominan en conjunto eleozooides y poseen di-
mente limpiadora. Los gonozooides (Figura 9. ferentes morfologías. Un tipo particular de
7) son polimorfos de paredes ensanchadas que eleozooides son los rostrozooides, cuyo opér-
cumplen con la función de alojar a los embriones culo se alarga considerablemente, confiriéndo-
y están presentes en todos los Cyclostomata. les un aspecto similar al de las avicularias.
Un interesante ejemplo de convergencia se
observa en los briozoos meliceritítidos (fami-
lia Eleidae), un grupo de Cyclostomata cuyo COLONIALISMO
rango abarca desde el Cretácico al Paleoceno.
Además de autozooides, quenozooides y Luego de asentarse sobre el sustrato, la larva
gonozooides, la posesión de un opérculo calci- de los briozoos sufre metamorfosis, convirtién-
BRYOZOA
culatura circular, mientras que su retracción
Phylum Bryozoa se produce gracias a la acción del músculo
Clase Phylactolaemata retractor.
Clase Stenolaemata El producto de la reproducción sexual es una
Orden Trepostomata larva que nada libremente durante un corto
Orden Cystoporata período. Sin embargo, el rasgo más notable de
Orden Cryptostomata los filactolemados es su reproducción asexual,
Orden Fenestrata que consiste en la producción de brotes de re-
Orden Cyclostomata sistencia denominados estatoblastos (Figura
Clase Gymnolaemata 9. 10). Estos se originan como un cúmulo de
Orden Ctenostomata células en el funículo, adquiriendo luego una
Orden Cheilostomata cubierta protectora con una sutura ecuatorial
que determina dos valvas: dorsal y ventral. La
estructura de los estatoblastos varía conside-
CLASE PHYLACTOLAEMATA rablemente de un género a otro, siendo un ca-
rácter muy utilizado en sistemática. Algunos
Los briozoos filactolemados son exclusiva- estatoblastos pueden flotar, ya que poseen un
mente dulceacuícolas, habitando en ríos, arro- anillo con células llenas de aire (Figura 9. 10 A).
yos y lagos. A pesar de no poseer gran biodi- En géneros como Cristatella y Pectinatella el ani-
versidad, están ampliamente distribuidos llo posee espinas en forma de gancho (Figura 9.
ecológica y geográficamente, con alta propor- 10 B) que les sirven para adherirse, por ejem-
ción de especies cosmopolitas. No han desa- plo, a las plumas de las aves, que los transpor-
rrollado polimorfismo, de modo que sus colo- tan en sus migraciones. Otros estatoblastos
nias están constituidas por un solo tipo de carecen de anillo y no flotan (Figura 9. 10 C),
zooides (Figura 9. 9). Su lofóforo se diferencia pudiendo ser libres o estar cementados a los
del de los demás briozoos por poseer forma de tejidos de la colonia madre. Algunos filactole-
herradura en vez de ser circular, presentando mados producen enormes cantidades de
numerosos tentáculos dispuestos en dos series estatoblastos, que como las gémulas de las es-
y unidos en su base por una membrana ponjas de agua dulce, aseguran la persistencia
intertentacular. Una particularidad de esta cla-
se es la presencia del epistoma, considerado
como una estructura primitiva que los
emparenta con los forónidos y que se ha per-
dido en el resto del phylum. Se trata de una
proyección de tejido hueco ubicada sobre la
boca, cuya cavidad celómica o protocel está
separada del celoma del lofóforo o mesocel por
un septo vestigial. Las cavidades corporales
de los zooides suelen comunicarse libremente,
existiendo a veces un solo celoma colonial. El
tubo digestivo tiene forma de U y está unido a
la pared ventral del cuerpo por un cordón de
tejido mesenquimatoso llamado funículo. La
pared del cuerpo se halla compuesta por la epi-
dermis recubierta por una cutícula o por una
gruesa capa gelatinosa. Debajo de la epidermis
hay capas de fibras musculares circulares y
longitudinales, y de peritoneo. El ganglio ner-
vioso ubicado entre la boca y el ano emite fi-
bras que se ramifican hacia los tentáculos y el
resto del cuerpo. No existen órganos de los sen-
tidos. El ovario está situado en la parte distal
de la pared ventral del zooide, en cambio los
testículos se desarrollan en el funículo. El hue-
vo fecundado madura en un saco embrionario
interno formado por una invaginación de la Figura 9. 9. Morfología de un filactolemado (modificado de Ryland,
pared corporal. La eversión del lofóforo se lle- 1970).
El zoario se divide en dos zonas (Figura 9. 11 B) presiones sobre la superficie zoecial. También
basadas en los cambios ontogenéticos de los suelen existir masas centradas de esqueleto
zooides: endozona, región interna o inmadura extrazooidal.
conteniendo la parte proximal o inicial de los Los estenolemados desarrollaron distintos
autozoecios, identificada por la presencia de tipos de zoarios: dendroideos, con ramas de
paredes finas, diafragmas espaciados, relativa sección circular donde, en la mayoría, los
escasez de estructuras esqueletales intrazooi- zooides surgen de las paredes verticales de
dales y dirección de crecimiento zooidal de bajo otros zooides (Cryptostomata); bifoliados, con
ángulo; y exozona, área periférica externa o dos capas de zooides que brotan, reverso con-
madura conteniendo a la parte distal o termi- tra reverso, de una pared media interna
nal de los zoecios, comúnmente caracterizada (Cystoporata, Cryptostomata); frondosos, con
por paredes verticales espesas, concentración ramas aplanadas, en forma de hojas, con los
de estructuras esqueletales intrazooidales y di- zooides partiendo de las paredes verticales de
rección de crecimiento zooidal de alto ángulo. otros zooides (Trepostomata); reticulados o
Externamente, la superficie zoarial a veces fenestrados, donde la unión de las ramas con
exhibe elementos esqueletales en forma de va- distintos tipos de conexiones forman un zoario
rillas, llamadas estilos, además de proyeccio- reticulado (Fenestrata); pinnados, con una
nes espinosas dispuestas casi paralelas a los rama principal axial de la que divergen ramas
zoecios adyacentes (Figura 9. 14 A, C). más angostas, en direcciones opuestas pero en
En las colonias más robustas es posible ha- el mismo plano (Fenestrata). También existen
llar máculas (agrupamientos algo espaciados colonias incrustantes (Cyclostomata) y maci-
de polimorfos), estructuras extrazooidales o zas (Trepostomata).
una combinación de ambas, las que frecuente- El polimorfismo de los estenolemados es redu-
mente se observan como prominencias o de- cido, reconociéndose además de los autozooi-
Figura 9. 12. A. sección longitudinal del Figura 9. 13. A. morfología de Sulcoretepora; B-E. Fistulamina spp.: B. vista externa de
trepostomado Hallopora; B. sección tangencial un fragmento del zoario; C. desgaste tangencial mostrando los zoecios; D. detalle
de Prasopora (A. modificado de Moore et al., interno de la disposición zoecial; E. vista externa de un fragmento del zoario mostrando
1952; B. modificado de Carrera, 2003). lunarios (A. modificado de Moore et al., 1952; B-E. de Sabattini, 2002).
BRACHIOPODA
zoico, existiendo una sola especie en el Triásico.
En el Carbonífero de la provincia del Chubut
(Argentina) se hallan especies del género
Fistulamina (Sabattini, 2002) (Figura 9. 13 B-E).
Este orden fue propuesto para reunir los
Stenolaemata paleozoicos previamente inclui-
dos en los Cyclostomata. Algunos géneros pre-
sentan dudosas afinidades y el límite entre
Cystoporata y Trepostomata es difícil de esta-
blecer (Taylor, 1993).
Orden Cryptostomata
Zoarios delicados, dendroideos o bifoliados;
máculas en muchos zoarios bifoliados y pocos
dendroideos. Zoecios de paredes libres, con
aberturas ordenadas en hileras longitudinales
o diagonales. Autozoecios típicamente cortos,
en la región distal con un vestíbulo (Figura 9.
14 B), parte de la cámara zoecial comprendida
entre la abertura y el hemisepto. Diafragmas
comúnmente ausentes. Estilos alineados, fre-
cuentemente más de un tipo en los dendroi-
deos, ausentes en la mayoría de los foliados
(Figura 9. 14 A, C). Los autozoecios suelen es-
tar separados por esqueleto extrazooidal en las
exozonas, motivo por el cual las aberturas se
hallan ampliamente espaciadas y ordenadas
con una distribución rómbica o longitudinal
sobre la superficie zoarial. Esqueleto zoecial
laminado en la exozona. Sin poros que comu-
niquen a los zooides. La brotación se produce
desde las paredes centrales planas, en las colo-
nias bifoliadas, o desde el eje linear en los
zoarios dendroideos. Pueden existir polimor-
fos pequeños. Cámaras embrionarias ausen-
tes. Ordovícico Temprano-Pérmico. Los den-
droideos ya se presentan con unas pocas for-
mas muy delicadas en el Ordovícico y Silúrico,
Figura 9. 14. A. sección longitudinal de Stictopora; B. sección
alcanzando su máxima diversidad durante el
longitudinal de un criptostomado bifoliado; C. secciones
Mississippiano, y extinguiéndose a fines del
longitudinal y transversal de un criptostomado dendroideo (A. de
Karklins, 1983; B. de Ryland, 1970; C. de Moore et al., 1952).
Pérmico. Los bifoliados lograron su máxima
diversidad en el Ordovícico Tardío, disminu-
exclusivo de este orden. Zooides o grupos de yendo rápidamente durante el Silúrico y ex-
zooides separados por vesículas esqueletales tinguiéndose en el Pennsylvaniano. Se han re-
extrazooidales, de modo que las aberturas se gistrado aproximadamente 90 géneros. En la
hallan ampliamente espaciadas sobre la super- Argentina se conoce solo una especie del géne-
ficie zoarial. Estilos en pocos géneros, sin cá- ro Rhombopora, en el Carbonífero del Chubut
maras embrionarias. A veces con poros murales (Sabattini, 1972).
que comunican a los zooides. Diafragmas esca-
sos o ausentes, pero pueden haber cistifragmas Orden Fenestrata
y hemiseptos. La mayoría con esqueleto granu- Briozoos cercanamente relacionados con los
lar, algunos con las paredes transversalmente Cryptostomata, de los que fueron separados
laminadas en la exozona. La mayoría de los por sus aberturas dispuestas sobre un solo lado
géneros con los polimorfos restringidos a las de las ramas. También se los relaciona con los
máculas. Ordovícico Temprano-Triásico, unos Trepostomata, ya que algunas formas reticu-
100 géneros conocidos. Su diversidad se ladas primitivas poseen esqueleto compara-
incrementa hasta el Devónico Medio, con ble, en forma y estructura, con los represen-
aproximadamente 27 géneros, para luego de- tantes de este orden.
Figura 9. 15. A. anverso de Polypora; B. reverso de Fenestella; C. sección tangencial de Polypora mostrando la disposición interna de los
zoecios; D. zoario pinnado de Penniretepora; E. reconstrucción de parte de un zoario mostrando la ubicación de los lofóforos (A-C.
modificado de Moore et al., 1952; D. de Sabattini, 1972; E. de Cowen y Rider, 1972).
BRYOZOA
suelen contener nodos o espinas.
Esqueleto extrazooidal en el reverso de la co-
lonia y en el anverso, entre las aberturas
zoeciales. Autozoecios cortos; hemiseptos pre-
sentes, a veces sin diafragmas (Figura 9. 15 C)
Estilos frecuentes, proyectados a través del te-
jido extrazooidal. Esqueleto tipo hialino o hia-
lino y laminado.
Aberturas con peristoma u operculadas (Fi-
gura 9. 15 A). Son los únicos briozoos donde se
han registrado aberturas tabicadas, en el gé-
nero Septatopora, el que cuenta con especies en
Australia y Argentina (Engel, 1975; Sabattini,
1983).
Entre los polimorfos se han registrado
gonozoecios (Tavener-Smith, 1966; Stratton,
1981; Bancroft, 1986 a) y nanozoecios (Bancroft,
1986 b), correspondientes a nanozooides cuya
función habría sido la limpieza y defensa de la
colonia. Ordovícico Temprano-Triásico.
Los fenestrados reticulados alcanzan su
máximo desarrollo en el Mississippiano y unos
pocos llegan al Triásico; los pinnados fueron
más abundantes en el Paleozoico Tardío. Se
conocen aproximadamente 100 géneros.
En Argentina varios géneros de reticulados
se encuentran presentes en el Carbonífero de
la cuenca Calingasta-Uspallata, de la provin-
Figura 9. 16. Morfología de un ciclostomado (modificado de Ryland,
cia de San Juan, y Carbonífero-Pérmico de la 1970).
cuenca Tepuel-Genoa (reticulados y pinnados)
de la provincia del Chubut (Sabattini, 1972,
1983, 1990). tracciones de los músculos dilatadores del atrio
y la relajación del esfínter atrial. Ésto empuja al
Orden Cyclostomata atrio hacia la pared corporal, haciendo que el
Colonias erectas o incrustantes. Son los úni- líquido exosacal se desplace proximalmente
cos estenolemados que pueden presentar comprimiendo el saco membranoso. El aumen-
zoarios de paredes fijas y frontales, aunque to de la presión en el saco hace que la vaina
también incluyen a colonias con paredes libres tentacular se evagine y el lofóforo se evierta. El
e incluso, una combinación de ambos tipos. proceso inverso se realiza gracias a la contrac-
Zooides alargados, tubulares, de paredes finas, ción del músculo retractor del lofóforo y la rela-
abertura terminal circular (a veces con jación de los dilatadores del atrio. Una vez que
peristoma) y sin opérculo. La pared corporal el lofóforo se ha invaginado, el esfínter atrial se
consiste en epidermis, cutícula y una capa cierra (Figura 9. 16).
calcárea interrumpida por numerosos seudo- Pocos con diafragmas, sin cistifragmas ni (ge-
poros. Cuando el polípido está retraído, el ori- neralmente) hemiseptos. Esqueleto zooidal la-
ficio queda ocluido por una membrana termi- minado, granular o laminado combinado con
nal que se invagina en el centro para formar granular o hialino. Polimorfos con cámaras
un atrio, cerrado en la base por un esfínter embrionarias comúnmente presentes (Figura
muscular. El polípido se encuentra envuelto 9. 7), correspondientes a polimorfos grandes o
por un saco membranoso que se fija basalmen- bien, se encuentran en áreas extrazooidales y
te a la pared del cuerpo mediante ligamentos, nanozooides, representados por un polípido
dividiendo a la cavidad corporal en dos com- rudimentario con un tentáculo (Figura 9. 6).
partimientos, uno externo o cavidad exosacal y La reproducción de los ciclostomados es no-
otro interno o cavidad endosacal. Un detallado table por presentar un proceso de fisión em-
estudio morfológico comprobó que solo la cavi- brionaria o poliembrionía, fenómeno solo ob-
dad endosacal sería un verdadero celoma. La servado en muy pocos grupos del Reino Ani-
eversión del polípido se lleva a cabo por con- mal. El embrión primario se fragmenta para
BRYOZOA
las paredes interzooidales. Las conexiones se
realizan mediante placas de poros en las pare-
des laterales, o por estructuras más comple-
jas, las cámaras de poros, pequeños comparti-
mientos ubicados en la unión de las paredes
verticales con la pared basal. Ambas han sido
consideradas zooides abortivos, convertidos
en conexiones interzooidales.
El mecanismo mediante el cual se lleva a cabo
la eversión del lofóforo es un proceso funda-
mental que determina la morfología de la pa-
red frontal del zooide y consecuentemente, se
le ha dado mucha importancia en la clasifica-
ción suprafamiliar. La superficie frontal de los
queilostomados presenta distintos grados de
complejidad, que conviene considerar como
niveles de organización más que como taxa:
Anasca, Cribrimorpha, Gymnocystidea y
Ascophora.
En los Anasca (Figuras 9. 18 y 22 A), las pare-
des basal, distal, proximal y laterales suelen
estar calcificadas, pero no la frontal, que con-
serva una estructura similar a la pared del
cuerpo en los ctenostomados, denominándose
membrana frontal. Series de músculos
parietales transversales dispuestos oblicua-
mente se insertan por un extremo a la mem-
brana frontal y por el otro en las paredes late-
rales. Su contracción deprime a aquélla, pro-
Figura 9. 17. Morfología del ctenostomado Bowerbankia (modifi- duciendo el aumento de la presión en el inte-
cado de Ryland, 1970). rior del zooide y la consiguiente eversión del
lofóforo. La retracción del lofóforo se lleva a
cabo mediante la contracción de un músculo
Sabattini (1982) halló al ctenostomado retractor y un par de músculos oclusores del
Eliasopora en el Carbonífero de la provincia del opérculo y la relajación de los parietales trans-
Chubut (Argentina). versales. En algunos géneros de Anasca como
Membranipora, la membrana frontal tapiza toda
Orden Cheilostomata la superficie frontal de los zooides, lo que tiene
El rasgo principal que diferencia a los quei- el inconveniente de dejar que las partes blan-
lostomados de los ctenostomados es el meca- das del zooide queden expuestas a los depre-
nismo de cierre del orificio, que se realiza me- dadores. Este problema se contrarresta par-
diante un opérculo, tapa quitinosa accionada cialmente mediante el desarrollo de una pared
mediante músculos oclusores. La existencia del frontal sólida que rodea proximal y lateralmen-
opérculo ha posibilitado el rasgo más impor- te a la membrana frontal, denominada
tante de este grupo: el gran desarrollo de gimnocisto (Figura 9. 19). También puede exis-
zooides especializados cuya función es la de- tir un criptocisto (Figura 9. 20) o pared calcárea
fensa y limpieza de la colonia. Los más frecuen- marginal ubicada por debajo de la membrana,
tes y característicos son las avicularias, donde que permite su libre movimiento pero logra un
el opérculo está transformado en mandíbula. mayor grado de protección del zooide. Tanto el
En las vibracularias el grado de transforma- gimnocisto como el criptocisto suelen poseer
ción del opérculo es aún mayor, convirtiéndo- espinas en número y grado de desarrollo varia-
se en una seda quitinosa. El desarrollo de los ble, generalmente concentradas alrededor del
embriones suele tener lugar en cámaras de orificio. Tithoniano-Holoceno.
incubación, también llamadas ooecios. Los En los Cribrimorpha (Figura 9. 21) las espinas
queilostomados generalmente poseen forma de se arquean sobre la membrana frontal, fusio-
caja, con seis paredes: basal, frontal, proximal, nándose en la línea media. La protección brin-
distal y un par de laterales. Los zooides están dada por este techo de costillas fusionadas re-
Figura 9. 22. Orden Cheilostomata. Corte transversal de la parte proximal de un Anasca (A), de un Ascophora (B) y de la parte distal de
un Gymnocystidea (C). a: asco, ce: celoma, cp: cámara de poros, cu: cutícula, d: tubo digestivo, mf: membrana frontal, mp: músculos
parietales, pp: placa de poros, r: músculo retractor (modificado de Ryland, 1970).
Figura 9. 24. Colonia lunulitiforme de Discoporella apoyada sobre el sustrato por medio de sus vibracularias marginales (de Cook, 1963).
BRYOZOA
yoría de los briozoos no suele tener una espe- mo de alimentación en distintas especies de
cificidad muy marcada en cuanto al sustrato, briozoos fósiles.
aunque hay algunas excepciones, como por Los briozoos pueden ser ingeridos inciden-
ejemplo ciertas especies de Membranipora, que talmente por aves acuáticas o peces y forman
crecen sobre las frondes de grandes algas par- parte de la dieta de los erizos de mar, que co-
das, o Hippoporidra que incrusta las conchillas men las colonias en epibiosis sobre las algas
de gastrópodos habitadas por cangrejos ermi- que constituyen su alimento principal. Algu-
taños. nos picnogónidos y moluscos nudibranquios,
Los queilostomados incrustantes y en menor en cambio, se alimentan preferentemente de
medida los ciclostomados, son abundantes y briozoos, habiendo desarrollado mecanismos
diversificados en los arrecifes coralinos actua- muy especializados como aparatos de succión
les. Suele hallárselos en la superficie inferior para ingerir a los polípidos. La presencia de
del coral, donde cumplen la función de refor- nudibranquios induce el rápido desarrollo de
zar las estructuras esqueletales y rellenar par- espinas defensivas en la membrana frontal de
cialmente cavidades profundas dentro del Membranipora.
arrecife. Los trepostomados y cistoporados Los sustratos duros suelen ser un factor
participaron extensamente en los ambientes limitante para las poblaciones de organismos
arrecifales del Paleozoico Temprano, mientras sésiles. La competencia por este recurso llega a
que los fenestrados predominaron en el Paleo- ser intensa, tanto entre miembros de la misma
zoico Tardío. o de distintas especies. El análisis de epifaunas
Aunque la mayoría de los briozoos vive so- de los períodos Silúrico y Jurásico que incrus-
bre sustratos duros, existen especies con colo- taban bivalvos y otros sustratos ha demostra-
nias arborescentes adaptadas a la vida en el do que a pesar de las diferencias en cuanto a la
fango. En los briozoos lunulitiformes, como composición taxonómica, los mecanismos uti-
Cupuladria o Discoporella, se observa una intere- lizados en la competencia por el sustrato si-
sante adaptación a la vida sobre sedimentos guen siendo esencialmente los mismos hasta el
blandos. Sus colonias son discoidales y cóni- presente. Algunas especies con colonias
cas, del tamaño de una moneda, y no se en- laminares adoptan estrategias confrontativas,
cuentran fijas al sustrato, sino posadas sobre como por ejemplo el desarrollo de espinas en
éste gracias a la acción de sus vibracularias los zooides marginales, mientras que los
marginales (Figura 9. 24). Una adaptación aún zoarios uniseriales ramificados suelen emplear
más curiosa la constituye Selenaria, cuyas colo- una estrategia fugitiva, que les facilita expan-
nias utilizan sus vibracularias para desplazar- dirse rápidamente sobre el sustrato a pesar de
se sobre el sustrato. ser recubiertos parcialmente por sus competi-
Algunos ctenostomados perforantes habitan dores.
en el interior de sustratos calcáreos como val- La estructura de la colonia de las distintas
vas de moluscos, tubos de poliquetos serpúli- especies de briozoos, halladas en un determi-
dos y placas de cirripedios. La colonia consiste nado yacimiento, permite realizar interpreta-
en delgados estolones que se ramifican dentro ciones e inferencias acerca de las característi-
del carbonato de calcio, de los que brotan cas físicas y químicas de dicho ambiente. Una
zooides comunicados con el exterior a través de las clasificaciones utilizadas tradicional-
de pequeños orificios. Los briozoos no hora- mente por los paleoecólogos es la de Stach
dan las valvas mecánicamente, sino mediante (1936), quien describió distintos tipos zoariales
la secreción de ácido fosfórico en el extremo de y sus relaciones con diferentes hábitats. Re-
los estolones. cientemente, Hageman et al. (1998) han pro-
La alimentación de los briozoos consiste prin- puesto una clasificación analítica del hábito de
cipalmente en fitoplancton, que es capturado crecimiento de los briozoos, que puede utili-
mediante la generación de corrientes de agua zarse para efectuar una correlación más preci-
gracias a la acción de los tentáculos ciliados sa entre las formas de crecimiento colonial y
del lofóforo. Aunque en un principio se supuso las condiciones ambientales en las que vivía
que dichas corrientes eran producidas por cada dicho organismo. Los caracteres utilizados en
zooide, posteriormente se comprobó que exis- este esquema son: orientación relativa al sus-
te una coordinación, a nivel colonial, por la cual trato y fijación al mismo, construcción, orde-
se originan «chimeneas» excurrentes en cier- namiento de las series de zooides, ordenamien-
tas zonas del zoario en las que los polípidos to de las superficies frontales, engrosamiento
degeneran. Las áreas modificadas para la sali- secundario del esqueleto, unidades estructu-
da del agua se denominan montículos, y su rales, dimensiones de las unidades estructu-
BRYOZOA
poseen un ancestro común similar a un de estenolemados quedó considerablemente
forónido. Estos últimos presentan caracterís- pauperizada con respecto a la del Pérmico, y
ticas que los emparentan a los filactolemados, los órdenes triásicos sobrevivientes desapare-
pero al no existir registros fósiles importantes cieron a la culminación del período.
de ninguno de ellos, las relaciones entre Durante el Jurásico, los briozoos estuvieron
forónidos y briozoos son más bien especulati- representados principalmente, por los Cyclos-
vas. tomata y Ctenostomata, mientras que los Chei-
Igualmente, las posibles vinculaciones filoge- lostomata aparecieron recién a fines de ese pe-
néticas con los Entoprocta tampoco pueden ser ríodo. Los Cyclostomata experimentaron una
establecidas, dado que este pequeño grupo de radiación evolutiva en el Triásico y se consti-
invertebrados, cuyo tubo digestivo termina tuyeron en el grupo dominante a través de todo
dentro de la corona tentacular (considerada no el Mesozoico (Figura 9. 25). A fines del Cretáci-
homóloga del lofóforo), también carece de re- co, los Cyclostomata sufrieron una drástica re-
presentación fósil. ducción. La mayoría de los ciclostomados se
Los briozoos más primitivos serían los filac- extinguieron, siendo reemplazados por los quei-
tolemados, a juzgar por la forma cilíndrica de lostomados, posiblemente originados a partir
sus zooides, el lofóforo en herradura, la estruc- de ctenostomados incrustantes uniseriales. La
tura musculosa de la pared del cuerpo, pre- diversidad de los queilostomados, baja en el
sencia de epistoma y ausencia de polimorfis- Cretácico Temprano, aumentó rápidamente
mo. Lamentablemente, son desconocidos como desde el Albiano o Cenomaniano hasta el
fósiles, excepto por la mención de estatoblastos Eoceno y desde entonces se ha mantenido esta-
en depósitos jurásicos, terciarios y cuaterna- cionaria, en alrededor de 45-50 familias.
rios. Las primeras evidencias esqueléticas de
Los primeros briozoos en aparecer en el re- incubación larval datan de fines del Albiano,
gistro paleontológico son los Stenolaemata, que inmediatamente antes de la radiación adapta-
rápidamente ocuparon gran variedad de am- tiva del grupo. Se supone que la aparición de
bientes, convirtiéndose en los grupos dominan- larvas lecitotróficas (Figura 9. 2) desencadenó
tes del Paleozoico (Figura 9. 25), cuando tam- un marcado aumento en la tasa de especiación
bién fueron componentes importantes de los alopátrica, debido a que su breve vida planc-
arrecifes. tónica restringió el flujo genético entre pobla-
Las extinciones a fines del Ordovícico y el ciones.
Devónico no los afectaron tanto como la ocu- Entre los Cheilostomata, los Anasca pueden
rrida al final del Pérmico, la que tuvo un efecto haber sido los ancestros de los Ascophora. Los
devastador sobre este grupo de invertebrados, queilostomados se convirtieron en el grupo
que sufrió la desaparición del 76% de las fami- dominante de briozoos marinos desde el Ter-
lias existentes, además del orden Fenestrata. A ciario hasta la actualidad, a expensas de los
Figura 9. 25. Rango estratigráfico y diversidad genérica aproximada en los principales taxones de Stenolaemata y Gymnolaemata. Los
Gymnocystidea aparecen incluidos en los Ascophora (modificado de McKinney y Jackson, 1989).
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