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El documento analiza situaciones de respeto y egoísmo en las interacciones sociales, como el acto de quitar un bocadillo y la respuesta a peticiones de ayuda. Se discute cómo las acciones de A, como poner música alta y decidir ayudar a amigos en lugar de desconocidos, reflejan diferentes valores y prioridades. Se concluye que la falta de respuesta a las peticiones de extraños no es necesariamente mala, pero puede ser vista como egoísta.

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Yajaira Marquez
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El documento analiza situaciones de respeto y egoísmo en las interacciones sociales, como el acto de quitar un bocadillo y la respuesta a peticiones de ayuda. Se discute cómo las acciones de A, como poner música alta y decidir ayudar a amigos en lugar de desconocidos, reflejan diferentes valores y prioridades. Se concluye que la falta de respuesta a las peticiones de extraños no es necesariamente mala, pero puede ser vista como egoísta.

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 si tengo un bocadillo que me dispongo a comer y alguien me lo quita, eso es malo, porque

nadie debe quitarme mi bocadillo, porque eso es una falta de respeto hacia mí. Por el
contrario, si otro tiene un bocadillo y yo le pido por favor que me dé una parte, porque
tengo hambre, pero me dice que no, eso es egoísta, pero no malo, porque nadie tiene el
deber de darme su comida.

 Ahora A pone la música muy alta por la noche en su casa, y un vecino llama a su puerta y le
pide que la baje porque le impide dormir, pero A no le hace ningún caso. Al cabo de unos
minutos llama a la puerta otro vecino, que es amigo suyo, con la misma petición, y ahora A
sí que decide quitar la música.

 Supongamos que un desconocido le pide a A unas monedas para comprar un billete de tren
con el que regresar a su casa, pero A se niega a dárselas. En cambio, luego un amigo de A
le pide unas monedas para llamar por teléfono y A se las da gustosamente, y más adelante
se niega incluso a aceptar que se las devuelva.

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