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Youcat 2

El documento presenta varias preguntas y respuestas sobre la existencia y revelación de Dios. Explica que Dios creó al ser humano por amor para compartir su alegría, y que la razón humana puede conocer a Dios a través de la observación del orden y la belleza del mundo. Sin embargo, algunos niegan a Dios porque conocerlo requiere cambiar de vida. Finalmente, en Jesucristo, Dios se revela completamente como un Dios de amor misericordioso.
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El documento presenta varias preguntas y respuestas sobre la existencia y revelación de Dios. Explica que Dios creó al ser humano por amor para compartir su alegría, y que la razón humana puede conocer a Dios a través de la observación del orden y la belleza del mundo. Sin embargo, algunos niegan a Dios porque conocerlo requiere cambiar de vida. Finalmente, en Jesucristo, Dios se revela completamente como un Dios de amor misericordioso.
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YOUCAT

(CATECISMO PARA JÓVENES)

2 ¿ Por qué nos creó Dios ?


Dios nos creó por un amor libre y desinteresado. [1-3]
Cuando un hombre ama, su corazón se desborda. Le gus- taría compartir su
alegría con los demás. Esto le viene de su Creador. Aunque Dios es un
misterio, podemos sin embargo pensar en él al modo humano y afirmar: nos
ha creado a partir de un «desbordamiento» de su amor. Quería compartir su
alegría infinita con nosotros, que somos criaturas de su amor.

4 ¿Podemos conocer la existencia de Dios mediante la razón?


Sí. La razón humana puede conocer a Dios con certeza. [31-36, 44-47]
El mundo no puede tener su origen y su meta en sí mismo. En todo lo que
existe hay más de lo que se ve. El orden, la belleza y la evolución del mundo
señalan más allá de sí mismas, en dirección a Dios. Todo hombre está abierto
a la Verdad, al Bien y a La Belleza. Oye dentro de sí la voz de La conciencia,
que le impulsa hacia el Bien y le alerta ante el Mal. Quien sigue esta pista
razonable- mente encuentra a Dios.

5 ¿ Por qué entonces los hombres niegan a Dios, si pueden conocerlo


mediante la razón?
Conocer al Dios invisible es un gran reto para el espíritu humano. Muchos
se acobardan ante él. Otros no quieren conocer a Dios, porque ello
supondría tener que cambiar su vida. Quien dice que la pregunta acerca de
Dios carece de sentido, porque no se puede resolver, se lo pone demasiado
fácil. [37-38]

7 ¿ Por qué tuvo Dios que mostrarse para que sepamos cómo es?
El hombre, mediante la razón, puede conocer que existe Dios, pero no
cómo es Dios realmente. Pero como Dios quería ser conocido, se ha
revelado a sí mismo. [50-53, 68-69]
Dios no estaba obligado a revelarse a los hombres. Lo ha hecho por amor.
Como en el amor humano podemos saber algo de la persona amada sólo
cuando nos abre su corazón, del mismo modo sólo sabemos algo de los más
íntimos pensamientos de Dios porque el Dios eterno y misterioso se ha
abierto por amor a nosotros. Desde la Creación, pasando por los patriarcas y
profetas hasta la -> REVELACIÓN definitiva en su Hijo Jesucristo, Dios ha
hablado una y otra vez a los hombres. En Él nos ha abierto su corazón y
mostrado claramente para siempre su ser más íntimo.

8 ¿ Cómo se revela Dios en el Antiguo Testamento ?


En el -> ANTIGUO TESTAMENTO Dios se revela como el Dios que ha hecho el
mundo por amor y que es fiel al hom- bre incluso cuando éste se separa de
él por el pecado. [54-64, 70-72]
Dios se da a conocer en la historia: Sella con Noé una Alianza para salvar a
todos los seres vivos. Llama a Abraham para hacer de él «padre de
muchedumbre de pueblos» (Gen 17,5b) y bendecir en él a «todas las fami-
lias de la tierra» (Gen 12,3b). El pueblo de Israel, nacido de Abraham, será su
propiedad personal. Dios se da a conocer a Moisés por su nombre. Su
nombre misterioso m¡T, transcrito ->YAHVÉ, significa «Yo soy» (Éx 3,14). Li-
bera a Israel de la esclavitud en Egipto, sella una alianza en el Sinaíy por
medio de Moisés da a su pueblo la Ley. Una y otra vez envía Dios profetas a
su pueblo, para llamarlo a la conversión y a la renovación de la Alianza. Los
profetas anuncian que Dios establecerá una Alianza nueva y eterna, que
realizará una renovación radical y la redención definitiva. Esta Alianza estará
abierta a todos los hombres.

9 ¿ Qué nos muestra Dios de sí cuando nos envía a su Hijo?


En Jesucristo Dios nos muestra toda la profundidad de su amor
misericordioso. [65-66, 73]
Por medio de Jesucristo el Dios invisible se hace visible. Se hace hombre
come nosotros. Esto nos enseña hasta dónde alcanza el amor de Dios. Lleva
toda nuestra carga. Anda todos los caminos con nosotros. Está en nuestro
abandono, nuestro dolor, nuestro miedo ante la muerte. Está allí donde no
podemos avanzar más, para abrirnos la puerta hacia la Vida.

16 ¿Cómo se lee correctamente la Biblia?


La Sagrada Escritura se lee correctamente en actitud orante, es decir, con la
ayuda del Espíritu Santo, bajo cuya influencia se ha formado. Es la Palabra
de Dios y contiene la comunicación decisiva de Dios para noso- tros. [109-
119,137]
La -> BIBLIA es como una larga carta de Dios a cada uno de nosotros. Por eso
debo acoger las Sagradas Escrituras con gran amor y con reverencia. En
primer lugar se trata de leer realmente la carta de Dios, es decir, no de esco-
ger detalles y dejar de lado el conjunto. El conjunto debo interpretarlo desde
su corazón y misterio: Jesucristo, de quien habla toda la Biblia, también el ->
ANTIGUO TESTAMENTO. Por tanto debo leer las Sagradas Escrituras en la
misma fe viva de la Iglesia, de la cual han nacido.

20 ¿Cómo podemos responder a Dios cuando él se dirige a nosotros?


Responder a Dios es creer en él. [142-149]
Quien quiera creer necesita «un corazón atento» (1Re 3,9). Dios busca de
muchas maneras establecer contac- to con nosotros. En cada encuentro
humano, en cada experiencia conmovedora en la naturaleza, en cada
aparente casualidad, en cada reto, en cada dolor, está escondido un mensaje
de Dios para nosotros. De manera más clara aún nos habla cuando se dirige a
nosotros en su palabra o en la voz de la conciencia. Nos habla como a
amigos. Por ello debemos responderle también como amigos y creer en él,
creer totalmente en él, aprender a comprenderle cada vez mejor y a aceptar
sin reservas su voluntad.

21 ¿Qué eslafe?
La fe es saber y confiar. Tiene siete rasgos:
 La fe es un puro don de Dios, que recibimos, si lo pedimos
ardientemente.
 La fe es la fuerza sobrenatural que nos es necesaria para obtener la
salvación.
 La fe exige la voluntad libre y el entendimiento lúci- do del hombre
cuando acepta la invitación divina.
 La fe es absolutamente cierta, porque tiene la garantía de Jesús.
 La fe es incompleta mientras no sea efectiva en
el amor.
 La fe aumenta si escuchamos con más atención la voz de Dios y
mediante la oración estamos en un intercambio vivo con él.
 La fe nos permite ya ahora gustar por adelantado la alegría del cielo.
Muchos dicen que creer les parece poco, que quieren saber. Pero la palabra
«creer» tiene dos significados diferentes: cuando un paracaidista pregunta al
empleado del aeropuerto: «¿Está bien preparado el paracaídas?», y aquél le
responde, indiferente: «Creo que sí», no será suficiente para él; esto quiere
saberlo seguro. Pero si ha pedido a un amigo que le prepare el paracaídas,
éste le contestará a la misma pregunta: «Sí, lo he hecho personalmente.
¡Puedes confiar en mí!». Y el paracaidista replicará: «Te creo». Esta fe es
mucho más que saber: es certeza. Y ésta es la fe que hizo partir a Abraham a
la tierra prometida, ésta es la fe que hizo que los -> MÁRTIRES perseveraran
hasta la muerte, ésta es la fe que aún hoy mantiene en pie a los cristianos
perseguidos. Una fe que afecta a todo el hombre.

22 ¿ Cómo funciona la fe ?
Quien cree busca una relación personal con Dios y está dispuesto a creer
todo lo que Dios muestra (revela) de sí mismo.
[150-152]
Al comienzo del acto de fe hay con frecuencia una conmoción o una
inquietud. El hombre experimenta que el mundo visible y el transcurso
normal de las cosas no pueden ser todo. Se siente tocado por un misterio.
Sigue las pistas que le señalan la existencia de Dios y paulatinamente logra la
confianza de dirigirse a Dios y finalmente de adherirse a él libremente. En el
evangelio de san Juan leemos: «A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios
unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer» (Jn
1,18). Por eso debemos creer en Jesús, el Hijo de Dios, si queremos saber qué
nos quiere comunicar Dios. Por eso creer es acoger a Jesús yjugarse toda la
vida por él.

41 ¿Las ciencias naturales hacen innecesario al Creador?


No. La frase «Dios ha creado el mundo» no es una afir- mación ya superada
de las ciencias naturales. Se trata de una afirmación teológica, es decir, una
afirmación sobre el sentido (theos = Dios, logos = sentido) y el origen divino
de las cosas. [282-289]
El relato de la Creación no es un modelo explicativo del principio del mundo.
«Dios ha creado el mundo» es una afirmación teológica sobre la relación del
mundo con Dios. Dios ha querido que exista el mundo; él lo acompaña y lo
llevará a plenitud. Ser creadas es una cualidad permanente en las cosas y una
verdad elemental acerca de ellas.

42 ¿Se puede estar convencido de la evolución y creer sin embargo en el


Creador?
Sí. La fe está abierta a los descubrimientos e hipótesis de las ciencias
naturales. [282-289]
La Teología no tiene competencia científico-natural;
las ciencias naturales no tienen competencia teológica. Las ciencias naturales
no pueden excluir de manera dogmática que en la creación haya procesos
orientados a un fin; la fe, por el contrario, no puede definir cómo se
producen estos procesos en el desarrollo de la naturaleza. Un cristiano puede
aceptar la teoría de la evolución como un modelo explicativo útil, mientras
no caiga en la herejía del evolucionismo, que ve al hombre como un producto
casual de procesos biológicos. La -> EVOLUCIÓN supone que hay algo que
puede desarrollarse. Pero con ello no se afirma nada acerca del origen de ese
«algo». Tampoco las preguntas acerca del ser, la dignidad,
la misión, el sentido y el porqué del mundo y de los hombres se pueden
responder biológicamente. Así como el «evolucionismo» se inclina
demasiado hacia un lado, el -> CREACIONISMO lo hace hacia el lado
contrario. Los creacionistas toman los datos bíblicos (por ejemplo, la edad de
la Tierra, la creación en seis días) ingenuamente al pie de la letra.

43 ¿Es el mundo un producto de la casualidad?


No. Es Dios, no la casualidad, la causa del mundo.
El mundo, ni por su origen, ni por su orden interno y su finalidad, es el
producto de factores que actúen «sin sentido».
[295-301,317-318,320]
Los cristianos creen que pueden leer la escritura de Dios en su Creación. A los
científicos que hablan de que la totalidad del mundo es un proceso casual, sin
sentido y sin finalidad, les replicó beato Juan Pablo II en el año 1985: «Hablar
de azar delante de un universo en el que existe tal complejidad en la
organización de sus elementos y una intencionalidad tan maravillosa en su
vida, sería igual a abandonar la búsqueda de una explicación del mundo
como él se nos muestra. De hecho, sería equivalente a aceptar efectos sin
causa. Supondría la abdica- ción de la razón humana, que renunciaría de este
modo a pensar y a buscar una solución a los problemas».

44 ¿Quién ha creado el mundo?


Dios solo, que existe ante todo más allá del tiempo
y del espacio, ha creado el mundo de la nada y ha convocado al ser a todas
las cosas. Todo lo que existe, depende de Dios y sólo perdura en el ser
porque Dios quiere que exista. [290-292, 316]
La Creación del mundo es, por decirlo así, una «obra en común» del Dios
trino. El Padre es el Creador, el todo- poderoso. El Hijo es el sentido y el
corazón del mundo: «Todo fue creado por él y para él» (Col 1,16). Sólo
cuando conocemos a Jesucristo sabemos para qué es bueno el mundo, y
comprendemos que el mundo avanza hacia una meta: La verdad, La bondad
y La belLeza del Señor. EL Espíritu Santo mantiene todo unido; él es «quien
da vida» (Jn 6,63).

357 ¿Es el ateísmo un pecado contra el primer mandamiento?


El -¥ ATEÍSMO es un pecado en cuanto rechazo o nega- ción de la existencia
de Dios. Pero la imputabilidad de esta falta puede quedar ampliamente
disminuida en virtud de las intenciones y las circunstancias. [2123-2128]
La frontera entre la imposibilidad práctica de creer y la resistencia a creer es
con frecuencia imprecisa. La actitud de rechazar la fe sencillamente como
algo sin importancia, sin haberla examinado detalladamente, es con
frecuencia más grave que algún -> ATEÍSMOteórico.

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