REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD DE ORIENTE – EXTENSIÓN CANTAURA
DEPARTAMENTO DE CONTAURÍA PÚBLICA
TRIBUTOS II
IMPUESTO SOBRE LA RENTA (ISLR)
PROFESOR: BACHILLER:
GONZALEZ, BELMARYS. PÉREZ, LUZMERY.
C.I V-19.143.697
CANTAURA, 05/02/21
INTRODUCCIÓN.
El impuesto sobre la renta es un impuesto que grava la utilidad de las personas,1
empresas, u otras entidades legales. El impuesto a la renta es parte importante del sistema
tributario porque liga el ahorro con la inversión, y tiene repercusiones sobre los incentivos
en los mercados laborales y los emprendimientos. La primera Ley de Impuesto Sobre la
Renta en Venezuela, entró en vigencia en 1942 (Gaceta Oficial número 20.851 de fecha 17
de julio de 1942).8 Se caracterizaba por estar estructurada bajo la forma de impuesto
cedular es decir, se determinaban las tarifas sobre la base de los distintos tipos de
actividades económicas.
Globalmente, uno de los mecanismos utilizados con mayor frecuencia para sustentar
a las naciones son los impuestos, un proceso que se ha modernizado desde la edad media
cuando originalmente surgió. Estos aportes, fruto de los ingresos percibidos por los
ciudadanos y las empresas así como de otras rentas, contribuyen con el crecimiento y
desarrollo de los países.
En la actualidad, el impuesto se rige por el Decreto N° 2.163 publicada en la Gaceta
Oficial Extraordinaria N° 6.210 del miércoles 30 de diciembre de 2015, bajo el nombre
legal de "Ley de Reforma Parcial de Ley de Impuesto Sobre La Renta". Dicha reforma
establece como normativas actualizadas: Incremento en la tasa hasta un 40% para la banca
y empresas de seguros, eliminación del exento "honorarios profesionales no mercantiles"
que de facto se venía aplicando con la obligatoriedad a los profesionales (licenciados,
abogados, etc.) de emitir facturas según norma legal (Providencia) del SENIAT. Así mismo
las rentas por alquiler de inmuebles, eliminación del ajuste por inflación a los
contribuyentes especiales (en una reforma anterior fue eliminado este mismo concepto para
el sector de banca y seguros) y eliminación de rebajas por nuevas inversiones a los sectores
turístico e industrial (por burocracia estas rebajas ya eran, de hecho, inalcanzables, solo se
le legalizó en esta oportunidad).
En Venezuela, el sistema de recaudación fiscal lo rige el SENIAT (Servicio
Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria), en donde sus principios
fundamentales son la legalidad, progresividad, equidad, justicia, capacidad contributiva, no
retroactividad y no confiscación, brindando asesoría permanente al contribuyente,
distribuyendo la potestad tributaria en tres niveles de gobierno: nacional, estatal y
municipal.
EL IMPUESTO SOBRE LA RENTA.
El Impuesto sobre la Renta (ISLR) es una contribución monetaria obligatoria para
personas naturales y jurídicas, calculada en función de sus ingresos durante el ejercicio
fiscal. La entidad encargada de la recolección del ISLR en Venezuela es el SENIAT. En
este artículo encontrará cómo se declara el ISLR, dónde se paga, cómo se calcula, así como
las exenciones y exoneraciones.
Actualmente se encuentra vigente la Ley de Impuesto sobre la Renta, publicada en
la Gaceta Oficial extraordinaria Nº 38.628 del 16 de febrero de 2007 que reemplazó la Ley
del ISLR de 2006 y se diferencia sobre leyes anteriores en el gravado subsidiario de la renta
extranjera y el reconocimiento (como crédito) de aquellos impuestos pagados en el
extranjero. Durante la reforma de 2007 se modificó el artículo 188 sobre la declaración de
las pérdidas cambiarias y se estableció un nuevo artículo que impide la deducción de
intereses pagados, cuando las deudas excedan al patrimonio neto del contribuyente.
CLASIFICACION DE LOS TRIBUTOS.
En Venezuela la materia tributaria está divida en los tres poderes: nacional, estatal y
municipal. Cada uno tiene competencias en diferentes impuestos, tasas y contribuciones. El
Seniat, es el órgano tributario del Ejecutivo, y está encargado de dos impuestos
primordiales para la economía del país: el ISLR y el IVA. Todo país tiene su sistema
tributario particular, en nuestro país cuando hablamos de tributos encierra un género muy
amplio donde es bueno diferenciar cuáles son los de competencia del poder nacional, estatal
y municipal.
EL SISTEMA TRIBUTARIO.
La República Bolivariana de Venezuela es un estado federal en los términos que
establece la Constitución. Tiene 22 estados, un Distrito Capital y las dependencias
federales. Cada estado tiene tantos municipios como lo permita el número de habitantes,
dependiendo de su densidad poblacional. El sistema tributario venezolano está
fundamentado en los principios constitucionales de legalidad, progresividad, equidad,
justicia, capacidad contributiva, no retroactividad y no confiscación. Este sistema distribuye
la potestad tributaria en tres niveles de gobierno: nacional, estatal y municipal.
Así, en la actualidad el SENIAT en ejercicio de la competencia que le ha sido
conferida sobre la potestad tributaria nacional, tiene bajo su jurisdicción los siguientes
impuestos: impuesto sobre la renta, impuesto al valor agregado, impuesto sobre sucesiones,
impuesto sobre donaciones, impuesto sobre cigarrillos y manufacturas del tabaco, el
impuesto sobre licores y especies alcohólicas y el impuesto sobre actividades de juegos de
envite y azar.
ORIGEN Y EVOLUCION DEL ISLR EN VENEZUELA.
El ISLR se estrena en Venezuela en el año 1942, con la primera norma tendiente a
gravar los enriquecimientos de los contribuyentes, entrando en vigencia en el ejercicio
fiscal 1943, ambos bajo el mandato del Presidente Isaías Medina Angarita. Dicha Ley de
Impuesto sobre la Renta (LISLR) contenía dos clases de tributos, siendo el primero uno
basado en el sistema cedular, y el segundo complementario y progresivo. La Venezuela de
la época fundamentalmente dependía de la renta petrolera y de la aplicación de impuestos
indirectos, quienes evidentemente no medían la capacidad real contributiva de los sujetos
de derecho.
Esto se unió a la promulgación de la Ley de Hidrocarburos de 1943 donde se toma
ventaja relativa de la situación mundial (altamente agitada por los embates de la Segunda
Guerra Mundial), cambiándose de manera significativa la relación entre las empresas
operadoras y el Estado, en un gobierno que no logró llegar hasta su último día de mandato,
como parte de la histórica y constante diatriba política del país.
Desde dicho precedente se hacen interesantes ajustes a la normativa legal, dándose
un verdadero hito en el año 1991 con la inclusión del sistema de ajuste y reajuste por
inflación, lo que sin duda alguna viene a convalidar de forma clara el severo impacto
observado en la variación de precios de los bienes y servicios, ya bajo el segundo gobierno
del Presidente Carlos Andrés Pérez, situación que fue incorporada a destiempo por la
Federación del Colegio de Contadores Públicos de Venezuela (FCCPV), a través de la
“Declaración de Principios de Contabilidad N° 10 (DPC-10)”, referida a las Normas para
la Elaboración de Estados Financieros Ajustados por Efectos de la Inflación, con vigencia
para los períodos que se iniciaron a partir del mes de enero de 1993, quien muta hasta
convertirse en los actuales lineamientos establecidos en el boletín de aplicación VEN-NIF-
2 -BA-VEN-NIF-2, “Criterios para el Reconocimiento de la Inflación en los Estados
Financieros preparados de Acuerdo con VEN-NIF”.
Con ocasión de la reforma parcial del Código Orgánico Tributario de 1994, se crea
el Servicio Nacional Integrado de Administración Tributaria, actualmente Servicio
Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria, donde se le otorga autonomía
funcional y financiera. Indudablemente, esto se convierte en nuevo hito importante, dado
que con ello se perfila lo que sería la gestión desde el punto de vista tributario del segundo
mandato del Presidente Rafael Caldera, al crear una institución de vanguardia, concebida
con el objetivo de reforzar la recaudación fiscal, bajo un contexto económico complejo en
un país con altos niveles de evasión y poca o nula información sobre el sistema de
administración pública, sin contar con la alta conflictividad política, que incluso ocasionó
que el presidente predecesor no terminase su mandato y se abriera con ello paso al sistema
de gobierno que se ha mantenido en el país desde finales del Siglo XX.
En esta línea evolutiva y cronológica llegamos al año 1999, momento donde se da la
principal reforma tributaria en el país, tomando ventaja de un SENIAT robustecido, la
entrada de un (hasta ese momento desconocido) nuevo sistema de gobierno y con un
mercado petrolero cada vez más complejo; combinación que podía considerarse ideal para
con ello actualizar el sistema, tendiente a mejorar los niveles de recaudación, quienes
históricamente habían sido deficientes, considerando el poco interés del Estado en crear
condiciones mínimas para garantizar eficiencia en el manejo de la administración de los
recursos provenientes de los contribuyentes, aunado al escepticismo razonable de los
ciudadanos en cuanto al uso apropiado de los mismos.
En noviembre del año 2014, vía ley habilitante es reformada sorpresivamente la
LISLR venezolana. Evidentemente, todo se desarrolla en un ambiente económicamente
adverso, producto de la drástica disminución de los precios internacionales del petróleo,
serios problemas en el costo de producción de dicho producto y un gasto público no
productivo desmedido, dirigido principalmente a lo “social”. Todo esto propicia la
necesidad de obtener recursos para con ello poder cubrir el presupuesto de la nación (con
un servicio de deuda ya significativo) vía recaudación tributaria. Tal como puede verse con
el estudio pormenorizado de la ley, los artículos modificados tienen un tinte poco técnico,
dado que los mismos tenían una misión bastante clara (recaudar más y de forma exprés).
Dentro de los cambios se observa la eliminación de exención a “las instituciones
dedicadas exclusivamente a actividades religiosas, artísticas, científicas, de conservación,
defensa y mejoramiento del ambiente, tecnológicas, culturales, deportivas y las
asociaciones profesionales o gremiales, siempre que no persigan fines de lucro, por los
enriquecimientos obtenidos como medios para lograr sus fines, que en ningún caso
distribuyan ganancias, beneficios de cualquier índole o parte alguna de su patrimonio a sus
fundadores, asociados o miembros de cualquier naturaleza y que sólo realicen pagos
normales y necesarios para el desarrollo de las actividades que les son propias. Igualmente,
y bajo las mismas condiciones, las instituciones universitarias y las educacionales, por los
enriquecimientos obtenidos cuando presten sus servicios dentro de las condiciones
generales fijadas por el Ejecutivo Nacional”, así como a “las sociedades cooperativas
cuando operen bajo las condiciones generales fijadas por el Ejecutivo Nacional”. Este es un
punto que puede ser ampliamente debatido, considerando que la función principal de las
dispensas debe ser propiciar el crecimiento de ciertos sectores (a cambio de un bien mayor,
soportado en una política fiscal sincronizada y coherente), o del otorgamiento de
concesiones de carácter tributario con un fin principalmente social. En función a ello, uno
de los puntos que llama más la atención es el hecho de ver a las universidades como
factorías y no como generadoras de conocimiento, por lo que a nuestros efectos no está
clara la visión actual del legislador al respecto.
Con esto llegamos a Diciembre del año 2015, última reforma dada hasta fecha. Aquí
observamos una serie de cambios que tienen la misma línea de su predecesora. Poca técnica
legislativa y mucho pragmatismo recaudatorio.
En primera instancia es modificado el Artículo 5, relacionado con la disponibilidad
de la renta fiscal, lo que genera automáticamente que (a excepción de las ganancias
fortuitas y los enriquecimientos provenientes del trabajo relación de dependencia) todos los
ingresos sean gravados desde el mismo momento en que se realicen las operaciones,
independientemente de que no hayan sido efectivamente percibidos. Evidentemente, esta
modificación tiene su contrapartida en el Artículo 32 eiusdem, donde forzosamente fue
suprimido (justificada, injustificada, advertida o inadvertidamente) parte importante de su
predecesor, con lo que indiscutiblemente también se darán discusiones y desavenencias con
la Administración Tributaria, una vez estimen darle aplicación a lo allí plasmado a través
de sus programas de fiscalización.
De manera sorprendentemente es eliminado en su totalidad cualquier vestigio de
rebajas por nuevas inversiones, lo que da fin a interminables discusiones sobre el tema
(incluso con su predecesora del año 2014), pero que al mismo tiempo pone de manifiesto el
poco interés del legislador en brindar condiciones atractivas para inversionistas y
empresarios interesados en aumentar su capacidad instalada (lo que conllevaría a mejor y
mayor empleo formal, recaudación y producción de bienes y servicios exportables), por lo
que se termina propiciando el direccionamiento de recursos a jurisdicciones con mejores
condiciones, quienes terminan aprovechando el empuje de nuevos esquemas de negocio en
un mundo cada vez más globalizado.
Por último, pero de gran importancia, el legislador decide excluir del sistema de
ajuste y reajuste por inflación a los sujetos pasivos calificados como especiales por la
Administración Tributaria, entendiendo con ello, que de acuerdo a esta reforma dicha
tipología de contribuyente no se encuentra afectado por los embates de la constante
variación de precios y que por el contrario, el correcto cálculo de su capacidad contributiva
se circunscribe a la utilización de cifras históricas, a efectos de la determinación del
enriquecimiento neto gravable de fuente territorial, y por consiguiente, de su renta mundial.
Indudablemente, volvemos encontrarnos ante un claro ejemplo de confiscación de los
ajustes acumulados de activos y pasivos no monetarios y sus posteriores efectos cuando sea
requerida la venta de bienes que hayan sido previamente ajustados, donde se terminará
gravando en su totalidad la ganancia que se ocasione al comparar el precio corriente del
mercado, con el costo neto histórico en libros a fecha de enajenación.
Aun cuando no forma parte de la reforma, es importante mencionar la Providencia
Administrativa mediante la cual se establece la obligación de las personas jurídicas
calificadas como sujetos pasivos especiales de presentar la declaración informativa del
patrimonio, normativa que pudiese ser solo el inicio de la inclusión en nuestro sistema de
tributos sobre el patrimonio, que a efectos prácticos sería rápidamente catalogable como un
mínimo tributable.
Para ese entonces, el IAE se determinaba de forma paralela al ISLR,
determinándose un tributo sobre los activos productivos, incluyéndose un sistema de pagos
anticipados (dozavos) y sirviendo de complemento para efectos legales. Obviamente, esta
fue una medida orientada a obtener recursos de tenedores de derechos, incluso en la
ausencia de rentas. La presente situación demuestra la percepción del Estado sobre la
situación económica del empresariado, dado que se vislumbra a una Administración
Tributaria que creará mecanismos de recaudación donde no sea medida la capacidad
contributiva, por lo que pronosticamos efectos financieramente perniciosos para los sujetos
pasivos.
BASAMENTO JURIDICO DEL ISLR.
El texto legal, que rige el ISLR, es la “Ley de Impuesto Sobre la Renta”, LISLR,
Gaceta Oficial N° 6.152 (E) del 18/11/2014. Dicha ley está reglamentada a través del
“Reglamento de Impuest Sobre la Renta” RISLR, Gaceta Oficial N° 5.662 (E) del
24/09/2003).
DEFINICION DEL ISLR.
El tributo en su concepción general es la prestación en dinero o especie de carácter
obligatorio, exigido legalmente por el Estado (a través de los entes públicos revestidos de
autoridad para tales fines) a personas físicas y corporaciones, en ejercicio de la potestad
tributaria conferida por la Constitución de cada nación, con el objetivo último de obtener
recursos tendientes a formar parte del sistema de administración financiera, destinados a
satisfacer necesidades públicas comprometidas presupuestalmente. En función a ello,
tradicionalmente éstos son clasificados como impuestos, tasas y contribuciones, sin
perjuicio de categorizaciones más extensas y detalladas, desarrolladas por la doctrina.
CARACTERISTICAS Y NATURALEZA DEL ISLR.
Nacional: Es competencia del Poder Público Nacional, así lo regula nuestra
constitución. De forma taxativa y por ende es competencia originaria.
General: No hace distingo entre contribuyentes, ni en actividad en cuanto al
cumplimiento de la obligación tributaria.
Personal: Es determinante la capacidad contributiva del sujeto. Considera
características de cada contribuyente y se aplica sobre el enriquecimiento neto.
Progresivo: A mayor renta, mayor tributación. Es decir a mayor ingreso mayor será
el monto del impuesto a pagar.
No Vinculado: No se recibe contraprestación directa alguna por parte del Estado.
Ordinario: El Estado recibe los pagos del impuesto de manera periódica,
permanente y por ende forma parte del presupuesto nacional.
Directo: El tributo o la obligación recae directamente sobre el sujeto del
enriquecimiento. El contribuyente no puede trasladar el pago del impuesto a otro
sujeto.
Sucesivo: Comprende actividades que se realizan de forma constante o repetitiva,
durante un año, lapso que comprende el ejercicio fiscal, tiempo que debe transcurrir
para que acaezca, ocurra y por ende se perfeccione el hecho imponible y nazca la
obligación tributaria.
El Impuesto Sobre la Renta grava la renta, es decir, la ganancia que produce una
inversión o la rentabilidad del capital. También puede ser el producto del trabajo bajo
relación de dependencia o lo producido por el ejercicio de una profesión liberal.
PRINCIPIOS DE IMPOSICION DEL ISLR.
PRINCIPIO DEL ENRIQUECIMIENTO NETO: Es todo incremento de
patrimonio obtenido en dinero o en especie, que se obtiene sustrayéndole a los ingresos
brutos los costos y deducciones permitidas por la Ley de (ISLR). Asimismo, forma parte
del enriquecimiento neto, el resultado obtenido de la aplicación del Sistema de Ajuste por
Inflación en aquellos contribuyentes sometidos obligatoriamente al mismo. Este principio
implica que la Ley de (ISLR) gravará solamente el incremento patrimonial neto que genere
el sujeto, bien sea persona natural o persona jurídica.
PRINCIPIO DE ANUALIDAD: Este consagra que todo enriquecimiento que va a
ser objeto para la determinación o liquidación del impuesto debe ser obtenido a un período
anual, nunca podrá ser menor a doce (12) meses, ya que esto es lo que va a determinar el
momento en que se inicia y culmina el respectivo ejercicio económico – fiscal del
contribuyente, salvo lo dispuesto en el artículo 13 del Reglamento de la Ley de (ISLR), en
el cual, el primer ejercicio podrá ser menor al iniciar operaciones o en el último cuando
termine la actividad económica de la empresa.
Asimismo, los contribuyentes personas jurídicas podrán optar por el año civil o
bien, el ejercicio económico que más se adecue, puesto que esto va a depender de la
naturaleza de su negocio y al carácter estacional que puedan tener sus ingresos. Cabe
destacar que una vez fijado éste no se podrá modificar a menos que la Administración
Tributaria se lo autorice previa solicitud motivada, tal y como lo dispone el artículo 13 del
Reglamento de la Ley de Impuesto sobre la Renta, del libro de Garay (1997): El ejercicio
anual gravable es el período de doce meses que corresponde al contribuyente.
Quienes se dediquen a realizar actividades comerciales, industriales o de servicios
podrán optar entre el año civil u otro período de doce meses elegido como ejercicio
gravable. El ejercicio de tales contribuyentes puede empezar en cualquier día del año, pero
una vez fijado no podrá variarse sin previa autorización del funcionario competente de la
Administración de Hacienda del domicilio del contribuyente. El primer ejercicio podrá ser
menor de un año.
PRINCIPIO DE AUTONOMÍA DEL EJERCICIO: Este principio establece que
para efectos de la determinación de la obligación tributaria del ejercicio fiscal deben
imputarse sólo los ingresos, costos y gastos que hayan tenido causación u origen dentro del
ejercicio que se está declarando, con excepción de lo establecido en el artículo 94 del
Reglamento de la Ley de Impuesto sobre la Renta, del libro de Garay (1997), cuando
señala:
Se aplicarán al ejercicio gravable los ajustes que se produzcan dentro de dicho
ejercicio, por créditos y débitos correspondientes a ingresos, costos o deducciones de los
años inmediatamente anteriores, siempre que en el año en el cual se causó el ingreso o
egreso, el contribuyente haya estado imposibilitado de precisar el monto del respectivo
ingreso, costo o deducción. (p. 30).
PRINCIPIO DE DISPONIBILIDAD: Se refiere a la oportunidad en el cual los
enriquecimientos obtenidos por un contribuyente serán objeto de declaración a los fines de
la determinación del impuesto y a este respecto, la Ley de Impuesto sobre la Renta (2001)
prevé tres circunstancias de hecho previstas en su artículo 5, como sigue:
Los enriquecimientos provenientes de la cesión del uso o goce de bienes, muebles o
inmuebles, incluidos los derivados de regalías y demás participaciones análogas y los
dividendos, los producidos por el trabajo bajo relación de dependencia o por el libre
ejercicio de profesiones no mercantiles, la enajenación de bienes inmuebles y las ganancias
fortuitas, se considerarán disponibles en el momento en que son pagados. Los
enriquecimientos que no estén comprendidos en la enumeración anterior, se considerarán
disponibles desde que se realicen las operaciones que los producen, salvo en las cesiones de
crédito y operaciones de descuento, cuyo producto sea recuperable en varias anualidades,
casos en los cuales se considerará disponible para el cesionario el beneficio que
proporcionalmente corresponda.
PRINCIPIO DE RENTA MUNDIAL: Este principio responde al aspecto espacial
del hecho imponible, es decir, indica hasta qué punto un enriquecimiento puede ser gravado
por la legislación tributaria venezolana. De acuerdo a lo anterior, los criterios utilizados
para definir el ámbito de aplicación de nuestra legislación en cuanto a la gravabilidad de los
enriquecimientos, son la causa o la fuente de tales enriquecimientos, siendo la causa,
aquella circunstancia de hecho que da origen a la renta y, la fuente, el origen del
enriquecimiento en términos de localidad, es decir, se refiere al lugar donde se encuentra el
domicilio o residencia de quien genera la renta.
Ambos criterios (causa o fuente), aunque puedan estar presentes en determinadas
circunstancias dependiendo del sujeto pasivo, no necesariamente son concurrentes y así
debe entenderse, pues, la ocurrencia de uno de ellos puede condicionar por sí solo la
gravabilidad del ingreso a los efectos del impuesto. En este sentido, la Ley de Impuesto
sobre la Renta enmarca tres (3) clases de sujetos pasivos, los cuales son:
Personas Jurídicas o Naturales domiciliadas o residenciadas en Venezuela: Para esta
clase de sujeto pasivo el factor determinante es la conexión al territorio nacional.
Personas Jurídicas o Naturales no domiciliadas o no residenciadas en Venezuela que
no tengan un establecimiento permanente o base fija en el país: Para este sujeto
pasivo se dice que la fuente es territorial, es decir, la renta la que debe generarse
dentro del país para que sea gravable el enriquecimiento.
Personas Jurídicas o Naturales no domiciliadas o no residenciadas en Venezuela que
tengan un establecimiento permanente o base fija en el país: En este caso la causa
debe ocurrir dentro del país, sin embargo, la gravabilidad del enriquecimiento
depende de la proporción en que éste pueda ser atribuido a dicho establecimiento
permanente o base fija.
EL HECHO IMPONIBLE Y BASE IMPONISBLE.
El hecho imponible es el presupuesto de naturaleza jurídica o económica fijado por
la Ley para configurar cada tributo y cuya realización origina el nacimiento de la obligación
tributaria. La Ley, en su caso, completará la determinación concreta del hecho imponible
mediante la mención de supuestos de no sujeción. Es el presupuesto establecido por la ley
para tipificar el tributo y cuya realización origina el nacimiento de la obligación tributaria.
Base Legal: Código Orgánico Tributario, artículo 36.
La base imponible es la situación jurídica que determina arribar a una cifra sobre la
cual se aplicara un porcentaje que nos permitirá conocer cuánto tiene que pagar el sujeto
pasivo, o sea, es el importe sobre el cual se aplica la tasa o alícuota. En las relaciones
jurídicas tributarias el hecho imponible pone de manifiesto la existencia de una capacidad
económica en los sujetos, pero para que el impuesto pueda ser aplicado, este hecho debe
valorarse de alguna manera, normalmente en unidades monetarias. La base imponible es en
definitiva la magnitud que se utiliza en cada impuesto para medir la capacidad económica
del sujeto, tal que se refleja en topes.
La diferencia radica en que, el Impuesto sobre la Renta, el hecho imponible es la
obtención de renta por una persona, pero la base imponible del impuesto es la cuantía de
esa renta obtenida por el sujeto. En el impuesto sobre el patrimonio la base imponible es el
patrimonio que pertenece a un sujeto.
SUJETOS QUE INTERVIENEN EN ESTE IMPUESTO.
SUJETO ACTIVO: Según el artículo 156 de la Constitución de la República Bolivariana
de Venezuela es de la competencia del Poder Público Nacional:
Según Ordinal 12: La creación, organización, recaudación, administración y control
de los impuestos sobre la renta, sobre sucesiones, donaciones y demás ramos conexos, el
capital, la producción, el valor agregado, los hidrocarburos y minas; de los gravámenes a la
importación y exportación de bienes y servicios; de los impuestos que recaigan sobre el
consumo de licores, alcoholes y demás especies alcohólicas, cigarrillos y demás
manufacturas del tabaco; y de los demás impuestos, tasas y rentas no atribuidas a los
Estados y Municipios por esta Constitución o por la ley.
SUJETO PASIVO: Salvo disposición en contrario de la ley del I.S.L.R., el sujeto
pasivo es toda persona natural o jurídica, residente o domiciliada en Venezuela, la cual
pagarán impuestos sobre sus rentas de cualquier origen, sea que la causa o la fuente de
ingresos esté situada dentro del país o fuera de él. También las personas naturales o
jurídicas no residentes o no domiciliadas en Venezuela estarán sujetas al impuesto
establecido en la ley del I.S.L.R., dicho de otra forma están sometidos al Impuesto Sobre la
Renta los siguientes:
1. Las personas naturales
2. Las compañías anónimas y las sociedades de responsabilidad limitada;
3. Las sociedades en nombre colectivo, en comandita simple, las comunidades, así
como cualesquiera otras sociedades de personas, incluidas las irregularidades o de
hecho.
4. Los titulares de enriquecimientos provenientes de actividades de hidrocarburos y
conexas, tales como la refinación y el transporte, sus regalistas y quienes obtengan
enriquecimientos derivados de la exportación de minerales, de hidrocarburos o de
sus derivados.
5. Las asociaciones, fundaciones, corporaciones y demás entidades jurídicas o
económicas no citadas en los literales anteriores.
6. Los establecimientos permanentes, centros o bases fijas situados en el territorio
nacional.
7. Las herencias yacentes se considerarán contribuyentes asimilados a las personas
naturales; y las sociedades de responsabilidad limitada, en comandita por acciones y
las civiles e irregulares o de hecho que revistan la forma de compañía anónima, de
sociedad de responsabilidad limitada o de sociedad en comandita pro acciones, se
considerarán contribuyentes asimilados a las compañías anónimas.
Estos sujetos se dividen en dos grupos: Personas Naturales y Asimilados. Los cuales
están obligados a declarar y pagar, todas las personas naturales y herencias yacentes
asimiladas a estas, que hayan obtenido durante el ejercicio económico un enriquecimiento
neto anual superior a mil unidades tributarias (1.000 U.T.) o ingresos superiores a mil
quinientas unidades tributarias (1.500 U.T.). De igual manera están obligados las personas
naturales que han obtenido ingresos brutos superiores a dos mil seiscientos veinticinco
unidades tributarias (2.625 U.T.), los cuales se deriven únicamente de las actividades
agrícolas, pecuarias, pesqueras o piscícolas a nivel primario, salvo lo dispuesto en el
Decreto de Exoneración Nº 838 del 31/05/2000.
Las personas naturales que tengan base fija en el territorio nacional, están obligadas
a presentar declaración definitiva conforme a los enriquecimientos obtenidos dentro y fuera
del país atribuible a dicha base fija, en caso de las personas naturales no residentes, están
obligados al cumplimiento de este deber formal cualquiera que sea el monto de sus
enriquecimientos.
Personas Jurídicas y Asimilados: Al igual que las personas naturales, las personas
jurídicas incluyendo a las que se dedican a actividades mineras y de hidrocarburos, están
obligadas a presentar declaración definitiva por los enriquecimientos netos o pérdidas que
obtengan durante el ejercicio, estos son:
1. Compañías Anónimas.
2. Sociedades de Responsabilidad Limitada.
3. Sociedades en Nombre Colectivo o en Comandita Simple.
4. Sociedades de Personas, Irregulares o de Hecho.
5. Comunidades.
6. Titulares de Enriquecimientos por actividades de Hidrocarburos y Conexas.
7. Asociaciones, Fundaciones y Corporaciones.
8. Establecimientos permanentes, centros o bases fijas.
9. Empresas Propiedad de la Nación, los Estados y los Municipios.
TARIFA Y ALICUOTAS.
La tarifa, es la escala que señala los diversos Precios, derechos o Impuestos que se
deben pagar por una Mercancía o un servicio. Se puede determinar como un arancel, o de
derecho aduanero. En esta acepción, corresponde al Impuesto que debe pagarse por la
importación de un Bien en el momento de su internación.
La alícuota, se usa para representar la parte o proporción fijada por ley para la
determinación de un derecho, Impuesto u otra obligatoriedad tributaria. En términos
generales es la parte que mide exactamente a su todo. La parte alícuota es la que se obtiene
de dividir algo en un cierto número de partes iguales.
PERSONA NATURAL Y PERSONA JURIDICA.
Una Persona Natural es una persona humana que ejerce derechos y cumple
obligaciones a título personal. Al constituir una empresa como Persona Natural, la persona
(el dueño de la empresa) asume a título personal todas las obligaciones de la empresa, lo
cual implica que asume la responsabilidad y garantiza con todo el patrimonio que posea
(los bienes que estén a su nombre), las deudas que pueda contraer la empresa. Si, por
ejemplo, la empresa quiebra y es obligada a pagar alguna deuda, la persona deberá hacerse
responsable por esta a título personal y, en caso de no pagarla, sus bienes personales
podrían ser embargados. Una Persona Jurídica es una empresa que ejerce sus propios
derechos y cumple sus propias obligaciones.
Al constituir una empresa como Persona Jurídica, es la empresa (y no el dueño o los
dueños) quien asume todas sus obligaciones, lo cual implica que las deudas que pueda
contraer están garantizadas y se limitan solo a los bienes que pueda tener a su nombre
(tanto capital como patrimonio). Si, por ejemplo, la empresa quiebra y es obligada a pagar
alguna deuda, esta se pagará solo con los bienes que pueda tener la empresa a su nombre,
sin poder obligar al dueño o a los dueños a tener que hacerse responsable por la deuda con
sus bienes personales.
CONTRIBUYENTE ESPECIAL Y UNIDAD TRIBUTARIA.
Los Contribuyentes Especiales están conformados por aquellos sujetos que han sido
expresamente calificados y notificados por el Servicio como tales. Atienden al nivel de
ingresos brutos anuales, según la Gerencia de Tributos Internos de la Región de su
jurisdicción. Estos sujetos pueden ser entes públicos, empresas privadas, personas naturales
o jurídicas. Puede que sean contribuyentes ordinarios del Impuesto al Valor Agregado, lo
cual dependerá del hecho de que estén o no sujetos al Impuesto y que realicen o no los
hechos imponibles según la Ley.
Las declaraciones de los sujetos pasivos especiales deberán ser presentadas. Los
pagos se efectúan según el último dígito del número de Registro de Información Fiscal en
las fechas establecidas en el calendario emitido por la Administración Tributaria. Para ser
calificado como Sujeto Pasivo Especial debe existir notificación escrita de la Gerencia
Regional de Tributos Internos del SENIAT de la jurisdicción donde esté ubicado el
contribuyente. A partir de la fecha indicada en la Providencia, deberán cumplir con sus
Deberes Formales y con el pago de tributos en la forma y lugar que la Administración
Tributaria determine. De no ser así, aunque tenga los niveles de ingresos indicados en la
normativa, no será considerado como “Especial”.
La Unidad Tributaria tiene la finalidad de mantener la vigencia efectiva de la
legislación en tiempos de inflación y la progresividad del sistema tributario. Se define como
una medida de valor expresada en moneda de curso legal (actualmente en Bolívares en el
caso de Venezuela), creada por el Código Orgánico Tributario (COT) y modificable
anualmente por la Administración Tributaria (SENIAT).
Es una medida de valor creada a los efectos tributarios, que permite equiparar y
actualizar a la realidad inflacionaria, los montos de las bases de imposición, exenciones y
sanciones, entre otros, con fundamento en la variación del Índice de Precios al Consumidor
(I.P.C.), principal indicador que usa el Banco Central de Venezuela para el cálculo de la
inflación del país.
Ella tiene aplicación sobre base de cálculo de subsidios (de viviendas), cobro de
aranceles, multas y sanciones, declaración del Impuesto Sobre La Renta ( I.S.L.R.).
Permite, en primer lugar, generar un aumento de la recaudación tributaria. Por otra parte, la
unidad tributaria también repercute en ingresos y gastos: los tickets de alimentación para
los trabajadores, por ejemplo, se calculan basados en el valor de la U. T. Siendo una
variable que permite la actualización constante de leyes que suponen derechos y deberes, la
Unidad Tributaria es un referente a la hora de “calcular” y establecer el “precio” de
“nuestras acciones” en la vida diaria. Por ejemplo, comprar una casa o ser irresponsables en
el cumplimiento de un deber.
TIPO TRIBUTARIO: EXENCION, EXONERACIONES, REABAJAS Y
DESGRAVAMEN
Los tributos son entonces los impuestos, las tasas y las contribuciones. Los tributos
suelen generar confusión ya que es muy común confundirlo con los impuestos, cuando
realmente un impuesto es un tipo de tributo. Los tipos de tributo pueden ser: Impuestos,
tasas y contribuciones especiales.
Exenciones: Las exenciones tributarias son un beneficio legal, social y económico
para ciertas personas, actividades o empresas, porque suprimen el pago de las obligaciones
fiscales. Este tratamiento preferencial se fundamenta en situaciones especiales que señala la
Ley. Las exenciones pueden ser objetivas o subjetivas.
La EXENCIÓN consiste en la dispensa total o parcial del cumplimiento de la
obligación tributaria, otorgada por la ley, en cuyo caso sus beneficiarios están obligados a
informar a la Administración Tributaria para su debida fiscalización y control; en cambio la
EXONERACIÓN consiste en la dispensa total o parcial del cumplimiento de la obligación
tributaria, otorgada por el Ejecutivo Nacional, en lo casos autorizados por la Ley; al igual
que las exenciones sus beneficiarios están obligados a informar a la Administración
Tributaria para su debida fiscalización y control. Están exonerados al pago de este tributo,
las entidades venezolanas de carácter público, el Banco Central de Venezuela y el Fondo de
Inversiones de Venezuela, así como los demás institutos oficiales autónomos que determine
la ley, como por ejemplo:
1. Los agentes y demás funcionarios diplomáticos extranjeros acreditados en la
república, por las remuneraciones que reciban de su gobierno. También los agentes
consulares y otros agentes o funcionarios de gobiernos extranjeros, que con
autorización del gobierno nacional residan en Venezuela, por las remuneraciones
que reciban de sus gobiernos; y las rentas que obtengan los organismos
internacionales y sus funcionarios, de acuerdo con lo previsto en los convenios
internacionales suscritos por Venezuela.
2. Las instituciones benéficas y de asistencia social, siempre que sus enriquecimientos
se hayan obtenido como medio para lograr los fines antes señalados: siempre que en
ningún caso distribuyan ganancias, beneficios de cualquier naturaleza o parte alguna
de su patrimonio a sus fundadores, asociados o miembros y que no realicen pagos a
título de reparto de utilidades o en su patrimonio.
3. Los trabajadores o sus beneficiarios, por las indemnizaciones que reciban con
ocasión de trabajo, cuando le sean pagadas conforme a la ley o a contratos de
trabajo, por los intereses y el producto de los fideicomisos constituidos conforme a
la Ley Orgánica del Trabajo y por los productos de fondo de retiro y de pensiones.
4. Los asegurados y sus beneficiarios, por las indemnizaciones que reciban en razón de
contratos de seguros, pero deberá incluirse en los ingresos brutos aquellas que
compensen pérdidas que hubieren sido incluidas en el costo o en las deducciones.
5. Los pensionados y jubilados, por las pensiones que perciban por concepto de
invalidez, retiro o jubilación, aun en el caso de que tales pensiones se traspasen a
sus herederos, conforme a la legislación que los regula.
6. Los donatarios, herederos y legatarios, por las donaciones, herencias y legados que
perciban.
7. Los afiliados a las cajas, cooperativas de ahorro y a los fondos o planes de retiro,
jubilación e invalidez por los aportes que hagan las empresas u otras entidades a
favor de sus trabajadores, siempre que correspondan a planes de carácter general y
único establecido para todos los trabajadores de la empresa que pertenezcan a una
misma categoría profesional de la empresa que se trate, mientras se mantengan en la
caja o cooperativas de ahorros así como también los frutos o proventos derivados de
tales fondos.
8. Las personas naturales, por los enriquecimientos provenientes de intereses
generados por depósito a plazo fijo, cédulas hipotecarias, certificados de ahorro y
cualquier otro instrumento de ahorro previsto en la Ley General de Bancos o en
leyes especiales, así como los rendimientos que obtengan por inversiones efectuadas
en fondos mutuales o de inversión de oferta pública.
9. Las instituciones de ahorro y previsión social, los fondos de ahorro, y previsión
social, los fondos de ahorro, de pensiones y de retiro por los enriquecimientos que
obtengan en el desempeño de las actividades que le son propias.
10. Las empresas estatales nacionales que se dediquen a la explotación de hidrocarburos
y actividades conexas, por los enriquecimientos extraordinarios provenientes del
comercio que le sea reconocido por sus asociados a los activos representados por
estudios previos, informaciones, conocimientos e instructivos técnicos, formulas,
datos, grabaciones, películas y otros bienes de similar naturaleza relacionados con
los proyectos objeto de asociación y a ser destinados al desarrollo de los mismos en
virtud de los convenios de asociación que dichas empresas celebran.
11. Los enriquecimientos provenientes de los bonos de la deuda pública nacional y
cualquier modalidad de título valor emitido por la república.
12. Los estudiantes becados por los montos que reciban para cubrir sus gastos de
manutención, estudios o formación.
Exoneraciones: Es un derecho del ejecutivo nacional (Presidente de la Republica y
entes adscritos como el Seniat) establecido en el Código Orgánico Tributario para otorgar
el beneficio de la liberación total o parcial del pago del impuesto a través de decretos. l
Código Orgánico Tributario, establece que la Ley que autorice al Ejecutivo Nacional para
conceder exoneraciones, especificará los tributos que comprenda, los presupuestos
necesarios para que proceda y las condiciones a los cuales esta sometido el beneficio. La
ley podrá facultar el Ejecutivo Nacional para someter la Exoneración a determinadas
condiciones y requisitos, entre los cuales tenemos:
El plazo máxima será de cinco años, vencido este lapso, el Ejecutivo Nacional podrá
prorrogarlo. Las exoneraciones concedidas a instituciones sin fines de lucro podrán ser por
tiempo indefinido, aunque tanto las exenciones como las exoneraciones pueden ser
modificadas por ley posterior.
Las exoneraciones serán aplicables al ejercicio fiscal que se encuentre en curso para
la fecha de inscripción en el registro de exoneración, la cual podrá realizarse hasta el último
día del cierre del ejercicio fiscal correspondiente. Solo están obligadas a inscribirse las
personas naturales que hayan obtenido ingresos brutos superiores a dos mil seiscientos
veinticinco unidades tributarias (2.625 U.T.) en el ejercicio anterior. La exoneración
aplicable es la siguiente:
i. Los ejercicios que se inicien en los años 2000, 2001 y 2002, la dispensa será del
100% del impuesto;
ii. Los ejercicios que se inicien en el año 2003, la exoneración será del 90%;
iii. Los que se inicien en el 2004, la exoneración será del 70%;
iv. Los ejercicios que se inicien en el año 2005, la dispensa será del 60%;
v. Los que se inicien en el año 2006, la exoneración será del 50%;
vi. Los ejercicios que se inicien en el año 2007, la exoneración será del 30% del
impuesto
vii. En ningún caso la exoneración será aplicable a los ejercicios fiscales que se inicien
con posteridad al 31 de diciembre del 2007, es decir, en el año 2008.
Desgravámenes: Los desgravámenes son deducciones que la ley permite aplicar a
la renta de un contribuyente, persona natural residente o domiciliada en el país, con el fin
de determinar la base imponible para calcular el impuesto de un ejercicio fiscal
determinado. Las personas naturales residentes en el país podrán gozar de los siguientes
Desgravámenes, siempre y cuando se trate de pagos efectuados en el país durante el
ejercicio gravable respectivo, y que los mismos no hayan podido ser deducidos como gastos
o costos, a los fines de la determinación del enriquecimiento neto gravable:
i. Lo pagado a los institutos docentes del país, por la educación del contribuyente y
sus descendiente no mayores de 25 años. Este límite de edad no se aplicará a los
casos de educación especial.
ii. Lo pagado por el contribuyente a empresas domiciliadas en el país, por concepto de
primas de seguro de hospitalización, cirugía y maternidad.
iii. Lo pagado por servicios médicos, odontológicos y de hospitalización, prestados en
el país al contribuyente y a las personas a su cargo, es decir, ascendiente o
descendientes directos en el país.
iv. Lo pagado por concepto de cuotas de intereses en los casos de prestamos obtenidos
por el contribuyente para la adquisición de su vivienda principal, o de lo pagado por
concepto de alquiler de la vivienda que le sirve de asiento permanente del hogar,
este desgravámen no podrá ser superior a 1.000 U.T. en el caso de pago de cuotas y
de 800 U.T. en el caso de alquiler. (Estos desgravámenes deben de estar
soportados).
FINALIDAD DEL AGENTE DE RETENCION
Los agentes de retención son aquellas personas naturales o jurídicas autorizadas por
la ley para efectuar la retención o percepción del tributo correspondiente. Así mismo, se
han estipulado las obligaciones que estos agentes deben cumplir y las sanciones por el
incumplimiento de las mismas.
CONTRIBUYENTE ESPECIAL Y ORDINARIO.
Un contribuyente Ordinario (del IVA), también puede ser Contribuyente Especial.
Así como un Contribuyente Formal, también puede ser uno Especial. La condición de
Contribuyente Especial está dada solo por el nivel de sus ingresos brutos y la necesaria
designación que haga expresamente el SENIAT.
Los Contribuyentes Especiales están conformados por aquellos sujetos que han sido
expresamente calificados y notificados por el Servicio como tales, atendiendo al nivel de
ingresos brutos anuales, según la Gerencia de Tributos Internos de la Región de su
jurisdicción. Estos sujetos pueden ser o no entes públicos, empresas privadas, personas
naturales o jurídicas; y puede que sean o no contribuyentes ordinarios del Impuesto al Valor
Agregado, lo cual dependerá no de su calificación como contribuyente especial, sino del
hecho de que estén o no sujetos al Impuesto y que realicen o no los hechos imponibles
según la Ley.
Las declaraciones de los sujetos pasivos especiales deberán ser presentadas y en su
caso efectuado los pagos según el último dígito del número de Registro de Información
Fiscal en las fechas establecidas en el calendario emitido por la Administración Tributaria.
UNIDAD VIGENTE DE LOS ULTIMOS 5 AÑOS.
AÑO VALOR U.T AUMENTO FECHA DE GACETA
(%) VIGENCIA OFICIAL
2015 Bs. 150,00 18,11% 25/02/2015 Gaceta 40.608
2016 Bs. 177,00 18% 11/02/2016 Gaceta 40.846
2017 Bs. 300,00 70% 01/03/2017
2018 Bs. 500,00
2018 Bs 850,00
2018 Bs. 1.200,00 41,10% 20/06/2018 Gaceta 41.388
2018 Bs. S 17,00 140% 11/09/2018 Gaceta 41.479
2019 Bs. 50,00 34,00% 11/09/2018 Gaceta 41.597
2020 Bs. S 1.500,00* 2900% 13/03/2020 Gaceta 41.389
EL DECRETO 1808.
Este decreto fue declarado en fecha 23 de abril de 1997. En ejercicio de la
atribución que le confiere el ordinal 10° del Artículo 190 de la Constitución, en
concordancia con lo dispuesto en el parágrafo cuarto del Artículo 78 de la Ley de Impuesto
sobre la Renta, en Consejo de Ministros, mediante decreto 1808: REGLAMENTO
PARCIAL DE LA LEY DE IMPUESTO SOBRE LA RENTA EN MATERIA DE
RETENCIONES. Establece que están obligados a practicar la retención del impuesto en el
momento del pago o del abono en cuenta y a enterarlo en una oficina receptora de fondos
nacionales dentro de los plazos, condiciones y formas reglamentarias aquí establecidas, los
deudores o pagadores de los siguientes enriquecimientos o ingresos brutos a los que se
refieren los artículos 27, 32, 35, 36, 37, 39, 40, 41, 42, 51, 53, 65, 66 y 68 de la Ley de
Impuesto sobre la Renta. En los casos de personas naturales residentes en el país, la
retención del impuesto sólo procederá si el beneficiario de las remuneraciones obtiene o
estima obtener, de uno o más deudores o pagadores, un total anual que exceda de mil
unidades tributarias (1.000 U.T.). Cuando el beneficiario no permanezca el tiempo
establecido para ser residente en el país, el agente de retención deberá retener conforme al
encabezado de este artículo, además, será responsable solidario ante el Fisco Nacional por
las cantidades dejadas de retener, según lo establecido en el Código Orgánico Tributario.
METODOLOGIA PARA LA DETERMINACION DEL ISLR
Según el artículo 79 de la Ley del ISLR, deben declarar el ISLR todas aquellas
personas naturales y herencias yacentes asimiladas a estas, que hayan obtenido durante el
ejercicio económico un enriquecimiento neto anual superior a 1.000 tributarias o ingresos
brutos superiores a 1.500 unidades tributarias (ver: Ingresos brutos vs. ingresos de
enriquecimiento neto). Cuando una de estas dos condiciones se cumpla (1.000 UT de
enriquecimiento o 1500 UT de ingresos) corresponde declarar el ISLR.
Están exoneradas del ISLR aquellas personas naturales con ingresos brutos inferiores o
iguales a 2.625 unidades tributarias siempre que que deriven únicamente de actividades
agrícolas, pecuarias, pesqueras o piscícolas a nivel primario, según lo dispuesto en el
Decreto de Exoneración N° 838 del 31/05/2000. Sin embargo, los beneficiarios de esta
exoneración deben presentar una declaración jurada dentro de los tres primeros meses a la
finalización del ejercicio fiscal.
Las personas naturales con base fija en el territorio nacional, están obligadas a
presentar declaración definitiva conforme a los enriquecimientos obtenidos dentro y fuera
del país atribuible a dicha base fija, en caso de las personas naturales no residentes, están
obligados al cumplimiento de este deber formal cualquiera que sea el monto de sus
enriquecimientos.
Para el cálculo del Impuesto sobre la Renta de las personas naturales, se debe
determinar su enriquecimiento neto, es decir, el incremento de patrimonio que han tenido
durante el ejercicio gravable. Para determinar el enriquecimiento neto se deben restar los
costos y deducciones permitidos por la Ley, a sus ingresos brutos. Cuando los ingresos sólo
se correspondan a salarios y remuneraciones obtenidos por la prestación de servicios
personales bajo relación de dependencia, éstos equivalen al enriquecimiento neto.
EL AR-I Y SU USO.
La forma AR-I es una planilla oficial del SENIAT donde el trabajador estima sus
ingresos y sus gastos con el fin de obtener el porcentaje de retención del ISLR que su
empleador debe aplicar en la oportunidad del pago de su sueldo o salario. El AR-I permite
proveer al patrono la información actualidad de la estimación de ingresos y gastos.
DECLARACIÓN LA DEFINITIVA Y LA ESTIMADA DEL ISLR
Es importante recordar que el ejercicio anual gravable, en el caso de ciertas personas
naturales o jurídicas, pudiera ser el año civil u otro período de doce meses, elegido. No
obstante, en la mayoría de los casos el ejercicio corresponde al año civil. (Art. 146 RISLR).
En los casos de tributos que se liquiden por períodos anuales, la unidad tributaria aplicable
será la que esté vigente durante por lo menos 183 días continuos del período respectivo y,
para los tributos que se liquiden por períodos distintos al anual, la unidad tributaria
aplicable será la que esté vigente para el inicio del período. (Art. 3 del COT)
Las personas naturales residentes en el país y las herencias yacentes que obtengan ganancia
mayor a 1.000 Unidades Tributarias de enriquecimiento global neto, o ingresos brutos
mayores a 1.500 Unidades Tributarias, de enriquecimiento bruto, están obligadas a declarar
el ISLR. Las personas que se dediquen exclusivamente a actividades agrícolas, pecuarias,
pesqueras y piscícolas a nivel primario, igualmente estarán obligadas siempre que tengan
ganancia de más de 2.625 Unidades Tributarias de ingresos brutos (Art. 79 LISLR).
¿Cuánto debe haber obtenido, una persona jurídica durante el Las personas jurídicas están
obligados a presentar la declaración definitiva de rentas, cualquiera sea el monto de su
enriquecimiento o pérdida que haya obtenido en el ejercicio.(Art. 79 LISLR)
LA DECLARACION ESTIMADA DEL ISLR.
La Declaración Estimada de Impuesto sobre la Renta, es un deber formal
establecido en la Ley y su Reglamento, de la cual se obtiene el pago del tributo de forma
anticipada a través de los medios y mecanismo autorizados por la Administración
Tributaria (SENIAT).
Están obligados a determinar y pagar el impuesto sobre la renta estimado, los
contribuyentes que hayan obtenido en el ejercicio inmediatamente anterior
enriquecimientos netos superiores a mil quinientas unidades tributarias (1.500 U.T.)
Para los sujetos pasivos especiales la declaración estimada de ISLR queda
temporalmente suspendida mientras se encuentre vigente el Decreto Constituyente sobre el
Régimen Temporal de Pago de Anticipo del Impuesto al Valor Agregado e Impuesto sobre
la Renta, publicado en Gaceta Oficial N° 6.396 Extraordinario del 21 de agosto de 2018, ya
que dicho régimen sustituye las disposiciones de anticipos contenidas en la Ley de
Impuesto Sobre la Renta y su Reglamento. Se exceptuarán de la obligación, las sociedades
de personas y las comunidades, cuando sus enriquecimientos sean gravables en cabeza de
sus socios o comuneros.
¿Cuál es la base de cálculo? La base imponible que deben considerar los
contribuyentes obligados a presentar la Declaración Estimada de Rentas, será el ochenta
por ciento (80%) del enriquecimiento global neto correspondiente al año inmediato
anterior. De acuerdo con lo establecido en la Providencia Administrativa N°
SNAT/2004/0063 publicada en la Gaceta Oficial Nro. 37.877 del 11de febrero de 2004, los
sujetos pasivos deberán presentar la declaración anticipada dentro de la segunda quincena
del sexto mes posterior al cierre del ejercicio. El anticipo que resulte a pagar, podrá ser
cancelado hasta en 6 porciones de iguales montos, mensual y consecutivamente. En cuanto
a los contribuyentes que se dedique a realizar actividades mineras o de hidrocarburos y
conexas, la declaración de impuesto anticipado se deberá presentar dentro de los 45 días
continuos al cierre del ejercicio, de conformidad a lo establecido en el artículo 159 del
Reglamento de la LISLR.
Se exceptúan de este cumplimiento, los sujetos pasivos calificados como especiales,
debido al Régimen Semanal de Anticipos del Impuesto sobre la Renta, establecido en
Gaceta Oficial en agosto de 2018. Para aquellos contribuyentes que cumplan con los
supuestos establecidos en el ordenamiento jurídico que rige la materia y cuyo cierre
corresponda al ejercicio regular, es decir, 31 de diciembre de 2019, el lapso para presentar
la declaración estimada de rentas será dentro de la segunda quincena de junio 2020.
CONCLUSIÓN.
Los impuestos nacionales como el IMPUESTO SOBRE LA RENTA (ISLR), sirven
para financiar los servicios y las obras de carácter general que hace el gobierno de turno.
Entre estos servicios destacan la educación, la salud, la seguridad, la justicia y las obras de
bien para la ciudadanía en materia de infraestructura, lo relativo a la vialidad nacional y la
infraestructura comunal.
En Venezuela, el Impuesto Sobre la Renta (ISLR) es un arancel tributario que se
declara y paga de manera obligatoria en los primeros tres meses del año (enero, febrero y
marzo) al estado. Es calculado de acuerdo a los ingresos percibidos por el contribuyente
durante el año fiscal anterior. Los montos que se deben cancelar al Fisco Nacional, son
calculados en base a la Unidad Tributaria (UT) creada en 1994 y que representa un valor
referencial impuesto por el ejecutivo nacional, fundamentado en el Índice de Precios al
Consumidor (IPC).
Los impuestos representan una importante fuente de ingresos para el gobierno
nacional, ya que posteriormente son reinvertidos en educación, salud, implementación de
justicia y seguridad, así como otros temas fundamentales para el país.
Es importante destacar que aquellos ciudadanos venezolanos sujetos a la norma, que
incumplan ya sea con la declaración o el pago oportuno del ISLR serán objeto de sanciones
por parte de la Administración Aduanera y Tributaria. Estas multas oscilan de acuerdo a su
gravedad entre las 50 y las 150 UT. El ISLR persigue el objetivo de ser destinado a la
justicia social, entendiéndose por esta la desigualdad social existente, donde éste impuesto
será destinado a que las clases sociales más pobres para que obtengan de una u otra forma
una mejor calidad de vida.
El Impuesto Sobre La Renta (ISLR) constituye uno de los instrumentos de mayor
obtención de ingresos no petroleros por parte del Estado Venezolano, razón por la cual ha
sido objeto de numerosas reformas, unas necesarias y otras no, destinadas al logro de la
racionalidad que todo sistema tributario debe alcanzar, a cuyo efecto, se armonizarán los
objetivos que se persiguen y los medios empleados.
Las leyes tributarias nacionales podrán gravar hechos ocurridos total o parcialmente
fuera del territorio nacional, cuando el contribuyente tenga nacionalidad venezolana, esté
residenciado o domiciliado en Venezuela, o posea establecimiento permanente o base fija
en el país. La ley procurará evitar los efectos de la doble tributación internacional.
La ley de Impuesto Sobre La Renta (ISLR) ha sido objeto de varias correcciones
significativas con el fin de adaptarla no sólo a la economía nacional, sino también a la
necesidad de estimular la inversión nacional y extranjera, a través de una plataforma
jurídica segura, obteniendo así el estado una herramienta fundamental para la reactivación
económica del País.