.7.
Carácter científico del Derecho Procesal
La ciencia es un cuerpo de doctrina metódicamente formado y ordenado, que
constituye un ramo particular del saber humano.
Si desglosamos el nombre de derecho procesal tenemos, que utilizamos el
vocablo derecho, porque le damos el sentido que le corresponde como rama
de las ciencias de la cultura, y así decimos que es un conjunto de normas
que integran una rama particular del ordenamiento jurídico general.
El Derecho Procesal Civil supone un saber sistemático, coherente, unitario y
universal de las normas jurídicas procesales. Supera a la simple práctica
(praxis) que sólo alude a un saber empírico y no a un saber razonado.
Supera también a la simple enunciación de las leyes de la Escuela
Exegética.
¿Qué es la exégesis? Es explicar e interpretar un texto. Se denominan
exégetas a quienes se dedican a explicar un texto bíblico. En derecho la
Escuela Exegética es la que lo enseña describiendo las normas jurídicas, así
ocurría con el Código Civil francés explicado por Duranton. En Venezuela la
Escuela de la Exégesis es la utilizada y es la manera de concebir el Derecho
Procesal por nuestros antiguos procesalitas, quienes se limitaban a hacer
una exposición descriptiva de la norma procesal. El Derecho Procesal supera
a la exégesis jurídica pues el derecho es más que la simple explicación de la
ley procesal.
Procesal, tiene relación con el objeto estudiado: El Proceso. No se trata de
estudiar el procedimiento que es el aspecto exterior del proceso. El proceso
es una idea teleológica, se halla referida a un fin. El proceso es una
contienda apuntado al fin de cumplir con la función jurisdiccional y lograr la
justicia, entendida ésta, como la solución de la controversia ajustada a la
verdad.
Y se utiliza el vocablo civil por oposición a penal, administrativo, laboral y
constitucional; comprende todo aquello que convencionalmente se denomina
Derecho Civil.
De manera que el Derecho Procesal Civil y el Penal son ramas autónomas
de la ciencia jurídica, porque tiene un objeto propio, diferenciándose de otras
ramas de la ciencia jurídica que toman como objeto otras conductas como
las que considera el Derecho Procesal Constitucional, el Derecho Procesal
Laboral, el Derecho Procesal Tributario, el Derecho Procesal Administrativo,
etcétera.
En conclusión, tanto el Derecho Procesal Civil como el Derecho Procesal
Penal, al igual que las otras ramas procesales:
• Tienen sus propios principios científicos y dogmáticos, que forman sus
estructuras y los diferencian de las otras ramas del derecho.
• Tienen su propia elaboración doctrinal y científica.
• Participan en sus resultados de las notas de certeza y universalidad propias
de la ciencia.
Quedó resuelta la posición doctrinaria sobre el procedimiento contencioso-
administrativo, que consideraba que no había adquirido las características
que permitieran concretar un derecho procesal administrativo, y lo
estudiaban como un conjunto de normas procesales tomadas del Derecho
Procesal Civil, con algunas variaciones, que forman los procedimientos
administrativos. Igual consideración hacían con el procedimiento laboral,
agrario y tributario, quedando a salvo lo expuesto supra y la opinión contraria
de importantes juristas patrios, entre otros Zoppi, Caballero Ortiz y Duque
Corredor, cuyas opiniones son acertadas, en el sentido de que en relación al
Derecho Administrativo y al Derecho Agrario, existen ramas procesales
autónomas conformadas por el Derecho Procesal Administrativo y el
Derecho Procesal Agrario. En respaldo de esta posición cabe citar a quienes
afirman:
... que en Venezuela hay un sistema procesal contencioso administrativo,
porque se dan los tres elementos necesarios para que exista un sistema
procesal: 1. Definición de la competencia por la materia. 2. Tribunales
especiales. Y 3. Procedimientos especiales.
Y por tal razón, preconizan un sistema procesal contencioso administrativo,
diferente del civil y de cualquier otro.
En conclusión y con igual fundamento consideramos pertinente un Derecho
Procesal Laboral, un Derecho Procesal Constitucional, un Derecho Procesal
Militar y un Derecho Procesal Tributario.
ntroducción
La Teoría General del Proceso es una disciplina jurídica con un dominio
exactamente fijado y con un régimen jurídico determinado que establece los
principios básicos para estudiar todas las ramas de Derecho Procesal, abarcando
los aspectos siguientes:
• fija las normas y requisitos para hacer efectivo el derecho positivo.
• La función jurisdiccional y los funcionarios del Estado que la ejercen.
•Las personas que están sometidas a la jurisdicción. La sistematización del
estudio del derecho procesal a
través de la Teoría General del Proceso pretende que las normas procesales
no queden como un conjunto de reglas esotéricas estructuradas para
obstaculizar la correcta aplicación de las normas del derecho
sustantivo y aspira que se cumplan con los postulados fundamentales de la
vigencia del Estado de derecho: seguridad jurídica y paz social ante la
percepción colectiva de existir justicia.
Los principios propiciados y aglutinados ordenadamente por la doctrina
de la Teoría General del Proceso y válidos para todas las ramas del Derecho
Procesal, están íntimamente relacionados con el orden público procesal.
El orden público procesal está conformado por un conjunto de valoraciones
éticas, sociales, económicas y políticas, en un tiempo y espacio geográfico
determinado, que al compenetrarse con el ordenamiento procesal, éste considera
de obligatorio cumplimiento.
1.1. El Derecho procesal. Concepto 1.1.0. En la Teoría
General del Proceso
Podemos decir que es el conjunto de normas que se refieren a los
requisitos y maneras de acudir ante el órgano jurisdiccional.
Devis Echandia lo define como:
La rama del derecho que estudia el conjunto de normas y principios
que regulan la función jurisdiccional del Estado y por tanto, fija el
procedimiento que se ha de seguir para obtener la actuación del
derecho positivo y que determinan las personas que deben
someterse a la jurisdicción del Estado y los funcionarios
encargados de ejercerla.
Ésta es una definición descriptiva porque:
• Presenta al Derecho Procesal como un derecho instrumental.
• Considera a la jurisdicción como una función del Estado.
• Se refiere a los funcionarios encargados de ejercer esa función.
• Menciona el procedimiento.
• Se refiere a las personas sometidas a la jurisdicción.
1.2.1. En sentido estricto
El Derecho Procesal Civil "Es la rama de la ciencia jurídica que estudia la
naturaleza, desenvolvimiento y eficacia del conjunto de relaciones jurídicas
denominado proceso civil."
Esta definición implica admitir el carácter científico del Derecho Procesal Civil. Se
ha dicho que el Derecho Procesal Civil no debe enseñarse en las Universidades,
sino que debe aprenderse en la práctica profesional. Coincidimos con quienes
expresan que: Un practicón (quien practica sin conocer la teoría) nunca podrá
ser jurista; en cambio, un jurista puede ser un buen práctico.
1.2. Contenido
Su contenido se refiere al proceso o más concretamente a los
procedimientos y por extensión a todo lo que tenga relación, por eso
tradicionalmente se considera como parte integrante lo referente con la
formación de los órganos jurisdiccionales que es más bien un derecho judicial
cuya formación parece iniciarse recientemente, pero, al igual que la jurisdicción
voluntaria prevista en el artículo 895 del Código de Procedimiento Civil, no tiene
un verdadero carácter procesal porque no hay contraparte ni litigio.
El contenido del Derecho Procesal lo podemos agrupar en varios aspectos:
• Una parte institucional que comprende las normas sobre la formación y
funcionamiento de los órganos judiciales, su jurisdicción y competencia.
• Un aspecto que agrupa lo relativo a las partes en el proceso regulando su
capacidad, legitimación, asistencia y representación.
• Un aspecto real que se refiere a las acciones o más bien pretensiones,
cuestiones previas, pruebas y a los actos procesales.
• Un aspecto práctico referente a los trámites y diligencias que deben
seguirse en cada tipo de juicio y su correspondiente ejecución dentro de los
lapsos procesales.
• Un carácter parajudicial referente a los actos de jurisdicción voluntaria y a
los casos de arbitraje.
1.3. Las ramas del Derecho Procesal
Principalmente, el Derecho Procesal se ha dividido en dos ramas: el
Derecho Procesal Civil y el Derecho Procesal Penal. Pero, de acuerdo con la
naturaleza de la norma jurídica que se pretende hacer valer ante el órgano
jurisdiccional podemos también estar en presencia de:
• Un Derecho Procesal Administrativo que establece los requisitos y
maneras para la aplicación, impugnación o revocatoria de los actos
administrativos de efectos generales o particulares, cuyo principal
instrumento adjetivo es la Ley Orgánica de Procedimientos Administrativos
promulgada el 10 de julio de 1981.
• Del Derecho Procesal Tributario que establece los requisitos y trámites
para hacer efectivos los tributos de los contribuyentes frente al Fisco
Nacional, Estatal y Municipal; y además para impugnar los actos de la
Administración en materia tributaria. Está regido por el Código Orgánico
Tributario, las Leyes Orgánicas de Contra10ría, de Procedimientos
Administrativos y de Hacienda Pública Nacional; y por las leyes de los
estados y por las ordenanzas municipales.
• Un Derecho Procesal Militar para determinar la aplicación de las penas y
sanciones a las personas que están en los supuestos previstos en las leyes
militares, y además organizador de la administración de justicia en materia
penal-militar, regido principalmente por el Código de Justicia Militar y el
Reglamento de Castigos Disciplinarios Nº 6. En países desarrollados como
Francia el Derecho Procesal Militar sólo se aplica en caso de guerra.
• Un Derecho Procesal Agrario que tiene por objeto dirimir los asuntos
contenciosos que se susciten con motivo de las leyes que regulan la
propiedad de los predios rurales, las actividades de la agroindustria, los
recursos naturales renovables en los fundas y las estipulaciones de los
contratos agrarios, tal como 10 prevé la Ley de Reforma Agraria y la Ley
Orgánica de Tribunales y Procedimientos Agrarios.
Román Duque Corredor denomina su libro Derecho Procesal Agrario…
porque el hecho que existan tribunales especializados, una
competencia por razón de la materia y procedimiento especial permite
hablar de un Derecho Procesal Especial, aunque no tenga una
suficiencia propia frente al proceso común como sucede con el
Proceso Penal
• Un Derecho Procesal Laboral que establece los requisitos para hacer valer
los derechos y deberes derivados de las relaciones entre los trabajadores y
sus patronos, regido en Venezuela por la Ley Orgánica del Trabajo del 20 de
diciembre de 1990, y por la Ley Orgánica Procesal del Trabajo del 13 de
agosto de 2002.
• Un Derecho Procesal Constitucional que establece los procedimientos para
hacer efectivos los derechos y garantías constitucionales, de acuerdo a la
Constitución ya la Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y Garantías
Constitucionales.
• Además, un Derecho Constitucional Procesal como referencia a las
categorías procesales elevadas a normas constitucionales para reforzarlas y
en concreto relacionadas con el debido proceso: Derecho a la justicia, tutela
judicial efectiva, igualdad de oportunidades, plazo razonable, juez natural,
etc. Como bien señala Morello, después de la Segunda Guerra Mundial se
ha intensificado la Constitucionalización del litigio.
Con las distintas ramas procesales se supera la tesis de quienes prefieren
hablar más bien de un procedimiento en vez de derecho procesal, verbigracia:
procedimiento laboral o procedimiento agrario, porque aún no han adquirido las
características para considerarlos como ramas autónomas del derecho procesal.
La distinción más importante y tradicional es la de Derecho Procesal Civil y
Derecho Procesal Penal.
Concepto del Derecho Procesal Penal.
Es el complejo de normas, directa o indirectamente sancionadas,
que se fundamentan sobre la institución del órgano
Jurisdiccional y que regula la actividad dirigida a la confirmación de
las condiciones que hacen aplicable en concreto el derecho sustancial
penal.
Aguilera de paz tiene una definición más sencilla: "es el conjunto de
disposiciones o preceptos que regulan el poder punidor del estado"
No es tan completa como la anterior.
Según la corriente unitaria, tradicionalmente ambos derechos procesales
permanecieron unidos y eran tratados sin distinción, pero con el desarrollo del
derecho procesal se constituyen estas dos ramas fundamentales, por influencia
de la corriente diversificadora. En el Derecho Procesal Civil se le da libertad a los
particulares de ejercer e invocar la protección del Estado en sus conflictos, pero
en el Derecho Procesal Penal, el Estado tiene una función punitiva
independientemente de que el particular invoque su protección, a menos que se
trate de delitos de acción privada.
Algunos años atrás en Venezuela, ser abogado penalista era relativamente
fácil, ya que su actividad se regía por el Código Penal y por el Código de
Enjuiciamiento Criminal de 1926. Esto cambió con la incorporación de nuevas
leyes penales que incluyeron variadas normas sustantivas y adjetivas. Entre
otras tenemos: la Ley Orgánica de Salvaguarda del Patrimonio Público (1982)
derogada, y sustituida por la Ley contra la Corrupción vigente desde el 7 de abril
de 2003; la Ley Orgánica de Sustancias Estupefacientes y Psicotrópicas (1984),
modificada el 13 de agosto de 1993 (anteriormente toda la problemática sobre
drogas se reducía al artículo 367 del Código Penal); la Ley de Libertad Provisional
bajo Fianza del 9 de diciembre de 1992. Y posteriormente la Ley de Beneficios en
el Proceso Penal del 25 de agosto de 1993 (derogada por el C.O.P.P., ello de julio
de 1999) con la innovación del corte de la causa en providencia, que permitía
terminar el juicio cuando el procesado, por un delito cuya pena máxima no
excede de 3 años, admite su responsabilidad en el acto de cargos. Esto es algo
parecido a la admisión de los hechos prevista en el artículo 376 del COPP. Se
perseguía descongestionar los juzgados penales de procesos por delitos leves o
levísimos ya que el reconocimiento de responsabilidad equivale a una sentencia
condenatoria. La Ley de Beneficios en el Proceso Penal derogó la Ley de
Sometimiento a Juicio y Suspensión Condicional de la Pena de 1979. También
cabe mencionar la Ley de Redención Judicial de la Pena por el Trabajo y el
Estudio de fecha 3 de septiembre de 1993.
La derogada Ley Orgánica de Salvaguarda del Patrimonio Público absorbió
algunos delitos del Código Penal y creó nuevos tipos delictivos; innovó sobre la
posibilidad del juicio en ausencia y los defensores. Sobre este particular se
planteó una controversia en la suprimida Corte Suprema de Justicia con motivo
de un amparo ejercido por un grupo de abogados frente a decisiones judiciales
que pretendían imponer la designación de defensores públicos en detrimento de
los defensores privados. El articulo 92 Ley Orgánica de Salvaguarda del
Patrimonio Público no decía que el juez no pueda nombrar defensores privados.
Además es un contrasentido, por decir lo menos, distraer la noble función de
esos defensores públicos ya recargados de trabajo por la atención de numerosos
enjuiciados que no tienen medios para sufragar un abogado privado. Por último,
es paradójico que se utilice a los defensores públicos -pagados por el Estado-
para defender a personas que presuntamente han atentado contra el patrimonio
del Estado. La controversia fue resuelta por la Sala Penal de la antigua Corte
Suprema de Justicia a favor de la designación del defensor privado y se convirtió
en jurisprudencia del suprimido Tribunal Superior de Salvaguarda del Patrimonio
Público, en el sentido de permitir la designación de abogados particulares a los
enjuiciados en ausencia. En estos casos el abogado debía presentar poder judicial
para ser designado defensor del ausente.
Finalmente, en esta enumeración de leyes adjetivas penales, debemos
señalar el Código Orgánico Procesal Penal vigente a partir del 10 de julio de 1999
que hace un giro radical en relación a los principios procesales rectores del
proceso penal. Como efecto de su vigencia quedaron derogados los
procedimientos previstos en las leyes antes mencionadas y además suprimió el
juicio en ausencia.
Modernamente las corrientes integracionistas latinoamericanas proponen
para Iberoamérica un modelo uniforme de Código Procesal Civil y otro de Código
Procesal Penal. 8 Así lo recogen las sesiones de trabajo presididas por los
maestros Enrique Véscovi y José Barbosa Moreira, publicadas por el Ministerio de
Justicia español. Estos Códigos modelos pretenden promover los aspectos
coincidentes de nuestros sistemas procesales y en definitiva elaborar los
métodos procesales como respuestas a las antiguas formulaciones.
1.4. Naturaleza del Derecho Procesal
La cuestión de saber si el Derecho Procesal forma parte del Derecho Público
o del Derecho Privado tiene importancia desde el punto de vista práctico porque
en las legislaciones que consideran al Derecho Procesal Civil como una rama del
Derecho Público, acuerdan al juez amplias facultades en la dirección del proceso,
así ocurre en la legislación germana, en cambio en otras legislaciones como la
argentina, que lo consideran dentro del Derecho Privado, el juez viene a ser un
simple espectador en la contienda. El estado actual de la ciencia jurídica permite
afirmar que el Derecho Procesal forma parte del Derecho Público, porque al igual
que el Derecho Constitucional y el Derecho Administrativo, regula una función del
Estado. Esto no quiere decir que se excluya totalmente la facultad de las partes
para influir en el proceso y hasta apartarse totalmente del mismo como ocurre en
el arbitraje o arbitramiento, en los acuerdos reparatorios, y parcialmente como
ocurre con la incorporación de asociados; además, tampoco debe olvidarse el
carácter subsidiario de la intervención del Estado, de manera que si por su
esencia constituye una función pública, está puesta al servicio del Derecho
Privado para hacer efectivas sus instituciones.
El Derecho Procesal pertenece al ámbito del Derecho Público y viene a
regular las relaciones entre los ciudadanos y el Estado con motivo del ejercicio de
la jurisdicción que es una función pública estatal. Los particulares respecto del
Estado no están en igualdad (entre ellos sí) sino de subordinación, en la cual el
Estado aparece en un plano superior y les informa su decisión.
Como consecuencia de la naturaleza pública del Derecho Procesal, en
principio es imposible un proceso convencional, en donde los particulares alteren
las reglas legales para la tramitación de los juicios. Ahora la naturaleza pública
del Derecho Procesal no quiere decir que todas sus normas son imperativas,
porque también hay normas dispositivas o supletorias que se aplican si las partes
no disponen otra cosa, como es el caso de las relaciones jurídicas regidas por el
Derecho Procesal Civil.
1.5. Caracteres del Derecho Procesal
• Constituye una rama autónoma de la ciencia jurídica. En su origen las
reglas de procedimiento (adjetivas) estaban confundidas con las normas de
fondo (sustantivas o materiales) y sometidas a principios análogos, pero a
medida que el procedimiento fue independizándose hasta constituir una
disciplina autónoma, se le reconoció un régimen jurídico propio. La
separación entre el Derecho Civil y el Derecho Procesal Civil es
relativamente reciente ya que antes no se concebía la separación entre el
procedimiento y el asunto de fondo. Los romanos confundían la acción con
el derecho; no se preguntaban si tenían derecho a algo sino si tenían una
acción frente a un caso litigioso. Tampoco se distinguía entre Derecho Civil
y Derecho Penal.
En la legislación española se advierte un principio de separación en el Fuero
Juzgo y en las Siete Partidas.
En Francia, con la Ordenanza francesa del año 1667, la regulación del
proceso adquiere fisonomía propia y, posteriormente, se dictó el Código de
Procedimiento Civil francés de 1806 que sirvió de modelo para Europa y
Latinoamérica.
• Una característica particular del Derecho Procesal Civil es la relación
estrecha con el Derecho Civil. El hecho de afirmar la autonomía del Derecho
Procesal Civil no autoriza a negar sus vinculaciones con el Derecho Civil, ya
que muchas veces es necesario acudir a instituciones autónomas o puras
del Código Civil para el desenvolvimiento del proceso! Así por ejemplo, la
capacidad para actuar en juicio se rige por las reglas de la capacidad de
obrar; el artículo 18 del Código Civil establece que las personas naturales
adquieren capacidad de obrar al cumplir 18 años de edad. También, no
obstante esa autonomía, existen vínculos cercanos con otras ramas del
derecho como el Derecho Administrativo en lo referente a los
procedimientos contencioso-administrativos, que establecen normas de
procedimiento propias, pero otras normas son del Derecho Procesal Civil
aplicado supletoriamente (Cf. La derogada Ley Orgánica de la Corte
Suprema de Justicia y sustituida por la Ley Orgánica del Tribunal Supremo
de Justicia del 20-05-04).
Esa vinculación con otras ramas del derecho se pone de manifiesto en el
artículo 20 del derogado Código de Enjuiciamiento Criminal de 1926 al establecer
la aplicación de normas procesales civiles para aclarar dudas. También en el ar-
tículo 320 del COPP en relación a las reclamaciones o tercerías durante el
proceso con el fin de pretender la devolución de bienes incautados; en este caso
la norma dispone que la incidencia de devolución se tramite conforme al artículo
607 del Código de Procedimiento Civil.
• Es común decir que el Derecho Procesal es un derecho formal, en cuanto
no regula directamente el goce, uso o disfrute de un derecho o de un bien,
sino que establece la forma de las actividades que deben realizarse para
obtener del Estado la garantía del goce del bien. Esto ha sido criticado
porque se puede pensar que el Derecho Procesal es un derecho secundario,
y lo cierto es que el mismo también procura el goce de bienes, por ejemplo
el ejercicio de la acción es un bien de la vida garantizado por una norma
procesal.
• De todas maneras el Derecho Procesal se caracteriza como un derecho
instrumental o de contenido técnico jurídico, en el sentido de no ser un fin
en sí mismo, sino que sirve de instrumento para lograr la observación del
derecho sustantivo o material, porque sus normas están dirigidas a hacer
efectivas otras normas.
1.6. Terminología
Sólo algunos conceptos con los que el estudiante que se inicia debe
compenetrarse, a saber:
Parte es toda persona natural o jurídica que interviene en un proceso en
defensa de un interés o derecho. Dicho de otra manera, parte es cualquier sujeto
de derecho que solicita o en cuyo nombre se pide al órgano jurisdiccional la
aplicación de la ley mediante una sentencia favorable.
Parte actora es aquella que invoca la existencia de un derecho a su favor y,
la parte demandada es aquella frente a la cual se invoca la pretensión de la actor
a, o sea que es la parte contra quien se dirige la pretensión contenida en el libelo
de demanda.
Libelo de demanda es el escrito contentivo de la pretensión de la parte
actora.
Litigio (Litis, juicio, causa, pleito o proceso) es la contienda judicial entre
partes.
Acusación en el Derecho Procesal Penal, es poner en conocimiento del
órgano jurisdiccional la comisión de un hecho punible imputable a una persona
determinada, para que le apliquen la pena. La doctrina denomina querella a la
acusación y por lo tanto, la utiliza para expresar el ejercicio de la acción penal
contra el responsable de un delito.
Denuncia acto por el cual se pone en conocimiento a la autoridad, de un
hecho sancionado en las leyes, para que se averigüe y determine quién es el
responsable y se le castigue.
En materia penal las partes se denominan: acusador o querellante, es la
parte que introduce ante el órgano jurisdiccional la solicitud para que se le
aplique la sanción penal a una persona cuya conducta se encuentra dentro de los
supuestos previstos en las normas penales; y acusado o imputado, es la persona
a quien se le imputa la comisión de un delito. En el proceso penal se utilizan
indistintamente las palabras reo, indiciado, procesado,
querellado o imputado, para referirse a la persona en contra de quien se tramita
la averiguación penal.
Según la especialidad del procedimiento varía la terminología, así en los
juicios posesorios: querellante es quien reclama la posesión; querellado es
aquella parte frente a la cual se invoca la posesión. En el juicio penal el COPP
(Art. 304) utiliza el vocablo querellante para referirse al particular que acusa al
imputado. También el legislador en juicios penales contra el Presidente de la
República u otros altos funcionarios, habla de la querella del fiscal para que la
Sala Plena del TSJ se pronuncie sobre si hay o no méritos para el enjuiciamiento .
En materia de amparo se denomina agraviado a la parte que invoca la
garantía o derecho constitucional conculcado, y agraviante la parte frente a la
cual se alega la violación constitucional.
La acción de amparo, mal llamada "recurso de amparo", es la actividad
dirigida ante el órgano judicial competente de jerarquía constitucional
encaminada a proteger la libertad individual o patrimonial de las personas, y
cualquier otro derecho o garantía constitucional, cuando han sido atropellados
por una autoridad o por un particular, que actúa fuera de sus atribuciones o
derechos, vulnerando las garantías o derechos constitucionales.
Recurrente, es quien interpone un recurso. Quien lo mantiene.
El Recurso Contencioso-Administrativo es la reclamación prevista en la ley,
formulada por quien se considera perjudicado por una resolución definitiva de la
Administración Pública.
1.7. Carácter científico del Derecho Procesal
La ciencia es un cuerpo de doctrina metódicamente formado y ordenado,
que constituye un ramo particular del saber humano.
Si desglosamos el nombre de derecho procesal tenemos, que utilizamos el
vocablo derecho, porque le damos el sentido que le corresponde como rama de
las ciencias de la cultura, y así decimos que es un conjunto de normas que
integran una rama particular del ordenamiento jurídico general.
El Derecho Procesal Civil supone un saber sistemático, coherente, unitario y
universal de las normas jurídicas procesales. Supera a la simple práctica (praxis)
que sólo alude a un saber empírico y no a un saber razonado. Supera también a
la simple enunciación de las leyes de la Escuela Exegética.
¿Qué es la exégesis? Es explicar e interpretar un texto. Se denominan
exégetas a quienes se dedican a explicar un texto bíblico. En derecho la Escuela
Exegética es la que lo enseña describiendo las normas jurídicas, así ocurría con el
Código Civil francés explicado por Duranton. En Venezuela la Escuela de la
Exégesis es la utilizada y es la manera de concebir el Derecho Procesal por
nuestros antiguos procesalitas, quienes se limitaban a hacer una exposición
descriptiva de la norma procesal. El Derecho Procesal supera a la exégesis
jurídica pues el derecho es más que la simple explicación de la ley procesal.
Procesal, tiene relación con el objeto estudiado: El Proceso. No se trata de
estudiar el procedimiento que es el aspecto exterior del proceso. El proceso es
una idea teleológica, se halla referida a un fin. El proceso es una contienda
apuntado al fin de cumplir con la función jurisdiccional y lograr la justicia,
entendida ésta, como la solución de la controversia ajustada a la verdad.
Y se utiliza el vocablo civil por oposición a penal, administrativo, laboral y
constitucional; comprende todo aquello que convencionalmente se denomina
Derecho Civil.
De manera que el Derecho Procesal Civil y el Penal son ramas autónomas
de la ciencia jurídica, porque tiene un objeto propio, diferenciándose de otras
ramas de la ciencia jurídica que toman como objeto otras conductas como las
que considera el Derecho Procesal Constitucional, el Derecho Procesal Laboral, el
Derecho Procesal Tributario, el Derecho Procesal Administrativo, etcétera.
En conclusión, tanto el Derecho Procesal Civil como el Derecho Procesal
Penal, al igual que las otras ramas procesales:
• Tienen sus propios principios científicos y dogmáticos, que forman sus
estructuras y los diferencian de las otras ramas del derecho.
• Tienen su propia elaboración doctrinal y científica.
• Participan en sus resultados de las notas de certeza y universalidad
propias de la ciencia.
Quedó resuelta la posición doctrinaria sobre el procedimiento contencioso-
administrativo, que consideraba que no había adquirido las características que
permitieran concretar un derecho procesal administrativo, y lo estudiaban
como un conjunto de normas procesales tomadas del Derecho Procesal Civil, con
algunas variaciones, que forman los procedimientos administrativos. Igual
consideración hacían con el procedimiento laboral, agrario y tributario, quedando
a salvo lo expuesto supra y la opinión contraria de importantes juristas patrios,
entre otros Zoppi, Caballero Ortiz y Duque Corredor, cuyas opiniones son
acertadas, en el sentido de que en relación al Derecho Administrativo y al
Derecho Agrario, existen ramas procesales autónomas conformadas por el
Derecho Procesal Administrativo y el Derecho Procesal Agrario. En respaldo de
esta posición cabe citar a quienes afirman:
... que en Venezuela hay un sistema procesal contencioso
administrativo, porque se dan los tres elementos necesarios para que
exista un sistema procesal: 1. Definición de la competencia por la
materia. 2. Tribunales especiales. Y 3. Procedimientos especiales.
Y por tal razón, preconizan un sistema procesal contencioso administrativo,
diferente del civil y de cualquier otro.
En conclusión y con igual fundamento consideramos pertinente un Derecho
Procesal Laboral, un Derecho Procesal Constitucional, un Derecho Procesal Militar
y un Derecho Procesal Tributario.