El contrato romano
El contrato El contrato o contractus, fue una de las principales
fuentes del derecho romano, y se define como el acuerdo de
voluntades entre dos o más personas para crear una o varias
obligaciones entre ellas. En el derecho romano el contrato debía
estar sancionado y regulado por la ley. Para que este tenga
validez es necesario que cumpla con ciertos requisitos, mismos
que la ley otorga siendo, que existan sujetos y entre ellos tengan
el consentimiento, objeto causa y forma. Los sujetos son la parte
fundamental para que un contrato nazca. La persona que goce
de capacidad jurídica podrá ser involucrada en un contrato,
como acreedor y deudor, siempre y cuando no carezca de edad,
enfermedad, prodigalidad, incapacidad por disposición legal, etc.
CLASIFICACIÓN DE LOS CONTRATOS
Conforme a la definición que nos dan los juristas romanos, el
contrato es el acuerdo de voluntades tendientes a producir
obligaciones, sancionado por una acción civil. La obligatoriedad
civil de un contrato puede nacer de diferentes formas, Gayo
clasifica los contratos en cuatro grupos:
Reales,
Verbales,
Literales y consensuales (re contrahitur, verbis contrahitur, litteris
contrahitur y consensu contrahitur).
Si atendemos a una clasificación de los contratos, observamos
que éstos se clasifican de acuerdo con diversos criterios. Por tal
razón, un contrato en particular encaja dentro de varios de ellos.
De este modo, es posible efectuar una primera clasificación en
contratos nominados y contratos innominados.
Contrato nominado
Son todos aquellos contratos que están regulados en el
ordenamiento jurídico romano. será aquel que tiene nombre
especifico y particular confirmado por el derecho, por ejemplo:
mutuo, depósito, compraventa, etcétera y tienen, cada uno,
acciones específicas, individualmente denominadas, que los
tutelan.
Contrato innominado
son aquellos que no tenían una regulación en el ordenamiento jurídico
romano, básicamente se basaban en una formulación oral que tenía
como principal características, realizar una petición para que se
cumpliera una determinada prestación.
• Doy para que hagas (do ut lacias).
• Hago para que des (facio ut des).
• Hago para que hagas (facio ut lacias).
CONTRATOS NOMINADOS
Teniendo en cuenta la primera clasificación llevada a cabo en
párrafos precedentes, los contratos nominados pueden ser
agrupados en cuatro categorías:
Verbis, litteris, re y consensu.
A. CONTRATOS VERBIS O VERBALES
Constituyen las formas de contratos más antiguas que
conocieron los romanos, son esencialmente formales y las
palabras solemnes que los perfeccionan son fijadas por el ius
civile.
Fuente de las obligaciones
Fuente de las obligaciones
Para comenzar a hablar de las fuentes de las obligaciones, debemos definir el
concepto de obligación.
OBLIGACION: “Es un vinculo intersubjetivo de carácter jurídico en virtud del cual,
una persona denominada deudor se obliga para con otra llamada Acreedor a
realizar una determinada prestación que puede consistir en dar hacer o no hacer
algo”.
Análisis del Concepto: una obligación como lo dice la definición,
· Vinculo jurídico: en virtud de este vinculo jurídico, el deudor debe cumplir con
la prestación debida, y justamente es éste vinculo de carácter jurídico el cual
permite diferenciar entre obligaciones propiamente tal y los deberes morales o
sociales, todo esto fundamentado en que el vinculo está regulado por la ley, y al
ser regulado por la ley, y frente a su incumplimiento puede pedirse el
cumplimiento coercitivo de la obligación.
· Intersubjetivo: un vínculo intersubjetivo alude a que en una obligación pueden
intervenir dos o más partes. Lo común, corriente y ordinario es que en una
obligación exista un acreedor o sujeto activo y un deudor o sujeto pasivo, sin
perjuicio de aquello puede darse la situación de que intervenga una pluralidad de
partes ya sea en la figura del acreedor o deudor.
El sujeto activo o acreedor es quien puede exigir coercitivamente el cumplimiento
de la prestación debida en caso de que el deudor se encuentre en una situación
de incumplimiento.
El sujeto pasivo o deudor es quien debe cumplir con una determinada prestación
que puede consistir en dar hacer o no hacer.
· Prestación debida: la prestación debida dice relación con el gravamen al que
está sujeto el deudor. Generalmente el gravamen constituye un elemento
pecuniario, sin perjuicio de aquello en cierto tipo de obligaciones la prestación se
traduce en la realización o la no realización de determinados hechos o conductas.
Esta prestación debida constituye un principio el cual se traduce en lo siguiente;
“al momento de que el deudor contrae una obligación, el acreedor puede exigir el
cumplimiento forzado de esta obligación y perseguir el cumplimiento sobre la
realización de los bienes del deudor, en virtud de que el deudor al momento de
obligarse puso a disposición del acreedor todos sus bienes presentes y futuros”,
este es el principio de Derecho de Prenda General del Acreedor.
Recordar entonces que la prestación debida puede consistir en dar hacer o no
hacer algo.
Antecedentes:
En los primeros tiempos de Roma, se conocían como fuente de las
obligaciones solamente los Contratos y los Delitos. Sin perjuicio de lo
anterior, los juristas Romanos previnieron que existían obligaciones que tenían
un origen diverso (Ex Vaiis Causarum Figuris) al del Contrato y del Delito, y es por
eso que la obra del emperador Justiniano dirigida por el destacado jurista
Bizantino, Triboniano (Corpus Iuris Civilis), reconoció dos nuevas fuentes de las
obligaciones a las cuales les denominaron Cuasicontratos (Quasi ex Contractu) y
Cuasidelitos (Quasi ex Delictu).
Es por eso que en nuestra legislación actual se estudian las siguientes
fuentes de las obligaciones a saber:
1. Contratos.
2. Cuasicontratos.
3. Delitos.
4. Cuasidelitos.
5. Ley.
Cabe prevenir que el Derecho Romano ha servido como inspiración para la
génesis de nuestra legislación Civil y es por eso que hasta el día de hoy se
conservan instituciones que a lo largo de la historia se han ido juridificando y
regulando en diferentes legislaciones, en especial la legislación Chilena.
Análisis particular de las fuentes de las obligaciones
CONTRATOS
Los contratos se definen como “Actos bilaterales lícitos que generan derechos y
obligaciones entre 2 o más personas, los cuales tienen un determinado nombre y
están provisto de una determinada acción”.
Esta es la definición clásica que los Romanos le daban a los contratos, pero
además de definirlos, les daban una clasificación la cual veremos a continuación.
· PRIMERA CLASIFICACIÓN Atendiendo a las partes que se ven obligadas:
Unilaterales: Son aquellos contratos que generan obligación solo para una parte
contratante.
Bilaterales: Son aquellos contratos que generan una obligación reciproca para
ambos contratantes.
Bilaterales Imperfectos: Son aquellos contratos que generan obligación para un
contratante y eventualmente para otro contratante.
· SEGUNDA CLASIFICACIÓN Atendiendo a la forma en que se
perfeccionan.
Encontramos los siguientes:
1. FORMALES O SOLEMNES
Solemnes Verbales: aquellos que aparte del consentimiento de las partes,
requieren de una ritualidad o rito oral. El Roma existieron 3 tipos de contratos
Solemnes Verbales y son los siguientes