Cruzando el Jordán
En el año 1.473 a.E.C., 40 años después de salir de Egipto, Israel está a punto de entrar en la
tierra prometida.
Los sacerdotes levantan el arca del pacto y la llevan
delante de la gente. Cuando llegan al Jordán, los
sacerdotes se meten en el agua.
tan pronto como los pies de ellos lo tocan, el agua
empieza a detenerse! Río arriba, Jehová ha cerrado el
paso al agua.
Los sacerdotes que van cargando el arca del pacto
pasan al medio del río seco. Mientras están allí, todos
los israelitas empiezan a cruzar el río Jordán sobre
tierra seca.
Jehová hace que los Israelitas recojan 12 piedras como recordatorio del milagro.
Jericó
Jericó estaba situada a orillas del río Jordán, ubicada en la parte inferior de la cuesta que
conduce a la montañosa meseta de Judá
A unos 8 km de la costa septentrional de la cuenca
seca del Mar Muerto.
A casi 240 m por debajo del nivel del Mar
Mediterráneo
Aproximadamente a 27 km de Jerusalén.
En una época, la ciudad fue conocida como la ciudad
de las palmeras (Deuteronomio. 34:3; Jue. 3:13)
Destrucción de Jericó
Durante seis días marcharon una vez al día alrededor de Jericó seguidas por siete sacerdotes
que tocaban continuamente los cuernos; detrás iban los sacerdotes que llevaban el Arca y al
final, una retaguardia. El séptimo día marcharon alrededor de la ciudad siete veces. Cuando
tocaron los cuernos en su última vuelta alrededor de Jericó, el pueblo lanzó un fuerte grito de
guerra y las murallas de la ciudad empezaron a desplomarse. (Josué 5:13–6:20.)
Conquista de la Tierra prometida
La conquista principal de la Tierra prometida duró 6 años. Después de los cual se distribuyó la
tierra a las tribus de Israel.
1ª y 2ª batalla
El rey de Arad atacó a los israelitas en el Négueb, las fuerzas cananeas fueron derrotadas y
destruidas sus ciudades. (Números 21:1-3.)
Después los israelitas penetraron por el Este. Esto los enfrentó a los reinos amorreos de
Sehón y Og. La derrota de estos reyes dejó todo Basán y Galaad bajo control israelita. Tan
solo en Basán había sesenta ciudades “con muro alto, puertas y barras”. (Números 21:21-35;
Deuteronomio 2:26–3:10.)
Derrota de cananeos
La derrota debilitó a los reinos cananeos del Oeste del Jordán, y el que después la nación
israelita cruzara milagrosamente a pie enjuto el Jordán hizo que los corazones de los
cananeos ‘empezaran a derretirse’.
De manera que los cananeos no atacaron el campamento israelita de Guilgal durante el
período en que muchos de los varones israelitas se recuperaban de la circuncisión ni tampoco
durante la posterior celebración de la Pascua. (Josué 2:9-11; 5:1-11.)
3ª, 4ª y 5ª batalla
Desde su base en Guilgal conquistaron Jericó. Más tarde, subieron unos mil metros, hasta la
región montañosa del Norte de Jerusalén, y, después de sufrir una derrota, capturaron Hai y la
quemaron. (Josué 7:1-5; 8:18-28.)
Gabaón
Los reinos cananeos de todo el país formaron una
coalición para repeler el ataque, aunque ciertas ciudades
heveas buscaron la paz con Israel valiéndose de un
subterfugio.
Para los demás reinos cananeos, esta secesión de
Gabaón y otras tres ciudades vecinas fue un acto de
traición que ponía en peligro la unidad de toda la ‘liga cananea’, por lo que cinco reyes
cananeos se aliaron para luchar contra Gabaón.
Las tropas israelitas marcharon toda la noche para salvar la ciudad asediada. La derrota de
los cinco reyes agresores estuvo acompañada de una precipitación milagrosa de enormes
piedras de granizo, y fue en esa ocasión cuando Dios hizo que se retrasara la puesta del Sol.
(Josué 9:17, 24, 25; 10:1-27.)
6ª, 7ª y 8ª batalla
Luego invadieron toda la mitad meridional de Canaán (con excepción de las llanuras de
Filistea), conquistando ciudades de la Sefelá, la región montañosa y el Négueb, y más tarde
volvieron a su campamento base de Guilgal, junto al Jordán. (Josué 10:28-43.)
Los cananeos de la mitad septentrional, bajo el mando del rey de Hazor, concentraron sus
tropas y carros de guerra, y reunieron sus fuerzas en las aguas de Merom, al Norte del mar de
Galilea. Sin embargo, el ejército de Josué atacó por sorpresa a la confederación cananea y la
puso en fuga, tras lo cual pasó a capturar sus ciudades hasta Baal-gad, al Norte, al pie del
monte Hermón. (Josué 11:1-20.)