LA NARRACIÓN EN LOS NIÑOS
CON TEL
Mariangela Maggiolo L.
Profesora Asociada
Departamento de Fonoaudiología
Universidad de Chile(*)1
En este apartado del curso abordaremos la narrativa
como un aspecto importante a considerar en los niños
con TEL, ya sea por la relevancia que tiene estudiarla
como competencia que se desarrolla a lo largo de la
infancia y la adolescencia (y por ende se afecta en los
niños con problemas de lenguaje) como por ser una
herramienta que ha demostrado ser útil para evaluar y
caracterizar las dificultades lingüísticas y no lingüísticas
que presentan los niños con problemas de lenguaje.
Así, vamos a revisar los siguientes puntos:
1. Concepto de discurso narrativo y su importancia
2. Los problemas en narración que presentan los niños
con TEL.
3. Síntesis de un método para evaluar discurso y una
propuesta de intervención.
1. CARACTERÍSTICAS DEL DISCURSO NARRATIVO Y
SU RELEVANCIA
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(*) La mayor parte del documento está basado en los estudios y
publicaciones del grupo de investigación sobre narración del Departamento
de Fonoaudiología de la Universidad de Chile conformado por las
profesoras María mercedes Pavez, Carmen Julia Coloma y Mariangela
Maggiolo.
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La narración es una forma compleja de discurso que
exige poner en práctica simultáneamente el léxico, la
complejidad gramatical, la intencionalidad de quién
narra para dar forma a la estructura de aquello que se
cuenta: los episodios, el contenido coherente de la
historia, las estrategias cohesivas, todas contribuyen en
su conjunto a dar forma a la narración (Ukrainetz et al.;
2005).
A continuación se presenta una definición operacional
de narración o discurso narrativo para facilitar la
comprensión del concepto
El discurso narrativo puede definirse como un conjunto de
oraciones organizadas coherentemente que alude a una
sucesión de acontecimientos relacionados temporal y
causalmente caracterizados por su complicación
y orientación hacia una resolución
(Bassols y Torrent, 1997)
En la cotidianeidad las narraciones forman parte
importante de nuestra interacción con los demás:
contamos lo que nos ha ocurrido como experiencia
personal, los hechos que suceden a otros, historias
acerca de libros, películas o eventos que conocemos, etc.
De acuerdo a Brunner (1990), el discurso narrativo es un
organizador de la experiencia humana. Con esta idea,
es fácil pensar que la narración también constituye una
actividad importante para los niños. Las narraciones
infantiles, particularmente cuando ellos las producen,
sean estas referidas a experiencias personales o relatos
ficticios, se consideran tanto el reflejo de la comprensión
que los niños tienen de su entorno como una
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competencia que da cuenta de sus capacidades
lingüísticas y cognitivas (Fiorentino, Howe; 2004).
Es sabido que alrededor de los 5 años cuando los
niños conversan y cuentan, una proporción significativa
de esas narraciones refiere a anécdotas personales,
señalando quién estaba involucrado, dónde y cuándo
ocurren los hechos y cuáles fueron las consecuencias.
Por lo tanto, si un niño tiene problemas de lenguaje,
como los niños con TEL, puede presentar dificultades
narrativas evidenciando problemas para “organizar sus
experiencias y compartirlas con los demás”.
Por otra parte, la narración es menos “dialógica”
que la conversación la que se construye más
colaborativamente; de manera que quién está narrando
asume la responsabilidad de organizar y producir el
relato, sin una gran colaboración del receptor. Es decir,
el discurso narrativo es una tarea de bastante exigencia
para el narrador. En relación a esta característica, hay
estudios que señalan que los niños con problemas de
lenguaje tempranamente evidencian más quiebres
(interrupciones de la comunicación) cuando narran
que cuando conversan (Maclahn,1988). Esto es, la
narración les presenta más dificultades que la
conversación.
Otra característica relevante del discurso narrativo
es que exige la habilidad para descontextualizar lo que
se cuenta. Cuando narramos lo hacemos acerca de
sucesos o eventos que han ocurrido o que van a ocurrir,
pero no contamos aquello que está sucediendo. Por lo
tanto la narración implica pasar del “aquí y el ahora”
al “allí y al entonces”, lo cual es más demandante
desde el punto de vista cognitivo, constituyéndose para
los niños con TEL en una eventual dificultad para
producir y comprender los relatos.
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El desarrollo narrativo se asocia de modo
significativo al desempeño escolar de los niños,
particularmente en el aprendizaje del lenguaje escrito.
Incluso se ha señalado que el discurso narrativo es un
“puente” entre el lenguaje oral y el escrito. Esto es
explicable, porque las narraciones son discursos, en
general, más extensos, más descontextualizados y con
más marcas de cohesión lo que los asemeja a los textos
escritos (Paul,R. y Smith,R.,1993).
Consecuentemente con lo anterior, se ha observado
en niños con TEL de 4 años que el manejo de las
narraciones fue el mejor predictor de su éxito escolar
(Bishop,D. y Edmundson,A.,1987). También existe
evidencia acerca de que la habilidad para narrar es un
indicador importante para predecir los logros académicos
en la educación primaria en niños con problemas de
aprendizaje (Feagans y Appelbaum,1986, cit. por Paul,R y
Smith,R.,1993).
2. LOS PROBLEMAS EN NARRACIÓN QUE PRESENTAN
LOS NIÑOS CON TEL.
La naturaleza del TEL, la heterogeneidad de los
síntomas, el nivel de compromiso del lenguaje así como
los déficits cognitivos involucrados, permiten asumir que
la narración es una competencia que con frecuencia
puede alterarse en la población que lo presenta, con el
consecuente impacto en el aprendizaje escolar y la
integración social de los niños.
Existen innumerables estudios acerca de las
características de la narración en los niños con TEL. En el
Departamento de Fonoaudiología de la Universidad de
Chile se desarrolla desde hace más de 15 años una línea
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de investigación en narración y TEL, lo que ha permitido
aportar al conocimiento de cómo es el discurso narrativo
en estos niños y en niños con desarrollo típico
hispanohablantes; diseñar un método de evaluación y
plantear una propuesta de intervención. El producto de
ese trabajo, hasta el año de su primera edición está
incorporado en el texto “Discurso narrativo en niños una
propuesta práctica para la evaluación e intervención en
niños con Trastorno específico del lenguaje” (Pavez,
Coloma y Maggiolo, 2008).
A continuación se presenta una síntesis de resultados
de nuestros estudios y otros que permiten dar cuenta de
las características de la narración en niños con TEL.
En primer término es importante señalar que no todos los
niños con TEL tienen déficit narrativo; las investigaciones
realizadas por nuestro grupo dan cuenta de alrededor de
un 67% de los niños con este cuadro entre 4 y 5 años
presentan dificultades narrativas. (Pavez, Coloma,
Maggiolo, 2008). Por lo tanto no se trata de un síntoma
patognomónico del trastorno.
Entre los 4 años y 5 años se ha observado un manejo
significativamente menor que sus pares con desarrollo
típico en las categorías formales del cuento
(presentación, episodio y final). También los niños con
TEL utilizan significativamente menos relaciones causales
en sus relatos (Pavez, Coloma, González, Palma y
Reinoso, 1999).
Una investigación posterior constató la existencia de
correlación entre el desarrollo narrativo, definido con
parámetros formales, y el manejo de las relaciones de
coherencia propias de la narración: causal, temporal y de
finalidad (Coloma, Pavez y Maggiolo, 2002). Por otra
parte, se ha comprobado la existencia de relación entre
el desempeño narrativo y otros aspectos como el manejo
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de sintaxis compleja y la variedad léxica, en especial la
de verbos (Pavez, Coloma y González, 2001).
Estudios más recientes han evidenciado que los
niños con TEL presentan dificultades en la comprensión
de narraciones. Los resultados muestran que ellos se
asemejan a sus controles lingüísticos al considerar la
comprensión global de la narración y también la de
preguntas literales, diferenciándose significativamente
de los controles cronológicos. En cuanto a las preguntas
inferenciales, las diferencias se produjeron entre ambos
grupos controles, sin embargo, la comprensión de este
tipo de preguntas es más difícil para los niños con TEL (
Coloma, Maggiolo, Pavez, 2011).
Una investigación realizada en niños españoles utilizando
un protocolo cualitativo adaptado de diversas propuestas
indican que el grupo de niños con TEL obtuvo un peor
desempeño en el manejo de los relatos sin ayuda, en la
macroestructura narrativa, en la complejidad sintáctica y
en la comprensión global de la historia (Acosta, Moreno
y Axpe, 2013). Por otra parte, se han hecho estudios
longitudinales en niños con TEL relacionando sus
habilidades verbales, narrativas y de alfabetización en
los primeros años de escolaridad evidenciándose que los
problemas en el recontado de historias persiste, junto
con otros déficits verbales aún cuando no todos
evidencia dificultades en desempeño
académico(Vandewalle et al.; 2012). También se ha
estudiado el desarrollo narrativo en niños suecos con TEL
entre los 5 y los 10 años de edad observándose que aún
cuando desarrollan las habilidades narrativas, en el
período estudiado de 5 años mantienen desempeños más
bajos que sus pares con desarrollo típico del lenguaje (
Reuterskiöld et al.; 2011).
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3. SÍNTESIS DE UN MÉTODO PARA EVALUAR
DISCURSO Y UNA PROPUESTA DE INTERVENCIÓN.
El estudio de la narración en niños con o sin
problemas de lenguaje implica el diseño de métodos
específicos para tal fin. Existen diversas tareas que
permiten evaluar la narración en niños: producción
espontánea de relatos, recontado de historias sobre la
base de ver películas mudas, libros con imágenes y sin
textos, libros con texto e imágenes, entre otras. El
recontado sin apoyo de láminas ni textos es una tarea
que se utiliza con frecuencia para evaluar producción y
comprensión de narraciones y ha resultado útil, aún
cuando es más exigente pues el niño no cuenta con
apoyos más que la narración que ha escuchado
previamente.
A partir de nuestra experiencia estudiando la
narración hemos propuesto un método de Evaluación
del Desarrollo Narrativo (EDNA). Ha sido aplicado a
diferentes poblaciones hispanohablantes: niños
hablantes de español residentes en Estados Unidos,
niños españoles residentes en España, niños peruanos
residentes en Chile y en Lima. En todos los estudios el
método ha resultado adecuado para evaluar el
desarrollo narrativo.
Este procedimiento de evaluación del discurso
narrativo (EDNA) considera tres aspectos:
1. El manejo de guiones
2. La producción de relatos y
3. La comprensión de narraciones.
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1. El manejo de guiones se evalúa en el desarrollo
narrativo temprano pues son la base para el desarrollo
narrativo posterior. Esta sección del EDNA se incorporó
precisamente porque en los niños con TEL preescolares
existe una proporción importante que presenta un déficit
narrativo severo, caracterizado porque no son capaces
de estructurar sus narraciones sobre la base de las
categorías formales. Lo anterior implica que su
desarrollo narrativo es inicial y los guiones son una forma
de establecer su nivel de desempeño en esta etapa.
Para la evaluación de guiones se utiliza:
Ø Un cuestionario destinado a profesores y/o padres.
Ø Una prueba compuesta por tres guiones (lavarse los
dientes, lavarse las manos y comerse un yogurt) que
el niño debe representar, ordenar en láminas y
verbalizar.
2. La producción de narraciones se evalúa con un
procedimiento que requiere:
Ø Recontar tres cuentos de distinta complejidad por
parte del niño (La ardillita glotona, El sapito
saltarín y El lobo friolento).
Ø Grabar y transcribir los relatos.
Ø Analizarlos según el manejo de categorías
formales, lo que implica determinar si el niño
estructura o no estructura sus narraciones.
Ø Determinar el desarrollo narrativo
3. La comprensión de narraciones se evalúa con una
prueba compuesta por tres cuestionarios que el niño
responde después de escuchar y recontar cada cuento.
Los cuestionarios contienen preguntas literales e
inferenciales.
Cabe señalar que el método de evaluación
propone niveles de desarrollo narrativo y normas de
referencia para poder establecer el desempeño de los
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niños evaluados para cada una de las secciones que lo
componen.
El interés por estudiar el desempeño narrativo en
los niños con TEL no implica sólo caracterizar las
habilidades narrativas de estos niños, sino que también
proponer métodos de análisis de sus relatos, así como
estrategias de estimulación más específicas que puedan
favorecer su desarrollo narrativo.
Se sabe desde hace mucho tiempo que los cuentos
son utilizados en la estimulación del lenguaje de los niños
con dificultades en el desarrollo lingüístico. Su empleo
radica en la naturaleza motivadora y mágica que tienen y
se reconoce que desarrollan la imaginación, el
vocabulario y la creatividad ( Nieto, M.; 1994).
Sin embargo, la idea de desarrollar un plan de
estimulación que utiliza la estructura formal básica de los
cuentos como un tipo de discurso narrativo, Plan EDEN
(Estimulación del Desarrollo Narrativo) está pensada con
el propósito de desarrollar las habilidades narrativas
en los niños con TEL. Lo anterior no implica, por lo
tanto, el uso del cuento como una estrategia más de
estimulación del lenguaje.
La propuesta de intervención está basada en el
desarrollo narrativo y puede ser aplicada en forma
grupal o individual. De igual modo se considera que el
plan puede iniciarse en cualquiera de sus módulos según
la etapa de desarrollo narrativo en que esté el niño; se
incluyen los aspectos formales y de contenido de las
narraciones en los objetivos de estimulación en forma
integrada al tiempo que se utilizan las técnicas habituales
de estimulación de lenguaje en los niños.
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Los resultados de las diversas aplicaciones
experimentales del plan EDEN han evidenciado su
eficacia para mejorar las habilidades narrativas de los
niños con déficit en el discurso y TEL. Lo anterior porque
los grupos experimentales mejoraron significativamente
su desempeño desde el inicio al término de la terapia,
hecho que no se observó en los grupos utilizados como
controles que no recibieron la estimulación específica,
en los que el rendimiento narrativo no varió
significativamente.
El plan EDEN incluye tres módulos: uno para el
desarrollo inicial de las narraciones, basado en la
estimulación del manejo de los guiones. Recordemos que
los guiones son esquemas narrativos primitivos que
corresponden a eventos secuenciados que son
predecibles y por lo general, forman parte de las rutinas
cotidianas. Este tipo de estructuras cognitivas se
adquieren tempranamente y de acuerdo con Naremore,
en base a ellos se organiza el desarrollo narrativo
posterior, tal como se comentó anteriormente en este
documento (Naremore, 1997).
Este módulo, está pensado para aquellos niños
con TEL que tienen un evidente compromiso del discurso
narrativo. Es decir, aún no organizan sus relatos en base
a las categorías formales básicas. El propósito es que los
niños logren el manejo de los guiones como fundamentos
de las habilidades narrativas que adquirirán a posteriori.
Un estudio efectuado el 2005 evidenció la eficacia de este
programa para un grupo de niños con TEL con severas
dificultades en las habilidades narrativas ( Maggiolo,
Coloma, Pavez, 2005)
El segundo módulo del plan se orienta a desarrollar
las categorías formales de la narración: la presentación,
el episodio y el final. El tercero corresponde a un
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programa que tiende a desarrollar la capacidad de
organizar relatos de más de un episodio, crear
narraciones y relatar experiencias personales. Es decir
es aplicable a niños que ya tienen la base de la estructura
narrativa y producen relatos con las categorías formales
básicas.
Las aplicaciones efectuadas de esta intervención ha
demostrado la factibilidad de utilizar el plan EDEN en
diversos grupos de niños con TEL en edad preescolar y
escolar así como su eficacia. El hecho de ser un plan
flexible que puede usarse tanto grupal como
individualmente, por las profesoras especialistas y por
los fonoaudiólogos, lo convierte en una propuesta
atractiva y útil para complementar la estimulación que los
niños con TEL reciben ya sea en los establecimientos de
educación regular como en otros centros de atención a
los que asistan.
Otros estudios en niños españoles con TEL han
establecido la utilidad de estimular las habilidades
narrativas de estos niños en el aula regular, trabajando
colaborativamente entre fonoaudiólogos y profesores. La
estimulación también incluyó guiones y categorías
formales de la narración e incrementó el desarrollo
narrativo de los niños aunque no alcanzaran
necesariamente el nivel esperado para su edad
cronológica (Acosta, Moreno, Axpe, Lorenzo; 2010)
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