CRISTOLOGÍA
CRISTOLOGÍA
Cristo. (Del lat. Christus, y este del gr. χριστός, ungido). m. En la teología cristiana, el Hijo de Dios, hecho
hombre.
Mateo 1:16 y Jacob engendró a José, marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo.
El nombre Cristo, del griego χριστός es el referente del hebreo Mesias, x;yvim'“El Ungido de Dios”.
Mesías hacía referencia a un hombre, de la descendencia de David, que vendría para salvar a Israel de sus
enemigos y volver la nación a su estado de gloria de los tiempos de David y Salomón.
Mateo 2:4 Y, habiendo convocado a todos los principales sacerdotes y escribas del pueblo, les preguntó dónde
había de nacer el Cristo. 5 Ellos le respondieron: -- En Belén de Judea, porque así fue escrito por el profeta: 6
""Y tú, Belén, de la tierra de Judá, no eres la más pequeña entre los príncipes de Judá, porque de ti saldrá un
guiador, que apacentará a mi pueblo Israel".
La profecía era clara: El Mesías (Cristo, el ungido) nacería en Belén de Judea y él vendría para apacentar al
pueblo de Israel
Miqueas 5: 2 Pero tú, Belén Efrata, aunque eres pequeña entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que ha
de ser gobernante en Israel. Y sus orígenes son desde tiempos antiguos, desde los días de la eternidad.
Mateo 15:24 Él respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.
La obra de Cristo estaba dirigida enteramente a Israel. Ellos eran los herederos de la bendición y “El Ungido de
Dios” era una promesa de Dios para su pueblo.
Romanos 9: 4 que son israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el
culto y las promesas; 5 de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es
Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.
Deuteronomio 18:15 Un profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará el SEÑOR tu Dios; a
él oiréis.
2 Samuel 7:16 Tu casa y tu reino permanecerán siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable
eternamente' "".
1 Crónicas 17:12 'Él me edificará una casa, y yo estableceré su trono para siempre.
Lucas 1: 30 Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. 31 Y ahora,
concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. 32 Éste será grande, y será
llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; 33 y reinará sobre la casa de
Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.
Mateo 2:1 Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén
unos magos, 2 diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el
oriente, y venimos a adorarle. 3 Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él.
Salmos 24: 7 Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrará el Rey de
gloria. 8 ¿Quién es este Rey de gloria? EL SEÑOR el fuerte y valiente, EL SEÑOR el poderoso en batalla. 9
Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrará el Rey de gloria. 10 ¿Quién
es este Rey de gloria? EL SEÑOR de los ejércitos, Él es el Rey de la gloria.
1 Corintios 2:8 la sabiduría que ninguno de los gobernantes de este siglo ha entendido, porque si la hubieran
entendido no habrían crucificado al Señor de gloria;
Revelación 19: 11 Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba
Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. 12 Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza
muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. 13 Estaba vestido de una
ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS. 14 Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino
finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. 15 De su boca sale una espada aguda, para herir con
ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios
Todopoderoso.16 Y en su manto y en su muslo tiene un nombre escrito: REY DE REYES Y SEÑOR DE
SEÑORES.
Para poder hacer esta relación debemos tener claro lo que los judíos piensan de Dios:
“Tú eres Único, punto de partida de todo número, base de toda estructura.
Tú eres Único y el sabio de corazón permanece asustado con el misterio de Tu Unicidad, pues no sabe lo
que ella es.
Tú eres Único y Tu Unicidad no puede ser disminuida ni aumentada. Nada a ella puede ser añadido o de
ella retirado.
Tú ere Único, no como algo poseible (que se puede poseer) o contable, pues de Ti no se concibe crecimiento
alguno y ningún cambio.
Tu eres subsistente, y no hay oído que te oiga, no hay mirar que te vea.
Tú eres subsistente, y secreto, que nadie sabe, ¿Quién lo puede alcanzar? Profundamente profundo, ¿Quién
podrá desvendarte?”.
El poema anterior nos muestra claramente el pensamiento israelita sobre Dios. Israel profesa una unicidad
extrema, absoluta, totalitaria, imposible de cualquier forma de manifestación de Dios a los hombres. Dios
trasciende todo lo natural, lo humano, es imposible que entre en el tiempo, no tiene relación directa con el
hombre; esa trascendencia se deja ver en varios escritores bíblicos.
1 Reyes 8:27 Pero, ¿morará verdaderamente Dios sobre la tierra? He aquí, los cielos y los cielos de los cielos
no te pueden contener, cuánto menos esta casa que yo he edificado.
1 Reyes 8:30 Y escucha la súplica de tu siervo y de tu pueblo Israel cuando oren hacia este lugar; escucha tú
en el lugar de tu morada, en los cielos; escucha y perdona. (vs 34, 36, 39, 43, 45, 49)
Salmos 2:4 El que mora en los cielos se reirá; EL SEÑOR se burlará de ellos.
Salmos 14:2 El SEÑOR ha mirado desde los cielos sobre los hijos de los hombres para ver si hay alguno que
entienda, alguno que busque a Dios.
Salmos 68:33 Cantad al que cabalga sobre los cielos de los cielos, que son desde la antigüedad; he aquí, Él da
su voz, voz poderosa.
Salmos 103:19 El SEÑOR ha establecido su trono en los cielos, y su reino domina sobre todo.
Salmos 115:16 Los cielos son los cielos del SEÑOR; pero la tierra la ha dado a los hijos de los hombres.
Isaías 66:1 EL SEÑOR dijo así: El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies; ¿dónde está la casa que
me habréis de edificar, y dónde el lugar de mi reposo?
En este contexto es imposible pensar en una manifestación en carne de Dios. No se puede pensar que Dios va a
entrar en el tiempo, en el mundo y va venir a vivir en medio de los hombres; esta es la causa por la cual los
judíos se llenaban de ira cuando el Señor Jesús decía ser hijo de Dios, pues Dios crea pero no puede engendrar
porque eso implicaría su multiplicación y Dios es uno, único e indivisible y declararse HIJO DE DIOS es igual
a declararse Dios, pues Dios no puede dividirse.
La reacción judía frente a la afirmación del Señor Jesucristo de ser el “Hijo de Dios” queda justificada por la fe
del pueblo de Israel. Era un golpe muy fuerte a su fe; muchas personas que se habían presentado como el
Mesías para Israel terminaron asesinadas por el fanatismo del pueblo y fue la misma suerte que terminó
llevando el Señor Jesucristo por sus afirmaciones.
Juan 10: 29 Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.
30 Yo y el Padre uno somos. 31 Entonces los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearle. 32 Jesús les
respondió: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre; ¿por cuál de ellas me apedreáis? 33 Le
respondieron los judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; porque tú, siendo
hombre, te haces Dios. 34 Jesús les respondió: ¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije, dioses sois? 35 Si llamó
dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada), 36 ¿al que el
Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Tú blasfemas, porque dije: Hijo de Dios soy? 37 Si no hago
las obras de mi Padre, no me creáis. 38 Mas si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que
conozcáis y creáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre. 39 Procuraron otra vez prenderle, pero él se
escapó de sus manos.
Mateo 26:59 Y los principales sacerdotes y todo el concilio procuraban obtener falso testimonio contra Jesús,
con el fin de darle muerte, 60 y no lo hallaron a pesar de que se presentaron muchos falsos testigos. Pero más
tarde se presentaron dos, 61 que dijeron: Éste declaró: "Yo puedo destruir el templo de Dios y en tres días
reedificarlo." 62 Entonces el sumo sacerdote, levantándose, le dijo: ¿No respondes nada? ¿Qué testifican éstos
contra ti? 63 Mas Jesús callaba. Y el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente que nos digas si tú
eres el Cristo, el Hijo de Dios. 64 Jesús le dijo: Tú mismo lo has dicho; sin embargo, os digo que desde ahora
veréis AL HIJO DEL HOMBRE SENTADO A LA DIESTRA DEL PODER, y VINIENDO SOBRE LAS NUBES
DEL CIELO. 65 Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo: ¡Ha blasfemado! ¿Qué necesidad
tenemos de más testigos? He aquí, ahora mismo habéis oído la blasfemia; 66 ¿qué os parece? Ellos
respondieron y dijeron: ¡Es reo de muerte!
Con todo lo anterior, uno de los objetivos claros del evangelio es demostrar la divinidad de Cristo y su filiación
con el Padre.
Mateo 1:23 "Una virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrás por nombre Emanuel" (que significa:
"Dios con nosotros").
lae rmea'yE rv,a] laeWnM'[i Amv. War>q'w> !Be td,l,yOw> hr'h' hm'l.[;h'
hNEhi HNT Matthew 1:23
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Matthew 1:23 ivdou. h` parqe,noj evn gastri. e[xei kai. te,xetai ui`o,n( kai. kale,sousin to. o;noma auvtou/
VEmmanouh,l( o[ evstin meqermhneuo,menon meqV h`mw/n o` qeo,jÅ
Matthew 1:23 ecce virgo in utero habebit et pariet filium et vocabunt nomen eius Emmanuhel quod
est interpretatum Nobiscum Deus
“Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su
nombre Emanuel.” (Is 7:14).
Isaiah 7:14 propter hoc dabit Dominus ipse vobis signum ecce virgo concipiet et pariet filium et
vocabitis nomen eius Emmanuhel
Isaías 7:14 dice que una virgen dará a luz un hijo. El problema es tratar con la palabra Hebrea para “virgen”, la
cual es “almah”. De acuerdo a la Concordancia Strong, esta palabra significa: “Virgen, mujer joven 1a) de edad
para casarse 1b) doncella o recién casada.” Por lo tanto, la palabra “almah” no siempre significa virgen. La
palabra “ocurre solamente en otros lugares del Antiguo Testamento en Génesis 24:43 ('doncella'); Éxodo 2:8
('doncella'); Salmo 68:25 ('doncellas'); Proverbios 30:19 ('doncella'); Cantar de los Cantares 1:3; 6:8
('doncellas'). Existe adicionalmente otra palabra en el Hebrep para "virgen" la cual es "bethulah". Si Isaías 7:14
se entiende en el sentido de "virgen" en vez de "doncella joven", entonces, ¿por qué no se usó ahí la palabra
doncella?
La LXX (Septuaginta) es la traducción de las Escrituras en Hebreo al Griego. Esta traducción fue hecha
alrededor de 200 A.C. por 70 eruditos Hebreos. En Isaías 7:14 ellos tradujeron la palabra “almah” al Griego por
“parthenos”. De acuerdo a Un Léxico Griego-Inglés del Nuevo Testamento y Otras Tempranas Literaturas
Cristianas, “parthenos” significa “virgen”. Esta palabra es usada en el Nuevo Testamento con relación a la
Virgen María (Mt 1:23; Lc 1:27) y de las vírgenes en la parábola (Mt 25:1, 7, 11). Si los Hebreos tradujeron la
palabra “almah” al Griego con la palabra "virgen", entonces, ellos entendieron lo que significa el texto Hebreo
aquí.
¿Por qué Isaías decidió usar la palabra “almah” en vez de “bethulah”? Probablemente porque quería demostrar
que la virgen sería también una mujer joven. ¿Es todavía una profecía? Claro que sí.
Mateo 3: 16 Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron
abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. 17 Y hubo una voz
de los cielos, que decía: Éste es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.
Mateo 14: 24 Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era
contrario.
25 Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar.
26 Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron
voces de miedo.
27 Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!
28 Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.
29 Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.
30 Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor,
sálvame!
31 Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué
dudaste?
32 Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento.
33 Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo
de Dios.
Mateo 16: 13 Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo:
¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?
14 Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas.
15 Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?
16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
17 Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló
carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.
18 Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del
Hades no prevalecerán contra ella.
19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los
cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.
20 Entonces mandó a sus discípulos que a nadie dijesen que él era Jesús el Cristo.
Matthew 27:54 El centurión y los que estaban con él custodiando a Jesús, al ver el terremoto y las
cosas que habían sido hechas, llenos de miedo dijeron: "Verdaderamente este era Hijo de Dios".
Lucas 1: 28 Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es
contigo; bendita tú entre las mujeres.
29 Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta.
30 Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios.
31 Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.
32 Éste será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su
padre;
33 y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.
34 Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón.
35 Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá
con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.
Luke 4:41 También salían demonios de muchos, dando voces y diciendo: -- ¡Tú eres el Hijo de Dios!
Pero él los reprendía y no los dejaba hablar, porque sabían que él era el Cristo.
Luke 8:28 Al ver a Jesús, lanzó un gran grito, y postrándose a sus pies exclamó a gran voz: -- ¿Qué
tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te ruego que no me atormentes.
Lucas 9: 29 Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y
resplandeciente.
30 Y he aquí dos varones que hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías;
31 quienes aparecieron rodeados de gloria, y hablaban de su partida, que iba Jesús a cumplir en
Jerusalén.
32 Y Pedro y los que estaban con él estaban rendidos de sueño; mas permaneciendo despiertos,
vieron la gloria de Jesús, y a los dos varones que estaban con él.
33 Y sucedió que apartándose ellos de él, Pedro dijo a Jesús: Maestro, bueno es para nosotros que
estemos aquí; y hagamos tres enramadas, una para ti, una para Moisés, y una para Elías; no
sabiendo lo que decía.
34 Mientras él decía esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron temor al entrar en la nube.
35 Y vino una voz desde la nube, que decía: Éste es mi Hijo amado; a él oíd.
LBA John 1:18 Nadie ha visto jamás a Dios; el unigénito Dios, que está en el seno del Padre, Él le ha
dado a conocer.
R60 John 1:18 A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha
dado a conocer.
Juan 1: 49 Respondió Natanael y le dijo: Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel.
50 Respondió Jesús y le dijo: ¿Porque te dije: Te vi debajo de la higuera, crees? Cosas mayores
que estas verás.
Juan 3: 13 Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el
cielo.
14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea
levantado,
15 para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel
que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea
salvo por él.
18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha
creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
Juan 5: 19 Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer
nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace
el Hijo igualmente.
20 Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que
estas le mostrará, de modo que vosotros os maravilléis.
21 Porque como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere
da vida.
22 Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo,
23 para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre
que le envió.
24 De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no
vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.
25 De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo
de Dios; y los que la oyeren vivirán.
26 Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí
mismo;
27 y también le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del Hombre.
Juan 9: 35 Oyó Jesús que le habían expulsado; y hallándole, le dijo: ¿Crees tú en el Hijo de Dios?
36 Respondió él y dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en él?
37 Le dijo Jesús: Pues le has visto, y el que habla contigo, él es.
38 Y él dijo: Creo, Señor; y le adoró.
Juan 11: 26 Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?
27 Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.
John 20:31 pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para
que al creer, tengáis vida en su nombre.
Romans 1:1 Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios,
2 que él había prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras,
3 acerca de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David según la carne,
4 que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de
entre los muertos,
Romans 5:10 Porque si cuando éramos enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su
Hijo, mucho más, habiendo sido reconciliados, seremos salvos por su vida.
Romans 8:3 Pues lo que la ley no pudo hacer, ya que era débil por causa de la carne, Dios lo hizo:
enviando a su propio Hijo en semejanza de carne de pecado y como ofrenda por el pecado, condenó
al pecado en la carne,
Romans 8:29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos
conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.
Romans 8:32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo
no nos dará también con él todas las cosas?
Luke 4:1 Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto
2 por cuarenta días, y era tentado por el diablo. Y no comió nada en aquellos días, pasados los
cuales, tuvo hambre.
3 Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.
4 Jesús, respondiéndole, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de
Dios.
5 Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra.
6 Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido
entregada, y a quien quiero la doy.
7 Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos.
8 Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás,
y a él solo servirás.
9 Y le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate
de aquí abajo;
Mark 3:11 Y los espíritus impuros, al verlo, se postraban delante de él y gritaban: -- ¡Tú eres el Hijo
de Dios!
Mark 5:7 Y clamando a gran voz, dijo: -- ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? ¡Te
conjuro por Dios que no me atormentes!,
Matthew 8:29 Y gritaron, diciendo: ¿Qué tenemos que ver contigo, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí
para atormentarnos antes del tiempo?
Mateo 11:2 Ahora bien, cuando oyó Juan en la cárcel de los hechos de Cristo, envió a él por medio de sus
discípulos, 3 a preguntarle: -- ¿Eres tú aquel que había de venir o esperaremos a otro? 4 Respondiendo Jesús,
les dijo: -- Id y haced saber a Juan las cosas que oís y veis. 5 Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son
limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados y a los pobres es anunciado el evangelio; 6 y
bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí.
Mateo 16:13 Cuando llegó Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién
dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? 14 Ellos dijeron: -- Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros,
Jeremías o alguno de los profetas. 15 Él les preguntó: -- Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? 16 Respondiendo
Simón Pedro, dijo: -- Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. 17 Entonces le respondió Jesús: --
Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en
los cielos. 18 Y yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y las puertas del
Hades no la dominarán. 19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos: todo lo que ates en la tierra será
atado en los cielos, y todo lo que desates en la tierra será desatado en los cielos. 20 Entonces mandó a sus
discípulos que a nadie dijeran que él era Jesús, el Cristo.
Mateo 22:42 diciendo: -- ¿Qué pensáis del Cristo? ¿De quién es hijo? Le dijeron: -- De David. 43 Él les dijo:
-- ¿Cómo, pues, David, en el Espíritu lo llama Señor, diciendo: 44 ""Dijo el Señor a mi Señor: siéntate a mi
derecha, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies"? 45 "Pues si David lo llama Señor, ¿cómo es
su hijo? 46 Y nadie le podía responder palabra; ni se atrevió ninguno a preguntarle más desde aquel día.
Lucas 2:10 Pero el ángel les dijo: -- No temáis, porque yo os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el
pueblo: 11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor. 12 Esto os servirá
de señal: hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre.
Lucas 3:15 Como el pueblo estaba a la expectativa, preguntándose todos en sus corazones si acaso Juan sería
el Cristo, 16 respondió Juan, diciendo a todos: -- Yo a la verdad os bautizo en agua, pero viene uno más
poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; él os bautizará en Espíritu Santo y
fuego. 17 Su aventador está en su mano para limpiar su era. Recogerá el trigo en su granero y quemará la paja
en fuego que nunca se apagará.
Lucas 4:41 También salían demonios de muchos, dando voces y diciendo: -- ¡Tú eres el Hijo de Dios! Pero él
los reprendía y no los dejaba hablar, porque sabían que él era el Cristo.
Lucas 23:39 Y uno de los malhechores que estaban colgados allí le lanzaba insultos, diciendo: ¿No eres tú el
Cristo? ¡Sálvate a ti mismo y a nosotros!
Lucas 23:39 Uno de los malhechores que estaban colgados lo insultaba diciendo: -- Si tú eres el Cristo, sálvate
a ti mismo y a nosotros. 40 Respondiendo el otro, lo reprendió, diciendo: -- ¿Ni siquiera estando en la misma
condenación temes tú a Dios? 41 Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que
merecieron nuestros hechos; pero este ningún mal hizo. 42 Y dijo a Jesús: -- Acuérdate de mí cuando vengas en
tu Reino. 43 Entonces Jesús le dijo: -- De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. 44 Cuando era
como la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. 45 El sol se oscureció y el velo
del Templo se rasgó por la mitad. 46 Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: -- Padre, en tus manos
encomiendo mi espíritu. Habiendo dicho esto, expiró. 47 Cuando el centurión vio lo que había acontecido, dio
gloria a Dios diciendo: -- Verdaderamente este hombre era justo.
Lucas 24:26 ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas y que entrara en su gloria? 27 Y
comenzando desde Moisés y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él
decían.
Lucas 24:46 y les dijo: -- Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciera y resucitara de los
muertos al tercer día; 47 y que se predicara en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas
las naciones, comenzando desde Jerusalén. 48 Vosotros sois testigos de estas cosas. 49 Ciertamente, yo enviaré
la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén hasta que seáis
investidos de poder desde lo alto. 50 Después los sacó fuera hasta Betania y, alzando sus manos, los bendijo.
51 Aconteció que, mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado arriba al cielo. 52 Ellos, después de
haberlo adorado, volvieron a Jerusalén con gran gozo; 53 y estaban siempre en el Templo, alabando y
bendiciendo a Dios. Amén.
Juan 4:25 Le dijo la mujer: -- Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará
todas las cosas. 26 el Señor Jesús le dijo: -- Yo soy, el que habla contigo. 27 En esto llegaron sus discípulos y
se asombraron de que hablara con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: "¿Qué preguntas?" o "¿Qué hablas
con ella?". 28 Entonces la mujer dejó su cántaro, fue a la ciudad y dijo a los hombres: 29 -- Venid, ved a un
hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será este el Cristo? 30 Entonces salieron de la ciudad y
vinieron a él. 31 Entre tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: -- Rabí, come. 32 Él les dijo: -- Yo tengo una
comida que comer, que vosotros no sabéis. 33 Entonces los discípulos se decían entre sí: -- ¿Le habrá traído
alguien de comer? 34 el Señor Jesús les dijo: -- Mi comida es que haga la voluntad del que me envió y que
acabe su obra.
Juan 7:26 Y ved, habla en público y no le dicen nada. ¿No será que en verdad los gobernantes reconocen que
éste es el Cristo? 27 Sin embargo, nosotros sabemos de dónde es éste; pero cuando venga el Cristo, nadie
sabrá de dónde es. 28 Jesús entonces, mientras enseñaba en el templo, exclamó en alta voz, diciendo: Vosotros
me conocéis y sabéis de dónde soy. Yo no he venido por mi propia cuenta, pero el que me envió es verdadero, a
quien vosotros no conocéis. 29 Yo le conozco, porque procedo de Él, y Él me envió. 30 Procuraban, pues,
prenderle; pero nadie le echó mano porque todavía no había llegado su hora. 31 Pero muchos de la multitud
creyeron en Él, y decían: Cuando el Cristo venga, ¿acaso hará más señales que las que éste ha hecho? 32 Los
fariseos oyeron a la multitud murmurando estas cosas acerca de Él, y los principales sacerdotes y los fariseos
enviaron alguaciles para que le prendieran. 33 Entonces el Señor Jesús dijo: Por un poco más de tiempo estoy
con vosotros; después voy al que me envió. 34 Me buscaréis y no me hallaréis; y donde yo esté, vosotros no
podéis ir. 35 Decían entonces los judíos entre sí: ¿Adónde piensa irse éste que no le hallemos? ¿Será acaso
que quiere irse a la dispersión entre los griegos y enseñar a los griegos? 36 ¿Qué quiere decir esto que ha
dicho: "Me buscaréis y no me hallaréis; y donde yo esté, vosotros no podéis ir"?
Juan 7:40 Entonces algunos de la multitud, cuando oyeron estas palabras, decían: Verdaderamente éste es el
Profeta. 41 Otros decían: Éste es el Cristo. Pero otros decían: ¿Acaso el Cristo ha de venir de Galilea?
Juan 12:27 Ahora mi alma se ha angustiado; y ¿qué diré: "Padre, sálvame de esta hora"? Pero para esto he
llegado a esta hora. 28 Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Y le he glorificado, y de
nuevo le glorificaré. 29 Por eso la multitud que estaba allí y la oyó, decía que había sido un trueno; otros
decían: Un ángel le ha hablado. 30 Respondió el Señor Jesús y dijo: Esta voz no ha venido por causa mía, sino
por causa de vosotros. 31 Ya está aquí el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado
fuera. 32 Y yo, si soy levantado de la tierra, atraeré a todos a mí mismo. 33 Pero Él decía esto para indicar de
qué clase de muerte iba a morir. 34 Entonces la multitud le respondió: Hemos oído en la ley que el Cristo
permanecerá para siempre; ¿y cómo dices tú: "El Hijo del Hombre tiene que ser levantado"? ¿Quién es este
Hijo del Hombre?
Hechos 2:22 Varones israelitas, escuchad estas palabras: Jesús el Nazareno, varón confirmado por Dios entre
vosotros con milagros, prodigios y señales que Dios hizo en medio vuestro a través de Él, tal como vosotros
mismos sabéis, 23 a éste, entregado por el plan predeterminado y el previo conocimiento de Dios, clavasteis en
una cruz por manos de impíos y le matasteis, 24 a quien Dios resucitó, poniendo fin a la agonía de la muerte,
puesto que era imposible que Él quedara bajo el dominio de ella. 25 Porque David dice de Él: VEÍA SIEMPRE
AL SEÑOR EN MI PRESENCIA; PUES ESTÁ A MI DIESTRA PARA QUE YO NO SEA CONMOVIDO. 26
POR LO CUAL MI CORAZÓN SE ALEGRÓ Y MI LENGUA SE REGOCIJÓ; Y AUN HASTA MI CARNE
DESCANSARÁ EN ESPERANZA; 27 PUES TÚ NO ABANDONARÁS MI ALMA EN EL HADES, NI
PERMITIRÁS QUE TU SANTO VEA CORRUPCIÓN. 28 ME HAS HECHO CONOCER LOS CAMINOS DE
LA VIDA; ME LLENARÁS DE GOZO CON TU PRESENCIA. 29 Hermanos, del patriarca David os puedo
decir confiadamente que murió y fue sepultado, y su sepulcro está entre nosotros hasta el día de hoy. 30 Pero
siendo profeta, y sabiendo que DIOS LE HABÍA JURADO SENTAR a uno DE SUS DESCENDIENTES EN SU
TRONO, 31 miró hacia el futuro y habló de la resurrección de Cristo, que NI FUE ABANDONADO EN EL
HADES, NI su carne SUFRIÓ CORRUPCIÓN. 32 A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos
testigos. 33 Así que, exaltado a la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu
Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís. 34 Porque David no ascendió a los cielos, pero él mismo
dice: DIJO EL SEÑOR A MI SEÑOR: "SIÉNTATE A MI DIESTRA, 35 HASTA QUE PONGA A TUS
ENEMIGOS POR ESTRADO DE TUS PIES." 36 Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel, que a este
Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo.
Hechos 3:18 Pero Dios ha cumplido así lo que anunció de antemano por boca de todos los profetas: que su
Cristo debería padecer.
Hechos 26:23 Que el Cristo había de padecer, y ser el primero de la resurrección de los muertos, para
anunciar luz al pueblo y a los gentiles.
Romanos 3:24 siendo justificados gratuitamente por su gracia por medio de la redención que es en Cristo
Jesús, 25 a quien Dios exhibió públicamente como propiciación por su sangre a través de la fe, a fin de
demostrar su justicia, porque en su tolerancia Dios pasó por alto los pecados cometidos anteriormente, 26
para demostrar en este tiempo su justicia, a fin de que Él sea justo y sea el que justifica al que tiene fe en Jesús.
Romanos 5:8 Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por
nosotros. 9 Entonces mucho más, habiendo sido ahora justificados por su sangre, seremos salvos de la ira de
Dios por medio de Él. 10 Porque si cuando éramos enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de
su Hijo, mucho más, habiendo sido reconciliados, seremos salvos por su vida. 11 Y no sólo esto, sino que
también nos gloriamos en Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien ahora hemos recibido la
reconciliación.
Romanos 6:23 Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús
Señor nuestro.
Romanos 8:11 Pero si el Espíritu de aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el
mismo que resucitó a Cristo Jesús de entre los muertos, también dará vida a vuestros cuerpos mortales por
medio de su Espíritu que habita en vosotros.
Romanos 8:17 y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si en verdad
padecemos con Él a fin de que también seamos glorificados con Él.
Romanos 8:34 ¿Quién es el que condena? Cristo Jesús es el que murió, sí, más aún, el que resucitó, el que
además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.
Romanos 8:39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que
es en Cristo Jesús Señor nuestro.
Romanos 9:5 A ellos también pertenecen los patriarcas, de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es
Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.
Romanos 10:4 porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree. 5 Porque Moisés escribe
que el hombre que practica la justicia que es de la ley, vivirá por ella. 6 Pero la justicia que es de la fe, dice
así: NO DIGAS EN TU CORAZÓN: "¿QUIÉN SUBIRÁ AL CIELO?" (Esto es, para hacer bajar a Cristo), 7 o
"¿QUIÉN DESCENDERÁ AL ABISMO?" (Esto es, para subir a Cristo de entre los muertos). 8 Mas, ¿qué
dice? CERCA DE TI ESTÁ LA PALABRA, EN TU BOCA Y EN TU CORAZÓN, es decir, la palabra de fe que
predicamos: 9 que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de
entre los muertos, serás salvo;
Romanos 14:8 pues si vivimos, para el Señor vivimos, y si morimos, para el Señor morimos; por tanto, ya sea
que vivamos o que muramos, del Señor somos. 9 Porque para esto Cristo murió y resucitó, para ser Señor
tanto de los muertos como de los vivos.
Romanos 15:3 Porque ni aun Cristo se agradó a sí mismo; antes bien, como está escrito: Los vituperios de los
que te vituperaban, cayeron sobre mí.
Romanos 15:8 Pues os digo, que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de
Dios, para confirmar las promesas hechas a los padres,
9 y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia, como está escrito: Por tanto, yo te confesaré
entre los gentiles, Y cantaré a tu nombre.
10 Y otra vez dice: Alegraos, gentiles, con su pueblo.
11 Y otra vez: Alabad al Señor todos los gentiles, Y magnificadle todos los pueblos.
12 Y otra vez dice Isaías: Estará la raíz de Isaí, Y el que se levantará a regir los gentiles; Los gentiles
esperarán en él.
16 para ser ministro de Jesucristo a los gentiles, ministrando el evangelio de Dios, para que los gentiles le
sean ofrenda agradable, santificada por el Espíritu Santo.
17 Tengo, pues, de qué gloriarme en Cristo Jesús en lo que a Dios se refiere.
18 Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles,
con la palabra y con las obras,
19 con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por
los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo.
29 Y sé que cuando vaya a vosotros, llegaré con abundancia de la bendición del evangelio de Cristo.
1 Corintios 1:1 Pablo, llamado a ser apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Sóstenes,
2 a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos
los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro:
3 Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
4 Gracias doy a mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os fue dada en Cristo Jesús;
1 Corintios 1:24 mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios.
1 Corintios 5:7 Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois;
porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.
1 Corintios 10:4 y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los
seguía, y la roca era Cristo.
1 Corintios 10:16 La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan
que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?
1 Corintios 11:3 Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la
mujer, y Dios la cabeza de Cristo.
1 Corintios 12:12 Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del
cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo.
1 Corintios 12:27 Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.
1 Corintios 15:1 Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis,
en el cual también perseveráis;
2 por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano.
3 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados,
conforme a las Escrituras;
4 y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;
5 y que apareció a Cefas, y después a los doce.
6 Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya
duermen.
7 Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles;
8 y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí.
9 Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a
la iglesia de Dios.
10 Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado
más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo.
11 Porque o sea yo o sean ellos, así predicamos, y así habéis creído.
12 Pero si se predica de Cristo que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay
resurrección de muertos?
13 Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó.
14 Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.
15 Y somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él resucitó a Cristo, al cual
no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan.
16 Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó;
17 y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados.
18 Entonces también los que durmieron en Cristo perecieron.
19 Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los
hombres.
20 Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho.
21 Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos.
22 Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.
23 Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.
24 Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda
autoridad y potencia.
25 Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies.
26 Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte.
27 Porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas
a él, claramente se exceptúa aquel que sujetó a él todas las cosas.
28 Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó
a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos.
2 Corintios 1:21 Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios,