Biografía de Juan Pablo Duarte
Fue uno de los Padres de la patria, nació el 26 de enero de 1813, sus padres fueron
Juan José Duarte, comerciante español y Manuela Diez y Jiménez, oriunda de El
Seibo, República Dominicana.
Juan Pablo Duarte fue bautizado el 4 de febrero de 1813. Las primeras lecciones de su
educación formal, la recibió primero con su madre, y luego con una profesora de
apellido Montilla, quien dirigía una pequeña escuela de párvulos.
De aquí pasó a una escuela primaria de varones cuyo nombre se desconoce, donde
dio tempranamente muestra de poseer una inteligencia privilegiada. Más tarde fue
admitido en la escuela de don Manuel Aybar, Aquí completó sus conocimientos de
lectura, escritura, gramática y aritmética elemental.
Después de unos cuantos años, niño aún, recibió clases de teneduría de libros, para
luego pasar, ya un adolescente, a recibir la orientación de uno de los más sabios
profesores de la entonces recién clausurada Universidad de Santo Domingo, el doctor
Juan Vicente Troncoso. Con él estudió filosofía y derecho romano. Aquí también dio
prueba de una gran vocación de superación, de amor por los estudios.
Deseosos sus padres de no interrumpir las proyecciones en el campo del conocimiento
de su hijo, con grandes sacrificios decidieron enviarlo a estudiar al exterior.
De su breve estancia en Francia nada se sabe. Sin embargo, hay que presumir que,
hallándose este país en el umbral de un importante movimiento revolucionario, algo
tuvo él que captar, pese a su juventud, sobre las causas de la Inquietud política allí
reinante. A ello debió haber contribuido la admiración que probablemente sentía dadas
su inteligencia y el ansia de justicia que latía en su alma- la gesta de la Revolución
Francesa.
Para entonces, lo cierto es que toda Europa se hallaba en plena ebullición política, y
que fue durante el tiempo que pasó en Barcelona -tiempo que cubrió casi con toda
seguridad más de dos años-cuando el viajero se sintió atraído a fondo por esta
ebullición. En cuanto al socialismo utópico, Saint-Simon fue su teórico más importante;
pero su influencia aparecía circunscrita a reducidos círculos de las masas obreras
francesas.
Duarte, en el vértice de aquella ebullición de nuevas concepciones sobre la vida
político-social. Hay indicios probatorios de que aprovechó su estancia en Barcelona
para estudiar Derecho. Fue indudablemente entonces cuando comenzó a perfilarse su
ideario político, en el cual el nacionalismo y el liberalismo fraternizan, levantándose
sobre un fondo romántico, teñido de religiosidad.
De regreso al país se lanzó a una lucha sin tregua por concretar el propósito que
alentaba. En aras de esta lucha, no escatimó sacrificios. Pese a que pertenecía a una
familia importante de la burguesía comercial capitaleña, marginó todo afán de lucro, y
rápidamente encontró discípulos y se convirtió en la figura cimera del nuevo
movimiento. Era ya el maestro, en camino de devenir el Apóstol.
Fue en el seno de la clase media urbana donde sus ideas tuvieron mayor eco. Duarte
comprendió que se hacía imprescindible -dado el carácter absolutista del gobierno de
Boyer-crear una organización clandestina que, siguiendo el modelo de las sociedades
europeas de los “Carbonarios”, asumiera la responsabilidad de dirigir las actividades.
Así surgió la sociedad “La Trinitaria”, El 16 de julio de 1838, para que asumiera la
responsabilidad de dirigir las actividades que respondió a lo que en el futuro se llamaría
una estructura “celular”, y cuyos miembros se juramentaron en el momento de la
fundación. El lema de esta sociedad fue “Dios, Patria y Libertad”.
Duarte tenía antes de la independencia un definido concepto de la nación dominicana y
de sus integrantes. En su proyecto de constitución dice con claridad que la bandera
dominicana puede cobijar a todas las razas, no excluye ni da predominio a ninguna. Su
concepción de la República era la de un patriota, republicano, anticolonialista, liberal y
progresista.
Cuando se inició en 1843 la revolución contra Boyer que repercutió en la parte oriental
de la isla, Duarte encabeza el movimiento reformista en la ciudad de Santo Domingo.
Juega un papel decisivo que lo llevó al liderato de los republicanos que luchaban por la
independencia.
Luego surgió la sociedad “La Filantrópica”, que realizó una importante labor de
propaganda mediante la representación de piezas teatrales. En el año 1843, cuando se
inició la guerra de la Independencia contra la dominación haitiana, Juan Pablo
Duarte encabezó a los insurgentes. Fracasada la rebelión, de carácter liberal
progresista, se exilió en Venezuela
En 1844 regresó tras la llamada que le hacen los dirigentes del movimiento iniciado el
27 de febrero, Bobadilla y Santana, para luchar por la independencia de la República
Dominicana.
Juan Pablo Duarte falleció el 15 de julio de 1876 en Caracas. En 1884, sus restos
mortales son trasladados a Santo Domingo. El 27 de febrero de 1944 sus restos, junto
a los de Sánchez y Mella, son sepultados en la Puerta del Conde, Altar de la Patria.