Historia de la psicobiología de la emoción[editar]
Harlow 1848-1868
Describe caso de de Phineas Gage sufrió daño severo en el cerebro en el lóbulo frontal su
personalidad y temperamento sufrieron cambios significativos, este caso demostró que el
lóbulo frontal eran los encargados de procesos relacionados con el comportamiento
emocional, la personalidad y las funciones ejecutivas en general. El caso de Gage es uno de
los más famosos e influyentes de la neurociencia, debido a que jugó un papel crucial en el
descubrimiento de los síndromes de comportamiento resultantes de la disfunción del lóbulo
frontal de (Neylan, 1999).
Darwin[editar]
Charles Darwin, en su libro La expresión de las emociones en hombres y animales (1872),
Sus ideas principales eran que las expresiones de la emoción evolucionan a partir de
conductas, que dichas conductas si son beneficiosas aumentarán, disminuyendo si no lo son,
y que los mensajes opuestos a menudo se indican por movimientos y posturas opuestas
(principio de antítesis).
Teoría de James-Lange[editar]
William James y Carl Lange propusieron simultáneamente, pero de forma independiente, en 1884 una
teoría fisiológica de la emoción. La teoría de James-Lange propone que la corteza cerebral recibe e
interpreta los estímulos sensoriales que provocan emoción, produciendo cambios en los órganos
viscerales a través del sistema nervioso autónomo y en los músculos a través del sistema nervioso
somático.
Hipótesis del hemisferio derecho[editar]
La hipótesis del hemisferio derecho fue propuesta a principios del siglo XX por Charles K. Mills (1912),
quien afirmaba que la emoción y la expresión emocional están más representadas en el hemisferio
derecho tanto la emoción como la expresión emocional se encontraban representadas en la corteza
cerebral, la emoción por un lado en la región prefrontal, y la expresión emocional en la región mediofrontal.
Teoría de Cannon-Bard[editar]
esta teoría, los estímulos emocionales tienen dos efectos excitatorios independientes:
provocan tanto el sentimiento de la emoción en el cerebro, como la expresión de la emoción
en los sistemas nerviosos autónomo y somático.
Síndrome de Klüver-Bucy[editar]
demostraron el papel fundamental de las estructuras del lóbulo temporal en las emociones. Les retiraron a
monos rhesus los dos lóbulos temporales, y se produjeron una serie de conductas (síndrome de Klüver-
Bucy): a) incremento del comportamiento de exploración; b) pérdida de la reactividad emocional; c)
hipersexualidad, d) tendencia a examinar objetos con la boca; y e) coprofagia (ingestión de heces).
Estudios posteriores demostraron que los trastornos emocionales del síndrome Klüver-Bucy podían
generarse al extirparse solo la amígdala, por lo que la investigación sobre el control emocional se centró
en el papel de esta estructura.
James Papez[editar]
Circuito de Papez
En 1937, James Papez sugirió un esquema anatómico para el circuito neural de la emoción, conocido
como el circuito de Papez (Papez, 1937). El circuito comienza cuando un estímulo emocional se presenta,
este llega directamente al tálamo, de donde va a la corteza sensorial y al hipotálamo. demostró que la
corteza cingulada y el hipotálamo están interconectados mediante el núcleo anterior del tálamo, el
hipocampo y los cuerpos mamilares, y que estas conexiones son necesarias para el control cortical de la
expresión emocional.
Reacción defensiva afectiva[editar]
Hess y Brügger acuñaron, en 1943,7 el término reacción defensiva afectiva para describir los
comportamientos producidos por la estimulación del hipotálamo en gatos, en particular: a) enjorobarse, b)
aplanar las orejas, c) mostrar los dientes, d) gruñir, e) sacar las garras, f) piloerección (erizamiento de los
pelos) y g) midriasis (abertura de la pupila) marcada. Hess y Brügger sugirieron que, así como la
defecación y el vuelo eran manifestaciones típicas del miedo, la reacción de defensa era la expresión de
la ira.
La importancia de los estudios de Hess y Brügger radica en que demostraron que, si se estimula el
hipotálamo eléctricamente, se pueden obtener reacciones emocionales.
El sistema límbico (MacLean)[editar]
el sistema límbico de MacLean, el cual es un modelo anatómico con mayor sustento. El modelo de
MacLean integró las ideas de Papez y Cannon y Bard, con los hallazgos de Klüver y Bucy.
Para MacLean (1970 en Dalgleish et al., 2009), la arquitectura del cerebro consiste en tres sistemas
cerebrales, que caracterizan un desarrollo evolutivo:
1. El primer sistema, consiste en el cerebro reptiliano (complejo estrial y los ganglios basales), con el
cual se pueden observar emociones primitivas como la agresión y el miedo.
2. El segundo sistema es el antiguo cerebro de mamífero, el cual aumenta las respuestas
emocionales del cerebro reptiliano como la agresión; además de elaborar las emociones sociales,
este sistema cerebral incorpora componentes del circuito de Papez (hipotálamo, tálamo,
hipocampo y la corteza cingular) con estructuras importantes como la amígdala y la corteza
prefrontal.
3. El tercer sistema, el nuevo cerebro de mamífero, consiste en la neocorteza, la cual representa la
interfaz de la emoción con la cognición.
MacLean propuso que las sensaciones producen cambios corporales. Estos cambios regresan al cerebro,
donde son integrados con la percepción y se generan las experiencias emocionales, una postura que
puede considerarse neojamesiana.
Qué es Emoción:
Se entiende por emoción el conjunto de reacciones orgánicas que experimenta un
individuo cuando responden a ciertos estímulos externos que le permiten adaptarse a
una situación con respecto a una persona, objeto, lugar, entre otros.
La palabra emoción deriva del latín emotio, que significa “movimiento”, “impulso”.
La emoción se caracteriza por ser una alteración del ánimo de corta duración pero, de
mayor intensidad que un sentimiento. Por su parte, los sentimientos son las
consecuencias de las emociones, por ello son más duraderas y se pueden verbalizar.
Las emociones son las causantes de diversas reacciones orgánicas que pueden ser de
tipo fisiológico, psicológico o conductual, es decir, son reacciones que pueden ser tanto
innatas como estar influenciadas por las experiencias o conocimientos previos.
Desarrollo emocional humano[editar]
Según Bisquerra (2006), el desarrollo de las emociones en el ser humano presenta las siguientes etapas: 4
Primeros meses: Desde los primeros meses, el bebé tiene la capacidad de reconocer emociones
positivas y negativas.
Niñez: Hacia los 2 años, son capaces de demostrar empatía, es decir, reflejar el sentimiento del
otro sin necesariamente comprenderla. Mientras que, aproximadamente a los 4 años, pueden
reconocer las emociones básicas, y también entienden cómo estos sentimientos generan diferentes
respuestas.
Adolescencia: En esta etapa se enfatiza la parte social en el reconocimiento de emociones. Se va
desarrollando la autovaloración a partir de la interacción con los demás. Adicionalmente, ya se
considera que todas las emociones son aceptables; las diferentes respuestas o reacciones que
provocan las emociones pueden ser buenas o malas. Es por eso que, entre los 11 y 15 años, se
reconocen las emociones propias y las de otras personas, así como las reglas de expresión; sin
embargo, en esta etapa, se experimentan problemas en el manejo de las emociones.
Adultez: En la adultez, ya se espera que el sujeto tenga la capacidad de identificar y reconocer las
emociones propias y las ajenas, así como ejercer control adecuado de estas, teniendo en
consideración la inteligencia emocional.
En síntesis, con el paso del tiempo se generan diversos cambios de las emociones, y estos impactan
sobre la concepción del sí mismo y el entorno. En ese sentido, durante el desarrollo emocional, la cultura y
la sociedad tienen gran influencia en las emociones, ya que regulan su expresión.
funciones principales:
1. Función adaptativa: prepara al organismo para la acción siendo ésta una de las más
importantes. Gracias a esta capacidad podemos actuar eficazmente.
2. Función social: expresan nuestro estado de ánimo y facilitan la interacción social para que se
pueda predecir el comportamiento. Además de la expresión oral, cobra mucha importancia la
comunicación no verbal que se refleja, en muchas ocasiones, de manera inconsciente.
3. Función motivacional: existe una relación entre motivación y emoción ya que ambas se
retroalimentan. Cualquier conducta motivada produce una reacción emocional, a la vez que
cualquier emoción impulsa la motivación hacia algo. Por ejemplo, si nos sentimos alegres
cuando quedamos con otra persona, estaremos más motivados para volver a quedar con ella.
Identificar nuestras emociones y las de los otros así como ponerles nombre no es tarea fácil, más aún
cuando se manifiestan varias emociones a la vez. A esto lo denominamos conciencia emocional.
Tenerla nos permitirá:
Reconocer nuestros estados de ánimo y reflexionar sobre ellos para tomar mejores decisiones
Relacionarnos mejor con los demás al reconocer también las emociones de los otros
Establecer límites para atender nuestras necesidades y bienestar, mejorando así nuestra calidad
de vida
Conocernos mejor a nosotros mismos y a los demás
Tipos de emociones
¿Sabías que se ha establecido un listado de 250 emociones? ¿Cuántas conoces o has experimentado? Si
quieres conocerlas pincha en este enlace.
Cuantas más emociones conozcamos, más fácil será poder identificarlas cuando las
manifestemos así como mejor preparado estaremos para saber qué hacer frente a ellas.
Existen varias clasificaciones de las emociones, atendiendo a diferentes criterios. En general, el más
utilizado es el que hace referencia al momento en que se producen por primera vez:
1. Emociones Básicas, Primarias o Innatas:
Son aquellas que se presentan desde el momento de nuestro nacimiento. Forman parte de nuestro
proceso de adaptación y existen en todos los seres humanos, independientemente de la cultura. Se
inician con rapidez y duran unos segundos. Son 6:
2. Emociones Sociales, Secundarias o
Aprendidas:
Surgen como consecuencia de la socialización y del desarrollo de capacidades cognitivas. La mayoría
de autores sitúan su aparición en torno a los dos años y medio o tres. Son posteriores a las primarias, es
decir, primero surge una emoción básica y a continuación una secundaria. Por ejemplo, el miedo surge
primero y posteriormente sentimiento de amenaza, enfado…
Entre ellas podemos destacar algunas como:
Celos, culpa, orgullo, vergüenza, satisfacción, diversión, desprecio
Importancia
Sabías que para poder adaptarnos a la vida y a los cambios de la misma, las emociones juegan un papel
importante. Nosotros desde el nacimiento somos seres emocionales y nacemos con el potencial de desarrollar
la capacidad del razonamiento; es decir, el ser humano es un ser emocional dominado por sus sentimientos y
emociones, más que por razones.
Las emociones están presentes a lo largo de nuestra vida; desde nuestra infancia, adolescencia, adultez y
vejez. En cada momento del día sin darnos cuenta experimentamos reacciones complejas del cuerpo a diversos
estímulos internos o externos que pueden ser agradables o desagradables. De repente un estímulo externo nos
recuerda por ejemplo la violencia escolar que se vivió en la etapa de adolescencia, tal vez nos de enojo, nos
deprimamos; en eso estamos cuando la persona que nos gusta nos manda un mensaje telefónico, saludando;
cambiamos de estado de ánimo, de la depresión pasamos a la motivación. Te das cuenta como esos estímulos
han modificado nuestros estados de ánimo.