0% encontró este documento útil (0 votos)
30 vistas2 páginas

Cuento de Castellano

La historia trata sobre Bonnie la coneja y Peter el perro que recogen flores para el cumpleaños de su dueña Susy, pero un zorro llamado Foxie les roba las flores aunque luego se hace amigo de ellos y les regala más flores, y al final la familia adopta a Foxie.

Cargado por

Rosa Rodriguez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
30 vistas2 páginas

Cuento de Castellano

La historia trata sobre Bonnie la coneja y Peter el perro que recogen flores para el cumpleaños de su dueña Susy, pero un zorro llamado Foxie les roba las flores aunque luego se hace amigo de ellos y les regala más flores, y al final la familia adopta a Foxie.

Cargado por

Rosa Rodriguez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

El perro, el zorro y la coneja

En el medio de un gran tramo del bosque, en el que crecían preciosas flores de


todos los colores, estaba Bonnie la coneja, bebiendo agua enérgicamente de
un pequeño arrollo mientras movía alegremente su colita de algodón. Bonnie
era una conejita pequeña y de color blanco como la nieve, que tenía ojos muy
grandes y le encantaban las zanahorias. Aquel día, Bonnie estaba
acompañada por su buen amigo Peter el perro, quién la había acompañado
hasta allí para recoger un gran ramo de flores para su dueña Susy, que aquel
día estaba de cumpleaños.

- ¿Qué te parecen estas? – Preguntó Peter mientras agarraba un montón


de bonitas flores de color violeta con su hocico. Peter era un perro
grande y muy bonito, que tenía el suave y espeso pelaje de color canela.
- ¡Me encantan! – Dijo Bonnie la coneja – Volvamos a casa para
llevárselas a Susy.

Y cuando los dos amigos se encaminaban de vuelta a su hogar por el sendero


del bosque. ¡Zip! ¡Zam! con un ágil y rápido movimiento, un zorro de color
rojizo le arrebató las flores a Peter el perro y las tomó en su hocico.

- Soy Foxie - Dijo el zorro – Y estas flores son mías.


- No te creo – Se apresuró a decir Peter el perro – Eres un zorro, y todos
los zorros son mentirosos.
- Está mal juzgar a primera vista Peter – Dijo Bonnie la coneja.

Foxie el zorro parecía molesto y triste a partes iguales.

- Estoy harto de que siempre digan lo mismo – Dijo el zorro con tristeza.
- ¿A qué te refieres Foxie? – Preguntó Bonnie la coneja.
- Porque soy un zorro nadie confía en mí, creen que voy a mentirles o a
comérmelos. ¿Saben? No todos los zorros son malos. Y en cuanto a las
flores, de verdad yo las cultivo.
- Tienes razón, lo lamento Foxie – Dijo Peter el perro.
- No creemos que todos los zorros sean malos – Dijo Bonnie la coneja –
Si quieres, podemos ser amigos.
- ¡Por supuesto que sí! – Dijo Foxie el zorro alegremente mientras
apretujaba a sus nuevos amigos en un gran abrazo – Tomen todas las
flores que quieran amigos.

Y así lo hicieron. Un rato después, Bonnie la coneja y Peter el perro se


marchaban del bosque con un nuevo amigo y un gran ramo de flores violetas,
azules, rojas, amarillas y verdes. Luego de que llegaron a casa de Susy y
partieron el gran pastel de chocolate, la niña convenció a sus papás para que
adoptaran a Foxie, el pequeño y muy feliz zorrito de color rojizo, quién de ahí
en adelante fue un nuevo miembro de la familia, junto a Peter el perro y Bonnie
la coneja, que aquel día habían aprendido a no juzgar a primera vista.

También podría gustarte