ÁNGEL DE JEHOVÁ
Jesús y el Ángel de Jehová son las mismas personas según el siguiente texto. Jueces 13:18 "Y
el Ángel de Jehová respondió: ¿Por qué preguntas por mi nombre, que es admirable?"
Isaías: Isaías 9:6 "Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su
hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de
Paz."
Está claro que está profecía se refiere a Jesús como Admirable.
"Viendo entonces Gedeón que era el ángel de Jehová, dijo: Ah, Señor Jehová, que he visto al
ángel de Jehová cara a cara. "
Al parecer, los hombres del AT sabían que ver al Ángel de Jehová era como ver a Jehová
mismo.
Es evidente que el Verbo de Dios al cual conocemos como Jesús (Jn 1:1) fue conocido como
"El Ángel de Jehová" o "El Ángel de Dios" antes de su encarnación. Es interesante que el
Nuevo Testamento después de su encarnación esta figura no vuelva aparecer. El N.T.
menciona "un ángel" en Mt 1:20 pero no dice "el ángel" ni tampoco este ángel toma atributos
que solo Dios puede tener. Sin embargo el Ángel de Jehová es el único ángel en toda la Biblia
que acepta adoración.
En la Biblia Reina Valera - revisión de 1995, hay 48 veces en las que se menciona el Ángel de
Jehová en 46 versículos. Veamos los siguientes pasajes bíblicos:
1. Le dijo el Ángel de Jehová: -Vuélvete a tu señora y ponte sumisa bajo su mano. Gn 16,9
2. Le dijo también el Ángel de Jehová: --Multiplicaré tanto tu descendencia, que por ser tanta no
podrá ser contada. Gn 16,10
3. Y añadió el Ángel de Jehová: --Has concebido y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre
Ismael porque Jehová ha oído tu aflicción. Gn 16,11
4. Llamó el Ángel de Jehová a Abraham por segunda vez desde el cielo, Gn 22,15
5. Entonces él me respondió: “Jehová, en cuya presencia he andado, enviará contigo su ángel
y prosperará tu camino; y tomarás para mi hijo mujer de mi familia y de la casa de mi padre. Gn
24,40
6. Cuando la asna vio al Ángel de Jehová, que estaba en el camino con la espada desnuda en
la mano, se apartó del camino y se fue por el campo. Entonces azotó Balaam a la asna para
hacerla volver al camino. Nm 22,23
7. Pero el Ángel de Jehová se puso en una senda de viñas que tenía pared a un lado y pared al
otro. Nm 22,24
8. Al ver la asna al Ángel de Jehová, se pegó a la pared, y apretó contra la pared el pie de
Balaam. Él volvió a azotarla. Nm 22,25
9. El Ángel de Jehová pasó más allá, y se puso en un sendero angosto donde no había camino
para apartarse ni a la derecha ni a la izquierda. Nm 22,26
10. Cuando la asna vio al Ángel de Jehová, se echó al suelo debajo de Balaam. Balaam se
enojó y azotó a la asna con un palo. Nm 22,27
11. Entonces Jehová abrió los ojos de Balaam, que vio al Angel de Jehová en medio del
camino, con la espada desnuda en la mano. Balaam hizo una reverencia y se postró sobre su
rostro. Nm 22,31
12. El Ángel de Jehová le dijo: --¿Por qué has azotado a tu asna estas tres veces? Yo soy el
que ha salido a resistirte, porque tu camino es perverso delante de mí. Nm 22,32
13. Entonces Balaam dijo al Ángel de Jehová: --He pecado, porque no sabía que tú te ponías
delante de mí en el camino; pero ahora, si te parece mal, yo regresaré. Nm 22,34
14. Pero el Ángel de Jehová respondió a Balaam: --Ve con esos hombres; pero la palabra que
yo te diga, esa hablarás. Así Balaam se fue con los príncipes de Balac. Nm 22,35
15. Cuando el Ángel de Jehová terminó de hablar, todos los hijos de Israel alzaron la voz y
lloraron. Jue 2,4
16. “¡Maldecid a Meroz!”, dijo el Angel de Jehová, “maldecid severamente a sus moradores”,
porque no vinieron en ayuda de Jehová, en ayuda de Jehová contra los fuertes. Jue 5,23
17. cuando se le apareció el Ángel de Jehová y le dijo: --Jehová está contigo, hombre
esforzado y valiente. Jue 6,12
18. Extendiendo el Ángel de Jehová el cayado que tenía en su mano, tocó con la punta la carne
y los panes sin levadura, y subió fuego de la peña, el cual consumió la carne y los panes sin
levadura. Luego el Ángel de Jehová desapareció de su vista. Jue 6,21
19. Al ver Gedeón que era el Ángel de Jehová, dijo: --Ah, Señor Jehová, he visto al ángel de
Jehová cara a cara. Jue 6,22
20. El Ángel de Jehová contestó a Manoa: --La mujer se guardará de todas las cosas que yo le
dije: Jue 13,13
21. Entonces Manoa dijo al Ángel de Jehová: --Te ruego que nos permitas detenerte, y te
prepararemos un cabrito. Jue 13,15
22. El Ángel de Jehová respondió a Manoa: --Aunque me detengas, no comeré de tu pan; pero
si quieres hacer un holocausto, ofrécelo a Jehová. (Manoa no sabía aún que aquel hombre era
el Ángel de Jehová.) Jue 13,16
23. Entonces preguntó Manoa al Ángel de Jehová: --¿Cuál es tu nombre, para que cuando se
cumpla tu palabra te honremos? Jue 13,17
24. El Ángel de Jehová respondió: --¿Por qué preguntas por mi nombre, que es un nombre
admirable? Jue 13,18
25. Tomó, pues, Manoa un cabrito y una ofrenda, y los ofreció sobre una peña a Jehová.
Entonces el Ángel hizo un milagro ante los ojos de Manoa y de su mujer. Jue 13,19
26. Porque aconteció que cuando la llama subió del altar hacia el cielo, Manoa y su mujer
vieron al Ángel de Jehová subir en la llama del altar. Entonces se postraron en tierra. Jue 13,20
27. Manoa supo entonces que era el Ángel de Jehová, pues no se les volvió a aparecer ni a él
ni a su mujer. Jue 13,21
28. Tu sierva dice pues: “Sea ahora de consuelo la respuesta de mi señor, el rey, pues mi
señor, el rey, es como un Ángel de Dios para discernir entre lo bueno y lo malo. Y que Jehová,
tu Dios, sea contigo”. 2 S 14,17
29. Y cuando el ángel extendió su mano sobre Jerusalén para destruirla, Jehová se arrepintió
de aquel mal, y dijo al ángel que exterminaba al pueblo: «Basta ya; detén tu mano». El Ángel
de Jehová estaba junto a la era de Arauna, el jebuseo2 S 24,16
30. Regresó el Ángel de Jehová por segunda vez, lo tocó y le dijo: «Levántate y come, porque
largo camino te resta».1 R 19,7
31. Entonces el Ángel de Jehová dijo a Elías: «Desciende con él; no le tengas miedo». Elías se
levantó, descendió con él ante el rey, 2 R 1,15
32. Aconteció que aquella misma noche salió el Ángel de Jehová y mató en el campamento de
los asirios a ciento ochenta y cinco mil hombres. A la hora de levantarse por la mañana, todo
era cuerpos de muertos. 2 R 19,35
33. “Escoge para ti: tres años de hambre, o tres meses de derrotas ante tus enemigos, con la
espada de tus adversarios, o bien tres días durante los cuales la espada de Jehová y la peste
recorran la tierra, y el Ángel de Jehová haga destrucción en todos los términos de Israel”. Mira,
pues, qué responderé a quien me ha enviado. 1 Cr 21,12
34. Envió Jehová el ángel a Jerusalén para destruirla; pero cuando ya estaba destruyéndola,
miró Jehová y se arrepintió de aquel mal, y dijo al ángel que destruía: «¡Basta ya! ¡Detén tu
mano!». El Ángel de Jehová estaba junto a la era de Ornán, el jebuseo.1 Cr 21,15
35. Y alzando David sus ojos, vio al Ángel de Jehová que estaba entre el cielo y la tierra, con
una espada desnuda en su mano, extendida contra Jerusalén. Entonces David y los ancianos
se postraron sobre sus rostros, vestidos de ropas ásperas. 1 Cr 21,16
36. El Ángel de Jehová ordenó a Gad decirle a David que subiera y construyera un altar a
Jehová en la era de Ornán, el jebuseo. 1 Cr 21,18
37. pero David no pudo ir allá a consultar a Dios, porque estaba atemorizado a causa de la
espada del Ángel de Jehová. 1 Cr 21,30
38. Sean como el tamo delante del viento, y el Ángel de Jehová los acose. Sal 35,5
39. Sea su camino tenebroso y resbaladizo, y el Ángel de Jehová los persiga, Sal 35,6
40. Y salió el Ángel de Jehová y mató a ciento ochenta y cinco mil en el campamento de los
asirios; y cuando se levantaron por la mañana, todo era cadáveres. Is 37,36
41. El Ángel de Jehová exclamó: --Jehová de los ejércitos, ¿hasta cuándo no tendrás piedad de
Jerusalén y de las ciudades de Judá, con las cuales has estado enojado por espacio de setenta
años? Zac 1,12
42. Visión del sumo sacerdote Josué. Luego me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual
estaba delante del Ángel de Jehová, mientras el Satán estaba a su mano derecha para
acusarlo. Zac 3,1
43. Después dijo: «Pongan un turbante limpio sobre su cabeza». Pusieron un turbante limpio
sobre su cabeza y lo vistieron de gala. Y el Ángel de Jehová seguía en pie. Zac 3,5
44. Después el Ángel de Jehová amonestó a Josué diciéndole: Zac 3,6
45. En aquel día Jehová defenderá al habitante de Jerusalén; el que entre ellos sea débil, en
aquel tiempo será como David, y la casa de David será como Dios, como el Ángel de Jehová
que va delante de ellos. Zac 12,8
46. «Yo envío mi mensajero para que prepare el camino a delante de mí. Y vendrá súbitamente
a su Templo el Señor a quien vosotros buscáis; y el ángel del pacto, a quien deseáis vosotros,
ya viene», ha dicho Jehová. Mal 3,1