· SABIDURÍA FEMENINA ·
· MUJER ARQUETÍPICA ·
Recopilado por Mara Galián
INTRODUCCIÓN
El ciclo menstrual femenino es un poderoso proceso creativo cuyos
efectos no se reducen al plano meramente fisiológico, sino que también
se hacen sentir intensamente a nivel psicológico, emocional y espiritual.
Por lo general, al estar conviviendo en un sistema social patriarcal, el
ciclo menstrual se experimenta como un fenómeno pasivo del que solo
se admite su “aparición”, ya que todo el proceso restante se ignora, o
bien se oculta. Así, se nos enseña que debemos enfrentar nuestras
angustias y necesidades sin llamar la atención.
Los taoístas creen que los ovarios contienen grandes cantidades de
fuerza vital y que producen energía sexual constantemente . Cuando la
mujer no hace caso de su sabiduría creativa interior debido al miedo o a
la inseguridad del mundo exterior, pueden presentarse problemas o
enfermedades en los ovarios.
Se pueden aprender ejercicios especiales de respiración ovárica para
liberar la energía sexual que producen y almacenan con el fin de
revitalizar los demás órganos del cuerpo, mientras la persona logra un
estado superior de consciencia.
La energía sexual ovárica se convierte así en Chi (energía vital) y en
Shen (energía espiritual).
EL CICLO MENSTRUAL EN LA SOCIEDAD
Durante cientos de años el ciclo menstrual femenino ha generado
desprecio y aversión, al considerársele un sucio signo de pecado cuya
existencia reforzaba la inferioridad de la mujer en la sociedad, dominada
por el hombre. Incluso hoy en día se piensa en la menstruación como
una desventaja biológica que transforma a la mujer en una trabajadora
emocional, irracional, inestable y en la que no se puede confiar.
Raramente se habla abiertamente de la regla, a menos que sea en
términos médicos. Así, a pesar de tratarse de un proceso natural, sigue
creando barreras entre madres e hijas, maridos y mujeres, hermanas o
amigas, y provoca que muchas mujeres vivan odiándose a si mismas y
sintiéndose culpables por la depresión, irritabilidad, hinchazón que
padecen durante esos días del mes. ¿Cuántas de ellas han transmitido
su odio y su miedo a sus hijas, bien con palabras o bien a través de su
comportamiento? ¿Cuántas han sufrido una primera experiencia
menstrual aterradora por no saber nada acerca del tema o tan solo
saber los aspectos clínicos, los cuales no explicaban en lo más mínimo el
modo en como se sentían? En la sociedad moderna donde los ritos de
transición ya no existen, ¿cuántas niñas realmente sienten que gozan del
don de ser mujer?, y a cuantas se las ha guiado para convertir esta
experiencia en una fuente de crecimiento?. El hecho de que la mujer
aprenda a descubrir los dones que encierra su propia menstruación y a
verla en forma positiva, hará que luego pueda ayudar a sus hijas a
aceptar su condición femenina y los ciclos que le son propios.
Hay muchas mujeres que sufren tanto mental como físicamente
durante la menstruación, sin embargo la ayuda que se las proporciona
suele estar destinada solo a combatir los síntomas, pues la causa en si
de su malestar, que obviamente es el hecho de ser mujer, no puede
remediarse. Bien es cierto que hoy día ya empieza a aceptarse la
existencia del síndrome premenstrual, pero sus efectos aun siguen
considerándose negativos y destructivos. La realidad es que la mujer
tiene que hacer un gran esfuerzo para que la sociedad, la ciencia médica
y las leyes acepten que la menstruación le hace experimentar un estado
alterado de conciencia, con el hándicap añadido de que
lamentablemente ya no cuenta con ninguna estructura ni tradición que le
ayude a comprender y utilizar esa conciencia de forma positiva.
Es más: la visión lineal que tiene la sociedad acerca del tiempo y la
realidad hace que a la mujer menstrualmente activa le resulte difícil darse
cuenta de su cualidad cíclica, así como aceptar y aplicar este hecho a su
vida. Incluso aunque registre en su diario las fechas de sus
menstruaciones, tendrá dificultades en verlas como un ciclo y tenderá a
pensar en ellas como un esquema lineal repetitivo.
Mas adelante veremos que la utilización del Diagrama Lunar nos
permitirá recopilar esta información y analizarla desde nuevas
perspectivas. Así pues, si la mujer realmente toma conciencia de que su
vida menstrual es la expresión de un ser de naturaleza cíclica, comenzará
a ver que forma parte de los grandes ritmos del universo, aceptará aún
más su verdadera condición y conseguirá traer la armonía a su vida.
LA ENERGIA DE LA TIERRA Y LA IMPORTANCIA DE
USAR FALDA
Las filosofías orientales tradicionales describen la profunda interacción
entre la energía de la Tierra y la del cuerpo físico humano, y la fuerte
conexión entre la energía femenina y la atracción natural de la Tierra.
Entender que la naturaleza de la mujer, con sus flujos y reflujos, es
positiva y poderosa, nos da la oportunidad de sanar y vivir de forma
equilibrada y sana.
Según algunas creencias orientales, el cuerpo de las mujeres difiere del
de los hombres en que la energía de la Tierra sube por nuestro cuerpo y
lo penetra. Esta energía femenina «atrae hacia dentro», es una fuerza
centrípeta, y es irresistible. Es tan poderosa, que si se vive en un
ambiente familiar, la mayo- ría de los miembros de la familia giran
alrededor de la persona que tiene la mayor energía centrípeta —
generalmente la madre—, y cuando no está, lo notan agudamente. Los
hijos se guardan sus quejas para contárselas a su madre al final del día
si ella no ha estado en casa. Mis hijas siempre quieren saber dónde me
encuentro cuando estoy en casa. Si salgo de una habitación, antes de
que pase un minuto me llaman: «Mamá, ¿dónde estás?». Cuando eran
más pequeñas siempre tenían que estar conmigo en la misma habitación.
No pude darme un baño sola hasta que la mayor cumplió los nueve años.
En cambio, cuando las niñas eran pequeñas, mi marido tenía que estar
fuera mucho más tiempo que yo para que ellas lo notaran. Esa energía
centrípeta de la mujer está en funcionamiento cuando se pone el bebé al
pecho, y cuando acepta el pene en su vagina (si es heterosexual) y su
óvulo hace señales químicas a los espermatozoides para que naden
hacia él.
Michio Kushi, el maestro de macrobiótica que fue el primero en escribir
sobre esta forma de energía para lectores occidentales, señala que la
fuerza centrípeta de la Tierra que sube por los pies está presente
también en los hombres, así como la fuerza del cielo, que baja y entra en
el cuerpo por la cabeza (fuerza centrífuga), está también presente en
las mujeres. Lo que difiere es el grado en que está presente cada
energía. En general, en las mujeres hay más energía de la Tierra que
sube. Me han dicho que las mujeres del pueblo navajo usan faldas
porque eso aumenta el acceso del cuerpo a esa energía de la Tierra a
través del círculo que forma la falda.
La energía centrípeta es una fuerza conectora que influye en todas las
personas que nos rodean, porque las mujeres tendemos a ser el centro
de la vida familiar, las que asumimos la responsabilidad psicológica del
bienestar de los demás miembros de la familia. Por lo tanto, cuando una
mujer mejora su vida, generalmente toda la familia se beneficia (tenga
hijos o no). Ella marca el tono. El bienestar de la familia y el de la
sociedad dependen de que las mujeres sanemos y nos mantengamos
sanas. Parte de la creación de salud es entender el poder de la energía
femenina y sus implicaciones. La salud de los seres queridos de una
mujer está directamente ligada a su salud personal. De modo que hemos
de tomarnos el tiempo que necesitamos para sanar. Nos lo debemos en
primer lugar a nosotras mismas.
LOS CHAKRAS
La fuerza centrípeta —que atrae hacia dentro— es sólo un modo de
describir la energía femenina. También tenemos siete centros
energéticos concretos en el cuerpo llamados chakras. Normalmente los
factores emocionales y psíquicos afectan al cuerpo femenino y sus
centros energéticos, los chakras. Todos los seres humanos, hombres y
mujeres, tenemos los mismos chakras y a cada uno lo afectan problemas
emocionales y psíquicos concretos. Estos centros energéticos conectan
nervios, hormonas y emociones. Su ubicación va paralela al sistema
neuroendocrino-inmunitario, formando un vinculo entre nuestra
anatomía vibracional y nuestra anatomía física. El sistema vibratorio del
cuerpo humano contiene información para el crecimiento, el desarrollo y
la reproducción del cuerpo físico. Este campo guia el desenvolvimiento
de los procesos genéticos que transforman las moléculas del cuerpo en
órganos y tejidos funcionales. Si bien la medicina occidental estándar
aun no ha reconocido los chakras, las culturas orientales los valoran
desde hace muchísimo tiempo.
La palabra Chakra, en sánscrito, significa rueda o disco que gira, es una
puerta de entrada de la energía. La energía universal es recibida y
absorbida por los chakras. Éstos, antes de asimilarla, realizan un ajuste,
sintonizándola a la frecuencia vibratoria particular de cada ser, que será
más alta o más baja en función del grado de evolución espiritual de cada
persona. Una vez absorbida y sintonizada, se transforma en energía
vital individual de cada uno, siendo conducida a través de los canales o
vías de circulación energética hacia los átomos y células que componen
los órganos, glándulas y tejidos del cuerpo material, los cuales se nutren
de ella y la utilizan para mantener sus funciones vitales.
Cuando la Energía Vital no circula con fluidez, disminuye o interrumpe
su libre circulación, y los órganos corporales no pueden realizar
adecuadamente sus funciones produciéndose la enfermedad. Las
enfermedades y dolencias en el plano físico son el reflejo de
pensamientos o sentimientos negativos, sobre nosotr@s mism@s o hacia
los demás.
Tenemos 7 chakras principales y 21 secundarios. Los 7 chakras
principales ponen en contacto nuestro cuerpo físico con nuestros
cuerpos sutiles y están conectados con el canal energético principal del
organismo que coincide con la médula espinal:
1º chakra es el chakra raíz y está situado en la base de la médula
espinal, a la altura del cóccix, como un cono o embudo entre los muslos,
orientado hacia el suelo. Le corresponde el color rojo y está asociado
con la superviviencia y con nuestro enraizamiento en la tierra, que es
sólida y densa. Tiene que ver con la salud física la estabilidad, el arraigo
y la existencia terrenal.
2º chakra es el chakra sexual, situado debajo del ombligo. Le
corresponde el color naranja. Está relacionado con el color naranja con
la sexualidad con la creatividad con la sensualidad y con las emociones.
Tiene un chakra asociado en la espalda siado simétricamente y del
mismo tamaño.
3º chakra es el chakra del plexo solar, situado por encima del
ombligo. Le corresponde el color amarillo y se relaciona con el poder
personal, con el autodominio. Tiene un chakra asociado en la espalda
situado simétricamente y del mismo tamaño.
4º chakra es el chakra del corazón, situado a la altura del
corazón y orientado hacia el frente. Su color es el verde se asocia con el
amor en forma de ternura, compasión altruismo y es un puesnte de paso
entre los 3 chakras inferiores y de los 3 chakras superiores que
debemos cruzar para pasar del sentimiento individual en el que estamos
dominados por el ego, al sentimiento de unidad universal. Tiene un
chakra asociado en la espalda situado simétricamente y del mismo
tamaño.
5º chakra es el chakra de la garganta, situado en la garganta y
orientado hacia el frente. Su color es el azul claro y está relacionado
con la comunicación con los demás, con el éter y con el sonido que sirve
para materializar la comunicación. Tiene su chakra asociado en la
espalda situado simétricamente y del mismo tamaño.
6º chakra es el chakra del tercer ojo, situado entre las cejas. Le
corresponde el color violeta y se relaciona con las facultades
extrasensoriales ( clarividencia, intuición, imginación). Tiene chackra
asociado simétricamente en la parte posterior de la cabeza.
7º chakra es el chakra corona, situado en la parte superior de la
cabeza y orientado hacia el cielo. Le corresponde el color blanco y se
asocia con el conocimiento, la comprensión y el entendimiento de
revelaciones y verdades universales. Es el chakra que nos comunica
directamente con los seres espirituales y con nuestro Yo superior.
Para que nuestros cuerpos funcionen armónicamente, todos los
chakras deben estar abiertos y ser equilibrados y si alguno está
bloqueado se producirá una disfunción energética que pueda acabar en
enfermedad física o mental.
Si bien los 7 chakras son todos importantes y están interconectados,
nos concentraremos en los que se relacionan más directamente con la
salud ginecológica, tocológica y mamaria. Según algunas tradiciones
espirituales, los chakras superiores son «más importantes» o
«sagrados» que los chakras «inferiores» o «menores», pero yo quiero
insistir en que este es un típico malentendido patriarcal. No podemos
esperar mejorar nuestra salud ni las circunstancias de nuestra vida si
pensamos que los centros de abajo «valen menos» o están «por debajo
de nuestra dignidad». Si la humanidad hubiera atendido colectivamente
a las necesidades de sus chakras inferiores y los hubiera considerado
partes vitales del total, en lugar de subordinarlos a los intereses
espirituales «superiores», hoy serían prósperos nuestro planeta y
nuestra vida individual. Pensar que las necesidades espirituales son más
dignas que las físicas es hacer una «derivación espiritual». Cuando
trabajes con tus chakras, observa a cuáles te gustaría dedicar menos
tiempo y analiza por qué. Tal vez te convenga examinarlos hasta que te
sientas más cómoda con ellos.
En cada chakra hay dos polaridades o extremos básicos que están
relacionados con la mala salud. Para estar sanas o recuperar la salud en
una determinada zona, debemos aprender a lograr un equilibrio sano
entre los dos extremos de expresión emocional representados en ella. A
través de cada uno de estos centros emocionales, nuestra sabiduría
corporal interior nos dirige siempre hacia la salud y el equilibrio,
exigiendo que desarrollemos todo un repertorio de habilidades que
abarquen la gama completa de expresión emocional.
Una cosa más: si bien las energías asociadas con la acusación, la culpa,
la ira y la pérdida se han relacionado con ciertas zonas del cuerpo, un
estudio exhaustivo de la bibliografía médica psicosomática indica que
esta visión es incompleta. Estas energías afectan a cada zona del
cuerpo simultáneamente, aunque se podrían manifestar como
problemas de salud en la zona del cuerpo más vulnerable. Lo mismo vale
respecto a las energías favorecedoras de la salud asociadas con el
amor, la esperanza y el perdón.
LOS TRES PRIMEROS CHAKRAS EN LA ENERGIA
FEMENINA
Los tres chakras de abajo están relacionados con nuestra vida física:
personas, acontecimientos, recuerdos, experiencias y objetos físicos de
nuestro entorno, pasados y presentes. Estos tres centros femeninos
inferiores están inseparablemente ligados e interaccionan entre sí. Por
lo tanto, aunque nos referimos a cada uno por separado, hay que tener
presente que se influyen mutuamente. (En última instancia, los siete
chakras se influyen e interaccionan entre sí.)
La zona del primer chakra está influida por lo seguras y a salvo que nos
sentimos en el mundo y por lo bien que podamos equilibrar la confianza
y la desconfianza, la independencia y la dependencia, la soledad y la
pertenencia a grupos. Esta zona también está influida por el equilibrio
que logramos entre sentirnos audaces y permitirnos sentir totalmente
nuestros miedos. La zona del primer chakra se ve afectada, muy
literalmente, por lo conectadas que nos sentimos con la Tierra y sus
procesos. Las zonas del cuerpo correspondientes a este chakra son la
columna, el recto, las articulaciones de las caderas, la sangre y el
sistema inmunitario. Los cimientos de nuestro sentimiento de seguridad
suelen formarse en la infancia, cuando tenemos la sensación de que
este planeta es o no un lugar seguro. Por lo tanto, en este primer chakra
están representados los asuntos familiares y de supervivencia física no
resueltos, los concernientes a nuestra casa, nuestra familia, nuestra
identidad sexual y nuestra raza. Una persona que tiene problemas en el
primer chakra, probablemente dirá o pensará con regularidad: «No
tengo a nadie», «Estoy totalmente sola», «A nadie le importo», «Me voy
a morir de hambre».
La salud de la zona del segundo chakra está influida por dos aspectos
distintos. El primero tiene que ver con nuestras ambiciones en el mundo
exterior, y en él entran, entre otras cosas, nuestra forma de obtener lo
que queremos y aquello que deseamos o buscamos. Cuando
perseguimos lo que queremos, ¿lo hacemos de forma activa o pasiva?
¿De modo directo o indirecto? ¿Somos personas inhibidas o
desinhibidas? ¿Se nos considera emprendedora, dinámica, o hacemos
que las cosas «nos vengan»? Finalmente, cuando vamos tras lo que
deseamos, ¿lo hacemos «sin vergüenza» o nos sentimos avergonzadas,
creyendo que no somos dignas de tener lo que queremos?
El otro aspecto del segundo chakra tiene que ver con las relaciones.
¿Somos dependientes o independientes? ¿Los demás nos necesitan o
nosotras necesitamos a los demás? ¿Tomamos o damos más en las
relaciones? ¿Tenemos límites bien definidos o poco claros? ¿Nos
hacemos valer o somos sumisas? ¿Protegemos a los demás o los demás
nos protegen? ¿Tendemos a oponernos a los demás o nos sometemos a
sus opiniones y actos?
A la zona del segundo chakra corresponden los órganos pelvianos y
reproductores (vulva, vagina, útero, cuello del útero y ovarios). La
salud de esta zona está influida por el grado en el que nuestras
relaciones se basan en la confianza o en el control o dominio, la
acusación y la culpa. Si utilizamos la sexualidad, el dinero, la acusación o
la culpa para controlar la dinámica de nuestras relaciones (incluida la
que tenemos con la mujer misma), entonces los órganos de este
segundo chakra se verán afectados adversamente. Una persona con
problemas en el segundo chakra podría decir o pensar con frecuencia:
«No siento que me escuches», «Nunca vienes a verme», «Él no me
escribe ni me llama», «Nadie me va a amar jamás», «Nunca estás
disponible para mí».
El tercer chakra está asociado con la autoestima, la confianza en una
misma y el respeto por una misma. Es decir, ¿cómo equilibramos nuestra
sensación de capacidad o de inferioridad en lo que hacemos en el
mundo exterior del trabajo y el éxito? ¿Somos excesivamente
responsables o irresponsables? ¿Somos agresivas o tendemos a estar a
la defensiva? ¿Somos propensas a amenazar e intimidar a los demás?
¿Somos territoriales? ¿O nos sentimos atrapadas y deseamos escapar?
En el trabajo, ¿dependemos excesivamente de los límites o tenemos
problemas con las limitaciones? Finalmente, ¿sabemos equilibrar nuestra
competitividad? ¿Sabemos ganar y perder con elegancia? ¿Cómo
llevamos las ganancias y las pérdidas? Todos estos problemas afectan a
la salud de esta zona. Los cimientos del sentido de sí misma de una mujer
los forman las emociones, los recuerdos y la sabiduría almacenados en
los campos energéticos de los dos primeros chakras. Para tener una
buena autoestima, la mujer debe sentirse segura en el mundo (primer
chakra) y tener relaciones basadas en el respeto y el apoyo mutuos
(segundo chakra). Los órganos asociados con el tercer chakra son la
vesícula biliar, el hígado, el páncreas, el estómago y el intestino delgado.
Todos los tipos de estrés no resueltos de los primeros años de nuestra
vida física relacionados con personas, acontecimientos, recuerdos y
experiencias extraen energía principalmente de los tres centros de
poder de la parte inferior, los tres primeros chakras.
Tipos de estrés en la mujer que afectan a los tres primeros
chakras:
Toda clase de rabia.!
Resentimiento y sensación de rechazo.!
Necesidad de venganza.!
Desear dejar una relación pero temer las consecuencias económicas.!
Vergüenza del propio cuerpo.!
Vergüenza de los propios antecedentes familiares o de la posición social
del marido.
!Maltratar a los hijos o ser una hija maltratada.!
Un historial de incesto o violación.
!Sentimiento de culpabilidad por un aborto.!
Incapacidad de concebir.!
Incapacidad de dar a luz las propias creaciones.
Todos estos problemas pueden afectar a los órganos situados de la
cintura para abajo, debido al modo en que trabajan juntos los tres
chakras inferiores. A continuación nos referiremos a los problemas de
cada chakra con detalle.
El cuarto chakra: Las zonas corporales asociadas con el cuarto
chakra son el corazón, los pechos, los pulmones, las costillas, la parte
superior de la espalda y los hombros. El cuarto chakra está relacionado
con nuestra capacidad de expresarnos emocionalmente y de participar
en verdaderas relaciones de pareja en las que los dos miembros son
igualmente poderosos e igualmente vulnerables. Cuando nos
expresamos emocionalmente, necesitamos un equilibrio entre la rabia y
el amor, la alegría y la serenidad. ¿Podemos ser estoicas a veces y en
otras ocasiones «perder» la serenidad emocional? ¿Somos capaces de
permitirnos sentir plenamente la aflicción y la pérdida? En la relación de
pareja, ¿podemos permitirnos momentos de intimidad equilibrados por
momentos de soledad? ¿Somos capaces de cuidar a los demás y
dejarnos cuidar por ellos?
Los problemas emocionales y psíquicos relacionados con la mala salud
en la zona del cuarto chakra son la incapacidad de dar o recibir amor y
cuidados (de nosotros mismos y de los demás), la incapacidad de
perdonar, y la aflicción y/o la hostilidad no resueltas.
Los chakras segundo y cuarto tienen una relación única entre sí. Al
útero se lo llama a veces «el corazón de abajo», mientras que al corazón
que tenemos en el pecho se lo llama «el corazón de arriba». Se ha dicho
que si el corazón de abajo ha sido cerrado, debido a una violación,
incesto, malos tratos o vergüenza, la mujer no puede abrir realmente el
corazón de arriba. En esta cultura, las mujeres también tendemos a
cerrar el corazón de abajo, o nuestra sexualidad y nuestras
necesidades eróticas, porque se nos ha enseñado que las «buenas»
chicas no son sexuales. También se les enseña, sin embargo, que está
bien que conectemos con nuestras emociones y sentimientos, de modo
que están servidos los conflictos en los chakras segundo y cuarto.
Además, a las mujeres se nos enseña que si somos poderosas y
económicamente prósperas, estaremos aisladas de los demás y no
podremos experimentar plenamente la intimidad. Por eso tantas mujeres
prósperas de esta época de la historia se encuentran en la necesidad
de renegociar su relación de pareja.
Las disfunciones energéticas suelen surgir cuando la mujer está
confundida respecto a cómo usar de modo óptimo sus energías
amorosas (cuarto chakra) y sus energías creativas (segundo chakra).
El principal conflicto es que la mayoría seguimos creyendo que para ser
amadas, recibir amor y tener la garantía de que alguien nos necesite,
hemos de atender a las necesidades físicas externas de nuestros seres
queridos. Pero esas relaciones de amor, que dependen de lazos de
obligaciones familiares y tradiciones tribales, se reconocen como
adicciones relacionales una vez que la mujer comienza a individualizarse
y a ser consciente de sus comportamientos. Son muy comunes en
nuestra cultura las disfunciones energéticas en las zonas de los chakras
segundo y cuarto. Suelen producirse cuando la mujer
inconscientemente participa al mismo tiempo en el arquetipo de la
violación y el de la madre.
Respaldando estas teorías sobre las disfunciones energéticas, ciertas
investigaciones han demostrado que los rasgos de personalidad de las
mujeres que tienen enfermedades sólo en el segundo chakra difieren de
los de las mujeres que sólo tienen enfermedades en el cuarto. En la
copiosa bibliografía sobre estas investigaciones no se encuentra ningún
estudio sobre la personalidad de las mujeres que tienen tumores
malignos en las zonas de estos dos chakras (el segundo y el cuarto).
Las mujeres que sufren de tumores malignos de mama (el corazón de
arriba) tienen rasgos de personalidad distintos de las que padecen de
cáncer del cuello del útero (el corazón de abajo). En un estudio se
comprobó que el 50 por ciento de las pacientes de cáncer de cuello
uterino (una enfermedad del segundo chakra) habían perdido
físicamente a su padre, por muerte o abandono, durante sus prime-ros
años (una emoción relacionada con el segundo chakra). En los casos
de las pacientes de cáncer de mama (una enfermedad del cuarto
chakra), el padre era distante emocionalmente (una característica
relacionada con el cuarto chakra). Otros estudios han demostrado que
un número bastante mayor de pacientes de cáncer de cuello uterino
tienen comportamientos que sugieren un desequilibrio energético en el
segundo chakra: se habían casado muchas veces, tenían una elevada
incidencia de actividad sexual con parejas a las que ni querían ni
respetaban y estaban muy preocupadas por su figura; también tenían la
sensación de haber sido desatendidas cuando eran niñas. En
comparación, los estudios de pacientes de cáncer de mama sugieren
comportamientos relacionados con una disfunción del cuarto chakra:
tenían una mayor tendencia a continuar en un matrimonio sin amor, una
probabilidad relativamente alta de haber cargado con la
responsabilidad de sus hermanos menores cuando eran niñas, y una
mayor posibilidad de negarse la atención médica y el cuidado físico.
En general, consideran que las emociones del tipo de la rabia hieren
bajo la cintura. Por otro lado, la tristeza que no se puede expresar
golpea encima de la cintura.
LOS OTROS CHAKRAS
El quinto chakra: Está relacionado con la comunicación, el sentido
de la oportunidad y la voluntad. Cuando comunicas tus ideas en el
mundo exterior, ¿hablas tanto como escuchas? ¿Te expresas tan bien
como comprendes a otras personas? En cuanto al sentido de la
oportunidad, ¿te lanzas a hacer las cosas o esperas? Finalmente,
¿tiendes a imponer tu voluntad o eres excesivamente sumisa? Con este
chakra están relacionados la garganta, la boca, los dientes, las encías,
la glándula tiroides, la tráquea y las vértebras cervicales. Entre las
disfunciones de este chakra, se encuentran la irritación crónica de
garganta, las úlceras de garganta y boca, las enfermedades de las
encías, la enfermedad de la articulación temporomaxilar, los trastornos
del tiroides, problemas de los discos cervicales, la inflamación de los
ganglios del cuello y la laringitis. Las mujeres con problemas en el quinto
chakra como el hipotiroidismo suelen tener dificultades para
defenderse y sostener sus puntos de vista, y es posible que hablen en
un tono de voz bajo, lo cual les hace difícil hacerse oír. Por otro lado,
una voluntad excesivamente desarrollada puede ser causa de
enfermedades como el hipertiroidismo y de un exceso de la voluntad
intelectual sin reconocer una «voluntad superior» o «poder superior»;
por ejemplo: «No me importa lo que me diga el cuerpo, lo voy a hacer de
todos modos».
El sexto chakra: Llamado a veces el tercer ojo, está relacionado con
la percepción, el pensamiento y la moralidad. Cuando percibimos el
mundo exterior, ¿somos capaces de verlo con claridad mientras al mismo
tiempo toleramos la ambigüedad? ¿Sabemos permitirnos enfocar la
atención con absoluta precisión a veces y en otras ocasiones relajarnos
y desenfocar la atención? ¿Sabemos cuándo no ser receptivas a las
ideas de otras personas y cuándo sí serlo? ¿Somos capaces de
acumular conocimientos, pero también permitirnos estar abiertas a lo
que aún necesitamos aprender? ¿Sabemos reconocer nuestras zonas
de ignorancia? ¿Sabemos valorar el pensamiento racional y lógico del
hemisferio cerebral izquierdo, pero también reconocer los dones del
hemisferio derecho: lo no racional y lo no lineal? ¿Son rígidos, obsesivos
y cavilosos nuestros procesos de pensamiento, o somos flexibles en
nuestra forma de pensar? Por último, ¿cómo aplicamos nuestras
creencias morales a nosotras mismas y a los demás? ¿Tendemos a ser
personas reprimidas y ciudadanas modelo excesivamente rigurosas que
nos juzgamos y juzgamos a los demás según criterios rígidos, o nos
permitimos en algunos casos ser más liberales, arriesgadas y
desinhibidas? Este chakra está situado entre los ojos, cerca de los
oídos, la nariz, el cerebro y la glándula pineal. Entre las disfunciones
asociadas con este chakra están los problemas visuales, los rumores
cerebrales, los trombos (la formación de coágulos sanguíneos está
relacionada con la detención de la corriente de información intuitiva),
los trastornos neurológicos, la ceguera, la sordera, la epilepsia y las
dificulta-des de aprendizaje.
El séptimo chakra: Está relacionado con ver la finalidad más
importante de nuestra vida. También está asociado a las actitudes, la fe,
los valores, la conciencia, la valentía y el humanitarismo. ¿Tenemos un
sentido claro de finalidad? ¿Reconocemos que tenemos el poder de
crearnos nuestra propia vida y que al mismo tiempo funcionan fuerzas
más grandes en el Universo? ¿Entendemos la paradoja de saber que
podemos influir en ciertos acontecimientos mientras al mismo tiempo
sabemos que ocurren cosas que escapan a nuestro control, que
podrían no gustarnos pero que en último término sirven a una finalidad
que en esos momentos no entendemos? Este chakra está situado cerca
de la coronilla, y es el marco metafísico en torno al cual construimos
nuestra moral y nuestra conciencia.
Cualquier acontecimiento peligroso para la vida o cualquier enfermedad
grave tienen la capacidad de despertar la sabiduría en esta zona, al
conectarnos con una visión más grande del Universo y de nuestra
finalidad personal en él. Las personas que han tenido una experiencia
de muerte clínica temporal suelen explicar cómo esta les ha cambiado la
vida en todos los aspectos, dejándolas con una profunda certeza
acerca de cómo pasar de la mejor manera posible el resto de su vida.
Aunque toda enfermedad peligrosa para la vida puede tener un sentido
en el séptimo chakra, entre las que están concretamente relacionadas
con el despertar de la sabiduría en este chakra se encuentran la
parálisis y las enfermedades que afectan a los sistemas muscular y
nervioso, como la esclerosis múltiple y la esclerosis lateral amiotrófica.
Una persona puede nacer con un reto del séptimo chakra en forma de
enfermedad genética.
Entender la anatomía de la energía es la clave para la verdadera
sanación, en lugar de simplemente enmascarar los síntomas, porque
ofrece una visión global y holista de cómo cada persona participa en la
creación de su salud o su enfermedad. Tómate tu tiempo y ve
asimilándola a tu manera y a tu propio ritmo.
Nuestro cuerpo sana mejor cuando estamos viviendo en el presente.
Nuestro poder para sanar y mantenerte sana está en el momento
presente, ahora. Cuando estamos verdaderamente presentes, podemos
sanar casi cualquier cosa. Pero la mayoría de las personas ocupan la
mayor parte de su energía en heridas de su pasado, y el resto lo
consumen preocupándose por el futuro. No se puede sanar nada si en
el momento presente no disponemos de una importante cantidad de
energía y espíritu.
LA INFLUENCIA DE LA LUNA EN LA MUJER
Para la mayoría de las adolescentes, la primera menstruación tiene lugar
aproximadamente a los 12 años y establece un ciclo de alrededor de 28
días, aunque esta duración puede variar desde 14 a más de 30 días.
El ciclo pasara a formar parte de la vida de la mujer hasta que tenga
alrededor de 50 años, excepto en los momentos en que esté
embarazada o pierda el período por factores fisiológicos.
Cada mes el cuerpo femenino sufre una serie de cambios, muchos de los
cuales ocurren sin que ella tome realmente conciencia de lo que sucede,
que pueden incluir variaciones en el equilibrio hormonal, la temperatura
vaginal, la composición y cantidad de la orina, el peso, la concentración
de vitaminas, la retención de líquidos, los latidos del corazón, el tamaño
y la turgencia de los pechos, la consistencia del flujo vaginal, los niveles
de concentración mental, la visión y el oído, la capacidad psíquica, el
umbral de dolor y muchas otras. Por ello es importante que cada mujer
tome conciencia de cómo reacciona su cuerpo ante su propio ciclo, si
realmente quiere entender de qué forma afecta a su personalidad y
energías creativas.
El ciclo físico, que tiene lugar todos los meses, consta de 4 fases:
preovulatoria, ovulatoria, premenstrual y menstrual. Dentro de los
ovarios existen grupos de células llamadas folículos que contienen
huevos inmaduros u óvulos; durante la fase preovulatoria el folículo se
abre y li bera el óvulo: es la fase de la ovulación . A algun as m uje res
n os resulta pal pable reconoce r la ovulación por u n pequ eño
"manchado", por l a sensibilidad en los pechos o, incluso, por un suti l
dolor en l a zona pél vi ca. La progeste rona prepara la pared d e l
útero para la fertilizació n, pe ro si esta no ocurre, el cu erpo lúteo
d egenera en forma gradual y los niveles de progeste rona y de
estrógeno dismi nuyen: esta es la fase pre menstrual. Lue go, el tejido
que recubre la parte inte rior d el útero comienza a desintegrarse
hasta que empi eza el flujo me nstrual.
Todas las m uje res n ecesitamos conocer el funcion amiento de
n uestro cuerpo, pe ro la ense ñanza biológica de la menstruación
q ue se imparte, con suerte, en la clase de Ci en cias raramente tiene
en cuenta las experiencias personales relacio nadas con el ciclo, ni
reconoce las em ociones que conlleva. Allí hay un terre n o propicio
esperando alguna decisi ón de las mujeres adu l tas para encarar la
transmisión de esta información , más allá de las explicaciones
puramente físicas. Por otra parte, no solo las niñas m erecen
aprende r el significad o y las expresiones del ciclo m enstrual, sino
tam bién los ni ños, para que com pren d an, a través de lo
fem enino, las m anif estaci ones cíclicas ocultas de todas las
expresi ones humanas.
Los cambios tanto físicos como emocionales que experimentamos las
mujeres en la fase premenstrual son muchos, y cada uno puede
afectarle de forma diferente.
El ciclo de la luna y el de la mujer están estrechamente
interrelacionados, ya que el cuerpo femenino responde a las fases
lunares; pero el ciclo de la luna no es sólo el calendario del cuerpo de la
mujer sino que es un indicador de los cambios que se producen en su
conciencia.
El período promedio del ciclo sinódico de la luna es de veintinueve días,
doce horas y cuarenta y cuatro minutos. En su fase oscura (luna
nueva), la cara luminosa no se puede ver desde la tierra, pero después
de unos pocos días se hace visible en el cénit como luna creciente y
únicamente en el momento en que se pone el sol. En los días siguientes
va aumentando gradualmente hasta llegar a apreciarse como una
semiesfera, la cual empieza a ascender a partir de la puesta de sol.
Luego continuará creciendo hasta transformarse en luna llena, la cual
puede observarse desde el momento el que el sol se pone, culminando a
medianoche. Posteriormente empieza a disminuir su luz (luna
menguante) hasta que solo es visible al amanecer, poco antes de que
salga el sol.
La mayoría de las mujeres mantienen una interacción con el ciclo lunar
de una de estas dos formas: bien sus menstruaciones coinciden con la
fase de luna llena o bien con la de luna nueva. Es posible que el ciclo
femenino no tenga exactamente la misma duración que el lunar, pero
puede alargarse o acortarse para que cada mes la menstruación
aparezca en un momento próximo a esas dos fases.
EJERCICIOS DE AUTOCONOCIMIENTO:
REDESCUBRIENDO MI RELACIÓN CON LA LUNA
Ahora que ya has comprendido el ciclo lunar, empieza a observar las
diferentes fases de la luna y su posición en el cielo. Durante un mes
procura salir al aire libre un rato por la noche: fíjate en cómo te afecta, a
nivel emocional e intuitivo la luz de las distintas fases. Intenta imaginar
qué energías femeninas corresponden a cada una: tal vez adopten la
forma de diosas de la antigüedad; de mujeres a las que consideras como
arquetipos de cada fase; o quizás de música; animales; estaciones del
año o diseños abstractos.
Para que consigas entender mejor los cambios que se producen en tu
creatividad, es necesario examinar las energías de las cuatro fases de la
menstruación y la lunación. En primer lugar es importante que organices
la información que has recopilado cada mes de tal modo que te facilite la
búsqueda de patrones recurrentes.
EL DIAGRAMA LUNAR
Cuando hacemos nuestro propio registro lunar, estamos continuando
una tradición ancestral, enraizada en la misma consciencia que las
mujeres han tenido desde la prehistoria de los ciclos de la luna y el
vínculo con su ciclo hormonal. Estas mujeres marcaron incisiones en
huesos de animales, y también en piedras, para anotar el paso de las
fases lunares, y para llevar la cuenta de sus ciclos menstruales.
Por ejemplo, en la famosa imagen de la ‘Venus de Laussel’ podemos
comprobar que el cuenco con forma de cuerno tiene exactamente 13
rayas, la misma cantidad de lunas llenas o nuevas que hay en un año
lunar completo.
Nuestras antepasadas del paleolítico fueron quienes crearon los
primeros calendarios y empezaron a medir matemáticamente el tiempo.
De aquí viene la palabra “regla”, con su origen etimológico de “medir”,
usando la llegada de la sangre menstrual como instrumento de cálculo y
medición.
Hoy en día hay muchos ejemplos y versiones de distintos tipos de
diagramas lunares, todos con la misma intención de ofrecernos un diario
visual y circular en el que podamos anotar nuestras vivencias internas de
un mes para otro.
En esta hoja puedes plasmar con palabras, colores o símbolos las
sensaciones y experiencias que vives cada día, y así ser cada vez más
consciente de las características percibir cada vez mejor las
características de tu propio calidoscopio interno.
Si eres constante en esta práctica a lo largo de varios ciclos, esta
escucha atenta y amorosa te permitirá hacer tu propia ‘destilación
mágica’ de cómo vives cada fase menstrual (si estás menstruando en
este momento de tu vida), cómo te afecta la luna en sus distintas etapas
y cómo bailan estas dos experiencias juntas.
CÓMO RELLENAR TU DIAGRAMA LUNAR
A continuación te explico los pasos para hacer tu propio registro,
usando el diagrama que te facilito. Te recomiendo que imprimas o hagas
varias copias del diagrama lunar, y que te sumerjas en este registro al
menos durante cuatro meses. Te resultará útil tenerlo a mano cuando
empieces una nueva hoja.
CONOCER EL DÍA DEL CICLO LUNAR
Lo primero que tienes que saber es en qué momento exacto de su fase
está la luna en el cielo el día que decidas empezar esta práctica. Esto es
fácil de percibir, por ejemplo, si coincide con la luna llena. Pero para
saber con precisión el día de ciclo lunar, te recomiendo que consultes un
calendario que indique las fases de la luna en tu hemisferio.
Si el día que inicias tu diagrama lunar no cae exactamente en luna negra,
cuarto creciente, luna llena o cuatro menguante, puedes determinar el
cuadrante exacto simplemente contando los espacios hacia delante o
hacia atrás de estos cuatro días de referencia.
SI ESTÁS MENSTRUANDO
Si en esta etapa de tu vida tienes la regla, tienes dos opciones.
Quizás lo más sencillo es que empieces a rellenar tu diagrama lunar
coincidiendo con el primer día de tu menstruación, tal como muestra la
imagen con el ejemplo. Fíjate en qué fase está la luna en el cielo, localiza
el cuadrante correspondiente de tu diagrama lunar y márcalo como día 1,
ya que así es como contamos los días del ciclo menstrual.
La otra opción es empezar el registro de tu diagrama lunar en cualquier
momento, sea cual sea la fase de tu ciclo menstrual. En este caso,
igualmente debes tener en cuenta en qué fase está la luna ese día y
localizar el cuadrante correspondiente, que será el primero que
usarás, completando el círculo interior y exterior. En este caso, cuando
inicies tu registro es importante que sepas y marques en qué día de tu
ciclo menstrual estás, contando desde el primer día de tu ultima
menstruación. Esto te permitirá reconocer con cada vez más
sensibilidad y antelación los cambios que vives en relación a tu ciclo
hormonal.
Puedes escribir el número del día de tu ciclo (2,3,4,5 etc.) en el espacio
exterior del diagrama circular. Luego, simplemente deberás continuar
completándolo hasta el primer día de tu próxima menstruación. Si tu
ciclo dura más de 32 días, puedes continuar en otro diagrama lunar. Si
dura menos, quedarán unos espacios en blanco, sin rellenar.
EN OTRAS ETAPAS DE LA VIDA
El diagrama lunar no es un instrumento únicamente útil para mujeres que
tienen la regla. En realidad es un diario lunar que puedes usar en
cualquier momento de tu vida, para fortalecer tu conexión con la luna y
contigo misma, y ver las conexiones entre tu propio estado interno y las
fases de la luna.
Puedes hacer esta práctica durante tu embarazo, como un diario
especial de las nueve lunas de la gestación de tu bebe.
También puede hacerlo una niña antes de que le venga la primera
menstruación, para empezar a sentir y fortalecer su conexión con la
luna.
También es muy recomendable integrar un diagrama lunar durante los
años del climaterio, cuando la menstruación se va retirando poco a poco
y es cada vez menos frecuente. Esta práctica resulta una manera
maravillosa de ir cultivando cada vez más tu vínculo con la luna, más allá
de tu ciclo hormonal, y de tomar consciencia de todos los cambios que
vives en este rito de paso, y más allá, cuando tu sangre sagrada ya no
regresa.
RESÉRVATE UN MOMENTO DEL DÍA PARA HACERLO
La práctica del diagrama lunar es una oportunidad para darte un tiempo
diario para escucharte amorosamente y poner palabras a tu estado a
distintos niveles. Puedes hacerlo antes de ir a dormir y revisar cómo te
has sentido a lo largo del día, o apuntar cómo te sientes al despertarte.
Una idea es tenerlo a mano en tu escritorio, o al lado de tu mesita de
noche…
Una nota importante: Si no logras seguir el ritmo de rellenarlo cada día,
no te agobies, ¡es totalmente normal! Intenta repasar y recordar cómo
te sentías el día, o días, anteriores, y sobre todo, que sea un ejercicio
agradable, no un deber ni un estrés.
CULTIVAR LA MUJER SABIA Y AMOROSA EN TI
A medida que vayas rellenando más hojas, observando más ciclos, te
conocerás cada vez en más profundidad y reconocerás cómo te
influencian tu ciclo hormonal y las fases de la luna.
La práctica del diagrama lunar nos ayuda a fortalecer dentro de
nosotras a la mujer sabia y amorosa que sabe escucharse y respetarse,
que puede tomar perspectiva para ofrecerse una comprensión
compasiva de sí misma, integrando la sabiduría de que “todo es cíclico”,
y “esto también pasará”…
Desde la base de conocernos mejor y aceptarnos a nosotras mismas,
podemos transmitir a las personas que nos rodean (nuestra pareja,
nuestros hijos, nuestros compañeros y compañeras de trabajo,
familiares…) en qué fase de nuestro ciclo menstrual estamos y qué
necesidades y capacidades tenemos.
FASES Y ARQUETIPOS
En las leyendas y la mitología, las energías que experimenta la mujer
durante su ciclo menstrual se describían como un ritmo de cuatro etapas
que reflejaba las fases de la luna. La Virgen y la luna creciente
representaban la fase que se extiende desde el fin del sangrado hasta
el comienzo de la ovulación. La Madre y la luna llena representaban el
período mismo de la ovulación: las energías, en este caso, tienen
similitud con las de la maternidad pues ambas cuentan con la capacidad
y la fuerza para criar, sustentar y fortalecer. La hechicera representaba
la disminución de la luz durante la fase menguante, la reducción de la
energía física desde la ovulación hasta la menstruación. En esta fase se
liberan las energías creativas que podrían haberse destinado a dar vida
a un hijo, sólo que esta vez se desarrollan en el mundo exterior. La luna
nueva y la Bruja Negra representaban la fase de la menstruación, en la
que la Bruja encarnaba a la mujer que retiraba sus energías físicas del
mundo terrenal para centrar su conciencia en el mundo espiritual.
Si comparamos el ciclo lunar con el femenino, las fases creciente y
menguante son momentos de cambio y equivalen a las etapas de la
Virgen y la Hechicera, en tanto que la luna llena y la luna nueva son
períodos de equilibrio, al igual que las fases de la Madre y la Bruja.
La menstruación suele producirse aproximadamente cuando hay Luna
llena o nueva. En este último caso, la ovulación, que ocurrirá con Luna
llena, determina el ciclo de la Luna blanca, un hecho que constituye
motivo de celebración en la mayoría de las religiones y rituales de
fertilidad en tanto que, al coincidir la energía fértil femenina y la de la
Luna llena, representa una gran oportunidad para que las fuerzas
creativas de la mujer se expresen en la concepción.
De manera contraria, el período en que la ovulación coincidía con la
luna nueva se denominaba el ciclo de la Luna roja, que debe su nombre a
las manchas de color rojo sangre que pueden verse sobre la Luna llena
cuando aparece en el horizonte, donde la atmósfera es más densa. En
él también están presentes las Fases de la Virgen, la Madre, la
Hechicera, y la Bruja, pero 180° desfasadas de la Luna llena. Así, al
tener lugar la ovulación cuando hay Luna nueva (es decir, en la
oscuridad), las energías creativas de la Hechicera se manifiestan a partir
del momento en que comienza a aparecer la luz nuevamente. El ciclo de
la Luna Roja se centra en el desarrollo interior y la manifestación del
mismo, y no hacia la expresión de las energías en la procreación y el
mundo material.
Sin embargo, ambos ciclos son la expresión de las energías femeninas,
y ninguno es más poderoso o mejor que el otro. De hecho, a lo largo de
tu vida tal vez compruebes que los tuyos cambian su orientación entre el
de la Luna blanca y el de la roja, según tus circunstancias personales,
ambiciones, emociones y metas.
Soy cíclica, soy una, soy cuatro. ¿Qué significa esto? Varias autoras
creen que el ciclo menstrual se puede representar con cuatro
arquetipos: la Doncella, la Madre, la Hechicera y la Bruja. Las energías
fluyen libremente entre ellas en cada ciclo, no cambian de golpe. Y no
debéis adaptaros a esos arquetipos, al contrario, tenéis que
descubrir vuestra versión personal de eso.
FASE DE LA BRUJA
Días 1-7 del ciclo, menstruación.
Fase reflexiva. Energía hacia dentro.
Luna Nueva: fase de introspección, un momento
para escuchar tu ser interior y a tu cuerpo.
Durante esta etapa, las barreras del
subconsciente y la mente consciente están bajas y eso
permite abrirse y generar una interacción con la conciencia corporal.
Esta fase puede traer consigo un retiro, pero eso no la hace mala o
negativa. Porque al final, es una fase en la que se puede llegar a la
aceptación y a la sensación de formar parte de un todo.
Es el momento entre el final de un ciclo y el comienzo del siguiente. El
cuerpo tiene menos energía porque el estrógeno y la progesterona
están bajos. Al mismo tiempo, en la hipófisis se va a empezar a segregar
de nuevo FSH (la hormona folicoestimulante). Por eso es el final de un
ciclo y el comienzo del siguiente, tenemos la menstruación pero nuestro
cuerpo ya se está preparando para la próxima ovulación. Son el
comienzo y el final juntos. ¿Cómo es posible? Pues igual que es posible
que las 24:00 sean las 00:00.
El mundo real empieza a perder importancia, las actividades cotidianas
pueden volverse irritantes y es difícil concentrarse en pequeños
detalles. La energía está hacia dentro, nos replegamos. Se toma
conciencia de los niveles internos y muchas veces socializar parece
incluso innecesario. El mundo exterior y el interior se mezclan, aunque
estemos haciendo actividades cotidianas el silencio y las ansias de soñar
siguen en nuestra cabeza. Los procesos mentales son más lentos y se
puede llegar a un punto muy alto en la meditación. Las emociones salen
con facilidad, hay empatía y sensibilidad extremas. Puede parecer que
el mundo exterior es insoportable. En este periodo, el sexo puede
convertirse en una unión casi espiritual.
En esta etapa puede apetecer llevar prendas flojas, vestidos, faldas…
El cuerpo se puede hinchar un poco pero no lo rechacéis o lo odiéis por
eso, hay que aceptar el aspecto exterior porque solo así se llega a la
serenidad. Quizás queráis llevar ciertos colores como el rojo para
reflejar el sangrado, el negro para indicar introspección o el púrpura
para mostrar la naturaleza esotérica.
En esta fase hay una necesidad de silencio, de reposo. El problema es
que esas palabras en el siglo XXI parece que han dejado de existir. Las
personas que están menstruando se exigen lo mismo que el resto del
ciclo, mental y físicamente. Y se preguntan por qué están tan cansadas
ese día, por qué me siento tan agotada y no puedo trabajar bien, y solo
ahí recuerdan que están menstruando. La copa menstrual es distinta al
tampón, y ayuda a entender esto, ya que al quitar la copa y vaciarla se
ve la sangre en su totalidad. En la sociedad actual casi no hay tiempo
para retirarse a descansar, y la gente no respeta esos días de
menstruación. Qué diferente sería todo, si así fuera. El hecho de llevar
una casa, trabajar, cuidar de los niños, hacer mil cosas; no da tregua a la
persona que está menstruando. Lo ideal es encontrar el equilibrio, y sí,
hay obligaciones que no podemos dejar de lado. Pero estas personas
tan ocupadas al menos deben encontrar una o dos horas para
descansar en los días de esta fase. Quizás alejarse de exigencias del
trabajo, de la familia o de la pareja explicando a los seres queridos que
no pasa nada, que simplemente necesitáis un rato a solas tranquila. Hay
que olvidar las cosas que os roban tiempo, aunque durante esta fase,
posiblemente ni les hagáis caso.
Podéis hacer deporte, pero lo más probable es que no lleguéis a las
aptitudes físicas adecuadas y os agotéis enseguida. Quizás ejercicios
más suaves como yoga, sean mejor opción. En esta entrada hablo de
actividades para hacer con la menstruación. Algunas ideas son: baños
calientes, luz suave, tiendas rojas, sentir que se está limpiando el ciclo
anterior y comenzando uno nuevo, escribir, dibujar, etc. En esta fase,
puede que prefiráis alimentos sencillos y saludables como vegetales,
frutas, cereales integrales… Aunque también podéis tener algún antojo
raro. Al aumentar la empatía, ciertas emociones son, simplemente,
demasiado. Puede ser que lloréis con facilidad, que estéis muy sensibles
con cosas que pasan en el mundo, a una película o un libro. Si os pasa,
alejaos un poco. En esos días no suelo mirar las redes sociales. El punto
es llegar a un equilibrio, no alejarse tanto como para olvidar el ciclo de la
vida y la muerte, porque necesitáis comprender eso también.
La menstruación es un momento de sanación. La magia, la adivinación,
pueden ser muy útiles y efectivas en esta fase, si las practicas claro. En
esta etapa la intuición es alta, y es una etapa oscura que representa la
muerte. El ciclo anterior está desapareciendo para entrar en un nuevo
ciclo. Aquí se entiende el concepto de ciclo y de deshacerse de cargas
innecesarias (relaciones, hábitos).
Es momento de aceptar el cambio, sentimientos del ciclo anterior o
actitudes pueden desaparecer aquí, vosotras elegís lo que se va y lo que
se queda. Lo importante es que podéis deshaceros fácilmente de lo que
se va. Esto puede generar un sentimiento de vacío o de pérdida, pero es
también una oportunidad enorme para cortar lazos con cosas que ya no
deben estar en vuestra vida. No dejéis que la fase de la Bruja domine
todo el ciclo menstrual, podríais aislaros demasiado y retiraros por
completo del mundo. Ni hagáis lo contrario, no la reprimáis.
Palabras clave: oscuridad, Hécate, semilla, Perséfone, útero, invierno,
unidad, potencial, tierra, cueva, antorcha, tumba, serpiente, lechuza,
universo, Luna Nueva, visión, profecía, sabiduría, esquemas, renovación,
tierra.
FASE DE LA VIRGEN/LA DONCELLA
Días 7 – 14, preovulación.
Fase dinámica. Energía hacia fuera.
Luna Creciente: la Doncella ha superado ya la
menstruación, se ha renovado y tiene fortaleza y
seguridad. Predomina el estrógeno, de ahí la
sensación de energía, fuerza, entusiasmo y empoderamiento.
El cuerpo se estiliza, es más flexible y joven. Posiblemente necesitéis
menos horas de reposo y estéis más sociables y coquetas. Os apetece
divertiros, el sexo es fresco, radiante. Mentalmente os volveréis más
rápidas y fuertes, es decir, podréis comenzar proyectos nuevos con
mucha facilidad y con la inocencia de la niñez y la juventud.
Independencia, decisión. Para algunos hombres, esta mujer fuerte,
decidida con ideas claras, puede suponer una amenaza. La energía de la
Doncella ayuda a conseguir metas. Puede apetecer llevar prendas más
ajustadas, con más colores y sexis. Hay más necesidad de ejercicio y de
estar activa, además, no solo querrás estimular tu cuerpo sino también
tu mente (ir al cine, conciertos, estar con gente).
Esta energía ayuda a avanzar en trabajos o cosas que hayáis dejado
pendientes cuando estabais con la menstruación. Podéis plasmar ideas
que surgieron en las fases premenstrual y menstrual. No dejéis que la
Doncella domine todo el ciclo, no os volquéis demasiado en el trabajo
olvidando el resto de fases.
Palabras clave: dinamismo, energía, intelecto, brillantez, inspiración,
fuego, luz, salud, júbilo, cuerpo, exuberancia, pureza, unicornio,
cazadora, guerrera, Afrodita, Atenea, Artemisa, determinación, análisis,
confianza, independencia, fortaleza, actividad, sociable, aire.
FASE DE LA MADRE
Días 15-21, ovulación.
Fase Expresiva. Energía hacia fuera.
Luna Llena: pico de estrógenos y de LH.
Este pico no dura mucho, y enseguida empieza a
bajar. La progesterona también comienza a subir.
Aquí querréis entregaros a los demás. Os sentiréis muy unidas a la
Tierra. A día de hoy, la sabiduría y la fortaleza ya no se relacionan con
la maternidad, y las aptitudes de una madre para el cuidado ya no
tienen el prestigio que tenían antes. Ya no son respetadas. Esta fase
está llena de energía y fuerza, pero es diferente a la de la Doncella.
Buscaréis expresar amor y protección. Hay fuerza para apoyar y
alentar a las personas. Las relaciones sexuales pueden ser muy
satisfactorias porque podéis entregaros y daros placer. El deseo de
ayudar es potente en esta fase. Quizás os apetezca que el sol se refleje
en vuestra piel (ojo, siempre con protección solar). La Madre es capaz
de ayudar y cuidar, no solo a los hijos. Cuando se habla de la Madre, no
nos referimos solo a hijos. Hay gente que no tiene niños. Nos referimos
a todos: amigos, parejas, conocidos. La Madre puede aconsejarles,
quererles y darles compasión. De hecho, quizás notéis que la gente os
busca en esta fase para contaros sus problemas y pedir consejo. No les
impongáis vuestro punto de vista, deben decidir solos. Las Madres
dejan que sus hijos comentan sus propios errores.
Es posible que queráis estar en contacto con la naturaleza. Da igual
vivir rodeado de edificios, la naturaleza lo es todo: el cielo, el sol, el
viento, la lluvia, los animales, el mar. Es una fase donde apetece crear.
Cocinar algo nuevo es crear. Escribir es crear. Dibujar es crear.
Decorar la casa de una forma nueva es crear. Cualquier proceso puede
suponer creación. Estaréis más receptivas a ideas de los demás y
también podéis proporcionar ideas y enfoques nuevos. No reprimáis
esta fase o ignoraréis los lazos que surgen de compartir o de cuidar de
las personas. Tampoco dejéis que domine el ciclo, porque os
convertiréis en una persona totalmente volcada en los demás.
Palabras clave: vida, cuidados, compasión, amor, nutrir, criar, fortaleza,
embarazo de la vida, irradiar, sustentar, dar, útero abierto, vaca, abeja,
fertilidad, naturaleza, tierra, receptividad, Gaia, sabiduría, consejo,
fruta, verano, fuego.
FASE DE LA HECHIERA
Días 21 hasta el día de la menstruación,
premenstrual.
Fase Creativa. Energía hacia dentro.
Luna Menguante: disminución de los
estrógenos y la progesterona aumenta. Esta fase
es la más difícil para la reconciliación. Puede ser una etapa dramática, la
fuerza y el vigor disminuyen.
Os podéis sentir agitadas, inquietas, frustradas. Hay sentimientos de
ira y culpa. Es una fase algo autodestructiva y crítica. Además, aunque
notéis más cansancio hay demasiada hiperactividad en la cabeza para
tumbaros a descansar. Es la energía creativa que está fluyendo por el
cuerpo, esa energía puede ser destructiva si no conseguís expresarla de
forma positiva. Por ahí he leído varias teorías sobre esta energía tan
poderosa: que es la energía creativa del óvulo que debe expulsarse, que
es la energía del ciclo anterior esperando ser expulsada, etc. La
sexualidad se intensifica, hay sensualidad diferente a la de la Doncella,
que amaba salir y divertirse. La Hechicera puede provocar, seducir e
incluso transformarse en la seductora original, un poder que atrae y al
mismo tiempo asusta a algunos hombres. La sexualidad puede ser más
agresiva en esta fase, más exigente y erótica. Es posible que queráis
aprender actividades relacionadas con lo espiritual. Las habilidades
psíquicas están aumentadas. Los sueños pueden tener temas mágicos,
colores brillantes y emociones de gran intensidad. La energía pide salir
en una gran explosión creativa. Si lo canalizáis bien, incluso las fuerzas
destructivas pueden tener un uso creativo.
A lo mejor queréis poneros prendas oscuras, símbolos mágicos, uñas
negras. Podéis tener especial interés en temas esotéricos, psicológicos,
espirituales.
Quizás queráis aprender astrología, ir a la biblioteca y leer sobre un
tema para aprender de él. Los sueños premonitorios son frecuentes en
esta fase. Podéis practicar adivinación con el oráculo, el Tarot, las
runas, etc. Esta fase es ideal para aprender adivinación, y en la fase
siguiente (la menstrual), poner en práctica tu conocimiento. Tal vez
toméis más conciencia del lado sobrenatural de todas las cosas. El
mundo material, en cambio, adquiere un tono casi surrealista. Poco a
poco iréis siendo más empáticas y sensibles. Dejad que la energía
creativa salga, no la reprimáis. Si no, solo generará inseguridad y culpa.
Plasmad la creatividad en lo que hagáis, incluso en algo tan sencillo
como decorar la agenda. Lo importante aquí no es cómo quede sino
liberar todas esas energías creativas. Incluso puede que después de
hacer algo, queráis destruirlo. Si es lo que deseáis, hacedlo,
proporciona alivio.
Podéis hacer ejercicio para canalizar la energía. No obstante, esa fase
no funciona así. La energía va a ráfagas, el vigor para hacer ejercicio
durará poco. Cosas que en otro momento del ciclo os daban igual,
ahora pueden desbordar un poco. No pasa nada, es normal, es el
cambio produciéndose. Hay que aceptar esas energías cambiantes y la
naturaleza cíclica. Estaréis menos sociables, tendréis la necesidad de
estar más tiempo a solas. Vosotras decidís qué queréis desterrar de
vuestra vida: personas que solo causan problemas, toxicidad,
presiones, etc. Decidid el cambio y en la siguiente fase, la menstrual,
pasáis de la vida a la nueva vida. La energía tan poderosa en la
Hechicera ayuda a romper lazos innecesarios. La Hechicera no tiene
miedo al cambio, le produce placer. Sabe que lo viejo muere para que
nazca algo nuevo. Quizás necesitéis dormir más. No rechacéis esta fase,
escuchad vuestro cuerpo. Pero tampoco dejéis que domine todo el
ciclo. Y por todo esto, en pleno siglo XXI donde parece que el estrés y
trabajar 24 horas es lo que toca, vivimos mal la fase premenstrual,
porque no tenemos ni tiempo para expresarnos y crear cuando es lo
que nos pide el cuerpo.
Palabras clave: mágica, bruja, psíquica, peligrosa, intuitiva, mundo
interior, destrucción, creación, Kali, Hécate, otoño, Perséfone,
serpiente, dragón, lechuza, descenso, hechicera, seductora, otoño,
magia, agua.
Es importante no reprimir ninguna fase ni dejar que una domine al resto.
El equilibrio es la clave. Si no sabéis cómo hacerlo, si os sentís en
desconexión, hay visualizaciones para aceptar la naturaleza cíclica y
reconectar con ella. Aprovechar las capacidades del ciclo no quiere
decir por ejemplo que solo use mi creatividad en una fase. O que solo
trabaje una semana. No, quiere decir que hay momentos del ciclo en los
que hay ciertas cosas que se pueden potenciar. Una especie de “súper
poder”. Cada fase es distinta para cada persona y las necesidades
también son diferentes. Tenedlo en cuenta. Vuestra experiencia vale
más que lo que yo diga (o los libros). Si no encajáis en los arquetipos no
pasa nada, ellos deben encajarse a vosotras. Independientemente de
toda esta información, vuestra experiencia y compromiso con el ciclo
menstrual, es realmente lo que marcará la diferencia, y ese es el poder
salvaje. El poder salvaje es expresarnos como somos, ser nosotras
mismas y actuar en consecuencia.