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Introduccion A Los Libros Históricos.

Los libros históricos del Antiguo Testamento tratan sobre la formación del pueblo de Israel, su exilio a Babilonia y su regreso. Cubren desde la conquista de Canaán bajo Josué hasta el regreso del exilio y la reconstrucción de Jerusalén. Relatan la historia sagrada del pueblo de Dios desde una perspectiva teológica, mostrando la presencia salvadora de Dios a través de los acontecimientos históricos.

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Introduccion A Los Libros Históricos.

Los libros históricos del Antiguo Testamento tratan sobre la formación del pueblo de Israel, su exilio a Babilonia y su regreso. Cubren desde la conquista de Canaán bajo Josué hasta el regreso del exilio y la reconstrucción de Jerusalén. Relatan la historia sagrada del pueblo de Dios desde una perspectiva teológica, mostrando la presencia salvadora de Dios a través de los acontecimientos históricos.

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LIBROS HISTÓRICOS

Los libros históricos en el antiguo testamento tratan sobre la formación del pueblo de
Israel, el exilio a Babilonia y el regreso a Jerusalén. Libros históricos del antiguo
testamento son Josué, Jueces, Rut, 1 Samuel, 2 Samuel, 1 Reyes, 2 Reyes, 1 Crónicas, 2
Crónicas, Esdras, Nehemías y Ester.

Esta mezcla de acontecimientos es lo que hallaremos en los 16 libros históricos de la


Biblia, que abarcan poco más de un milenio. Dios da a conocer su sabiduría salvadora a
través de estos sucesos y sus circunstancias; así es como él se revela en la historia,
educa a su pueblo y le da a conocer su fidelidad y su misericordia.

Los libros históricos narran la historia del pueblo de Israel. Se basan en crónicas o
anales históricos, pero no dan una visión científica de la historia, sino una perspectiva
de fe. Es una historia sagrada en la que los historiadores son teólogos que descubren la
presencia salvadora de Dios en el acontecer diario.

La revelación bíblica es esencialmente histórica; la fe de los israelitas no es un catálogo


de dogmas y doctrinas abstractas, sino el acercamiento de Dios a las personas en el
seno de la historia. Por ello los libros históricos son los más numerosos del Antiguo
Testamento. Se pueden distinguir cuatro grupos, los dos primeros con un enfoque
teológico muy claro:

* Historia deuteronómica: Josué, Jueces, 1 y 2 Samuel y 1 y 2 Reyes. Se le llama así


porque de estos libros salió el Deuteronomio. Son un canto a la justicia de Dios y un
llamado a la conversión y a la esperanza, escritos desde la perspectiva del exilio (s. VI
a.C.), cuando Jerusalén y el templo estaban destruidos y la tierra prometida invadida.
Enfatizan la alianza con Dios, señalan la infidelidad del pueblo como razón del destierro
y de la caída de la monarquía, y presentan a Dios siempre fiel a su pueblo.

Josué y Jueces narran el establecimiento de los israelitas en la tierra prometida. 1 y 2


Samuel, y 1 y 2 Reyes, relatan la instauración del reino bajo el poder de David y su
división en el reino del Norte (Israel) y el reino de Sur (Judá); presentan a varios reyes y
profetas en cada reino, hasta la caída de Jerusalén (587 a.C.).
El libro de Jueces presenta la historia en etapas: (1) propuesta de amor de Dios; (2)
infidelidad y pecado de la gente; (3) justo castigo de Dios; (4) arrepentimiento del
pueblo y clamor por la ayuda divina; (5) perdón y misericordia de Dios; (6) tiempo de
estabilidad; y (7) de nuevo infidelidad y pecado, reiniciándose el ciclo.

* Historia cronística: 1 y 2 Crónicas, Esdras y Nehemías. Estos libros no son sólo una
recopilación de archivos y tradiciones, sino que revisan la historia para legitimar los
oficios para el culto instituidos por David.

1 y 2 Crónicas presentan una historia paralela a la deuteronómica, narrándola desde


Adán hasta el restablecimiento de Israel, después del exilio. Repiten algunos relatos y
añaden otros, matizando las tensiones para animar a los reconstructores. Subrayan la
infidelidad al culto en el templo en lugar de a la alianza en el Sinaí, y muestran un
deseo creciente de la venida del Mesías. Esdras y Nehemías describen el regreso del
exilio y la reconstrucción de la nación (s. IV a.C.).

* Historia de los Macabeos: 1 y 2 Macabeos. Son dos versiones diferentes de la


resistencia judía y la rebelión macabea ante la dominación griega y la imposición de la
cultura helenista, en el segundo siglo a. C.

* Historias ejemplares: Tobías, Judit, Ester y Rut. Los cuatro libros se inspiran en
relatos patriarcales y narran episodios concretos, en lugar de un transcurrir histórico.
Son ficciones literarias cuyo fin es enseñar, exhortar y fortalecer la fe del pueblo en
tiempos difíciles. Sus contextos histórico-geográficos y su cronología son tratados con
gran libertad.

Cuando leas los libros históricos, recuerda que sus autores están muy lejos de
entender a Dios como lo reveló Jesús, siglos más tarde. Para los cristianos es
importante conocer estos libros porque son revelación de Dios, como Jesús mismo lo
reconoció, y porque la luz del Antiguo Testamento nos ayuda a comprender el Nuevo
Testamento.

JOSUÉ

¿Te ha tocado ver una película de aventuras o escuchar a alguien contar un


acontecimiento con riesgos y peligros, y, por alguna razón, quedarte sin conocer el
final? En cuanto puedes, preguntas a quienes la vieron: ¿qué pasó al final? El libro de
Josué narra el desenlace de la liberación de la esclavitud en Egipto con la entrada a la
tierra prometida. Así como Dios estuvo presente con su pueblo en la etapa de
liberación, también está con él en el momento de la conquista y reparto de la tierra.

El libro de Josué recibe su nombre del héroe israelita que continuó la misión de Moisés
y organizó al pueblo para la conquista de la tierra prometida. Al principio del libro,
Josué promete a los israelitas que conquistarían la tierra de Canaán y se apoderarían
del territorio si eran fieles a la alianza. “Igual que obedecimos en todo a Moisés, te
obedeceremos a ti” (Jos 1,17). Bajo su guía, tomaron posesión de la tierra, se
establecieron con sus familias y sus ganados y trataron de seguir su alianza con Dios.
Cuando llegaron a Canaán, ya había asentamientos israelitas que posteriormente se
unieron a los recién llegados para formar el pueblo de Israel (Jos 24, 1-28). La
conquista no fue rápida ni fácil, como lo relata el libro de Josué, sino compleja y
violenta, como lo demuestran los descubrimientos arqueológicos y lo relata el libro de
Jueces. Más que dudar del libro por esto, tenemos que profundizar en el mensaje de
Dios a través delos escritores sagrados: Dios cuidó a los israelitas todo el tiempo que
obedecieron los mandamientos. La creencia en el triunfo del bien y el castigo del mal
está en el corazón del libro de Josué, recordándonos que Dios es nuestra esperanza
más segura en los altibajos de la historia.

- Js 1, 14 : Conquista obra de todo el pueblo.

- Js 6, 1-21 : Caída de Jericó.

- Js 7, 1 – 8, 29 : Conquista de Ay.

- Js 10, 10-15 : Detente sol.


JUECES

“Mamá y papá me tratan como si fuera niño”. “No puedo conseguir trabajo si no tengo
experiencia, y ¿cómo tendré experiencia si no encuentro trabajo?” Los adolescentes
pasan por varias crisis al empezar a madurar hasta convertirse en adultos
responsables. En cierto modo, el libro de los Jueces narra la “adolescencia” de Israel;
sus dificultades con Dios en la época en que se convierten en una sociedad sedentaria
y agrícola. Es un período con grandes líderes que recibían el espíritu del Señor para
ayudar a que su pueblo madurara.

El libro de los Jueces narra las dificultades que enfrentan las tribus de Israel para vivir
en fidelidad a Dios y en paz con los pueblos extranjeros. Presenta cómo Dios atiende
sus oraciones y les envía hombres y mujeres extraordinarios para apoyarlos. A estos
líderes famosos –Gedeón, Débora, Sansón y otros nueve- se les llama jueces; no son
jueces responsables de dictar sentencias en la corte, sino líderes elegidos por Dios para
dirigir a los israelitas en tiempos de crisis religiosas y políticas. Este libro es un escrito
de la escuela deuteronómica. Relata historias que probablemente empezaron como
leyendas regionales sobre héroes locales. Después, al ser reunidas y editadas por el
autor de Jueces, se convirtieron en historias nacionales, que afirmaban la fidelidad a
Dios como único camino para la seguridad personal y del pueblo. En el libro de los
Jueces vemos que el juicio de Dios está siempre marcado por su disponibilidad de
salvación y restauración de la alianza. Permite descubrir el sentido de la historia; invita
a la oración y a la fidelidad en los momentos de elección, señala que podemos confiar
en Dios en todas las dificultades, tanto grandes como pequeñas. Se notan ya dos
tendencias entrecruzadas, que serán más evidentes conforme avanza la historia.
Ciertos israelitas deseaban una monarquía, al estilo de otros pueblos, y algunos
pensaban que tenerla era falta de fe en Dios.

- Jc 2, 11-19 : Interpretación religiosa del Libro de los Jueces.

- Jc 3, 2-4 : Razón por lo que dejó pueblos enemigos.

- Jc 4, 4-10 : Débora.
1 Y 2 DE SAMUEL

Las sociedades donde la gente tiene voz y voto suelen debatir abiertamente qué tipo
de gobierno y de líderes necesitan, y qué leyes son las mejores para proteger los
intereses delas personas, los trabajadores, el medio ambiente... El primer libro de
Samuel refleja estas tensiones en Israel cuando el tiempo de los jueces llega a su fin y
tienen su primer rey. El segundo libro presenta el reinado de David, quien se convirtió
en el rey ideal. Este período de la historia israelita está lleno de fuertes luchas y
vigorosas personalidades con las que es fácil identificarse.

Los dos libros de Samuel relatan el fin de la etapa de Israel como federación de tribus y
el principio dela monarquía acompañada de profetas. Ante las amenazas de otros
pueblos, los israelitas deseaban un gobierno que los fortaleciera políticamente y los
ayudara a seguir fieles a la alianza de Dios. Vieron la solución en la monarquía, donde
el rey sería un representante del Señor y cuidaría los intereses de Dios y del pueblo. El
primer libro se centra en Samuel, quien ejerció el triple rol de sacerdote, juez y
profeta, y estableció los fundamentos para crear una nación. El pueblo le pidió un rey
que lo gobernara como en los pueblos vecinos; Samuel se lo comunicó a Dios, quien lo
instruyó para que ungiera a Saúl como rey. La elección de Saúl como el primer rey
tiene un rico significado, que se repite constantemente en la historia de salvación. Dios
escoge a los pequeños para hacer grandes obras. Saúl era el último y el más pequeño
de la tribu de Israel (1 Sm 9, 21).El segundo libro se centra en David, el segundo rey.
Fue líder militar y gobernador poderoso, al mismo tiempo que pecador frágil dispuesto
a la conversión. Más tarde, llegó a ser símbolo del rey ideal y del Mesías. Su reinado se
convirtió en signo y promesa de que un día Dios estableciera un reino de vida, santidad
y gracia, de justicia, amor y paz. La historia relatada en estos dos libros es muy
humana. Abrazos entre amigos y puñaladas en pleitos, fieles servidores y traidores,
héroes y cobardes; fracasos y triunfos, tristezas y alegrías..., llenan estas páginas que
hacen de su lectura una experiencia fascinante y mensajes fácilmente aplicables a
situaciones de nuestra vida hoy.

- 1 Sm 3, 1-10 : llamado de Dios.

- 1 Sm 8, 1-9 : Piden un rey.

- 1 Sm 15, 22-23 : Rechazo de Saúl.


- 1 Sm 16, 11-13 : Unción de David.

- 2 Sm 12, 1-15 : Arrepentimiento de David.

- 2 Sm 16, 5-14: Maldicen a David.

1 Y 2 DE REYES

Los jóvenes suelen tener sueños de grandeza y heroísmo. Es valioso soñar con realizar
cosas significativas, y que nuestras esperanzas se conviertan en una meta de la vida.
Pero necesitamos empeño, decisión y constancia para que nuestro ideal sea un
estímulo para caminar. Los israelitas soñaron con una monarquía y llegaron a ella. Para
sostenerla debían ser fieles a Dios, pero, fascinados por su esplendor, olvidaron sus
compromisos de fe, y la monarquía nunca llegó a adquirir las cualidades que querían y
terminó por desaparecer.

Los reinados de Saúl y David pueden ser comparados con la primavera y el verano del
reino de Israel. Los libros 1 y 2 de los Reyes describen el otoño y el invierno de la
monarquía. El comienzo de 1 Reyes narra la gloria del rey Salomón, quien acumuló
riquezas, construyó un bello templo y engrandeció Jerusalén. Al morir él, el reino se
dividió en dos. El reino del Norte se llamó Israel, y el del Sur recibió el nombre de Judá.
Ambos reinos fueron gobernados por una serie de reyes débiles y pecadores. Su falta
de competencia y rectitud tuvo consecuencias desastrosas: los dos reinos cayeron en
manos de extranjeros, Israel cayó ante Asiria en el año722 a.C. y Judá ante la fuerza de
Babilonia en 587 a.C. Estos dos libros constituyen una misma obra y continúan la
historia de los libros de Samuel. Tienen relatos de dos clases: unos tomados de hechos
reales, y otros de estilo reflexivo que muestran juicios y discursos de carácter moral.
Sus autores eran de la corriente deuteronomista y presentan una historia profética
que proclama la justicia de Dios y denuncia la infidelidad del pueblo y sus dirigentes.
En esta época aparecen los grandes profetas de Israel y de Judá como Elías y Eliseo.
Ambos, en lugar de atender servilmente al poder, se opusieron con fuerza a las
decisiones de los reyes cuando eran injustas. En las terribles crisis que enfrentaron los
reinos de Judá e Israel, aprenderemos con el pueblo elegido una gran verdad: sólo en
Dios hay esperanza. Todo pasa, lo único que permanece es la promesa de Dios.
- 1 Ry 3, 5-15 : Sueño de Salomón.

- 1 Ry 11, 1-13 : Idolatría de Salomón.

- 1 Ry 18, 20-40 : Sacrificio del Carmelo.

- 2 Ry 2, 1-14 : Elías arrebatado.

- 2 Ry 5, 1-27 : Curación de Naamán.

- 2 Ry 17, 24-41 : Origen de los samaritanos.

1 y 2 DE CRÓNICAS

Es impresionante comparar los diferentes relatos sobre un hecho. Tal vez has vivido
alguna tragedia o catástrofe. Su relato cambia si tú lo viviste, si hablas con los
damnificados o si te enteras por los medios de comunicación. Los libros 1 y 2 de
Crónicas relatan los mismos hechos que los libros de los Reyes, pero los interpretan de
manera diferente ya que destacan la importancia de las leyes y el templo para
fortalecer la identidad nacional, en lugar de centrarse en la precisión de los eventos
históricos.

El autor, o autores, de los dos libros de las Crónicas es conocido como el Cronista.
Estos libros fueron escritos bajo el dominio del imperio persa después del exilio en
Babilonia, en una época marcada por los esfuerzos para reconstruir Jerusalén y
renovar la fe de Israel. El Cronista intenta hacer una síntesis de toda la historia de
Israel y ofrece una nueva meditación sobre la historia de salvación desde la
perspectiva del judaísmo naciente. Sacraliza la historia al presentar todos los
acontecimientos como consecuencia de la relación con Dios, enfatiza la reorganización
del pueblo en torno a la autoridad sacerdotal en lugar del gobierno civil, y revive la
esperanza del Mesías. El primer libro va desde la creación hasta la muerte de David.
Utiliza genealogías y sermones vivos. Omite los pecados de David, pues desea que el
reino quede como un ideal a ser restablecido algún día. El segundo libro se centra sólo
en el reino de Judá y destaca la importancia de la clase sacerdotal en Jerusalén. Esta
inclinación a sobrevalorar el Sur sobre el Norte duró hasta tiempos de Jesús, quien era
de Galilea, territorio del antiguo reino del Norte. Los libros de las Crónicas están
escritos en un género literario llamado midrash, que consiste en actualizar textos
antiguos exaltándolos con nuevos signos de tipo sobrenatural. Estos libros convierten
en relatos sagrados algunos datos copiados de Samuel y Reyes.

- 2 Cr 10, 1-18 : Cisma, división del reino.

- 2 Cr 36, 22-23 : esperanza en el porvenir (Ciro).

ESDRAS Y NEHEMÍAS

¿Te ha tocado experimentar una guerra y ser herido en ella? ¿Puedes imaginar tus
sentimientos si te tocara vivir eso? Piensa en los soldados que sólo desean regresar a
casa. ¿Qué sentirían si llegaran ilusionados y descubrieran que su casa fue arrasada por
un huracán? Ahora puedes comprender a los israelitas. Después de cincuenta años de
cautiverio en tierra extranjera, cuando finalmente regresan a su tierra, encuentran la
agobiante tarea de reconstruir Jerusalén y comenzar todo de nuevo. Fue un don de
Dios contar con la dirección de Esdras y de Nehemías.

Los libros de Esdras y de Nehemías originalmente eran un solo libro. Narran la


reconstrucción civil y religiosa de Jerusalén a lo largo de un siglo, de manera un tanto
repetida y mezclada. En 538 a.C., el rey persa Ciro, venció a Babilonia y promulgó un
edicto para que pudieran regresar a su país los israelitas que estaban en el exilio. Tenía
como meta establecer un gran imperio en donde los pueblos bajo su poder se
respetaran y vivieran en paz. Ya en Jerusalén, los israelitas empezaron a reconstruir el
templo, pero fueron agredidos por pueblos vecinos y detuvieron la obra. Tiempo
después, el sacerdote Esdras emprendió una reforma religiosa y Nehemías,
gobernador de Jerusalén, dirigió el levantamiento de la muralla y la reorganización
sociopolítica. Fue una época constructiva, en que se integró un sistema de valores
basado en la experiencia espiritual del destierro, aplicada a la nueva realidad. Este
sistema de valores que dio lugar al judaísmo como expresión de la fe del pueblo de
Israel se fundamenta en cuatro elementos:

Jerusalén recupera su status de Ciudad de David, ciudad santa y mesiánica.


El templo, símbolo de la presencia permanente de Dios en su pueblo, retoma su
importancia.

La asamblea reunida en el culto se convierte en el centro de la identidad del pueblo.

La ley adquiere un lugar central en las celebraciones cultuales y un rol vivificante muy
distinto al tono legalista del Levítico.

Esta renovación fue vista como el cumplimento de las promesas de los profetas antes y
durante el exilio. Fue una época de nueva esperanza, pues el pueblo había reconocido
su pecado y emprendido su camino a la conversión y la fidelidad a Dios.

- Nh 8, 1-18 : Nacimiento del judaísmo.

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