Deterioro y producción de caña de azúcar
Deterioro y producción de caña de azúcar
DE LA CAÑA DE AZÙCAR
Auto Ing. Pastor Alberto Càrdenas
DESARROLLO Vs DESARROLLO
VEGETATIVO PRODUCTIVO
PRODUCCION AZUCARERA EN
CAMPO
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agricultura cañera el vuelco innovador que necesita; transformación que se
reclama, en primer lugar, de los cañicultores, de los ingenieros y de los técnicos
agrícolas jóvenes, todos aptos para introducir nuevas ideas que modernicen y
hagan más eficiente la producción de azúcar en el campo.
Para ello un aspecto conceptual y de primer orden que no se puede obviar es
que, al margen de los componentes emocionales, sociales, políticos o románticos, y
también de la tendencia a aferrarse ciegamente a paradigmas tradicionales a toda
costa y a todo costo, producimos caña para satisfacer una necesidad social y
para obtener crecientes ganancias que aporten riquezas y retroalimenten el
cultivo, y ambos objetivos sólo se harán presentes si se mantiene como
centro de la atención, y se logra, ascender cada día más en la producción de
azúcar por hectárea.
Desde que en el Siglo XIX el azúcar dio sus primeros pasos de
industrialización, el esfuerzo técnico y cultural ha estado concentrado en la
agricultura cañera y en el procesamiento industrial de la caña, dando a la cosecha
un tratamiento muy sencillo por considerarla una simple etapa de trasiego, sin
exigencias tecnológicas. La mejor evidencia de ello es que mientras se dispone de
abundante literatura técnica sobre la agrotecnia cañera y los procedimientos
industriales, ésta aborda sus respectivos temas obviando la influencia de la
cosecha o, cuando más, refiriéndose a ésta para tratar la importancia del
abastecimiento cuantitativo de materia prima o, si la relacionan con aspectos
cualitativos, lo hacen limitándose a la importancia de que la caña se abastezca al
central libre de materias extrañas.
La frescura de la caña se aborda poco y por lo general superficialmente, ya
que preferentemente sólo se relaciona con el deterioro químico y la pérdida de
sacarosa que éste en sí mismo origina, sin que haya apropiadas referencias al
deterioro microbiológico, ni a la influencia que el mismo tiene en crecientes
pérdidas de azúcar durante el procesamiento fabril.
La cosecha, por tanto, se sigue viendo como el simple trasiego de la caña, no
como un proceso de características tecnológicas propias en el cual, precisamente
debido a dichas características, la materia prima sufre transformaciones no sólo
físicas, sino también, y principalmente, químicas y microbiológicas, las cuales
pueden ser controladas por el hombre siempre que éste tome conciencia de que
existen y sepa de la intensidad cuantitativa que ellas introducen al proceso de
pérdidas de la sacarosa fabricada durante todo un año en el campo.
La quema de la caña como paso previo para su recolección es por sí misma
un efectivo enemigo de la conservación del azúcar logrado en la caña, pero si
además se incorpora el corte mecanizado, o cualquier otro procedimiento que corte
la caña en trozos, entonces la transformación de la materia prima, como podrá
observarse en las páginas siguientes, alcanza niveles de nocividad apreciablemente
intensos.
A medida que se desarrolla y moderniza la producción azucarera para
obtener más producción con menores costos, se amplía el espectro de
requerimientos técnicos de la cosecha pero, como históricamente este aspecto del
proceso se ha movido en un rango prácticamente nulo de exigencias tecnológicas,
no resulta fácil lograr que el hombre interiorice en la práctica que todo va
cambiando. Figura 2-1: EVOLUCION DE LA PRODUCCION DE AZUCAR A LO LARGO DE SU
Azúcar PROCESO AGROINDUSTRIAL
producida
DETERIORO DE LA CAÑA
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Durante la contienda azucarera su materia prima, la caña de azúcar, está
expuesta a diversas formas de deterioro, pudiendo éste alcanzar niveles críticos de
pérdidas del azúcar que con tanto trabajo y costo se ha producido en el campo.
CONCEPTOS BÁSICOS
Para facilitar la comprensión de numerosos fenómenos a los que se hará
referencia en lo adelante, es imprescindible dominar lo que hemos llamado
“Conceptos Básicos”, pues sin su comprensión es imposible entender esta
problemática, de modo que nos permita actuar correctamente en consecuencia.
La mayoría de los materiales azucarados pertenecen a la categoría de “soluciones
impuras azucaradas”. Ellas están formadas mayoritariamente por agua, en
menos proporción por algunos sólidos disueltos en ella, tales como sacarosa,
glucosa, fructosa, etc., y en menor cantidad por otros sólidos en suspensión
como la tierra y la ceniza resultante de las quemas para cosechar. Los términos
usualmente utilizados para caracterizar dichas soluciones se presentan a
continuación
Polarización o Pol
Los azúcares en solución tienen la propiedad de polarizar la luz o sea, que si
a través de una solución azucarada hacemos pasar un rayo de luz, éste no seguirá
una trayectoria recta como lo haría si se tratara de agua pura, sino que se desviará
hacia uno u otro lado dependiendo del compuesto azucarado de que se trate.
Esta propiedad, también conocida como “actividad óptica” de los
carbohidratos, es la que se aprovecha para determinar el contenido aproximado de
azúcar que tiene, por ejemplo, el guarapo, ya que la desviación hacia la derecha del
rayo de luz es proporcional a la concentración de sacarosa que hay en la solución
estudiada.
0 0
Rayos
Figura 2-2: de luz
Pero obsérvese que se dice “contenido aproximado”, porque aunque está claro
que la sacarosa desvía el rayo hacia la derecha y que el ángulo de la desviación es
proporcional a la cantidad de sacarosa presente, en el jugo existen también otras
sustancias que tienen un efecto de polarización diferente en el sentido y/o en la
intensidad. La Glucosa, por ejemplo, también desvía la luz hacia la derecha
4
(dextrógira), pero con una intensidad diferente. La Fructosa, sin embargo, siendo
también un azúcar, origina una desviación hacia la izquierda (levógira).
Puede comprenderse entonces que se trata de una medición indirecta e
influenciada por otras sustancias presentes, lo cual hace que la estimación sea sólo
aproximada. Pero a pesar de ello, por motivos prácticos derivados de la sencillez del
análisis, se toma mundialmente la Pol como sinónimo de la Sacarosa que existe en
la solución.
Obsérvese esquemáticamente la composición de la molécula de la Sacarosa
en la Fig. 2-3.
Glucosa o Fructosa o
Dextrosa Levulosa
Resumen de términos.
H O
H O
H O Na Cl H
H
Na 5
H Cl O
H Cl
Na
Cl O
H H Na
H O H
H Na
H
H O
Na
H O
Cl H
Na Cl
H
H O Na
Cl H O O
H
H
H H
Pol
Pureza = Brix x
100
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Tabla 2-2: Variación de la Sacarosa cristalizable según la proporción de
impurezas (No Azúcares) presentes en la solución.
Se supone una solución de 85 °Bx
Mínima Pol real
Pol teórica
Pureza Pol No Azúcares inhibida
inhibida (%)
(+ 10 %)
85,00 72,25 12,75 5,10 5,61
80,00 68,00 17,00 6,80 7,48
75,00 63,75 21,25 8,50 9,35
70,00 59,50 25,50 10,20 11,22
65,00 55,25 29,75 11,90 13,09
50,00 42,50 42,50 17,00 18,70
45,00 38,25 46,75 18,70 20,57
40,00 34,00 51,00 20,40 22,44
35,00 29,75 55,25 22,10 24,31
33,00 28,05 56,95 22,78 25,06
30,00 25,50 59,50 23,80 26,18
28,00 23,80 61,20 24,48 26,93
Deterioro Químico
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Disminución de la Pureza
Aumento de los No Azúcares
Aumento de la acidez
Las consecuencias posteriores en el proceso fabril de estas variaciones en la
composición química del jugo son el aumento de la producción de miel final o
melaza, con la proporcional disminución del rendimiento en azúcar. Por esta razón
lo más práctico es que la caña que se cosecha mediante corte manual y sin quemar,
llegue al central antes de transcurrir 36 horas de cortada.
Deterioro Microbiológico
O
DEXTROSA LEVULOSA
Enlace que
rompe el LM
D E X T R A N A
… ...
Figura 2-6: Moléculas de Glucosa o Dextrosa unidas por el LM para formar la Dextrana
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Tratándose de cañas de alto potencial azucarero los cuidados deben
extremarse, ya que en la medida que este fruto tiene un mayor contenido de
azúcar, aumenta la velocidad del deterioro microbiológico. Cuando la caña de
azúcar se cosecha sin quemar y se corta a todo lo largo, el deterioro rector del
proceso es el químico (Figura 2-7), ya que en cada caña el LM sólo dispone como
puntos de acceso de los dos extremos del corte. Pero cuando el campo se quema,
como consecuencia del calor aparecen en la corteza de la caña delgadas fisuras
que ofrecen nuevos puntos de acceso al LM (Figura 2-8).
Deterioro químico
Deterioro microbiológico
DETERIORO MICROBIOLOGICO
Figura 2-8: Cuando hay quema, las fisuras que el calor produce en la corteza facilitan que el deterioro
microbiológico sea casi total. Es fácilmente imaginable que si esta caña, además, se corta en trozos, este
tipo de deterioro será absoluto
DETERIORO QUÍMICO
Figura 2-9: Parte de un tallo de 1,20 m de largo, ahora cortado por cosechadora sin quemar. Aparecen 12
puntos de posible acceso del LM para desatar el deterioro microbiológico de modo predominante,
mientras que el químico pasa a un segundo plano, aunque aún con cierto vigor
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hecho de que al haber dextrana presente en el jugo, se afecta la cristalización y la
retención de la sacarosa que no fue destruida, puesto que las viscosidades que se
crean y la deformación de los cristales de azùcar que se presenta, son fenòmenos
que minimizan intensamente la recuperación de azúcar en el central.
A primera vista puede parecer de escasa importancia que los cristales tengan
una u otra forma, pero no es así. Normalmente el cristal de sacarosa tiende a la
cuadratura, lo cual es, geométricamente hablando, la optimización del área
superficial para iguales sumas de longitudes laterales. Ello implica que al variar
esa tendencia hacia formas rectangulares, o incluso cónicas, se reduzca el área
superficial para igual cantidad de masa cristalizada y número de cristales, siendo
precisamente en esa superficie sobre la que tienen que depositarse las molèculas
de sacarosa para ir haciendo crecer los cristales de azùcar hasta el tamaño que
exige el proceso tecnológico..
Los números muy pequeños presentan el inconveniente de que se
subestiman cuando no estamos habituados a ellos, siendo poco probable que se
preste atención al hecho de que, por ejemplo, al deformarse un cristal de sacarosa
el área de su superficie se reduzca en 0,25 mm 2, ya que en realidad es una
dimensión por sí misma despreciable.
Pero razònese que una Masa Cocida “A” ya lista para salir del tacho tiene
aproximadamente 4,8 millones de cristales en cada pie cúbico, y cualquier tacho
descarga unos 1.200 pie3 al terminar una templa de azúcar comercial. Estamos
entonces hablando de que en este caso, sólo por la reducción de 0,25 mm 2 del área
de un cristal, se han perdido para el trabajo del tacho 1.440 m 2 de superficie para
la deposición de sacarosa, lo que explica la causa de la lentitud del tacho y de la
imposibilidad de éste para recuperar toda la sacarosa teóricamente recuperable que
se encuentra disuelta en la miel.
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La demostraciòn de que se ha producido deterioro de la materia prima en un
central en zafra es siempre un tema muy complejo, objeto de discusiones por lo
general estèriles, que conducen a crear discordias nada productivas entre los
tècnicos y dirigentes que realizan la cosecha, por una parte, y los que operan el
central, por otra.
A veces en el central hay problemas operativos que afectan su eficiencia, y se
trata de responsabilizar con esos resultados a la cosecha con la acusaciòn de que
la caña deteriorada ha originado esos trastornos, sin que de manera alguna se
reconozcan los errores cometidos en la conducción del proceso fabril. En otras
oportunidades, la caña llega al ingenio realmente deteriorada y no hay manera de
que por parte de los que la cosechan se acepte que efectivamente se ha envejecido,
respaldando su posiciòn con reportes en los que se consignan “responsablemente”
las horas de quemada o cortada que tiene la caña, y en estos reportes por lo
general nunca aparece algùn lote que vaya màs allà de las 48 horas.
Este es un tema alrededor del cual siempre se habla, pero sobre el cual lo
habitual es que no se acaben de tomar medidas que en realidad lo resuelvan, y
mientras tanto, sigue siendo el deterioro de la caña el fenòmeno responsable de
perder de 10 a 15% de rendimiento sòlo por fallas organizativas, conformismo y
falta de exigencia. Esa proporciòn de 15%, que puede parecer pequeña, significa
que una zafra con 8,00% de rendimiento podrìa subirse a 9,20%, diferencia que
para una campaña de 8 millones de toneladas mètricas de caña equivale a la cifra
nada despreciable de 73.600 TM de azùcar.
Pero se trata de un fenòmeno de direcciòn que no se va a resolver, ni
siquiera a mejorar, mientras siga en el terreno subjetivo de los criterios, las
opiniones, y el enfrentamiento oral y estéril de unos contra otros.
El autor ha dedicado una buena parte de sus años azucareros a buscar
definiciones cuantitativas del deterioro de la caña, tanto de prácticas ajenas
estudiadas como de experiencias propias, con el ánimo de contribuir a que se
suprima el tratamiento de tan importante asunto desde puntos de vista subjetivos,
siempre discutibles y que no ayudan a la toma de decisiones. A continuaciòn se
muestran algunas de estas consideraciones.
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de ellos presente, y puntiaguda (tipo aguja), cuando es muy elevada su
concentración, provocando la anomalía de origen desconocido de restringir el
crecimiento de la tercera cara a lo largo de sólo un sentido de su eje.
Ha sido evidente la relación entre el aumento de concentración de este tipo
de impurezas y la intensidad de variación del hábito de crecimiento en
observaciones empíricas, pues se ha podido apreciar en centrales que procesan
cañas muy afectadas por el deterioro microbiológico que en las templas A los
cristales son típicos ataúdes, en las templas B se mantiene la forma de ataúd, pero
más largo y estrecho, mientras que en las templas C predominan los cristales tipo
aguja, lo cual coincide con el normal incremento escalonado, de un tipo de templa
a la otra, de la concentración de impurezas.
Siempre que en las cañas hay dextrana, ésta se acompaña de oligosacàridos.
Más adelante se explicará por qué. El efecto de ambos es muy dañino y aunque por
razones didácticas se traten por separado, debe tenerse presente que, teniendo en
cuenta su procedencia, en este caso siempre coexisten.
La dextrana por sí misma aumenta la viscosidad y con ello frena la velocidad
de cristalización; pero la alta viscosidad por ella creada, por cuanto el mecanismo
predominante en la cristalización es la difusión, no puede crear alargamiento pues
la difusión, en ausencia de otras impurezas, es potencialmente igual hacia todas
las caras, mientras que la viscosidad lo que produce es una disminución de la
intensidad difusional de los núcleos.
El oligosacàrido, sin embargo, por tratarse de una molécula más pequeña,
parece que interfiere la deposición de núcleos en algunas caras, originando un
crecimiento no uniforme del cristal.
La aseveración que más arriba se hizo, cuya explicación quedó pendiente, de
que en el central azucarero cuando hay dextrana siempre coincide con
oligosacàridos, se basa en una hipótesis que toma en cuenta que esa dextrana está
ahí como consecuencia del deterioro microbiológico de la caña. No se trata de una
dextrana obtenida mediante una tecnología controlada que asegure
macromoléculas, sino producida mediante un proceso espontáneo, fuera de
control, en el que el Leuconostoc Mesenteroides no está obligado a formar grandes
polisacáridos, pues el medio en el que trabaja, dada la primacía de la
espontaneidad, le permite hacerlo anárquicamente.
El oligosacàrido (oligos = pocos), es un polisacárido con un número de
monosacáridos siempre inferior a diez, y todo parece indicar que al estar fuera de
control tecnológico el proceso de deterioro, en la actividad microbiológica se forman
moléculas de diversas cantidades de polisacáridos, por lo que aparecen a la vez en
el guarapo moléculas contentivas de diez o más unidades de glucosa (dextrana), y
otras con menos de diez (oligosacàridos).
Todo indica, según los resultados experimentales referidos, que cuando en
la caña se desencadena el proceso de deterioro microbiológico sin control,
formándose así la suficiente cantidad de dextrana para afectar la viscosidad,
también se han formado suficientes oligosacàridos para modificar el hábito de
crecimiento de los cristales.
Teniendo en cuenta este razonamiento, y considerando que la marcha
analítica para determinar cuantitativamente en el laboratorio la presencia de
oligosacàridos es compleja, pero no así la de dextrana, es aconsejable hacer las
determinaciones cuantitativas de dextrana en el guarapo para poder confirmar la
intensidad del deterioro y simultáneamente pronosticar la posible deformación de
los cristales para actuar en consecuencia, tanto en el procesamiento fabril como
tomando en la cosecha las medidas preventivas necesarias para evitarlo.
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Entre las consecuencias del deterioro otra de ellas, también de significativa
influencia en la rentabilidad del central, es la relacionada con la adulteración de los
valores de Pol y de Pureza en el jugo de la caña deteriorada.
En el jugo de la caña descompuesta una gran parte de la sacarosa se ha
destruido y sus componentes (glucosa y fructosa) aparecen aislados (Figura 2-
10) o formando otros compuestos, como es el caso de la glucosa, que pasa a formar
almidón, oligosacáridos o dextrana. Aparecen entonces sustancias dextrógiras que
van a desviar el rayo de luz en el polarímetro como si fueran sacarosa, incluso con
más intensidad que ella, aportando así un valor falso de Pol.
Dextrana
O
Fructosa
Glucosa Sacarosa
Glucosa
Almidón
Fructosa Oligosacárido
Oligosacárido Glucosa
O Fructosa
Sacarosa Almidón
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indirecta a fin de facilitar los cálculos, lo que en realidad se puede cristalizar y
envasar como producto terminado es la Sacarosa.
En la Tabla 2-3 Webre aporta los valores normales entre pureza aparente y
pureza verdadera, válidos con gran precisión para cañas sanas, recién cortadas y
sin quemar.
Durante las zafras 2003-2004 y 2004-2005 se hicieron mediciones sobre el
jugo de las muestras tomadas a los camiones de caña en la Azucarera “Río Turbio”,
del Estado Lara, comparando la pureza aparente con la verdadera en todos los
turnos, de modo que pudimos arribar a importantes conclusiones en cuanto a la
validez de este método para diagnosticar la descomposición de la caña por atraso
durante su cosecha.
Tomando esto como herramienta de trabajo, se observa que si se
correlacionan los valores de la Tabla de Webre, tomando para la ordenada los
valores de la Pureza Verdadera (P V) y para la abscisa los de la Pureza Aparente (P A),
se define una línea recta cuya ecuación es:
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A. Zona de caña sana y fresca (Z D.≥40). Valor caracterizante mayor o
igual a 40,00%. En este rango el rendimiento real del central debe
mantener una sólida diferencia positiva respecto al de la materia
prima (calculado por la fórmula de Winter & Carp), de modo que el
central mantiene un aumento sistemático de acumulación de azúcar
por sobre la probable indicada por el Laboratorio de Materia Prima. Es
el caso del ejemplo anterior.
B. Zona de deterioro moderado (10≤ZD<40) Valor caracterizante mayor de
10,00% y menor de 40,00%. Esta zona queda evidenciada por
desatarse una tendencia a que el rendimiento industrial apenas
supera el de la materia prima, e incluso queda en ocasiones
ligeramente inferior a aquél.
C. Zona de deterioro intenso (-30≤Z D<10) Valor caracterizante mayor que
-30,00% y menor que 10,00%. Inevitablemente en este estado de la
caña, será imposible que el central alcance el Rendimiento probable
atribuido a la materia prima
D. Zona de deterioro crítico. (ZD<-30) Valor caracterizante menor que
-30,00%. En este caso no sólo el Rendimiento del central será inferior
al de campo, sino que, por una parte, esta diferencia en contra será
de gran magnitud y, por otra, los efectos de este deterioro sobre el
proceso de fabricación serán sumamente negativos.
Para la ubicación de la caña muestreada en la Zona de Deterioro que le
corresponda, el procedimiento antes explicado se reduce a los pasos siguientes:
Teniendo PV y PA
2do paso: Conociendo PVT, saber el % teórico que según la Tabla debió ser PV de PA
PVT x100
PA - 100
3er paso: Conocer el % real que es PV de PA
PV x 100
PA - 100
4to paso: Conocer ZD, que es el % que representa el 3er paso del 2do paso
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PV 100
−100
PA
(0 ,7855 P A +21 , 4475 )100
−100
2.- Realizando 4to paso: ZD = PA x 100
P V 100−100 P A
PA
(0 ,7855 P A +21 , 4475 )100−100 P A
ZD = PA x 100
Efectuando operaciones en numerador y denominador
100 P V −100 P A
ZD = (0 , 7855 P A +21, 4475 )100−100 P A x 100
100( PV −P A )
PV −P A
Donde:
PV −P A ZD = Zona de deterioro
PA = Pureza Aparente
ZD = 21 , 4474−0 , 2145 P A x 100 PV = Pureza Verdadera
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que sirva sea para terminar de destruir la planta, alterando el ordenamiento
normal de sus componentes.
b) Cañas desfasadas, pues no son cortadas al pasar por su momento de óptima
madurez, por lo que la planta continúa su vida auto nutriéndose a partir de
la inversión de sacarosa, provocando así una importante alteración en la
composición de sus sólidos disueltos.
c) Cañas muy infectadas por Diarrea , porque este insecto de modo que permite
el acceso del LM para que éste forme dextrana aún estando la planta en vida
y completamente fresca. Esta es una razón por la cual con bastante
frecuencia la materia prima se comporta como una caña atrasada, a pesar
de que esté recién cortada y sin quemar.
Excesiva presencia de Azúcares Reductores en el jugo.
Se le llama Azúcares Reductores a los productos de la inversión de la
Sacarosa, recibiendo este nombre porque “reducen” la desviación dextrógira del
rayo de luz característica de esta sustancia. Puede llamar la atención que los
productos de la inversión son Glucosa y Fructosa y que éstos desvíen la luz hacia
la izquierda a pesar de que la Glucosa lo hace en sentido contrario, pero hay que
tener presente que aun cuando de conjunto ambas sustancias forman la sacarosa
y ésta es dextrógira, al romperse la molécula y quedar separados sus componentes,
cada uno de ellos ejerce una influencia propia, produciendo la Fructosa una
desviación levógira mucho más intensa que la dextrógira de la Glucosa.
Como el deterioro químico origina inversión de Sacarosa, produciendo
Azúcares Reductores, cuando los valores de Reductores en el jugo sobrepasan
valores de 3,5 a 4,5%, es un buen indicativo de que se está recibiendo caña
deteriorada, siendo mayor el deterioro mientras mayor sea la presencia de
Reductores.
18
puedan cristalizarse, de modo que se podrán recuperar 70,67 – 6,23 = 64,44 TM de
azúcar.
Pero en este caso la situación es otra, ya que las 100 TM de cogollo se
analizan, aportando los siguientes resultados:
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En realidad la quema sólo debe hacerse donde y cuando sea absolutamente
imprescindible, ya que siempre que se somete a fuego la plantación, a partir de ese
mismo momento comienza un veloz deterioro, por lo que es imperioso pasar
rápidamente al corte y envío al central, debiendo en éste darle prioridad para su
molida.
Corte mecanizado
Este tipo de corte, necesario para aumentar la productividad, implica que
obligatoriamente la caña sea troceada y golpeada. Debido a ello, es imperativo
asegurar un período breve desde el corte hasta la molienda.
Cuando se decide cortar con cosechadoras, es conveniente recordar las
caracterìsticas del deterioro de la caña que son derivadas de este modo de
recolectar la materia prima, con el fin de que se hagan todos los esfuerzos
gerenciales posibles para cosechar la caña sin quemarla.
Si razones imposibles de ignorar obligan a quemar, la quema debe ser lo más
próxima posible al corte y, una vez cortada, debe tener absoluta prioridad su veloz
transportación hasta ser molida.
Corte manual.
Una vez que se corta de esta manera, se inicia el deterioro preferentemente
químico en la caña verde, acelerándose tanto el químico como el microbiológico en
la quemada. Como este último es predominante en las cañas quemadas, las
acciones han de ser diferentes en dependencia de que haya o no quema.
Tratándose del sistema Clásico, por lo general una vez cortada se transporta
directamente al central sin pasar por otro tratamiento de limpieza, por lo que es
muy importante que al acomodarla para ser cargada esté libre de materias
extrañas como paja y cogollo, así como que al hacer la pila para ser cargada por la
alzadora, se haga de forma tal que al ser cargada la máquina no incorpore tierra u
otras suciedades.
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Un mal frecuente en el corte manual, sobre todo en lugares en los que al
cortero se le paga por pilas cargadas (buchadas), no por peso, es cortar muy arriba,
dajando un pedazo del tallo sin cosechar.
Esto no afecta al cortero, puesto que la pila
tendrá el mismo grosor con cañas más o Figura 2-12: Distribución probable
menos largas, pero sí al resto del sistema del azúcar y la melaza en la caña
agroindustrial, especialmente al cañicultor,
pues en el campo queda precisamente la MELAZA AZÚCAR
parte del tallo de más alta pureza y que
más azúcar contiene. La afectación
principal recae sobre quienes producen la 30% 10%
caña, pues cuando prevalece esta tendencia
queda sin cosechar cerca del 10% de la
caña, lo cual decide en el peso y deja de
llevarse al central, tal como muestra la 25% 15%
Figura 2-12, la porción de más azúcar,
influyendo negativamente en el grado
azucarero por el que se fija el valor de la
caña, ya que éste disminuirá en alrededor
del 15% cuando de esta manera quede sin 20% 20%
cosechar el 10% de la caña.
Tratándose del sistema Clásico, por lo
general una vez cortada se transporta
directamente al central sin pasar por otro 15% 25%
tratamiento de limpieza, por lo que es muy
importante que al acomodarla para ser
cargada esté libre de materias extrañas
como paja y cogollo, así como que al hacer
la pila para ser cargada por la alzadora, se 10% 30%
haga de forma tal que al ser cargada la
máquina no incorpore tierra u otras
suciedades.
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hacia el equipo de transporte disponible, con un troceado y limpieza neumàtica
previos. De igual manera, la estaciòn de limpieza en el patio del central para
limpiar neumàticamente la caña de cosechadoras, permitirìa no sòlo disminuir las
materias extrañas de la caña, sino tambièn, y seguramente sea lo de mayor
importancia, harìa mucho màs sencilla la tarea de cortar con las cosechadoras sin
quemar la caña.
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