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Conducta Del Orador Forense

Este documento describe las conductas adecuadas para un abogado en el ejercicio de su profesión. Indica que un abogado debe tener sólidos conocimientos legales, especialmente en derecho constitucional, civil, penal y otras ramas. También debe poseer sentido jurídico para resolver casos complejos e interpretar las leyes correctamente. Un abogado debe gozar de prestigio por su honradez y dignidad, defender causas justas de manera desinteresada.

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Conducta Del Orador Forense

Este documento describe las conductas adecuadas para un abogado en el ejercicio de su profesión. Indica que un abogado debe tener sólidos conocimientos legales, especialmente en derecho constitucional, civil, penal y otras ramas. También debe poseer sentido jurídico para resolver casos complejos e interpretar las leyes correctamente. Un abogado debe gozar de prestigio por su honradez y dignidad, defender causas justas de manera desinteresada.

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CONDUCTA DEL ORADOR FORENSE

Resulta imperioso destacar con la doctrina y los análisis que más adelante se
detallaran, que el orador forense, además del talento, oratorio necesita sólidos
conocimientos en el derecho, sobre todo conocer a fondo las leyes del país y en el
ramo en que se haya especializado.
En general la ilustración del abogado ha de versar sobre las materias más
importantes de la carrera del foro: derecho constitucional, derecho civil, penal,
mercantil, procesal, ambiental y las ramas que se relacionan con ellas como la
criminología, la antropología, la sociología, etc. A estas como puede verse, hemos
agregado la del derecho ambiental, que tarde o temprano tendrá que ser reconocida en
Guatemala, pues, aunque su legislación es muy amplia (Ley de Protección y
Mejoramiento del Medio Ambiente, Ley de Áreas Protegidas Ley Forestal, reglamentos
de aguas servidas, Código de Salud y Procesal Penal, etc.) no se estudia en las
facultades de derecho con la prontitud que todos deseáramos.
Michel Prieur (desde Estasburgo) y Rafael Valenzuela (Valparaiso) se refiere al
tema, afirmando el primero que conviene sacar al derecho ambiental de la
clandestinidad y hacer de el una materia que no esté reservada solamente a un
pequeño grupo de especialistas. El segundo de los mencionados, o sea, Rafael
Valenzuela, indica la necesidad de enseñar el contenido programático y la metodología.
Guillermo J. Cano, puntualiza que, en cuanto a la necesidad de enseñar derecho
ambiental en nuestras universidades, ella le parece indudable y aguda.
Por otro lado, condición necesaria para el orador forense es poseer sentido
jurídico, o sea, un criterio lógico, un sentido de orientación por el cual se acierta a
resolver los casos en apariencias más oscuros, interpretando con exactitud el espíritu
de las leyes.
El abogado debe de gozar prestigio aun en su vida privada, por relevantes
prendas, de honradez y dignidad. En el pleito que defiende ha de estar animado de
buena fe y mostrar desinterés y abnegación, no haciéndose cargo de causas de cuya
injusticia este convencido. Su elocuencia, dice Quintaliano, ha de ser el asilo de la
virtud, un puerto de salvación abierto a todos, excepto a los piratas.
CUADRO COMPARATIVO DE CONDUCTA
CONDUCTAS EQUIVOCADAS CAMBIOS DE CONDUCTA
"Evitar toser con frecuencia Gostezar para relajar la garganta
•hIdratar, beber agua a menudo y tragar
lentamente.

"Encontrar formas no vocales de


mantener la atención de los alumnos
(palmas, silbidos, llamar con un
"Evitar gritar, chillar o tratar de hablar por instrumento, gestos, cambios de
entonación, etc.
encima del ruido ambiental •Deducir el ruido de fondo existente en el
entorno de clase.
•Evitar hablar de manera prolongada a
larga distancia y en el exterior.
•Aprender técnicas de proyección vocal
adecuadas
•Esperar a que los alumnos estén en
silencio para comenzar a hablar

No dirigirse a audiencia amplias sin una 0tilizar un micrófono para hablar en


amplificación adecuada y con una público.
intensidad cómoda para ser oído en •Proyectar la voz cuando un
cualquier situación. soporte muscular adecuado
independiente de la garganta.
•Conozca sus límites físicos en cuanto a
tono e intensidad

"Evitar el estrés, fatiga y tensiones Aprender estrategias para hablar en


emocionales que puedan afectar a la voz. público de manera eficaz.
Evitar los esfuerzos vocales intensos y
agresivos

Evitar los músculos de la cara, el cuello, Mantener la garganta relajada cuando


hombros y garganta empiece a hablar.
Evitar tensar o apretar los dientes,
la mandíbula o la lengua durante la
fonación.
Aprender ejercicios de relajación
específicos.
usar técnicas que reduzcan al máximo
la tensión muscular

Respirar adecuadamente Mantener el cuerpo relajado y que la


respiración sea natural.
Permitir que el abdomen y la zona
intercostal se muevan libremente

Utilizar posturas adecuadas Mantener una posición para hablar


confortable, erguida y simétrica.
Utilizar el tono optimo, ni muy agudo ni Mantener una voz alimentada por el flujo
muy grave, para no dañar el mecanismo respiratorio, de manera que el tono se
vocal mantenga, varie y suene bien.
Mantener un estilo de vida saludable Mantener una posición para hablar
confortable ,erguida y simétrica

Conductas eficaces a observar por el abogado en sala

El abogado que, defendiendo una causa, entra en abierta polémica con el juez,
cornete la misma imperdonable imprudencia que el alumno que durante el examen
discute con el profesor Calamandreí.
La conducta que ha de seguir el orador forense cuando interviene ante un
tribunal tiene como presupuesto la observancia de dos clases de reglas: las normas de
comportamiento en sala y las reglas oratorias que contribuirán a persuadir al tribunal de
la bondad de su pretensión. Las actitudes del orador en cumplimiento de estas reglas
se encuentran íntimamente relacionadas, ya que una sin la otra no podría existir,
pues la coexistencia de un marco de comportamiento para transmitir el mensaje en un
determinado contexto es esencial para la eficacia del mensaje. A continuación,
examinaremos dichas conductas, comenzando por las, llamémosles formales, para
continuar con las propiamente oratorias:
Conductas formales:
1º.- Guardar respeto a todos cuantos intervienen en el auditorio forense.
2º.- Exhortar a sus patrocinados o clientes a la observancia de conducta
respetuosa respecto de las personas que actúan en los órganos jurisdiccionales.
3º.- Evitar toda alusión personal, directa o indirecta, mediante gestos, sea de
aprobación o de reproche, al Tribunal y a cualquier persona relacionada con el mismo o
que ante él intervenga, así como a los demás Letrados.
Conductas propiamente oratorias.
1ª.- Claridad en el informe: La claridad, entendida como precisión, diafanidad y
concreción en el mensaje es fundamental para el orador forense, ya que de esta forma
será más fácil la comprensión por parte de un auditorio habitualmente fatigado de
escuchar durante la jornada innumerables informes de otros profesionales. Claridad en
el informe es equivalente a claridad de ideas y por tanto a una elevada argumentación
del [Link] qué opina CALAMANDREI:
El abogado que se queja de no ser comprendido por el juez censura, no al juez,
sino a sí mismo. El juez no tiene el deber de comprender; es el abogado quien tiene el
deber de hacerse comprender. De los dos, el que está sentado, esperando, es el juez;
quien está en pie, y debe moverse y aproximarse, aun espiritualmente, es el abogado".
2º.- Brevedad: Como decía MIRABEU, "la brevedad es la pasión de los
jueces". Efectivamente, un mensaje breve, al que es inherente la claridad de ideas, es
siempre recibido con agrado por el receptor, máxime, como indicamos anteriormente,
cuando los jueces, por imperativo del colapso judicial, se encuentran fatigados
escuchando más informes de los que la reflexión aconseja.
3º.- Amenidad: El discurso oratorio debe ser ameno y atrayente para el receptor. Para
ello deberá estar bien construido, bien argumentado, centrado en el análisis de los
hechos y su valoración, pero, con esto no basta, pues el orador deberá emplear los
recursos comunicativos adecuados para transmitir el mensaje de forma
elocuente, empleando las técnicas de comunicación oral y no oral. A todo ello
añadiremos la prohibición tácita de no leer el informe, pues en tal caso el aburrimiento y
consiguiente falta de atención queda garantizada.
4º.- Severidad en la exposición: La función que la ley encomienda a los intervinientes
en la Administración de Justicia define con claridad el contexto de gravedad, seriedad y
decoro que debe imperar en una audiencia en la que se imparte justicia. Acorde con
ello, el orador, alejado de toda llaneza y ligereza en el trato, deberá acomodar su
intervención a las normas de respeto y decoro.
5º.- Humildad: El orador debe alejarse de todo dogmatismo e intento de
adoctrinamiento ante un tribunal, debiendo ser moderado, tolerante y con capacidad de
escucha. Como señala CALAMANDREI, será un gran jurista pero verdaderamente
pésimo psicólogo (y, por consiguiente, mediocre Abogado) quien hablando a los
Jueces como si estuviese en cátedra, los enojara con la ostentación de su sabiduría y
los fatigara con desusadas y abstrusas exposiciones doctrinales. La altanería, el
orgullo y la petulancia son enemigos del orador.
6º.- Prudencia y ecuanimidad: El orador debe ser muy prudente en su
intervención, evitando caer en conductas vehementes que le hagan perder los papeles
ante el auditorio. El máximo exponente de la quiebra de esta regla es entrar en
discusión con el Juez por cualquier razón, lo que de seguro no contribuirá a nuestro
propósito oratorio.  Regresando a Calamandrei y al pensamiento con el que abrimos
este post: "El abogado que, defendiendo una causa, entra en abierta polémica con el
juez, cornete la misma imperdonable imprudencia que el alumno que durante el
examen discute con el profesor".
Estas son pues las reglas que considero debe observar el abogado en sala, ya
que de su empleo dependerá no sólo la evitación de situaciones profesionales nada
convenientes, sino en mayor medida la eficacia de nuestro mensaje que, sin ningún
género de dudas, será escuchado y debidamente valorado por sus destinatarios.

[Link]

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